Antes de nada agradecer a todas por leer y seguir comentando! Os nombraría una por una, pero tengo sueño, y estoy super cansada. Un beso y espero que os guste el capitulo, la verdad me costó mucho meterme en el papel, tanto de Ron como de Hermione y espero no fallar.
PERSONAJES PERTENECIENTES A LA GRAN ESCRITORA JK!
Hermione se levantó temprano, y se fue a su casa, le dijo a Ginny que lo sentía pero que ella no podía soportar ver a Ron y mirar el asco que había visto en sus ojos esa noche.
Buenos días mama.- Dijo Ginny
Hola cariño, y ¿Hermione?.- Dijo Molly curiosa.- ¿habrá dormido contigo no?
Bueno, la verdad, dormir no mucho…se fue hace dos horas, para su casa.-Dijo la pequeña pelirroja.- Dice que lo siente.
Buenos días.- Dijo Ron, con cara de poco amigos.
Buenos días Ro…-Su madre se asustó, al ver la cara del pelirrojo.- Ronald, ¿qué te ha pasado? Tienes ojeras y los ojos rojos, ¿y por qué Hermione se ha ido ya?- En ese momento todas las piezas encajaron, pero al pequeño Weasly ya se le había roto de nuevo el corazón, ella había huido.
Mamá, cállate, se han peleado y creo que por mi culpa.-Dijo Ginny en un susurro ahogado hacia su madre.
Ginny tu siempre en medio.- Dijo en voz alta.
Ron, quisiera hablar contigo después de desayunar ¿vale?-Dijo Ginny lo más cariñosa que pudo.
Vale.- Dijo centrado en sus huevos con beicon, o por lo menos eso parecía.
Mientras a unos metros de allí, había una castaña, en su cuarto, estaba algo mareada, había intentado romper su promesa de no leer pero no había podido, estaba cansada, y a su mente venían todo lo sucedido anoche, tumbada en su cama, las lágrimas caían por sus mejillas, él, lo era todo para ella, y ella lo había herido, perdido y dios sabe qué más. Al rato, el sueño la venció y callo en un sueño profundo.
¿Qué quééé?- Dijo Ron chillando en medio de salón.
Lo siento, Ron, no pensaba que fuera a terminar todo así, es que, ella estaba mal pensaba que…- Ginny se calló.
¿Qué pensaba?-Dijo el más calmado.
Eso no te lo puedo decir yo, porque no vas a verla y lo arregláis, hoy Harry y yo vamos al rio, invítala y limáis asperezas ¿no crees? Perdonadme, pensé que erais como Harry y yo, pero aún no habéis llegado a ese punto de amor. Lo siento.
No pasa nada, supongo, yo soy un bobo, y ella…-Se quedó pensante.
Demasiado inocente, aunque anoche no lo pareciera Ron, lo es, es una niña, bueno, en esos temas, tú me entiendes.- Dijo Ginny sonriéndole.
Yo y Harry creo que vamos a tener una seria charla, de hermano sobreprotector a novio pervertido.- Dijo el con semblante serio
Creo que la pervertida soy yo…-Dijo ella
¡Ginny! Demasiada información, borrar eso de mi mente me costara semanas.- Dijo riendo.- Voy ahora a su casa.
Y sin más cogió la puerta y se fue. Cuando llegó allí, el miedo que sintió no lo podía explicar. Pero de repente abrieron la puerta.- Hola Ronald, está arriba, no ha salido desde que vino esta mañana.-Dijo el padre de ella.- Mujeres…por cualquier cosilla ¿eh?-Dijo con una sonrisa.
No. Es importante, y siento haberla hecho llorar.- Dijo seriamente.-Hasta luego.
Ron subió las escaleras, nunca había estado allí, pero sabía cuál era el cuarto de Hermione por el simple hecho de que la puerta estaba cerrada, las demás estaban abiertas, ninguna guardaba ningún secreto menos esa. Toco en la puerta y nadie contesto, no quería verlo pensó.
Está dormida.- Dijo una voz detrás de él, la de Jean.-No sé qué ha pasado, pero por lo que veo en tu mirada, nada bueno. Estáis los dos hechos una mierda.- Ron la miró sorprendido.- Anda entra.
Ron giró el picaporte lentamente, dando paso a su habitación, a la de ella, era rosa claro, con una alfombra de colorines, la cama estaba junto a la el cuarto estaba lleno de libros, estaba la estantería muggles y la mágica, pero, lo que más llamo su atención fue todas las fotos de sus padres, de los Weasly, de Harry y Ginny, pero había una que destacaba como la que más, de ellos dos, era una que se hicieron después de salir Hermione de la enfermería en segundo, solo salía ella y el, a una distancia bastante considerable, estaba colgada en el techo debajo de la cama en modo de poster, y al lado, una de hace unas semanas, pero ahora estaban cogidos de la mano y sonreían, era de la batalla, lo sabía por sus pintas.
Nunca podría haber visto una estampa más bonita, Hermione dormía plácidamente, pero se fijó en su rostro lleno de lágrimas, había llorado y eso a Ron le partió el alma al ver que tenía abrazado nada más y nada menos que la bufanda de los Chudley Cannons, se la había dado antes de que se fuera a Australia, y sabía que era la suya porque tenía el bordado de R.W. Se acercó a la cama y se sentó, desde la cama se veía la madriguera, y la ventana de su cuarto a la perfección. Le acaricio la cara, y le apartó un mechón de pelo. Hermione se sobresaltó, y abrió los ojos, él le sonrió y empezó a llorar.- Encima alucino.-Dijo ella.
No creo que lo hagas Herms.- Se agacho y le pego un beso en la frente.
Ronald…-Dijo sollozando.
Lo sé.-Dijo él.-No llores, me partes el corazón, somos unos idiotas. Hermione seguía acurrucada mientras apretaba la bufanda contra su pecho. El decidió tumbarse detrás de ella, y abrazarla. Hermione se sintió muy aliviada a sentir a Ron así tan fraternal. Y sin decir nada más ambos se quedaron durmiendo.
Hermione.- Dijo una voz.
Sí, mamá, pasa.-Dijo la castaña y la puerta se abrió. Hermione no se le pasó por la cabeza que su madre podría pensar mal, si viera a Ron dormido al lado suyo, ya que ambos estaban vestidos.
Os traje algo para beber y comer.-Le sonrió tiernamente a ver a Ron tan entregado mientras dormía.- Ois, que mono, bueno, me voy.
Hermione se dio la vuelta quedando frente a Ron, le dio un pequeño beso en la mejilla.- Vamos Ronald, que es hora de comer.-Dijo ella.
Ron abrió sus ojos azules, que se encontró con los marrones de ella, y sonrió levemente.- Buenas tardes.
Ron, fui una completa estúpida.-Dijo ella.- Lo siento.- Las lágrimas se le escapaban
Yo sé que no fue un juego tuyo, pero ¿por qué lo hiciste? Es que yo creía que me estaba dejando llevar, y veía cosas donde no las había, y simplemente eras tú, tentándome.-Dijo algo cohibido, su cercanía, no hacía fácil la conversación.
Me da mucha vergüenza decirte esto, Ron, pero yo… yo pensaba quetunomedeseabas.-Dijo muy rápido.
¿Qué?.-El pelirrojo no había entendido nada.-Hermione, no estoy enfadado, ni te voy a regañar, anda dímelo.
Hermione empezó a llorar de nuevo.- Es que y-yo, pen-pensaba, que, que t-tu no, no me de-dese-abas…- Dijo entre sollozos.- Y se lo dije a Ginny, y claro yo pensé que era buena idea. So-soy una es-tupid-a, perdóname por favor. Y Ron, tu ayer demostrarte, que no te dejas llevar, que la revolucionada soy yo, que tengo las hormonas revueltas. Tu eres un gran hombre Ronald Billius Weasly.
Gracias Hermione, tu eres la chica más inocente, que conozco y fue mi hermana la que te revolucionó.-Dijo el mirándola a los ojos.- Por lo menos sabemos que siempre hay algún sensato entre los dos, ayer me tocó a mí, pero sueles ser tú. Hermione, no te perdono.- Dijo el, al ver la reacción de ella, que se acorruco en sí misma y de nuevo se puso a sollozar dijo.- Porque no tengo nada que perdonar, haremos como si no hubiera pasado. Hermione levanto la vista cogió su varita y apunto hacia los dos. Anoche cenamos, cantamos, y nos fuimos a dormir Obliviate.- Todos los recuerdos desde el beso, fuero levemente borrados dejándolos muy borrosos.- Sé lo que paso, pero no lo recuerdo.-Dijo el pelirrojo muy sorprendido.-Siempre ese tono de sorpresa ¿eh?-Ambos sonrieron.-Eso es lo que yo quería. Sabemos lo que pasó pero no lo podemos recordar. Lo estuve pensando anoche, el hechizo. Gracias Ron, eres mi mejor amigo.
Mamá me dijo, que fuerais todos a comer, como tu padre salió, podéis venir tu madre y tú, hay comida italiana ¿te apetece?- Dijo el entre risas, se levantaron y cogieron el té frio y unas patatas fritas que le había dejado Jean. Hermione se sentó en un sillón, donde solía leer cómodamente y él seguía sentado en la cama.- Mi padre viene ahora, ha ido a comprar una cosa, para tu familia, se lo diré a mi madre si está de acuerdo iremos a comer ¿vale?-El asintió.
Ron estuvo solo un rato, le dio tiempo a mirar como más detalle la habitación de su amiga. Era preciosa, era típicamente Hermione.
Dice que sí, que en cuanto vuelva papá, vamos.-Se fijó en el que miraba al techo.- ¿Qué miras?
Las fotos.- Dijo el sin desviar la mirada del techo.- Las dos son tan distintas pero me encantan y no se cual me gusta más. ¡Ah, Hermione! Llévate el bañador, esta tarde iremos al rio, Harry, Ginny, tu y yo. ¿Quieres?
Claro, mira ven.- Saco dos prendas del cajón.- ¿El rojo, o el negro?.- Pregunto ella al sacar dos biquinis, ambos muy parecidos, el rojo, era más triangular en la parte del pecho y tenía rayas azules y blancas por algunas partes, en cambio el azul, la parte del pecho era más redonda y tenía dibujitos de color verde y florecitas.
Mmm…el rojo, supongo.-Dijo el, sin saber que decir.
Ron, debería cambiarme de ropa.- Dijo ella
Claro.-Dijo el, pero sin moverse, entonces ella lo miró y lo entendió.- Voy abajo a hablar con tu madre una cosa. Por cierto desde aquí, se ve mi ventana, bonitas vistas ¿eh?- Tan solo rieron
Hermione se puso un vestido verde suelto, bastante cómodo. Bajo y vio como Ron, intentaba explicarle a Jean como se hacía la tarta de calabaza. Jean lo escuchaba atento. Al rato llego su padre, y decidieron marcharse a La Madriguera.
Cuando llegaron, Ginny miro significativamente a su hermano y a su amiga, y se alegró al verlos bien. El padre de Hermione les había regalado un teléfono fijo, que Hermione instaló con magia, la red eléctrica, y ahora, Molly y Jean podían llamarse cuando quisieran o Ginny y Hermione, o Ron y… Bueno, comieron muchísimo, según todos la comida italiana estaba buenísima, aunque Ron no apartaba la mirada de la morena, que seguía sin comer mucho y Arthur, no paraba de hablar sobre las aplicaciones del teléfono.- Esos aparatos vendrían bien al ministerio, me gusta hasta el color, blanco, muchas gracias.- Decía felizmente.
Los corazones de ambos latían a la misma frecuencia, sus miradas lo desvelaban, o por lo menos es lo que pensaba Ginny. Harry y ella retornaron su beso, en el salón, no solían molestarlos, y la presencia de su amiga y su hermano, simplemente le daba igual. Cada vez que Harry le besaba sentía como cada parte de su cuerpo le abandonaba, Harry, por respeto no había querido llegar a más, pero siempre tenía esa sensación, no era lujuria, como le había pasado a Hermione y Ron, era deseo, pasión, la pasión ella la definía como la mezcla de amor y deseo más incontrolable que existe.
No se puede tener una conversación con estos dos cuando están juntos.-Dijo Ron mirando a la tele y causando una risa a la morena.-Ronald, no seas corta rollos, a ti, ¿te gustaría que te lo hicieran?- Dijo riéndose mientras miraba la tele, había conseguido que Ron se enganchase a unos dibujitos llamados los Simpson, en algunas ocasiones, Homer, le recordaba a él, pero mucho más guapo era Ronald, que el hombre gordo.- Te pareces a Lisa.- Dijo Ron.- Guapa e inteligente. – Pues tu a Homer, comilón y gracioso.- Dijo ella con una sonrisa dibujada.- Hombre gracias ¿eh? Dijo el en tono de enfado.
Hermione, ¿decías algo de corta rollos mi hermano? No, hombre, solo es un pesado…-Dijo Ginny algo enfadada.
Estas atenta a todo, Ginny, mas a mí, que a tu novio ¿eh?¿por qué será?-Dijo él con el deseo de chincharla.
Pues pregúntaselo a él.-Dijo Ginny enfadada, dejando a Ron atónito.- Vamos Hermione, pongámonos el bañador.
Caminaron hacia el rio, Ginny le comentó a su amiga porque estaba enfadada con Ron, Harry no la quería llevar al paraíso, por culpa de " Ron, es mi amigo, primero debo hablarlo con el, es tu hermano, le debo un respeto".-Seguro que cuando mi hermanito vaya a… no va a venir a pedirme permiso ¿no? Pues entonces, los hombres son unos idiotas.-Dijo la pelirroja.-No quiero imaginarme a Ron pidiendo permiso, por dios me moriría de la risa.-Hizo una pausa y prosiguió.- Ginny es un poco tonto pensar en esto pero, yo creo que Harry quiere hacerlo bien, y te quiere, aparte de que sospecho que también es su primera vez y tendrá miedo, te quiere demasiado como para hacerte daño ¿comprendes?-La pelirroja se quedó pensativa.- Gracias Hermione, te quiero muchísimo amiga. Y espero que hayas arreglado todo con mi hermanito ¿eh?-Toma le di chilló, le do al gnomo, Jajaja.-Canturreaba Ron, y la mirada de él y de ella se cruzaron y ambos sonrieron.
Las chicas iban andado muy delante de ellos, Ron se entretenía tirando piedras, y Harry tan solo caminaba a su lado.- A ver, amigo, dime, que te ronda en la cabeza ¿qué estás tan callado?.-Dijo Ron tirando una piedra y casi dándole a un gnomo. Es sobre el enfado de Ginny, sé que le pasa y también esta mosqueada conmigo.-Dijo Harry algo nervioso.- ¡Ah si! ¿qué le pasa?.-Dijo Ron sin darle mucha importancia.-Ron, Ginny y yo, queremos intimar, y yo he pensado que debería pedirte permiso, eres mi mejor amigo y su hermano, ella no lo entiende…-Fue cortado.-Porque yo no le preguntaría a ella ¿Cierto?-Dijo Ron sin mostrar ni enfado ni alegría.-Tienes mi permiso, no me gusta imaginármelo, ella es mi inocente hermanita, y está más adelanta que yo, pero yo quiero que sea feliz, y si es estando contigo ya sabes cómo, que sea así ¿no crees?- Dijo Ron con una sonrisa forzosa.-Gracias.- Dijo Harry y se abrazaron.-Toma le dí chilló, le do al gnomo, Jajaja.-Canturreaba Ron.
La idea del rio no salió como se esperaba, con el permiso de Ron y las palabras sinceras de Hermione los dos tortolitos no hacían más que besarse. Ron estaba obsesionado con que Hermione seguía tentándolo con aquel biquini tan ceñido, el escote era exuberante y eso que ella tampoco podía presumir, o por lo menos eso creía ella misma. Hola.-Dijo alegremente mientras abrazaba al pelirrojo por detrás, dentro del agua. Era cierto que el cuerpo de Ronald, era un paraíso, no estaba moreno, pero cada una de sus pecas, su espalda y su torso sin rastro de pelo, era realmente sexy. Hola.-Dijo él de una manera poco afable.- ¿jugamos al balón?.-Dijo la castaña con una pelota de playa en las manos. Si.-Dijo con desesperación, así no se fijaría, en su vientre, en sus curvas, en su pecho, solo concentrado al balón. Empezaron a jugar pero el plan de Ron salió muy equivocado, Hermione tenía que saltar cada vez que le daba al balón y eso hacía que su pecho se moviera de arriba abajo una y otra vez, incluso Ron estaba tan embobado que se llevó un balonazo en toda la cara.-Ronald, lo siento de verdad.- Hermione se había acercado y le toco la mejilla donde estaba colorado suavemente.
¡Para ya! ¿no? .- Grito tan fuerte que Harry que estaba tan concentrado intentando tocar lo que existe entre el cuello y el ombligo de Ginny paro de golpe y dijo.- LO SIENTO. Pero se dio cuenta de que no iba por él, y suspiro aliviado.
Hermione, para ya, de saltar, de abrazarme y de acercarte con eso puesto.- Señalando el escote de su amiga.- No, no voy a caer, no me tientes, ¡Que no pienso caer! Porque seguro que te lo has puesto aposta, ese tan pequeñito que..que..
Hermione se había asustado por el grito, y se había apartado de él, al escuchar sus palabras, se sintió estúpida, al pensar que Ron, era un gran hombre era…- ¡Un idiota!, eso eres, un mísero imbécil ¡Ronald Weasly, ven aquí! .- Gritó, Ron estaba caminando hacia La madriguera, pero paro en seco, se dio la vuelta y la tenía a un metro de distancia. Primero, yo no elegí el biquini, lo hiciste tú, estúpido. Segundo, eres un pervertido, ¿Qué quieres que venga, vestida de monja y con un cinturón de castidad?- Dijo gritando y furiosa.-Mas o menos.- Dijo Ginny que se calló cuando Harry le dio un codazo.- ¡auch!
No sé qué cinturón es ese, pero sí, tú vas, así enseñándolo todo, y moviéndote y haciendo que yo...- Dijo gritando pero con un tono algo dudoso.
Pues no mires, o ¿miras a tu hermana? Qué lleva lo mismo que yo y a ella no le dices nada.- Dijo la morena aún muy furiosa, Ron miro a su hermana, era cierto, esta vez había sido él.-Eres un completo estúpido, Ronald Billius Weasly.-Hermione cogió sus cosas y le pego un empujón, y se fue hacia su casa. Ron había visto lágrimas en los ojos de Hermione y nuevamente había metido la pata, y esta vez hasta el fondo.- Por una vez tengo que darle la razón, eres imbécil Ron, es solo un biquini, tentador, siempre, pero contrólate amigo.- Dijo Harry alejándose hacía la madriguera, y dándole unos tortacitos en la espalda a su amigo.- Yo me quedo aquí luego nos vemos.- Dijo el pelirrojo desanimado, su hermana se acercó a él, le dijo un beso en la mejilla y le dijo.- Estúpido no, estúpidas hormonas, Hermanito, gracias, te quiero y te quiere, no lo olvides.- Dijo guiñándole un ojo.
Que pasará? Pobre Ronald, las hormonas le fallan en el peor momento, pero claro es tentador ver a la chica que te gusta con menos ropa que nunca.
Un beso para todas!
Suelo subir cada día o dos ESTAD ATENTAS, por lo menos hasta que empieze el curso! Pero aún seguiré!
REVIEWSS!
