Hola a todos! Traigo la sexta parte, espero la disfruten! :D
...
Shaka y Mu se tranquilizaron después del intenso episodio que acababan de vivir, Mu no podía culpar a Shaka por borrarle la memoria, él entendía los motivos de su amigo, que prefirió cortar todo de raíz y apartarse, aunque esa decisión le causara un profundo dolor.
Cuando Shion se enteró de que Shaka le borró la memoria a Mu, al principio se molestó por el atrevimiento del rubio, sin embargo, después de pensarlo bien lo considero lo mejor, pues así protegería a su alumno del semi Dios, quien había desarrollado demasiado poder como para seguir siendo compañero de entrenamiento de su terco discípulo. Shion, siendo tan sobre protector con Mu, ordenó al resto del santuario que no le dijeran al lemuriano ninguna palabra al respecto, alegando que solo le ocasionarían dolor y tristeza. Sin embargo, después de que Shaka borrara sus memorias no pasó mucho para que Mu se fuera de las 12 casas a Jamir y eso ayudó a Shaka a mitigar su tristeza y seguir con su vida. Se volvió nuevamente a su objetivo principal, la iluminación, el cual había dejado un poco de lado por pasar tiempo con Mu.
Pero cuando el ariano volvió al santuario, convertido ya en un hombre, mas preservando su bondad y alegría como aquel niño, Shaka no pudo evitar enamorarse de él. Sus sentimientos eran demasiado fuertes, habían trascendido el tiempo y la distancia. De niño obviamente él no lo comprendía, pero fue cuando Mu volvió que cayó en cuenta de que siempre había estado enamorado del tibetano, y que lo que había hecho, había sido en función de ese amor que le tenía.
Mu por su parte, a pesar de ser muy intuitivo e inteligente, del amor sabía mucho y poca cosa, amaba a Shaka, si, pero lo amaba como amaba a todo y todos. El lemuriano amaba a Kiki, a su difunto maestro, a todas las criaturas, a sus compañeros de armas…amaba la vida, amaba la profundidad y misterio de la muerte, pero el amor romántico hoy en día no lo sentía por nadie. Por lo tanto, lo que él veía en las acciones de Shaka no era eso, era simple y puro amor, y sus acciones para con él rubio tampoco las calificaría de románticas.
Ambos caballeros decidieron que lo más prudente era volver al campamento, ya se estaba haciendo tarde y ninguno de los dos había desayunado. Tuvieron que caminar de vuelta ya que Mu no tenia energía para tele transportarlos de regreso, de cualquier modo no estaban muy lejos y caminar les ayudaría a que se des hincharan sus ojos y recuperaran sus semblantes.
Cuando pudieron divisar el campamento, Mu extendió su brazo para impedirle el paso a Shaka (como acostumbra hacer con todo mundo)-Espera, ¿Qué vamos a decirles?
-No tenemos porque dar explicaciones-
-Sabes que nos preguntarán.
-Tu déjamelo a mí-le sonrió Shaka, mientras empujaba con delicadeza el brazo de Mu para abrirse camino, dejando atrás al lemuriano. Mu solo suspiró y se quedó un momento en donde estaba, permitiéndole a Shaka manejar la situación por su cuenta.
-¡Shaka!-gritó Aldebarán al verlo, más inmediatamente notó la ausencia de su amigo-¿Dónde está Mu?
-¡Alde! ¡Los gritos!-le replicó Milo, tocándose la cabeza con ambas manos, pues tenía una terrible resaca y todos los ruidos le molestaban.
Shaka los ignoró a ambos y comenzó a guardar la casa de campaña, los dos caballeros se voltearon a ver confundidos.
-¿Y a este que le picó?-dijo Aldebarán, rascándose la cabeza.
Aioria, quien también se encontraba ahí y sabía que se habían ido muy entrada la mañana, permaneció callado, pero también sentía mucha curiosidad por saber en qué había resultado la "escapada" de sus camaradas.
-Vamos Shaka, sabemos que se fueron juntos desde temprano, porque cuando despertamos ninguno de los dos estaba… ¿al fin le dijiste toda la verdad?-le preguntó Aldebarán.
-Si-se limitó a responder el rubio mientras ordenaba sus cosas. Los tres caballeros abrieron los ojos como platos.
-¡Já, págame!-le gritó Milo a Aldebarán-¡Te dije que si se lo diría!
-¿Qué pasó con lo de los gritos, Milo?-refunfuño Aldebarán mientras se metía la mano en el bolsillo, notablemente molesto por haber perdido contra el peli azul.
Aioria volteó los ojos por la actitud de sus compañeros mientras Shaka se quedaba atónito, sorprendido por la falta de tacto de los caballeros de tauro y escorpio al apostar con algo así.
- ¿Y bien…entonces, todo bien entre ustedes?-Preguntó Aioria, haciendo con su pregunta un llamado desesperado a la compostura.
-Se podría decir que si-le respondió de nuevo Shaka. Cuando terminó de guardar la tienda, sacó las provisiones que él y Mu habían comprado y comenzó a preparar comida-Ahora que ya lo saben, quisiera que cuando Mu llegue aquí no lo molesten con preguntas tontas, el se encuentra débil por lo que no me detendré en mandarlos a alguno de los infiernos si lo incomodan… eso va especialmente para ti Milo.
-¡¿QUE DIJISTE GRANDISIMO IDIOTA?!-le gritó el escorpión, que sintió que había destilado todo el alcohol de su cuerpo por la ira.
-¡Shaka!-se escuchó a lo lejos, era Mu, quien estaba caminando ahora hacia el campamento-Deja de exagerar, no hay necesidad de que me protejas o mandes al infierno a alguien…Solo deben saber que ya se lo que ocurrió y que he perdonado a Shaka. Y aunque no pueda recordar nada de nuestra pasada amistad, no veo el porqué no podríamos ser amigos ahora.
Aldebarán miró al ariano a los ojos y esbozo una gran sonrisa-¡Me alegro por ti viejo amigo!-el tauro tomó a Mu por la cintura y lo alzó para darle un efusivo abrazo-¡te voy a extrañar!-el caballero de Aries, quien estaba ahora atrapado entre los fuertes brazos de su amigo, alzó una "ceja" –Pero si no me iré a ninguna parte-dijo casi sin aliento-Bueno, ahora que Shaka y tú han hecho las paces, es cuestión de tiempo para que todo vuelva a ser como antes-dicho esto Aldebarán puso a su amigo de vuelta en el piso, ante la mirada fusil de un tanto celoso Shaka.
-O mejor que antes…-sonrió Milo, quien había notado los celos del indio, sin embargo Mu no entendió su mensaje oculto y le devolvió la sonrisa-Eso espero Milo-Milo solo se golpeó la frente con la palma de su mano-Mu, eres demasiado puro para este mundo…
Los demás caballeros rieron (¿tengo que seguir mencionando que Shaka no ríe?) Mu los volteaba a ver a todos en repetidas ocasiones, sin conseguir entender de qué se reían.
Shaka entonces terminó de cocinar y le extendió a Mu un plato de comida-gracias Shaka-el lemuriano se dispuso a comer junto con el indio.
-Bueno, al parecer funcionó-pensó Aioria mientras veía comer a los dos asiáticos-nuestra Diosa no deja de sorprenderme con su sabiduría, mientras Mu este con nosotros, también lo estará Shaka…
-Me parece que ya es momento de regresar al santuario-dijo el caballero de Leo a penas terminaron de comer Shaka y Mu.
-De nuevo tomas el rol de jefe, Aioria-le reprochó Milo, pero esta vez con una sonrisa en el rostro-Eso es algo que se te da muy bien-Aioria le sonrió de vuelta-gracias Milo- el leo tomo sus cosas, seguido por el resto de los caballeros de Athena.
La diosa estuvo muy complacida de que sus caballeros regresaran con bien al santuario y aun mejor, notablemente unidos, como ella quería. Vio con alegría que Milo y Aioria habían disminuido sus peleas, además de que Aldebarán frecuentaba al escorpión para conversar, pues le simpatizaba su carácter transparente, desenfadado y noble. Shaka por su parte parecía estar más desenvuelto con sus compañeros y sus lazos con Mu crecían más cada día.
Aldebarán y Mu continuaban con su amistad, aunque las palabras del tauro eran ciertas, ya no lo veía tan frecuentemente como antes, pues Shaka lo invitaba constantemente a Virgo y en ocasiones se quedaba a conversar un momento con él cuando pasaba por su casa en camino a la del rubio.
Mu estaba acudiendo a virgo casi a diario pues Shaka le invitaba con la excusa de "devolverle sus memorias", el lemuriano, curioso como es, no se podía resistir a conocer su pasado con el rubio, así que no dudaba en subir hasta la sexta casa con ese fin.
Shaka podía devolverle todas sus memorias de golpe, pero además de que eso quizá sería muy extenuante para el peli lila, se estaría perdiendo de la dicha de verlo frecuentemente.
Ese día, Mu había invitado a Shaka a su casa, argumentando que se sentía apenado por que Shaka siempre lo atendía, así que quería regresarle el favor. Sin embargo, la gran diferencia entre la casa de Virgo y Aries era que en la de Aries había un pequeño, travieso e imprudente niño….
- Maestro, ¿Por qué esta tan animado el día de hoy? Se ha levantado más temprano de lo usual y no ha parado de limpiar el templo todo el día…
-¿Por qué no estarlo Kiki? Tendremos visita mas tarde-le sonrió Mu a su pequeño discípulo, quien solo lo miró con sospecha.
-Mmm… ¿se trata del señor Shaka verdad?-el pequeño lemuriano entrecerró los ojos mientras veía a su maestro sonreírle.
-En efecto así es, te agradecería que pusieras un plato extra en la mesa- dicho esto se dio la media vuelta. Mientras Mu se dirigía a la cocina, Kiki notó que estaba tarareando animadamente una molesta cancioncilla que venía tarareando desde hace días y que a Kiki estaba comenzando a sonarle tan agradable como un disco rayado.
-Podre ser niño pero no tonto… ¡aquí está pasando algo raro y yo lo voy a averiguar!
Aunque a Kiki a su corta edad no le pasaba por la mente imaginar que su Maestro podría estar interesado en el virgo, sentía que algo había cambiado en él un par de semanas atrás y coincidía con el hecho de que Mu pasaba demasiado tiempo con Shaka. Estaba aun pensando eso cuando el mencionado caballero llego a Aries. Era la primera vez que Kiki lo veía sin su armadura, le pareció más bien delgado y poco imponente por lo que le costó trabajo creer que ese hombre era el tan llamado "caballero de oro más cercano a Dios".
Shaka se le quedo viendo un par de segundos sin decir nada, pues recordaba vagamente haber visto al niño alguna vez. Kiki frunció el ceño- ¿Nadie le ha dicho señor que es grosero mirar fijo a los demás?
-¡Kiki!-se escuchó gritar a Mu desde la cocina, quien se apresuró a recibir al indio antes de que su pequeño alumno lo siguiera atacando-¡Hola Shaka!-dijo animadamente el tibetano, quizá un poco más alto de lo que pretendía al principio; Kiki arqueo una "ceja" su maestro se veía claramente nervioso, cosa que pocas veces en su vida le había tocado presenciar.
-Hola Mu-le regresó el saludo Shaka, con una ligera sonrisa-me temo que no me has presentado a tu amigo.
-¡Cierto! ¡Perdón! El es Kiki, es mi…-Mu tuvo que detenerse pues comenzó a escucharse un desastre en la cocina-¡la estufa! ¡La olvidé!-el peli lila salió corriendo ante la mirada incrédula de Shaka y su discípulo, quienes lo siguieron casi a hurtadillas para ver a un apurado Mu corriendo de un lado a otro apagando la estufa, cerrando y abriendo cajones con su psicoquinesis, retirando ollas sin protegerse las manos, quemándoselas y metiéndolas al fregadero, abriendo la llave caliente en vez de la fría…el pobre hombre estaba hecho un caos.
-Permíteme ayudarte-dijo Shaka acercándose al lemuriano, le tomó las manos y las observó con detenimiento, Mu se sonrojó de inmediato-no…no te preocupes, Shaka, no es nada-Shaka lo ignoró y tomo con su psicoquinesis un huevo del refrigerador, lo partió y lo puso en las manos de Mu-Con esto bastará-le dijo con una cálida sonrisa mientras frotaba el huevo en las manos de su amigo-¿Mejor?
-Sí, gracias-le contestó tímidamente el lemuriano. Kiki volteaba a ver a Shaka y luego a Mu, quienes se miraban a los ojos sin decir nada y parecían estar en otra realidad.
-Ejem-dijo el pequeño pelirrojo para regresar a esos dos a la tierra-Maestro, ¿Pudo salvar el almuerzo? ¡Me muero de hambre!
-Pues…no todo, pero si lo suficiente para que comamos los tres sin problemas.
Cuando al fin se sentaron a la mesa, Kiki ayudó sirviendo los alimentos mientras Mu iba por la tetera, Shaka ya se encontraba sentado a la mesa pues el tibetano insistió en que era un invitado y lo quería fuera de la cocina. Kiki miro al rubio con curiosidad y le dijo-Debe disculpar a mi maestro, el normalmente no es así, esto jamás nos había ocurrido.
-Descuida-le dijo el indio-no podría enojarme con el aunque quisiera.
Kiki seguía sin entender la amistad de esos dos, parecía que solo se dedicaban a verse, rara vez se hablaban y cuando lo hacían hablaban tan raro como Shaka lo acababa de hacer.
Finalmente llego Mu con el té, le sirvió primero a Kiki, después a Shaka y finalmente se sentó a la mesa para servirse el. Shaka tomó el té en sus manos y lo acercó a su nariz para absorber mejor su aroma.
-No tienes idea de cuánto extrañaba tú té-Mu se sonrojó inmediatamente por el tono que Shaka utilizó, como un susurro, cargado de nostalgia y algo más que el lemuriano no lograba identificar con certeza, pero lo ponía muy nervioso.
–…Es solo un té ordinario, nada especial-dijo agachando la cabeza y sonriendo tímidamente.
-Bueno, para mí no lo es.
El peli lila se sonrojó aun más y desvió la mirada del virgo tratando de que él no lo notara. Pero no cayó en cuenta de que estaba viendo de frente a Kiki.
-¿Maestro, se siente mal? ¡Su rostro está completamente enrojecido! ¡Yo sabía que no era normal que estuviera cometiendo tantas tonterías! Debe estar terriblemente enfermo, quizá tenga fiebre…-
Mu movía las manos en todas direcciones, desesperado por hacerle entender a su alumno que se callara, pero todo fue inútil. El pequeño pelirrojo volteó entonces con Shaka-¿Verdad que si señor Shaka? Usted debió haberlo notado, ¡mi maestro seguramente ha contraído una enfermedad terrible!-dijo tratando de usar las palabras más adultas posibles, para que el semi Dios lo tomara enserio. Shaka volteó a ver a Mu y esbozó una sonrisa maliciosa-tienes razón Kiki ¿Por qué no vas al pueblo que esta a las faldas del santuario y le traes a tu maestro esta medicina…?-Shaka tomó una servilleta y escribió en ella, la dobló y se la entregó a Kiki-Contamos contigo Kiki, no regreses hasta encontrarla. Mientras yo cuidaré de tu maestro-Kiki se paró firme ante el indio y se metió el papel en el bolsillo, corriendo después lo más rápido que podía escaleras abajo de la casa de aries.
-¿Qué le encargaste?-le preguntó el ariano.
-No sé, le invente un nombre-Shaka sonrió y abrió los ojos para regalarle a Mu una mirada de picardía-debemos tener suficiente tiempo antes de que se dé cuenta de que eso no existe…
-… ¿tiempo para qué?-Dijo Mu, quien por su curiosidad olvidó casi de inmediato su molestia con el rubio por haber engañado a su discípulo.
-Para que me cuentes el verdadero motivo de tus sonrojos-Shaka le sonrió y movió su silla para acercarse más a Mu, este último estaba comenzando a sudar frio cuando de pronto se escuchó una dulce voz que lo llamaba-Mu, caballero de Aries-Era Athena, que se comunicaba con él a través de su cosmos-necesito que hagas algo por mí…
Shaka, quien tenía sus intensiones bien definidas, no pudo evitar molestarse por tan inoportuno llamado, sin embargo, entendía que eran caballeros de Athena y estaban ahí para cumplir sus órdenes, así que solo suspiró. Por su parte, Mu sintió que le volvía el color a su tez y encontró afortunada la coincidencia, pues si Shaka seguía por ese camino probablemente se le saldría el corazón.
-Debes dirigirte a Jamir lo antes posible, ahí te aguardan las armaduras de los caballeros de bronce. Como tú sabes, en el combate de las 12 casas dichas armaduras quedaron casi muertas, tú eres el único que puede repararlas. Recordemos que estamos preparándonos para futuros combates y parte de esto es tener las armaduras de los 88 caballeros en óptimas condiciones, lo entiendes ¿verdad?
-Si-asintió el lemuriano con la cabeza-partiré de inmediato-Dicho esto se levantó de un brinco de su silla, ante la mirada de un desconcertado (y frustrado) Shaka.
-¿Te irás ahora? ¿Por qué no esperas hasta el día de mañana? ¿Qué caso tiene que te vayas a esta hora? no podrás avanzar en reparar las armaduras. Además, si mal no recuerdo, el camino a Jamir es muy peligroso, lo mejor será que vayas de día… -Shaka estaba hablando demasiado, para sorpresa de Mu, pues no quería que el lemuriano se fuera y estaba buscando la manera de convencerlo de que se quedase un poco más. Sin embargo Mu lo que quería era salir corriendo de ahí, así que encontró la excusa perfecta para hacerlo sin entrar en confrontaciones con su amigo. No lo mal entiendan, no es que el no quisiera estar con Shaka, es que su miedo y timidez eran más grandes.
-Shaka…yo conozco Jamir como la palma de mi mano, además, usare mi tele transportación para llegar a la torre.
-¡Déjame ir contigo entonces! Me sentiré más tranquilo si no vas solo.
-No debes preocuparte por mí, al final de cuentas, soy un caballero de oro ¿recuerdas?-Mu le sonrió. Shaka solo agachó la mirada al ver destruidos sus argumentos-Athena dijo que partiera de inmediato y yo debo cumplir sus ordenes, ¿Lo entiendes, verdad?-continuó el lemuriano-por favor te pido que cuando Kiki vuelva le digas que me alcance allá.
-¡Pero!
-Adiós, Shaka-Mu le dio un rápido beso en la frente y desapareció antes de que el indio pudiera reaccionar. Este tan solo se quedo ahí, atónito por el beso que acababa de recibir. El sabia que a Mu no le era indiferente, todas sus actitudes se lo decían, así que no entendía a que estaba jugando el tibetano con esa actitud. Se quedó sentado en el comedor de la casa de Aries un momento, de pronto cambio su semblante y saco papel y pluma y comenzó a escribir, para cuando había terminado llego un agitado Kiki, quien al ver tan solo al indio en el comedor se sobresaltó.
-¡Señor Shaka! ¿Dónde está el señor Mu? ¡No me diga que ha empeorado y lo han llevado al hospital!-Shaka tan solo negó con la cabeza –nada de eso, Kiki. Tu maestro se ha ido a Jamir y te ha pedido que lo alcances allá lo antes posible-¡Pero…Pero si estaba enfermo!-exclamó el inocente lemuriano, quien había vuelto después de buscar la medicina que Shaka le encargó sin éxito y se sentía como una deshonra para su maestro-Bueno, sobre eso, inexplicablemente se sintió mejor y partió a Jamir por órdenes de Athena-Kiki miró a Shaka aun mas confundido, pero decidió que le preguntaría a Mu personalmente en Jamir por su salud, así que comenzó a concentrar su cosmos para tele transportarse, Shaka notó esto y le puso una mano en el hombro-¡Espera! Antes de que te vayas, necesito que hagas algo por mí….
En Jamir
Mu se encontraba ahora frente a la torre que fue su hogar por 13 años, estaba haciendo un viento helado terrible y la torre estaba cubierta de nieve al grado que 20 centímetros de la puerta estaban tapados, y aun así, el lemuriano sonrió al sentirse como en casa.
En efecto al entrar a la torre pudo ver las armaduras de sus compañeros de bronce esperándolo en la sala principal, contempló todas sus heridas y estimó que no tardaría mucho en repararlas, sin embargo, quería permanecer algún tiempo en Jamir para aclarar su mente respecto a cierto rubio.
Fue entonces que Kiki apareció de pronto frente a él-¡Maestro Mu!-gritó el chiquillo corriendo a los brazos de su mentor, este se puso a su altura y lo recibió con gusto-Kiki, que bueno que ya estás aquí, debemos ponernos a trabajar de inmediato.
-Pero dígame maestro ¿se encuentra usted bien?-Mu lo miró dulcemente y le sonrió, asintiendo con la cabeza-Mi querido Kiki, si bien es cierto que no he estado actuando como yo mismo últimamente, no es porque me encuentre enfermo…-Kiki alzo una "ceja" y lo miro con franca confusión-¿Qué le ocurre entonces?
- No lo sé con certeza…-se limitó a contestarle el tibetano-Pero no debes preocuparte por mí, estaré bien-dicho esto puso una mano sobre los cabellos de su aprendiz y los revolvió un poco-ahora, tráeme el polvo de estrellas que se encuentra en la segunda habitación, por favor.
-¡Sí!-asintió el joven, caminando hacia la segunda habitación, pero de pronto se paró en seco para después regresarse sobre sus pasos-¡Casi lo olvido Maestro!-el pelirrojo introdujo su mano en su bolsillo y saco una hoja que estaba doblada en muchas partes y se la entregó a un confundido Mu-El señor Shaka me pidió que le entregara esto.
Mu, sabiendo que su alumno era muy curioso (por no decir entrometido) le dijo con voz temblorosa-La… ¿La has leído? ¿Sabes lo que dice aquí?-No señor Mu, ¡se lo juro!-contestó rápidamente el pequeño lemuriano-El señor Shaka fue muy claro en que la había doblado minuciosamente y que usted sabría si yo la había abierto cuando la viera-Kiki se puso ambas manos detrás de la cabeza, notablemente molesto por la insinuación del indio de que vería la carta si no hacia algo al respecto.
-Ya veo…-Kiki se le quedo viendo a Mu, como esperando que abriera la carta delante de él, Mu lo notó y volteo a verlo entre cerrando los ojos-Kiki, creí haberte pedido una cosa… ¿Dónde está? –Kiki solo soltó un suspiro y se dirigió escaleras arriba, cuando se perdió de vista Mu rió un poco y abrió la carta.
"¿Por qué te preocupas sin motivo?
¿A quién temes sin razón?
¿Quién te podría matar?
El alma no nace, ni muere.
Cualquier cosa que pase, pasará por tu bien;
Lo que esté sucediendo, está sucediendo para bien;
Lo que vaya a pasar, también pasará para bien."
Mu se quedó helado al leer esas palabras, era un poema tomado del "Bhagavad Gita", un texto sagrado hinduista. Si bien, él y Shaka eran budistas ambos apreciaban mucho la lectura por lo cual pudo reconocer el poema de inmediato.
Este poema claramente tenía la intención de dar seguimiento a lo que había ocurrido hace unas horas, ¿Shaka lo estaba llamando de manera elegante un cobarde? No, eso no. El indio más bien estaba tratando de decirle que no debía temer por lo que sentía, había dado en el clavo, Mu tenía miedo.
Hasta hace muy poco ambos habían retomado su amistad, sin embargo, al verse casi diario y al haber recuperado Mu casi todas sus memorias de la infancia con Shaka, de pronto comenzó a sentir algo por el rubio que no alcanzaba a comprender. Tenía ya un par de semanas que cualquier excusa era buena para acudir a la casa de virgo, que se levantaba pensando en el caballero de la sexta casa y se acostaba de la misma manera, que si Shaka lo volteaba a ver y le sonreía inevitablemente se sonrojaba incapaz de sostenerle la mirada. Nunca se había sentido así, si bien, cuando era niño recordaba tener un cariño especial para el mayor de los géminis, al crecer se dio cuenta que eso no era amor, sino mas bien admiración.
Entonces, por vez primera, Mu se había enamorado, pero estaba lleno de dudas ¿Y si no funciona? ¿Y si vuelven a distanciarse? No soportaría perder a Shaka, ahora que lo había recuperado. ¿Realmente valdría la pena dejar de lado una amistad como la que tenían, por convertirla en algo más?
El Lemuriano sacó papel y pluma y comenzó a escribir…
Contestando Reviews
Elsa Lawliet
Mu es demasiado bueno para este feo mundo, yo pienso (y por eso lo puse) que si perdonó a Saga por lo de Shion puede perdonar a cualquiera por cualquier cosa. El corazón de ese lemuriano vale en oro lo que pesa. Y si, Shaka sufrió mucho lo que ocurrió con su amigo y temiendo causarle mas daño prefirió apartarse de el :'( pero el destino siempre te devuelve a donde perteneces ;D Pronto haré un fic paralelo a este donde vengan las memorias de su infancia para no atrasar a este metiendo todavía mas trasfondo jeje.
Cassiopeia Medea Solo
Muchas gracias, en realidad leo y releo las cosas, me las imagino en su voz, y si me suena descabellado lo borro o lo corrijo jeje, así que el que opines que se esta pareciendo a el mismo la verdad me pone muy contenta. Y respecto a Mu, si, el pobre es un pan de los Dioses pero también tiene su carácter como buen Aries. A mi me gusta mucho el Aioria impulsivo, que no se detiene a pensar las cosas y actúa, y que se enoja con Mu por ser tan filosófico y no dejarlo hacer nada jajaja pero también me parece que entre Aldebarán y Milo, alguien tendría que poner el orden y ese seguramente seria él. Sobre extenderte no te preocupes a mi me encanta leer tus opiniones puedes escribir una cuartilla si quieres y la leeré con gusto :P
Zukilove
Gracias por tu comentario :D Sii como puedes ver soy fan de traer el pasado, aunque Mu no lo recuerde, son esos detalles los que enamoraron a Shaka y finalmente, a pesar del tiempo, sigue siendo el mismo Mu de hace 13 años. Shaka tomará en cuenta tu consejo pues comienza a darse cuenta de que quizá tenga que ser mas listo para poder lidiar con el aprendiz de su adorado tormento.
Jabed
Es bueno saber de ti nuevamente! Y si, los dorados pensaban que ya era hora de que Shaka se dejara de ridiculeces y le dijera a Mu la verdad, pero como puedes ver este ultimo tenia mucho miedo de lo que el lemuriano fuera a pensar de el. Y si, no era para tanto XD! en realidad se podría decir que fue culpa de Mu por andarse atravesando, pero quiero hacer otro fic donde Shaka profundizará mas en el porque le borró la memoria y así entendamos porque tomo esa decisión. En este ya no porque siento que ya me extendí demasiado con el pasado jeje.
Muchas gracias por todas sus opiniones de verdad son muy valiosas para mi ;o; nos leemos en el siguiente
*Spoilers*
El siguiente capitulo no es apto para diabéticos
