Aquella debía ser fácilmente la décima vez que Patrick se giraba en su cama. Era incapaz de dormir, por más que lo intentaba, era incapaz. ¿La razón? Susan. Aquella tarde hubo entrenamiento general de todo el grup, el cual consistió en una maratoniana sesión de darle unas cuantas vueltas- quien dice cuantas dice más de cincuenta veces- al perimetro del bosque de Kadick, para posteriormente hacer otras tantas flexiones, dominadas, y un largo etcétera. ¿Y que tiene que ver Susan en todo esto? Simple: por alguna razón en aquella ocasión no llevaba unos pantalones deportivos normales, sino unos leggins que, para bien o para mal, se hacían transparentes cuando ella se agachaba, por lo que Patrick pudo ver en reiteradas ocasiones las bragas de la dama del tiempo. Además de eso, los leggins debían ser un par de tallas menos que los que debería llevar, por que se le delineaban a la perfección las nalgas. Suspiró, así no arreglaría nada, así que cogió el móvil y lo revisó, a ver si así al menos le entraba sueño. Precisamente al abrirlo vio que Susan estaba conectada.
-Hola Susi- le escribió. Segundos más tarde, recibió la contestación- Hola. ¿Nos vemos?- le escribió ella.
Patrick comprobó la hora- ¿Algo tarde, no?- le respondió el chico- Jajaja, vi como me mirabas esta tarde, y creo saber porque andas despierto a estas horas....- le respondió la chica.
Patrick suspiró, esa chica le conocía demasiado bien- ¿Donde?- le escribió- En mi cuarto, Marin salio a no se que y no volverá hasta dentro de un buen rato- le respondió.
Entonces, ante Patrick se abrió un portal, y ya se podía ver al otro lado a Susan. Patrick pasó y, una vez que lo hizo, el portal se cerro. Ya frente a frente, ella le beso con ganas, abrazándole con cariño.
-Hmmmm...- gimió ella, mientras le quitaba la camisa al chico, dejando así que ella viera su pecho. Susan se relamió, no estaba cachas, pero ese remolino que tenía en el centro era super atractivo para ella. Fue entonces que se decidió a besarle el cuello a su novio, quien solo se dejaba hacer, un tanto sorprendido por la actitud de ella, pero no le importaba. Los besos poco a poco fueron bajando, primero le marcó algo el cuello, para después bajar a su estomago, el cual subía y bajaba agitado por la respiración del muchacho, hasta llegar a su entrepierna. Allí, ella posó la mano derecha, mientras que le sonreía con picardía, dándole a entender que ella quería el mismo trato. Y eso hizo, le retiró la camisa y luego el sostén, dejando ver sus bien formados senos. Patrick empezó a masajearlos con cariño, mientras besaba a la chica en el cuello, aunque pronto pasó a chupar los pezones de ella, los cuales ya para ese momento estaban ya duros.
-Ahhh... si... ahhh...- gimió ella, la lengua de Patrick se movia con agilidad, lamiendo sus pezones como todo un profesional. Entonces, mientras con la boca lamia uno, el otro era atendido por los dedos del chico, y se iban alternando. Tras unos gloriosos minutos, el chico se acercó hasta la pelvis de ella, y, con los dientes, le retiró el pantalón. Para su sorpresa, ella no llevaba nada debajo, así que se encontró de bruces con la vagina de ella, ya con algunas gotitas saliendo de la misma.
Ni corto ni perezoso, empezó a lamer la vagina de la chica, quien gimió de placer al notar la lengua del chico acariciar su clítoris. Además de los lametazos, Patrcik incorporó al rato los dedos, lo cual hizo que Susan gimiera más fuerte aún. Estaba claro que su novio sabía apretar los botones adecuados. Y tan bien los apretaba, que Susan no pudo reprimir el orgasmo, el cual iba con regalo, pues de su clitoris salió un liquido transparente que enseguida manchó la cama, pero eso a les dio igual a ambos, el placer que acababa de sentir Susan era indescriptible.
-Ven aquí, guapo- le susurró Susan, mientras obligaba al chico a tumbarse. Este obedeció, y enseguida supo de las intenciones de ella, pues enseguida le retiró el pantalón. Gimió, con una mezcla de placer y desesperación, pues Susan, a pesar de haber sacado su duro miembro, lo estaba masajeando con los senos, pero solo se limitaba a eso. Ella se rió al ver su cara, así que decidió dejar de hacer sufrir a su novio, y se metió el pene de Patrick al completo en la boca, lo cual le costó ya que meterse 15 cm de duro y grueso miembro era complicado para cualquiera, pero varios siglos de vida te dan la oportunidad de entrenar para esas cosas. Patrick sabía que Susan ya había estado casada ante, con un chico que por cierto ni había nacido pues este es del futuro, pero le daba igual, ahora la chica era su pareja, y no le importaba los romances que halla vivido, más aún si quedaban más de cien años para que los padres de ese romance nacieran.
-Ahhh... Susan... que... bien... ah... lo haces...- gimió él, con fuerza, pues la chica a pesar de ir despacio la mía el miembro de arriba a abajo cuan largo era, mientras masajeaba los testículos del muchacho con una mano. Llegado un punto, ella solo tenía en la boca la punta del pene, mientras que con una mano masajeaba el resto del cuerpo del mismo, lo cual aumentaba más aún el placer del chico. Sonrió al notar que los gruñidos por parte del mismo se intensificaban.
-Me... corro... Susan...- gimió Patrick. Entonces, ella simplemente se sacó el pene de la boca y lo masajeo con mucha rapidez. En cuestión de segundos, el semen cayó en la cara de Susan y un par de gotas en sus senos, lo cual le encantó a la chica, quien sonreía y limpiaba con la lengua los restos de semen del pene del chico.
Tras eso, ella misma se limpió la cara con la mano y los senos también, llevandose parte del semen a la boca, saboreandolo. Sonrió, sabía bien- ¿Te gusto, mi amor?- le preguntó entonces.
Patrick solo asintió, pero se notaba que aún no estaba saciado del todo, pues su miembro aún estaba duro. Con una sonrisa, se le abrazó desde el cuello, y se sentó encima del chico, masajenado la erección con las nalgas. El chico aprovechó ese momento para apretarle las nalgas a la chica, probablemente el suyo era el culo más grande de las chicas del grupo, y lo sería de no estar Aurora y Sam en el mismo. Sonrió, le gustaban las mujeres con trasero grande, y para su suerte Susan lo era. Vale, con ropa no se le notaba, pero cuando se desnudaba y andaba de forma provocativa... esos eran otros cantares. La chica entonces bajó la mano hasta el miembro del chico, y lo dirigió hacia su vagina. Entonces, bajó poco a poco hasta sentarse sobre la cadera del chico, y, entonces, comenzó a subir y bajar, primero despacio, aunque después aumento el ritmo. Patrick podía ver en primer plano los pechos de su amada subir y bajar con cada sentada que daba, con cada gemido el ritmo aumentaba hasta mantener un ritmo constante. Fue entonces que Patrick no pudo evitar agarrar los senos de ella y apretarlos con firmeza, a lo que ella gimió de nuevo. Por Dios, eso si que le ponía a mil, los gemidos de la chica, que a pesar de sacarle más de dos siglos de edad aparentaba tener la suya, era como el canto de los ángeles para él.
-Oh... si... más... fuerte...- gemía ella, dado un punto ella le había dejado a Patrick llevar el ritmo de las acometidas, lo prefería ya que ella era de dejarse llevar por la pasión, Patrick en cambio prefería ir más despacio, sentir más la unión que la relaciones carnales permitían con la pareja. Eso sí, Patrick mentiría si una sesión a toda velocidad no le gustara casi tanto como una lenta.
Para poder hacerlo mejor, decidieron cambiar ligeramente de postura. Susan se colocó de espaldas a Patrick, siendo esta posiblemente la posición preferida del muchacho, ya que así podía ver como las nalgas de ella chocaban entre si cuando cabalgaba sobre su miembro, y para el muchacho no había mejor vista. Susan sabía de eso, por eso lo hacían en ocasiones, pero no siempre ya que ella prefería mirar a su novio y poder besarle, lo cual era imposible si estabas de espaldas. Estando en esa posición, Patrick aprovechó para darle fuertes nalgadas a Susan, quien no pudo reprimir los gemidos, le gustaba que Patrick hiciera eso, más si ademas de la nalgada esta iba acompañada de un suave pero firme apretón. Y como su novia le daba el gusto, ¿porque él no a ella? Así que ahí estaban, ella dando poderosas sentadas sobre él, y Patrick apretando sus nalgas y dandole palmadas en ellas.
-Me... me corro... Susi...- le gimió casi al oído Patrick, cuando estaba cerca de eyacular siempre se ponían cerca el uno del otro, como si así se acercaran más aún. Efectivamente, Susan notó con satisfacción como, de una última sentada, su novio soltaba una generosa cantidad de semen dentro de ella.
Entonces, ella se levantó y miró a los ojos a su novio, la erección del chico aún no bajaba, pero ella estaba dispuesta a hacerle ver el cielo en esa última tanda. Con una sonrisa, acercó su frente a la del chico, con los ojos cerrados, y, con suavidad, le besó los labios. Entonces, Patrick notó como sus mentes se unían, una unión que ella, antes de empezar a mantener relaciones de ese tipo, le había explicado. Tras una larga verborrea y una explicación bastante larga-que no aburrida, pero difícil de entender- Patrick se quedó con lo importante: eso les hacía estar más unidos aún y el placer era infinitamente mayor.
-¿Listo?- le preguntó ella cuando se separaron, con una suave sonrisa, mientras se mojaba los labios con la lengua. Un suave asentimiento de Patrick fue toda respuesta, y ella procedió: se sentó sobre Patrick, y se sentó de nuevo en la erección del chico. Solo que esa vez el placer se vio multiplicado por mucho, gracias todo a ese vinculo. Los sentidos extremadamente desarrollados de Susan, más los de Patrick hacían una unión de placer y sobre todo amor indescriptible. Con un gemido de placer constante saliendo de la garganta de ambos, el baile del amor volvió a ponerse en marcha, a un ritmo ni rapido ni lento, simplemente el ideal para ambos. El frenesí de placer era tal, que Susan apenas pudo contener el orgasmo que le llegó poco después de empezar, seguido rápidamente de otro. Y Patrick, por cosa de aquella unión, los sintió con tal fuerza que él también alcanzó el orgasmo y hasta eyaculo, para volver a tener otro orgasmo. Si, definitivamente aquella unión era el mayor descubrimiento hecho por nadie en el universo. Cuando sus respiraciones se hubieron serenado, y aún con la unión psíquica en funcionamiento, se miraron a los ojos. Sin siquiera decirlo con los labios, ambos se dirigían palabras de cariño, cariño que sentían nacer del corazón del otro, todo gracias a la unión que ahora tenían. Y lo sentirían igual sin la unión psíquica, solo con sentir la energía del otro lo sabrían.
-¿Te he dicho alguna vez que estas bellisima con el pelo así?- le preguntó Patrick, mientras pasaba un dedo por el pelo de ella. Estaba suelto y caía ligeramente en su pecho, dando un marco perfecto a sus facciones. Ella sonrió- Sí, mi amor, a diario- le recordó ella.
Tras eso, se tumbaron juntos, y, tras un tierno beso, se apoyaron el uno en el otro y se taparon con una manta. Poco a poco, se quedaron dormidos, y si bien Susan no necesitaba dormir mucho, Patrick si. Con una sonrisa, ella observaba dormir a su amado, sin poder resistirse a juguetear con un dedo sobre el pecho del chico.
-Yo también te amo, mi vida...- comentó ella al rato, mientras en su mente se dibujaban los suelos que el tenía, la unión aún perduraba y ella veía con nitidez lo que el soñaba. De vez en cuando le gustaba hacerlo, era como viajar al subconsciente del otro, siempre con el permiso de Patrick, claro.
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En fin chicos, esta era una idea que tenía desde hace tiempo, hacer lemons con guardianes, y la verdad creo que queda muy bien ^^ espero que os guste a todos y a ver si esto prospera! Me gustaría que me dijérais que pareja queréis después de esta y en que situación, aunque esto claro no impedirá que siga con el fic de donde viene esto ^^ importante, no se revelará trama, así que podreis leer sin miedo, si no entendeis por que Jeremy tiene poderes simplemente leed mi fic Codigo Guardianes, ahí viene todo muy bien explicado ^^
