La orden del fénix

Alan y Hermione estaban en silencio. Mara se había marchado al menos hacía veinte minutos y ninguno de los dos había dicho nada. La mano de Alan aún sujetaba la de la castaña con fuerza. Pero no se miraban. El sonido del corazón les había impactado a ambos. Una cosa era pensar en el embarazo y otra muy diferente escuchar el latido del bebe. Mara les había dado buenas noticias. A penas estaba de ocho semanas. A pesar de que se pudiera oír el corazón, el bebe aún era una masa indefinida. A penas habían distinguido nada en el monitor De las sombras grises y negras que se proyectaban. También les había tranquilizado en cuanto a la salud de Hermione. Ella tomaría una poción junto con las comidas que la haría sentir mejor al menos unos días en lo que terminaban sus nauseas.

Sintió a Alan moverse a su lado y sentarse en la cama con ella, mirándola fijamente. Cuando sus ojos se encontraron se sorprendió de lo guapo que era el medimago a pesar de lo desaliñado que estaba y de la profunda preocupación que llenaba su mirada. Siempre había estado tan absorta en Snape que nunca había entendido a sus amigas cuando hablaban tan bien de Alan. Para ella sólo era su amigo.

- ¿estas bien?- preguntó él con un extraño tono grave en su voz.

- eso mismo debería preguntarte yo a ti ¿no crees?

- estoy… Impactado. Sorprendido, ilusionado, y absolutamente feliz.

Hermione se rió sin poder evitarlo mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.

- has descrito a la perfección como me siento excepto por una cosa que falta. – el la miró expectante.- estoy aterrada.

Las lágrimas se desbordaron cuando él la estrechó contra su pecho con fuerza. Y mojó su camisa. No sabía si reír o llorar o ambas cosas a la vez. Se sentía abrumada por la información. Ahora ya sabía con seguridad que esperaba un bebe. Y ya estaba de dos meses.

- ¿y ahora que Alan?

- no te preocupes por nada Herms. Yo estoy aquí contigo para Lo que necesites. – Sus manos acariciaban su cara con ternura.- mañana nos darán los papeles del alta y nos vamos a casa. Juntos, y ya se verá. No voy a dejarte sola con esto. Voy a estar ahí veinticuatro horas al día trescientos sesenta y cinco días al año, para ti y tú bebe.

- es mucho responsabilidad. Alan, no es tu responsabilidad.

- estoy dispuesto a asumirla. Estoy dispuesto a lo que me pidas.

-gracias.

Alan miró el rostro de Hermione. Ho había maquillaje en el, sólo sus pestañas húmedas, sus ojos brillantes y los labios rojos. El flequillo sobre sus mejillas arreboladas. Y sus manos calentando su rostro. Descendió lentamente hasta sus labios hasta que rozó los de ella. Y después suspiró. Apartándose. Y peinando su flequillo hacia atrás. No podía hacerlo. Ella era Hermione. la quería con locura, pero no así.

- Alan. Prométeme que seguirás siendo mi medico loco y bromista de siempre.

- te lo juro Hermione.

Ella le abrazó. Con fuerza deseando no soltarse nunca. Le gustaba su olor a colonia, sus mechones revueltos, la calidez de sus brazos. Él era su amigo. E iba a cuidar de ella pasara lo que pasase.

Para sorpresa de Alan y alivio de Hermione los papeles del alta llegaron aquella misma mañana. Alan quería que la vigilaran , pero Mara estaba convencida de que una vez que tomara la poción todo en ella iría bien. No tenía por que preocuparse. Le dio una cita para un par de semanas mas tarde y se despidió de ellos.

Cuando llegaron al edificio donde vivían ya era medio día. Alan subía tras ella las escaleras refunfuñando aún indignado por el alta mientras Hermione Sonreía e intentaba hacerle razonar.

- no podían dejarme allí, entiéndelo.

- ¿y si te pasa algo?

- por dios Alan, eres medimago, me ayudas y ya esta.

- pero Hermione, no entiendo nada de bebes. Y mucho menos de los que aun están en el envoltorio.

La castaña rió a carcajadas. Le gustaba el cuidado que ponía Alan en ella. Le gustaba que permaneciera a su lado pasara lo que pasase. A pesar que a penas se conocían de unos meses atrás.

-¿Cuándo crees que se me notará la barriga?

- bueno puede que aun tarde un mes incluso dos. Estas delgada y es el primero. ¿Por?

- de momento quiero que esto sea un secreto.

- ¿un secreto?

- no quiero que nadie sepa de esto

- ¿Y Snape?

- no ahora, más adelante cuando ya sea inevitable ocultarlo. Quiero que el piense tranquilamente y recapacite sobre mi. No quiero que venga corriendo por el bebe.

- es su padre Hermione. Tiene derecho a saberlo.

- si, por supuesto y se lo diré. Pero más adelante. No quiero que se vea forzado a volver a mí Por esto. Si vuelve quiero que sea porque me quiere.

- te entiendo. Yo guardaré tu secreto pero sólo hasta que el bebé vaya a nacer.

- gracias Alan.

-lo has tomado bastante tranquila.- le dijo él mientras la miraba alejarse. Hermione se detuvo al escuchar sus palabras. Pero no se volvió a mirarle. Su mano subió hasta posarse en su tripa.

- es el hijo del hombre del que estoy enamorada. A pesar de las circunstancias. Es una buena noticia.

La castaña no dijo nada más sólo se dirigió a su habitación para dejar la mochila con la ropa sucia y cambiarse él la siguió con la mirada y cuando cerró la puerta se dejó caer en el sofá preocupado. Hermione con un bebe. Iban a tener que adaptarse a eso.


Un par de semanas más tarde. Hermione ya se encontraba mejor, aún tenía que tomar la poción para las nauseas, y su estado de ánimo cambiaba de la noche a la mañana pero se sentía mejor gracias al apoyo de Alan. Compartían la mayor parte del tiempo. Era agradable poder hablar con el de todo. Vivían prácticamente juntos a excepción de dormir, cuando Alan se bajaba a regañadientes a su casa un par de pisos mas abajo. Los primeros días había dormido en el sofá. Hasta que Hermione se había enfadado con el y le había pedido que dejara de preocuparse por ella. Aquella mañana la tenían libre en san Mungo y habían decidido comprar ropa holgada para ella, pues con las camisetas y los sueter que tenía ya se notaba una ligera tripa incipiente. Al volver al piso había una lechuza pequeña esperando en el alfeizar de la ventana. Hermione la cogió y leyó la carta. Era de Ginny.

-¿Qué dice? – preguntó Alan mientras sacaba la ropa de Hermione y la dobaba sobre la mesa del cuarto de estar.

- Que esta enfadada porque hace muchísimo que no me ve. Y tiene toda la razón.

-es la tercera carta que te escribe para que quedéis.

- y si descubre lo que me pasa.

Alan le entregó un suéter rosa palo amplio sonriente.

- no se enterará Herms. No te preocupes. – la castaña le miró agradecida mientras cogía el jersey. – esta tarde es una buena oportunidad para un te ¿no crees? – preguntó el medimago sonriente.

Hermione mandó notas a sus amigas para invitarlas a su casa. Le envió lechuza a luna y a Ginny, aunque cuando llegó la tarde preparó te para más gente por si ocurría lo de la última vez. Era una tarde fría de mediaos de marzo. Alan le había dejado unas pastas y se había marchado a adelantar trabajo a san Mungo. Como siempre Ginny y luna se presentaron tarde, pero al menos venían ellas dos solas. Con una enorme tarta para el te.

- ¿cómo has estado tanto tiempo desaparecida?- la regaño Ginny.

- perdonadme, he estado ocupada con la mudanza y adaptándome a las prácticas. Lo siento de verdad.

- oh te perdonamos- respondió Luna sonriente. – bonito piso. Yo también quiero trabajar ya. Estaría bien poder vivir con Neville.

- ¿y tu que tal con Alan?

-¿con Alan?- Hermione miró a Ginny sin entender mientras servía en te en las tazas.

- bueno te has venido a vivir aquí no? Estas con el verdad?

- no, Alan no es mi pareja- respondió sonrojándose.- es solo un buen amigo y compañero de trabajo.

-mama está encantada con que fuera tu novio. Aunque piensa que TRon es mejor.

- Ron nunca me quiso.- sentenció Hermione – y alan es solo mi amigo. Dile a tu madre que no se haga ideas.

- de cualquier modo te viene bien estar cerca de él .

- ¿por?

- ¿no lo has oído? Las revueltas de los mortífagos.

- Revueltas…he leído algo de ataques puntuales pero ¿tan grave es?

- si, más de lo que pensábamos. Nos hemos unido a la orden del fénix-. Exclamó luna sonriente. – te animas?

Hermione se quedó congelada. Las dos chicas parecían realmente entusiasmadas. ¿cómo podían? Ser de la orden del fénix era muy peligroso.

- no- dijo tajante

-¿NO?- Ginny parecía muy sorprendida- ¿Por qué?

-casi pierdo mi vida una vez. Creo que ya fue suficiente. Estos mortífagos pronto estarán entre rejas. Yo tengo mi vida ahora. Y quiero disfrutarla.-Sus amigas la miraron extrañadas. Hermione quería decirles la verdad. Quería decirles que no podía porque estaba embarazada y no pondría a su hijo en peligro por unos mortífagos. – lo siento chicas. Ahora hay mucha gente de nuestro bando. Sólo son mortífagos intentando meter miedo. Ya no hay Voldemort. No hay peligro. Y yo esta vez no quiero unirme.

El tema cambió a otros temas triviales. Al principio fue complicado continuar con la conversación por la impresión que sentían las dos brujas ante las palabras de Hermione. Pero después salió el tema de la boda de Harry y Ginny y el ambiente mejoró nuevamente.

- me casaré en la madriguera. A mama le hace ilusión.

- como Bill que bonito. Es una gran idea. – respondió Hermione. Sonriente

- tengo ganas la verdad. Me gustaría que vinierais a por el vestido conmigo que me ayudéis a elegirlo. Que seáis mis madrinas.

- claro Ginny lo que quieras.- contestó Hermione aunque dudaba que la idea del vestido que tenía Ginny fuera a quedarle bien para cuando se casara.

La puerta de la calle se abrió y Alan apareció en el salón sonriente. Llevaba el pelo revuelto y las mejillas rojas por el frío.

- Hola chicas. Bonita tarde primaveral- ironizó.

Las amigas de Hermione se levantaron para saludarle y ya no se volvieron a sentar más. Ayudaron a recoger las tazas y se excusaron para volver a casa.

- pronto será el toque de queda. Será mejor que nos demos prisa.

Se abrazaron con cariño y prometieron verse más a menudo. Cuando la puerta de la calle se cerró Hermione se volvió a mirar a Alan que tomaba un trozo de tarta en la cocina.

- ¿toque de queda?

- si, desde ayer.

-no me había enterado. No leí ayer el periódico…- Hermione se volvió para mirar a Alan. Que la miraba culpable. - ¿alguna explicación?

- lo siento Herms, no quería que te preocuparas. Si han puesto toque de queda. Y el otro día recibí una lechuza de los Weasley para ir a una reunión a la madriguera.

-¿reunion de que?

- de los que pertenecen a la orden de fénix- contestó Luna. Alan se sobresaltó y le hizo gestos a luna para que no siguiera. Pero Hermione le fulminó con la mirada.

- Alan , no te metas en esto.

- es mi forma de protegerte herms no quiero te os pase nada a ti y...- se calló a tiempo.

- luna para que es esa reunion.

- por los ataques de mortifagos vamos a participar en las rondas de vigilancia.

La cara de Hermione mostró sorpresa. Asi que era por lo de esos ataques.

-bueno chicos nosotras os vemos otro día.- dijo Ginny previniendo la discusión entre Hermione y Alan. – ya nos vemos Herms.

Cuando la puerta de la calle se cerró Hermione se volvió hacia alan. Y cruzó los brazos indignada.

-¿Por qué no me lo contaste? Quiero ir a esa reunion.

- no te lo conté precisamente por esto. Para evitar que fueras.

- no puedes hacer eso.

- no voy a permitir que entres en la orden.

- sólo quiero ir a la reunión. Se cual es mi responsabilidad ahora Alan.

Él la miró serio. Y asintió con rigidez.

- muy bien si ese es tu deseo.


El día de la reunion Hermione aceleró su trabajo en san Mungo para poder pasar por el piso y asegurarse de que la ropa que elegía disimulaba su estado. Cuando Alan llegó un par de horas más tarde, ella ya estaba vestida y preparada.

- ¿estas segura?

Ella le miró extrañada y asintió

-¿Por qué no habría de estarlo?

- Snape estará allí.

El corazón de Hermione se aceleró al escuchar eso. Por un momento se sintió tentada a replanteárselo, pero no quería. Quería saber que era lo que realmente ocurría con los Mortífagos. Lo cierto es que no ser había planteado la posibilidad de encontrarse con el. No sabía muy bien cómo tomárselo. ¿Qué haría? Se acercaría a ella o no ¿hablarían? Suspiró apenada. Echaba de menos los comentarios ácidos del mago, su sonrisa seductora, la forma en que sus mechones oscuros cubrían su cara cuando leía la dulzura con la que sus manos la acariciaban. "ya esta bien Hermione, deja de soñar. El ya no te quiere" su mano fue inconscientemente a su vientre. Y Alan la miró.

- ¿vas a decírselo hoy?

- no, aún no. Es demasiado pronto.

-va a ser peor cuanto más lo dejes.

- no es el momento Alan. Habrá muchísima gente. Cuando se lo diga quiero asegurarme que nadie me interrumpe.

Alan la tomó de la mano y la apretó fuerte sin apartar sus ojos azules de los de ella. Hermione le vio esbozar una sonrisa antes de sentir el tirón del estomago por la aparición conjunta.

Se aparecieron justo a unos cuantos metros de la casa de los weasley. Alan le fue abriendo camino por los matorrales hasta llegar al camino que les dejaba frente a la madriguera. Tocó a la puerta y esperaron a que les abrieran. La puerta se entreabrió dejando asomar la nariz de la señora Weasley que les hizo pasar deprisa.

Dentro hacía mucho calor. Hermione sentía como el calor subía a sus mejillas con rapidez. Alan le insistió en que se quitara el abrigo para evitar que se desmayara por el calor. Ella cedió reticente aunque al pasar por el espejo vio que con el jersey que había elegido no se notaba nada raro en ella. Cuando entraron en el salón había mucha gente hablando. Había gente que ella ni siquiera conocía. Saludó a Harry y a Ginny con un abrazo y a luna y a Neville en la distancia pero al final se vio arrastrada por Alan hasta un sofá ya ocupado por dos magos y la obligó a sentarse en el brazo del sofá. Para asegurarse de que estaba cómoda.

- eres un pesado- susurró mirándole mientras el se colocaba tras ella sin soltarla.

- no queremos que te caigas redonda al suelo y todos descubran que escondes miss Granger- contestó el guiñando un ojo. Ella rodó la mirada y suspiró. No tenia remedio. Realmente disfrutaba con aquello seguro.

- habla más bajo. O lo descubrirás tu solo. – murmuró entre los dientes.

Severus llegó poco después acompañado por Draco malfoy. Y se cruzaron con Kingsley en el estrecho pasillo de la casa.

- Al fin. Os esperábamos a vosotros. – Se saludaron con un apretón de manos.- mas o menos estamos todos así que creo que podemos empezar.

Les condujo hasta el salón de los weasley

- hay mucha gente- le comentó malfoy al oído con cierto desagrado en su mirada. Quizás exageraban un poco desde su punto de vista.

- solo hazte un hueco – contestó el profesor secamente. Echó un vistazo al salón había muchos trabajadores del ministerio. Algún profesor de Hogwarts, los hijos de los weasley, potter, su prometida y…su corazón se paró.

Hermione Granger estaba sentada en el brazo del sofá al lado de Ginny charlando tranquilamente como si fuera una reunión de amigas. El aire se sentía pesado en sus pulmones al mirarla. Estaba preciosa. Su pelo estaba peinado con orquillas a ambos lados, mechones caían sobre su frente con gracia, aún en la distancia podía ver las pestañas largas abanicando su rostro. Una leve sonrisa dulce dibujada en sus labios. Un día esa sonrisa había sido para él. Tragó con dificultad. Llevaba un bonito Jersey gris perla que dejaba al descubierto un hombro de piel tersa y suave y caía en cascada. Y como no Alan estaba tras ella, metido en la conversación con las chicas. La mano de Alan bajó por su hombro y la rodeó. Snape cruzó su mirada con la de Alan sólo por un segundo, pero suficiente para apreciar el reproche en sus ojos. Sus ojos descendieron una vez más hasta Hermione sólo pro poder verla y recordar las sensaciones que ella despertaba en el. La mirada de la castaña se volvió hacia él y le miró fijamente haciendo que su corazón saltara en el pecho. Las mejillas de ella se arrebolaron y en sus ojos castaños vio un brillo inusual. Los labios de Hermione se despegaron y aún en la distancia pudo ver cómo se movieron para formar una palabra silenciosa.

"severus"


Bueno otro cap este lo tenía casi terminado sólo me quedaba releerlo para corregir lo que quedara mal. se que ahora va lenta la cosa y que estais deseando que Snape se entere ya pero tened paciencia ok? :) llegará.

73: no llores porfa... no es mi intención hacerte llorar. jeje. sólo un poquito de paciencia para que vuelvan.

tequilanervous: como ves hermione va a esperar al momento adecuado. tranquila. no le va a ocultar que va a ser papa

sevsnap: bueno como ves alan sólo es su amigo. La va a poyar en todo aunque no siente amor por ella. y severus es un cabezota, aunque aún la quiere.

Diosa Luna: jajaja la verdad que es una buena idea. lo de que alan consiga novia pero sabes que? no se con quien dejarle, no encuentro a nadie que me guste para él.

YazminSnape: tranquila. Alan y hermione no van a ser pareja jejej y si se lo dirá a Snape, pero paciencia. tiene que encontrar el momento adecuado.

Lun Black: jajajajaja no había pensado en esa idea, de que hermione mienta a Snape así... ahora me das que pensar... :P

Samanthablack30: despues del empacho que tendrás de historia aqui dejo otro cap jajaj espro que te siga encantando como los anteriores.

mama shimi: las nauseas fueron tan evidentes que todas sospechasteis. un par de capitulos jo si que se me ha visto el plumero. por cierto adoro tu foto de perfil. :)

dulceysnape: sorry, otra vez que no pasa nada jajaj ya los siento, no sufras ya queda menos para que esten juntos.

alexza snape: si, ese momento era de severus, pero claro él no es el que está con Hermione. es Alan el que cuida de ella. de todos modos tranquila no van a estar juntos.

patibendemalfoy: jaja ya se verá para que estan los mortífagos. ;) Alan solo esta cuidando de hermione no da celos a proposito. ^^ pobre snape

sailor Mercuri o Neptune: jajaj te compensaré con el reencuentro. :)

kuka Snape: te has leido tu todo en 2 días. puff! jajaja me alegro que te guste. ^^ a ver si te sigo manteniendo enganchada. un beso!

yetsave: jajajaj Otra que piensa que Alan esta dando celos. él solo quiere cuidar de hermione. al final os esta gustando Alan eh?

Nuane: ya falta poquito para eso nena, un poco de paciencia. :) MUAK!

voy a escribir un poquito más.

por cierto ya que sois mis lectoras estoy dudando para cuando acabe esta historia escribir un SEVMIONE o un DRAMIONE asi que como al final las que lo leeis sois vosotras, decidme que os gustaría más. muchas gracias. por todos los review chicas. me animan muchisimo a seguir.

un beso enoooorme!