Minecraft Max y el Mundo de los Cubos
Capítulo 5 Tiempo en la montaña
Había sido una rara noche, en la cual Max había tenido que aprender bastantes cosas sobre el videojuego Minecraft, pues si estaba dispuesto a salir con vida debería emprender un largo viaje para salir de aquella pesadilla; la noche pasada le habían contado todo lo que habían podido sobre el juego, algunas dinámicas, cosas como el crafteo, e incluso le enseñaron a hacer diferentes herramientas, recordaba perfectamente el momento cuando había fabricado su potente arma.
-Y en las herramientas básicas tenemos, la espada, el pico, el hacha, la pala y la hoz, todas tienen una función especifica.-le dijo Steve-Y se forman de una manera diferente.
Después mucho pensárselo Max decidió no tomárselo a la ligera y como su medio de defensa tomo el arma que considero más poderosa de todas.
Y en aquel momento Max caminaba con su azada de piedra, blandiéndola en el aire, esperando atacar a un enemigo y darle una buena cortada; por su parte notó como Steve y Agus parecían reírse de lo lindo; pues mientras que Steve había optado por defenderse con un pico, fue Agus el único que decidió atacar con una espada.
Max no le agradaba la espada, la sentía demasiado pesada y poco practica comparada a la hoz que en aquel momento llevaba, con esta arma parecía la mismísima muerte encarnada, y lograba pasar por alto las sonrisas de Agus y Steve.
Su caminata había empezado desde primera hora de la mañana y el Sol no les daba en la cara solamente porque la montaña cubicular que tenían delante los protegía, del Sol, por aquellas horas del día, los tres miraron aquel desafío, ansiosos por superarlo y pasar al dichoso pantano para finiquitar su misión cuanto antes, sobre todo Max, al cual cada minuto fuera de casa le resultaba bastante irritante.
Era difícil creer que en el mundo real apenas y habían pasado menos de veinte minutos desde que había entrado en el videojuego, mientras que para él aquella experiencia le había tomado un día de su vida, y calculaba que le tomaría mucho más salir de ahí.
-Bueno, es una gran montaña.-hizo notar Agus estando justo en el borde del lugar.
-¿Tenemos que escalarla?-preguntó Max.
-Sí, estamos justo en el valle encerrado.-contesto Steve mirando a los dos, al ver que estos no le entendieron se explicó-Todo lo que ven a su alrededor es solo parte de una pequeña planicie, estamos debajo del nivel del mar.
-Alto, ¿Estamos en un pozo gigante?-preguntó Max entendiendo de cierta manera la explicación de Steve.
-Sí, básicamente.-dijo Steve saltando un bloque y comenzando a escalar-Vamos a charlar, necesitaremos estar despiertos y pendientes unos de otros en caso de que uno se accidente.-les comentó mientras saltaba al siguiente bloque que estaba a la derecha pues enfrente suyo solo había un muro de dos bloques.
-¿Cómo es posible que estemos en un pozo?-preguntó Max-Yo no veo el final.-saltó de la misma manera que los otros dos aquella zona, la cual fue el inicio de la cuesta, pues no había un sendero, sino que parecían irse inventando el camino a medida que avanzaban.
-Es mucho más grande de lo que tu visión es capaz de alcanzar, creo que es de cinco chuncks de radio, ósea de punta a punta son como 10 chunks.-expresó Steve mirando al suelo, estaban a una considerable distancia de veinte bloques, lo cual significaba perder gran parte de la vida, al voltear arriba supo que eso no era nada pues le faltaban otros cincuenta bloque antes de llegar al nivel del mar, siendo que debían escapar de aquel lugar artificial cuanto antes les fuera posible, él conocía el riesgo.
-¿Entendiste lo que dijo?-preguntó Max a su amigo trajeado quien iba entre ambos, Agus se limpió el sudor digital de la frente antes de contestar:
-Ah…Sí.-aseguró Agus aunque era más que evidente que no tenía idea de que acababan de decirle.
-¿Y suelen frecuentar entrar a los videojuegos?-preguntó Steve teniendo que picar un bloque de más pues no encontraba un solo pasaje para avanzar.
-Sí, es casi como nuestro pan de cada día.-denotó Max sarcásticamente-Obviamente ni Agus ni yo sabemos qué demonios nos pasa.-le dijo Max despectivamente.
-¿Agus y Max?-Steve intentó ignorar aquellos ataques por parte del pelirrojo-No son nombres muy normales, me imagino que así se dicen entre ustedes.-intentó conversar Steve.
-Bueno, nosotros somos Mario y Agustín.-se presentó Agus ante el programa de computadora-Es fácil adivinar quien es quien.
-¿Son mexicanos no?-pregunto Steve.
-¿Cómo lo sabes?-preguntó Max desconfiado.
-Su acento, su tono de piel, conocimientos… O tal vez porque tenían configurado el Minecraft en español México.-le dijo Steve-Si le cambiaran la configuración a ingles yo no entendería ni pinta de lo que dijeran.
-Aja.-Max solo se concentró en seguir el ritmo de la escalada a pesar de que estaba quedando de último.
-¿Y desde hace cuando se conocen?-preguntó Steve.
-Desde niños.-le dijo Agus tomando de la mano a Steve cuando este pico un bloque y de este salió agua y casi es arrastrado cuesta abajo por la pendiente.
-¿Niños? Vaya, eso es demasiado.-siguió diciendo retomando la compostura.
-¿Desde hace cuando te crearon?-preguntó Max al pelinegro pues no le agradaba dar tanta información personal.
-¿Yo? Desde ayer, cuando ustedes se generaron me cree yo, cada que alguien hace un mundo yo nazco como el jugador, pero como en este caso no había jugador quede libre a mi programación.-aseguró Steve intentando encontrar donde poder seguir escalando, pues ya estaban en la recta final, solo faltaban otros quince bloques más, aproximadamente-Aunque esta semilla ya existía desde que se creó el juego, es una bastante vieja.
-¿Semilla?-preguntó Agus confundido.
-Y eso que tú sabes del juego, en fin, las semillas son las ids de los mundos creados, por ejemplo, si tú y él crean un mundo las probabilidades que salgan los mismos bloques en las mismas exactas coordenadas, son prácticamente nulas; mientras que si ambos tienen la misma semilla, es como si estuvieran en el mismo mundo juntos pero sin verse, ¿Me explique?
-Sí, creo que sí.-admitió Agus-Vaya, así que todos los bloque ya estaban creados desde antes de que iniciáramos a jugar.
-Algo así, tampoco lo sé todo; recuerda que nací ayer.-bromeó Steve-Y no tengo acceso a la red.
-¿Cómo conociste a Notch si naciste ayer?-preguntó Max.
-Cada vez que nacemos vemos al mismísimo Notch durante una visión, nos da las ordenes a seguir y nuestros parámetros de función con el jugador.-explico Steve naturalmente-Ustedes concluyeron solitos lo del server.
-Aun así conoces la dichosa villa con acceso a internet.-dijo Max enojado haciendo un descomunal esfuerzo para trepar otra roca.
-Todas las aldeas de Minecraft tienen acceso a internet.-explicó Steve-Como te dije, la semilla es generada desde antes ¿Dónde crees que comienza a cargarse? ¿De la nada? No, cuando generas mundo en realidad es la aldea más cercana la que le da a tu equipo la ubicación de los bloques para encontrarla.-aseguró Steve-Eso si no estás conectado a internet.
-Dios, estoy aprendiendo de un sabio.-aseguró Agus.
-A mi me suenan a pamplinas, no puedes tener un día de edad.-le dijo Max.
-Todos nosotros somos recién nacidos.-aseguró Steve-Hasta ustedes… Esta, lo quieras o no, es una nueva vida, que no está ligada a directamente a la vida real, además ¿Quién en su sano juicio usa pamplinas sin tener ochenta años de edad?
-Basta de filosofía barata…-Max estaba harto de solo hablar del mismísimo juego, aunque era mejor a que Steve les hiciera preguntas personales.
Max volteó de frente el pantano era una extensión casi igual de infinita que el valle de árboles, casi indistinguible para el ojo cuadrado que tenía ahora, ni siquiera enfocando su vista en el fondo veía un cambio al parámetro curioso.
De nuevo era casi todo una arboleada, pero era un pasaje bastante diferente al visto, era como si la tierra tuviera una tonalidad bastante distinta a la original, con una paleta de colores más oscuros, extrañamente bañaba los arboles dándoles un toque lúgubre que terminaba se determinaba al borde de la montaña, el mismo pasto cambiaba de un verde claro a un verde oscuro y algunos hongos crecían por diferentes lados, Max incluso hubiera jurado haber visto un hongo gigante a la distancia, además el agua parecía estancada y verdosa, con unas hojas extrañas que crecían en esta.
-El pantano.-dijo Steve-Vamos, o sino no llegaremos a la jungla antes del anochecer.
-¿La jungla?-preguntó Max asustado.
-Se los dije, nos tomaría un par de días llegar a nuestro destino.-dijo Steve decidido a la aventura y levantando su pico siguió-Vamos.
Continuara…
