Hola a todas!
Espero que os gustara el capitulo anterior. Como veis esta semana me siento con fuerza y he retomado con ganas la historia. Aprovechando que tengo más tiempo libre! Jiji
He descubirto por alguan extraña razón q no puedo contestar a los mensajes que em dejais asique cualquier cosa que me pregunteis la contestaré por aquí.
Antes de nada solo quería aclarar el papel de Alan. Joooo no es mi intención que le odieis. Su papel es más que nada reforzar el sentimiento de Hermione por Snape, es decir. Alan es un chico joven guapo agradable, medimago… Y Snape , bueno esmcuho mayor que ella y no es la persona ideal para Hermione, segun canones sociales.
Por eso , al poner un personaje tan perfecto, que Hermione elijaa Snape da como un triunfo más absoluto sobre o que todo el muno esperaría q hiciera.
En fin , este capitulo lo he centrado más en ellos dos y pronto comenzará al acción.
Espero que os guste
Un besazo a todos!
El futuro a elegir
Una vez Alan se hubo ido, Snape hizo un esfuerzo terrible por cerrar la puerta con calma y no dar un portazo.
No había escuchado el sollozo de Hermione hasta que no se había acercado a la cocina, pero no esperaba haberla encontrado con Alan abrazándola de aquella forma tan íntima.
Frunció el ceño aún más.
Aquello no el había gustado nada. Esas confianzas con su alumna… en su casa. No lo iba a permitir.
Por alguna extraña razón le había dado un vuelco el estómago al ver como la estrechaba entre sus brazos.
Él Nunca había tenido ese tipo de relación con nadie.
Volvió a la cocina donde Granger estaba terminando de recoger las cosas. Se acercó a ella sigilosamente y la tomó de a muñeca. Volteándola para ver las palmas ensangrentadas.
La muchacha le miró en silencio mientras valoraba las pequeñas heridas de sus manos. Entre esperando una reprimenda o un sermón.
-será mejor que me deje echar un vistazo Granger, esto puede dejarle marca si no hacemos algo.
Hermione le siguió hasta su cuarto. Perfectamente ordenado donde él la hizo sentarse al borde de la cama y esperar en lo que desaparecía entre las estanterías, para buscar algo.
Volvió a los segundos con un tarro oscuro y unas vendas limpias que cogió de la mesilla de noche.
No habó mucho mientras untaba sus manos y cubría las de ella con una crema suave que cubría su piel y las heridas y Hermione no se atrevió a decir nada tampoco. Estaba francamente impresionada. Las manos de Snape eran grandes y fuertes pero esparcían con un cuidado infinito aquella crema por las suyas, que parecían tan pequeñas entre sus dedos fuertes y cálidos. Le gustaba la sensación. Aunque, por alguna extraña razón sentía su corazón latiendo enérgico y desbocado.
Las manos de Snape recorrieron cada parte de su mano nuevamente masajeando la piel.
Aquello era tan…íntimo. Snape acariciaba sus manos de una forma tan suave y a la vez tan firme.
Sus ojos se entrecerraron y suspiró sin poder evitar pensar como se sentirían unas manos así de fuertes sobre su cuerpo recorriéndolo y acariciándolo como acariciaba aquellas manos.
Snape, alzó sus ojos oscuros para mirarla y el corazón golpeó aun más fuerte contra su pecho y el rubor subió a sus mejillas.
Parpadeó y apartó la vista de él.
"Hermione no seas loca, ¿Qué te está pasando? ¡Es Snape!"
Severus se había percatado del cambio de la joven. Había pasado de estar tensa y poco relajada a estar tranquila, sentía comos sus manos se habían relajado. Sin embargo al alzar la vista juraría que había visto cómo se sonrojaba, antes de que apartara la vista y se escondiera entre sus largos mechones castaños que caían revueltos sobre su cara.
Le gustaba la sensación de la piel suave aunque magullada de la castaña contra sus manos callosas. Aquellas pequeñas manos milagrosas le habían salvado la vida, aquello era solo un pequeño agradecimiento de lo que ella había hecho por el.
Hermione Miró de reojo el rostro del hombre mientras la vendaba, concentrado en su tarea, con los cabellos oscuros cayendo sobre su cara y el ceño relajado, cosa rara en él. Le daba un aspecto mucho más juvenil y menos gruñón. Sonrió levemente sin poder evitarlo y alzó la mano vendada hasta su rostro.
Hermione acarició con el pulgar la zona del entrecejo dejándole sin aliento ante la sorpresa por el contacto aquel.
- esta mucho mejor cuando no parece tan enfadado, y no frunce el ceño.
La ceja de Snape se alzó irónica y sus labios dibujaron una sonrisa leve e inesperada. Que parecía más una mueca de burla que cualquier otra cosa.
- no se crea graciosa Granger…o me veré obligado a ponerle una retención.
La castaña dejó escapar una leve risita mientras se levantaba de la cama y se alejaba hacia la puerta.
- si, sería terrible no poder ir a Hogsmade este fin de semana.
Severus alzó una ceja en aquel gesto irónico suyo, ¿era cosa suya o Granger estaba bromeando con el?
La lechuza de Alan con el papeleo a cerca de la educación de Hermione, llegó a la mañana siguiente. Aunque el medimago no había vuelto a hacer acto de presencia.
Severus releyó los papeles un par de veces, para asegurarse de que no había ningún vacío legal y de que Hermione podría completar sus estudios y apartó a un lado la nota de Alan donde le pedía que fuera él quien comentara su idea a la joven bruja.
Una vez que se hubo asegurado de que todo estaba bien salió en busca de su joven nueva alumna.
Hermione se había levantado aquella mañana de mucho mejor humor que los días anteriores. La encontró en la biblioteca seleccionando algo para leer.
-¡Granger! ¿Se puede saber que hace en esa escalera? No ve que no es estable
- no mido 2 metros 10 señor, tendré que alcanzar los libros de alguna forma.
-¿que tal un hechizo convocador?
-no, quiero leer primero de que van, por eso me subo aquí. Además no hay ningún tipo de peligro.
La madera de la escalera crujió siniestramente. Y ambos miraron hacia ella.
- bueno creo que me quedaré con este. – dijo al castaña sosteniendo el libro que tenía entre sus manos y disponiéndose a bajar. Algo realmente difícil con el libro de la mano y las pésimas condiciones de la escalera.
- ¿que hace ahí pasmado?- preguntó enojada sin poder moverse en una postura nada cómoda
- espero a que se caiga, por su cabezonería.
- ¿no va a ayudarme?
-ya le advertí…
-oh está bien, minipunto para usted. Es el mejor del mundo y el que más sabe- gruñó irónica. – ¿ahora va a ayudarme a bajar de aquí? ¿O tendré que quedarme parapléjica para que se compadezca de mí?
Severus dejó los papeles que le había enviado Alan en el escritorio y se acercó a la muchacha, quien juraría, que cada vez estaba en una posición más imposible para bajar.
- no se mueva.
Los brazos de Snape la cogieron por las piernas y ella se removió insegura
- voy a caerme
-He dicho que no se mueva Granger, o nos caeremos los dos
Los brazos de Snape la dejaron resbalar ligeramente y ella se removió haciéndole trastabillar hasta la estantería donde se golpeó su cabeza con un estante. Mientras que Hermione permanecía entre sus brazos bien sujeta contra su pecho, aferrada a su túnica con miedo a que ambos cayeran al suelo.
-¿se ha hecho daño?
-¿usted que cree?- gruñó mientras ella buscaba magulladuras entre su cabello oscuro. Severus se congeló al ser consciente de la situación. Hermione estaba entre sus brazos, fuertemente estrechada rodeándole con los suyos por el cuello para no caerse y una de sus pequeñas manos rebuscaba entre sus mechones de pelo el golpe que se había dado con la estantería.
Tenía cada milímetro de su joven cuerpo tan cerca que podía sentir hasta el movimiento de su pecho al respirar.
-voy a dejarla en el suelo Granger, pero estaría bien que dejara de asfixiarme con sus brazos cual pulpo.
Los brazos de la chica se deslizaron por sus hombros, sonrojada. Severus sintió el contacto electrizante que bajó hasta su estómago.
-disculpe…
La dejó en el suelo y ella se apartó y estrechó su libro sin mirarle.
Severus tocó en la zona de la magulladura en la cabeza pero no parecía tener nada.
- No vuelva a subirse ahí arriba, podría haberse caído. No tengo tiempo para andar cuidando de que no le pase nada.- gruñó mientras alcanzaba los papeles de Alan del escritorio.
- disculpa mi caballero andante, mil gracias por salvarme la vida- repicó ella ácida- pero me las habría apañado perfectamente sin su ayuda.
-si, ya lo he visto.
Hermione dejó el libro encima de la mesa y colocó otros que había fuera en sus sitios usando la magia.
-¿Qué le ha sacado de su lectura profesor?
Snape se asomó a la ventana para contemplar el día otoñal y alzó la mano donde sostenía los papeles que reglaban la educación futura de la castaña.
- esto Granger-dijo alanzándoselos a ella.- la muchacha los alcanzó y les echó un vistazo sin entender muy bien que querían decir esos papeles.
- aquí pone mi nombre. Pero no se muy bien que quiere decir.
Severus alzó una ceja y sonrió con suficiencia. No era tan sabelotodo.
-Me preguntaba si le atraía la idea de ser medimaga en el futuro.
La castaña alzó la vista sorprendida, y le miró fijamente.
-Bueno…Alan ya me había comentado esa opción alguna vez, dice que tengo cualidades… lo cierto es que…no lo había pensado.
Severus gruñó y se sentó en la silla del escritorio masajeándose las sienes. Maldito Cleveland. Pensaba que aquel era el mayor deseo de la Gryffindor, pero ella solo se lo había planteado como una posibilidad. ¿Qué tramaba el medimago?
-Granger ¿quiere o no quiere? Sea clara por favor.
La muchacha acarició los papeles entre sus manos. Y recordó las palabras de Alan a cerca de sus cualidades. Lo cierto era que el gustaba mucho aquella rama de la magia para dedicar su carrera profesional a ella pero…¿sería buena en ello de verdad? ¿o Alan solo decía que se le daba bien por alabarla?
-¿en que esta pensando?
-bueno… necesitaría un par de días para… pensarlo… ¿Por qué o pegunta? ¿Qué tienen que ver estos papeles?
-esos papeles, son unos certificados para que no tenga que volver a Hogwarts a hacer el séptimo año. Yo mismo la instruiré en pociones avanzadas y el Dr. Cleveland la supervisará y la tomará por alumna. Si usted quiere…
Los ojos oscuros de Severus observaban los movimientos de la castaña. Se mordía el labio con indecisión. Parecía querer decir que si y a la vez no estar del todo segura, ago dentro de ella la reconcomía por dentro, pero no parecía dispuesta a contarlo.
-¿puedo contestarle en otro momento? Estamos hablando de mi futro, y quiero meditarlo bien.
-por supuesto Granger.- respondió tomando los papeles de sus manos.- tómeselo con calma. Al fin y al cabo va a dedicarse a ello toda su vida.
El tema a cerca de los estudios de Hermione no se tocó más ese día. La muchacha había salido a visitar a Harry aquella tarde y volvió de muy buen humor.
Severus se había vestido para salir a visitar a los Malfoy y estaba abotonándose su camisa cuando ella entraba por la puerta tarareando una canción.
-vaya… ¿va a salir de casa?- preguntó al verle arreglarse.
-tengo que ver a alguien.- respondió
-¿quiere que le haga un plano? lo mas probable es que no sea capaz de recordar después el camino de vuelta, teniendo en cuenta lo que sale.
- No se engañe Granger, no seguiría un plano trazado por usted- respondió alzando la voz para que ella le escuchara desde la cocina.
Escuchó una risa de fondo. y sintió el mismo cosquilleo que los días anteriores en su estómago.
Su risa era refrescante. Hacía tiempo que no escuchaba a nadie reír por él.
Retiró las vendas para ver su herida, aquel día no el había curado. Ya no lo hacía todos los días uno cada dos, para darle tiempo a curar ahora que había mejorado.
Snape descubrió que echaba de menos sus pequeñas manos recorriendo la piel de su cuello, apartando con cuidado el pelo oscuro y el gesto de concentración que ponía mientras le cuidaba.
Porque le cuidaba, había sido la primera persona que se había preocupado por el en toda su vida desde la muerte de su madre. Incluso más que Lily. Ella solo había tenido ojos para James, había fingido ser su amiga pero siempre habían existido perjuicios insalvables entre ellos.
Contempló la herida ya casi curada. Quedaría una terrible cicatriz pero a quien le importaba, no es como si la fuera a ver nadie.
Abotonó los últimos botones de su túnica negra y salió de allí.
-dios mío…creí que era un murciélago enorme acechándome. ¿Pensé que había tirado eso?- comentó la castaña al verle aparecer en la cocina todo de negro.
-¿se cree graciosa?
-bueno si, no es como si pudiera quitarme puntos para Gryffindor ;)
- no sea listilla Granger
-creo que necesita ropa nueva, algo que le de vida
Severus la miró consternado, parecía llena de vida, exultante. Mientras acariciaba la túnica negra y la recolocaba en sus hombros parloteando alegremente a cerca de túnicas de colores.
-¿Qué le ha echado Potter en la bebida? Espero que no sea de efecto alargado…
La joven se rodó los ojos con fastidio divertida y escondió el vendaje de su cuello por dentro del oscuro cuello de la túnica.
- cuando haya vuelto a lo mejor habrán pasado los efectos.- bromeó con una sonrisa divertida.
Severus la miró sonreír y pensó que no quería que hubieran pasado. Le gustaba verla así.
Un golpeteo en la puerta les sacó de a conversación.
-¿espera a alguien?- preguntó Hermione
-no.
-¿Quién podrá ser?
La castaña abrió la puerta y encontró ante ella a Alan sacudiéndose el polvo de su túnica y sonriente
-¿Alan…? ¿Tu llamando a la puerta?
-alguien…ha hechizado al casa para que no pueda aparecerme dentro.
A castaña miró a Severus que permaneció inmóvil sin cambiar el gesto
-creí haber hechizado también el jardín. Debería ser más cuidadoso…
La joven Gryffindor suspiró y salió de nuevo hacia la cocina dejando a los dos hombres solos en el Hall. Severus vio de refilón el gesto de su cara y juraría que la había visto sonreír al desaparecer por la puerta.
-bueno… ¿Cómo van esas clases de pociones? – preguntó el joven
-pregúnteselo a Granger, ella aún esta decidiendo que hacer con su futuro Dr Cleveland.
-¿Cómo?
-lo que está escuchando. Quizá la próxima vez deba consultar a la gente que desea hacer con su vida antes de predisponer nada. - Los ojos grises de Alan se clavaron en el. Pero no dijo nada. -ahora si me disculpa tengo que irme. – dijo acercándose a al puerta de la calle- ah y… tenga cuidado con lo que hace o le dice.
¡YA TENGO LA MITAD DEL SIGUIENTE CAPITULO ESCRITA…! y va a ser muy interesante ^^
de este finde no pasa que la suba
Os quiero!
