BETTER FIND SAUL!

Di "gracias" al soplón

La noche los había encontrado en la ruta, precisamente en el pueblo de Long Island, Kansas.-
Aún faltaban unas cuantas horas para llegar a Omaha, pero estaban a escasos kilómetros del límite con Nebraska.-
- Hijo, nos detendremos - susurró Ed, quien se encontraba algo agotado por el extenso viaje - Una vez crucemos el Lago Harlan, pararemos en Alma para poder dormir algunas horas.-
- De acuerdo, viejo - susurró Jesse mientras se acomodaba en el asiento de la Van y estiraba sus piernas lo más que podía - Oye... sólo por curiosidad - comenzó a decir el muchacho llamando la atencion del extractor - ¿Cuánto pagó Saul para convencerte de que me dieras una segunda oportunidad? - preguntó mientras encendía su segundo cigarrillo del día.-
Ed resopló tratando de hacer memoria.-
- Mucho... más de lo que cualquier persona pagaría para salvarle el trasero a otra - contestó sin desviar su mirada del frente - Es posible que le saliera más barato acabar contigo, pero sospecho que tu y él tienen, en el fondo, el mismo deseo de volver a verse - agregó con tranquilidad.-
Jesse largó una risa y comenzó a negar mientras dejaba escapar el humo por sus fosas nasales.-
- Suena como si hubiésemos sido pareja - murmuró el muchacho pitando su cigarrillo.-
- ¿Acaso no fue así? - preguntó Ed - ¿Qué otro motivo tendrían para pagarme más de un millón entre los dos si no fuera para comenzar una nueva vida juntos?.-
Jesse guardó silencio, barajando la respuesta en la punta de su lengua.-
- Fuimos un equipo... no el mejor, pero funcionaba - murmuró el muchacho observando la inmensa oscuridad - Saul se encargaba de limpiar el desorden, quizás era demasiada labor para un simple mortal, pero creo que ahí radica el quid de la cuestión... Saul no es un simple mortal; o por lo menos no quiero definirlo así... - continuó diciendo convencido de sus palabras - Él patea traseros ¿comprendes? Nada es imposible para un tipo como Saul.-
Ed aclaró su garganta.-
- Hijo... - interrumpió - Creo que pones demasiadas expectativas; conozco al sujeto, es un buen hombre, con un pasado duro como todos los que contratan mis servicios - agregó - Pero no es el Mesías... y quienquiera que haya sido en Alburquerque, hoy ya no lo es... y dudo que quiera volver a las ligas mayores - susurró con un tono gélido.-
- Oye viejo, no quiero encontrarlo para pedirle que junte mi mierda - comenzó a decir Jesse enojado observando el perfil de Ed - Tan sólo quiero... - humedeció sus labios buscando las palabras, pero traicionando sus verdaderos sentimientos - Tan sólo quiero disculparme.-
Ed largó una carcajada mientras aceleraba la marcha; se encontraban sobre el puente, cruzando el Lago Harlan.-
- Hijo, debes esforzarte más con tus mentiras - comenzó a decir el hombre - Nadie paga un millón de dólares para pedir disculpas... no, debes tener la mente clara - agregó con tranquilidad - Tu hombre no es tonto y ciertamente es más joven que yo, no por mucho, pero si te dobla en edad... por lo que pagar esa cifra y viajar casi novecientas millas para simplemente pedir perdón no es lo que ese sujeto querrá escuchar de tí.-
Jesse tragó saliva. ¿Lo que Saul quiere escuchar?. Oh no, no, no... basta de manipulaciones encubiertas ésto no tiene nada que ver con Saul. Es Jesse. Jesse viajando para encontrarse con la pieza que aún no ha sido destruída del rompecabezas que se fue al demonio.-
¿El dinero? Quizás Saul quería el dinero... ¿o acaso lo estaba esperando para venderlo a los traficantes de República Checa?. Imposible. No existía tal nexo.-
¿O si?.-
- Chico... - la voz de Ed lo sacó de sus pensamientos - Saul Goodman me pagó trescientos mil dólares para que olvidara nuestro inconsumado primer encuentro y me pidió que cuidara de tí; también me hizo notar su inquietud por tu situación y me pidió que en caso de que no tuvieras sustento financiero se lo comunicara para ver de qué forma podía ayudarte - agregó con tranquilidad - Por eso, no creo que debas ir con una disculpa... ve dispuesto a abrazar al hombre y agradecerle por salvarte, una vez más, el trasero.-

Saul Goodman despertó cubierto de sudor entrada la medianoche. Solía tener el mismo y recurrente sueño tras su último encuentro con Walt en la oficina de Ed:

- Saul, ellos lo tienen - fue lo primero que le dijo el señor White mientras lo tomaba de la pechera de su camiza azul - Jack y Todd tienen a Jesse, yo lo entregué dios mío, debes hacer algo.-
- Walter estoy fuera - murmuró el abogado alejándose unos pasos - Descolgué mi título, ya no soy abogado hombre, estoy aquí porque apesto ¿entiendes? - agregó con cierto nerviosismo - El chico debe estar bien, ya sabes, Ku Klux Klan, Sexo Drogas y Rock and Roll, White Power.-
- No bromees, es serio - interrumpió Walter mirando los ojos celestes de Saul.-
- Estoy tratando de decirte que no hay nada que pueda hacer - contestó sin modificar el tono serio de su voz - Legalmente hablando, por supuesto.-
- Entonces vendrás conmigo, iremos a buscarlo - comenzó a decir Walter verborrágicamente para interrumpirse por un inminente ataque de tos.-
- Se terminó, Walt - susurró mientras observaba al emperador de la Meta siendo doblegado por el cáncer.-

Y en ese punto todo comenzaba a mezclarse y tornarse confuso.-
Tenía imágenes suyas colgándose del vagón del tren, para luego encontrarse con Ed y viajar en la profundidad de la noche por el desierto estrellado, su hermano Chuck a un lado de la ruta cubierto con un poncho de aluminio mientras le pasaba un rodillo de pintura negra a un cartel de "Better Call Saul!", y unos metros más adelante, iluminado por la mortecina luz de la luna, podía ver a Walter haciendo rodar un barril como si fuese un escarabajo estercolero.-
Y entonces estaba de nuevo en su oficina, ataviado con una de sus camisas y corbatas preferidas, cuando Jesse irrumpía con el overol amarillo y comenzaba a golpearlo; entonces él tomaba el revólver de su cajón antes de que el muchacho pudiera hacerlo y en un parpadeo su despacho estaba lleno de sujetos ataviados con uniformes de ¿la segunda guerra mundial? apuntándolo y secuestrando a Jesse y él debajo de su escritorio buscando el botón de auto-destrucción de la Enterprise, mientras una balacera que provenía de la recepción hacía que sus papeles volaran en pedazos, mientras la alarma del Caddy se disparaba sola.-
Aquí era el momento en el que Saul despertaba, aterrado y avergonzado por lo real y estúpido que se sentía su sueño.-

Deslizó las sábanas y se incorporó en la cama, para luego salir del calor de la misma y dirigirse escaleras abajo, hacia la cocina.-
Abrió una cerveza y se desplomó en el sillón, frente a la televisión; las 3:00 A.M., genial, la hora de las brujas, la hora en la que se emitía su comercial en Alburquerque, para los noctámbulos desprevenidos o demasiado borrachos como para dudar de la capacidad de un abogado de Shopping. Por supuesto, él era el mejor criminal con retórica que los Estados Unidos pudiesen haber concebido.-
¿Acaso Jesse se había enterado de su existencia mediante ese absurdo comercial?. Saul no pudo evitar largar una risita de consternación al imaginarse al chico, años atras, totalmente colocado mirando su estúpido comercial y luego haciendo la conexión cuando la DEA atrapó a Badger.-
De cualquier forma, eso había quedado muy atras. El abogado de camisas divertidas hoy era el administrador de un local de comidas rápidas, ni cerca de Gus Fring pero lo suficientemente astuto como para mantener la fachada del negocio y lavar los millones que la Meta azul le había dejado.-
Bebió su cerveza en silencio; odiaba despertarse a la madrugada y encontrarse realmente solo, no era lo mismo que hacerlo por la mañana, con cosas que hacer como desayunar, tomar una ducha o contestar alguna llamada.-
- Jesse Pinkman... - se encontró susurrando observando la imagen muda del televisor - ¿Qué haré contigo cuando me encuentres?.-

- Hey Ed - dijo Jesse antes de que el hombre descendiera del vehículo para dirigirse a la habitación que acababa de rentar - ¿Para qué traes esta jodida cantidad de aspiradoras? - preguntó con curiosidad.-
- Tu dinero se encuentra en el interior de las mismas - contestó apagando la Van - seis millones con ochocientos cincuenta y ocho mil dólares. Está todo en cada una de ellas por lo que nos llevará un tiempo sacarlos de allí y devolverlos a tu bolso.-
Jesse largó un silbido, sorprendido. Había olvidado su dinero, en realidad no le interesaba demasiado.-
- Puedes quedártelo, no lo necesitaré - murmuró el chico.-
Ed giró su rostro y observó a Jesse en la oscuridad.-
- No puedo asumir el riesgo de semejante cantidad, muchacho - replicó tras largar un fuerte suspiro - Soy sólo un reparador de aspiradoras y como plus, me encargo de llevar los problemas hacia otro lugar. Si te entran ganas de orinar puedes hacerlo en ese bidón, tan sólo ten la gentileza de cerrarlo, aún nos queda un largo camino por recorrer.-
Cerró la puerta con fuerza y echó llave a la camioneta.-
Jesse se quedó en el interior de la misma en soledad y a oscuras. La ventanilla del conductor se encontraba apenas abierta, lo suficiente como para que entrara aire y que el humo de sus cigarrillos pudiera escapar.-
Mordió su labio inferior al recordar las palabras de Ed respecto a lo que tendría que hacer cuando tuviese a Saul enfrente. Si, había pensado en darle un fuerte abrazo y posiblemente llorar en su pecho... ¿Y luego?. Le inquietaba no poder precisar qué podría llegar a pasar. Era evidente que Saul tenía un interés en su persona, si no nunca hubiese pagado esa suma para mantenerlo a salvo; pero la cuestión en sí era qué tipo de intenciones tenía para con él. Después de todo el tipo sabía que Jesse era el único que podía continuar con el legado de Heisenberg.-
- Demonios... debo dejar de ser tan paranoíco - se dijo para sí mismo mientras tomaba su cabeza entre ambas manos.-
Quitó la tapa del cilindro y se metió en su interior, dejando la cabeza afuera del mismo y descansándola en el almohadón.-
- Es Saul... y lo mejor es encontrarlo - susurró antes de caer profundamente dormido.-

Jesse despertó con un gruñido tras sentir un fuerte golpe en la cabeza.-
- Lo siento, hijo - la voz de Ed sonó en la cabina - No pude esquivar ese pozo - se disculpó.-Jesse se incorporó, ansioso por saber dónde se encontraban; su corazón comenzó a latir con fuerza al ver un cartel que rezaba "Omaha - 2 Km.".-
- ¡Si, perra! - gritó con júbilo tras dejar el cartel detrás.-
Ed no pudo evitar sonreír y observarlo por el espejo retrovisor.-

- Has dormido demasiado - murmuró con tranquilidad - Compré una hamburguesa para tí; está fría pero adivino que debes tener hambre - agregó mientras estiraba su mano derecha para tomar una bolsa que se encontraba en el asiento del acompañante y elevarla por encima de su hombro para que Jesse pudiese agarrarla.-
- Gracias viejo - susurró el chico mientras quitaba el envoltorio y daba una gran mordida a la hamburguesa - Oh, lo siento, no debía comer aquí - se apresuró a decir con la boca abierta.-
- Descuida, tengo aspiradoras que funcionan allí atras - contestó el hombre con tranquilidad - Bueno muchacho. Nos detendremos en el estacionamiento de este centro comercial, desarmaré las aspiradoras y pondré tu dinero en el bolso. Mi parte del trabajo está hecho. - agregó mientras aparcaba la Van y apagaba el motor, para descender de la misma y volver a entrar por la parte trasera.-
Mientras Ed desarmaba las aspiradoras y guardaba los fajos de dinero en el interior del bolso, la ansiedad de Jesse comenzó a aumentar.-
- Sé que has hecho demasiado por mí - comenzó a decir el muchacho - Tan sólo te pido el nombre de la calle - agregó tragando saliva.-
Ed continuó trabajando ignorando el pedido del chico.-
- Está bien... no me lo dirás - susurró Jesse bajando su vista.-
- Sabes muchacho... - comenzó a decir el hombre mientras rearmaba la tercer aspiradora a la que le había quitado el dinero - anoche tuve tiempo para pensar... y resolví que en realidad ambos quieren encontrarse, pero que desconfían de lo que pueda pasar entre ustedes... Bueno, es normal que un cliente desconfíe de su abogado, pero aquí hay algo más - agregó con tranquilidad y quitando la tapa de la cuarta y última aspiradora para vaciar el contenido en el bolso de dinero - Calle Leavenworth 4655. Es un complejo de apartamentos, no tendrás problema en dar con él si lo conoces - agregó.-
Jesse no pudo esconder su sonrisa.-
- ¡Viejo, gracias! - gritó con alegría abrazando a Ed - No le diré, habrá sido algo... químico, espiritual, "cosmoglógico" o como mierda se diga - comenzó a decir con euforia.-
- Hijo - lo interrumpió el extractor - Dile la verdad... y salúdalo de parte mía.-
Ed bajó el bolso de Jesse y lo dejó allí, en el estacionamiento del centro comercial. Alzó su mano y se despidió del muchacho, sintiendo que, pese a que Saul no estaría del todo contento con el hecho de que hubiese faltado a su palabra, sin dudas que le estaría eternamente agradecido.-

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