Hola a todos! Sé que he tardado mucho, pero comprendedme, en estas últimas semanas me ha pasado de todo. Comencé la universidad, se me estropeó el ordenador, me puse enferma, me pusieron un examen...

Pero lo importante es que traigo un capítulo hoy extralargo para disculparme xD

Como siempre, dedicado a mi hija Kath narradora y creadora de muchas ideas. Hoy también especialmente a mis suegras, especial gracias a Diana por pasarme la letra de sus canciones y a mi musa :)

Espero que os guste

CAPÍTULO 4. Operación Llama Queen

—Hola, hola mis queridos. ¿Cómo están?¿Cómo me les va? Sí, soy yo, su querida y favorita presentadora de todos los tiempos Kaaaath…yo misma. Y mi hermana Agus.

—Buu fuera Agus.

—Y mi abuela Diana haciendo su bullying. Y están escuchando su Radio Swanqueen una radio que te toca, y no necesariamente el corazón…El caso, el caso mis queridos. Imagino que me habrán echado de menos y ¿cómo no? Pues estuvimos varios días sin programa y es que, mis queridos, no me creerán lo que vengo a contarles. Y es que pasó de todo esta semana, incluyendo el aniversario de mis mamás y mamá Anto y mamá Laura nos echaron de la casa casino para vivir su vicio libremente como perras en celo sí, señor. Duro contra el muro, lento contra el pavimento y bien macizo contra el piso…y eh…como que espero que contrataran a un equipo de limpieza que desinfectase bien o no podré volver a caminar descalza sin pensar en cosas sucias de mis mamás por ninguna superficie de la casa. Pinches viciosas… Y bueno, pues qué Cora vida (si me entendieron son como dioses) que fuimos a parar al nuevo hotel cinco estrellas que se nos montó la Cora y su fiel amigo la Llama Trol para su estancia en Storybrooke. Sí, nadie quería acogerlos en sus casas, desconfiados…¬.¬

—Kath—Dijo Agus. —Tú tampoco la acogiste. —Le recordó.

—Ah, pero yo le hice el ofrecimiento.

—¿Ah sí?

—Ah, pues claro. Le ofrecí mi cama, pero no aceptó.

—Comprendo.

—Bueno, pues como les decía. Nuestras mamás nos echaron de casa porque son unas pinches viciosas por su aniversario y pues como que Agus y yo no teníamos para presupuesto para llevarnos la radio allí, no pudimos hacer el programa.

—Kath. —Le dijo Agus. —Sí que había equipo de radio en el hotel, es que te la pasaste en el spa.

—Eh…esto…¡Abuela Diana, Agus se comió tus donas! —Gritó Kath.

—¡Aguuuus! Devuélveme mis donas.

Y así, Agus, culpable con sus donas en la mano, salió corriendo antes de que Diana apareciera por el estudio y Kath le señalara el camino por el que había huido su hermana.

—En fin, queridos, parece que el programa de hoy lo haré en solitario porque mi hermana Agus no sabía lo que decía. Qué iba a estar en el spa. Me pasé toda la semana de trabajo de investigación para poder haceros hoy un súper programa especial con todo lo que pasó en el hotel. Les habla Gato…digo Kath, que me vuelvo políglota, y esta es su radio preferida, 131.3, Radio Swanqueen, una radio que te toca y no necesariamente el corazón. Así que queridos, siéntense y relajen la pepa, dejen que mi voz los extasíe hasta orgasmar y pongámonos con la historia que nos ocupa.

Sol Shipmaker se había unido a las filas Swen y fueron días duros, días de desolación. Regina se había encerrado en su armario tan profundamente que era más probable que saliese con el fauno de Narnia que con Emma. Pero ah, me niego a compartir a mi reina con un animal con patas y cuernos…

—Beee. —Se escuchó.

—Con un animal con patas y cuernos que no sea Juliano, por supuesto.

(En realidad no, pero si no lo digo se enfadará y es el que pincha los anuncios, soy una vendida no me miren. Pero no me pagan para todo el trabajo que da una radio. ¿Qué digo? No me pagan siquiera… Cora vida esta ¬.¬')

Así que teníamos una misión, un propósito, un objetivo en la vida. Éramos soldados y Swanqueen era la armada que servíamos y Cora nuestra gloriosa líder.

Durante días todas nos pusimos en forma. (Juliano pínchame "The Eye of the tiger")

Oh sí, perras *se pone gafas de sol*

En alguna lejana explanada de Storybrooke que los guionistas debieron inventar solo para nosotras, todas las Swens nos reunimos ataviadas con nuestras mejores galas militares, gorros, botas de cuero, gafas de sol. Oh yeah… y como no podía faltar, las rallas en la cara de los colores de la ropa militar que oye no sé para qué sirven pero son tan cool.

Cora apareció de la nada mientras las demás hablábamos. Hasta mi querida Llama Trol se había vestido para la ocasión con una cinta en el pelo…um…cabeza de fuego. Lo que sea.

—¡Firmes! —Gritó.

Y todas nos paramos en el sitio con los ojos abiertos como platos esperando saber qué pasaba.

—Esto no es un juego, Swens, —siguió— Tenemos una misión muy concreta. El mundo depende de nosotras.

—Eh Cora, ¿no crees que decir el "mundo" es exagerar un poquito? —Dijo la Llama Trol.

—Bueno pues… el mundo del sexo. Y si no hacemos nada las frutas prohibidas se secarán antes de que Regina salga por propia voluntad del armario, a este ritmo. Esto no es un juego, Swens. No descansaremos, no dormiremos, no comeremos, no…

—Ey, ya, ya, ya Cora. No me quites más vicios de la lista. —Dijo Anto temiendo que lo siguiente fuera su pasatiempo favorito con mamá Laura.

—No seáis pinches viciosas. —Añadió Cora. —Nuestra prioridad ahora es unir a Emma y Regina en Sagrado Revolcón. Para ello contamos con una experta en la materia, Sol Shipmaker. Cuéntanos, ¿qué sabes?

—Sé que estas dos necesitan un meneo pero bueno. Tanto subtexto oculto va a rompernos las neuronas pensando en todo el sexo mental que estarán teniendo. Así que sí, esto necesitará de mano dura y nuestras mejores armas. Swens, tenemos que entrenar, tenemos que trabajar, aprender a ser sutiles (Anto sé que lo tendrás difícil, pero ante la duda haz lo que haga Laura…y no es nada sexual ¬.¬) Así que ataros las botas, apretaros el traje de cosplay y los pins swanqueen, porque empezamos.

(Sigue la Intro de "Eye of the Tiger")

Y mis queridos oyentes, qué Cora vida, ahora más que nunca. Nos hicieron, correr, subir escaleras, rodar cual croqueta mal rebozada para entregar flores a una reina esquiva.

Diana fue especialmente buena en lo de pelear contra veinte hombres alegres para alejar a la competencia. Al principio estaba como que pasaba, muy concentrada en sus donas, hasta que los hombres que Cora había contratado se acercaron a Lu y fue como Kung Fu panda versión rubia. Los hombres acabaron en el suelo sin saber qué había pasado y las donas en su boca y ella así como, así como ¬.¬ cuidadito con mi mujer…

Anto destacó en lo de escalar a la casa de Regina para dejar regalos sorpresa. Y vengo a quejarme del mundo que por qué no saqué el lado ninja de mi madre que podía trepar a un tercer piso y dejar unos bombones de chocolate, y lo peor, robar dichos bombones, sin que nadie lo notara.

Así cuando bajó de casa de Regina con un puñado de bombones en la mano y otro en la boca yo me acerqué.

—Vaya, mamá, ¿cómo lo hiciste? —Le pregunté.

—¿No te he contado que tu madre vivía en un séptimo piso cuando la conocí y sus padres no estaban muy contentos de que fuera a verla? Aprendí a trepar entonces.

—Ah, ya veo, ya veo. —Entonces, me fijé algo mejor. —¿Y también fue entonces cuando aprendiste a robar ropa interior de encaje sexy de mujer?

Mamá Laura que pasaba justamente por mi lado, ya ven que pinche casualidad, se fijó en el sujetador rojo pasión que sobresalía del bolsillo del pantalón de mamá Anto y se cruzó de brazos. La cara de mamá Anto se quedó pálida y se le cayeron los bombones, que yo recogí por no desperdiciarlos, ya ven qué lástima.

—Um, cariño, amor, cielo, no es lo que parece. —Dijo mamá Anto. —Lo he cogido para ti. —Mamá Laura levantó una ceja en señal de que no le gustaba la respuesta…—¿Para mí?... —Tampoco colaba. —¿Para Juliano?

Y mamá Laura se fue y mamá Anto la siguió como loca. Guajajaja eso les pasa por sacarme de casa una semana entera para sus perversiones e.e…Digo, digo, vaya qué mala suerte esta mamá Anto u.u.

Maite intentó perfeccionar su arte de lanzar postales románticas, pero lo suyo resultó ser enviar cartitas con pájaros amaestrados por Blancanieves.

Y mi querida Llama Trol que seguía dando órdenes se encontraba en una de las veces saltando a la cuerda para…pues no sé para qué, pero le mando la Shipmaker, y justo fue pasar Olaf por su lado y se lo quedó mirando. (Y ahí, "Eye of the Tiger" cambió por un sonido de banda celestial, oh de veras Juliano, ¿qué música me pinchas? Ponme un algo más movido, más de duro contra el muro *Suena "Let's get i ton" de Marvin Gaye* e.e yeah pinche, ahí, ahí me entiendes)

El caso es que la Llama Trol estaba concentrado en la cuerda cuando Olaf pasó por su lado y…Let's get it on… se vino a tropezar, y dale que una llama rodando alrededor de una cuerda no es lo más seguro del mundo y todo…ardió un poquito y no tuvo nada que ver con mis madres pinches viciosas. Si no que todo ardió, pero ardió más que en el videoclip de Taylor Swift. Ardió más que Troya. Ardió más que el mismísimo Averno (y la Embajadora salió de la nada para decir que estaba ardiente, pero no tanto como Cora) Sí, ya cállate Embajadora, aún no te perdonamos por pendeja ¬.¬ #CoraQuiereConTodosMenosConLaEmbajadora…

En fin… tres extintores después y una Elsa toda emocionada gritando "déjame que voy, suéltame, suéltameeee" cual niña poseída a lo exorcista…

—Sí, Swens. Ha sido duro, pero sé que están preparadas para esto. Tenemos que lograrlo—Dijo Cora.

—Mi capitana.

—¿Sí Granny?

—Nos llegan noticias de Storybrooke. Hay movimiento. Parece que Regina ha invitado a Robin a una cena romántica.

—Muy bien, Swens, este es el momento que estábamos esperando. Vuestro entrenamiento será puesto a prueba. Hemos tenido poco tiempo pero confío en que estáis preparadas. Lleváis toda la vida esperando este momento. El mundo…del sexo, depende de nosotras. Así que salid ahí y no descanséis hasta que Regina y Emma sean cannon. ¿Me habéis entendido?

—Sí, señora. —Gritamos todas.

—¿Qué queremos?

—¡Swanqueen Cannon!

—¿Cuándo lo queremos?

—¡Ya!

—¿Dónde lo queremos?

—En la cama…en el escritorio… en el despacho…en el coche.

Cora se frotó la frente.

—Siempre nos atascamos en la misma parte. En fin, Swens, ¡por el Sagrado Revolcón!

—¡Por el Sagrado Revolcón!

Todas nos movimos, y fue cuando la Llama Trol se acercó para hablar con Cora.

—Pero Cora, ¿qué haremos con Emma? ¿Cómo lograremos que cumpla su parte del plan?

—Oh, llama descreída, déjame a mí, sé exactamente lo que tenemos que hacer.

Unos minutos después en la comisaría…

—No puedes estar hablando en serio—Decía Emma.

—Oh, lo digo completamente en serio. —Dijo Cora. —Soy de otro mundo y en mi mundo las cosas se hacían de manera determinada.

—Sí, pero Cora…

—Ni peros ni peras. En el mundo del que Regina y yo procedemos dos personas contraían matrimonio antes de tener un hijo.

—Ya, pero…

—Regina y tú tenéis un hijo, ¿no es cierto?

—Sí, pero…

—¿Y me estás diciendo que no piensas cumplir con tus obligaciones para con mi hija y vuestro hijo?

—No digo eso señora, pero…

—¿Es o no es tu hijo Henry?

—Sí, lo es.

—¿Quieres ocuparte de él?

—Sí.

—¿Eres una mujer de honor Emma Swan?

—Sí…sí, eso creo.

—Entonces, debes casarte con mi hija, no queda otra solución para que su honor quede intacto.

—Pe…pero…

—¿Acaso no te preocupa el honor de Regina y Henry?

—¿Eh? No, digo sí, claro que me preocupa, pero…

—Entonces, está decidido. Os casaréis en primavera, es una época estupenda para una boda.

—¿Bo…boda?

—Y habrá un banquete. Juliano será el encargado de la música por supuesto, y tendremos un decorado con Llamas, por la Llama Trol, lo veo todo. Está claro.

—¿Bo…boda con fuego?

—Y un musical. Y pétalos de rosa cayendo del cielo, mariposas por el aire, el atardecer de fondo…

—Eh…Cora, ¿tú plan incluía matar a Emma de miedo? —Le preguntó la Llama Trol.

—No digas tonterías, claro que no.

—Ah bien, porque está a punto de desmayarse.

Ahí fue cuando Cora se giró hacia la que esperaba que fuera su futura nuera para encontrarla completamente pálida, con las manos en el pecho y susurrando "boda" como si fuera una especie de mantra raro.

Cora la tomó por los hombros y le atizó dos bofetadas.

—Emma reacciona. —Dijo mientras la golpeaba.

—Sí, sí ya reacciono. —Dijo, pero Cora siguió con su empeño.

—Despierta, Emma, despierta. Te necesito para tener más nietos.

—¡Estoy despier…! ¿Cómo que más nietos?

—Emma, vuelve con nosotros. —Siguió gritando Cora.

—Por Dios, Cora—Emma la detuvo reteniéndola por las muñecas— Estoy despierta, deja ya de pegarme.

—Vale, vale. Qué sensible. Hay gente que no sabe aguantar un par de golpecitos…

—Entonces, ¿qué quieres que haga?

—Tú solo ves esta noche a esta dirección—Emma tomó un papel que Cora le tendía. —Todo lo demás está controlado.

Y Cora y la Llama Trol desaparecieron en una nube de humo negro y fue cuando Emma miró la dirección.

—Pero…aquí no hay nada. Esto es un trozo de bosque. ¡Cora! ¿Cora?

Y ahora, una parada para los mensajes de nuestros patrocinadores. Y por patrocinadores me refiero a mis mamás que me dan la paga y me dicen que felicite a mi hermana Agus que hoy es su cumpleaños. Así que felicidades, Agus. Y para celebrarlo, ¿por qué no me invitas a esa fiesta del incesto que tienes con mi otra hermana eh? *llora bajo la lluvia porque la marginaron sus hermanas* Pero sabes qué, no pasa nada porque me pido ir de incesto con la abuela Maite, oh sí, perras, Kaite es cannon. Y um… felicidades Agus.

Aquí fue cuando nuestras madres nos echaron de casa para sus perversiones, perversas, quién sabe. Yo desde luego prefiero no saber, a menos claro que me inviten e.e

Y yo me encontraba solita caminando bajo la lluvia perdida *forever alone*, cuando me encontré con Cora en el bosque. Uuu era una señal, sí, sí, :3 Juliano, ponme "Let's get it on"…

—Kath, ¿qué haces aquí?

O no.

—Me sacaron de casa para hacer sitio a mis pinches madres viciosas. ¿Qué haces tú aquí?

—Estoy creando el escenario, por supuesto. Resulta que nadie ha querido acogerme en su casa mientras estoy aquí. Ni siquiera mi hija que dice que necesita espacio para sus "cosas"… Espero que se refiera a sexo porque si no, no sé qué clase de hija crié.

—Uuuh otra pinche viciosa, ¿qué dan de comer en Granny's para que en este pueblo acaben todos igual?

—No sé ni me importa. Pero vamos a lo importante. Aquí crearemos mi gran Hotel con spa y restaurante, estás invitada a quedarme. ¿Solo me falta saber cómo lo podemos llamar?

—Tengo una pequeña idea. Y digamos que esta noche Robin y Regina vienen a cenar aquí y tenemos una pequeña actividad sorpresa…

—Te escucho.

Y así, queridos oyentes, dejadme resumir, Cora invitó a Regina y a Robin a cenar en su gran hotel y digamos que Regina creyó, no sabemos bien por qué, que era la manera en la que Cora pensaba disculparse por intentar liarla con Emma en un armario y mostrar su apoyo a su relación con Robin.

Y digamos que todo el pueblo fue invitado a la gran inauguración.

Y digamos que recibieron una pequeña invitación con letra muy, muy chiquita que nadie leyó.

Y allí, en el escenario frente al gran hotel estaba yo, vestida para matar, sexy, sexy y lo que le sigue. Frente a mí, los habitantes de Storybrook. En el centro, en una mesa con velitas, muy cuco, muy bonito todo, estaban Robin y Regina.

—Mis queridos todos, sí, soy yo, su querida presentadora de Radio Swanqueen, y si no saben de quién les hablo, entonces… me iré a llorar bajo la lluvia yo sola. Pero antes, prepárense todos, porque les presento, a la única bruja que estuvo en el Averno y volvió para contarlo. A la Reina que ha roto más corazones y no hablo en metáfora. Ha estrujado corazones, ha levantado las pasiones en medio mundo, ha rapeado, ha asesinado, ha enamorado. La gran, la única y extraordinaria…Coooora Miiiills.

De la nada apareció Cora, imponente en un impresionante traje rojo.

—Gracias, gracias a todos. —Dijo Cora saludando. —Y bienvenidos a la inauguración de mi nuevo hogar, el lugar de moda de Storybrooke. El Hotel Averno. —Dos enormes columnas de fuego salieron envolviéndola. —Bien mis queridos, como todos saben yo fui reina en otros tiempos. Y mi hija, aquí presente, también lo fue.

—Ejem.

—Perdón, lo es. Así que para celebrar la inauguración he pensado en un pequeño homenaje. Y es que hoy, mis queridos amigos, todos seremos reinas. Y cuando digo todos, me refiero a…todos.

Cora chasqueó los dedos y de pronto todos los hombres de la sala eran reinas, sí, pero no cualquier reina. Eran todas unas Drag Queen. Y he de admitir que a Robin no le quedaban nada mal los tacones.

—¡Madre! —Se escuchó gritar.

Pero fue interrumpida por la Llama Trol, vestido por supuesto con un precioso traje azul con demasiada purpurina para ser soportada por el ojo humano y unos tacones que sinceramente no sé bien dónde llevaba puestos.

—Yo creía que no me gustaría esta idea, pero sinceramente, ¡estoy fabuloso! Vamos, todas mis reinas, yo soy la Llama Trol, pero hoy, para todos vosotros, seré la Llama Queen. Y vamos a bailar.

Otro chasqueo de dedos y la música salió de la nada.

"You can dance, you can jive, having the time of your life

See that girl, watch that scene, diggin' the Dancing Queen

Otro chasqueo y todos los hombres de la sala, se movieron sin control de sus cuerpos para ponerse a bailar en el escenario.

Friday night and the lights are low

Looking out for the place to go

Where they play the right music, getting in the swing

You come in a King

Anybody could be that guy

Night is young and the music's high

With a bit of rock music, everything is fine

You're in the mood for a dance

And when you get the chance

Y cuando digo todos, digo TO DOS. Garfio iba de rojo con una peluca rubia que no combinaba nada con su barba, hay que decirlo. Robin, como decía, con unos tacones divinos y sí, el verde era su color, aunque espero por el bien de Zelena que en la cama se mueva mejor que la pista. De Gold no quiero hablar…mentira sí quiero, el dorado era su color, oh my god, mi pobre kokoro no puede con tanto, hasta los labios iban pintados de dorado.

¿Y qué decir de todos los enanitos vestidos con purpurina y tacones? La vida era bella, queridos oyentes.

You are the Dancing Queen, young and sweet, only seventeen

Dancing Queen, feel the beat from the tambourine

You can dance, you can jive, having the time of your life

See that girl, watch that scene, diggin' the Dancing Queen

¿Y era una palmada en el culo eso que le vi hacer a Robin mientras Little John se movía a su lado? Ya empiezo a sospechar por qué los llaman los hombres alegres. Se mueven demasiado bien en tacones como para que sea su primer baile… ya me entienden.

You're a teaser, you turn 'em on

Leave them burning and then you're gone

Looking out for another, anyone will do

You're in the mood for a dance

And when you get the chance

Aunque el momento en el que la Llama Trol…digo Llama Queen le empezó a lanzar besos a Olaf con movimientos insinuantes no tuvo precio, y es que hay una razón por la que las Llamas de fuego no usan tacones. Solo diré que la estatua de un cisne gigante de hielo se derritió cuando la Llama Queen intentó lanzar una pieza de ropa a modo de strip tease.

You are the Dancing Queen, young and sweet, only seventeen

Dancing Queen, feel the beat from the tambourine

You can dance, you can jive, having the time of your life

See that girl, watch that scene, diggin' the Dancing Queen"

Y el público estalló en aplausos, señoras y señores, sí señor. Eso es bailar. Muevan esos culitos, ajá, ajá…oh, ¿ya terminó? Lástima. Pero veamos, veamos. Esto lo grabé. Agus dale al zoom y veamos la cara de Regina justo en el momento en el que Robin le toca el culo por décima vez a un hombre del escenario demasiado extasiado en su estado de purpurina como para darse cuenta de que su novia lo miraba.

Y esa cara digo amigos. La cara que dice que te acabas de dar cuenta de que tu novio es más gay que tú. Ajá.

—Oye Killian, qué culo te hacen esos tacones. —se me oyó decir…¿se me oyó decir?

Pero Agus, ¿no saques el momento en el que ligo con Garfio?

—¿Por qué no? Si llegaste a casa toda contenta porque te había invitado a pasear en su barco.

—¡Katherineeeee! —Se escuchó gritar.

—Pues porque este programa lo escucha mamá Laura, por eso duh -.-'

Para una vez en la historia de este programa en la que soy yo la que puede tener una tórrida historia de amor, llegó mi hermana a contarlo. ¿Dónde está la abuela Diana cuando la necesitas?

—Ha ido a por donas.

—Oh, gracias abuela Lu. —Tapé el micro. —¿Qué les digo de que las paredes tienen oídos? Imagínense lo que oigo por las noches. Y luego mis mamás se ofenden si hablo de incesto con la abuela Maite, me sacaron locas ellas, pinches viciosas.

En fin, volvamos a la fiesta.

—Esto…Regina, lo puedo explicar. —Dijo Robin. —Verás yo…fueron muchos años en el bosque, todos solos, y los hombres tienen sus necesidades…

—Ajá.

—Y claro, pues se creó cierto vínculo de confianza…Y bueno ya dicen, que en tiempos de guerra, todo agujero es trinchera…

—Oh, por favor, Robin no me cuentes más. Ya sé que has tenido relaciones con mi hermana, no necesito que me hables de más…agujeros del bosque.

—Entonces, ¿seguimos con la cita?

Y ahí espero que Regina viera s u novio vestido con tacones y purpurina y se diera cuenta de lo que estaba haciendo. Por si acaso no, alguien soltó a Elsa para que gritara.

—Suelta el gay, suelta el gay, no lo puedes ya retener…

Menos mal que yo…digo alguien, la placó al instante.

—Um…mejor no Robin. Creo que tengo que pensarme mejor lo de nuestra relación.

Robin se fue y todos nos quedamos tristes…Digo, no, no chinguen, todas lo celebramos. Regina se quedó sentada sola y Cora fue con ella.

—Hija, creo que esto era una señal. Piensa de veras en lo que quieres.

Mientras, en algún lugar, por detrás del escenario…

Diana, Lu, Sol la Shipmaker y su amiga invitada, Tami, alias Mulán, rodeaban a Emma.

—Todo irá bien, Emma, no temas. —Le dijo Diana. —Estás con profesionales.

—Sí, todo irá bien. —Confirmó Lu. —Ahora, oremos.

—Blue te salve Regina, llena eres de magia, la Savior es contigo. Bendita tú eres entre todas las Queens. Y bendito sea tu escote, por siempre, Swanqueen. Cora Mills, madre de la armada, ruega por nosotras swens ahora y en la hora de nuestra muerte, para que seamos cannon. Amén. —Dijeron todas.

—Ahora, a dar un buen espectáculo.

Volviendo con Regina y Cora…

—Lo sé madre, pero es tan difícil—Dijo Regina. —Si tuviera al menos una señal.

—¿Y qué señal necesitas?

—No lo sé. Si supiera, al menos, qué siente Emma.

Pero sus voces fueron interrumpidas por un melodioso sonido…Mi voz.

—Y, ahora, damas y…Queens, demos la bienvenida a nuestro grupo invitado. Emma y las Suripantas.

En el escenario, las anteriormente nombradas, si es que soy de una familia de artistas. Y Emma al micrófono.

—¿Emma? —Preguntó Regina.

Pero Emma no respondió, más bien se puso a cantar.

—"La pego de reina y la bailo piola hasta morir

Movela Regi y con tu manera de vivir

Anda a decirle a Henry que mande cumbia

para que la Regina mueva la burra.

Dale reinita vení meneale

Si sabes que la Emma a vos te re cabe.

Y muévelo, hasta abajo Mulan

Sientelo. Sabemos que te encanta"

Y bueno, puede que no fuera precisamente una letra de amor, pero ¿no me digan que no les tocó la pepa? Qué bonito.

—"Te llamo para interrumpir tu cita con Hood.

No quiero que les vaya bien.

Actúa. Di que Henry se siente mal.

Disimula. Que te llama Snow y te vas.

Actúa. Al ladrón ponle una excusa

O simplemente di la verdad.

Que estás ahí por despecho y que yo aún estoy en tu pechos.

Di la verdad y que te vas."

Emma se giró para mirar al resto de suripantas.

—Chicas, ¿de veras creen que estas canciones van a conquistar a Regina?

—Así me conquisto Diana a mí—Dijo Lu.

—Ya pero…

—Emma.

Todas se giraron para encontrarse cara a cara con Regina.

—Esto…Emma, ¿podemos hablar?

—Um…sí, sí claro. Chicas, ¿siguen ustedes?

—Claro—Dijo Diana. —No hay problema. "Se fugó Emma Swan de Boston city, nos dejó a todos sin un centavo, de esos que nos habíamos robado, estafando a media ciudad"

—¿No podían empezar con otra canción?

—No importa. —Le dijo Regina cuando se quedaron a solas. Al menos, eso creían e.e soy reportera de investigación, lo hago por el público. —Emma, necesito saber. ¿Qué sientes tú?

—Pues ahora mismo nervios y algo de hambre.

—No, idiota. Me refiero a qué sientes por mí.

—Oh eso, pues verás Regina, yo te he dado un hijo y soy una mujer de honor, y hay un código que cumplir. Y no iré dejando a la mujer de mi hijo desprotegida del mundo, porque habrá fuego y una cabra pinchadiscos, y tu madre…

—Emma, detente. No entiendo nada. Pero quiero saber qué sientes tú. Al margen de mi madre y toda esta locura desde que volvió del averno. ¿Qué sientes?

—Yo..yo…—Y todas nos mordíamos las uñas a la espera. Vamos, vamooooos….

Y ahora, pausa publicitaria.

"¿Tienes frío perra? Pues ya puedes alegrarte y dejar de temer porque ha llegado la respuesta a tus plegarias. ¡La Batamanta oficial de la Llama Trol! La Llamamanta. Llama ya al número que no aparece en pantalla y te llevarás nada de regalo, porque somos una radio demasiado pobre como para regalar. La Llamamanta y adiós al frío. Atención: es posible que la Llamamanta esté hecha con pequeñas llamas con vida propia que aprovechen el momento para meter mano.

—Yo, yo…Regina, yo te quiero. —Juliano, ponme un Aleluya—Te quiero prácticamente desde la primera vez que te vi y sé que parece una locura, Regina, pero estoy segura de que estamos hechas la una para la otra. Y yo tengo un montón de defectos, lo admito, pero si me das una oportunidad te juro que…

No le dio tiempo a terminar la frase porque Regina, la muy perra, ya la estaba cogiendo de la chaqueta para atizarle un buen muerdo. ¡Sí! Beso Swanqueen al final, mis queridos. Y menos mal, ya pensaba que me jubilaría en esta radio antes de verlo pasar.

Y, en fin, les seguiría contando, pero Regina las hizo desaparecer en una nube morada y…mi mamá me censura así que usen su imaginación. Que sé que les sobra vicio para ello e.e

Y hasta aquí el capítulo de hoy de su radio Swanqueen, una radio que les toca y no necesariamente el corazón. Espero que hayan disfrutado de este nuevo capítulo de la aventura. Y, si mis madres, dejan de ser pinches viciosas, pues intentaré seguir con el programa antes porque queremos saber qué siguió a ese beso Swanqueen, ¿o no? Además, Cora sigue en el pueblo, así que eso significa perversiones aseguradas.

Y si mi madre Laura está escuchando esto es la pinche más pinche del mundo de esta Cora vida. Y sí no me está escuchando pues…*hablaré muy rápido* Regina y Emma le dieron al tren eléctrico, y le dieron duro contra el muro, macizo contra el piso, lento contra el pavimento y tembló Storybrook enterito. Yo lo sé, que lo noté…no que estuviera cerca, no piensen mal… e.e

Así se despide su gran comentadora Dark Burpy…digo no, me equivoqué de lugar, Kath, cordialmente desde el fondo de la peppa con la fineza de mis palabras.

Hasta pronto a todos, espero que esta vez sí que sea pronto xD

Gracias por leer.