Antes de que empiecen a leer, una rápido aviso :)
Tengan preparada esta canción: www. youtube watch?v= 2JQ1YDsFxEg (quitenle los espacios)
Yo les señalaré donde ponerle play, disfruten el capitulo.
Llevaba varios minutos mirando por el lugar donde se perdió de vista Hermione. Lo había dejado ahí plantado a la mitad del pasillo, mientras Draco se debatía entre estar furioso y herido, afortunadamente su orgullo lo hizo reaccionar haciendo que se moviera del lugar, también tenía una sensación de humillación.
"Maldita sangre sucia…" ¿Cómo y cuándo se dio cuenta? Camino directamente a las mazmorras inconscientemente, de pronto se vio enfrente en la entrada a la sala común de Slytherin, de mala gana dijo la contraseña y entró. Inmediatamente se encontró con casi toda la casa de Slytherin ahí metida, lo único que quería era estar solo, trató de pasar desapercibido pero fue imposible, la mayoría le hablaba o lo saludaba por respeto. Ignoró a cada uno de ellos.
–¡Hey Draco! –gritó Blaise para llamar su atención, estaba con Pansy, Crabbe y Goyle sentados en los mejores sillones.
Draco los miró, en seguida sus amigos se dieron cuenta del estado emocional de su líder, así que ya no insistieron. Vieron como subía las escaleras rápidamente directo a su dormitorio. Pansy se levantó para seguirlo, quería preguntarle que había pasado pero la mano de Blaise la detuvo, por experiencia sabían que lo mejor es dejarlo tranquilo sino puede terminar desquitándose con ellos.
Draco llegó a su habitación y azotó la puerta con fuerza. ¿Por qué se empeñaba en negarlo? ¿Por qué se empeña en aferrarse a un futuro que no existe? Se maldecía una y otra vez por haberse permitido que ella entrará cada vez más a su ser, ahora quería echarse para atrás pero resulta totalmente imposible desecharla. Recordó nuevamente la escena en el gran comedor, cuando Potter llegó y en el momento en que él los vio, una punzada de dolor atravesó su pecho, cuantas veces antes de dormir últimamente él ha imaginado probar los labios de ella y ahora todo se echó a perder. Ella lo odia sobre todo lo desprecia cualquier cosa de él, tal y como deseaba, pero ¿por qué no se siente satisfecho?
"Porque lo que quieres es tenerla a tu lado, no que se aleje…" contestó una vocecilla en su interior que maldita sea, tiene razón.
Recordó la noche anterior, lo que más le dolió ver fueron los ojos llenos de lagrimas de Hermione y el coraje en su expresión cuando le dijo que había ganado. En realidad se sentía el más grande perdedor… dejó que su orgullo decidiría por él y ahora se arrepiente. "¿Si voy hablar con ella…?" Pensó tratando de encontrar una manera de arreglar las cosas… una última esperanza.
"¿Y decirle que la amas?" se burló de él la vocecilla en su interior.
"¿Por qué no?" se desafió, ¿Qué más podía perder? El orgullo ya lo perdió desde el momento en que acepto que siente algo por ella y ahora sólo queda una oportunidad para decirle todo, lo peor que puede suceder es que ella lo rechacé cruelmente… sonrió tristemente sabiendo que no soportaría eso.
"Nosotros no tenemos el lujo de amar, grábatelo bien Draco" recordó una vez que le dijo su padre cuando era niño porque le preguntó que significaba ese cosquilleo que sentía cuando vio a una de las hijas pequeñas de un empresario importante. Recuerda que Lucius se volvió serio hacia él y lo regaño diciéndole que esas son cursilerías y estupideces que sólo hace a uno débil y no es digno de ser un Malfoy. Desde ese momento comenzó a bloquear cualquier emoción que lo haga ser débil, de acuerdo a los conceptos de ser un Malfoy.
Por ello nunca se ha dado el lujo de querer a alguien, excepto su familia. Todas esas chicas con las que había salido era puro entretenimiento, a ninguna de ellas las quiso… ¿por qué nadie le dijo que hacer con la excepción? ¿Cómo lidiar con ello? Se sentía tan frustrado y enojado consigo mismo, comenzó a golpear varias veces la pared desesperado por descargar todo. Maldijo a su padre… a su apellido… a su estatus social… a las estúpidas reglas que le enseñaron… a si mismo… y a Hermione por atraparlo de aquella forma. Paró hasta que pequeñas gotas rojas frotaban de sus nudillos y se sentó exhausto en la cama. "¿Y si fuera ella… la indicada?"
Hermione no dejaba de darle vueltas al asunto. La manera en que Draco Malfoy le reclamó a ella la dejó… ¿esperanzada? No quería sentirse ilusionada pero por Merlin, al menos que fueran algo él no tendría porque reclamarle. Al menos que él no sintiera nada hacia ella, no tendría que ponerse celoso, sin embargo…
Quería de alguna forma sentirse culpable o traidora al sentir algo por Draco, en cambio se sentía así por besar a Harry. A estas alturas, ya ni siquiera podía odiarlo como antes, obviamente se sentía enojada con él pero nada más y eso la comenzaba a desesperar. No quiere enamorarse de alguien como él, es lo que menos buscaba en querer conocer a Draco y ahora ella solita será responsable si sale con el corazón roto. La castaña sintió un nudo en la garganta y se llevó una mano al pecho, por Merlin, no quiere enamorarse de él. Para él sólo sería un capricho o una aventura más, por ejemplo si se besaran -Hermione se ruborizó sólo de pensarlo-, para Draco sería sólo un beso… para ella sería todo.
Si sólo Draco le diera alguna señal o razón para sentirse esperanzada…
Ya eran como las seis de la tarde y Hermione Granger se paseaba sola por los pasillos, fingiendo que hacia ronda pero en verdad es que estaba perdida en sus pensamientos. Se detuvo a mirar por la ventana, el día esta exactamente como su estado de animo, las nubes grises se parecían a la culpabilidad, confusión y decepción que no la dejaban en paz, el aire frio parecía como la inseguridad de lo que pasará después y la amenaza de lluvia igual es la amenaza de que en cualquier momento Hermione se echará a llorar.
–Granger –la llamó de pronto la persona que menos quería ver en ese momento.
Hermione se alejó de la ventana y siguió su camino como si nada, ignorando a la persona que la seguía.
–Quiero hablar contigo –le insistió, en ese momento Draco Malfoy estaba dejando a un lado su orgullo, llevaba una hora buscándola por lo pasillos.
Y sirvió, Hermione se detuvo un momento, "no caigas en su juego" quiso seguir caminando pero de pronto una especie de humo negro la envolvió, Draco sorprendido sin pensarlo fue hacia ella para ayudarla, pero ambos quedaron atrapados en ese humo intenso.
–¿¡Qué estas haciendo!? –exclamó Hermione asustada, quiso usar un hechizo pero ninguno funciono.
–¿Qué te hace pensar que yo estoy haciendo esto? –le respondió enojado por pensar lo peor de él.
–No me sorprendería, ¿sabes? –le respondió sin pensar que aquello hirió a Draco.
En medio de todo el relajo, una risa traviesa se escuchó, era la risa de Peeves, el Poltergeist. Sin tiempo para reclamarle algo, los empujó con fuerza hacia un armario de escobas, Hermione casi se cae por tanto desastre que había además de que choco contra la pared, casi al instante Draco choco contra ella. Con el fuerte ruido de la puerta cerrándose, supieron que los había encerrado. Peeves se alejó de ahí riendo y cantando su travesura.
–¡Apartate! –exclamó Hermione empujando a Draco tratando de ignorar las sensaciones que le provoca estar tan cerca de él.– Me estas aplastando
Draco se apartó, pero casi cae ya que había un montón de cosas de limpieza en ese pequeño armario. Ambos por un momento se quedaron a ciegas, el cuarto estaba oscuro pero gracias a una pequeña ventana, podía entrar un poco de luz que con eso poco a poco sus ojos se acostumbraron a la oscuridad del armario.
Hermione caminó hasta la puerta y trató de abrir pero fue inútil, en ese momento odiaba con toda su alma a Peeves. Pronuncio un "alohomora" pero no funcionó, ¿ahora cómo saldrán? Comenzó a tocar la puerta desesperada.
–¡Alguien abra la puerta! –exclamó varias ocasiones.
–Granger, ¿a qué le tienes miedo? –preguntó maliciosamente una voz a sus espaldas. Volteo a mirarlo, no podía verlo completamente, solo algunas de sus facciones y parte de su cuerpo, con la poca luz que había sus ojos parecían como de plata, brillantes e hipnotizadores.
–No le tengo miedo a nada, simplemente no quiero estar aquí –le contestó cortante.
Draco no sabía si estar encerrado con Hermione que tan bueno podría ser. "Diselo ahora…". Tal vez lo peor de la situación era que la mayoría de los estudiantes se encontraban cómodamente en sus salas comunes, muy difícil que alguien los escuché y salve de ahí.
Hermione siguió pegando a la puerta pero después de algunos momentos se cansó. No podía creer la suerte que tenía últimamente, encerrada en un armario con Draco Malfoy… ¿por qué el destino se empeñaba en que se encontrarán?
–¿Ya acabaste? –preguntó Draco al ver que se había dado por vencida.
Hermione no respondió, volteo hacia Draco y se recargó en la puerta. Se miraron durante un rato, como evaluándose uno al otro tratando de descifrar aquello que los había atrapado… como si de esa forma todas las respuestas pudiesen aparecer frente a sus ojos pero no fue así.
–Quiero salir de aquí –murmuró Hermione, tenía la gran tentación de acercarse más de lo debido a Draco.
–¿Por qué no le hablas a ese idiota de Ravenclaw? –propuso Draco frustrado de que ella lo despreciara tanto.
Hermione lo fulminó con la mirada.
–Déjalo en paz –le contestó la castaña defendiendo a su amigo.
–¿Por qué? ¿Acaso también lo tienes en las manos como a la cara rajada? –la retó.– ¿O es él de quien estas enamorada?
–¿Si así fuera qué? –se la regreso, Draco en seguida sintió los celos envolverlo poco a poco.– Malfoy ya ganaste la apuesta, ¿qué más quieres?
–Pues tal vez no es suficiente haberla ganado… Porque más bien creo que perdí… –confesó Draco con una mirada peligrosa que ella no supo interpretar.
Hermione lo miró sorprendida, ¿de qué estaba hablando? ¿Cómo que perdió? Su corazón dio un vuelco por esas palabras. No supo que responder, de pronto sintió la urgencia de salir de ahí, comenzó otra vez a golpear la puerta y a gritar que alguien los ayudará.
–¿Por qué la urgencia de salir Granger? –le preguntó con esa característica de arrastras las palabras.
–No quiero estar aquí contigo –respondió enseguida demasiado nerviosa. "Mentira…"
–¿Prefieres la compañía de la cara rajada? En verdad no te entiendo Granger, o te interesa uno o te interesa el otro… – "O soy yo…" insistió Draco, quería respuestas ya.
–¡Eso no te incumbe! –exclamó dándole la cara.
–¡Claro que me incumbe! ¿No lo ves? ¿Por qué no dejas de evadir el tema y dices la verdad? –le espeto Draco.
–¿Es mi imaginación o estas celoso? –le lanzó la bomba sin más, él no era el único con ansias de respuestas.
Draco por un segundo se paralizó pero agarró el coraje y dejo el orgullo, se acercó a ella y dijo con voz clara:
–Y si así fuera, ¿qué?
Hermione se paralizó, hasta este momento se dio cuenta lo cerca que estaban ambos, al parecer inconscientemente se acercaron y ahora estando tan cerca… pero eso no era lo más sorprendente sino ¿Malfoy celoso? ¿Y si esa era la señal que ella buscaba? No pudo evitarlo y desvió sus ojos a los labios del rubio…
De pronto la puerta se abrió con un chirrido, Filch se encontraba en el marco de la puerta confundido de encontrarlos ahí adentro.
–¡Malditos mocosos! ¿Qué hacían ahí? –soltó enojado.
–Gracias… –murmuró Hermione antes de pasar al lado del conserje y salir rápidamente del armario sin mirar atrás. "¡Por Merlin! Estuve a punto de… ¡otra vez!"
[Denle play a la canción]
No estaba segura de adonde ir, simplemente quería desaparecer por un rato, tan siquiera lo suficiente como para olvidar todo respecto a Draco. En estos momentos le dejó de importar todo lo demás: las clases, sus amigos, los exámenes, incluso que por algún lado aún Voldemort está vivo… ¿cuándo se hubiera imaginado que Draco se volvería su mayor preocupación?
Camino por pasillos y pasillos, subió y bajo escaleras sin rumbo fijo hasta que por fin se cansó, terminó en uno de los patios del castillo el cuál era el único que tenía una fuente en el centro y bancas de piedra alrededor. No le importaba el aspecto de éste, quería escapar. Se acercó a la fuente y miró hacia arriba, hacia el cielo que estaba más negro que hace rato.
Cerró los ojos por un momento tratando de no pensar en absolutamente nada, concentrándose en los latidos de su corazón. Pero no duró mucho su tranquilidad cuando sintió su presencia, no necesitó verlo para saber que Draco ya estaba detrás de ella.
–Hermione –dijo, era la primera vez que la llamaba así.
–¿Por qué me seguiste Malfoy? –preguntó Hermione cansada dando la vuelta para enfrentarlo.
"Porque ya no puedo estar sin ti…"
–Porque te debo una explicación –respondió Draco a pesar de sus pensamientos.
–No me interesa –la respuesta era lo suficientemente fría para que Draco sintiera la punzada de dolor al rechazo.
Una luz blanca inundó sus vistas y enseguida se escuchó un terrible estruendo sacudiendo el ambiente, estaba a punto de llover pero ninguno de los dos se inmuto por ello.
–Aún así te lo diré, te guste o no –respondio de la misma manera cortante.
Trató de acercarse pero ella se alejaba, esbozo una media sonrisa, que irónico era la situación porque ahora él deseaba acercarse y ella no…
–Deja de huir Hermione –soltó sin más seriamente, taladrandola con su mirada gris.
–Yo no estoy huyendo de nada… –mintió la castaña sintiendo como si su corazón quisiese salir de su pecho.
–Yo pensé que los de Gryffindor eran valientes… –la provocó Draco.
–¡No te atrevas a llamarme cobarde! –exclamó Hermione ofendida.
–¡Entonces deja de huir sobre lo que sientes!
Hermione lo miró sorprendida, mientras otro estruendo aún más fuerte sonó, así como la tensión entre los dos crecía. Su mirada gris parecía como la tormenta que estaba a punto de desatarse en el ambiente y se sentía indefensa de él. "¿Acaso lo sabe…?"
–Tú no tienes ni idea sobre lo que siento –contestó Hermione seriamente, su instinto le decía que saldría herida de ello así que prefirió fingir no sentir nada.
–Te equivocas, sé exactamente lo que sientes porque de alguna forma yo soy el culpable –"y porque estoy igual que tú" respondió Draco.
–No es cierto –apenas murmuró la castaña por el nudo en la garganta que se le formó al verse atrapada.
–Niega lo que quieras pero lo veo en tus ojos.
–No sé porque quieres echármelo a la cara pues es exactamente la misma mirada que tienes tú –se aventuró a responder.
"Ahora si estoy atrapado" pensó Draco quedándose de piedra.
Indirectamente, lo estaban admitiendo. Ambos tenían el pulso acelerado porque saben que después de esto, nada será igual. Todas sus dudas respecto a sus sentimientos estaban quedando dispersos… Draco se acercó un poco, esta vez ella no se hizo para atrás.
–Entonces, ¿qué haremos? –preguntó Draco sin pensarlo.
Hermione lo miró aún más sorprendida, ¿acaso era una broma? Por su expresión se dio cuenta que hablaba en serio. "¡Por Merlin! Sólo besame…" pensó pero se contuvo, no quería exponerse más.
–No haremos nada –soltó cortante Hermione, la mirada de Draco perdió todo rastro de indiferencia.– ¡Sólo miranos! Somos totalmente diferentes
–Es lo que lo hace interesante –repuso Draco retando a que dijera más. Al parecer a Hermione aún le cuesta admitirlo, pero él ya no.
–Tú eres un Slytherin y yo de Gryffindor, tú eres un sangre pura y yo una sangre sucia –exclamó como si aquello fuera suficiente para que entendiera.
–Es obvio que aquello ya no me importa –contesto serio.
–Pero… ayer tú dijiste –balbuceó Hermione mientras recordaba las crueles palabras que le dijo.
Draco se agarró el cabello desesperado, en ese momento se veía tan humano como nunca antes lo había visto Hermione, por primera vez se dio cuenta de la verdadera faceta de él.
–¿No lo ves? Soy un idiota Granger… he hecho estupideces para que te alejaras de mi pero nada funcionó, te metiste directamente a mi y ahora no puedo sacarte. Y no quiero hacerlo… –confesó Draco sin aliento, como si llevará mucho tiempo cargando con ello y finalmente lo soltaba.
Otro rayo de luz blanca inundó su vista, Hermione comenzó a sentir una sensación cálida en su pecho. No lo podía creer, al parecer Draco había pasado por la misma desesperación, confusión y frustración que ella. El sentimiento es mutuo.
–No fue mi intención causarte todo eso pero ahora ya no se puede hacer nada… –contestó Hermione desconcertada.– Lo siento
Draco la miró ofendido, ¿cómo era posible que se burle de él de esa manera? Le acaba de decir lo que siente por ella… Lo que nunca había dicho por ninguna chica se lo acaba de decir a la persona quien menos imagino, dejó a un lado su maldito orgullo por ella ¿y así le respondía?
–¿Eso es todo? –preguntó frustrado y enojado.
–¿Qué más quieres que te diga? –exclamó Hermione.
–No puedes hacer esto… –dijo Draco llenó de resentimiento.– No puedes dejarme así nada más, así que dime una buena maldita respuesta.
Entonces ella explotó:
–¿¡Quieres que te diga que cada momento que no te veo tengo muchas ganas de estar contigo!? ¡Qué adoro la forma en que nos miramos en los pasillos o entre clases y las sonrisas que compartimos en el Gran Comedor! ¡Qué cada vez que estoy contigo siento algo distinto e intenso! ¡Qué… Por Merlin… de una manera inusual yo te quiero!
Draco la miraba sorprendido, sus latidos estaban fuera de control así como una sensación de inmensa euforia se instaló en su pecho, suspiró:
–Eso es suficiente…
Y entonces la besó…
Hola :)
este es sin duda uno de mis capitulos favoritos y que he disfrutado más escribir.
Finalmente ya no lo pudieron reprimir más, ambos comenzaban a sentirse mal por tener que guardarlo y eventualmente explotaría. Sé que este capitulo puede ser algo corto pero así tenía que ser. Además ya en el próximo veremos más sobre lo que sucederá con Harry...
Espero hayan disfrutado el capitulo al igual que la canción. En mi opinión, Hurts es el soundtrack perfecto para esta pareja.
Haganme feliz con un review :)
Besos!
