Holaaaa chicas/os para empezar Lo del cap anterior en cierto modo era necesario, lo explicare en los sig caps. :) en este cap se aclararan algunas dudas o puede que surjan mas dependiendo e.e estoy actualizando lo mas rapido que mis dedos dan!

Victoria: No te preocupes el destino de ese remedo de ser humano en cierto modo ya esta puesto en piedrita :3... y no te sientas mal yo tambien llore mientras lo escribia y mira que tampoco lagrimeo facil...gracias por comentar!

Luna 1827: me encanta que te encante :v ojala puedas seguir leyendo la historia... estoy tratando de actualizar lo mas rapido que puedo...gracias por comentar!

Yamii Nara: mmm... entoncs te parecio interesante el cap anterior? ok se k se fue a lo...crudo?...bn es por algo, pero como ya dije es necesario, al final todo tendra sentido, lo siento por el golpe visual lector, si es que cause alguna emocion significa que algo hice bien, no? gracias por comentar!

KHR no me pertenece...si lo hiciera hubiera hecho que aparezca la cara de un Tsuna adulto, y es que nadie le ha visto!


Cap.13: Llamas

Para cuando estuvieron reunidos todos los guardianes, Reborn había controlado sus emociones empujándolas en lo mas profundo de si mismo, ya había revisado todos los monitores que había implantado en Namimori buscando los rostros de las personas sospechosas y/o desconocidas, pero específicamente buscando una cabellera castaña; al revisar las cámaras y grabaciones anteriores de las ultimas semanas se encontró con la sorpresa que en las ultima semana habían mas caras nuevas por la zona comercial, el hospital de Namimori y las pequeñas zonas turísticas así como también en la minúscula zona Roja cerca de la zona comercial; para cuando Lambo llego y le entrego al hitman una lista de vuelos privados irregulares y otra de vuelos comerciales con una excesiva cantidad de turistas que llegaron en la ultima semana había confirmado sus sospechas, alguien había entrado y para que no se diesen cuenta de su llegada había hecho entrar a varios turistas, no solo eso al parecer todos los turistas que entraron habían ganado el viaje hacia Namimori desde Italia, Francia, España, Alemania y Polonia con una cantidad exacta de cada país y de distintas ciudades haciendo mas difícil saber de donde venian, quien quiera que hubiese entrado sabia que se le buscaría y se había tomado sus precauciones; al momento que llego Takeshi con la noticia de que un promedio de 20 hombres, ahora solo cuerpos, habían estado usando un burdel de la minúscula zona Roja de Namimori como hotel sin usar los servicios del mismo se dio cuenta de que quien fuese que haya llegado no solo trajo una buena cantidad de civiles sino también hombres asociados a la mafia, por que estaba completamente seguro que era un mafioso, que les hizo pasar desapercibidos por una semana entera sino que estuvo matando a sus propios hombre y nadie se dio cuenta de ello, nadie lo noto por lo que en la pequeña ciudad de Namimori no pasaban ninguna noticia de la zona Roja por mas increíble que fuese, el condenado o condenada que planeo este tenia las suficientes neuronas para burlarle; minutos después Hayato llego mas pálido de cómo se fue, pero Reborn ni le pregunto por su estado su única prioridad era Tsuna en esos momentos, el guardián de la tormenta había encontrado a uno de los hombres casi vivo, y se dice casi por la forma en muñones que le encontró, al parecer el hombre tuvo la ultima fuerza, ya sea de voluntad u vendetta, para darle un resquicio de información antes de que muriese, un nombre, Paolo Tabarroni. No había escuchado de ningún Paolo pero si de la Famiglia Tabarroni, o lo que fue la Famiglia Tabarroni; momentos después de que hubiese chekeado nuevamente las camaras llego Ryohei con la camisa mancha de sangre y con el rostro ensombrecido, el guardián del sol había encontrado en un callejón cercano al hospital de Namimori una verdadera masacre de cuerpos en los suelos dando una imagen macabra, el guardián encontró a una persona viva a la cual trato de ayudar pero esta se fue dándole otro resquicio de información, esta vez una cuidad, Nápoles uno de los lugares mas peligrosos de Italia, le facilito de cierta manera la búsqueda, aunque no podía confiar ciento porciento en la información seria para tener en cuenta; la persona que murió en los brazos del guardián del solo le dijo eso al igual que la persona que murió en los brazos del guardián de la tormenta, no era idiota había algo grande sucediendo, quien quiera que hubiese entrado a Namimori era un condenado psicópata que no le temblaba la mano en coger una vida y menos aun la de sus propios hombres y aun así pasar desapercibido.

Desde el momento que llego Hayato y termino de relatarle lo que encontró lo mando la sala de monitores que el guardián chekeaba cada pocos minutos en busca de alguna anomalía y volvía a la sala; al poco tiempo de mandar al guardián de la tormenta llego Mukuro con la misma cara seria y molesta con la que se fue, aunque el hitman veía la desesperación consumirse en los ojos del guardián con una combinación de otras emociones que no se molesto en analizar, Mukuro le informo que M.M. había encontrado 3 transacciones de una cantidad considerable filtrarse por los bancos europeos hacia Namimori en pequeñas cantidades que cualquiera que no fuese del mismo banco donde se realizaron las transacciones las notaria, pero como la pelirroja prácticamente llevaba impreso la palabra dinero en su nombre no fue tan difícil para ella, según lo que le dijo el guardián de la niebla tanto Ken como Chizuka habían encontrado una serie de cuerpos muertos cerca de la Zona Norte en distintos callejones junto con armas hechas a partir de ilusiones, algo que solo podía provocar la maquina de Verde pero cuando le enseñaron el arma al hitman y el guardián dio la explicación de que no era la arma de Verde no se le pudo dar otra cosa que no fuese la razón, el arma que había sido hecha a partir de ilusiones no tenia la imagen consistente ni la calidad del exarcobaleno del pacificador verde podía crear con su maquina, el que hubiese hecho la maquina para este psicópata no tenia el calibre de Verde pero si buena tecnología a su disposición, antes de finalizar el guardián de la niebla solo dio un dato mas, el puerto de Namimori tenia un pequeño cargamento escondido con aditamentos de tortura ubicados en la parte final y cubiertos por ilusiones; Hibari llego apenas el ilusionista termino de hablar con el hitman dando noticias menos gratas que hicieron que todos los guardianes sintiera la culpa empezando a florecer en sus mentes, lo que mas le frustro al hitman fue saber por parte del perfecto que había encontrado cuatro cuerpos en el área de Nami-chuu, y al igual que el resto de los cadáveres encontrados por los guardianes, tenían similitud, vestían trajes oscuros y llevaban la cabeza afeitada, Hibari también encontró el celular de Tsuna a unos pocos metros de los cuerpos, el cual tenia pequeños rastros de sangre en las teclas; si bien el guardián se veía estoico su mirada le delataba.

Los guardianes habían llamado al grupo de limpieza de Vongola para retirar los cuerpo y demás sin que el resto de personas se diese cuenta de ello, haciendo conteos mentales por las cantidades que dijeron los guardianes, era un promedio de 78 personas sin contar con los turistas.

Paolo Tabarroni, el supuesto psicópata que estaba haciendo esto.

Desde que mando a los guardianes a buscar a Tsuna tenia el presentimiento de que algo malo pasaría y no específicamente a los guardianes o a él, como lo hubiese preferido, todos los guardianes habían hecho una búsqueda en las zonas en las que los mando pero ninguno había encontrado a Tsuna, y ahora lo mas probable es que Tsuna hubiese sido solo golpeado y secuestrado en el mejor de los casos, apenas el guardián de la Nube termino de informarles de los objetos y cuerpos encontrados en Nami-chuu el guardián de la tormenta se altero y por mas que Takeshi trato de calmarle este se había soltado de su agarre para salir por la puerta entre exclamaciones deteniéndose abruptamente llamando a Juudaime, al único que el guardián de la tormenta llamaba Juudaime era a Tsuna y al escuchar el nombre de la persona que habían estado buscando durante horas una y otra vez, se sumió un silencio en la habitación rápidamente roto cuando Mukuro y Hibari salieron de la habitación desesperados seguidos del resto de los guardianes.

-…-Juudaime, se encuentra bien? Que le paso? Si fue algún cabron me encarg…

Cualquier cosa que el guardián estuviese por decir murió.

Reborn esperaba escuchar el barullo de siempre de los guardianes pero no fue así, se sentía aliviado de que Tsuna estuviese a salvo y hubiese llegado por su propio pie a la mansión ahora las preguntas de su paradero y lo que estuvo haciendo no se hicieron esperar en su cabeza, mas le valía a su Dame-hijo tener una buena escusa o le daría un entrenamiento que no olvidaría hasta que por lo menos pasasen 10 años; salió con la esfera que contenía las llamas del cielo de Uni y Byakuran en sus brazos abriéndose paso entre los guardianes hasta que le vio y cualquier alivio que hubiese podido sentir se dreno de su cuerpo siendo rápidamente remplazado con ira, ira en su mas cruda y peligrosa expresión difícilmente contenida… alguien había trapeado el piso con Tsuna, el moreno tenia el uniforme hecho un desastre lleno de tierra y manchas oscuras de lo que parecía ser sangre, la mejilla hinchada y roja empezando a moretearse, pero eso no fue lo que despertó su ira, no, había visto heridas en el moreno en otras ocasiones y nunca interfirió en las peleas que ayudarían en el crecimiento de Tsuna pero esto no había sido solo una peleas, el cabello que hasta la ultima vez que le vio lo llevaba largo ahora estaba con cortadas irregulares y significativamente corto, había pasado algo mas.

Ningún guardián pronuncio ninguna palabra asimilando la forma en la que se encontraba su jefe.

-Iii-iir-rree…a…mmi…hab…bitttaa…ciiioonn.

Tsuna hablo con una voz temblorosa, rota, hueca carente de cualquier emoción tan vacía que le mando un escalofrío no solo por la columna de cada guardián sino también a él mismo, apretó la mandíbula y se mantuvo al margen siguiendo de cerca de su alumno lentamente, a unos prudentes diez pasos de distan mientras este parecía desorientado pero sobre todo adolorido al subir las escaleras tambaleándose unas cuantas veces apoyándose en la pared hasta llegar a su habitación. Reborn sabia que los hubiera no existen ni existirían, pero si solo no le hubiese dejado solo, si solo los estúpidos que Tsuna tenia por guardianes hubiesen leído sus cartas, si solo…habían tanto pero ninguno seria, antes de que desaparecieran de su vista mando una mirada oscura a los guardianes, que si es que no fuese por los quietos que estaban su sola mirada solo hubiese parado, ya se las cobraría mas tarde con ellos ahora solo tenia una prioridad; se contenía y respiraba con la mandíbula tan apretada que cuando la abriese siquiera para resoplar tronaría, a la vez que hervía en cólera y deseos asesinos…tenia una idea de quien fue el que hizo lo que le hizo a su hijo.

Nadie subiría ni le molestaría por el momento, por mas deseos que tuviesen de ver a Tsuna u su condición.

Reborn veía a Tsuna sudar por el esfuerzo y por sus muecas, sus brazos y piernas debían de dolerle, por el camino por donde pasaba el moreno empezaban a caer pequeñas gotas de sangre desde las mangas y la nuca, por ultimo le vio agitado al entrar a su habitación cerrando la puerta tras de si, al parecer estaba muy ido para notarle siquiera.

Reborn abrió la puerta, aun con la esfera con llamas del cielo en los brazos pero menos no le podía importar, si es que no fuese por que sabia que de algún modo eran importantes hace un buen rato las hubiese mandado a rodar; ingreso a la habitación apretando los dientes, no había matado a ninguno de los guardianes ni a nadie que estuviese cerca por la única razón que su hijo le necesitaba, paso su mirada por la habitación buscando con la mirada al moreno hasta que escucho los gimoteos y sollozos venir del armario, con paso veloz abrió la puerta del armario y su cuerpo empezó a temblar de rabia mal contenida, en el camino había visto todas las señales pero se negaba a créelo todavía, al maldito mal nacido que se había atrevido a tocara su Dame-alumno le daría caza y lo mataría peor que a una cucaracha, ningún ser merecería morir como lo haría ese desgraciado; su hijo, no consanguíneo pero aun así SU hijo por que el así lo veía, él lo había terminado de criar, el inútil de su padre lo abandono años atrás con la patética escusa de velar por los valores e intereses de Vongola, él encontró al pequeño moreno, un inútil total, cuando aun tenia la maldición de los arcobalenos pero aun así lo educo, le dio confianza, fuerza y habilidad, desenterró el carácter que tenia escondido bajo el abismo que era su falta de autoestima, aun tenia una autoestima mas baja que el promedio pero eso le era reparable con el tiempo, pero con esto no sabia que podría pasar; le ayudo a superarse en cada etapa que tuvo desde que lo conoció, si bien sus métodos no fueron los mas comunes y hasta se consideraban espartanos como siempre se lo señalaba el moreno, eran los mas efectivos. Lo convirtió en este jefe de jefes, si bien le faltaba un largo camino por recorrer lo estuvo haciendo mejor de lo que alguna vez llego a pensar, le seguiría enseñando hasta el momento que ya no le necesitase y aun así seguiría a su lado para que con su sola presencia supiera que el nunca lo dejaría, pero ahora estaba cegado por la furia, no recordaba cuando fue la ultima vez que tuvo tanta sed de sangre, todo lo vía rojo.

Soltó en aire contenido.

Inhala.

Exhala.

Inhala.

Repitió la acción un par de veces antes de poder siquiera estar consiente de sus acciones y no destrozar nada.

Los hipidos, sollozos mal aguantados y el horrible temblor que pasaba por todo el cuerpo del moreno llamaron su atención, vio como Tsuna trataba de encogerse lo mas que podía en la esquina del armario, no podía presentar una imagen mas dolorosa, tenia las rodillas dobladas cubiertas por sus temblorosos brazos; su ropa estaba tan sucias como si acabara de salir de uno de sus usuales entrenamientos nocturnos, pero todo por donde veía estaba mezclado con sangre, tenia la ropa rasgada por algunos lados, su cabello ya no estaba largo se lo habían cortado de manera desigual y tenia manchas de sangre seca por el cuello empezadas a oscurecer.

El mismo se encargaría del calvario del la maldita cucaracha si es que era lo que estaba pensando, y disfrutaría arrancarle capa por capa de piel, tenia una idea de lo que había pasado pero aun no lo quería confirmar, al menos no aun, sabia que retrasaba lo inevitable.

Siguió examinándolo mas de cerca con la mirada, pero lo que mas le llamo la tensión fueron los cortes y moretones que tenia por toda la piel visible, desde el cuello hasta los brazos descubiertos.

No, esos no son moretones.

Apretó los puños y sintió a León temblar y no era de miedo, si algo compartía con su compañero de armas eran las emociones.

Ese hijo de perra moriría lenta y dolorosamente.

Con eso lo confirmo y firmo la sentencia de muerte del remedo de ser humano que había tocado a su hijo.Contuvo su rabia lo mejor que podía, tenia que calmarse ya que si se alteraba no podría calmar al moreno; hace mucho se había prometido no usar sus llamas del sol pero era hora de olvidar ciertos estigmas.

Camino de manera lenta ingresando al armario hasta llegar a Tsuna, se incoó sobre su rodilla y poso su mano lentamente sobre su cabeza, como temiendo que algún movimiento rápido le espantara, posiblemente así seria.

-Tsuna

Trato de que levantara la cabeza pero el moreno seguía temblando, Reborn sabia que él no era una persona afectiva, simplemente las personas lo tachaban de seco pero eso cambiaba con un minúsculo, realmente minúsculo, grupo de personas encabezado por Tsuna; lo rodeo con los brazos y este se aferro a él como si fuese su barco salvavidas, tal vez eso era en este momento y lo seria siempre de ahora en adelante no dejaría que nadie que no sea de confianza se acercase tan siquiera un metro al moreno en su presencia; los sollozos mal contenidos dejaron de serlo apenas el moreno se apoyo en Reborn ahora eran escuchado claramente, su voz estaba algo ronca y se quebraba después de cada sollozo, el hitman solo se dedico a acariciarle la espalda y una que otra a removerle los cabellos que se pegaban notando que la sangre provenía de un golpe en la nuca que estaba inflamada; no le dio palabras vacías de consuelo ni nada parecido solo su presencia y sus caricias, eso fue lo que Tsuna mas agradeció antes de que fuese arrastrado, por fin, a la inconsciencia, otra vez pero en esta ocasión tenia un pilar con él, uno que le mantenía a flote en la locura que era su mente.

León se transformo en una pequeña maya en la cual metió la esfera con las llamas del cielo antes de atarlo a su cintura.

Cuando los temblores y sollozos pararon, el pelinegro cargo el cuerpo del moreno hasta el cuarto de baño donde encendió la bañera y espero a que se llenara, retiro las sucias ropas del joven capo, que en algunos lados estaban pegadas con sangre seca, al retirar la camisa noto barios cortes pero el que le llamo mas la atención fue uno cerca del hueso de la cadera y la precisión continua de cortes agrupados de a cuatro, recordaba el arma por la calidad del corte, otra cosa que le llamo la atención fue que Tsuna tenia un moretón forma de puño cerca de las costillas, había mas chupetones rodeándole el abdomen, al quitar la parte inferior encontró los mismos chupetones en la parte de los muslos y una sustancia blancuzca en su parte trasera mezclada con sangre, la rabia que quemaba en su interios tenia que guardársela para cuando encontrara al maldito desgraciado, por que lo encontraría y no le importaba que hubiese testigos ya que lo primero que haría seria volarle dedo por dedo.

Paolo Tabarroni si es que tu fuiste, y tengo la seguridad de que fuiste tu, considérate encabezando mi lista, desde hoy eres mi blanco.

Paolo Tabarroni era su nuevo blanco y nunca se le escapaba ninguna persona que tuviese en su mira; no le importaba que la persona que hizo esto fuese o no el verdadero Paolo Tabarroni, ya que había usado el nombre para presentarse ante sus gorilas, ya le investigaría luego.

Limpio a Tsuna cuidadosamente tratando de no afectarle mucho las heridas, había cambiado el agua dos veces hasta que lo tuvo completamente limpio, el secarle fue la parte mas complicada dado que no había lugar donde la toalla no rosase una herida abierta y hiciese que el moreno soltara gemidos de dolor aun durmiente; luego de limpiarlo y secarlo lo mas cuidadosamente que pudo, le puso un pijama de raso azul que encontró en uno de los cajones del baño y lo llevo a su cama.

No recordaba bien la ultima vez que uso sus llamas pero como si lo hiciese desde siempre aparecieron en sus manos al primer llamado, fue una llama brillante de color amarillo que parecía hacer y a la vez consumir el mismo infierno, si bien reflejaba su humor apenas acerco la llama a Tsuna esta se torno calma y cálida como si no quisiese pertúrbale, apenas las acerco las manos al cuerpo de Tsuna, si bien empezaron a desaparecer todas las heridas y el color le fue apareciendo nuevamente en las mejillas como también los chupetones y moretones se iban, Reborn sentía sus llamas ser drenadas por el cuerpo del moreno, y no podía ni quería detenerlo, su energía se iba con tal rapidez que sudaba por el esfuerzo de mantenerlas lo máximo posible hasta que ya no sintió esa fuerza que lo drenaba en un primer momento, la esfera con las llamas del cielo que sujetaba León también fue casi completamente drenada solo quedo un tercio de la cantidad de llamas que habían en un primer lugar, observo el cuerpo de Tsuna ser envuelto por ambas llamas para luego desparecer, se veía al moreno en mejor estado como si no hubiese pasado nada, como si…solo estuviese durmiendo, que tal falacia.

De pronto, interrumpiendo sus pensamientos se encendió la llama del cielo del joven capo para luego encenderse la llama del sol al costado de esta, otra llama igual de brillante y pura como la del cielo, decir que estaba sorprendido era una broma de mal gusto, nunca supo que Tsuna tenia mas que una llama, ni siquiera cuando lo revisaron los médicos de Vongola se le detectaron, no creía que fuese por haberle curado, aunque la fuerza que absorbió su llamas le daba un poco que pensar no es como si pudiese aparecer una llama después de ello, callo sus pensamientos al ver como la llama del sol envolvía y desaparecía dentro del cuerpo de Tsuna dejando todo su cuerpo con una ligera iluminación de llamas como si se estuviese quemando, a los pocos segundos apareció la llama de la tormenta al otro lado de la del cielo, tan caótica y tempestuosa pero a la vez pura y magnifica que no había duda de su portador que imitando la acción de la llama del sol se juntaron envolviendo el cuerpo de Tsuna; si es que antes estaba sorprendido ahora no sabia que pensar, el único que tenia mas de una llama era el guardián de la tormenta, tomo la decisión de dejar de hacer conjeturas innecesarias para ver lo que pasaba con el menor. Seguida de la llama de la tormenta apareció la llama de la lluvia, era una llama tranquila, pacifica casi adormecedora que lavaba culpas, esa misma llama que pasado unos segundos soltó una pequeña ondas expansiva de llamas que cubrió la habitación llenándola de una calma adormecedora involuntaria, esta llama no solo era la mas tranquila sino también una de las mas manipuladoras, luego apareció la llama del trueno, era una llama brillante que parecía querer proteger a su portador, era una llama poderosa que empezó a soltar choques eléctricos y pequeños truenos expandiéndose del mismo modo que el de la lluvia con la diferencia que al terminar de expandirse por la habitación solo cubrió el cuerpo de Tsuna, la llama de la tormenta fue seguida de la llama de la niebla, una llama confusa, cambiante pero con una pureza que en raras ocasiones se veían, esta dejo escapar una niebla por toda la habitación haciéndola reinar de misterio por unos momentos antes de imitar a llama de la lluvia y expandirse hasta cubrir toda la habitación, la ultima llama en aparecer fue la de la nube, era una llama que esta con todas las demás como también se sentía lejana que se movía voluntad y a su propio ritmo, esa llama al igual que la llama de la lluvia y de la niebla se expandió cubriendo la habitación dejando una impresión de fuerza; Reborn no tuvo mucho tiempo para reaccionar, no había parpadeado ni un solo segundo desde la parición de la llama del cielo que seguía refulgiendo al igual que las otras en la frente de Tsuna, todo el acontecimiento duro menos de diez segundos.

Cada llama era pura como ninguna, en su vida jamás vio ninguna igual; todas las llamas empezaron a rodear la llama del cielo que empezaba a titilar, pasados unos segundo el resto de las llamas empezaron a parpadear de igual manera.

-Zero Point Breakthrough First Edition

El susurro de un Tsuna aun dormido, un susurro imponente, tuvo una omnipotencia que por un segundo le dejo adormecido, reacciono cuando las demás llamas empezaron acercarse cada vez mas a la del cielo titilando cielo, se alejo unos paso para ver como una especie de iglú cubría la cama encerrando a Tsuna en menos de un segundo, el hielo normalmente trasparente estaba cubierto por los colores de las llamas soltando pequeñas descargas verdosas, cada lado del iglú estaba cubierto por llamas como si se hubiesen mezclado, todavía se sentía cansado, no, estaba drenado, cuando curo a Tsuna una fuerza absorbió sus llamas, pero eso no explicaba la presencia de las otras llamas aun si es que realmente fuesen de Tsuna debieron mostrarse aunque sea una vez fuera de su cuerpo en los entrenamientos, o tan siquiera cuando se les hacia la prueba anual a la decima generación.

Reborn no era estúpido para tocar el hielo que rodeaba a Tsuna, si las descargas que soltaban pequeños choques de electricidad no le daban una idea de lo que pasaría si tan siquiera intentaba tocar el hielo, nada lo haría, el zumbido de los choques eléctricos y ligueros sonidos tormentosos mesclados con el crepitar del resto de las llamas que de rato en rato brillaban y se apagaban, era como tener un deja vú del día de la prueba de los Morte solo que en esta ocasión solo estaba Tsuna dentro.

Las horas fueron pasando hasta que llego el inicio de un nuevo día. Por lo pronto Tsuna no saldría de ese iglú, se había aflojado la corbata por lo incomoda de la situación, era asfixiante, tenia los pies en la tierra y sabia lo que pasaría para cuando estuviese Tsuna despierto, la depresión, el miedo, los caminos de la recuperación, había pensado en todos los posibles caminos que se podrían aparecer apoyado en la pared en busca de cualquier cambio en su hijo, evoco a ese pequeño moreno inseguro con grandes ojos llenos de miedo que vio por primera vez hace tantos años atrás, empezó a recordar su tiempo con Tsuna como si de una película se tratase; salió de sus pensamientos cuando le llego un toqueteo proveniente de la puerta, por mas que las llamas se hubiesen expandido al parecer no hacían daño con excepción de las que cubrían a Tsuna.

-Adelante

Había usado el tono justo de voz para que se le escuchase aunque esta le salió ligeramente ronca.

Toc. Toc. Toc.

Parecía que quien estuviese fuera de la habitación no le había oído, sordos, lo que le faltaba, no tenia ni ganas de torturar ni física ni mentalmente a nadie que no fuese Paolo Tabarroni.

Al abrir la puerta de la habitacion se encontró con Ceci que traía un carrito con un desayuno completo de líquidos en la parte superior, y en la inferior diversos tipos de postres que por lo que sabia eran los favoritos del castaño; era un lindo gesto, aunque innecesario actualmente ya que Tsuna continuaba inconsciente y dentro de ese iglú cubierto de llamas, cuando enfoco a la pelinegra noto que por mas que había abierto la puerta seguía tocando al aire.

-Ilusión.

Ceci estaba con la mirada perdida mientras tocaba una puerta inexistente, luego de unos segundos se fue aun con la mirada perdida dejando el carrito tras de ella.

Por lo visto nadie iba entrar así quisiesen.

Y él no pensaba alejar de su vista a Tsuna.

Reborn paso su brazo por la puerta para confirmar sus suposiciones, repitió la acción tres veces y en ninguna le paso nada, como supuso las llamas no le hacía ningún efecto, metió la bandeja para comer algo, aunque no le gustase el azúcar, lo mantendría despierto y el café humeante que habían en el carrito le ayudaría hasta que Tsuna despertase y saliese del hielo en el que estaba rodeado. Jalo una de los otomanes que había en la habitación hasta pegarlo a la cama usándolo de asiento, no bromeaba con sus pensamientos de no despegarse ni un segundo de Tsuna.

Despierta, Dame-Tsuna.


Vendetta: venganza

Pregunta¿Saben con quien esta emparejado Tsuna? como que esta algo a la vista, no? Reborn no cuenta

¿Review?