Diclaimer: Naruto no me pertenece, sino, no fuera pobre y blah Masashi Kishi-Sama blah… Este fic está inspirado o adaptado en: No abrir hasta el año 3000 de Mireya Tabuas, excelentísimo libro se los recomiendo, es muy gracioso e imaginativo. Por favor si ya lo han leído le agradecería un review con lo que piensan de la historia y si queda muy parecida a la del libro, porque la verdad es que solo quiero utilizar algunos párrafos y los títulos de los capítulos. En fin ¡continuemos!

¡Ojo! nadie tiene permiso para publicar este escrito ni en esta, ni en otra página.

Antes que nada debo pedir disculpas por taaaaaaaaaaaaanto tiempo sin actualizar, la verdad es que la vida como universitaria es muy ocupada. Espero su comprensión y que aun quede alguien por ahí :,(.

.

.

Capítulo V

.

.

La tristeza que una sonrisa oculta.

Después de haber llorado horas, movida por una extraña fuerza me recompuse, coloque la caja en su lugar y me soné la nariz con mi pañuelo de bolsillo. Ya no quería estar en ese cuarto, con esa aura hundida de dolor, con esos recuerdos, pero sobre todo con esa carta que tanta tristeza me había causado y que sabía que a mi padre no le habría conmovido ni un pelo.

Salí sin dejar rastro y con el corazón latiendo a mil por hora, pues en el exterior del apartamento se escuchaba levemente el tintineo metálico de unas llaves que se adentraba en la cerradura de la puerta. Era mi madre y si me llegase a descubrir husmeando en su cuarto de seguro me deja otra semana más sin videojuegos.

-Ya estoy en casa- Anuncio y paso directito a la cocina a preparar la cena. –Como te fue hoy en clases- Preguntaba, mientras me miraba por la ventana de la cocina que da a la sala de estar.

Y yo por supuesto le respondí - Muy bien.- Aunque mi jornada escolar haya sido de lo peor, sumada a las cuatro horas que me pase llorando en su cuarto. Pero no quiero contarle, mi madre es muy problemática y haría de esto un drama enorme que le contaría a papá y él se enojaría muchísimo conmigo.

-Ehmm… Mamá, iré a sacar a Toboe a pasear.- Me sentía mareada y el nudo en mi garganta se empezaba a formar de nuevo. Solo pensar en la muerte de Itachi y en la incomprensión de mi padre me hacia querer llorar de nuevo. Y eso me delataría enseguida, mi mamá que no se le escapa una deduciría toda la situación o yo misma terminaría contándole todo.

.

En la calle el viento frio me pego de lleno en la cara, avecinado una tormenta. Me apresure en el camino y sujete con las dos manos la correa de Toboe que ya empezaba a jalar muy fuerte.

Al cruzar la esquina lo vi, –Tsk… Bolt.

Sentado en la escalera de uno de los edificios más ornamentados del lugar estaba el. Justo lo que me faltaba para hacer mi día "mejor" de lo que ya era, estaba a punto de retroceder en mis pasos cuando me percate de algo: En su brazo un color violáceo se esparcía hasta el final de su codo, me quede helada. Semejante moretón no podría ser causado por una caída y ni siquiera por un tropezón, alguien le había golpeado.

Del edificio salió un hombre alto, mayor, de largo cabello castaño y ojos color plata igualitos a los de Neji y la profesora Hanabi. Le hablo con autoridad y lo tomo del brazo, haciendo que el rubio se retorciera de dolor.

La intranquilidad se apodero de mi cuerpo y corrí a casa pasmada del miedo.

.

A la mañana siguiente prominentes ojeras adornaban mis ojos, no había dormido nada, pensaba en toda las cosas ocurridas el día anterior. Pero ahora solo una duda se situaba en mi mente y en esta estaba implicado cierto niño de cabellera rubia.

Cuando entre al salón, el aun no había llegado. Me senté en mi sitio habitual y enseguida la abúrame se me acerco.

-Hola Sarada-chan.- Yo la mire sin ganas, pero ella solo sonrió.

-Hola.- Respondí más por cortesía que por interés.

-Recuerdas que ayer te contaría mi secreto…- Yo asentí, recordando el dicho secreto que con tantas inquietudes yo había olvidado –Bueno…- Su rostro se adorno de un rosa sin fuerza y me pregunte si ella realmente se alimentaba bien – ¿Te gustaría venir a mi casa… hoy?

Yo dude un momento pero al final cedí, movida por la curiosidad –Esta bien, pero tengo que avisarle a mi madre.- Ella sonrió como nunca antes y yo me arrepentí de inmediato pensado que sería una molestia ir a la casa de una recién conocida.

La clase transcurrió con normalidad a excepción de un niño nuevo que apareció en medio de la clase y se sentó en uno de los asientos vacios, sin dar explicaciones, ni presentarse. El niño nuevo era un poco extraño su cabello color celeste y sus ojos color oro hacían que más de uno le mirara indiscretamente y entre ellos estaba yo, porque a decir verdad nunca había visto a alguien con esa combinación tan particular.

El timbre del receso por fin sonó, la clase se me había hecho eterna.

Mientras recojo mis cosas y las guardo en mi mochila. Se levanta Chōchō y apunta con su delgada uña ahora pintada de blanco puro, al extraño chico nuevo.

-RA-RI-TO- Le grito ella con su clásico tono burlón. Y yo sentí pena al ver que tristemente el niño nuevo también seria tratado como nosotros y a pesar de ser tan raro como ella había dicho sentí empatía por él al ver que nuestras situaciones eran parecidas.

El peli celeste no respondió, tomo sus cosas he ignoro la nube de comentarios que se esparcían a su alrededor.

Termine de guardar todas mi cosas y me dirigí al patio. Afuera hacia un día soleado perfecto para los niños felices, pero yo no estaba feliz, estaba llena de dudas que nadie contestaría. Me senté en mi lugar predilecto alejado de todos, en esta ocasión Inojin se me unió y por primera vez se negó a jugar futbol. Luego de unas cuantas risas y de hablar de videojuegos el recreo termino y ambos no apresuramos a entrar al salón de clases ya que la siguiente profesora seria Hanabi y ella es muy estricta con la puntualidad.

Al entrar estaba ella hablando muy seriamente con bolt, tal vez lo regañaba por su ausencia en la primera hora, o por traer esa chaqueta que no estaba permitida.

Entonces recordé lo que había pasado la noche anterior en aquel edificio y sentí un nudo en el estomago, si querer estaba preocupada por lo que le había pasado.

N/A: Hola… En este cap las cosas se ponen un poco más serias no? Este cap no quedo con esos toques burlescos de que los anteriores, la verdad es que no sé porque me quedo taaaaan Maduro… Nos vemos con un caso de violencia domestica (?) Yo sé que me han pedido a Mitsuki pues acá esta! Y ya, ya se regáñenme todo lo que quieran pero es que la universidad, no me da espacio de nada, por ahora tengo algunos mesecillos de "vacaciones" y aprovechare este tiempo para actualizar todo lo que pueda. Quiero darle las gracias a todas las que comentaron en el capitulo anterior y de verdad espero que quede alguien por aquí. D,:

Actualizare la otra semana chau chau!

Gracias por leerme.