Mi nombre es Sesshomaru, hijo del gran Lord Inu no Taisho de las tierras del Oeste y de Irasue Lady de las mismas tierras. Mi verdadero ser es un Inuyoukay, una especie de demonios muy fuertes que todos temen y respetan en el mundo de los demonios de alto y bajo rango. Los humanos, bueno ellos son escorias que siempre tendrán miedo ante mi presencia y es por eso que me dan lastima. Sin embargo no todo es placer en mi vida pues siempre hay una espina clavada que hace que mi orgullo como youkay crezca y quiera acabar con esa escoria de nombre llamado Inuyasha, una mitad bestia producto de un amorío prohibido entre mi padre y una simple humana, los cuales causaron la muerte de mi padre. Malditos humanos, que con sus confusos sentimientos los hacen débiles y contagiaron a mi padre, lo llevaron a su tumba, acabo con ese amor que una vez mis padres se profesaban y el cómo mi padre lo prefirió a el que a mí.
He aquí mi historia, desde que mi padre murió hasta el día en que yo Lord de las tierras del Oeste, sobrevivió al tiempo para permanecer en el presente… a lo cual volví a encontrarme con alguien que no creía que volvería a ver y de como yo… caí en los mismos pasos que mi padre sin morir.
CAPITULO I
Esa noche, mi padre estaba en batalla con Ryunosuke, un demonio dragón, sabía que le ganaría era de esperar pues mi padre era el demonio más temido y más poderoso de toda la región, sin embargo podía sentir el cómo mi padre me llamaba. Caminaba con lentitud, con poderío por donde pisara así era yo, un hijo prodigo de alguien poderoso, sin embargo yo debía acabar con mi padre y así ser el más poderoso de todos, siendo así venerado, respetado y llevar el linaje del clan Inu por siglos. Con forme iba avanzando podía sentir la briza marina en mi rostro, el aire furioso movían mis cabellos con rebeldía, el olor a mar, nieve y sangre… Sangre de mi padre.
Al terminar el camino del bosque, entre al claro donde podía persivir la presencia de mi padre la cual no estaba lejos de ahí, caminaba con tranquilidad sin embargo algo andaba mal, lo podía sentir en el aire. Me quede de pie a unos cuantos metro de el mirando su espalda, su aura se via determinante, su respiración un poco cansada y sobre el manto blanco de la nueve un charco de sangre.
—Insistes en marcharte… Padre—le dije mirándole fijamente mientras en mi mente formaban constantes futuros para mi padre.
—Me detendrás… Sesshomaru— dijo sin mas sin girar a verme ni un instante, dentro de mi empezaba a correr el odio hacia ese bastardo el cual a un no nacia.
—No lo hare, sin embargo antes de que te vayas… dame tus espadas—dije con tranquilidad, sin mostrar sentimiento alguno como venia haciéndole desde hace mucho tiempo—Tessaiga y Sounga—decrete sin mas.
—Y si te digo que no, me mataras— escuche decir a mi padre tan tranquilo como siempre pero con una seriedad que jamas había visto en el— a tu propio padre— escuche las olas chocar contra la orilla y un silencio se formo en nuestro entorno, no quería matarle pero si era necesario lo haría. — ¿hasta tal punto deseas el poder, Sesshomaru?, ¿Por qué ansias tanto el poder? — me cuestiono.
—Mi camino es el de la conquista, el poder es lo único que me llevara hasta ese camino— respodia para escucharle decir "conquista.." a lo cual rio levemente para después callar un momento.
—Sesshomaru… ¿Tienes a alguien a quien proteger? — me cuestiono dejándome callado un instante mirando como el viendo movia sus cabello y el veía la gran luna que alumbraba la oscuridad de la noche.
—¿A quien proteger? — repetí su pregunta con seriedad, a lo cual me hizo enojar, pues yo no necesitaba proteger a nadie—Yo… Sesshomaru no tengo la necesidad de proteger a nadie— estaba dispuesto a atacar, a acabar con mi padre cuando el frente a mi se transformo en su verdadero ser y aullo frente a la luna, mi mirada fría se poso en el mirándole partir…
Sabia que ese seria el ultimo día en que lo veria con vida, ese seria la ultima vez que el Lord de las tierras del Oeste, Inu no Taisho estaría con vida. Su pregunta me había hecho pensar unos momento para dar media vuelta y marcharme de aquel lugar, yo Sesshomaru hijo del Lord Inu no Taisho, no tenia a quien proteger y jamas lo necesitaría, esas fueron mis ultimas palabras antes de desaparecer de aquel lugar.
No tarde ni media noche cuando me encontraba en el palacio de la luna, mi madre Irasue Lady de estas tierras solo me observaba fijamente, su mirada era fría y distante sin embargo ella tomaba con fuerza aquel collar con fuerza, ella como yo sabia que seria la ultima vez que veriamos con vida a mi padre. Me quede ahí mismo en aquella habitacion de pie sin pronunciar palabra alguna, mi madre veía fijamente por la gran ventana para observar la gran luna en todo su esplendor.
—Hijo mio… hoy… tu Sesshomaru te convertirás en Lord de estas tierras—pronuncio sin mas para verla tranquila, mi mirada trataba de leer su semblante sin embargo, no pude hacerlo era algo que había heredado de ella.
—Este Sesshomaru, será Lord cuando venza al más fuerte y proclamarme como tal—dije sin mas para caminar por uno de los largos pasillos dejando a mi madre sola, por alguna extraña razón ese día, tuve un deje de preocupación por mi madre, pues a pesar de que jamas expreso sentimiento alguno, pude sentir el amor que daba hacia mi padre y viceversa. — ese bastardo… morirá por mis manos— jure con odio en mis palabras, jurándome a mi mismo que vengaría la muerte de mi padre.
