Mientras Setsuka hacia su tarea, Judai acompañaba a su pelirroja amiga a su hogar.
-Deberíamos ir de nuevo algún día-Aya se encontraba satisfecha por haber comido tan deliciosos dulces.
-Cuando gustes-Miro con anhelo a la chica a su lado.
-Hay que ir de nuevo con Johan y Setsuka-agrego inocente, pero pensando que a Johan también le gustaría conocer esa cafetería.
-claro, por qué no-Judai supo de qué su pelirroja amiga nuevamente está pensando en el chico europeo de cabellos verdosos, ciertamente él no lo odia lo que sí, no soporta que siempre Aya nombra cada momento que ellos están juntos a Johan Andersen y así que para no tener a la pelirroja muy preocupada solo accedió a su comentario-Sí deberíamos ir los cuatros…-Dijo Judai muy sonriente como siempre, pero de pronto reaccionó de que si iban Johan y…S-e-T-s-u-k-a no parece llevarse bien con la amiga de Aya, solo espera de que ella no asista a la salida.
Ya han transcurrido horas de que Johan volvió de la casa de su novia, que realmente se enfadó con él y no le parecía que a Liticia le agrade mucho la pelirroja de ojos celestes, pues no estaba molestó que se lo dijera todo el rato pero ya era muy agotador para Johan explicarle lo mismo todos los días "ella es una simple amiga es todo", que Liticia como toda novia celosa creía que el chico de cabellos verdosos e azules le está mintiendo así que le propino una cachetada y lo largo de su casa, Johan solo suspiraba no podía decirle nada a ella solo se fue así no más de regresó a casa que ya sabía se encontraría a su padre llegando a la casa con olor a licor.
Por otro lado, la chica de cabellos rojos como vive junto al frente de los departamentos del Judai e Johan, siempre escuchó las discusiones del chico cabellos verdosos junto con su padre en algunas ocasiones era la hermana menor de Judai que paraba esas estúpidas discusiones junto con Judai que era involucrado en este tipo de cosas no le agradaban para nada, desde muy lejos de la habitación Aya podía distinguir de que Johan es más guapo que antes y no parar de mirarlo con una gran sonrisa también sus mejillas se ponían muy rojas.
Entonces justo al lado de la habitación del chico de cabellos verdosos, justaba la del chico de cabellos marrones que se estaba dando cuenta que su pelirroja amiga lo miraba intensamente a Johan que con esa mirada tan encantadora cualquier chico se enamoraría, y ese alguien enamorado era el mismo Judai Yuki.
Johan Pov
Aya en verdad es una chica muy linda e inocente, porque no se da cuenta de los sentimientos de Judai, ¿Por qué es tan torpe?, bueno será que ella le gusta alguien más. Y que por eso no le toma mucho en cuenta los sentimientos de Judai que siente por ella…a veces pienso que…Aya es una gran chica, en ciertos casos no la entiendo.
Al girarme me di cuenta de que la misma pelirroja de ojos celestes, justo ahora me estaba mirando con una sonrisa muy intensa y sus mejillas totalmente rojas no podía comprender que razón hay, para que ella me esté observando de esa forma ¿Se estará enamorando de mí?, no lo creo porque a ella…Ay no lo sé, es mejor que le sonría también lo ha hacer por ser solo amigos, tal vez lo hace también con Judai, en verdad que a esta chica no la comprendo…pero Si ella fuera novia diría que es muy rara.
Fin Johan Pov
Cómo se podría ver en estos momentos, la pelirroja estaba sonriéndole al chico Andersen muy intensamente que Johan le devolvió con una gran sonrisa, de la que aquella sonrisa hermosa que le dedicaba la joven él hizo lo mismo que se pudo notar el asombro de la pelirroja que hasta puso tan roja cómo el color de su cabello, y cerró la cortilla de su habitación para nadie sospeche de su sonrojo a excepción del chico Andersen pudo notarlo solamente bufó.
En a lado del departamento de Johan, se encontraba el de chico Yuki en su habitación recostado en la cama pensando en cómo decirle a su amiga pelirroja sus verdaderos sentimientos y así que solo se limitar a olvidarse de todo por algunas horas e así quedarse totalmente dormido cómo un príncipe.
Judai…Una voz lo llamaba entre sueños, no tomaba la mínima atención ya que la había deparará a él y las personas que están a su alrededor, están incluidos su pelirroja amiga y el chico peliverde…el chico de cabellos marrones desde pequeño tenía muchas predicciones por alguna razón que le mostraba sobre lo que pasará y lo que no, en esta ocasión le mostró una imagen de Aya Bernandotte y Johan Andersen muertos era porqué Judai los asesinó con sus propias manos, muy lejos del lugar una chica de cabellos castaño con color de ojos azules le susurró unas palabras con una sonrisa malévola.
Eres el culpable del destino de ellos dos, no deberías vivir en este mundo… ¡Debes morir!
De un solo golpe volvió en sí con gritos enormes que se podían escuchar por todo el vecindario, él estaba totalmente asustado que ni siquiera pudo mover sus piernas, su hermano mayor Koyo intentó calmarlo un poco.
-¡Déjame!-gritó desesperado que jamás se había comportado de tal manera, era la primera predicción que le mostraba la muerte de sus seres queridos, siempre se trataba de personas que no conocía-¡Necesito estar solo!
Esto no podría estar pasando que Judai Yuki estaba totalmente atormentado por aquella predicción que pasará en algún futuro que el mismo causará, ni siquiera la pelirroja de ojos celestes y el chico Andersen no podían hacer nada al respecto, porque Judai no dejaría que lo toquen por las visiones que acabó de ver.
-Aya-Johan no podía estar seguro lo que iba a decir.-tu sabes, sobre si algo le ocurrió en su infancia…
-sí, la verdad Yuki está así es porque…-dijo Aya con un tono muy triste, volver a años que no le sucedía tales predicciones, paso a paso la pelirroja le contó todo acerca de los poderes de su mejor amigo de cabellos marrones.
Aquella Historia que Aya le había aclarado al chico de cabellos verdes e azules, él no lo podía creer que un chico cómo Judai Yuki tenga ese tipo de poderes era algo difícil de creer, Aya con solo verlo tan atormentado de esa misma manera otra vez a su mejor amigo tenía que estar a su lado.
-Yuki…-Aya le sonrío mientras se acercaba a él y le tomó de la mano-debes calmarte, esas predicciones pueden ser ciertas y no lo pueden ser, no te lo había dicho antes.
-Aya yo no puedo hacer eso-le comentó, el chico de cabellos marrones que comenzaban a caerles lágrimas en su pequeño rostro.
-¡si puedes!
-¡que no!
-¡ya te dije que sí, tu eres Judai Yuki un chico que nunca llora por cosas como estas!-gritó, Aya poniéndolo en calma al joven de carisma muy sonriente, aún ella no sabe la predicción que vio él pero solo lo quería ayudarlo-¡Eres hombre debes resistirlo!
Esas palabras que provenían de la pelirroja color de ojos celestes tenían determinación que era de las primeras que lo pone en calma al chico Yuki, la segunda chica fue Asuka Tenjoin la mejor amiga de ellos dos, aunque si Setsuka estuviera justo aquí viéndolo de esa manera tan patético no se burlaría de él solo trataría de volverlo en sí de una manera diferente que las dos amigas de Judai, el joven de cabellos verdosos estaba sorprendido por egos de Aya que ha cambiado su opinión sobre la pelirroja.
-ella está más interesante-dijo Johan con una gran sonrisa, cosa que no pudo escuchar los dos jóvenes que tenían su escenita de grandes amigos, y sin querer soltó una palabra que algo no debía decir porque no está seguro de eso-Aya estaría bien…
