Cap4 Prueba parte I

Aldo estrecho su mano derecha empezando a hablar.

-Decimo no se asuste ni se altere de los que pase a nuestro alrededor, esta prueba consiste en que leeremos su corazón y viceversa, si en el caso de que no fuera adecuado para la alianza la prueba culminara al igual de no podría ver nuestros corazones ni pensamientos, pero si pudiese leernos todo seguirá tal cual lo planeado, pero no solo será eso sino que nos conoceremos de principio a fin, veremos cada momento de nuestras vidas, esta prueba también se hace para intercambiar experiencia, cada batalla y secreto de famiglia será intercambiado entre nosotros…

Emilio estrecho su mano izquierda llamando su atención.

-…claro esta que todo lo que se sepa uno de otro no podrá ser revelado sin el consentimiento de los que estamos aquí, apenas se inicie no hay marcha atrás, así lo deseemos, para esto necesitamos que encienda su llama así como nosotros la nuestra…

Aldo estrecho su mano derecha llamando su atención nuevamente.

-… antes que nada necesitamos nuevamente su confirmación.

Ambos lo miraron expectantes sin un atisbo de duda en la mirada pero con un anhelo que no entendía, fue ahí donde comprendió cuan importante era para ellos.

-yo…nunca me he retractado de mis palabras y no lo hare ahora

Encendió su llama del cielo al mismo tiempo que sus ojos cambiaban de color, los mellizos no dudaron al oírlo y encendieron sus llamas.

Reborn se encontraba a unos metros de ellos y por mas que agudizaba el oído no podía oír lo que decían, ni siquiera podía leerles los labios; en el momento en que los tres encendieron sus llamas del centro empezó a salir un circulo de llamas de todos los elementos formando una especie de escudo, se tuvo que alejar unos cuantos pasos y cubrirse los ojos por unos segundos hasta que la intensidad de las llamas bajo, no se podía ver a las personas en el interior, recordó la carta que le enviaron los mellizos Morte por lo que sabia que nadie aparte de el vería el circulo ni podría acercarse a un kilometro a la redonda, oculto sus ojos bajo el ala de su fedorra y se dispuso a esperar.

Suerte Dame-Tsuna.

Y como de una contestación se tratara el las llamas brillaron de manera cegadora durante unos segundos para regresar al estado anterior.


Tsuna no vio nada de lo que paso a su alrededor por el simple y llano motivo que no pudo apenas encendió su llama todo se volvió negro durante unos instantes, temió haber fallado con la idea de haberse desmayado y no ser lo suficientemente apto para la alianza, temió haberle fallado no solo a su famiglia sino a Primo y la confianza que Nono, le dio.

Todo pensamiento fue descartado cuando vio una luz radiante, fue como si volviera a nacer , cualquiera dirían que exageraba pero no, era una sensación gratificante que lo lleno desde la punta del cabello a los pies, no existía nada aparte de el y esa sensación sintió todo y a la vez no sentía nada, no podía explicarlo; abrió los ojos para encontrarse en un cuarto de cirugías, escucho el llanto de dos bebes que lo saco de sus pensamientos y lo supo cuando los vio, ya no se encontraba en el jardín del templo, estaba preciando el nacimiento de los mellizos, dos pequeños bultos ensangrentados que le fueron entregados a una mujer rubia de tez nívea con los ojos de un azul cobalto muy cansados que con sus ultimas fuerzas los estrecho y repartió besos a ambos, no se parecía en nada a los mellizos salvo el color de la piel, segundos después la sala volvió al movimiento cuando la mujer cayo inconsciente, no volvería a abrir los ojos.

De manera mas rápida, como de una película se tratase, vio la infancia de los pequeños mellizos; su primer llanto, sus primeras risas, la primera vez que dijeron una palabra fue el nombre de su contrario, sus primero pasos, sus primeras clases en el control de sus llamas, sus primeras groserías, su primer castigo, su primer todo, cada momento importante o trascendental como también lo que les gustaba, lo que les disgustaba, lo bueno y también lo malo, lo que los hacia diferente de cada uno, lo que los individualizaba, no solo se amaban mutuamente y tenían un compañerismo sino tenían una competitividad sana, vio el poco contacto que tuvieron con su padre, como fueron ignorados casi olvidados por su progenitor, en ese momento se sintió identificado con ellos; Tsuna sabia de los celos que les tuvieron a otros por tener padres amorosos, los mismos que el tuvo una vez cuando su padre no estuvo con el; vio desde el primer día que pasaron con su famiglia, conoció gente que era importante para ellos como también las que despreciaron, y las razones de ello; no solo vio sus clases sino como practicaban hasta el cansancio para perfeccionarse, tuvieron múltiples tutores pero solo un maestro que los vio desde sus primeros años, ninguno de los dos la tuvo fácil por lo que sus llamas eran contradictorias y se repelían pero no solo usaban dos llamas sino que ambos tenían una tercera, una llama del cielo, ese era uno de sus secretos mejor guardados por que solo su maestro lo conocía.

El combate cuerpo a cuerpo desde el primer golpe hasta la ultima herida lo vio todo así como lo aprendió, el estilo de pelea de cada uno era muy distinto por que mientras Aldo era diestro Emilio era ambidiestro, mientras el primero tenia mejores patadas el otro usaba mejor sus puños, conoció no solo sus puntos fuertes sino los débiles así como las razones y motivos por el cual cada uno llego a escoger su arma, si bien aprendió que cada heredero de Morte sabia utilizar la guadaña escogía un arma en la que se especializaban; vio el sacrificio y las horas de entrenamiento para poder pulir sus habilidades, la gracia y elegancia no fueron naturales en un principio sino hechas a base de sudor y sangre hasta que las dominaron; el sacrificio y la dedicación que aprendieron de su maestro, un hombre sabio y viejo de apariencia débil pero que al igual que el arcobaleno de la tormenta era un asombros artista marcial que podía derrotar al adversario mas poderoso sin sudar, Tsuna aprendió de él, le tuvo respeto y sintió admiración; la primera vez que tuvieron que manchar sus manos con sangre, conoció su dolor y la depresión que tuvieron que sobrellevar y como la superaron; la convivencia que tuvieron con cada subjefe en cada subfamilia fue aterradora pero soportable, la maestría con la que tuvieron que aprender y entrenar cada disciplina, cada reglas, cada creencia y razón, su lealtad y el dolor que tuvieron cada vez que se les enviaban a una misión y volvían con uno menos que con los que se fueron.

Los Morte no solo eran una famiglia eran un todo en los cuales no solo les inculcaba el respeto y la lealtad desde el nacimiento; si bien respetaban la vida de cada ser de manera individual no les temblaba la mano para matar a nadie fuera de su famiglia, cada miembro era fiel a su famiglia sin importar nada y mas aun a los jefe de la famiglia.

La muerte del maestro de los mellizos, al cual también como suyo, fue desgarradora, el que fue considerado maestro, amigo confidente para luego ser padre los sobrepaso; la sed ciega de venganza que tuvieron, la cual a pesar de ser solo un espectador compartió. Tsuna no sabría su reaccionar se alguien mataba a Reborn, la persona que consideraba como un padre; sin embargo el no medir el peligro les costo caro, el dolor lo sintió en carne propia, quiso evitarlo pero no sabia como, se sentía impotente ante la escena que estaba presenciando, sintió la humillación y el despertar de completo de las llamas de los mellizos, ahí fue cuando entendió lo que el maestro estos hizo, se dejo asesinar para impulsarlos a la superación sin saber lo que les costaría a los chicos, no los culpo de la tortura que le dieron al asesino de su maestro, ni la forma lenta en la que lo mataron ni tampoco de los restos que arrojaron en uno de los tantos ríos de Venecia, por que sabia muy en el fondo que el hubiese hecho lo mismo, lo aceptaba podía sonar cruel pero si algo le pasaba a Reborn o a cualquier miembro de su famiglia, lo haría sin importarle las represalias ni que lo llamasen mounstro.

Comprendió el sentimiento de cada uno de manera individual, si al principio de conocerlos les parecieron iguales, ahora no podía dejar de sentirse estúpido por el pensamiento, eran como mesclar agua y aceite, si bien tenían las mismas experiencias, Emilio era mas frágil emocionalmente que Aldo, aunque ninguno mostraba sus verdaderas emociones ante nadie había una excepción y esa era entre ellos, cada uno tenia una personalidad distinta y explosiva con la que se desenvuelven, aprendió a diferencias sus sarcasmos de sus bromas, sus risas fingidas de las verdaderas, cada gesto cada acción, todo. Tienen madera de estafadores, serán amigos de Byakuran? No por supuesto que no. ya lo sabia pero no se resistía a comparar ciertas actitudes.

Hubieron momentos que prefirió no ver, se sentía invasor de la intimidad de los mellizos, y sentía la cara ardiendo.

Supo en el momento exacto en que lo vieron, los sentimientos contradictorios se formaron entre ellos, pero lo que mas le llamo la atención fue que cuando lo vieron los dos pensaron que era La Decima. Oh iba a correr sangre. Pensaron que era muy linda y con un caminar gracioso, que tenia una belleza comparable a una flor. Que carajos?, cuando escucharon a Reborn, una de las personas que sin conocerle le debían respeto por las enseñanzas de su maestro, jugarle una broma con su cabello y su cara de niña se les reventó la burbuja, incluso tuvieron la desfachatez de preguntárselo entre ellos. Seee va correr sangre.

Nunca quisieron realizar la prueba y el lo sabia, conocía el porque, ser tratado como un perro luego de formado el ¨lazo¨ no era su ideal de alianza en especial con un chico de apariencia afeminada, no los culpaba en todo caso era muy predecible su accionar; su anhelo no era por que se realizara la prueba sino que ellos esperaron que fallara.

Se llevaron una grata sorpresa al escuchar su pequeña conversación con Reborn cuando llegaron al templo, la confianza rápida que acepto sus palabras por que nadie nunca les creyó rápido siempre pensaban que eran unos engatusadores y embusteros, no muy lejos de la realidad, en verdad, pero les era refrescante las acciones de Tsuna; como no tuvo reparos en revisar el cuerpo que cayo del árbol; se dio cuenta luego de volver a ver su presentación que si bien ellos le dieron su permiso para tutearlo estos nunca lo hicieron, ahora sabia el nerviosismo que sintieron cuando acepto la prueba si bien no lo demostraron por dentro temblaban como gelatina con la posibilidad de que fuera un éxito pero al mirarle a los ojos rápidamente descartaron todo indicio de duda sobre ellos, sabían, no sentían que pasaría y lo aceptaron con todas sus posibles consecuencias, ya no deseaban que fallase.

Tsuna ya no solo los veía como posibles aliados de otra familia, ni como amigos mucho menos como simples conocidos para el eran mas que hermanos, era una sensación indescriptible como si hubiera pasado toda su vida con ellos, lo cual no era del todo falso conocía cada ínfimo detalle de cada uno, cada culpa sentida y cada muerte hecha, todo por el bien de su famiglia, no eran malos pero tampoco unos santos, ahora en adelante daría la vida por ellos como también sabia que concluida la prueba ellos la darían por el. Quería abrazarlos y revolotear sus cabellos aunque tuviera que pararse de puntillas.

Agreguemos dos buenos sopapos en la cabeza a la lista , yo La Decima? Oh si que les iba a dar un buen golpe.

Nuevamente todo se torno oscuro, sentía los parpados pesados pero los abrió, lo mas lentamente posible encontrándose con ambos mellizos, aun tenían sus manos entrelazada pero los tres estaban en una posición de loto, no supo cuando la realizo pero sentía todo de manera diferente, mas libre, ya no tenia ese peso de tener que guardarse al menos no con ellos.