Isabella abrió los ojos algo atontada, y tardó unos segundos en recordar en dónde estaba.
Intentó girarse, pero algo se lo impedía.
El brazo de Edward la estaba fuertemente sujeto a su cintura.
Bella sonrió levemente.
-¿Edward? Edward, despierta-Solo recibió un pequeño gruñido como respuesta, y sonrió aún más- Vamos, dormilón. Debo ir a…¡Oh, mierda!-Isabella buscó el reloj de la mesa de luz desesperada, hasta que lo encontró.
¡Eran las 10.30 de la mañana!
-¿Qué sucede?-La voz de Edward sonó muy roca y adormilada, y Bella se sacudió un poco más debajo de su brazo.
-¡Son las 10 y media de la mañana! ¡Dios, me despedirá! Mi horario de entrada es a las 8. ¡Mierda! ¡Edward, muévete!-Bella se movía desesperada y Edward no hacía otra cosa que apretarla más- Edward, hablo en serio. ¡MUEVETE!
-No tienes porqué ponerte tan nerviosa, Isabella. Nadie te despedirá.
-¿Por qué estás tan seguro? Tú no conoces a mi jefe.
-Si lo conozco, cariño. Desde ayer, yo soy tu jefe. Así que deja de sacudirte, y vuelve a dormir-Edward giró a la castaña en sus brazos y enterró su cara en los cabellos de la chica. Bella estaba pasmada.
-¿Mi-mi jefe?-Bella lo apartó, haciendo que la mirara a los ojos.-Estás bromeando, ¿Verdad?
Edward le sonrió travieso.
-En absoluto. Tu antiguo jefe accedió a venderme su empresa ayer.
-¿Y por qué no me lo dijiste?
-Te ibas a enterar hoy, de todas formas.
Bella lo miró seria durante unos segundos, y luego rodó los ojos molesta.
-Genial. Ahora dirán que mi jefe me deja llegar tarde al trabajo por acostarme con él.
Edward la miró con cierto brillo en los ojos, y sonrió ampliamente.
-Pero nosotros no nos acostamos, ¿No es así?-Bella se encogió de hombros y desvió la mirada-Sabes que no me molestaría hacer eso realidad, en absoluto.
Bella le dirigió una mirada envenenada y se levantó de la cama antes de que él pudiera retenerla.
-Debo ir a trabajar.
Y sin más, caminó decidida hacia el baño.
Edward se desperezó, sonriendo como un estúpido.
Bella era la única mujer con la que había dormido.
Para él había una gran diferencia entre tener sexo con alguien, y dormir con esa persona. Dormir implicaba cariño. Implicaba un lazo mucho más importante que el que él tenía con las mujeres con las que solo tenía sexo.
Y ya había dormido dos veces con Bella.
El cobrizo camino sonriendo como un estúpido hasta el closet.
-¿Bella?-Preguntó unos segundo después golpeando la puerta del baño- Te prestaré la ropa de mi hermana para que vayas a trabajar. Ella la deja aquí por si acaso…
Edward no pudo evitar sonreír cuando la puerta del baño se abrió, solo algunos centímetros, para dejar asomarse a su pequeña castaña, que lo miró con los ojos entrecerrados.
-Si tienes aquí ropa de tu hermana, ¿Por qué ayer me diste para usar tu remera?
-Sólo quería verte usándola. Y créeme, estabas endemoniadamente sexi.-Edward sonreía traviesamente, y Bella abrió la boca sorprendida.
-Idiota.
-Hermosa-Edward estampó un beso en los labios abiertos de Isabella, y pasándole la ropa, cerró la puerta, dejando a una Bella aturdida, apoyada contra la puerta del baño y tocándose los labios mientras una pequeña sonrisa se formaba en su rostro.
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-Cuando salgamos del trabajo te llevaré a hacer la denuncia, ¿Sí?
-No es necesario, Edward, yo…
-Sí, lo es.
-Bien.
Bella frunció el seño mientras tomaba su café en silencio.
Edward sonrió aún más. No recordaba haber sonreído tanto en toda su vida.
-Vamos.
Edward tomó a Bella de la mano y la guió hasta el auto, mientras la castaña lo seguía, mirándolo de reojo.
Edward tenía esa capacidad de hacerla sentir extremadamente hermosa y bien a veces. Pero otras veces… La sacaba de sus casillas.
El camino hasta el trabajo sucedió sin más comentarios.
Bella estaba cansada, y enojada. Muy enojada. No con Edward, por supuesto que no. Él solo la había ayudado cuando más lo necesitaba.
Estaba enojada con la vida.
¿Justo a ella, que no tenía nada? ¿Por qué? Nadie podía decírselo.
-¿Bells? ¿Estás bien?-Bella no notó el momento en el que Edward había estacionado el auto frente a su trabajo, y le sonrió algo apenada.
-No. No lo estoy. Pero no es por ti. Es… Ya sabes. Lo siento-Edward se movió tan rápido que ella no lo vio, pero en menos de un segundo él ya la había rodeado con un brazo, estrechándola contra él.
-Lo sé, cariño. Todo saldrá bien.
-Gracias, muchas gracias…
Luego de eso, Bella bajó del auto, sintiéndose un poco mejor. Solo un poco mejor.
..
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-¿Cómo mierda encontraron tu dinero?-Edward se movía por el departamento de Bella, observando el desastre en el que se había convertido el pequeño lugar.
-No lo sé, Edward. Esto es una mierda-Bella se dejó caer en la cama, apoyando la cabeza en sus manos.
Su vida era un asco.
Habían ido a la central de policía, quienes no les habían brindado ningún tipo de ayuda. Malditos polis.
-¿Isabella? Por fin te encuentro, ¡Necesito mi maldito dinero! ¿Oíste, niñita?-Edward se giró hacia el hombre que acababa de entrar al mono ambiente sin siquiera tocar.
-Oh, señor Johnson, lo siento tanto. Yo… Yo tenía el dinero, pero ayer me robaron, y se lo llevaron todo yo-
-¡Oh, no, nada de excusas! ¿Realmente crees que me tragaré ese cuentito del robo? ¡No soy tan estúpido! Mejor apúrate en pagarme, o te echaré a la calle como el perro que eres.
Antes siquiera de que el hombre terminara de hablar, Edward ya se encontraba sobre él, lo tomó por el cuello y lo arrastró hacia la puerta, mientras el casero lo miraba aterrorizado. Edward era mucho más alto que él.
-No se preocupe por Isabella, señor Johnson, pues ella se irá de aquí hoy mismo. Tome- Lo soltó con fuerza, y Johnson no cayó al piso de casualidad. Edward sacó un fajo de billetes de su billetera y se los tiró-Ahí está su dinero. Ahora váyase. No estoy de humor para tratar con idiotas.
Edward cerró la puerta con fuerza y se giró, para encontrarse cara a cara con Bella, que lo miraba con los ojos como platos.
Cuando Edward se enojaba, daba miedo, de verdad.
-Ed-Edward, yo… ¿Por qué hiciste eso? Este es el único departamento barato que encontré, no conseguiré uno así nunca… Y tú dinero, mierda. Te lo pagaré te lo juro, yo…
-Bella, no ahora. No debes pagarme nada. Y yo me encargaré de que encuentres otro lugar para quedarte. Mientras tanto, te quedarás conmigo, ve a buscar tus cosas.
-Pero…
-Isabella, ve a buscar tus cosas.
Bella frunció un poco el ceño y caminó hacia su habitación. Edward era un mandón.
Cuando volvió con un bolso en su mano derecha, Edward le sonrió levemente y lo tomó él.
-Lo siento si te asusté. Es que ese imbécil…-Edward la miró algo apenado.
-Está bien, Edward. Pero, ya no podré vivir aquí…
-Y yo no te permitiría vivir aquí. Isabella, ¿Cómo podías permitir que ese hombre te trate así?
-Suenas como mi padre.
Edward le sonrió con dulzura y tomó su mano.
-Vamos a casa, cariño.
Bella suspiró y lo siguió.
¿Casa? La apenaba admitir que le encantaba pensar en la casa de Edward de esa forma.
Cuando llegaron al piso de Edward, este guió a Bella hasta su habitación, y dejó su bolso sobre la cama.
-¿Qué quieres cenar?
-Lo que tú quieras.
-Bells, ¿Qué anda mal?-Edward se sentó junto a Bella en la cama, mirándola con sus penetrantes ojos esmeralda.
-Nada anda mal, Edward, es solo que… No lo sé, siento que estoy abusando de ti.
Edward sonrió.
Su Bella era tan inocente. Sentía que ella estaba abusando de él, cuando él era quién no aguantaba más para arrancarle toda la ropa.
-Te estoy haciendo un favor, cariño. No estás abusando de nadie. Ya, deja de torturarte, ¿Sí? Hago esto porque quiero, y punto.
Bella le sonrió y se acercó para abrazarlo con toda la fuerza que sus pequeños brazos tenían.
-Eres demasiado bueno para ser verdad, Edward Cullen.
-'Bueno' no es una palabra que usaría para definirme, Bella.
-Pues, muy mal. Eres bueno. Aunque el resto, o tú mismo no lo vean. Eres muy bueno.
Edward enterró su rostro en el cuello de Isabella.
Se sentía tan bien allí, en sus brazos, mientras ella le decía que él era 'bueno'.
Mierda, sentía que se estaba enamorando de Isabella Swan.
Y todavía no sabía si eso era algo bueno, o algo malo.
..
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-Así que mudaste tu oficina al edificio en el que trabajo yo, ¿Eh?
-Esa oficina es mucho más grande que la anterior… No te molesta, ¿Verdad?
-Oh, no, por supuesto que no.-Bella miró por la ventanilla mientras Edward seguía conduciendo por las atestadas calles de Nueva York.
Las cosas habían estado algo tensas entre los dos desde ayer, cuando, luego de separarse de su abrazo de oso, quedó tan poca distancia entre ellos que estuvieron a menos de un segundo de besarse.
Pero, con la suerte que tenía Isabella, el teléfono tuvo que sonar en ese mismísimo instante.
-Bien… Te veré adentro, después de todo, eres mi secretaria-Edward le sonrió a Bella, mostrando todos los dientes.
La castaña soltó una carcajada.
-Oh, sí. Lo soy. Adiós, señor Cullen-Bella estampó un beso en la mejilla de Edward y se bajó del auto rápidamente.
Edward se quedó arriba del automóvil, sonriendo como un estúpido y mirando a su castaña alejarse.
Mientras tanto, Bella se subía al ascensor, sin siquiera notar a las dos muchachas que estaban a su lado, hasta que estas comenzaron a hablar.
-Creo que hoy habrá una reunión para informarnos sobre el cambio de dueño de la empresa. No puedo creer que la hayan vendido, encima ¡al demonio Cullen!-Una rubia teñida chismoseaba con su amiga mientras Bella fruncía el ceño molesta.
-Oh, cielos. No sé si tener celos o estas excitada-Ambas soltaron una risita estúpida- Dicen que ese hombre es tan hermoso como cruel. No quiero ni imaginarme lo que nos haría si hacemos mal algún trabajo, Jess.
-Tienes razón. Aún así, espero atraer su atención. El hombre es un Dios del Olimpo, Amber, simplemente perfecto. A pesar de no tener corazón, dicen que está muy bien dotado-
-¡Ya cállense!-Bella las cortó antes de que ambas siguieran hablando- ¡Ustedes no lo conocen, no tienen idea de cómo es él! Eso que están diciendo es pura mierda. Edward, digo, el señor Cullen no es así. ¡No lo critiquen si ni siquiera lo conocen!-Bella estaba roja de la rabia, y ambas muchachas la miraron con los ojos abiertos como platos.
La castaña agradeció haber llegado finalmente a su piso, y se bajó de allí a paso rápido.
Estúpidas.
Ellas no tenían idea de cómo era su Edward.
Oh, mierda. ¿Lo había llamado 'Su Edward'?
Ay, Isabella, ¿No te estarás enamorando, verdad?
..
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Hola, aquí va otro cap de Destiny. Espero que les guste, niñas!
Muchos besos para todas, gracias por sus reviews.
Emma.
