Ahora si esta huyendo. Hermione corría lejos de Draco, del Gran Comedor, de Harry… pero sobre todo, corría lejos de las consecuencias. Hermione sabe que son inevitables sólo que por ahora no esta lista para afrontarlos. Lo único que quiere es llegar a la torre de Gryffindor y encerrarse en su habitación, tener un poco de paz si es que la conciencia la deja. Después de tomar algunos atajos, llegó frente al retrato de la Dama Gorda, quien en cuanto la vio, le sonrió traviesamente.
–Querida ya me dijeron de tu travesura –comenzó a decirle emocionada.– siempre creí que algo pasaría entre tú y Potter, yo siem…
–No tengo tiempo, déjeme entrar por favor –le interrumpió cortante Hermione sintiendo entre avergonzada y enojada, porque aquel comentario la hizo sentir como la persona más cruel del mundo.
–¡No seas aguafiestas! –exclamó la Dama Gorda indignada, a regañadientes abrió la puerta.
Hermione entró apresurada, tal como pensaba no había nadie ahí. "Mejor así" pensó mientras subía las escaleras de dos en dos y en cuanto entró a su habitación se encerró mediante un hechizo y con otro, bloqueó el sonido. Se recargó en la puerta con el corazón tumbandole con fuerza en el pecho.
–Ahora si soy una cobarde –suspiró mientras recargaba su cabeza para atrás.– ¡Por Merlin! ¿Qué fue lo que hice? En ese momento le pareció lo más correcto y ahora simplemente una estupidez.
"Ya hasta los retratos lo saben…" pensó nerviosa "¿Cuánto ha pasado? ¿10 minutos?"
Comenzó a caminar de un lado a otro de su habitación, un hábito que agarro últimamente, pensando en lo que pasará mañana. Ya se podía imaginar los cuchicheos en los pasillos, las miradas de envidia de algunas chicas e incluso los acorralamientos con miles de preguntas al respecto… pero ¿y Draco?
"¡Sólo por un momento, no pienses en él!"
Se sentó frustrada al pie de la cama, necesitaba un consejo o mínimo desahogarse, el pequeño problema es que no hay nadie a quien contarle. ¿Ginny? Ella se enfadaría terriblemente si le dice que en realidad no siente gran cosa por Harry. ¿Ron? Será su mejor amigo pero hay cosas que mejor no es bueno contarle. ¿Neville? ¿Luna?
Todas las personas en las que pensaba eran inmediatamente descartadas, porque no es sólo contar que ya no siente lo mismo por Harry sino incluir lo de Draco y lo que siente por él… Se levantó de la cama y nuevamente camino de un lado a otro pensando ¿mentirle o decirle la verdad a Harry? Mentirle obviamente va en contra de sus principios pero decirle la verdad seria catastrófico.
Entonces, alguien llamó a la puerta, Hermione ahogo un grito y se reconforto al recordar que había usado un hechizo para bloquear la puerta… llamaron otra vez y se resguardó en el baño.
–¿Hermione? –escuchó la voz de Ginny llamándola pero no era capaz de abrirle a su mejor amiga.
Espero quieta en su lugar, hasta que ya no se escuchaba nada, a la mejor Ginny pensó que Hermione ya dormía y decidió no molestarla más. Sólo de saber que su amiga ya haya regresado significa que Harry esta abajo en la Sala común…
"Ahora si soy una cobarde…"
Hermione se miró al espejo, ¿desde cuando huye de los problemas? Sabiendo que por el momento no llegaría a ninguna solución, decidió cambiarse para ya dormir porque a pesar de todo se sentía realmente cansada. Caminó con lentitud hacia su cama, aparto las sabanas y se acostó tratando de relajarse… "¿Y si antes de hablar con Harry, enfrento a Draco…?"
Frunció el ceño cuando la luz del día le dio en la cara, no necesitó ver la hora para saber que aún es muy temprano para ser sábado, el cansancio de su cuerpo se lo dijo. Después de varios intentos por volver a dormir, finalmente desistió y se levantó para darse una ducha.
Hermione dejó que el agua caliente borrará todas sus preocupaciones por un rato, después de salir, opto por un pantalón de mezclilla y una blusa lila de manga larga, como no tenía muchas ganas de lidiar con su cabello, se hizo una simple coleta. Ya que estuvo lista, caminó hacia la puerta dispuesta a caminar un rato pero se quedó parada sujetando el picaporte.
"Lista para afrontar lo que venga el día de hoy…"
Giró el picaporte y abrió la puerta despacio, maldiciendo el ruido que hacia ésta al abrirse, ¿cómo es posible que cuando quieres evitar que alguien te vea o escuche, siempre hay algo que lo echa todo a perder?
Bajó las escaleras tratando de no hacer tanto ruido, tal como pensaba, aún no había nadie en la sala común, ya más tranquila salió de la torre de Gryffindor. Hasta este momento se percato de lo nublado que se encontraba el cielo, frunció el ceño porque tal vez salir a los terrenos ya no resultaba ser una buena idea. Aún asi, siguió caminando hacia allá, cuando llegó al vestíbulo, se dio cuenta que no era la única con ganas de dar un paseo.
–¡Anthony! –exclamó Hermione para llamar su atención. El Ravenclaw volteo y sonrió.
–Hola, ¿ya no pudiste seguir durmiendo? –le preguntó mientras ella lo alcanzaba.
–Algo así, ¿y tú? –respondió Hermione.
–Me gusta madrugar –dijo al tiempo que le abría la gran puerta que da a los exteriores del castillo.
La mañana era fría y Hermione agradeció el golpe de aire frio que recibió porque resulto reconfortante. Comenzaron a caminar hacia el lago, un silencio los envolvió y Anthony la miró de reojo, algo raro pasaba con ella, no era normal tanta seriedad y preocupación en su rostro.
–Creí que hoy estarías brincando de felicidad –comenzó a decir Anthony dándole un poco de exageración al comentario.– Después del tremendo beso que le diste a Potter…
Hermione se le hizo un nudo en la garganta y no respondió.
–¿Tan mal fue? –preguntó Anthony tratando de adivinar lo que le preocupaba a su amiga.
–No fue eso… es sólo que yo no… verás lo que pasa… –balbuceaba sin saber que decir o como empezar.
–¿Sentiste algo? –preguntó directamente creyendo saber cuál es el problema.
–No… –murmuró Hermione mirando hacia el suelo, le avergonzaba que pensará lo peor de ella.
–¿Entonces…?
Hermione no respondió, no quería hablar de ello.
–No te preocupes, no tienes porque contármelo –le dijo Anthony con una sonrisa.
Hermione lo miró curiosa, ¿acaso no iba a llenarla de preguntas exigiéndole respuestas? ¿No pensaba enojarse con ella…? ¿No creía lo peor de ella? Un sentimiento de seguridad la llenó con sólo esa sonrisa que le brindaba su amigo, no era como los demás que sólo querían enterarse de las cosas para encontrar algún defecto en el acto y criticarlo.
Siguieron caminando y Anthony le cambió el tema, agradeció profundamente en su interior haberlo hecho, hablaron de muchas cosas y se rieron en algunas ocasiones, resulto realmente agradable poder disfrutar el momento y olvidarte de todas las demás cosas.
"Necesito desahogarme, él no me juzgará…" pensó en un momento.
–Necesito tu consejo –comenzó a decir Hermione, sorprendiendo a Anthony por el tono de su voz.– Creo que eres la única persona que puedo confiar en estos momentos y en verdad…
–Tranquila Hermione, respira profundo porque te estas alterando otra vez –la interrumpió Anthony.
Hermione le hizo caso, se detuvo a respirar y a ordenar sus ideas.
–Fue una apuesta, lo de anoche… Yo en verdad hace algunos meses me encantaba Harry y estaba dispuesta a amarlo sin importar su misión de derrotar a Voldemort, estaba lista para afrontar todo eso con tal de estar a su lado –comenzó a decir de golpe mirando a Anthony a los ojos, no sabía porqué pero su mirada café le brindaba seguridad para hablar.
–Pero… hay alguien más –adivinó Anthony
La expresión de culpabilidad se apoderó del rostro de Hermione.
–Eso no es lo peor, esta persona es… no puedo enamorarme de él, debería estar prohibido o algo por el estilo –dijo Hermione.
–¿Por qué? Tienes derecho a querer a quien tú quieras.
–No entiendes, él es… –no podía decir su nombre.
–Esta bien, no tienes que decirme quien es pero, ¿tan malo es?
Hermione sólo asintió con la cabeza.
–No tenía ninguna intención de quererlo, pero hicimos una apuesta y por mi orgullo acepté. Él decía que después de conocerlo para mi sería el único hombre y yo decía lo contrario, si yo perdía tendría que besar a Harry enfrente de todos en el gran comedor… –explicó Hermione.
–Obviamente perdiste y terminaste enamorándote de él, ¿pero y Potter? –preguntó Anthony sin juzgar sus decisiones.
–No lo sé, ¿crees que deba decirle la verdad? No quiero herirlo pero no puedo estar con él… Además no le puedo decir quien es la otra persona, sería el fin –la voz de Hermione no mostraba desesperación pero sus ojos si.
–Ven vamos al gran comedor –le dijo Anthony, se sentía preocupado por su amiga.
Hermione asintió y ambos caminaron de regreso al castillo. Haber hablado las cosas la hizo sentir mucho mejor, ya no sentía tanto peso en su interior.
–Soy una mala persona… –comentó Hermione mientras cruzaban el vestíbulo.
–No lo eres, eres un ser humano y es normal equivocarse. Sé que te gusta ser perfecta en todas las cosas que haces pero no es posible serlo todo el tiempo –respondió Anthony y Hermione supo que tenía razón.
Por costumbre Hermione se dirigió a la mesa de Gryffindor y Anthony la siguió, se sentaron juntos ignorando a los demás. Ya había varios alumnos desayunando.
–¿Y cuándo te diste cuenta que ya no sentías nada por…? –le preguntó Anthony omitiendo el nombre de Harry porque se dio cuenta que algunos los miraba curiosos.
–Hace dos semanas, me costo pero lo acepté –le respondió Hermione mirando su plato vacio.
–¿Ya hablaste con él de lo que sientes? –le preguntó mientras robaba un pedazo de pan tostado.
Hermione agrandó los ojos de sorpresa, ni por un momento se le ocurrió algo así.
–No, definitivamente no… no estoy segura si el siente lo mismo y creo que sólo sería complicar aún más las cosas.
Anthony la miraba pensativo, no entendía mucho pero quería ayudarla. Mientras pensaba, poco a poco el gran comedor se llenaba pero ambos lo ignoraban incluso no detectaron que ciertos ojos grises los miraba enojados.
–Mira no se que tan malo sea que estés enamorada del otro pero lo que tienes que hacer ahora, es hablar con Harry –le aconsejo.– No tienes que decirle específicamente que ha sido una apuesta o quien es el que te gusta, simplemente decirle la verdad, no sientes nada por él.
Hermione lo miró nerviosa y él pudo identificar su expresión, la abrazo por los hombros para establecerle confianza y apoyo. Entonces se escucharon muchos murmullos, ambos voltearon hacia la puerta y vieron que Harry había llegado. Anthony se levantó dispuesto a irse.
–¡No por favor, no me dejes sola! –exclamó Hermione sujetándole la muñeca fuertemente, por un momento le gano el pánico.
Él la miro con ternura y se agacho para susurrarle al oído:
–Sabes que tienes que enfrentarlo, tarde o temprano.
Hermione negó con la cabeza y le aseguró:
–No estoy lista…
–¿Te digo un secreto? Nunca lo estarás… pero sabes que es lo correcto –le confesó Anthony.
Antes de irse, le dio un beso en la frente sin darse cuenta que a unos metros de distancia, cierto Slytherin aventaba su copa con jugo a un alumno de primero del coraje ante tal muestra de cariño. Cuando Anthony se alejó, Hermione se alegró en tener a alguien en quien confiar de esa manera, centró su atención en su plato aunque siguiera vacío.
–Hermione –saludó una voz junto a ella, sintió un escalofrió.
–Hola, Harry –devolvió el saludo como si nada.
Harry se sentó junto a ella y la miraba sonriente, en cambio ella evitaba verlo por lo que comenzó a servirse cereal, pero desde hace rato que el hambre se le había escapado.
–Ayer quería hablar contigo pero creo que ya te habías ido a dormir –comenzó Harry la platica sin saber mucho como comportarse.
–Si, estaba muy cansada…
Silencio. Totalmente incomodo que nunca les había pasado.
–¿Podemos hablar al rato? -–le pregunto Harry y ella solo asintió con la cabeza.
Harry no es tonto y conoce perfectamente a su mejor amiga, algo pasa y va más allá de lo que paso anoche, sintió un mal presentimiento. La miraba pensativo, ¿por qué no lo miraba a él? ¿Hay algo por lo que deba preocuparse?
"Deja de mirarla así Potter…" Draco ya no sabía a quien odiaba más, el idiota de Ravenclaw o a la cara rajada.
–Hermione, sabes que te quiero muchísimo, ¿verdad? –le dijo Harry después de un momento, sintió la necesidad de decírselo.
Por primera vez, Hermione lo miró, estaba sorprendida hacia bastante tiempo que no le decía eso y hacia mucho que esas palabras no le habían conmovido tanto como en ese momento. Esbozo una sonrisa y respondió:
–Yo también Harry… te quiero muchísimo.
Entonces ella se perdió en sus ojos verdes, quería llorar, desaparecer por un tiempo… no supo cuando pero tardó en darse cuenta que Harry ya tenía una mano en su cintura y se acercaba a ella. "No lo hagas, detente" pero su cuerpo no reaccionaba.
–¡Granger! –exclamó una voz e hizo que ambos se apartaran bruscamente.
–¿¡Qué es lo que quieres Malfoy!? –exclamó enojado Harry.
Draco lo miraba con odio, si fuera por él le echaría un maleficio en ese momento por atreverse a intentar besar a Hermione. "Aunque ella nunca se apartó" le dijo una vocecilla en el interior.
–Dije Granger, no la cara rajada… –le respondió cortante.– la profesora McGonagall te busca.
Hermione se levantó y siguió a Draco, dejando a Harry bastante confundido ya que ni un adiós le dijo. Cuando salieron del Gran comedor, Hermione se sintió aliviada de que Draco la hubiera llamado, sino fuera por él, en este momento estaría cometiendo un segundo error mucho más grave.
Draco estaba furioso, no lo podía esconder y eso no le gustaba. Volteo hacia ella, a pesar de que su rostro era una mascara de indiferencia, sus ojos mostraban el coraje que tenía.
–Creí que ayer ya habías cumplido la apuesta –le dijo intentando no sonar tan demandante pero no lo logro.
Hermione lo miró desconcertada, ¿no sé supone que iban con McGonagall? Fue muy obvio que él se dio cuenta que Harry y ella estuvieron a punto de besarse.
–Yo creí que no te interesaba Potter -siguió diciendo Draco, respiraba deprisa por querer controlar sus emociones.
–¡Eso a ti no te incumbe Malfoy! –le contestó desafiante.– Ya ganaste la apuesta, ¿qué más quieres?
"A ti…" penso sin más.
–¿Hasta cuando esperarás para decirle a Potter la verdad? –preguntó ignorando sus pensamientos.
–¿Cuál verdad Draco? ¿Qué el beso fue una apuesta o que tu no soportas que él este cerca de mi? –exclamó Hermione.
Aquello fue peor que el puñetazo en tercer año. La manera en que ella le acaba de reclamar sólo significo una cosa para Draco: Hermione ya sabe sobre sus sentimientos y a ella no le importa en absoluto.
Hola,
Gracias por los reviews del capitulo anterior, no he tenido tiempo de contestarlos pero lo haré pronto.
Bueno aqui les traigo un nuevo capitulo en tiempo record ;) como verán aún Hermione no le aclara muy bien el asunto a Harry pero por otro lado Draco mostró su lado totalmente celoso (me encanta). El prox capitulo se viene algo grande. Espero les haya gustado este.
Pueden seguirme en twitter como cuasiescritora.
Dejen reviews para hacerme feliz.
Besos!
