Hola! Gracias a todos por las reviews, y seguimiento en general. He de confesar que cuando vi que tenía comentarios de mis dos suegras casi tuve un ataque fangirl, Anto lo puede confirmar xD

Hemos escuchado las peticiones sobre las covers del rap y puede que Kath y yo pensemos en algo.

Como siempre, ya sabéis, este fic está inspirado y dedicado a Kath, mi hija whasapera, que siempre nos hace reír con sus reviews e ideas en general. Y a su otra madre, Anto, que me pervertió a la niña xD Y a todas las chicas del whasap cuyas personalidades robo por el arte en este fic ;)

Espero que os guste :D

CAPÍTULO 3. La Shipmaker

— Hola gente linda, ¿cómo están?¿Cómo me les va? Soy su presentadora favorita, Kath y aquí se noooos… viene un nuevo programa en la Radio Swanqueen, una radio que te toca y no necesariamente el corazón. Conmigo, mi hermana Agus.

— Buenos días, gente.

— Aguuuuus—Se escuchó gritar una voz a lo lejos—Deja de hablar que me produces dolor de cabeza.

— Ah y aquí mi abuela Diana haciéndole el bullying a mi hermana Agus. —Aclaró Kath. —Lo primero, queremos agradecerles por sus comentarios sobre el programa de ayer. Tenemos varias peticiones. Agus, ¿quieres leer?

— Sí. Aquí Ares nos dice: "me gustó mucho el capítulo, pero yo también quería mi nombre de armada".

— Eso está hecho, Ares de Naomi Voz Ricolina, yo te bautizo. —Dijo Kath moviendo el micro en forma de espada de caballero. —Más comentarios, Agus.

— Dani nos dice: quiero volver para chingarme a Cora. —Leyó Agus.

— Ah, eso sí que no, querido oyente. Cora es para mí y only for me. Así que a la cola para Cora, ¿lo pillan?

— Tenemos más comentarios. —Siguió Agus. — Uno que acaba de llegar y dice: "Agus cállate ya, tienes la voz de tu madre la innombrable, y deja hablar a mi nieta favorita. Atentamente, la abuela Diana. Pd: es broma, Agus, yo te quiero. Pd2: no, en realidad, no xD"

— Bueno, gracias a los que dejaron sus mensajes vía whasap a través del 696969696. Teléfono elegido por mamá Anto. —Aclaró Kath. —Y también a todos aquellos que nos siguen a través de las redes sociales. En Facebook: Radio SwanQueen fan's club, en twitter con el hashtag #YoTambiénMeTrincaríaACoraSiSeDejase #CoraEstáComoEllaQuiereYNoComoDiosManda #CoraQuiereConTodosMenosConLaEmbajadora.

— Y en la página web: perrasporcora punto com tenemos más mensajes. —Siguió leyendo Agus.— Nos dice gencastrom09: "Me encantó. Sos una genia"

— Ya…eh, obvio querida. Hablas de Kath HashtagGirl. Kyko-chan nos dice "Me ha sacado un buen de risas. Muy chistoso y quiero más"…No me seas exigente amigo, aquí tenemos Radio Swanqueen para mucho. Dale, Agus.

Nhmy nos dice: "espero que Kath y la llama Trol no mueran de un orgasmo fulminante. No paro de reír con tu programa. Pero Ares tirándole los tejos a todo el mundo…o sea, no se puede destruir Araomi." Tranquila, oyente sin identificar que sabemos que es Naomi, Ares es toda tuya. —Concluyó Agus.

— Ya por aquí tenemos a Evil Dork que nos dice que lo echaron de clase por reírse con nuestro programa. O sea… no nos hacemos responsables de las risas. Tampoco si alguien se ahoga escuchando. Somos una radio demasiado pobre, weon. Pero calidad papa, eso sí. Y Tink-Solcha que nos pide un cover de la Battle Rap. Próximamente en sus mejores tiendas de discos con mi melodiosa voz. Y ya por último, queridos oyentes. —Kath se aclaró la voz. —Leerles el comentario de una tal Dark Burpy, que bello nombre, que nos dice "Esa comentadora Kath es la mujer más hermosa del mundo, me encanta tu voz, muero escuchándote. Tus madres deberían subirte la paga. Atentamente Kath…digo Dark Burpy, ¿quién escuchó lo contrario? Nadie" Obvio que no era yo dejándome un comentario a mí misma para decirme lo buena que soy…

— Ya…claro. —Dijo Agus. —En fin, no podemos leer todos sus comentarios. Porque somos una radio muy pobre… y no nos pagan para tanto. Pero síganos y dejen más comentarios. Los que más nos alaben saldrán otro día.

— Ya, Agus, no aproveches. Eso me lo pedí yo.

Kath la miró mientras recogía sus papeles.

— Bueno, amigos, y empecemos con lo bueno. Hoy tenemos a un copresentador y buen amigo mío, mi querido, Llama Trol. ¿Cómo andas Llama?

— Pues mal porque no tengo pies. —Le contestó la Llama.

— Ay, ya sé. Me refería a cómo estás.—Especificó Kath.

— Oh, estoy enamorado.—La voz de la Llama se volvió melosa.—Mi querido Olaf, ¡te quieroooo!

— ¿Olaf? —Preguntó Kath.

— Sí. —Contestó la Llama Trol.

— ¿Sí?

— Sí.

— Anda. —Kath se rascó la cabeza pensando. —Entonces, ¿es que eres gay?

— Pff…Kath, soy una llama, no tengo sexo definido. Obvio.

— Ah claro, claro.

— Y estoy enamorado de Olaf, es el amor de mi vida.

— Agh, Llama Trol suenas igual que mamá Anto. —Le dijo Kath.

— Obvio, estuvimos casados.

— ¡¿QUÉ?! —Ruido del público confuso.

— Fue una noche loca en las Vegas, sí. Pero ella lo aprendió todo de mí.

En otro lugar, fuera de la emisora de radio…

— Así que en las Vegas con la Llama Trol, ¿huh? —Laura se cruzo de brazos.

— Mmm, cariño, amor, vida mía. —Balbuceó Antonella. —No es lo que parece. Fue una noche nada más.

— Ajá.

— Te lo juro. —Antonella se puso una mano en el pecho solemne.

— ¿Igual que me juraste que este era tu primer matrimonio? —Preguntó Laura.

— Mmm…¿sí? —Antonella se quedó inmóvil viendo como su mujer ponía los ojos en blanco y se marchaba. —Amor, espera, si yo nos shippeo a muerte, Lauranto forever. ¡Espera! —Y salió corriendo tras ella.

Volviendo a la emisora de radio…

— Sí, amigos, no escuchen la radio cuando vengan viejos amantes a hablar en ella.—Dijo Kath. —Hemos echado a la Llama Trol por hoy porque se ponía re cursi y mi presupuesto del programa no cubre la insulina. Así que sigamos. Hoy tenemos un invitado muy especial. Testigo de lo que hemos llamado "Pasiones en Narnia". El señor…¿Manolo Escobar? —Kath volvió a leer—¿Este no era un cantante español que ya falleció? O sea, que es un fantasma. ¡Que alguien me explique cómo tenemos un presupuesto para traer a un famoso extranjero fantasma pero no para donas en el estudio!

— Sí tenemos donas en el estudio. —Dijo Agus. —Es que Diana se las come todas antes de que nos dé tiempo a verlas.

— ¡CÁLLATE AGUS! —Se la escuchó gritar.

— Ah, comprendo. —Dijo Kath. —Abuela glotona. Bien, señor Manolo Escobar…

— Am.. no, no. Yo soy Manolo Escoba. Escoba de profesión y cantante aficionado. Manolo Escobar me robó el nombre y la canción. Era así: "mi cubo no lo dejaron al lado de la fregona, ¿ande andará mi cubo, ande andará mi cubo?"

Kath se quedó mirando a la escoba con pajarita sentada a su lado. No le pagaban suficiente, definitivamente.

— Um… vale, señor Escoba. Entonces ¿usted trabaja en el ayuntamiento?

— Así es, barro los pasillos del primero piso. —Confirmó Manolo Escoba.

— Y estaba en el armario en el momento "Narnia".

— Sí, así es, de mango presente. —Dijo Escoba.

— Pues cuéntenos, cuéntenos. Nuestros oyentes quieren saber. ¿Le dio Emma tren eléctrico a Regina o aún van a carbón? Y cuando digo tren me refiero, ya saben, trece trece sesenta y nueve duro contra el muro, lento contra el pavimento, macizo contra el piso, fuerte contra el puente. Y si no me entendieron es porque son Blancanieves.

— Pues lo que pasó fue lo siguiente…

El día anterior, en el armario del Ayuntamiento…

Regina se había quedado pegada a Emma, la rubia se encontraba pegada a la pared, sintiendo el rugoso tacto arañando su espalda.

— Dime, Emma, ¿acaso estás celosa de mi nueva secretaria?—Dijo Regina.

— ¿Yo? Nada. No. Por supuesto que no. Absolutamente no. Para nada…o sea, no.

— ¿Estás segura?

— No…Digo sí, absolutamente.

La mano de Regina fue paseando perezosamente por el camino de botones de la camisa de Emma desde su vientre hasta el nacimiento de sus pechos.

— ¿De verdad, de la buena?—Susurró Regina.

— Um…ajá.

— Pues si no estás celosa, Emma. —Siguió la antigua reina sugerente.—Entonces, ayúdame a abrir esta maldita puerta y deja de mirarme el culo cada vez que yo lo intento. —Terminó la alcaldesa.

— ¿Qué? ¿El culo? ¿Yo?...No sé de qué hablas.

— Ya, claro, ahora me dirás que no es lo que miras embobada cada vez que me doy la vuelta y te encuentro con la mirada perdida.

— Pues no. —Dijo Emma cual niña.

— ¿Ah no? Entonces, ¿qué miras? —Le preguntó Regina.

— Pues miro…um… miro esa escoba.

Entonces fue cuando Emma me cogió, a mí, Manolo Escoba, la escoba más hermosa de las escobas de mi pueblo (me lo decía mi mamá, que trabajaba de fregona, que decía que mi hermano el plumero tenía mucha pluma).

— ¿Una escoba? ¿Quieres decirme que te embobas mirando una escoba? —Le preguntó Regina.

— Pues claro, tú no. O sea… um, qué ganas de limpiar, ya sabes, si yo tuviera una escoba cuántas cosas barrería.—Dijo Emma mirando a todos los lados sin saber qué hacer.

— ¿Ah sí? ¿Qué barrerías?

— Um…pues primero…lo que haría yo primero, barrería yo el dinero que se queda escondido por todo el ayuntamiento.—Regina la miró sin comprender nada, levantando su infame ceja.

— ¿Estás diciendo que hay corrupción en mi ayuntamiento?

— Um…¿no? Es que necesito suelto para las…lavadoras de Granny's.

Mientras Emma seguía barriendo como si no hubiera mañana.

— Está bien, Emma, ya puedes dejar la escoba.

— ¿Me crees? —Dijo la Sheriff esperanzada.

— No, pero me da demasiada pena esa escoba como para prolongar su sufrimiento en tus manos.

— Eh—Se quejó la rubia. —Yo limpio muy bien.

— ¿Ah sí? —Preguntó Regina.

— Sí. —Afirmó Emma encogiéndose de brazos cual niña.

— ¿Y quién limpia en tu casa? —Preguntó de nuevo la alcaldesa.

— Mimadre…—Pero Emma habló demasiado rápido y bajo como para que la comprendiera ningún oído humano.

— ¿Quién?

— ¡Mi madre! Sí, vale. Pero no es justo, es que ella tiene una horda de animales que limpian los platos con la lengua cuando empieza a cantar.

— Ya…seguro que es solo por eso. Así que, ahora que ya hemos establecido que tus técnicas de limpieza son nulas y —remarcó la antigua reina—que me miras el culo, intentemos salir de aquí de una vez.

— ¿Por qué no haces esa cosa del humo morado?

— Lo intento. —Dijo Regina. —¿Crees que seguiría aquí contigo, tu escoba y tu insulsa charla si hubiera podido teletransportarme. Pero debe de haber algún hechizo en la puerta. Esto me huele mal.

— Ey—protestó de nuevo la Sheriff. —Que hoy me he duchado.

— No seas idiota, me refiero a que parece una trampa y lleva la firma de mi madre. Lo único que no entiendo es qué interés tendría Cora en encerrarme contigo en un armario.

— ¿No quería buscar a una nueva alma gemela para ti?

— Sí, ¿y qué tiene eso que ver? Creyó que este armario me llevaría a Narnia, el paraíso de los solteros, ¿eso me quieres decir?

— No… um…digo que, quizás…—Comenzó Emma antes de trabarse.

— ¿Sí?

— Quizás lo que tu madre quería…—Volvió quedarse callada.

— ¿Sí?

— Quizás tu madre quería…—Por un momento casi parecía que iba a decir algo interesante, que de una vez iba a decidirse y declararse, que iba a tomarla de los hombros y darle duro contra el muro (bueno quizás no tanto, pero ya me entienden). La tensión sexual estaba en el aire. Pero no. Suspiró—¿Quizás solo ha pensado que deberías aprender técnicas de limpieza…para buscar un nuevo pretendiente?

— Eso es ridículo. ¿Acaso me has tomado por Blancanieves? No pienso ponerme a limpiar cantando hasta que llegue un príncipe azul despistado.

Regina soltó aire exasperada. Emma estaba tan cerca de ella que pudo sentir cómo su suspiro movía sus cabellos.

— Es inútil Emma, está claro que yo no estoy hecha para el amor. Mi primer amor murió. Mi alma gemela ha dejado embarazada a mi medio hermana perdida. Si no fuera una antigua Reina Malvada y ya supiera que soy un personaje de cuento, pensaría muy seriamente si mi vida no está sacada de alguna enredada telenovela.

— No creo que sea cierto Regina. Yo creo que todavía tienes una gran oportunidad para el amor. Creo que está esperándote y que, cuando la encuentres y te des cuenta de que es lo que siempre has estado buscando sabrás que es tu final feliz.

— ¿De verdad lo crees?

— De verdad de la buena.

Y la reina y la salvadora se miraron fijamente a los ojos y…

¡Pausa publicitaria amigos! Sí, no nos maten, somos una radio muy pobre.

El estreno que todos estaban esperando. De los creadores de "Fran bendito seas entre las mujeres" y "El Fontanero, su mujer y otras cosas del meter", Twins SQ productions, presenta Lauranto, una historia de amor mejor que Crepúsculo. Advertencia: Llevar pasta dental, hilo dental, enjuague bucal e insulina para el exceso de caries y diabetes. Próximamente en cines.

Y aquí estamos de nuevo con la programación amigos. Como decíamos. La reina y la salvadora se miraron fijamente a los ojos y, justo en aquel momento, Emma se aferró a la puerta para tomar impulso y lanzarse hacia los labios de Regina cuando…la puerta se abrió.

Por favor que alguien meta un audio lleno de "¡Noooo, no please, no!" My por shipper heart.

— ¡Emma! Lo has logrado. —Exclamó Regina ajena a la decepción generalizada provocada por la torpeza de Emma. (Emma esta te la guardamos ¬.¬')

— Um…sí, claro, estaba todo pensado.

— Vamos, hay que encontrar a mi madre. Temo que nos haya encerrado solo para poder hacer de las suyas en el pueblo. Espero que no se haya vuelto demasiado loca. Tiene cierta tendencia a, ya sabes, arrancar corazones de cuajo.

— Ajá. Solo dame un momento para disfrutar de que vamos a salir juntas del armario.

— ¿Qué dices?

— Nada, nada.

Salieron corriendo. Pero lo que ni Regina, ni mucho menos Emma cuya mente seguía atascada en la idea de darle duro contra el muro a Regina, podía sospechar era lo que encontraría en Grannys. Según testigos de cualidad (no que yo estuviera en aquel momento de vicio y perversión absoluta, eh mami) lo que pasó fue:

Por un lado, Granny y Cora cantando a coro en el karaoke.

— Cora, eres una tía de puta madre. —Dijo la abuelita.

— Eugenia, creo que este es el nacimiento de un nuevo ship. Corany, ¿qué me dices?

— Ah mis brazos amiga.

Por si ver a Granny y a Cora abrazarse no hubiera sido lo suficientemente raro, por otro lado teníamos a Ruby acercándose peligrosamente a Lu.

— Ey, morena, ¿estás sola? —Le dijo. Hasta que apareció Diana.

— A mi mujer ni acercarte, Caperucita.

Uuuh. En una esquina del cuadrilátero con el pelo rubio y una camiseta de Harry Potter, Diana La Gata a Motor. VS. Ruby la perra loba. Compren sus entradas amigos, próximamente en la radio. Para comprarlas búsquenme. Soy la sexy del pueblo, no hay pérdida.

Y, mi parta favorita, admitámoslo, mi querido Llama Trol, mi llamita, mi tronco, colega, compadre de fatigas y perseguidor de faldas…¡enamorado de Olaf!

— Dime, dime por favor, Llama Trol, ¿por qué Olaf?...Sí, he readmitido a la Llama al estudio de la radio mientras se comporte como la llama cool que es.

— No sé, Kath. Olaf es todo lo que siempre he soñado. Yo soy tan ardiente, tan caliente, tan apasionado…y él, con su frialdad, me calma y me relaja. Admitámoslo, mi matrimonio con Anto no tenía futuro. Sé que ella aún no lo supera, pero fue lo mejor. O sea, los dos éramos como demasiado ardientes para estar juntos. La idea loca que no se le ocurría a uno, se le ocurría a otro y no había nadie que nos detuviese. Anto por ejemplo, siempre quería saltar de sitios: en paracaídas, de puentes, de trenes…

— Sí, mamá Anto tiene esa afición…

— Pero con Olaf es distinto, él templa mis calores. Además, los opuestos se atraen.—Dijo la Llama Trol.

— Sí, pero ¿cómo…ya sabes…cómo haréis lo del muro? —Preguntó Kath.

— ¿Pintar?

— No.

— ¿Redecorar?

— No.

— ¿Derribar?

— ¡No! Darle duro contra el muro

— No quiero pegar a mi queridísimo Olaf contra un muro. Bruta.

— Arg, a ver si me entiendes. Que cómo planeas probar su fruta prohibida helada; como le darás lento contra el pavimento; cómo le darás tren eléctrico.

La Llama Trol miró a todos los lados.

— Esta mujer se ha vuelto loca.

— En fin queridos oyentes, el amor ha atontado a mi querida Llama Trol temporalmente, así que sigamos con lo que pasaba en Granny's.

— Oh, espera. —Gritó la Llama.

— ¿Qué? —Dijo Kath exasperada.

— Cora me ha dicho que anuncie que vendemos camisetas. Ya sabes, por eso de tener que mantenernos hasta que volvamos al averno. Dice que Regina no le da dinero para el casino pero que no dijera eso. Así que no lo he dicho. Pero compren ya su camiseta. Tenemos para todos los gustos. Está la camiseta de "Yo estuve en el Averno y volví para contarlo", "Yo también tendré un nieto guisante", "SEXO GRATIS…Ahora que tengo tu atención: Viva la Swanqueen". Solo por tiempo limitado, que será hasta que Cora tenga bastante para el casino.

— Muy bonito. Pero volvamos a Granny's, nuestro enviado especial nos cuenta. Y por enviado, me refiero a todo el pueblo.

Unas horas atrás en Granny's…

El silencio inundó la sala en el momento en el que Regina entró por la puerta. Emma la seguía, por cierto. Pero nadie se fijó demasiado en ella al darse cuenta de la bola de fuego que adornaba la mano de la antigua reina.

— Regina, hija querida. —Dijo Cora acercándose a ella despacio.

— Madre, ¿qué demonios te propones?

— Hija, yo solo quiero que seas feliz.

— ¿Metiéndome en un armario? —Gritó Regina.

— ¡No! Sacándote de él. —Le contestó Cora y ahí sí, ahí sí, todos los presentes abrieron los ojos como platos. Hasta a alguien se le cayó el helado y los hubo que escupieron el café de la boca.

— ¿Qué? —Regina miró a todos los lados sin saber qué decir. —No sé de qué me hablas.

— Hija mía, me ofendes. Soy tu madre. ¿Crees que no me fijé en cómo mirabas a las criadas que mandaba a tu cuarto?

— Mientes. —Afirmó Regina.

— ¿Ah sí? Como la vez que te encontré en el pajar con la chica que ayudaba en las cocinas.

— Se le había perdido un ganchillo del pelo y lo buscábamos.—La alcaldesa enrojecía por momentos.

— ¿Medio desnudas?

— ¡Es que hacía calor! Deja de presionarme.

— Por favor, Regina. —Cora se acercó a ella.—Haznos un favor a todos y deja ya salir tu gay.

— Eso—Se escuchó a Elsa por detrás. —¡Suéltalo! ¡Let it gooooo! —Cantó.

— Eh…—Cora se frotó un oído—Sí. Muy bonito. Pues eso, lo que ha dicho la rubia de bote.

— Esto…yo…—Regina miró a todas partes y a ninguna a la vez. Se respiraba la tensión en el aire. Yo me aferraba a mi helado de chocolate…eh y esto mamá, cuando digo yo digo…mamá Anto, eso, ella come chocolate en Granny's aunque se lo hayas prohibido ¬.¬', sí, castígala a ella.

— ¿Regina? —Se escuchó a una tentativa Emma que se acercaba a Regina.

— Yo…—Y todos nos mordimos las uñas esperando que corrieran la una a los brazos de la otra y yo pondría en este momento la canción "I have never loved nobody like you in all my liiife"…Pero— No, no puedo. —Y salió corriendo.

Pinche, Regina, nos salió cobarde -.-'

Y todos nos quedamos apenados. Yo abracé a Juliano, él me abrazó. Y cuando digo yo…esto… mamá, me refiero a mamá Anto, se abraza con Juliano ¬.¬' uy, castígala, a ella sí, a ella, eh. Yo no estaba, lo recuerdo…

— Tu hija es un caso perdido. —Fue Diana la primera en acercarse a Cora. —Pero conozco a alguien que podría ayudarte.

— ¿Quién? —Cora la miró con los ojos entrecerrados.

— Es una mujer que vive a las afueras del pueblo, es difícil que te reciba, pero tiene un poder especial. Ella nos unió a Lu y a mí, así que creo que podré conseguirte un hueco.

— ¿Y quién es esta mujer de la que hablas?

— La llaman…la Shipmaker.

— Interesante.

Lo que les costó llegar a las afueras del pueblo después…

— Sol Shipmaker. Ajá. Sí, la comprendo, pero ahora mismo no aceptamos más clientes, lo sentimos.

Cora esperaba frente a la mesa de la Shipmaker, la cual se movía en una silla de ejecutiva de un lado a otro con un teléfono en cada mano.

— ¿Sí? —Cada vez que Cora intentaba hablar, Sol la detenía alzando la mano.—No. No tengo tiempo.

Una secretaria vino con más teléfonos.

— Shipmaker, te llama Taylor Swift, quiere un nuevo ship.

— Dile que estoy ocupada. —Contestó Sol colgando todos sus teléfonos—DianiLu, qué placer volver a veros. ¿Y tú eres…?

— Cora Mills.

— Oh sí, te tengo en mis registros: Red Queen, Coranny, DarkQueen…

— Sí, sí. —La interrumpió Cora. —Pero he venido por mi hija, Regina. Necesita ayuda profesional.

— Pues has venido al sitio indicado. Nosotras emparejamos a DianiLu, el Brangelina del mundo fandom. —Sol las miró. —Tienes suerte de venir con ellas, podré hacerte un hueco. Dime, dime, ¿de qué estamos hablando?

— Mi hija es un caso desesperada. Está tan metida en el armario que casi vive en Narnia.—Comenzó Cora.—Quería que Emma probara su fruto prohibido.

— ¿En serio dijo eso? —Preguntó Sol.

— Palabras textuales. —Confirmaron Diana y Lu.

— ¿Y todavía no ha habido contacto carnal? —Siguió preguntando.

— Ni para un triste abrazo.

— Um…Tenéis razón. Es un caso desesperado. —Sol se levantó. —Este es un caso para Sol Shipmaker. —Dijo colocándose unas gafas de sol.

— Y Cora. —La imitó.

— Y la Llama Trol. —La imitó también. Solo los miró.

— Ya, es que…esto, yo no trabajo con brujas muertas ni trozos de fuego con vida propia.

Cora y la Llama Trol la miraron poniendo su mejor carita de cachorrito. Dos enormes ojos negros y otros dos enormes ojos… ¿de fuego? Suplicando a la vez.

— Bueno, quizás podría hacer una excepción. Supongo que podrán ser útiles unos cuantos ayudantes.

— Perfecto.—Cora silbó con fuerza. —¡Swens a sus puestos! Tenemos una nueva misión. Shipmaker te nombro Teniente oficial, dedicada a la estrategia. No temáis mundo, con mi inteligencia, mi belleza, mis conocimientos en magia…—miró a las swens que las rodeaban. —y vuestra…y todas vosotras.

— Beee—se escuchó.

— Y Juliano—Añadió Cora.

— Ejem—Se dijo.

— Y la Llama Trol…¿Alguien más? —Nadie habló. —Bueno, pues todos juntos lograremos que la misión llegue a buen puerto. A Dios pongo por testigo que Emma probará esa fruta prohibida. ¡Por el Sagrado Revolcón!

— ¡Por el Sagrado Revolcón! —La secundaron.

Y así, mis queridos oyentes, es como termina el episodio de hoy en el día en que Cora regresó del Averno. No porque no queramos hacer más, sino porque somos una radio muy pobre y pues…no me pagaron para estar más rato acá. Así que con todo mi amor me despido hasta mañana. Si quieren un nuevo capítulo no se olviden de mandar más donas a la Emisora de radio Swanqueen, 131.3 una radio que te toca y no necesariamente el corazón. Y, por favor, envíen sus donas a prueba de abuelas glotonas. Sí, Diana, sé que te las comiste tú ¬.¬'

Y esta ha sido la entrega laputaostia de esta su radio. Y se despide su amada presentadora Kaaath.

PD: Intenten no morir sin escuchar mi voz unas horas.

Gracias por leer :D