Este es el segundo capítulo. Intentare subir uno a la semana, espero poder cumplirlo ^^U.

En el capítulo anterior hubo varias erratas que no vi cuando corregí, pido mil perdones. A mi particularmente me dan mucha rabia esas cosas.

Como siempre solo Sonia Noir es mi personaje, y cabe la posibilidad de que me invente otro por ahí entremedias. Los que conozcas son de JK Rowling, claramente.

Que lo disfruten.

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"_ ¿A eso lo llamas nada? _quiere saber Hermione con los ojos casi saliéndose de sus cuencas.

Y es que, claramente, lo que acababa de pasar con Malfoy no se le podía llamar exactamente "nada" ¿verdad?

Estamos en Las Tres Escobas, nos hemos quedado solas un momento, cosa que he aprovechado para contarle lo que acababa de pasar. No en vano es una de mis mejores amigas.

_ Si se lo cuento a Harry y a Ron…

_ No sigas, pondrán el grito en el cielo e intentaran despellejarte por no despellejarlo tú a él primero _dice, cortando mi frase.

Aunque, realmente, no sabía cómo terminarla. Suspiro, estoy muy confusa. Levanto la vista y veo a Hermione exactamente igual de confusa que yo. Me alegro de no ser la única.

_ ¿Por qué crees que lo habrá echo? _quiero saber.

Hermione me mira de forma extraña y encoje un poco los hombros.

_ Pudiera ser una trampa, ya sabes, una jugarreta… por otro lado, puede que le gustes _comenta, luego da un largo trago a su hidromiel.

_ ¿Estás de coña?

No puede contestarme por que aparecen Harry y Ron de la nada.

_ ¿Qué coña? _quiere saber Harry mientras se sienta a mi lado con una cerveza de mantequilla.

_ Estábamos hablando del Torneo de los Tres Magos, discutimos quien saldrá seleccionado de Hogwarts _dice Hermione, más rápida que un rayo.

Yo me he quedado sin palabras porque Harry me ha asustado, saliendo de la nada como lo ha hecho. Lo miro y él me mira con sus ojos verdes, que son preciosos y brillantes.

Y yo vuelvo a sentirme como si fuera una mierda y no puedo evitar llevarme los dedos a los labios y acariciármelos. Todavía puedo sentir los labios de Malfoy. En un momento me invade el impulso de matarlo en cuanto lo vea por los pasillos. Lo dejare calvo para que no le parezca atractivo a nadie… le cortaré los huevos para que no se reproduzca… le pondré filtro de los muertos en la bebida para que se quede dormido toda la vida y me deje tranquila. A raíz de eso, recuerdo que fue Malfoy quien me enseñó la poción y su antídoto, cosa que saldrá seguramente en el siguiente examen de pociones. Un escalofrío recorre mi espalda.

_ ¿Te ocurre algo? ¿tienes frío? _quiere saber Harry.

Realmente no. Realmente me ha invadido un extraño calor por todo el cuerpo que hace que se me pongan rojas las mejillas.

_ No, estoy entrando en calor _le digo mientras formo una sonrisa algo forzada.

Hermione no aparta la mirada de mí.

_ Pues yo creo que quien saldrá seleccionado será Cedric Diggory, estoy seguro de eso _dice Ron, ufano.

_ ¿Y eso? _quiere saber Harry.

_ No se, llámalo intuición _sonríe Ron.

_ Intuición… No tendrá nada que ver el hecho de que hayas apostado con Fred y George ¿verdad? _quiere saber Hermione dedicándole una mirada por el rabillo del ojo.

_ Si, bueno, eso también.

Ellos se ríen del comentario pero yo me he quedado empanada porque acabo de ver por la ventana pasar a Malfoy con Grabbe y Goyle. Por mi cuerpo a recorrido una sensación extraña, algo parecido a la expectación mezclado con la añoranza. Mi pelo se riza.

Creo que me estoy volviendo loca.

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Voy andando por los pasillos de Hogwarts mientras leo un libro. Es algo que suelo hacer a menudo y debido a esto me he llevado más de un porrazo y me he comido más de una estatua, alguna armadura, también varias paredes y a gente. Pero es algo tan usual en mí que ya nadie se preocupa cuando me estampo contra algo. Simplemente siguen su camino y yo el mío.

La verdad es que necesitaba salir un poco del Gran Comedor. Desde que llegaron los de Beauxbatons y los de Durmstrang y pusieron el Cáliz de Fuego la gente está muy pesada. Todos se han puesto a su alrededor como alimañas para ver quien mete su nombre dentro. Yo he estado un rato con Hermione, repasando cosas y cambiando opiniones para preparar nuestros exámenes. No creo que estudie con nadie mejor que con Hermione, aunque muchas veces saquemos de sus casillas a Parvati y a Lavender, las chicas que comparten habitación con nosotras. Pero eso me importa bien poco. A demás, a ellas les doy un poco de miedo por mi ascendencia Banshee. Pff ¿miedo? ¿Yo? Las que me dan miedo son ellas a mi, siempre hablando de que chicos son los más guapos, intentando leerme el futuro (con desastroso final siempre, por cierto) y parloteando sobre lo hermosos que son los unicornios. ¿Para que un unicornio? Mejor un Dragón, son feroces, escupen fuego, son resistentes a muchos encantamientos y pueden volar.¿ Para que quiero desaparecer entre la maleza con un unicornio si puedo volar?, bah.

Cada vez que le digo estas cosas a Harry se descojona vivo, dice que tengo una extraña forma de ver las cosas, aunque no entiendo muy bien que quiere decir eso. Hasta llegó a decirme una vez que me ve más entre chicos que entre chicas. Será porque me paso gran parte del tiempo con él y Ron, o ayudando a Neville con los estudios. O cuando George y Fred vienen a buscarme para hacer alguna travesura (y el pertinente castigo, por supuesto) ¿Querría decir que no le parezco femenina?

Quizá no le parezco atractiva por ese tipo de cosas. Bien sabe Merlín que lo he visto más de una vez baboseando cuando ha visto pasar a Cho Chang, y también sabe que en más de una de esas ocasiones he querido destriparla. Pero sé que es una buena chica… y también sé que sale con Cedric Diggory, así que tampoco hay nada que temer ¿no es así?

Voy andando muy cerca de la pared, una malsana manía que he tenido desde que era pequeña. Empezó porque si estoy más cerca de la pared es más fácil apoyarme en ella cada vez que me tropiezo, cosa que suele pasarme hasta con la línea de un lápiz. De repente noto que alguien me coge con fuerza del brazo y me empuja bruscamente hacia dentro… de un armario.

Yo me quedó mirando a mi raptor, alucinada. Es Draco Malfoy. Está muy cerca de mí y me ha empotrado contra la pared del fondo. Vuelve a mirarme de esa extraña forma, con las pupilas muy dilatadas y los ojos brillantes. Tiene los labios húmedos y entreabiertos, y respira con dificultad.

_ ¡Malfoy! ¿Qué haces? ¿Te has vuelto loco? _exijo saber.

Señor, está demasiado cerca de mí. Ha puesto sus manos a ambos lados de mi cabeza, impidiendo que me zafe. Hasta mi nariz llega el inconfundible olor de su cuerpo. Me estoy poniendo muy nerviosa.

_ Si, yo creo que si _dice en un susurro.

Y es un susurro que a mí me suena sucio y arrastrado. Cosa que hace que me quede petrificada y no ponga resistencia cuando acorta la distancia que nos separa y besa de nuevo mis labios. Es un beso lujurioso y pasional, muy erótico. Con muchos labios y lento, muy lento. Yo gimo sin poder evitarlo y me agarró a su túnica con fuerza, impidiendo que se aleje. Él nota que me esta gustando, quizá más de lo que me gustaría admitir, y aparta las manos de la pared, pegando su masculino cuerpo al mío, haciendo que lo note con todos los poros de su piel. Me coge del rostro con suavidad y profundiza en mi boca con su lengua, haciendo que gima más fuerte.

Pero… ¿Qué cojones esta pasando aquí? ¡Tendría que estar alejándolo de mi, no abrazándolo! ¡Tendría que estar pegándole un puñetazo en el estómago, una patada en los huevos que se los ponga de corbata, no acariciándole el pelo con los dedos! ¡Ay, madre! Sus manos ahora acarician la piel de mis piernas, subiéndome la falda, y, después, acariciándome el trasero. Mientras, con la otra mano, acaricia mi pelo, que esta tan rizado que le están empezando a salir tirabuzones.

Estoy loca, ya no hay duda alguna. Loca perdida, diría yo. Mandaré una lechuza a San Mungo para que vengan a por mi cuanto antes, porque esto es increíble.

Me estoy excitando… mi respiración se acelera y el corazón bombea fuerte en mi pecho. El calor inunda mi cuerpo y comienzo a temblar. Pero lo peor de todo no ha sido eso, noooo señor. Lo peor de todo es que estoy contestando al beso. Me estoy colgando de su cuello y le estoy saboreando como si fuera el más exquisito manjar. Y lo es ¡Maldita sea! ¡Lo es! ¡Lo admito!

Me empotra de nuevo contra la pared y me besa todavía más fuerte, todavía más profundo. Cuando la excitación no puede subir más de nivel se aparta de mí, despegando sus labios con mucha suavidad, como si no quisiera dejar de besarme jamás. Siento que mi cara arde… y el resto de mi cuerpo también. Tengo mucha calor y respiro con dificultad.

Malfoy se aleja de mí, apoyándose en la pared que tengo en frente. También respira con dificultad y se pasa sus manos, de largos y elegantes dedos, por su pelo rubio platino, que esta despeinado porque lo he estado acariciando. Siempre pensé que quien osara despeinar ese perfecto cabello acabaría muerto. Le fulminaría un rayo o algo por el estilo. Pero, teniendo en cuenta que sigo viva, supongo que solo era un falso rumor.

Sus ojos se clavan en mí, mirándome profundamente, con las pupilas muy MUY dilatadas. Tiene los ojos entrecerrados, los labios medio abiertos, mojados y rosados, y está apoyado en una pose muy sensual.

DIOS, pero que bueno esta, COJON. ¿Y yo? Lunática, pero no como mi querido profesor Remus, oh, no no no, lo mío no tiene arreglo ni perdón ninguno. Porque he perdido el control y me he morreado con Malfoy. Como si estuviera en celo.

_ Esto no puede estar pasando… _susurra.

Y es un susurro muy erótico, con ese tono de voz tan profundo y masculino, hace que mi cuerpo se estremezca.

De pronto vuelvo en mí, me enderezo del todo y me pongo delante de él, muy cerca, pongo los brazos en jarras y lo miro muy enfadada.

_ No sé qué puñetas te pasa en la cabeza, Malfoy. Pero háztelo mirar _declaro, exultante yo, y salgo de allí a grandes zancadas mientras mi orgullo herido sale a borbotones por todos los poros de todita mi piel.

Recojo el libro que había salido despedido cuando "alguien" me había empujado hacia un armario. Y sigo mi camino hacia Gryffindor con la cabeza bien alta. Mi pelo está muy rizado y yo no puedo evitar llevarme los dedos a los labios y ponerme roja de nuevo. Estoy jodida.

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_ Estas jodida _dice Hermione mientras me mira con la boca abierta.

Acabo de llegar a la Sala Común y ¿Qué crees que es lo primero que he hecho? Exacto, he ido corriendo a mi mejor amiga a contarle lo que acababa de pasar. Para que ella me diga lo que yo ya se. Suerte que está sola, sentada en la mesa, haciendo los deberes.

_ ¿Crees que debo dejarme de tonterías y tirarme desde la ventana de nuestra habitación? _quiero saber mientras me siento delante de ella.

_ No digas tonterías

Yo la miro enarcando una ceja.

_ Lo que puedes hacer es evitarlo, por ejemplo.

¿Está de guasa?

_ Pero si ya lo hago y me acaba de secuestrar dentro de un armario. ¿Cómo evito eso? _quiero saber, abriendo tanto los ojos que, dentro de poco, los tendré rebotando sobre la mesa.

Hermione frunce los labios. Es algo que suele hacer cuando está buscando la respuesta a una pregunta complicada. Y mi pregunta era mucho más que complicada.

_ ¡Hey! Chicas, estáis aquí _dice Harry mientras se acerca a nosotras.

Acaba de entrar a la Sala Común con Ron detrás.

_ ¿De dónde venís? _quiero saber.

_ De la enfermería, de ver a Fred y George _comenta Ron.

_ Y ¿Cómo van?

_ Tan barbudos y canos como antes.

Yo me rio. Es algo que no se puede evitar con estos gemelos, tengo que acercarme por allí a verlos. Iré mañana, ya se ha hecho demasiado tarde y lo único que quiero hacer es meterme dentro de las sábanas y hacer como si lo que acaba de pasar en un armario no hubiera pasado jamás de los jamases.