Como respirar
Snape apretaba con fuerza la llave en su mano. Llevaba todo el día preguntándose que hacer, si a ella le agradaría verle. No sabía muy bien que le había llevado a San mungo el día anterior pero si sabía que tenía tantas ganas de ver a Hermione que le costaba respirar. Miró la puerta de madera frente a él. Sólo estaba a un paso.
Suspiró. Tenía que intentarlo. Alan le había dado la llave. ¿pero que haría? ¿Cómo se presentaría ante ella después de todo ese tiempo? Sólo le devolvería la llave vería ocmo se encontraba y se iría. "¿y si llamo al timbre?" su mano se acercó al botón a la izquierda de la puerta. Pero vio la mirilla que había en el centro. Ella podría verle y no abrir la puerta. Tenía que verla a toda costa. Lo necesitaba como respirar. Cerró el puño con fuerza y se armó de valor. Abrió la puerta intentando no hacer ruido. Pero ella le escuchó.
-Hola Alan- la voz de Hermione fue música para sus oídos. Sin embargo, la familiaridad que había en aquel saludo que no iba dirigido a él, le dolió en el pecho. ¿Tendría una relación con el medimago? ¿Se habría enamorado de él? Cerró la puerta empujándola y caminó por el pasillo. La luz venía de la primera puerta a la derecha, donde encontró la figura delgada de Hermione cocinando de espaldas. Su pelo recogido en un moño desordenado. Unos pantalones muggles de mallas y una camiseta de publicidad demasiado grande para ella. Esperó un par de segundos pero ella no se volvió a mirarle. Solo continuó con sus cosas. Y recordó que no sabía que no era Alan quien había entrado en casa. Se armó de valor y dio un paso hasta ella.
- Hola Hermione.
Ella se sobresaltó al oír su voz. Se volvió lentamente y le miró sin creerse que estuviera allí con ella. Quedó uno frente a otro mirándose. Snape se acercó un par de pasos a ella sin saber muy bien que decir o hacer. Dejó la llave sobre la mesa y la miró.
- me la ha dejado Alan.- ella no contesto- siento haberte asustado – Hermione seguía sin contestar y sin decir nada. Solo le miraba. Había sido una mala idea ir allí. Ella debía odiarle a muerte. No pintaba nada en aquel lugar. Retrocedió un paso apartándo la mirada de ella avergonzado por la situación – he llegado en mal momento, yo, siento haberte molestado. Será mejor que me vaya.
-¡No!- ella avanzó hacia él casi hasta tocarle. Sin embargo encogió el brazo para no hacerlo. Snape se fijó en su mano, un pequeño reguero de sangre recorría su dedo índice.
- te has cortado.- intentó acercarse a ella, pero Hermione retrocedió y envolvió su dedo en un trapo de cocina.
- sólo es un pequeño corte, no ha sido nada. Debería prestar más atención cuando estoy con los cuchillos, Alan suele echarme la bronca por ello.
El gesto de Snape se contrajo en una mueca de desagrado cuando ella habló de Alan. Fue consciente de que quizás no debía haberla dejado ir nunca. Había creado en ese tiempo un vínculo especial con el medimago mayor del que ya tenían. Jamás debió separarse de ella. Podía ser que la hubiera perdido para siempre. El ambiente había vuelto a quedar en silencio. Mientras se miraban.
- solo quería ver que estabas bien después de lo de ayer.- susurró excusándose. Ella abrió los ojos sorprendida.
- ¿cómo lo sabes?
- yo… te encontré.
Aquellas palabras golpearon a Hermione en lo más profundo de su ser. Él la había salvado la vida.
- ¿fuiste tu?- él la miraba serio y asintió. Estaba tan icreíblemente guapo frente a ella con su camisa desabotonada, los mechones de pelo sobre su cara, y la preocupación en su mirada oscura.- ¿Por qué no te quedaste?- preguntó en un susurro.
- Quería hacerlo pero, los nuevos aurores son tan incompetentes que, me quedé con ellos en lo que Alan se quedaba contigo y el te trajo aquí.
Aquello no era suficiente. Él estaba ahí por algo y ella necesitaba saberlo
- te ha dado la llave por algo. Saber como estaba bastaba con que le hubieras preguntado a él. ¿A que has venido?
Los ojos oscuros de snape no se apartaron de los suyos mientras se acercó a ella lentamente hasta quedar a su altura. Su mano se elevó lentamente hasta posarse en el rostro de la castaña y la miró muy serio. Sus dedos acariciaban la mejilla con infinita dulzura. Era como si el tiempo se hubiera congelado.
- porque me he dado cuenta de que no puedo vivir sin ti.
Ya estaba. Lo había dicho.
Al fin le había confesado lo que sentía por ella. La castaña no se movió. Parecía sorprendida. ¿Le rechazaría?
Los ojos de Hermione se llenaron de lágrimas que rápidamente descendieron por su mejilla. Y dejó escapa el aire antes de dejarse caer sobe su pecho para abrazarle con fuerza. Snape la rodeó con los brazos. Y la acarició el pelo con suavidad. Mientras ella sollozaba. Le dolía tanto todo el daño que la había hecho. Ella sentía algo por él y el por ella, eso estaba claro. Ahora entendía todo ¿Qué mas importaban los demás si Hermione le hacía feliz?. La miró sobre su pecho llorar desconsolada. Y sintió encogerse a su corazón por la culpa.
- perdóname Hermione. Siento todo el daño que te he hecho. Nunca ha sido mi intención. Sólo no quería interferir en tu vida. No ser un lastre para ti y tu futuro.
- No lo entiendes severus- susurró ella entre hipidos del llanto. - mi vida está a tu lado. Y ahora más que nunca.
La mirada de snape se enterneció y retiró los mechones húmedos de su cara enrojecida. No entendía que era lo que ella quería decir.
- ¿a que te refieres?
La mirada cristalina de Hermione se alzó para sostener la suya. El llanto se había congelado y solo un par de lagrimas traviesas humededieron las espesas pestañas de la joven. Su pequeña mano tomó la del mago y la llevó despacio hasta su vientre.
- estoy embarazada Severus.
Snape sintió como su cabeza daba vueltas con aquella confesión Y parpadeó.
- ¿co-Cómo?
- vas a ser papa.
No podía articular palabra. Ni tragar saliva, casi no moverse. Retrocedió hasta apoyarse en la encimera de la cocina mientras intentaba coordinar su respiración. Había un extraño pitido en sus oidos. Se pasó la mano por la cara para intentar centrarse y miró a Hermione a penas a dos pasos de él. Ella se mordía el labio indecisa y preocupada. Mientras no le quitaba los ojos de encima. Sus pestañas aún estaban húmedas y sus ojos miel tenían el tono verdoso que adquirían cuando se humedecían por el llanto. Ella, estaba embarazada. Las pequeñas manos de la castaña descansaban juntas sobre su vientre, donde albergaba un bebe.
Su hijo.
Hermione le miraba frente a ella. Severus Parecía en shock por la información. ¿Qué diría al respecto? ¿Qué ocurriría? ¿le parecería mál? Entonces de forma súbita el se impulsó hacia ella, la rodeó con sus brazos y la besó. Ella sintió el ardor de sus labios sobre los suyos, la calidez de sus brazos rodeándola, la pasión con la que besaba y recorría cada rincón de su boca.
Cuando al soltó le faltaba el aire. Y una risa suave se escabó de sus labios. Snape sólo no dejaba de mirarla.
- ¿desde cuando lo sabes?
- Hará unas tres semanas no más. Tenía nauseas por la comida. Asi que empecé a sospechar.
- ¿has estado enferma?- snape acariciaba su pelo mientras la sostenía con su otro brazo rodeando su cintura. – debiste decirmelo.
- no he estado enferma. El embarazo es algo normal. Sólo tardé en darme cuenta. Quería decírtelo pero no he encontrado la ocasión. El otro día en la reunion desapareciste entre la gente. Quería un lugar y un momento tranquilo para contarte algo tan importante.
- ¿de cuanto estas?
- casi de doce semanas ya.
- tres meses… ¿has ido al medico? ¿Esta todo bien?
- si claro, Mara es la mejor en estos temas. Me ha controlado perfectamente estas semanas. Dice que todo esta estupendo. Tengo el primer control la semana que viene. Me gustaría que vinieras conmigo.
Hermione sintió los brazos de snape que sin previo aviso la levantaron en volandas y dio un par de vueltas con ella mientras la besaba. Le dio la risa, al verle tan feliz y adoró escuchar la risa grave y sensual de él.
- estas loco bájame.
- ni hablar… no voy a soltarte ni a dejarte que te separes de mi ni un centímetro.
Ella se rió ante su buen humor.
- Severus.- susurró tornando su tono serio cuando él la dejo en el suelo-. Se que no estaba planeado esto pero ¿te hace ilusion?
Snape no podía dejar de mirarla y de acariciar su tripa. Aún no tenía casi nada. Solo se notaba una pequeña redondez que con aquella ropa holgada nadie sospecharía. Estaba absolutamente preciosa y le hacía más feliz que nadie en el mundo.
-ni te imaginas cuanto. Nadie en toda mi vida me había hecho más feliz que tu en este momento.
Para cuando Alan llegó a casa se dio cuenta de que tenía que llamar al timbre porque su llave la tenía Snape. Se preguntaba si él habría tenido el valor de ir a ver a Hermione. Cuando se abrió la puerta comprobó de qué se trataba la figura elegante de Severus Snape el que le miraba serio y en silencio desde el interior de la casa.
Alan dejó que una sonrisa de triunfo iluminara su cara y entró en la casa. Sin apartar la mirada de Snape.
- veo que ha hecho lo correcto. No me de las gracias.
- no sea egocéntrico Cleveland. A quien le tengo que dar las gracias es a ella por hacerme feliz.
Alan se volvió para mirarle sólo un segundo.
- desde luego es un hombre afortunado. No deje escapar la suerte de nuevo profesor.
La figura de Hermione apareció por la puerta del salón. Llevaba un forro polar ajustado que le marcaba ligeramente el embarazo ya de casi 3 meses.
- ¿Qué estais gruñendo por lo bajo como dos abuelos?
- Nada, ¿Cómo fue el día?- contestó alan inocentemente mientras la seguía hasta el salon.
Snape cerró con cuidado la puerta de la calle y se quedó pensativo. Lo cierto era que le debía un favor a ese medimago. Uno no, dos. Por cuidar de Hermione y por ayudarle a acercarse nuevamente a ella.
Cuando llegó al salón vio como ella le preguntaba a cerca de su trabajo. La conversación salía fluida entre ellos dos. Alan seguía siendo el mismo cabeza chorlito de siempre pero sacaba una sonrisa en la cara de Hermione. Tendría que aprender a vivir con eso en su vida.
Tras cenar y recoger el salón se sentaron de sobremesa en los sofás. Fue inevitable que saliera el tema del momento. Los ataques a los muggles.
- Ya no discriminan- dijo Alan.- ayer atacaron a un matrimonio por ir con ropas muggles.
- eso fue lo que me pasó a mi. – respondió Hermione recordando las palabras de los que la atacaron. – ellos me eligieron por llevar ropa muggle.
- intenta no pensar en ello. Ellos ya están entre rejas. – dijo Snape deseando haber retorcido el cuello a los que le hicieron eso.
-¿Qué buscan?
- solo llamar la atención y hacer daño a la gente. Buscan terror psicológico. Revivir la época del señor oscuro.
- sólo son una panda de renegados de la caída del señor oscuro- respondió Snape. – las grandes familias de mortífagos saben que la caída de Voldemort es para siempre. Esto es solo terror psicológico. Para meter miedo.
- ha muerto gente.- comentó Hermione apagada. – son peligrosos.
- los encontraremos Hermione.- dijo Alan frente a ella muy seguro de sus palabras.
- tengo miedo de que os pueda pasar algo. Es peligroso salir por las noches con esa gente por ahí.
- no vamos solos. No te preocupes. No pasará nada.
Hermione miró a Snape que la miraba en silencio. Su mano se había deslizado bajo la mesa para tomar la suya y la apretó con fuerza. La hacía sentirse segura.
El reloj de la pared dio las nueve de la noche. Y Alan se levantó de la silla bostezando.
- será mejor que me baje a casa. Estoy agotado después de hoy.
- mañana te veo.
- tomate mañana libre. Lo necesitas.
- Alan estoy bien. Me aburro aquí en casa.
- perdiste el conocimiento. Te quedarás aquí.
- no vas a poder tu solo con todo. Eres un terco.
- te mandaré el papeleo para que me eches una mano pero desde aquí.
- ¿vas a prohibirme ir a mis prácticas?
-voy a prohibirte que no te cuides – dijo mientras la rodeaba con el brazo y besaba su frente. Si necesitas algo ya sabes donde estoy.
Alan le guiño un ojo y se dirigió hacia la puerta.
- nos vemos snape. – dijo en voz alta para que le oyera desde el salón y después se marchó.
Hermione negó con la cabeza. ¿Es que nunca iban a llevarse bien? Había algo entre ellos que ella desconocía.
Al volver al salón Snape estaba también de pie ya.
- creo que debería irme yo también. Necesitas descansar.
Hermione le vió alisar la camisa y dirigirse a la percha para coger el abrigo. No quería que se alejara de ella otra vez. No podía dejarle ir.
- Severus, ¿Por qué no te quedas a dormir?
Snape se volvió a mirarla sorprendido.
- ¿te gustaría? – se atrevió a preguntar al fin.
- me encantaría no tener que separarme de ti.- las mejillas de Hermione se encendieron al decir sin pensar esas palabras.- es decir… si no quieres…
Pero él se acercó a ella y la besó. Con ternura, recorriendo sus labios y su boca con la lengua. Respirando lentamente y con el corazón acelerado.
- si eso es lo que quieres no hará falta que lo digas más veces.- la voz de Snape era ronca por el deseo, pero firme. Hermione sintió sus manos bajo su camiseta acariciando al piel de su cintura. Hacia tanto tiempo que no le sentía así que lo echaba de menos. Los labios de él se deslizaron por su cuello mientras su respiración agitaba los mechones de pelo. Él la cogió en brazos y la llevó hasta la habitación donde la dejó descansando en la cama. Mientras se recostaba a su lado. Hermione alzó sus dedos para acariciar la mejilla de Snape. Tenía un ligero moratón bajo el ojo derecho pero a penas se le notaba. Recorrió sus labios con el dedo mientras él no dejaba de mirarla. Snape descendió de nuevo para poder besarla con dulzura mientras las manos de ella jugaban con su pelo y los botones de la camisa. Se separó de ella un momento para mirarla, con la respiración entrecortada.
- ¿estas bien?
- ¿Por qué no habría de estarlo? Estoy mejor que en mucho tiempo.
- no le pasará nada al bebe si nosotros…- la mano de snape se deslizó por su vientre desnudo con cuidado.
Ella sonrió y rodó sobre el con una risita alegre.
- tranquilo. Mara no ha incluido esto en su larga lista de prohibiciones.
La mano de snape sacó su camiseta y el sujetador, mientras dejaba un reguero de besos en su cuello.
- ¿no me estarás mintiendo para conseguir lo que quieres?- su voz era casi un gemido de placer cuando rozó sus pechos con delicadeza y mordisqueó uno con dulzura.
Hermione retiró también su camisa y la cremallera de su pantalón con cierta prisa.
- Jamás te mentiría.
Se quitaron todas las prendas de ropa que llevaban y Hermione volvió a colocarse sobre él rodeándole con los brazos y besando sus labios.
La mano de Snape se deslizó por sus muslos hasta tocar justo en su centro haciendo que se estremeciera de placer. Un leve gemido salió de sus labios cuando movió su dedo pulgar en círculos sobre su clítoris y aumentó al intensidad del beso que se estaban dando. Había echado demasiado de menos aquellos momentos. La necesitaba. Y ella estaba tan húmeda. Hermione pareció entender su necesidad y se alzó sobre sus rodillas para permitir que el enorme miembro del mago se desliara en su interior haciéndola sentir llena. Sus uñas se clavaron en la espalda de Snape en el primer envite por el enorme placer que le hizo sentir.
- ¿ahí te gusta?
Ella sólo jadeó y asintió levemente. La mano de snape descendió por su cintura hasta sus muslos y la animó a mecerse contra él para sentir como entraba y salía de ella. Era absolutamente placentero. Las manos de él vagaban por sus pechos, bajaban hasta sus caderas para guiarla en los movimientos. Sus labios se encontraban se besaban. Las lenguas se enredaban u los jadeos y gemidos se entremezclaban mientras el miembro de snaoe entraba y salía de ella dándole un placer inimaginable.
Snape rodó sobre ella para tenderla en la cama. Sus labios vagaron por el cuello los hombros los pechos y el vientre, mientras sus envestidas eran más fuertes y la hacían gemir.
- Severus…- Hermione sintió el hormigueo en el bajo vientre y supo que iba a estallar de placer. Su mano se enteró en el pelo del mago y gimió a la par que él mientras estallaba en una onda expansiva de contracciones placenteras y el se derramaba en ella.
Snape se recostó a su lado y la besó mientras ella se acurrucaba junto a él tratando de recuperar el aliento. La mano de Snape acarició su vientre y la miró detenidamente. Ella era la mujer de su vida. La madre de su hijo y la única que le había hecho feliz.
Aqui está! no se si era lo que esperabais pero es lo que ha salido. me ha costado escribirlo eh? he modificado todo doscienta veces. creo que va siendo hora de que sean felices ;)
aún quedan cosas pendientes claro como los mortífagos, la familia de hermione, todos los conocidos tienen que saber el secreto. la boda de harry. :) pero eso ya mañana será otro día que es la 1:28 de la madrugada y me caigo de sueño ;)
un besoooooooooo!
queenslytherine: jajaj no se si habrá cumplido tus espectativas. o no pero :) espero que te haya gustado.
minerva 91: hola! bueno no pasa nada si no te apetece comentar no es obligatorio jaja aunque me alegra que salieras a la luz :) por suerte Alan le ha hecho reaccionar y los celos le han venido bastante bien. gracias a dios ya esta con hermione y va a cuidar de ella como nadie.
tequilanervous: Hola! joo no te lo tomes a mal. Es una manera de hacerle reaccionar. si que es cierto que snape es una persona con pasado dificil. y que hay que tener consideración con él pero eso es cosa de hermione. ;) a partir de ahora ella le va a dar todo el amor que le han negado antes. :) siento que no te gustara lo que pasó. un beso!
mama shimi: jajaja si Severus es capaz de alterarnos a todas aisss. por suerte no fue mas que un pequeño corte tonto. no hay de que preocupars.
dulceysnape: jajaj no vas a tener que mirar mucho el correo no :)
yetsave: tachaaan ya esta ya ha reaccionado. y si, por suerte ern lo suficientemente estúpidos como para no identificar a mione :) jiji un beso!
patybendemalfoy: pues si, lo importante es que ya estan juntos (L) y que se quieren . veremos como se desarrollan acontecimientos.
Jisi Snape: proximo capitulo ya esta! hahaha te gustó? ;)
diosa Luna: jaja menos mal que me di prisa sino... :)
samanthablack30: claaaro sq tu te has leido todo de golpe y ahora te falta jajaja :) yo tb adoro a snape.
myloac: hola! saludos desde España! me alegra muchisimo poder llegar a vosotras con la historia y que te encante. muchisimas gracias por comentar. MUAAAK!
YazminSnape: casi no has tenido que esperar ni una hora porque acabo de leer tu review jiji. como ves no soy nada cruel. espero que te guste! :)
