Después de la junta de prefectos, Hermione y Anthony se dirigieron a los terrenos de Hogwarts. Ambos se sorprendían de lo bien que se llevaban en tan sólo una semana, aunque aún no se conocían del todo, Hermione cree que él es de esos amigos que puedes contarles cualquier cosa sin miedo a que te juzgue ni te daría la espalda y además de eso, es de esas personas que te contagian con su alegría.

Anthony descubrió que debajo de esa apariencia de ratón de biblioteca que le había dado con anterioridad, Hermione es una persona muy divertida, tiene muy claro lo que quiere, es comprensiva y le parece alguien muy leal en cuanto a la amistad. Lo cual esta más que comprobado al estar junto a Harry después de tantos problemas.

-Al fin puedo dar un respiro -exclamó aliviada Hermione al tiempo que se sentaba en el césped.

-Así es, después de organizar esas diez actividades y luego tener que lidiar con la inconformidad de los Slytherin por cualquier cosa… merecemos este descanso -respondió Anthony sentándose a su lado.

-Aunque pudo haber sido mucho peor -dijo Hermione contemplando el lago

Anthony río y le dio la razón, ambos durante unos momentos se quedaron en silencio disfrutando de la tranquilidad que les brindaba el lugar. Entonces Hermione vio a Draco saliendo del bosque prohibido como si nada, tenía sucio el pantalón pero de ahí en fuera iba impecable y con esa expresión indiferente. Normalmente cuando uno sale de aquel bosque tiene una pinta muy sucia y muy nerviosa. Sin embargo parecía lo más normal.

-¿Quieres ir por algo de comer? -le propuso Anthony que al parecer no se dio cuenta de lo que veía Hermione.

Tardó un momento en comprender lo que le decía, dejó de ver a Draco y sonrió.

-Vamos -respondió al tiempo que se ponía de pie.

Ambos caminaron de regreso al castillo, sin saber que Draco los vio caminando juntos y por un momento se quedó algo sorprendido "Entonces, ¿Granger no le gustaba Potter?" pensó interesado, como sea aquello no sería impedimento para molestarla y precisamente se convertirá en su hobbie a partir del lunes en la clase de Aritmancia.

Mientras caminaban hacia las cocinas, Anthony le contaba una anécdota acerca de la primera vez que visitó éstas pero Hermione trataba de ponerle atención porque en su mente no dejaba de hacerse preguntas. ¿Qué hacía Draco en el bosque prohibido? Iba solo… lo cual también es muy raro porque siempre lo ha visto rodeado de sus amigos o tan siquiera de Crabbe y Goyle. Pero tal vez acababa de verse con alguien, ¿qué tramará? ¿Tendrá algo que ver con los mortifagos?

Sea lo que sea, Hermione quería respuestas y esta dispuesta a obtenerlas.


La segunda semana empezó sin tantos problemas, los alumnos ya se comenzaban acostumbrar a la cantidad de deberes y pronto la mayoría ya habían recuperado el ritmo escolar de antes.

Harry, Ron y Hermione caminaban hacia la sala común después de la clase de encantamientos.

–No entiendo que tanto te quejas Ron. No es tan difícil -dijo Hermione después de escuchar por tercera vez las quejas de Ron.

–Bueno, es que a ti te sale todo a la primera y nosotros somos los que tenemos que preocuparnos -se defendió Ron.

Harry rio y dijo:

-No seas tan exagerado, amigo

-Mira, si quieren en la tarde vamos a practicar -propuso Hermione

-Eso no esta…

-¡Hey, Hermione!

Harry se quedó a la mitad de la frase cuando fue interrumpido por Anthony que caminaba rápidamente para alcanzarlos. En cuanto lo vio caminar hacia ella, con esa sonrisa de idiota y ver como Hermione sonreía abiertamente en cuanto lo vio, sintió una especie de furia dentro de él. Por un momento imagino lanzándole un hechizo que lo aventará muy lejos de ella.

Hermione caminó hacia Anthony, mientras Ron y Harry se quedaban en su lugar esperándola.

-Hola, ¿qué pasa? -preguntó sin quitar la sonrisa de su rostro

-Pues hoy comienza el patrullaje pero quería saber en donde nos vemos y a qué hora -le respondió Anthony

-Ahm… ¿te parece a las 9:30 en el vestíbulo?

-Perfecto, te veo al rato -se despidió y guiñándole un ojo se fue divertido.

Hermione esbozó una sonrisa y alcanzó a sus amigos que ambos parecían algo serios. Retomaron el camino como si nada les hubiera detenido.

-¿Qué fue aquello Hermione? -le preguntó Ron con ese tono de celos. Siempre actuaba de esa manera cuando un chico parecía mostrar interés en su amiga.

-¿De qué hablas? -preguntó sin enojarse.

-No sé tú, pero aquel Sr. Encantador parece que le gustas -dijo Ron sin rodeos.

Hermione rio por la tontería de su amigo, obviamente ella sabía que así no eran las cosas pero esta vez quería divertirse un poco con Ron.

-Y si así fuera, ¿qué? -lo desafió.

Ron se puso colorado mientras Harry soltaba un bufido, lo cual aquello era un poco raro en su comportamiento.

-¿¡Qué clase de pregunta es esa Hermione!? Primero tendríamos que conocerlo para saber si es lo suficientemente bueno para ti -exclamó Ron

-Y supongo que también tendría que pedirles permiso a ustedes si quiero salir con algún chico ¿no? -repuso Hermione divertida

-Obviamente…

Hermione rio nuevamente y se hizo la ofendida mientras reprochaba:

-¿Acaso ustedes me pidieron permiso cuando salieron con Lavender o con Cho?

Ron se puso aún más colorado ya que sabe que ella tiene toda la razón y no tenía un argumento con que defenderse.

-Aquello fue diferente… -esta vez Harry hablo pero no con la misma diversión o con el tono de Ron, había algo raro que hasta Hermione notó y borró su sonrisa.

-¿Así? ¿Por qué? -preguntó curiosa.

-Porque aquello fueron simplemente errores -respondió Harry.

Hermione veía la seriedad en sus ojos y decidió que lo mejor era cambiar el tema, Ron también notó el cambio en el ambiente, se quedó callado y cruzo una mirada con Hermione que al parecer ninguno sabía por qué el repentino cambio de humor de su mejor amigo.

A este punto ya habían llegado frente al retrato de la Señora Gorda, quien ya les había preguntado la contraseña pero ninguno les hizo caso.

-Bueno, me tengo que ir a mi clase de Aritmancia. Al rato nos vemos -se despidió Hermione aún sintiendose algo incomoda.

-¿A ti qué te pasa? -preguntó Ron cuando Hermione se perdió de vista.

-No me pasa nada -repuso Harry dando a entender que no quería hablar de ello y ambos entraron a la sala común.

Por otro lado, Hermione caminaba deprisa hacia Aritmancia, si no se apuraba llegaría tarde y no quería nada de eso. Pero cuando llegó al aula se sorprendió al ver que todavía la profesora Vector no llegaba, mientras caminaba hacia su asiento de siempre, se dio cuenta que tampoco Draco había llegado.

Varios la saludaron pero sólo respondió con una leve sonrisa preguntándose si Draco habría estado en el bosque prohibido. Con esa duda en la cabeza se sentó a esperar a que comience la clase.

-Buenas tardes -saludó la profesora Vector cuando entró. Todos respondieron sin mucho entusiasmo pero parecía que aquello no le quitaba el buen humor a la profesora.

-Espero que hayan resuelto el problema anterior porque hoy em… ¡Sr. Malfoy! Me alegra saber que decidió venir a mi clase -exclamó haciendo un énfasis de sarcasmo en lo último.

Hermione volteo hacia la puerta, Draco estaba parado en el umbral y ni siquiera se veía apenado por llegar tarde, como siempre sólo tenía esa expresión suya de arrogancia. Hermione miró su pantalón y se dio cuenta que sólo sus zapatos estaban sucios de tierra lo cual era muy raro porque siempre se lo ha visto muy impecable.

-Disculpe -dijo y entró al salón, esta vez ocupó unos asientos atrás en otra hilera.

-Bien, como iba diciendo… hoy empezaremos con un nuevo tema -empezó a decir la profesora y todos volvieron su atención a ella.- Alguien me puede decir, ¿quién fue el que descubrió las propiedades mágicas del número siete?

Hermione al instante levanto la mano y sin esperarse a que le dieran la palabra respondió:

-Bridget Wenlock en el siglo XVIII

-Muy bien, Srita. Granger, cinco puntos para Gryffindor -le dijo mientras que Hermione sonreía complacida y siguió poniendo atención a lo que decía su profesora.

"Ahí va la insufrible sabelotodo" pensó Draco molesto quien no tenía ninguna intención de escuchar lo que dijera la profesora. En cambio miraba a Hermione con detenimiento, ¿qué es lo que la hace ser tan importante? Sin duda las horas desperdiciadas en la biblioteca le tuvieron que dar algunos frutos pero aún así cómo es que chicos como Weasley, Goldstein, Krum e inclusive tal vez Potter pueden fijarse en ella… si sólo es una sabelotodo que se la vive en los libros, habiendo tantas chicas en Hogwarts ¿por qué un sangre limpia estaría detrás de una sangre sucia como ella? Eso era sumamente denigrante para los suyos.

Sin duda no había nada que mereciera la pena en perder el tiempo con ella…

-Ahora realizarán esta actividad, es algo sencilla pero no le quita lo laborioso -dijo la profesora Vector después de quince minutos de teoría.- Aún así quiero que trabajen por parejas para que terminen y puedan tener su participación del día.

Por aquí dijo parejas, todos empezaron a buscar la suya para poder trabajar pero el murmullo de voces fue interrumpido cuando la profesora agregó:

-Pero yo seleccionaré las parejas -todos pusieron cara de desagrado.- Steve trabajaras con Paul… Jane con Mason… Malfoy con Hermione…

-¿¡Yo qué!? -exclamó Draco unas cuantas bancas atrás, estaba perdido en sus pensamientos pero en cuanto lo nombraron y enseguida con la preposición con seguida del nombre de Hermione, se sobresaltó.

-Te toca trabajar con Hermione -le dijo una muchacha de cabello negro por nombre Jane, con un tono de envidia.

"¿¡Otra vez!?" pensó Draco con rabia, ahora que se había sentado muy lejos de ella no era suficiente para evitar trabajar con ella.

-Exijo cambio de compañero -exclamó Draco lo suficiente alto para que la profesora Vector lo escuche.- No puedo trabajar con ella

Hermione quien ni siquiera se había tomado la molestia de voltear a verlo, se limito a pensar en la terrible suerte que tenía. Tener que aguantar otra vez al engreído de Malfoy no es una de sus actividades favoritas.

-Todavía que usted llega tarde Sr. Malfoy tiene el descaro de quejarse… -dijo la profesora Vector algo molesta.- Se aguanta y no quiero escucharlo más, no me haga enojar.

Draco le dedicó una mirada de odio y se limito a quedarse callado, estaba muy seguro que la profesora Vector le cambiaría de compañero por ser quien es… Entonces Hermione resignándose se levantó y rápidamente llevó su silla hasta la banca de Draco sentándose frente a él porque era obvio que él no querría pararse y llevar su silla hasta la banca de ella por lo tanto alguien tenía que ceder. Todo sea por cuestiones académicas.

-Les pasaré un pergamino para que escriban el procedimiento y me lo entreguen al final -anunció la profesora el momento que entregaba a cada pareja el pergamino.- Deje de verme de ese modo Sr. Malfoy si sabe lo que le conviene…

Draco comenzaba a enojarse, definitivamente esa profesora esta en contra suya pero tampoco es tan estúpido como para pelearse con un profesor, por lo tanto su enojo lo pagaría con Hermione.

-¿Qué se supone que haces? -le preguntó cortante Draco al verla acomodando sus cosas en su banca

-¿Acaso no ves? Tenemos que terminar esto… -se limito a decir Hermione sin mirarlo

-Granger lárgate de mi banca, no pienso compartirla contigo -dijo sumamente cortante

-Madura Malfoy, además si tanto te molesta podrías traer mi banca como buen caballero que se supone que eres -le respondió Hermione mirándolo con el mismo odio.

-Sólo se lo merecería una dama de verdad.

-Entonces no molestes.

Hermione ignorando a Draco, comenzó a sacar su libro que le serviría como guía y cuando estaba a punto de escribir sobre el pergamino, él la interrumpió exclamando:

-Detente, yo seré quien escriba. No pienso presentar sucio el trabajo…

-¿Sabes qué Malfoy? Estas empezando a cansarme -comenzó Hermione perdiendo la paciencia y apuntándolo con su pluma, Draco esbozó una sonrisa divertido.- Vamos a trabajar te guste o no, digo tampoco a mi me emociona el hecho pero lo haré porque quiero obtener mi participación y en donde no la obtenga por tu culpa…

-Aún así ¿por qué deberías escribir tú? -interrumpió Draco provocándola aún más

-¡Por el simple hecho de que yo soy la mejor de la clase! -exclamó Hermione haciendo que algunos de sus compañeros de junto se voltearán a verlos.

Draco se inclino un poco hacia ella y fingió asombro, cuando dijo:

-Sumamente aburrido… mejor dime ¿Cuándo fue la última vez que besaste a alguien?

Hermione se ruborizó de inmediato ya que no se esperaba una pregunta así.

-Eso no te incumbe y además esta fuera de lugar -repuso Hermione tratando de fingir que nada pasaba mientras comenzaba a escribir en el pergamino para evitar mirar a Draco.

-Vamos acéptalo… nadie se ha fijado en ti desde el idiota de Krum

-¿Por qué no me hablas acerca de la última vez que fuiste al bosque prohibido? -atacó Hermione disfrutando ver como su sonrisa se borraba.- Podría acusarte o bajarte puntos porque como su nombre lo dice, esta rotundamente prohibido.

-Pero no cuando Potter decide jugar a las escondidas allí ¿verdad?

-Eso es totalmente diferente, porque no ha sido para jugar a las escondidas ni para hacer algo malo o algo por el estilo -le dijo fulminándolo con la mirada para luego seguir escribiendo.

Draco comenzaba a enojarse mucho, recordó cuando la vio muy entretenida con ese tal Goldstein y verla allí frente a él, tomando el papel de la responsable haciendo la actividad por alguna extraña razón lo hizo enojar aún más. Entonces le arrebató el pergamino de sus manos dispuesto a ser él quien escribiría allí.

-¿Qué te pasa? Así no se piden las cosas -exclamó enojada Hermione.

Draco la ignoró mientras leía lo que ya había puesto pero no pudo continuar porque Hermione le había arrebatado el pergamino de sus manos, él la miró furioso y se lo volvió arrebatar. Entonces ella sujetó un pedazo de pergamino mientras él tenía otra parte y forcejearon durante unos segundos.

-¿En verdad lo quieres? -Preguntó Draco al momento que esbozaba una sonrisa maliciosa.- Pues ten.

Soltó el pedazo de pergamino y Hermione se fue un poco hacia atrás, miró el pergamino y se dio cuenta que estaba totalmente arrugado. Así que lo hizo bolita en sus manos para luego arrojárselo a Draco en la cara.

-Olvídalo, ya no lo quiero -le dijo esbozando una sonrisa falsa.

Dispuesta a pedirle otro pergamino a la maestra, se levanto de su asiento y caminó hacia el escritorio pero Draco que se puso furioso, agarro la bola de papel y se lo arrojó a la cabeza. Hermione al sentir el golpe volteo hacia él fulminándolo con la mirada, se agachó para recoger el papel y aventárselo nuevamente pero esta vez Draco se hizo a un lado y le cayó en la cabeza al compañero de atrás.

-¡Hey! -exclamó el compañero mirando a ambos enojado pero luego los ignoró volviendo a su trabajo.

-¡Me estas hartando Malfoy…!

-¡Tú fuiste la que empezó…!

-¡Claro que no, tú empezaste de niño inmaduro quejándote de todo!

-¡Pero eres tú la que se deja llevar por sus impulsos cuando bien me podías haber ignorado…!

-¡Eso traté pero eres tan desagradable que no fue posible…!

-¡Mira quien habla: "lo haré porque soy la mejor de la clase"! ¡Sabelotodo insufrible!

-¡Hurón estúpido!

-BASTA -gritó la profesora Vector dando un manotazo en el escritorio.

Draco y Hermione se sobresaltaron al escuchar semejante grito, se dieron cuenta que ambos estaban de pie y estaban inclinados sobre la banca estando cerca de sus rostros, era tanto el enojo que no se dieron cuenta como fue que terminaron acercandose a pesar que los gritos subían de tono.

Todos los miraban asombrados por semejante escándalo que realizaron, además nunca habían visto a la profesora Vector tan molesta.

-¡Ambos están castigados! -Comenzó a gritarles mirándolos severamente.- ¡Los espero hoy a las 6 y olvídense de su participación, es más, salgan ahora mismo de mi clase!

A Hermione se le quitó el enojo radicalmente y miró suplicante a la maestra.

-Pero profesora, él empezó y…

-¡No me importa quien haya empezado! ¡Salgan! -gritó nuevamente y señalo con furia la puerta del salón.

-Pero…

-¡Nada de peros Srita. Granger! Estoy muy decepcionada de su actitud-la interrumpió

Ambos furiosos agarraron sus cosas y las metieron en la mochila de mala gana, azotaron las sillas y se fueron del salón, Draco quien fue el último en salir azoto la puerta e ignoró el grito de la profesora Vector regañándolo.

Cuando salieron del aula, ninguno habló e ignorándose completamente, cada uno se fue por su lado maldiciendo por dentro a la profesora Vector por ponerlos juntos en su clase desde un principio.


Draco entró furioso a la sala común de Slytherin, todos voltearon a verlo cuando llegó pero él ignoro a todos, caminó hacia el sillón que siempre ocupa y arrojo sus cosas en el suelo. En cuanto se sentó sintió la presencia femenina de alguien, sobretodo porque le llegó el olor de su fuerte perfume.

-Draco, ¿qué te pasa? -le decía melosamente al momento en que se sentaba en sus piernas y comenzaba acariciar su mejilla.

-Ahora no Pansy -le dijo cortante mientras la apartaba de él.

La mayoría al ver la expresión y actitud de Draco hacían el menor ruido posible e incluso algunos se fueron de allí porque su líder podría explotar y desquitarse con cualquiera de ellos, lo cual no sería nada agradable.

-Tú te lo pierdes… -dijo muy indignada Pansy y se fue muy molesta con sus amigas.

Draco lanzó un bufido, "quién se quedará con las ganas es otra persona" pensó divertido por el comentario de Pansy, aún así su mal humor no había disminuido, en si es normal que este enojado por el castigo injusto de la profesora pero había algo más que lo tenía así. Rápidamente su mente lo llevaron a Granger, la sabelotodo ahora tiene el descaro de desafiarlo, de responderle e incluso ahora es capaz de burlarse de él.

Ya había notado su cambio en cuanto a su personalidad, ya no era la chica con baja autoestima a quien podía intimidar a su antojo y poner a prueba su autocontrol con las lagrimas que siempre luchaba cuando le decía algo sumamente cruel… todo aquello quedó en el pasado porque ahora Granger se convirtió en alguien fuerte, se atrevería a decir que ahora si es alguien digno de estar en Gryffindor. De hecho hasta ahí todo esta bien porque si dejara o no ser una rata de biblioteca le venía importando muy poco… pero ahora se había metido con él, algo que nunca había hecho y ahora parece que pone a prueba sus estribos.

Entonces recordó algo en particular que paso en el expreso de Hogwarts, cuando Granger le tocó el brazo para apartarlo de Weasley algo pasó… no entiende que fue y nunca había sentido o visto algo parecido, fue tan repentino y fuerte que inmediatamente se apartó de ella. Lo peor es que durante dos días no dejaba de pensar en ello, fue algo totalmente frustrante porque no tenía ni idea de lo que pasó, ni lo que pudo haber ocasionado aquel como choque de energía o algo parecido y finalmente se rindió.

-¡Pero que cara te traes Draco! -exclamó Blaise acercándose a su amigo y con una sonrisa burlona en el rostro.

-Cállate -le contestó cortante

-Alguien se levantó de muy mal humor, ¿qué fue lo que te pasó? -preguntó mientras dejaba sus cosas junto al sillón que ocupa Draco.

-La estúpida clase de Aritmancia y la estúpida de Granger -le respondió como si diciendo aquello tendría que entenderlo todo.

-Apuesto a que te castigaron -dijo Blaise adivinando lo que había pasado

-Iré a caminar -dijo Draco ignorando a Blaise y saliendo de la sala común se dirigió hacia ningún lugar en particular.

Todavía hay algo que es lo más frustrante de todo, después de aquel acontecimiento con Granger… todos los días tan siquiera una vez en sus pensamientos está ella, aunque sólo sea para pensar en como la molestaría pero lo hace al fin de cuentas, ¿por qué?


Cuando faltaban unos diez minutos para las seis de la tarde, Hermione malhumorada caminaba hacia el aula de Aritmancia donde tendría que cumplir su castigo injusto por culpa de Draco. Era de esperarse que aquello acabara con su poca paciencia que ya se encontraba muy cerca del límite.

Entró al aula, la maestra se encontraba en su escritorio revisando algunas tareas y alzó la vista cuando llegó Hermione.

-Esperemos a su compañero -apenas terminó de decirlo, cuando Draco entró al aula.- Que bueno que se tomó la molestia de venir temprano Sr. Malfoy.

Draco ignoró su comentario y paso de lado a Hermione sin siquiera mirarla, se sentó al frente esperando a que comenzará su castigo.

-Srita. Granger -le indicó la profesora Vector el asiento junto a Draco y esperó a que Hermione se sentará para poder comenzar.- Bien, se tendrán que presentar todos los días excepto domingo a la misma hora durante tres semanas…

-¿¡Tres semanas!? -exclamó Hermione indignada, Draco la miró de reojo sin razón alguna.

-Si, tres semanas. Tengo mucha paciencia pero no toleró ese tipo de comportamientos como el que mostraron el día de hoy y bueno tendrán que hacer una serie de ejercicios que vienen aquí -dijo mostrando un delgado libro color verde.- tienen bastante tiempo para entregarme todos los que vienen, así que comiencen de una vez porque quiero un adelanto antes de que se vayan.

Draco a regañadientes se levantó de su asiento y agarró con fuerza el libro verde del escritorio de la profesora, Hermione le siguió pero ella no mostró lo indignada que estaba por el castigo. Empezó a hojear el libro de unas 70 páginas, lo bueno es que venía algo de teoría y lo malo era que por cada tema venían unos 30 ejercicios.

-No debería costarles trabajo ya que son temas que hemos visto, véanlo como un repaso -dijo la profesora sonriéndoles.- Yo por lo mientras, iré a descansar.

Dicho esto, se fue por una puerta que estaba a unos cuantos metros detrás de su escritorio, suponiendo que ese es su dormitorio. Pronto los dos se sentían incómodos ya que se habían quedado completamente solos.

-Malfoy, te advierto de una vez que no pienso pelear contigo porque ya me has causado muchos problemas -le amenazó Hermione mirándolo seriamente.

-Me da igual -le respondió sin siquiera mirarla.

Hermione lo miró sorprendida ya que esperaba alguna burla o humillación de su parte pero no fue así, lo mejor era seguirle la corriente porque podía retractarse y comenzar a molestarla. Y volviendo al trabajo que le puso la maestra, sacó un pergamino de su mochila al igual que la pluma y la tinta, empezó a leer el librito verde y cuando estaba dispuesta a escribir Draco la interrumpió:

-Granger, ¿te puedo preguntar algo? -le dijo mirándola seriamente, Hermione volteo a mirarlo confundida "¿Qué le pasa?" pensó dudando si dejar hacer su pregunta pero la curiosidad pudo más.

-Esta bien… -le respondió

Draco la miró durante unos instantes, no sabía que lo llevaba a hacer esa clase de pregunta, de hecho ya comenzaba arrepentirse pero algo dentro de él impulso hablarle a ella y por alguna extraña razón, necesitaba la respuesta.

-¿Qué soy yo para ti?


Como lo prometi :)

Un nuevo capitulo, que espero les haya gustado. Muchas gracias por leer y espero recibir un comentario, sea bueno o malo, todo es para mejorar como escritora y mejorar la historia. El próximo fin de semana subiré el siguiente.

Besos.