Narración.
— Dialogo —
((Pensamientos))
Advertencias:
Lenguaje soez
Disclaimer: Naruto no me pertenece, es propiedad de Kishimoto, su respectivo dueño.
(*)trivia al final del capitulo
La primera Llamada.
A decir verdad, hubiera preferido realizar cien operaciones seguidas... En lugar de vivir aquel momento.
Jamás había sentido tanta furia, tanto dolor… Creo que anoche crecí un poco como médico; ya que ahora seré capaz de dar el pésame de la forma más sincera a los pacientes que lo requieran. Aquella persona seguía viva, pero en solo un instante destrozo todo mi ser. Esa persona estaba muerta ante mis ojos.
Casi no pude dormir, cada vez que lograba conciliar el sueño, al momento me despertaba agitada y paranoica, bañada en sudor y con mi corazón rompiendo mis costillas. Maldecía, me lamentaba, contenía con todas mis fuerzas las lagrimas que no valían la pena derramar, para luego lanzar mi pesada, palpitante y adolorida cabeza sobre la almohada.
Eran las tres de la madrugada y creo que si dormí una hora en total era decir mucho, intente despejarme con una ducha, pero la desgraciada agua caliente no salía... sumado al estrés y frustración que ya de por si tenía me produjo un arranque de rabia y casi terminé destrozando mi baño. Acabe sentada bajo la fría regadera llorando con una estúpida por unos diez minutos.
Sin poder conciliar el sueño en mi apartamento, decidí cambiarme y tomar el bolso de Kakakuzu, llamé un taxi para irme al hospital. A decir verdad, mi humilde y querida morada ya no se sentía ni acogedora, ni segura… Probablemente era esa sensación la que me estaba quitando el sueño.
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—Sakura… Sakura… hey Sakura… —cuando por fin logré conciliar sueño, alguien empieza a fastidiar. No podía distinguir de quien se trataba, solo sé que seguido a eso escuche un grito, que se convirtió en una discusión acalorada de dos personas, una rabiosa y otra nerviosa.
—Con un demonio… —murmuré molesta, desperté de golpe, azoté con tal fuerza el escritorio de reuniones de nuestra oficina, que me terminó ardiendo la palma de la mano derecha— ¡Hay quienes intentamos dormir aquí! —me levanté de golpe y encontré a Kabuto sosteniendo por los brazos a Karin, quien por algún motivo sangraba por la nariz con aquella expresión rabiosa que no veía en años.
—¿Que te pasó, porque sangras? —pregunté soñolienta y confundida.
—¿¡Que porque sangró?, casi me rompes la nariz con ese golpe a ciegas que lanzaste, perra! —bramó enardecida y tratando de zafarse del agarre de Kabuto.
La mire fastidiada, bostecé y deje caer mi cabeza nuevamente sobre el escritorio mirando al lado opuesto del dúo de idiotas, fue en eso que la Karin se apaciguo. No me importaba ni la hora, ni nada. Por fin había podido tranquilizarme y la escandalosa esta se aparecía arruinarme el sueño.
—Sakura, ¿Qué te sucedió…? —la escuche mucho más cerca de mí, justo a mi lado. Pude sentir su aliento golpeando mi cabello cuando realizó esa pregunta, sin mencionar que sentí un sincera inquietud en su voz. Suspiré ante su pregunta, necesitaba hablarlo, necesitaba sacármelo del pecho, de lo contrario... No podría ni descansar ni conseguir la paz que buscaba. Curiosamente era Karin, y no Hinata; la persona más indicada en estos momentos.
—No tienes que preocuparte por Kakuzu ni Hidan —me informó Kabuto con el mismo tono de Karin, su voz provenía del otro lado del escritorio— salieron a visitar un par de clientes… ¡Quise decir pacientes! —corrige con nerviosismo, sacándome una risa ante el comentario. Por lo menos, podría dejar hablar sin temor de que Hidan se burlara de mi con su característico ser, ni tampoco que Kakuzu realizara comentario indiferente alguno.
—Karin... Puedes quedártelo —comenté obteniendo una respuesta obvia "¿a que te refieres?" claro está, después de reflexionar un poco, me di cuenta de mi error— olvida lo que dije, probablemente no quiera nada ni nadie que tenga que ver con Naruto…
Pude sentir como empezaban brotar mis lágrimas nuevamente, me recosté en la silla y las limpie —Anoche, Sasuke y yo…— no podía continuar, me gustaría decir que terminamos, pero no era la palabra más apropiada para lo que había ocurrido.
—Discutieron, pelearon… —tan pronto pronuncio esa palabra la detuve ya que era bastante cercano, por no decir literal a lo que ocurrió anoche.
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Sasuke me esperaba en mi pequeño apartamento con una gran noticia, había sido ascendido. Buscaban alguien para hacerse cargo de un puesto de alto rango en la empresa, él se ofreció, y salió ganador; el puesto era en Okinawa, al otro extremo del país, Sasuke quería llevarme, quería que por fin empezáramos a vivir junto y diéramos el siguiente paso en nuestra relación.
El pedir una carta de recomendación de parte de Tsunade no era problema, el problema era Naruto. No podía abandonarlo así como así, mucho menos después de encontrar a Kakuzu, quien había encendido la pálida flama de esperanza de volverlo a ver caminando. Pero tan pronto Sasuke escucho su nombre, fue que todo fue de mal en peor.
—Naruto otra vez… —murmuró molesto entre dientes.
—¿Disculpa? —pregunté extrañada ante su comentario mientras tomaba un poco té.
—Naruto esto, Naruto aquello, ¿¡Cuando vas a desligarte del paralitico ese!? —me gritó, paralizándome en el acto. Simplemente… no podía creer lo que escuchaba, Sasuke, quien se hizo llamar uno de los mejores amigos de Naruto en el pasado acaba de referirse a él como… ¿¡PARALITICO!?
Intente explicarle, intente decirle que existía la posibilidad de que Naruto se recupera, ¡Pero abordar el tema resultaba imposible! se colocaba a la defensiva, empezó a gritar diciendo que él no me importaba, que yo era de él y no de Naruto.
Ya no pude tolerar más sus insultos, llegue al punto que tuve que colocar la taza de té en la mesa, si la sostenía un poco más, terminaría por destrozándola en mis manos. Me levante y lo mire fijamente sin siquiera tratar de esconder mi indignación —En primer lugar Sasuke, Naruto no solo es mi amigo, Naruto es tan familia mía como lo eres tú, lo conozco desde que tengo memoria, al igual que a Hinata.
—En segundo lugar… ¡Te guste o no!, Naruto llego a mi vida ¡Antes! de que llegaras tú, y no voy abandonarlo solo porque te quieras poner de macho y ordenármelo —añadí afilando la mirada y encaminándome hasta la puerta.
—Y en tercer lugar, o te retractas y disculpas por todo lo que acabas de decir. O te desapareces de mi vista, ¡ahora! —añadí señalando la puerta de mi apartamento, ¿la respuesta de Sasuke? se me acerco en silencio y tan pronto me encontré su alcance me sujeto por los brazos, acorralándome contra la pared y me besó de manera posesiva y abrupta.
Tuve que dejarlo ser por un momento, el suficiente para que tuviera que soltara mis brazos. Correspondí a su beso, aun que las lágrimas en mis ojos mostraban que no era así. Al sentir como mi lengua bailaba a su ritmo, me libero de su agarre por un instante, eso fue todo lo que necesite.
Mi brazo izquierdo lo pasé por debajo de su derecho y me aferré firmemente a su espalda, lo empuje para conseguir un poco de espacio mientras sus brazos me envolvían, tome impulso con el derecho y lanzo un poderoso golpe a su cuerpo el cual lo dejo sin aliento. No fue uno, me aferre aún más fuerte y lo golpeé tres veces más antes de soltarlo; me moví a la parte interna de mi apartamento y lance un directo con mi izquierda conectando en toda su mejilla derribándoló.
—Karin y yo te enviamos una vez al hospital, si no te largas de una vez, vas a necesitar mucho más que unos vendajes y calmantes Sasuke… —mi voz se sentía quebrada, mis ojos derramaban lágrimas amargas y mi guardia temblorosa mostraba mi estado mental en ese momento.
—Entonces es eso… —dijo despectivo escupiendo un poco de sangre mientras se colocaba de pie con la mano en la boca del estómago y tratando de recuperar el aliento— entonces es Naruto antes que yo… —añadió indignado.
—Cierra la boca Sasuke, y desaparece de una buena vez… —mis brazos dejaron de temblar y puedo asegurar que Sasuke vio la muerte reflejada en mi rostro. Aun así, tentando su suerte, se me acercó, supongo que creyó que podría alcanzarme, sujetarme y someterme nuevamente. Para su desgracia, ya yo no soy la niña hormonal que era el pasado, soy una mujer desidia y con convicciones.
Tan pronto se puso a mi alcance, mi cuerpo reaccionó como lo hubiera hecho el pasado frente a un oponente en el ring. Mi zurda retrocedió, bajó un poco, lanzando un uppercut corto y rápido que conecto en su mandíbula, lanzando su cabeza hacia atrás, para seguidamente seguirlo con otro directo al rostro, lanzándolo al piso nuevamente.
—¡Largate de una maldita vez Sasuke!
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— Después de que se fue, termine destrozando mi apartamento… —terminé mi relato limpiándome el rostro. Nuevamente me dolía la cabeza y había llorado como una estúpida hormonal por haber recordado aquel suceso, pero a diferencia de la noche pasada; me sentía ligeramente mejor ahora que lo había hablando con alguien.
Escuché un fuerte golpe al escritorio, casi podría jurar que escuché la madera astillarse, mire de reojo a mi derecha y vi en Karin la imagen de una bestia rabiosa —Ese desgraciado, como se atreve llamar a Naruto de esa forma…—, escuche sus dientes crujir de la presión que ejercía —pensar que me enamore de un hijo de puta como él...
—Querrás decir que NOS enamoramos de él… —corregí a Karin calmada y con una media sonrisa mientras la miraba. Me miró de reojo con aquella expresión la cual se transformó a una de sorpresa para seguidamente reírse junto a mí.
—Peor aún, ¡nos peleábamos a puño limpio por él! —añadió Karin entre risas apoyando su cabeza sobre su mano derecha.
—Disculpen… —nos llamó Kabuto, podía escuchar los nervios en su llamado— que quisiste decir con que tú y…Karin, enviaron al hospital a este Sasuke… —nos preguntó nervioso, el sudor en su rostro lo hacía evidente. Karin y yo nos miramos de vuelta y nos echamos a reír, eran recuerdos amargos; pero ahora, después de terminar con Sasuke y en retrospectiva... resultaban recuerdos bastante cómicos y emocionantes.
—Porque preguntas Kabuto, acaso... ¿tienes ahora miedo de nosotras? —preguntó Karin de manera coqueta.
—Bueno, nunca es que me sentí del todo seguro con ustedes dos cerca… —su respuesta causó la misma reacción en Karin que en mi persona, abrimos nuestros ojos como platos sorprendidas de sus palabras— se puede decir que por eso procuro no hablar más de la cuenta… —, añadió nervioso rascándose la nuca.
Karin y yo no pudimos contenernos más y reventarnos en carcajadas, me dolía el estómago de tanto reírme y de no haber comido nada desde anoche.
—Voy a buscarte algo de comer, descansa un poco, te hace falta —me sugirió Karin mientras se limpiaba las lágrimas de la risa y salía dejándome sola con Kabuto.
Mire a Kabuto con malicia y le pregunte si sus palabras eran ciertas, entregándome una sonrisa nerviosa al comienzo; pero luego su expresión cambio a una más seria y preocupada, preguntándome si había leído la carpeta que me había entregado Kakuzu.
—Después de tranquilizarme un poco la leí —después de la discusión con Sasuke, siendo la causa de nuestro rompimiento mis deseos de ayudar a Naruto; era lo menos que podía hacer. Era bastante interesante, reglas bastante rígidas y muchas de ellas…explicitas. Bueno, no esperaba menos del lado cínico de Kakuzu.
Un ejemplo de estas fue una que me causo mucho dolor de cabeza, por los recuerdos de las noches que viví con Sasuke…pero luego no pude evitar reírme un poco por la forma en la que Kakuzu la había redactado "No me importa si los estás haciéndolo con tu harem personal. Yo llamo, tu respondes. Mis clientes, tus pacientes; no son de los que se hacen esperar…" ciertamente, propio de Kakuzu.
En el bolso que Kakuzu me había entregado, era uno que parecía de un espía: un celular para recibir llamadas y que solo puede hacerlas a una cantidad muy específica de números; una máscara de zorro blanca con marcas rojas, muy similar a las que se venden en los festivales; entre otros… interesantes objetos. Por decirlo menos.
—Y en serio Kabuto, ¿Realmente te sientes tan intimidado por las dos chicas con las que trabajas? —le pregunte con malicia. Su respuesta fue solo una sonrisa nerviosa, sacándome otra risa.
Karin regresó con un par de emparedados y un jugo de naranja para mi vació estómago. Mientras entra, la señale con el pulgar —esta pelirroja de aquí practicaba Karate en nuestro colegio —la mira y añadí— si mal no recuerdo ganó algunos torneos de Karate.
— Si, y tu fuiste la razón por la que nuestro profesor de educación física fundo un club de boxeo —añadió a mi relato con una sonrisa entregándome la comida que tanto me hacía falta.
—Y como fue que, ¿Una Karateka y Boxeadora terminaron convirtiéndose en médicos cirujanas…? —preguntó Kabuto aun nervioso, pregunta sensata.
Mi verdadera pasión siempre fue la medicina. Para mí, el Boxeo no era más que hobby, en realidad una forma de desquitarme y liberar estress acumulado. Gracias a él, conseguí autocontrol necesario para no golpear a Naruto cada vez que fastidiaba, aunque eso no impedía que me lo imaginara cuando golpeaba el saco de arena.
Para Karin por otro lado, después de causarle una fractura a un miembro del club sin querer, empezó a buscar información de la lesión y quedo fascinada con el área de la medicina y el Karate pasó más a segundo plano.
Yo conocí a Sasuke antes de entrar a la facultad de medicina, y Karin se le pego encima como la mosca a la miel, la tolere hasta cierto punto… pero cuando la muy babosa empezó a pasarse de la raya fue cuando las cosas empezaron a ponerse feas entre nosotras.
—¡Nuestras peleas en la facultad eran legendarias! —añadió Karin con una gran sonrisa—. De hecho… ¿creo que alguien corría un centro de apuestas de nuestras peleas? —añadió tratando de hacer memoria.
—¿En enserio…? — cada vez era más evidente los nervios de Kabuto, así como el sudor en su rostro.
—Nuestras peleas no eran las típicas de mujeres tirándose el pelo y arañándose, oh no, ¡claro que no! —añadí mientras terminaba de comerme mi primer emparedado— nuestras peleas eran más un combate de la MMA* que una "pelea de gatas"
Boxeo contra Karate, nadie se le ocurría entrometerse a detenernos una vez que nuestros argumentos se salían de control. Solo una persona lo intentó y solo una vez; ese fue Sasuke... Quien terminó recibiendo una patada alta en la nuca por parte de Karin, y un golpe en el plexo solar* por mi parte. Terminó botando espuma por la boca y desplomándose en el acto.
—Tuvimos que trasladarlo de emergencia al hospital después de eso —añadí con una sonrisa nerviosa.
—¿Y ahí termino todo no es así…? —preguntó Kabuto aun nervioso
Karin y yo coreamos en unísono "¿¡Estas bromeando!?". Intercambiamos miradas y ella continuó mientras yo regresaba a satisfacer mi apetito —Después que salimos del hospital, empezamos a discutir de nuevo y volvimos a pelearnos. Tuvieron que llamar a seguridad para separarnos.
Kabuto no hizo comentario alguno, pero su rostro, lleno de sudor era la prueba más evidente de que prefería andarse con cuidado cerca de nosotras; más aun después de que Karin me pregunto si deseaba realizar un sparring* con ella un día de estos. Ya no practicaba boxeo, pero si me ejercitó lo suficiente como para mis abdominales se delineen un poco. Y a decir verdad, después de lo de Sasuke, me gustaría golpear algo un poco...
—¿Huh? —el sonido de un celular resonó en la oficina. El repique bastante normal, era el de Kabuto, aun que no era del todo de él... Era idéntico al que me había dado Kakuzu.
—Karin, quédate en la oficina, Kakuzu nos ha pedido a Sakura y a mi hacerle un diligencia —explicó Kabuto mientras se levantaba y me hace señas para que lo siga, Karin, sin siquiera sospechar nada se despide de nosotros, y me pide que piense su propuesta mientras me retiro con Kabuto
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Ha decir verdad, me extrañó que Kakuzu llamara a Kabuto en lugar de a mí. Pero al parecer, Kabuto era el "conductor" que aparecía en la carpeta de Kakuzu.
Me monte en el carro de Kabuto, el cual no era del todo malo. un Mitsubishi de lujo de hace un par de años atrás, pero aun así; un muy buen carro… y un poco caro.
Coloqué mi bolso en el asiento de atrás y le pregunte por nuestro paciente, en lo cual me llego un mensaje al teléfono negro de Kakuzu, con los datos de nuestro paciente.
El nombre del paciente era Kankuro, veintitrés años, miembro del grupo de yakuzas conocido por Akasuna. Esperaba tratar alguna herida de bala o algo por el estilo, pero esto parecía algo más normal, algo a lo cual ya estaba acostumbrada y explicaba por qué Kabuto conducía de manera normal, en lugar de volando por la calle.
Presentaba dolor abdominal, en la región inferior derecha, otro de los síntomas eran temblores y nauseas, sin mencionar que no ha podido defecar en los últimos días, siendo una persona que va al baño de forma regular. Según el largo mensaje que me envió Kakuzu, me imagine que debía de tener a alguien redactándole todo esto, pues no me veo a ese viejo tomándose el tiempo para escribir esto, y no porque le falté pulso, o no; ese desgraciado podría operar en medio de un terremoto escala seis sin problemas.
—¿Apendicitis? —pregunté con sospecha mirando a Kabuto de reojo.
—Eso mismo pensé yo —me respondió Kabuto muy tranquilo. Honestamente esperaba tratar algo más fuerte, pero esto… Es algo en lo que ya he asistido a Tsunade-sama un par de veces.
Sea lo que fuera que tuviera Kankuro, tendría que trabajarlo e ingeniármelas. Esta sería mi primer trabajo en el bajo mundo y tendría que hacerlo bien para no sumarme a las desapariciones misteriosas de Kakuzu…
Editado 01/12/2015
MMA: Mixed Martial Arts, Artes Marciales Mixtas en español
Sparring: Combate de entrenamiento en el Boxeo
Plexo Solar: es una densa red nerviosa que rodea a la arteria aorta, a nivel de la primeravértebralumbar, detrás delestómago, está localizado en un punto medio entre la punta inferior delesternóny elombligo, normalmente conocido en el punto llamado como la "boca del estomago"
Recibir un golpe aquí, puede ser sumamente doloroso, Lo normal es que caigas de rodillas y se te dificulte respirar por el dolor... Puedes tener un espasmo que provoque que vomites... Y hasta puede provocar un desmayo o pérdida de conocimiento si el dolor es demasiado fuerte…con esto ultimo…ahora sabemos cómo Sasuke puso a "dormir" a Sakura cuando abandono la aldea, y por qué vemos como en los animes y series en general, cuando quieren desmañar a alguien es golpeado en este punto, quien lo diría :D
Y fue gracias a esa anécdota de Sakura que mi nació mi fic de Reina del Ring :D
Una vez que la visualice no hubo vuelta atrás, tenía que hacer un fic de Sakura Boxeando, ¡punto!
Conste, ¡los fics no están relacionados!
Espero hayan disfrutado el cap, y ya se podrán imaginar quienes aparecen en el siguiente cap, espero seguirlos leyendo y ya voy a dejar de contar cuantos caps me faltan, este fic terminara cuando tenga que terminar, ya estoy cansado de seguir contando y que mi cabeza siga haciendo de las suyas -.-; hasta la próxima se despide su amigo, Animem4ker :D
