Holaaaaa Chicas/os iba a publicar esto antes pero fue hasta ahora el mas largo de escribir.

Dark Senin gracias por tu comentario!, si bien Nana puede que sepa algo no lo sabran aun, eso es para mas adelante y es una sorpresa~...me gustaria hacer un fic con Nana y Reborn como padres de Tsuna pero sera en otro momento talvez, cuando tenga mas experoencia escribiendo y es que como puede que hayas notado no soy muy buena en esto aun, pero oye! la practica hace al maestro bn en este caso maestra :3

Este sea tal vez el que mas me costo...fue doloroso escribir esto pero ya se sabia que algo malo iba a pasar, es lo maximo que les puedo decir, espero sus comentarios y demás :3.

KHR no me pertenece... Oh porfavor como quisiera que fuese mio~


Cap12 Día de la tragedia

Tsuna llego a la escuela temprano como le era costumbre desde que Reborn apareció en su vida, apenas entrar a su salón recordó haber dejado su añillo y guantes en su velador mientras se cambiaba, soltó un suspiro restándole importancia, no daría media vuelta hasta la base/mansión solo por eso ya suficiente tenia con haberse prácticamente arrastrado hasta su salón de clases, pudo haber pedido a cualquiera de los choferes o inclusive de los mayordomos le trajera a la escuela pero le gustaba caminar por las mañanas por mas adolorido que estuviese, además seria extraño que de pronto llegara en cualquiera de los llamativos autos que habían en la cochera, cortesía de Vongola, así que era una rotunda negativa.

Dejo su maletín sobre su pupitre para usarlo de almohada, estaba demasiado cansado, tal vez hubiese sido mejor quedarse en casa, descarto la idea apenas apareció, necesitaba la asistencia ya eran demasiadas faltas en lo que iba de su curso, con la idas y venidas a Italia y otras partes del mundo por las reuniones con diversos capos tenia casi completamente copadas sus faltas del año, se alegraba que Reborn hubiese hablado con el director, no era como si le hubiese amenazado solo algo de teatro aquí y un poco de drama allá y tenia permisos para faltar; aun con sus mechones sobre su cara podía ver a los alumnos empezado a llegar y juntarse con sus respectivos grupos sin darle una segunda mirada, y como hacerlo aparte de sus guardianes, I-Pin, Haru y Kyoko nadie mas del colegio le prestaba atención en la escuela, pero ya no era acosado como cuando era niño puede que un comentario mal intencionado por aquí y uno por allá pero nunca directamente, amenos no si no querían ver la cara de pocos amigos que ponían sus guardianes sin mencionar ganarse un buen tonfazo y una hospitalización, ninguno de sus amigos le decía nada por su aspecto, el uniforme un poco grande, los mechones en la cara la forma inconsciente en la que se encorvaba era meramente para no llamar la atención tampoco ninguno quería hacerle un recordatorio de su baja autoestima por mas que esta hubiese crecido con los años aun no estaba listo para que sus compañeros de clase le prestasen atención de otra forma que no fuese como Dame-Tsuna o una persona indeseada, aun si después de la prueba con Al-nii y Milo-nii era diferente no tenia ni la fuerza ni las ganas para cambiar por el momento, si bien no le importaban los comentarios poco agradables de sus compañeros era un estigma del cual no se había liberado aun.

Aun recordaba como inicio el tiempo en que empezó a dejar de prestarle tanta atención a las risas indiscreta y los comentarios de los demás, si bien tardo demasiado en que dejase de escucharles al final lo logro.

Flashback

Era el ultimo día de clases cuando tenia 9 años, su mama había ido de compras por lo que solo estaba Reborn en su cuarto esperándole para sus lecciones espartanas, el bebe era un sádico de primera.

Tsuna entro a su cuarto con la cabeza gacha sin mirar a su tutor que solo levanto una ceja en su dirección esperando una explicación, hace mucho que el pequeño moreno había dejado de preguntarse por que su tutor tenia que ser un bebe y hasta le había tomado una cierta clase de retorcido cariño, usualmente cuando llegaba del colegio había tomado la costumbre de contarle su día al hitman que se hacia el que no escuchaba, aunque para el moreno era bien sabido que el bebe de fedorra escuchaba cada palabra de lo que decía, no podía explicar como pero lo sabia; Reborn era lo mas cercano que había estado de otra persona, en su salón le trataban peor que una paria y ni se molestaban en guardarse sus comentarios ofensivos hacia su persona, usualmente lo dejaba pasar pero lo de hoy en cierto modo sentía que había una parte de verdad en todo lo que le dijeron.

El pequeño moreno dejo su mochila a los pies de su cama antes de tirarse en ella, no había podido detener las lagrimas que empezaron a empapar la almohada recordando las palabras de Moshida-sempai, se revolvió unos segundos en su miseria, dejo de llorar al sentir como algo, no, alguien le botaba bruscamente de la cama cayendo con la cara al suelo.

-Itee...que pas..Iiiieeee…Reborn?

Tsuna al levantar la mirada se encontró con el cañón de la pistola verde de su tutor, este día no le podía ir peor.

-Habla.

El pequeño moreno solo agito la cabeza, no quería que su tutor le siguiese pensando como un ser patético, o mas de la que ya lo hacia.

Clic. El sonido del seguro hizo que el moreno mirara con sus grandes ojos al los oscuros ojos negros de su tutor.

-No te estoy pidiendo tu permiso ni diciéndote porfavor, si te digo habla hablas.

Tsuna se sentó como pudo con las lagrimas volviendo a recorrer su rostro, su nariz empezaba a gotear pero se la limpio rápidamente antes de mirar con los ojos llorrosos al hitman. Sin que Reborn se lo esperase el pequeño moreno lo jalo en un abrazo, nadie y se dice nadie tocaba a Reborn sin represalias pero por esa vez el hitman lo dejo pasar aunque si Tsuna preguntaba solo lo negaria; Tsuna empezó a sollozar contándole todo lo ocurrido a su tutor, en muchas ocasiones los niños podían ser mas crueles que cualquier mafioso.

Tsuna le conto a Reborn como algunos de sus compañeros para ganarse el favor de uno de los chicos mas populares de su colegio le llevaron a la azotea para obligarle a hacerla de bufón, lo cual a Moshida-sempai le pareció ridículo, por un momento el menor le pareció que su sempai le dejaría ir en paz pero contrario a sus creencias, le empezó a humillar recordándole una y otra vez que nadie le quería en el colegio y que ni para hacer de bufón servía, su reputación de ¨Dame¨ le precedía, haciendo reír a sus compañeros de salón; luego de lo que parecieron horas le dejaron ir pero el pensamiento de que nadie le quería quedo rondando en su pequeña mente.

Al finalizar su relato Reborn le tiro una patada en el estomago, aunque por alguna razón no la sintió como las de siempre, esta no fue con tanta fuerza como las otras.

-Escúchame bien Dame-Tsuna que no lo volveré a repetir…

Tsuna aun con las lagrimas rondando en sus ojos torció el gesto ante el apodo, pero su espartano tutor nunca le decía Dame-Tsuna con malas intenciones como lo hacían en su colegios, al menos esa sensación extraña que tenia a veces se lo decía.

-…Estas equivocado si crees que nadie te quiere..

El pequeño moreno iba a replicar pero antes recibió una mirada del bebe con la fedorra que le hizo cerrar la boca.

-…Mamma te adora, y a León también te quiere si por alguna extraña razón no llegases a estar para ellos, estarían devastados, me oyes?

Tsuna asintió dudoso. Su madre casi por regla general tenia que quererlo y bueno León era la mascota de Reborn y aunque pasaba la mayor parte del día durmiendo en su cabello, para León seguro seria como perder un lugar donde dormir así que no significaba mucho, sabia que Reborn no había mencionado a su padre por que cada que lo hacia buscaba la manera mas rápida de desviar la conversación, tampoco se había mencionado a si mismo, aun así aparte de su madre y León nadie mas le quería?

Reborn prediciendo sus pensamiento suspiro.

-Quieres que tu madre llore si es que no te encuentra?

Tsuna agito la cabeza en una clara negativa, no, no le gustaba ver a su madre llorar, pocas veces la había visto y nunca le había gustado verla así, la prefería ver con una sonrisa.

-Quieres que León se ponga triste por que no te encuentra?

Tsuna volvió a agitar la cabeza, tampoco quería eso, le encantaba León era el primer animal al que le caía bien, además de que podía transformarse en lo que sea y era súper cariñoso con él, no tampoco le quería ver triste.

-Quieres que yo me ponga triste si no estas?

Tsuna volvió a agitar la cabeza, no tampoco quería…espera Reborn dijo que ÉL se pondría triste?

Tsuna dejo de llorar mirando con sus grandes ojos sorprendidos al hitman que por mas que sea un bebé en ese momento el moreno sentía que esta con un adulto, el cual le palmeo la cabeza.

-No dejes que nadie te haga sentirte inferior, por mas que te digan cosas que no quieras escuchar, eres tu quien decide si te afectan o no; de nada vale que tengas un millón de personas a tu alrededor que dicen ser tus amigos o decir que les importas cuando no es cierto, es preferible tener a pocas persona que verdaderamente le importes y esas personas no llegan de un momento a otro se toman su tiempo.

Reborn hizo una pausa esperando que sus palabras entrasen en la mente del pequeño moreno antes de continuar.

-Vas a dejar que alguien te vuelva a hacer sentir que nadie te quiere?

Tsuna solo negó volviendo a llenar sus ojos de lagrimas antes de volver a abrazar a Reborn; ese día el hitman dejo que Tsuna llorase todo lo que tenia, aun si era sobre él y su preciado traje, no volvería a repetir esa conversación, esperaba. León por su parte había sido testigo de todo lo ocurrido, le caia bien el niño y por lo que veía a su amo también, se había transformado en manta para cubrir a Tsuna cuando este dormía al ver el estado del moreno en el que termino el moreno luego de desahogarse.

Al inicio del siguiente año académico llego Hayato Gokudera, su primer amigo.

Fin del Flashback

Salió de sus pensamientos al ver llegar a Haru y Kyoko, que se acercaron felizmente hasta él, Hana la amiga de Kyoko había sido derivada a la clase avanzada, por lo que sabia estaría muy ocupada para pasar tiempo con las chicas al menos hasta que terminase la escuela.

Aun recordaba como ambas chicas llegaron del futuro, y como luego de la ruptura de la maldición de los arcobalenos casi se rompen, no las dejo ser parte de la mafia otra vez, se había asegurado que no intervinieran en ningún asunto por mas mínimo que fuese, si al principio se sintieron desplazadas o algo nunca se lo hicieron saber mas aun él supo de sus emociones, espero a que ambas se curasen un poco de sus heridas emocionales y madurasen un poco, rogo por que le entendiesen aun si era un pedido muy egoísta de su parte, y al final sucedió ambas volvieron a ser esas chicas alegres que conoció, mas no fueron las mismas se les hacercaba bastante, aun se sentía triste por ese hecho pero Haru y Kyoko se habían asegurado de decirle que sacarlas de la mafia cuando aun era tiempo era lo mejor para ellas.

-Buenos días, kyoko- chan, Haru-chan

Tsuna sabia que era la envidia de cada chico del salón como también todo el mundo se preguntaba por que las dos de las chicas mas lindas de la escuela le hablaban, como ninguno de sus guardianes se encontraba alrededor podía escuchar claramente los susurros malintencionados, le daba igual eran sus primeras amigas a las cuales les sonrió cálidamente antes de saludarlas, la reacción cariñosa de Haru no se hizo esperar ,como era su costumbre cada que veía a Tsuna se arrojaba a abrazarlo cual osito de peluche haciendo mas fuertes las miradas celosas que la población masculina mandaba al castaño.

-Tsuna-kun! Haru te extraño mucho ~desu~ donde estabas?

Nadie se percato de la mueca que dolor que Tsuna estaba haciendo que para su buena suerte era tapada por su cabello.

-Buenos días, Tsuna-kun, fuimos a la tienda de pasteles el jueves y queríamos que vinieras con nosotras pero no te vimos en toda la semana, paso algo?

Ese ¨paso algo¨ implicaba mas que solo una simple pregunta.

Antes de que dijera alguna mentira o se desmayara de dolor entro el proferor que remplazaría a Nezuma-sensei, quien había ido con Ryohei y Takeshi; todos los alumnos corrieron a sus asientos antes de que pasara lista y dijera los encargados de la limpieza para ese día, para su desgracia le tocaba junto con dos chicas que no estuvieron felices con el arreglo del aseo.

Ambas chicas se acercaron al profesor antes de que impartiera la clase.

-Ne sensei no sea malo tanto Misuki como yo estamos cansadas, hemos tenido hacer trabajos para el consejo estudiantil toda la semana pasada, soy la secretaria sabe?

El mencionado ni siquiera miro a la chica que hablo con la voz melosa.

-Takashima, nadie te ha preguntado, te quedaras para limpiar con Sawada y Kamihira; no hay ningún trato especial para nadie.

Kamihira parecía querer replicar pero su amiga negó con la cabeza; Tsuna ajeno al intercambio solo podía pensar en como limpiar si apenas podía caminar.

Las clases transcurrieron de manera normal hasta la hora de la salida que se despidió de Haru-chan y Kyoko-chan, fue una tarea casi titánica que ambas chicas se fuesen, Haru y Kyoko podían ser bastante tozudas cuando querían, pero él podía serlo aun mas; estuvieron toda la hora del almuerzo preguntándole sobre sus actividades de la semana pasada, desvió el tema con la escusa de que estuvo visitando a unos familiares recién llegados de Italia, para luego preguntarles sobre los nuevos postres que tenían en la pastelería de la estación, sus actividades, e I-Pin a la cual no había visto pero por lo que le dijo Haru había sido recogida por un hombre que se parecía mucho a Hibari, Fon el ex arcobaleno de la tormenta, suponía que para sus usuales entrenamientos.

Cansado y mas adolorido, si es que era siquiera posible, espero que aparecieran las dos chicas para empezar el aseo, pasada media hora supo que no aparecerían, no era la primera vez que pasaba pero eso no significaba que le gustase, las primeras veces que paso fue cuando empezaron a llamarle Dame-Tsuna, no le era agradable pero siempre guardaba la inútil esperanza que alguien se quede y le ayude, con una sonrisa recordó como Hayato o Takeshi se quedaban con el a ayudarle por mas que se negara, luego con la llegada de sus otros amigos y guardianes se fueron de alguna manera turnando haciéndolo parecer como si ni siquiera lo hacían, claro que cuando estaban todos mas destruían que ayudaban pero aun asi le gustaba su revoltosa famiglia.

Tsuna suspiro, no tenia ni la energía para maldecir en todas las lenguas que ahora conocía o para molestarse con sus compañeras.

Limpio el salón solo, no le quedo de otra, no es como si pudiese dejarlo sucio tampoco; subió las cuberas de agua y los utensilios que necesitaba usar, barrio el salón y limpio las ventanas, quito el polvo y boto la basura; toda la actividad le había drenado aun mas, al ver la hora se dio cuenta que se había demorado tres veces mas que lo que acostumbraba cuando lo dejaban solo, aun si corría(cosa que le era actualmente imposible) llegaría muy tarde, seguro que los chicos ya estarían reunidos, no le dio importancia ya que le mandaría un mensaje a Reborn y luego a los chicos cuando estuviese cerca ya que ahora no tenia la energía suficiente para hacerlo, saldría a las puertas de colegio y llamaría a alguien para que le recogiese.

Cogió sus cosas y camino por la escuela hasta que pasando los campos de futbol hacia la salida algo lo golpeo en la cabeza, cogió el lugar afectado sintiendo un liquido tibio emanar filtrándose por sus dedos y el olor metálico impregnar el aire.

Sangre.

Se desoriento viendo a cuatro sujetos con trajes negros, todos tenían la cabeza afeitada, eran altos y musculosos, los típicos gorilas; en una situación normal no lo hubiesen tomado desprevenido, no lo hubiesen golpeado, no lo hubiesen inmovilizado con unas cuerdas que sacaron de quien sabe donde le ataron las manos, no lo hubiesen amordazado y sobre todo no lo estarían arrastrando cual saco de papas con sus risas grotescas impregnándole los oídos, se removió incomodo sintiendo un vacío helado en la boca del estomago.

Por el movimiento su cabello escapo de su camisa, vía todo borroso y se sentía mareado.

Lo intento una vez. Otra vez. Y otra.

No puedo moverme.

Lo pusieron en medio de los cuatro, en la escaza luz de los campos del campo de soccer, entre dos le sujetaron por los brazos empujándole para que se siente en el suelo, su intuición estaba disparada le decía que tratara de correr que hiciese cualquier cosa pero no podía estaba totalmente falto de fuerzas, no tenia ni como correr, tampoco podía encender ni una mísera llama; sabia que no le golpearían y se irían sin mas, había algo diferente se sentía en el aire y mas aun su intuición se lo decía, si es que no estuviera tan débil como se sentía hubiese prendido sus llamas y volado sin mas o si solo tuviese su anillo llamaría a Natsu pero no tenia ninguna de esas cosas.

Interrumpiendo sus pensamientos lo arrastraron hacia los árboles que bordeaban los campos de soccer. No había mucha iluminación y tenia la vista demasiado borrosa como para ver nada.

Sintió a uno de los hombre que le sujetaba acercarse a su oreja.

Se estremeció por la nauseabunda sensación.

-Ni se te ocurra querer escapar…nadie te ayudara.

Antes de alejarse completamente el sujeto le lamio la mejilla en un gesto demasiado lujurioso, lascivo y grotesco.

El acto solo le provoco mas nauseas.

-Veamos que tal se porta esta mujercita-dijo el que parecía el jefe de los cuatro hombres.

Tsuna quería protestar, que se alejaran, quería gritar mas no podía. Ahora solo podía ver aun mas borroso y la poca iluminación no ayudaba mucho.

-Ey, el jefe no dijo que fuera mujer, además lleva uniforme de chico

-A los japoneses les gusta el cosplay

Mientras ambas figuras borrosas mantenían la pequeña charla uno de los hombre con la punta de una navaja corto su cinturón, aun tenia a uno de ellos sujetándole.

-bien...bien...que tenemos aquí

Uno de los gorilas que lo tenia sujeto cogió su cabello jalándolo, el gemido de dolor se ahogo en su garganta al tener tapada la boca, el cabello que tanto tiempo llevaba largo se le fue cortado con la misma navaja que corto sus ropas sin ningún miramiento.

-Mira la perrita esta tan tranquila, tan sumisa ¿será te gusta esto? Lo siento tanto por lo de tu cabello pero estaba fastidiándome.

Le susurró al oído mientras uno le quitaba lentamente la camisa dando un espectáculo para sus compañeros, dejando a la vista su la camiseta blanca que llevaba debajo, el hombre con la navaja empezó a rasgar la camiseta con la misma.

-Y pensar que el Gran Decimo Neo Primo Vongola es mujer. Al jefe no le molestara que juguemos un poco contigo no es así, chicos?

Otra voz se unió, una voz era burlona mientras pasaba una mano por su abdomen, era repulsivo por mas borrosa que fuese la imagen sentía desbordar la lujuria en cada uno de ellos, en ese momento lo supo no importaba lo que pasara a partir de ahora lo violarían y no podría ni resistirse como quería.

Se sentía débil, después de tanto tiempo se sentía como antes que llegara su papa.

Rasgaron la camiseta y empezaron a dar pequeños cortes en su abdomen, sus brazos estaban sangrando dejando caer pequeñas gotas sobre el pasto, uno de ellos se empezó a reir sobando y dando nalgadas en su trasero, quería vomitar, desparecer… lo que fuera con tal de no estar ahi. Por un momento las caricias de los sujetos se detuvieron.

-tsk..rayos es hombre

La primera voz no sonaba muy decepcionada.

-Te lo dije, aunque no esta nada mal

La segunda voz, que reconoció como el que había hablado sobre un jefe, alguien al cual no conocía, no dijeron en ningún momento ningún nombre pero por lo que suponía le querían vivo y no importaban las condiciones.

-Mientras sepa usar la boca no importa

Esa declaración le hizo estremecerse, no quería ni pensar en las implicaciones

-Además se ve tan apetecible

El movimiento que hasta ahora había sido detenido volvió a empezar.

No,no,no,no,no,no,no,no,no,no,no,no,no….

No soltó ni una lagrima para lo que vino solo cerro los ojos y apretó los dientes sobre la mordaza lo mas fuerte que pudo, trato de desconectarse de su cuerpo pero el dolor lacerante de la navaja pasando por su cuerpo lo devolvía a la realidad, sentía cada asqueroso rose que le dieron esos sujetos. El que le tapaba a boca, pego su pelvis contra su parte trasera frotándose haciéndole sentir el bulto que tenia, sintió con miedo como empezó a desabrocharle los pantalones con una mano; por mas borroso que fuese no quería ver nada, cerro los ojos hasta que escucho un disparo, una pequeña esperanza se agito en su interior.

-Nate!

Gritaron los sujetos, el nombre como apareció se extinguió con un gorgoteo seguido de algunos sonidos de huesos crujir, cayo al suelo al no tener ningún soporte, abrió los ojos lentamente viendo las figuras borrosas de los cuerpos a su alrededor. Una silueta capto su atención, no le veía pero aun así había aprendido a reconocer a los enemigos altamente peligrosos, y este claramente lo era. Pero no era el que esperaba

La pequeña esperanza que tenia cayo.

-Oh cuanto lo siento tanto Don Vongola…

Su voz sonaba falsa e hipócrita demasiado compasiva, engatusadora, distinguió un caminar relajado y algo que se movía de un lado a otro cerca de su brazo, suponía que era un bastón pero aun así se forzó a sus ojos a distinguir la figura entre las sombras cuando la silueta estuvo cerca de él pero estos le fueron rápidamente vendados al momento sin poder distinguir nada; la mejilla le quemo a los pocos segundos, una cachetada.

-..no no no , no sea travieso, Don. Tengo que disculparme por que casi sea …hum, cual es la palabra…ultrajado? Si esa es la palabra, por estas bestias de baja clase que no sirven ni para hacer un simple recado, inútiles…aunque pensaba torturarlo unos pocos días como una minúscula muestra de mi venganza contra Vongola…

Tsuna por un momento sintió ganas de rodar los ojos si es que estos no estuviesen vendados y no sintiese el dolor de las heridas. El sujeto con el bastón decía cada una de las palabras pasando sus manos por su cuerpo, hurgando en las heridas recién hechas y esparciéndole la sangre por el abdomen del castaño que no podía moverse, los gemidos de dolor nacían y morían en su garganta ante las atensiones.

-…pero seria un desperdicio, esta piel es cremosa… tan tersa… tan hum este cuerpo tan exquisito merece ser probado…

Por un momento las manos fueron retiradas de su cuerpo, inconscientemente se encogió ante el frio, no esperaba que le dejasen así como así, no era estúpido, el tipo con el bastón quería hacerle daño a Vongola, quería venganza y no se detendría, lo oía en su voz ese rencor cuando pronuncio la palabra Vongola, ese asco y desprecio contenido.

-…quien dirían que el nuevo jefe seria un adolecente tan bien desarrollado….

Las manos volvieron a recorrer las heridas con un nuevo utensilio, algo filoso pero pequeño, no era una navaja y si lo era eran varias y bien afiladas, por donde pasaba el objeto sentía cuatro cortes, por un momento llego a pensar que eran cuchillos juntos, pero el corte no temblaba y era demasiado recto aun para un experto, sus pensamientos murieron al sentir un jadeo querer escapar de sus amordazada boca cuando el sujeto con el bastón corto un poco mas profundo cerca del hueso de la cadera y presionar la herida para que se abriese un poco mas soltando ligeras risas; su repiracion era irregular y algo temblorosa, tras recuperarse ese corte lo recordó, esa condenada arma, el puño americano reformado con pequeñas navajas sobresalientes y un cuchillo unido a cada lado, la Danyankuran.

-…tan deseable…

Tsuna nunca antes sintió tal impotencia y miedo, miedo en su mas cruda expresión.

Mientras el sujeto con el bastón decía las palabras lamia y mordisqueaba cada trozo de piel visible, Tsuna comenzó a tener involuntarios temblores sabiendo la inminencia de las acciones del desconocido, trato de alejarse pero al poco rato fue jalado bruscamente y dejo de sentir su ropa, se retorció pero un golpe en las costillas y la mano presionando la ultima herida con la Danyankuran lo inmovilizo, millones de pensamiento vinieron a él, su famiglia, su tutor, Natsu, sus nuevos hermanos, todo aquel que es importante para él paso por su mente, no llamo con el pensamiento a nadie por que era su culpa haber salido de la base/mansión estando tan débil y sin ningún guardián, era su culpa no haber llamado a nadie para que lo recogiese y era su culpa haber salido estando tan débil, por mas dolor que sintiese no le servía de nada lamentarse no cambiaria nada; el sujeto del bastón, por el sonido seco que escucho, había botado el arma que llevaba y le sujeto de las caderas para voltearle el cuerpo haciéndole apoyar su cabeza el frio césped, solo podía hacer unos sonidos lastimeros cuando sus ahora cortos cabellos fueron jalados, la herida de por si adolorida por el golpe le empezó a palpitar, los gemidos de dolor que nacían en su garganta con igual de rapidez morían, no podía pronunciar sonido alguno, el extraño le alzo las caderas con una mano. Quería desconectar su mente de la realidad y casi lo logra pero el extraño como previniendo sus movimientos le jalo mas fuerte de los cabellos manteniéndole dolorosamente consiente… trato de sacar su llama como un acto desesperado pero no pudo; pasaron los segundo y lo sintió…un dolor, un dolor tan intenso que creyó que por fin se iria a la inconciencia pero sus suplicas parecían no escucharle, el dolor profundo de su parte trasera, el golpeteo de la pelvis del sujeto con el baston era …horrible, sentía que lo partirían en dos en cualquier momento, los gruñidos de placer le asqueaban, el sonido de piel con piel… todos los gritos eran sofocados entre su garganta y la mordaza antes de que sintiese un liquido escurrir entre sus piernas, cuando el sujeto con el bastón le soltó los cabellos se derrumbo en el piso, no derramo una sola lagrima pero antes de por fin irse a la tan deseada inconciencia escucho claramente mientras le mordían el lóbulo de la oreja bruscamente para mantenerle consiente.

-…oh se me olvidaba decirle, mi querido Don, dele mis saludos al Nono de parte de Paolo Tabarroni, dígale que toda Vongola será cazada miembro a miembro empezando por los aliados hasta volver al capo nuevamente, y recuerda Tsunayoshi Sawada tu y tu cuerpo me pertenece y volveré para reclamarlo, mi lindo y pequeño nuevo juguete. Te veré en unos años y no lo olvides eres mío y solo M-I-O.

Luego todo fue Negro.


Tsuna despertó adolorido, con cada musculo reclamando le tenia que decir a su papa que dejara de hacer esos entrenamientos tan espartanos, sin tener noción del tiempo ni el lugar, trato de sentarse pero no podía moverse bien, se sentía extraño, luego vinieron las imágenes que lo perseguirían por el resto de su vida; su cuerpo se paralizo formándose un vacío gélido en su estomago y pecho con los ojos empezando a aguarsele sintiendo las ganas de llorar.

No

No podía derrumbarse ahora tenia que llegar a la base/ mansión, no tenia que hacer preocupar a los chicos mas de lo que posiblemente se encontraban; saco fuerzas de donde fuera, cada gramo de pura determinación que le quedaba, lentamente rodo sobre si mismo parrándose con dificultad sorprendido de que estuviese vestido, su uniforme estaba sucio y ensangrentado por los cortes abiertos pero era mejor a estar desnudo, se estremeció ante el pensamiento.

Todo estaba oscuro no tenia idea de la hora, su visión ya no estaba borrosa y tenia un poco mas de fuerza, extraño; reviso su entorno reconociéndolo, solo a un kilometro de la base/mansión, al parecer el sujeto del bastón no solo sabia de él sino también tenia conocimiento de la ubicación de la Decima Generación, no se esforzó tan siquiera en palpar sus bolcillos en busca de su celular, no lo hallaría, resignado camino lentamente, se tropezó un sin numero de veces y apretando los dientes se levanto cada vez, en su ultima caída quiso quedarse ahí pero tenia que llegar a su hogar, ese era el único pensamiento que reinaba en su cabeza para no recordar eso; en mas de una ocasión trastabillo y cojeo o se apoyo en los arboles por el dolor hasta llegar a las puertas de su hogar, donde se apoyo en la puerta unos minutos escuchando el barullo adentro de las puertas, por la oscuridad se notaba que era bien entrada la noche así que debían haberlo estado buscando al notar su desaparición.

Por favor, por favor, por favor que ninguno de ellos me vea.

Agito la mano y la puerta se abrió de manera automática reconociéndolo.

Tsuna camino por el pasillo casi arrastrándose, no se oían sus pisadas y se apoyaba en la pared cada pocos pasos, paso por las puertas de roble que daban a la sala sin detenerse siguió caminando, ese caminar lastimero casi arrastrándose por la pared; no podía, no quería enfrentarse a sus guardines al menos no así.

-…no han dado señales del Decimo por la zona norte así que iré a revisar los monito…Juudaime?! Juudaime!

El ruido en la habitación había aminorado para que luego la puerta fuese abierta completamente dejando salir a un Hayato preocupado que llamo la atención de todos en la habitación, quienes empezaron a salir; Tsuna no se detuvo solo apretó los dientes y siguió aunque eso no detuvo a su auto proclamada mano derecha que de un par de pasos, con sus largas piernas, llegara donde su adorado amigo y jefe notando la ropa y las heridas. Mukuro y Kyôya fueron los primeros en salir al escuchar como Hayato nombraba a su jefe pero cualquier saludo o similares murió al ver el aspecto que traía el moreno.

-Juudaime, se encuentra bien? Que le paso? Si fue algún cabron me encarg…

Cualquier cosa que Hayato estuviera por decir murió al ver mas de cerca la figura de su jefe, si de lejos se veía horrible de cerca se veía aun peor, su ropa estaba cubierta de sangre y tierra que a lo lejos solo se veía manchada.

-Iii-iir-rree…a…mmi…hab…bitttaa…ciiioonn.

Tsuna hablo con una voz temblorosa, rota, hueca carente de cualquier emoción que mando un escalofrió por la columna de cada guardián que termino de salir de la habitación para ver al joven capo. Reborn fue el ultimo en salir para ver el estado de su dame-alumno que parecía recién salido de una pelea; se había mantenido al margen siguiendo de cerca de su alumno lentamente mientras este parecía desorientado y adolorido al subir las escaleras, se tambaleo unas cuantas veces aun apoyado en la pared hasta llegar a su habitación; Reborn mando una mirada a los guardianes antes que desaparecieron de su vista, se notaba a leguas el aura oscura del ex –arcobaleno, sabían que se contenía a la vez que hervía en cólera y deseos asesinos, todos querían estar con su adorado jefe y curarlo pero con la mirada que les mando Reborn sabían que no podían, al menos no hasta que los llamaran.

Si bien Mukuro y Hibari no eran de acatar ordenes al ver el estado del moreno no pronunciaron palabra, se sentían culpables, culpa que se extendió por cada guardián al recorrer con la mirada el aspecto de su amigo.

Nadie subiría por el momento, por mas deseos que tuviesen.

Tsuna sudaba por el esfuerzo, sus brazos y piernas dolían mientras seguían soltando pequeñas gotas de sangre de las heridas que se volvieron a abrir mientras subía las escaleras, aun no sabia como lo hizo pero no le dedico un segundo pensamiento aun pensando en como le vieron sus guardianes; agitado al entrar a su habitación busco un lugar donde esconderse hasta que vio su armario, se acerco como pudo y abriéndolo se metió en el envolviendo sus brazos y piernas tratando de hacerse mas pequeño, había cerrado la puerta sin notar como Reborn lo había seguido; lo mas silencioso que pudo, por fin, soltó esas lagrimas que venia aguantando desde que recordó, esos sucios recuerdos, pero no era eso lo que lo mortificaba era la sensación, esa repulsiva sensación que al tener los ojos vendados mientras las caricias parecían haber sido grabadas a fuego en su piel, esas asquerosas manos que recorrieron su cuerpo, esos labios que besaron cada pedazo de piel visible, estaba asqueado consigo mismo; quería desaparecer, que se lo tragara la tierra. Las lagrimas seguían cayendo por su rostro mientras soltaba sollozos e hipidos sin hacer mucho ruido.

Porque?


Pregunta:¿Lloraste? yo al escribirlo si, como que me meti mucho en sus emociones y no se como habra quedado, estuve leyendo bastante sobre este tipo de temas

¿Review?