Hola, siento haber tardado tanto pero he tenido unos dias muy ocupados, que las vacaciones hay que disfrutarlas, os rescompesaré con dos capitulos hoy, espero que os gusten. GRACIAS A TODAS POR COMENATAR AÑADIR A FAVO O ALERTASUn besillo y aqui os dejo el capitulo.
TODOS LOS PERSONAJES PERTENCEN A MI QUERIDA JK!
Hermione nunca se había sentido tan agredida psicológicamente, sí, claro que antes le habían insultado, y eso le había arañado el alma, pero cuando te insulta, uno de tus mejores amigos, tú… una persona que quieres, el arañazo aumenta a desgarramiento, del alma y corazón. Se sentía destrozada, y aún peor, la rabia no le cabía en el cuerpo, quería chillarle aún más hasta que él se sintiera como ella se estaba sintiendo ahora. Nada más llegó, su madre supo que había pasado algo, pero prefirió no decir nada. Hermione miro a la ducha, era hora de relajarse, cuando el agua caía sobre su rostro, todo ese odio hacía Ron se fue con el cauce por las tuberías. Seguía sintiéndose muy dolida con Ron, pero ahora no le deseaba ningún mal, necesitaba descansar, se puso la ropa interior, un sujetador cualquiera negro, y unas braguitas de pantaloncito del mismo color. Gracias a dios, tenía camisetas largas, que utilizaba para estar en casa, le quedaban bastante anchas, evitando así el calor. Había cogido la primera que vio, una de propaganda de su madre, era azul y le llegaba tres palmos por encima de la rodilla, sinceramente era corto, pero estaba en su casa. Hermione decidió, quedarse en su cuarto, mirando por la ventana, eso le relajaba aparte, estaba de nuevo mareada y cansada.
Era un completo estúpido, ahí estaba parado, más de media hora, esta vez, había sido un ridículo niño que movido por las hormonas y por sucesos ya más que pasados, había cometido el peor error de su vida, o, por lo menos hasta ahora. Se sentía, cómo decirlo, como si una parte de sí mismo hubiera sido desgarrada, y no había más culpable que él. Sí, ella lo había insultado, pero se lo merecía aunque no estaba dispuesto a perderla. De repente, empezó a andar, pero no a la dirección, que todos esperaríamos que sería, La Madriguera, no, se dirigía, hasta la casa de ella, con paso firme, pero, ahora que lo pensaba, ¿Cómo se llamaba la casa?
Ron pegó en el timbre, le abrió la madre de ella, su cara era de interés, quería saber que había pasado, se le notaba.
Hola, señora Granger, podría pasar a ver a Hermione.- Dijo dubitativo.
Claro, no sé qué os pasa últimamente, o simplemente es que siempre ha sido así, pero claro como mi hija solo cuenta lo bueno de ti…no sé qué pensar, pero ¡vamos, pasa! Está arriba en su cuarto.- Dijo Jean claramente, la mujer se sorprendió al ver la desesperación del muchacho iba con el bañador y sin camiseta, aunque llevaba la toalla y algo más, encima del hombro.
No soy malo, tan solo…-Ron quiso dar una breve explicación.
Lo sé, no me malinterpretes, solo creo que estáis revueltos, y no me des explicaciones, anda sube.- Dijo Jean con una sonrisa.- Y no hagas cosas indebidas
Alguien corría por las escaleras, era raro, porque su madre no corría así, de repente la puerta de su cuarto se abrió, y ahí estaba él, aún tenía el pelo mojado, llevaba el bañador puesto e iba sin camiseta. ¿ Qué hacía, la quería terminar de matar de un susto? Y ahí estaba ella, de pie, mirando por la ventana con un vaso de agua en las manos, llevaba una camiseta larga, quizás debería haber llamado, ya que ella se sobresaltó, pero el vio a cámara lenta como su pelo húmedo, se movió mientras se giraba para mirarlo. Y ahí estaban ambos mirándose, como si el tiempo no pasara, Ron se acercó algo más y cerró la puerta.
¿Qué haces? No quiero verte, ¡vete!- Dijo ella, ya que su cuerpo había vuelto a ese estado de furia, anterior.
No, no me pienso ir, hasta que me escuches y me perdones.- Dijo él lo bastante serio para que Hermione se tranquilizara un poco.
Ronald, eres un estúpido, cómo te atreves a decirme eso, me estabas llamando fresca, era un biquini y nada más, no puedo ir con un jersey a bañarme al rio.- Dijo ella algo más calmada.
Lo sé y lo siento, esta vez, fueron las hormonas, las mías, y el calor acumulado.- Realmente no era el calor lo acumulado, si no su satisfacción sexual había sido escasa, llevaba meses sin hacer nada, en el baño de la tienda, era imposible con Hermione dentro de la tienda, en la guerra ni pensó en ello, y hasta hace un par de días tampoco, pero todas las hormonas estaban acumuladas y le pasaban jugadas como la de estos últimos días.- Perdóname.-
No, que cualquier persona me insulte, Ron, eso duele pero que lo hagas tú…o Harry me…me…-La furia de la castaña se convertía en rabia y posteriormente en dolor, y unas lágrimas empezaron asomarse por sus ojos.
Yo me sentí como si me desgarraran el alma, y por eso no me moveré de aquí hasta que me perdones, y si tengo que dormir aquí, justo en el suelo lo haré.-Dijo el con gran decisión y desafío.
Nadie podría haber descrito como se sentía ella, como lo había hecho él.- Okey, pues duerme donde te dé la gana, pero no creo que a mi padre le haga mucha gracia.-Dijo ella con indiferencia.
Vale, hablaré con él en cuanto llegue.-Dijo él.- ¿podría ducharme? Tengo arena del rio, por todo el cuerpo. Hermione hasta ese momento no se había fijado, que a Ron le caía arena de la cabeza, la espalda y los brazos.- Si dúchate, ahí.-Dijo señalando la puerta la castaña.-Y sí tengo cuarto de baño en mi cuarto, y no, no tienes ropa.- Dijo con un gran tono de indiferencia.- Accio ropa.- Dijo él y en unos segundos aparecieron un bañador limpio, unos bóxer y una camiseta que entraban por la ventana de ella.
Ron entro al baño y Hermione escucho el agua de caer, ¿sería capaz de quedarse ahí? Involuntariamente, cogió la camiseta del pelirrojo, la olio, olía como siempre, a melocotón, su colonia le encantaba no podía parar de respirar. De repente dos puertas se abrieron, en una de ella, Ron, solo se le veía la cabeza.-Necesito toallas Herm….- Y en la otra puerta su padre.- Hermione me ha…-Ambos hablaron al mismo tiempo. Su padre cambio de expresión al darse cuenta de que el pelirrojo estaba desnudo, en el cuarto de baño de su hija, mientras esta estaba con la camiseta de el, en las manos.-Toma Ron.-Le alcanzo una toalla que había utilizado ella antes, ya estaba seca, necesitaba que la cabeza de el desapareciera.- Vamos dúchate.-Dijo con cara de pocos amigos.-Hasta ahora señor.-Dijo el desapareciendo por la puerta. Ron miro la toalla, y se dio cuenta que la morena estaba oliendo su camiseta, cuando abrió la puerta, que mala suerte tenía, el padre lo había pillado en el peor momento. Se ducho rápidamente, y al coger la toalla se dio cuenta que desprendía un olor en particular, el de ella, olía a coco, y alguna que otra flor que no era capaz de reconocer, pero sí su olor ¿la habría usado ella? Bueno daba igual, tenía que dar explicaciones y rápido.
Nos hemos peleado.-Dijo ella
Pues vaya forma de reconciliarse.-Dijo su padre algo malhumorado
Ese es el termino, aún no lo hemos hecho.-Que mal sonaba eso.- reconciliarnos digo…
Sigo sin entenderlo, entonces.-Dijo el señor Granger.
Señor, lo siento, no debería, pero por ello quiero hablar con usted, le tengo que pedir un favor muy importante. ¿Podemos hablar a solas?.-Dijo Ron de repente que salía del cuarto de baño ya duchado, peinado y con ropa. De nuevo el olor propio de el llegaba a las fosas nasales de ella, que respiro profundamente.- Toma Hermione, gracias.- Dijo el pelirrojo guiñándole un ojo pero con semblante muy serio.
Ven, Ron, hablaremos abajo en el despacho.- Dijo el señor Granger.
Hermione se sentido ignorada por ambos. Ella bajo detrás y se quedó en la cocina con su madre, que la miro algo sorprendida.- Ron quiere dormir, en mi cuarto, porque no le he perdonado, y quiere convencer a papá de que lo deje, lo dudo.-Dijo Hermione.- Pero, ¿Qué te ha hecho?.- Miro furtivamente la puerta del despacho donde se había oído un "que" a los cuatro vientos proveniente de su marido.- Creo que papá se acaba de enterar, digamos que miro donde no debía y en resumen me llamo fresca.- Dijo ella.- Las hormonas de los hombres a veces juegan malas pasadas, pero tú también tienes culpa hija.- Dijo Jean, y su hija la miró sorprendida.- Tienes buen cuerpo, eres guapa y juraría que él está enamorado de ti, pues el pobre lo pasa mal, las hormonas.- Jean sonreía al ver que con cada palabra su hija se sonrojaba mas.- Mamá no digas tonterías, anda.
Entonces, ¿Me dejará?.- Dijo Ron suplicando.
Pues claro que no.- Dijo con semblante muy serio.
No pienso acostarme con Hermione.- Dijo con seriedad
El padre de la castaña se quedó sorprendido por la gran sinceridad de sus palabras.
Si quisiera acostarme con su hija, no lo se diría y menos lo haría de una forma tan poco especial.- Dijo el pelirrojo.- Pídame lo que quiera, pero si no lo hago, no me perdonará y quiero demostrarle…
Muchacho tu sinceridad me perturba, como mi mujer diría, eres muy tierno pero ¿Qué quieres demostrarle?.- Dijo el señor Granger.
Que la amo, y que siempre será así, y que no pienso que sea una fresca ni mucho menos.- Dijo Ron.
Vale, está bien, te lo permitiré esta vez, pero con dos condiciones.- Dijo el hombre
¿Cuáles?- Dijo Ron muy serio de nuevo.
Una, que dormirás en el suelo, nada de acercarte a la cama.- Dijo el castaño
Está bien ¿Y la segunda?- Dijo el pelirrojo
Yo siempre quise un hijo, Ron, pero cuando nació Hermione nos dimos cuenta que dos hijos serían demasiado para estar los dos trabajando, el nombre de Hermione, empieza por H porque si teníamos un hijo su nombre también empezaría por H y me gustaría que mi primer nieto varón, empezara por H, el nombre elegidlo vosotros, pero que empezase por H.
Pero…yo no sé si tendré hijos y, si ni siquiera sé si serán con ellas, señor.-Dijo Ron muy sonrojado.
Da igual, pero por si fuera así, prométemelo.- Dijo ¿su futuro suegro?
Si, está bien, no hay problema.- Dijo Ron
Vale de acuerdo entonces.- Dijo el señor Granger, saliendo por la puerta del despecho.
¿Qué, que?.- Dijo la castaña desde la cocina.- Papá, no le habrás dicho que sí ¿no?
Si hija, si, pero si tu quieres puedes echarlo.-Dijo su padre sonriendo.- Pero yo no lo haría.
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