ATENCIÓN: se que nunca escribo aquí arriba pero quiero aprovechar este capitulo para hablaros de mi nueva historia. :) esta subido ya el primer capitulo. Se llama: "Mi sueño eres tu" y me gustaría que le dierais una oportunidad, aunque la mayoría sois seguidoras de Severus x Hermione y no se si os gustará leer Severus X Lily. Pero he puesto todo mi cariño en esa Historia y he hecho Hecho que la historia sea de u na forma Alternativa en la que Snape pueda decirle a Lily cuanto la quiere y no tenga que sufrir por no tener lo que más ama.

por supuesto será como esta romántica con contenido ligeramente sexual. Os animo a probar :)

No os aburro más que al final entráis aquí para leer la historia que es lo que os interesa. espero que disfrutéis con este Capitulo. ;)

Un beso enorme a todas las que lo leéis. (respuesta a reviews al final del cap como siempre )


Sentimental

Snape se incorporó en la cama Y la miró en la penumbra. Los ojos color miel de la castaña tenían un tono verdoso con aquella luz

-¿cómo? - ¿la había oído bien?

- cuando estuve cuidando de la mordedura a veces delirabas por la fiebre y susurrabas su nombre. ¿Cómo la conociste?

-Hermione… no se si quiero revolver esas cosas del pasado. – Hermione se apoyaba sobre su costado con el codo en el colchón y sujetando su cabeza con la mano. Los mechones castaños rodeaban su cara como un ovalo perfecto, las pestañas abanicaban sus mejillas sonrosadas y la luz de la luna tras ella le daba un aspecto espectral. Como un hada en su cama. Era demasiado feliz para querer volver a esos recuerdos dolorosos. Quería negarse, pero la inocente mirada de Hermione, la expectación por conocer la historia le hizo ceder. Era su pasado y ella tenía derecho a conocerlo.

- Vivía cerca de mí. Jugaba en un parque al que yo iba a veces y la veía con su hermana mayor, ella hacía magia. Sólo que no sabía lo que era aquello y su hermana la trataba como un…monstruo. Cuando reuní valor suficiente conseguí que habláramos y nos hicimos amigos antes de ir a Hogwarts.

-¿y allí? ¿Qué paso?

- ella era una Gryffindor y yo un Slytherin. Sabes lo que eso significa.

- ¿corbatas con colores diferentes?

- niña tonta… -la mano de Snape apartó el flequillo de su cara con ternura. -Seguro que el señor Malfoy fue tu mejor amigo en Hogwarts.

- digamos que…no nos caímos bien. No tuvo nada que ver con las casas

- por supuesto que no.- respondió el con ironía.- Aquella época todo era diferente. Voldemort estaba en sus comienzos y había bastante diferencia en cuanto a la pureza de sangre. No estaba bien visto que un león y una serpiente fueran amigos.

- ¿Dejaste de ser su amigo?

- No… eso jamás, pero con el paso de los años las cosas se nos ponían difíciles. Los seguidores de Voldemort tenían cada vez más peso. Entre los propios estudiantes había seguidores. Mi grupo de amigos lo eran. Y yo…- cogió aire para decir aquello.- yo también pensaba como ellos sólo Lily era la excepción. Mi excepción. Ella era, lista, guapa, popular… Y estaba enamorada de James Potter. – Hermione pudo sentir el dolor en sus palabras. Y la congoja oprimió su corazón ¿aún la amaba? Parpadeó para contener las lágrimas. Y bajar el nudo en su garganta. Ella había pedido hablar de aquello. Tenía que comportarse.

- ¿Qué pasó? –preguntó intentando que su voz no sonara frágil.

- La llamé sangre sucia. Y se acabó. Ella siguió su vida y yo la mía. Supongo que toda esa amargura hizo que me entregara de pleno a la vida de mortifago. Espié para Voldemort.- La mirada de Snape estaba fija en la pared de la casa. Aún se sentía avergonzado por ello. Podía verlo en su gesto crispado, en como agarraba las sabanas con fuerza entre sus fuertes dedos. Ella acarició su antebrazo, la cicatriz

- todos nos equivocamos alguna vez Severus…

- mi equivocación le costó la vida a Lily.

- no fue tu culpa.

- no pude salvarla. Mis informaciones al Señor tenebroso no ayudaron a salvarla. Esa noche no llegué a tiempo. Cuando llegué a su casa. Su cuerpo yacía sin vida…

Hermione no sabía que decirle. Parecía como si aún recordara aquello como si fuera el día anterior. Diecisiete años no había sido suficiente para borrar aquello de su mente.

- ¿aún la quieres?

La mirada de Snape se alzó sobresaltada, como saliendo de sus recuerdos. La luna se reflejó en sus dos ojos negros como la noche. ¿si la quiero? …la quise, muchísimo y me dolerá siempre que viviera tan poco tiempo. Ella merecía mucho más. Pero ahora yo…Alcanzo un mechón de su pelo y lo acarició entre sus dedos. Cuando te conocí en Hogwarts el primer año me sorprendiste. Estaba claro que Potter tenía los ojos de ella pero tú… eras igual de espíritu. Tú inteligencia, lo avispada que eras, siempre queriendo saber más y ser la mejor y tan valiente… y estos meses me he dado cuenta de que no eres ella, sigues siendo lista, guapa, valiente, pero eres tu… mandona, impaciente, sabelotodo, dulce, divertida… has sacado una parte de mí que nunca había dejado salir Hermione. Y eso Hace que te quiera a ti. Y sólo a ti mi pequeña bruja sabelotodo.

Ella se rió silenciosamente y se acomodó en sus brazos.

- Es bueno saberlo.

- Ahora sólo falta que todos sepan lo feliz que soy contigo. Y que me has devuelto a la vida no solo al salvarme de esa mordedura. Sino al salvarme de mi mismo.


Hermione despertó a la mañana siguiente en la cama de Snape. Miró el reloj y marcaba las ocho de la mañana. Se había dormido. Su intención era escabullirse a la habitación suya antes de que la gente despertara. Se levantó de la cama sigilosamente para no despertar a Snape. Se entretuvo solo un segundo para apartar el pelo de su cara y contemplar lo guapo que estaba sin la ropa oscura. Tenía que salir de allí lo más rápido posible. Se acercó con cuidado a la puerta, pero a penas había tocado el pomo este se giró intentado abrir la puerta. Hermione se apoyó con todo su peso haciendo palanca para que no se abriera.

- Severus, soy MCgonagall- Iban a pillarles. La figura de Snape se volvió entre las sábanas y frunció el ceño aún adormilado al mirarla.

- ¿Qué haces fuera de la cama con el frío que hace a estas hor…? – ella le tapó la boca

- Severus, ¿estas ahí? – insistió Mcgonagall.

Snape se enderezó en la cama despertando del todo. Recordó que estaba en la madriguera y que Hermione no debería estar en la habitación.

Ella le miró intentando contener la risa que le producía aquella situación.

- bajo la cama. – susurró Snape envolviéndola en una manta para protegerla del suelo frío. Cuando ella se hubo escondido abrió la puerta.

La mujer le miró con los ojos abiertos desmesuradamente y compendió que debía haberse puesto algo de ropa. A penas le cubrían sus pantalones. No era muy adecuado que abriera la puerta de la habitación en aquel estado. Menos si al otro lado esperaba Mcgonagall

- Minerva ¿ocurre Algo? – preguntó intentando adoptar naturalidad en su tono.

Ella parpadeó y frunció los labios en un gesto de desaprobación por las formas en las que abría la puerta.

-con lo que has tardado en abrir y no has tenido tiempo de ponerte nada?- la mujer lo miró interrogante e intentó sin éxito asomarse a la habitación como buscando por intuición- Sólo quería decirte que Shulgron y yo nos volvemos a Hogwarts. Los Weasley han vuelto al completo. Y las clases no perdonan.

- de acuerdo, yo volveré el lunes. Si ocurre cualquier cosa, no dudéis avisarme.

- Hogwarts estará bien. Me preocupa más los miembros dispersos de la Orden. Quizá convenga que se mudaran aquí o a la casa de los Black, Potter la ha cedido.

Snape asintió levemente prestando poca atención a la mujer. La figura delgada de Ginny Weasley apareció por el pasillo con un pijama ajustado y el pelo revuelto. Snape podía adivinar de donde volvía. Los pasos de la pelirroja disminuyeron su velocidad al pasar junto a la puerta y miró con interés el pecho desnudo de Snape y sus brazos fuertes. Una sonrisa maliciosa apareció en su cara al pasar.

- Buenos días. ¿Mucho calor en el cuarto Profesor? ¿Suerte que no compartió cama sino no habría podido soportarlo.

- un respeto señorita Weasley, él aún es su profesor de pociones. – ordenó Mcgonagall ignorando el mensaje oculto en la burla.

Los ojos de Snape se convirtieron en dos rendijas oscuras al mirarla. Sólo la dejaba vivir porque era la mejor amiga de Hermione sino…

- Severus Nos vemos más tarde o No llegaré a tiempo a Hogwarts. Que tengas un buen día.

Al cerrar la puerta Snape resopló aliviado. Se habían librado de una buena. Al alzar la mirada vio la figura de Hermione envuelta en la manta abrazándose y sonriendo traviesa. Por ella, merecían la pena esos sustos.


- ¿de verdad tienes que ir?- Susurró Snape para que nadie los escuchara hablar.

- Severus ya lo hemos hablado es mi trabajo. Hasta que el embarazo me lo impida quiero ir. Es el hospital no va a pasarme nada.

- allí te atacaron Hermione.

- baje sola a la calle. Eso no volverá a ocurrir. No sufras.

- prométemelo. Si sales a cualquier lado que Alan vaya contigo, por favor.

-ohhh ¿que es eso? ¿Delegas en Alan? ¿Desde cuando? – el frunció el ceño – si te sigues portando así de bien te merecerás una galletita- bromeó ella.

- Hermione….- la voz de él fue un susurro mientras sujetaba sus mejillas- si te pasa algo yo…

- estaré bien. Me cuidaré mucho por ti. Y por el bebe.

- Herms, nos vamos- dijo Alan apareciendo en el rellano.

- voy por mi abrigo y vuelvo.

Alan y Snape cruzaron miradas.

- si le pasa Algo…

- ¿Qué?- preguntó Alan desafiante- Por si no se acuerda hace unas semanas yo era el que cuidaba de ella. No usted. Así que no me diga que tengo que hacer cuando fue usted quien la abandonó.

- No sea insolente. Porque le mataré si ella le ocurre algo.

- correré el riesgo.

La figura de Ginny apareció en aquel momento en el Hall y se frenó al verles enfrentados. Con las miradas serias y furiosas.

- ¿ocurre algo?

- hablábamos de cosas e mayores Señorita Weasley, no se entrometa.- contestó Snape.

- sólo relajaros chicos. Toda esa testosterona no es realmente necesaria. Y Hermione ya baja.

La castaña apareció dos segundos después sonriente. Snape la vio salir tras un leve beso en los labios de despedida. Y vio como se alejaba junto a Alan. Tenía que protegerla costara lo que costase.


Horas más tarde. Snape esperaba a la castaña a la puerta de su despacho. Paseando de uno a otro lado como si estuviera encerrado. Había un montón de gente esperando a entrar en la consulta. La mayoría mujeres de todas las edades.

La puerta del despacho se abrió y Hermione salió con una bata blanca luciendo la pequeña barriguita de mamá y las mejillas sonrojadas. Despidió a una mujer joven y miró la lista.

-¿No salías a las cuatro?

-Severus? ¿Qué haces aquí?- la castaña parecía sorprendida.- el enorme mago parecía que ocupaba toda la sala con su presencia. Y las mujeres que esperaban en ella le miraban con curiosidad y Lujuria. No podía culparlas. Ese hombre era como sexo en una botella. Listo para ser tomado.

- tendrás que esperar. Aún tengo consulta una hora más.

-¿realmente es necesario que trabajes tanto estando embarazada?

- ¿y tu realmente crees necesario dar el espectáculo aquí?- susurró ella enojada. Siéntate ahí y pórtate bien a las cinco habré terminado.

- Mandy Wilson, pasa por favor. -Una mujer joven y risueña se levantó ayudando a levantarse a una anciana maga y ambas cerraron la puerta.

- perdonad la espera. Ha habido una confusión a cerca de mi horario.

- joven, si yo fuera usted. – comentó la anciana- no perdería el tiempo en la consulta con viejecitas como yo y me iría con ese hombre. ¡Qué hombre!

- ¡abuela!- la chica que la acompañaba se sonrojó al mirarla.- No seas grosera.

- oh Sam, algún día tu conocerás uno así, para ti sola. Me recuerda a mi Alfred, era tan seductor… niña, soy una vieja bruja loca la mayoría de las veces, pero hazme caso, no dejes escapar a un hombre como ese, aunque… a juzgar por tu estado, ya le tienes bien cazado- la mujer guiño un ojo y sonrió. – bien hecho.

Hermione se sentía absolutamente azorada. Y sin saber que decir. ¡Tenía una mujer de unos cien años dándole consejos sobre hombres! Aquel trabajo era todo un misterio. Y Alan que pensaba que la zona de consultas sería tranquila para ella…

Una hora más tarde. Ya sin gente esperando para ser vista, dejó la bata en su percha, se arregló el pelo y salió de allí donde Snape esperaba en la silla leyendo un libro de pastas de cuero y haciendo anotaciones al margen.

- Listo, podemos irnos.

- AL fin, pensé que nunca se acabaría. Me he sentido como un mono de feria en un expositor. ¿Qué clase de consulta es esta?

Hermione sonrió para si. Snape tenia un atractivo crudo que había aumentado desde que no usaba esas horribles ropas de profesor. Era muy difícil ignorar su presencia, imponente y letal. Y ese aire de peligroso sólo le daba un toque aún más sensual a su aspecto. ¡Y era sólo suyo! Se mordió el labio mientras le acariciaba el cuello.

- Había pensado que… podíamos irnos a casa…

-él alzó una ceja y sonrió burlón.

- ¿A casa? ¿Ahora tiene prisa Granger? ¿Tiene algo en mente?

- puede…

Para su desgracia, Minerva Mcgonagall les había interceptado en el camino hacia el piso de Hermione. Y se había escandalizado de pensar que la joven Iba a pasar la noche sola. Por supuesto ese no era el plan de Snape, pero eso la profesora no podía saberlo. Así que a pesar de su discusión acabaron en la madriguera nuevamente. Rodeados de gente y deseando una buena sesión de sexo que al parecer era imposible que llegara debido a la falta de intimidad.

La hora de la cena fue Larga y tediosa. Tener que disimular que la carne que le producía arcadas estaba deliciosa ver el gesto agrio de Snape al otro lado de la mesa, sufriendo por no poder cuidar de ella y a Minerva Mcgonagall contando cosas terribles sobre las familias asesinadas lo convirtió en un episodio de terror.

- ¿Qué tal fue hoy en el hospital Hermione? – la castaña miró a Ginny con el agradecimiento en sus ojos.

- oh, bien, genial en realidad.

- ¿volvió sola?- preguntó Minerva escandalizada que Hermione hubiera salido de casa sin vigilancia.

-ehhh no, en realidad el Profesor Snape y El Dr Cleveland habían acordado que uno me llevaría y otro me recogería.

Severus Omitió comentario alguno mientras minerva le miraba interrogante. Dio un pequeño sorbo a su copa de vino y siguió comiendo.

- es bastante peligroso salir en estos días. Al menos hasta que tengamos un poco controlada la situación.

- Nosotros fuimos los que arriesgamos todo para acabar con Voldemort- intervino Harry- Hermione vino conmigo Profesora, es una gran Bruja, no nos deberíamos preocupar por ella en realidad.

La castaña sonrió agradeciendo a su amigo que saliera en su defensa.

- Con una vez que jugarais a haceros los valientes es más que suficiente Harry.- la señora Weasley parecía preocupada.

- Tranquila señora Weasley. Vamos a cuidarnos para que nada malo pase.


Tras la cena Hermione se sentó en el sofá del salón con Ginny para jugar a las cartas mágicas. Y para haber sido una alumna de las más aventajadas. Ginny le dio una paliza bastante rápido.

- seguro que haces trampas- bromeó la castaña – es imposible ganar tan rápido.

- Hermione, déjame que te diga que sólo espero no seas así de mala con todo lo demás.

Su amiga se rió con ganas al ver la expresión de la castaña.

- ¿sabes que? Que desafortunada en juego afortunada en amores.

- ¿eso es una indirecta? ¿o es que tienes ganas de hablarme de tu vida sexual?- preguntó Ginny bajando la voz a pesar de que estaban solas allí.

La cara de La Bruja castaña adoptó un gesto muy parecido a Mcgonagall y la miró frunciendo los labios con desaprobación.

- señorita Weasley, ese no es un comentario propio de una señorita.

Las dos brujas rieron con ganas por la gran imitación de Mcgonagall que había hecho Hermione.

- Señorita Granger- Hermione se volvió hacia la puerta donde Snape las miraba apoyado en la pared. Llevaba una túnica de mago oscura sobre su ropa, como si fuera a salir. - me gustaría poder hablar con Usted un momento.

Hermione se levantó del sofá pero Ginny se levantó más rápido que ella y le sonrió.
- Será mejor que yo vaya a buscar a Harry antes de que se vaya.

Hermione siguió con la mirada a Ginny hasta que salió del salón. ¿Harry? ¿Irse a done? ¿Sería el quien rondaría por las calles de Londres esa noche? Un gusanillo de nervios hizo que se agitase algo dentro de Hermione.

Se acercó unos pasos a Snape que se apoyaba en la cornisa de la ventana mirando el fuego del salón. Se puso a su lado, sonriendo.

- ¿estas bien?

- Si, claro. ¿Por qué no iba a estarlo?

- Podía ver tu cara de asco por la carne.

-Ah eso… gracias a dios ya ha pasado. Las verduras disimulaban su olor al menos. ¿Qué haces con esa túnica?

- Voy a salir Hermione.

- ¿salir? Pero… hoy no te tocaba a ti.

- Ha habido un problema en el ministerio. Tres de los Aurores que venían no pueden. Están siguiendo una pista.

- Pero…- Snape tapó sus labios con su dedo viendo la preocupación en los ojos de la bruja.

- Sabías que saldría Hermione.

- Pero no tan pronto…

- Que más da hoy que en dos días. Al final saldré. He sido espía para Dumbledore mucho tiempo. Se lo que es jugarse la vida. Pero en aquella época no tenía nada por lo que seguir viviendo. Morir o no era indiferente. – el corazón de Hermione lloró por esas palabras tan duras- Pero ahora, tengo alguien que se que me espera, tengo…un hogar al que regresar.

- Recuerda eso esta noche por favor.- susurró ella – recuerda que quiero estar contigo y que tienes un hijo al que ver crecer.

- lo haré. Y tu no olvides que voy a cuidar de ti, siempre y voy a protegerte como nadie jamás lo ha hecho. A ti y a nuestro bebe. Pero para eso necesito saber que esos mortifagos estan entre rejas.

Ella asintió. Con el corazón en un puño, apartó los mechones oscuros de Snape y sonrió levemente.

- Cuídate por favor.

- Lo haré. No te preocupes. Me cuidaré. Cuídate y no te pongas nerviosa, no es bueno para el bebe.

Los labios de Snape se posaron en los suyos con suavidad. Fue un beso suave, ligero, y breve, por miedo a que los vieran. Pero Hermione sintió que su pecho se llenaba de amor por él. Le amaba tanto que le dolía.

Snape se separó de ella y salió del salón sin mirar atrás. Ella suspiró mientras le veía alejarse por el pasillo. Ojala fuera verdad. Iba a ser una noche muy larga se cubrió los brazos y suspiró. Tenía frío. Contempló la noche clara desde la ventana rezando porque nada malo le sucediera. No quería una vida sin el.

Una silueta se colocó a su lado en la ventana, por el reflejo del cristal identificó el pelo oscuro y revuelto y dos ojos verdes brillantes que la miraban pensativos.

- ¿cuándo pensabas contármelo?

Ella no se volvió.

- ¿contar que?

- He visto que Snape te besaba

- ¿y si no hay nada que contar?

- pero lo hay ¿verdad? He visto algo en tu mirada cuando le miras. ¿Te cuida?

- mucho, me da lo que jamás soñé tener. Y menos de él.

Harry se rió, por sus palabras.

- Vale, Snape nunca ha parecido lo que realmente es. O al menos eso pensé cuando descubrí su pasado.

- Lo se…

- Hermione ¿Por qué no me lo dijiste?

- no he tenido oportunidad. Y La verdad tampoco sabía cómo te lo ibas a tomar.

- Sabes que le aprecio. Nunca antes lo había hecho pero. Casi da su vida por mi. Una vez estuvo dispuesto a darla por mi madre. Creo que merece que le de un boto de confianza. Y a ti se te ve tan Bien y a él tan diferente. Me alegro que alguien le haga feliz lo merece después de todo el sufrimiento que ha pasado. Y si esa persona especial que le haga olvidar todo lo malo eres tu, aún mejor, pues no creo que haya nadie más indicado para eso.

Hermione le abrazó con fuerza y sintió que las lágrimas que se agolpaban en sus ojos.

- Oh Harry, eso es tan bonito…- Harry besó la coronilla de la castaña, encima de la espesa y mullida mata de cabellos brillantes.

- Luego me cuentas más detenidamente. Tengo que irme ya.

- Claro- respondió ella con el nudo aún en la garganta mientras se marchaba del salón.

Suspiró e intentó contener la emoción de su pecho. Harry era tan importante para ella. Como el hermano que no había tenido. Y que fuera la parea de Ginny sólo lo hacía más fantástico aún. Saber que ellos la apoyarían en su relación la hizo más feliz que nada. No necesitaba otra cosa más. Sólo tenerlos a ellos para sentir que podía con todos los contratiempos que hubiera.

Una lagrimita rodó por su mejilla. Sorbió la nariz y pasó el dorso de la mano por las mejillas. Esas hormonas revolucionarias…hacían de ella una sentimental.


Papillon69: Jajaj si, seguro que se ponen un poco pesada. Mcgonagall casi les pilla ;) pronto se sabrá ya todo. quería que fuera en este cap pero me he liado a escribir a lo tonto y me ha quedado demsiado largo para ponerlo todo junto.

mama shimi: jajaj si, muy buena expresión para describir que le van a perseguir por esto jajaja Por suerte Nuestro Sev sabrá como hacer para ponerlas en su lugar. ¿ya tienes ganas de saber que pasa? ;)

Yazmin Snape: muchas gracias! me alegra que te guste. Como ves siguen con las ganas de darse cariños jaja pero pronto podrá. Como ya he dicho tengo intención de desvelarlo todo el proximo capitulo.

Sailor mercuri o Neptune: jajaja Si verdad? Ginny es genial Pone a sev en situaciones comprometidas. :)

Samanthablack: Hola! jajaj La verdad que segun lo plantea el libro yo también odio a lily, pero supongo que tenemos que ponernos en su lugar. ella se enamoró de otra persona. Nadie manda en el corazón. Tonta fue que no quiso a Ese bombón de hombre... (suspiro) Espero que tu odio a Lily, no te impida echarle un vistazo a mi nueva historia... :) intenteré que te guste a pesar de la protagonista jaja

Alexza Snape: es vuestra culpa, si tuya y del resto que adoráis este Snape tierno y yo soy blanda y peco de convertirle en una esponjosa nube de caramelo cuando se trata de hermione. Es Snpae debería ser duro e implacable, Aun que es tan tentador hacer que sea así de dulce con hermione. Me alegra que te guste! :)

Tequilanervous: Aqui lo tienes. No se lo tomó mal eh? jajaj quería aclarar el tema de Lily para dejar zanjado el pasado. creo que es muy importante que hermione Supiera que Severus sólo la quiere a ella. :)

Patybendemalfoy: Uno más, ahora Harry se ha unido al cub de los de bueno me gusyta que Snape y tu esteis juntos. Pornto se enterarán todos los demás. Las que peor lo llevarán seguro serán molly y Mcgonagall.

Yetsave: si... es como cuando te hechas novio... sólo tienes ganas de estar con el, verle a el acariciarle... Que bonito jajaj luego ya se tranquiliza la cosa un poco. Pero Snape a pesar de su cubierta de tipo duro es un osito dulce jajaj ;) MUAK!