–Malfoy, ¿Dónde aprendiste eso? –le preguntó a varios pasos de distancia.

Draco sonrió y espero a que ella lo alcanzará, los demás compañeros se quedaron más que sorprendidos pero estaba claro que no iban a decir nada por temor a que Malfoy les hiciera algo, todos terminaron bastante abrumados. Sin embargo Hermione no podía evitar una sonrisa, al parecer es la primera vez que no irá a una clase y sabe que valdrá la pena.

"No te hagas el idiota Malfoy, sabes perfectamente porque lo hiciste…" pensó Draco mientras caminaba al lado de Granger por el pasillo.

–Por un momento pensé que nadie me iba ayudar, de hecho estaba a punto de gritar pero… –dijo Hermione apenada.

–Llegué a salvarte contra mis principios –interrumpió Draco diciendolo más para él mismo.

Silencio. ¿Cómo se suponía que debían actuar? ¿Acaso ya eran amigos…? O tal vez sin planearlo ya eran algo más…

–Gracias… Draco –dijo de momento Granger sin mirarlo.

Draco se detuvo por unos instantes, ¿en verdad esta pasando esto? Pareciese tan irreal. La miró sorprendido "tal vez estoy soñando" pensó mientras reanudaba el camino.

-De nada -murmuró como no queriendo.

Caminaron en silencio sin rumbo durante un rato, se alegraron que no hubiera nadie en los pasillos ya que todos se encontraban en clase. La adrenalina que había producido el momento comenzaba a desaparecer, dando paso a incomodidad. Hermione se sintió tonta estando junto a él.

–Esta agradable el día –comentó Granger mirando hacia los terrenos del castillo. Se reprimió a si misma por hablar de algo tan vano como el clima.

Draco reaccionó algo tarde a lo que se refería y miró por la ventana pensativo.

–¿Vamos afuera? –preguntó ya sin importarle lo que pasara después.

Hermione lo miró extrañada, quería dudar de él y convencerse que no era buena idea pero fue inútil porque enseguida supo cual era la respuesta a eso.

–Si, vamos –respondió sin evitar sentir un cosquilleo.

A pesar de los cálidos rayos del sol, el viento era muy frio lo cual hacia evidente que ya están en otoño además de que es la primera semana de octubre. Caminaron un rato en silencio por la orilla del lago, en ese momento agradable no hacían falta las palabras pero Hermione tenía curiosidad:

–Entonces, ¿me dirás donde aprendiste lo que le hiciste a Steve?

–Sólo te diré que los métodos muggles de pelea son muy efectivos cuando pierdes tu varita –respondió Draco sabiendo que ese tipo de cosas no debería decirlas.

"¿Con qué se ha enfrentado Malfoy?" pensó Hermione evaluándolo con la mirada, como siempre estaba indiferente.

–¿Ahora no tienes nada que decir Granger? –preguntó Draco sarcásticamente, iba a unos cuantos pasos delante de ella pero volteo a mirarla divertido.

–Estoy sorprendida, es todo –respondió apartando su mirada de él, ¿por qué no aparecía esa sensación de que no quiere estar allí?

Siguieron caminando en silencio, el aire frio los dejaba despejar un poco su mente. Hermione se detuvo en la sombra de un árbol cercano y reunió el valor para preguntar lo más importante:

–¿Lo que hiciste… ya sabes, ayudarme, fue para ganar puntos sobre la apuesta? –preguntó muy nerviosa por la respuesta.

"Si responde que no entonces definitivamente Malfoy es alguien diferente pero si la respuesta fuera si, por alguna razón me sentiría… decepcionada porque todo lo que ha pasado ha sido por la apuesta" pensó demasiado nerviosa Hermione.

Draco se detuvo en seco, lo agarro desprevenido la pregunta ya que se dio cuenta que en ningún momento le paso por la mente la estúpida apuesta. Giró hacia ella y avanzó un paso.

–La cara rajada no es el único que salva a damiselas en peligro –respondió Draco como si aquello le hubiera ofendido. Claro porque siempre se piensa lo peor de él, por primera vez él no tenía una intención detrás de su acción.

"Fue mucho mejor de lo que esperaba…" pensó Hermione aliviada por la respuesta.

–Esperabas que dijera que si, ¿no es así? –dijo Draco como si hubiera leído sus pensamientos.

–Pues si, así eres tú –respondió honestamente Hermione.

Draco enarcó una ceja, curioso e inconscientemente se acercó más a ella.

–¿Ahora resulta que me conoces? –preguntó arrastrando las palabras.

Hermione no se inmuto por la mirada de él y dijo:

–Eso creía pero últimamente me has sorprendido.

Entonces Draco sonrió como solo últimamente lo hace con ella. Y sus miradas se encontraron, él se dio cuenta que Hermione tenía un brillo especial en los ojos que nunca había visto y no quería dejar de ver… ¿Cuándo pasaron al punto en el que las palabras ya no eran necesarias? Parecía tan lejano cuando la mirada de él podía intimidar a Hermione o cuando la sola presencia de ella molestaba a Draco. Es más que obvio que entre ambos se sentía una especie de conexión que ni ellos mismos podían controlar del todo.

Sólo estaban a un par de pasos de distancia, ¿alguno se atrevería a cruzar el límite?

"¿Qué pasaría si…?" pensó Draco desviando su mirada a los labios de Hermione.

Hermione avanzó muy poco hacia delante, su corazón comenzó a latirle con fuerza y todo lo demás perdió interés… Draco alzó de nuevo la vista hacia sus ojos y se sintió hipnotizado, avanzó un poco. Creía poder palpar el calor que emanaba el cuerpo de Hermione e incluso por el viento le llegaba un delicioso olor que no supo reconocer pero le pareció embriagador.

Entonces, se escuchó el timbre que hizo que ambos regresaran de golpe a la realidad. Hermione se alejó de él pegándose al árbol y Draco simplemente desvió la mirada. No puede creer lo que estuvo a punto de hacer…

–Nos vemos –dijo cortante Draco sin quedarse con ella un minuto más.

-Si, adiós -balbuceo Hermione agradeciendo que se fuera.

"Si sabes porque lo hiciste Malfoy… porque Granger te esta importando más de lo que debería ser" dijo una vocecilla cruel que hizo que se diera cuenta de la realidad mientras se alejaba de Hermione.

"No puede estar pasando esto…" pensó Draco alarmado mientras caminaba hacia el castillo rápidamente. Estaba demasiado alterado como para tratar de calmarse, casi nunca se dejaba llevar por las emociones pero esta vez tenía un buen motivo.

¿Qué habría pasado si no hubiera sonado el timbre? ¿Acaso hubiera be…? Ni siquiera era capaz de pensar en ese hecho, se sentía abrumado por todo lo que sentía, nunca le había pasado nada igual y no sabría como llamar a lo que pasa. En su mente se repetía una y otra vez que sólo es un capricho, una novedad e incluso un desafío pero nada más.

Sabía que ella ahora tiene una hora libre por lo que camino directamente hacia su sala común, no necesitaba un espejo para saber que en su rostro se podía leer la frustración y confusión que sentía.

Cuando entró a la sala común intento cambiar su expresión, sólo tenía un objetivo y sonrió con malicia en cuanto la vio, ignoro a todos aquellos que lo saludaron, no tenía tiempo para hipocresías. Tenía la mirada fija en Pansy Parkinson quien estaba con sus amigas cerca de la mini biblioteca. Muchas miradas femeninas se posaron en él, pero igual las ignoro todas… caminaba hacia ella dispuesto a comprobar lo que aún no perdía…

Sin siquiera pedirle permiso, la trajo hacia él con brusquedad por la cintura, Pansy estuvo a punto de quejarse pero sintió los labios del rubio sobre los suyos y las palabras se le fueron.

Draco la besaba con pasión, las amigas de Pansy se apartaron entre risitas tontas pensando en el gran amor que se sienten ambos pero ignoraban que Draco tenía un gran conflicto interno porque no sentía nada… Pansy se estaba dejando llevar por la pasión que sentía, pero él estaba muy lejos de sentir algo parecido, movía los labios por instinto y porque pretendía calmar el deseo de besar a otra persona, lo cual comenzaba a notar que era imposible y aquello lo perturbo.

Entonces en su mente apareció la imagen de Hermione y con la misma brusquedad con que besó a Pansy, se apartó de ella. Estaba agitado y no era por el beso, aunque eso pensara Pansy, sino porque acaba de darse cuenta que ya no es un simple capricho, es algo más allá que no se atreve a pronunciar.


Hermione se quedó quieta en su lugar, el aire frio la tranquilizaba pero no le parecía suficiente, su corazón estaba agitado y por primera vez no supo que pensar. Sabe que entre los dos existe alguna clase de conexión cuando se miran pero no imagino que tuviera que ver con sentimientos, es decir, eso no significa que le guste o algo parecido ¿o si? Se recargó en el árbol y cerró los ojos. ¿Qué habría pasado sino hubiera sonado el timbre?

–¡Por Merlin! Estuve a punto de besarlo –suspiró

Se sentía abrumada porque de alguna forma ella deseó tanto ese beso, lo cual no es correcto.

–Hermione, a ti te gusta Harry –se dijo a si misma y por un momento supo que es verdad.

Pero, ¿se puede querer a dos personas al mismo tiempo? No, porque esta segura que lo que siente por Harry es verdadero y Malfoy es… sólo una tentación. "No debe volverse a repetir" pensó confiada.

Un poco más tranquila y después de reprimirse así misma por pensar en la posibilidad de querer a alguien más, camino de vuelta al castillo. Por el momento se podía relajar ya que no tenía ninguna clase. Se encontraba tan perdida en sus pensamientos que no se dio cuenta de la presencia de Luna y Ron en el vestíbulo, se siguió de largo.

–¿Te diste cuenta? –preguntó Luna, quien miraba como se alejaba Hermione.

–Ahm… No –respondió Ron totalmente despistado

–Hay algo diferente –dijo Luna dándose cuenta que hubo un cambio en Hermione.

Se encogió de hombros y siguió caminando feliz como si Hermione en ningún momento haya pasado. Ron sonrió, le encantaba esos momentos de Luna.


Perdón por la tardanza pero últimamente no he tenido la inspiración suficiente para escribir, además de que tampoco pienso subir cualquier cosa. Por lo que igual este capitulo es algo corto.

Muchas gracias por sus comentarios y sus favoritos. Espero ya suba algo pronto.

Besos