Holaaaaa! chicas/os cuanto ha pasado desde que actualice? 3 o 4 dias? no importa... se que en el cap anterior fue algo emotivo, y para los que sostengan que Reborn no tiene emociones ni nada...ya se, pero entiendan que esto es un OoC y la una de las personas del minúsculo grupo que Reborn aprecia esta nuestro castaño favorito.
Con Respecto a la Razon por la que Mukuro no estaba en el cap anterior es simple...Reborn solo habla hasta el tiempo del cumpleaños del castaño y poco mas, pero Mukuro todavia aparece ya luego lueguito de eso.
Muchas Gracias a los que comentaron el cap anterior!
Yali: No sabia como hacerlo sinceramente, ya que casi todo los borradores que tengo son dialogo con una que otra cosa que explica algo pero el cap anterior no se como que me puse sentimental.
Dark Senin: tus comentarios siempre son bien recibidos y esperados! gracias por comentar... y Si habra vendetta! muajajaja...y creeme cuando te digo que la vendetta es algo que ira en mas de una dirección, en especial con Reborn.
Destiny Dragneel: Con respecto a ellos...bn...si te soy franca... te contare un secreto que puede que lo entiendas leyendo este cap, ya lo saben y creeme no estan nada felices...y son mellizos, super identicos practicamente dos gotas de agua pero mellizos.
Amudoki: Wow ni te vayas a disculpar por el largo de tu comentario, me facinan, entre mas extensos y detallados de como te parecio el cap mas me gustan, es como que siento que realmente le prestas atencion a todo el cap incluyendo los pequeños detalles que hay por aqui y por alla. se agradece tu review!
Victoria Chacin 618: Si es que estabas ansiosa aqui esta!, solo que este es un poco mas flojo? talvez... puede ser.
Yamii Nara:Como se leyo en el cap 6, la sexy vaquita era prontamente comida, aunque eso puede ser en los caps futuros o en la sig temporada pero de que hay RL lo hay, ahora que hable con Tsuna-nii sobre eso es otro asunto...Reborn no es el unico celoso.
Psdta. Mukuro es sexy!
KHR no me petenece...seria increible tener derechos aunque sea para sacar una conti(yaoista) y meter a los mellizos.
Cap15 Información a pedazos
-Es la primera vez que te veo sin corbata.
El moreno soltó un risa juguetona secundado por la pequeña risa camaleónica de León, el cual se encontraba felizmente estirado en el hombro del castaño. Reborn pese a la puya solo revolvió los cabellos castaños del menor, el cual ya se encontraba sentado en su cama debajo de las mantas de lo mas tranquilo. Había pasado una hora en la cual el castaño se comió los últimos postres que Ceci había dejado fuera de la habitación hace unas pocas horas, la pobre chica había ido y venido cada poco rato en vista de mejoras, aunque nunca llegaba a ver ni al asesino ni al castaño ya que apenas tocar la puerta la asaltaba una ilusión que la hacia alejarse, aun así no se rendía pero solo dejaba un expresso para Reborn y una gran cantidad de pasteles para el castaño si es que llegaba a despertar.
León observo lo tranquilo que se veía su amo, había estado presente todo el tiempo, odiando cada segundo que no podía ver al moreno y cuando este despertó, se quedo estático de la ira que recorría su pequeño cuerpo camaleónico, ese cascaron vacío no era su Tsuna, no era el moreno que todas las tardes le daba un trozo de pastel o algún dulce y le mimaba hasta que se dormía en sus manos, no era ese pequeño castaño que vio crecer desde el sombrero de su amo, simplemente no era él; se había sorprendido cuando vio rogar a su amo, solo lo vio una vez hacerlo y fue poco después de que su amo le recogiese. Cuando el moreno volvió, no era el mismo pero era mejor de cómo era antes, tenia una decisión aun mas fuerte que la que antes tuvo, pero no cambio mucho su actitud.
-Me podrías emparejar el cabello? Es algo molesto llevarlo tan… disparejo.
Tsuna paso los dedos sintiendo la perdida de su cabello, no es que fuese una chica pero haber tenido el cabello largo por tanto tiempo le genero la costumbre de peinarse los cabellos con la mano desde la raíz hasta las puntas y ahora que lo hacia no llegaban ni al cuarto del largo que solía tener le fastidiaba, puede que lo que mas le molestase fuese romper su promesa. Reborn vio una ligera molestia que rápidamente desapareció en los ojos caramelo, aunque viéndole bien ahora eran como si el caramelo se hubiese mesclado con un tono cobrizo dorado dando un tono cobrizo acaramelado brillante, si antes el color era de un naranja acaramelado y no eran para nada usuales, ahora era peor.
-Lo cortare cuando estés dormido y no tenga que estar adivinando en que dirección cortar…
Al parecer la distracción surtió el efecto deseado, el castaño le miro con un puchero mientras se cruzaba de brazos refunfuñando.
-…No es culpa mía que tu cabello no sepa en que dirección ir.
Reborn se encogió de hombros sin importarle en lo mas mínimo la futura reacción que sabría que vendría, ya sabia que Tsuna se había dado cuenta de sus intenciones y al parecer agradecía la distracción.
-Hey, tampoco es mi culpa!
Y no lo era, la culpa la tenia Primo, si no fuese por él y sus genes capilares nunca hubiese tenido el cabello tan esponjoso como un conejo ni que desafiase la gravedad, ni que imposibilitara a cualquier peine que intentase domar su melena, ni muchas otras cosas que se le venían a la cabeza con relación a su cabello.
Internamente Reborn estaba que se reía del castaño que no paraba de hacer muecas, pero al ver el bostezo que dio se preocupo, Tsuna ya había dormido bastante para seguir haciéndolo.
-Vas a volver a dormir?
Tsuna asintió serio olvidándose completamente de su puya anterior, y como no estarlo si aun estaba débil, tenia una extraña sensación de poder recorriéndole cada célula existente y haciéndole consiente de las mismas, desde los pies a la punta de la cabeza pero el haber estado usando sus llamas al completo le habían agotado, otra vez.
Si sigo así viviré postrado a una cama.
-Seeee…es algo molesto pero me siento muy cansado, muchas llamas.
Y como para dar énfasis a sus palabras soltó un bostezo involuntario mas largo que el anterior.
Reborn asintió, pero eso no significaría que se movería de su posición.
-Me quedare aquí.
Tsuna sonrió mientras le daba ligeras carisias en la suave pero a la vez áspera piel de León, lo cual había llevado al camaleón al sexto cielo, estaría en el séptimo si el castaño le hubiese invitado de su torta de frambuesas.
-No te estaba diciendo que te vayas, papá.
Reborn jalo la otomana para sentarse después de revolverle los cabellos al castaño, puede que existiesen miles de personas que le tuviesen un miedo indescriptible y pensasen que era una broma de mal gusto ver al ex-arcobaleno actuando de manera paternal y/o afectiva con un ser humano, pero hasta Reborn tenia sus excepciones, pocas pero las tenia.
-Me explicaras todo cuando despiertes.
No era ni una pregunta ni una petición, era una orden, y si bien a Tsuna no le gustaban las ordenes no le decía nada a Reborn.
-Te puedo explicar ahora aunque seria mejor cuando lleguen Al-nii y Milo-nii.
El pelinegro torció el gesto con molestia, casi olvidándose de los mellizos, casi.
A esos no los salvaba nadie.
Por la puñetera prueba de confianza que hicieron los mellizos dejaron a su piccolo bambino imposibilitado de poder usar sus llamas.
Por la puñetera prueba de confianza, Tsuna no se pudo defender.
Por la puñetera prueba Tsuna no pudo reaccionar.
Por la puñetera prueba casi pierde a Tsuna.
Sabia que estaba siendo irracional y existían muchos otros factores, como el de los guardianes y sus cartas pero por el momento tenia que dirigir su ira hacia algún lado.
-Hey. Ellos no tienen la culpa de que… eso me pasara.
Puede que el castaño aceptase algunas cosas y se sintiese mas fuerte, pero el estigma que le había dejado …No… no quería ni pensar en el mensaje que le dio ni en su nombre, al menos no aun…no pronunciaría lo que había pasado hasta el ¨Lazo¨ estuviese hecho o al menos así esperaba, solo quería ver a Aldo y a Emilio pronto; por lo pronto solo se referiría a lo sucedido como ¨eso¨.
No muy lejano a los pensamientos de Tsuna, Reborn pensaba en las secuelas psicológicas que podría tener su piccolo, y de las cuales algunas ya se estaban haciendo presentes.
-Al-nii y Milo-nii estabilizaron mis llamas, al menos lo ultimo que faltaba controlar para que el sello del Nono se rompiese y liberase todas, si no lo hubiesen hecho las llamas que tenia al momento de liberare se hubiesen consumido unas a otras tratando de dominarme… papá, te daré algo así como la versión resumida, tu sabes que el Nono sello mis llamas cuando tenia 5 años y no solo la del Cielo, las llamas que tenia eran de todos los elementos, al sellar mis llamas también sello mis memorias del tiempo desde que aparecieron, a como usarlas, y si te lo preguntas fue por eso que me volví tan torpe.
Reborn permaneció unos segundos dándoles vueltas a lo que dijo el castaño
-Me estas diciendo que tuviste que pasar por ese infierno estupidez y torpeza por que sellaron tus llamas?
Reborn solo conocía el infierno que su piccolo bambino aguanto desde que tenia 8, si las cosas eran por el sello de su llama, habían tres años que estaban perdidos y tenia el presentimiento que no serian fáciles de sonsacar, aun si el mismo preguntaba.
-Seee… yo tampoco lo sabia pero Al-nii y Milo-nii lo descubrieron cuando rompieron el sello y mis memorias volvieron…
A la mención de los mellizos el ceño fruncido que tenia el pelinegro de fedorra se profundizo mientras miraba al castaño, quien alzo ambas manos apaciguadoramente.
-…Y no me mires así, ellos rompieron el sello al casi finalizar el prueba de confianza y lo hicieron por mi bien.
Reborn decidió dejar ese tema por ahora, le quedaban muchas preguntas y Tsuna no aguantaría despierto mucho tiempo, archivo la información en su mente, cuando el castaño despertase ahondaría mas en el tema, por como se sobaba los ojos le quedaba poco tiempo de conciencia.
-Desde que edad podías usar todas tus llamas?
Tsuna se lo pensó por unos segundos buscando en sus memorias.
-No lo recuerdo bien, pero Gio-kun me dijo que desde el nacimiento.
Eso si le tomo con la guardia baja.
¿Gio-kun?
-Primo?
Tsuna parpadeo un par de veces antes de asentir.
¿Qué tenia que ver Primo en todo esto?
-Uh bueno, si… Gio-kun solía jugar conmigo y me cuidaba de niño…
Una sonrisa cariñosa bailo en los labios del castaño al recordar como Primo le mantenía alejado de los peligros y jugaba con él cuando un había nadie cerca, aunque su madre siempre tomo a ¨Gio-kun¨ como su amigo imaginario, Primo fue el que le enseño a como controlar sus llamas para nunca lastimarse, hasta que le sellaron sus llamas. Tsuna borro su sonrisa, luego de que le hubiesen dejado sin sus llamas sentía que alguien importante se había ido, su madre creyó que se había despedido de su amigo imaginario, pero él no recordaba haber tenido ningún amigo imaginario ni nada.
-… cuando sellaron mis llamas ya no volvió a aparecer hasta que acepte la voluntad de Vongola.
Puede que en ese momento no recordara a Gio-kun pero el si le recordaba a él, ahora entendía como es que su tara, tara, tara y quien sabe cuantos mas, abuelo sabia tanto de él de cuando era niño mientras que el mismo no recordaba nada de nada, como tambien la forma cariñosa en el que se expresaba con el cuando le explicaba como hacer el angurriento papeleo.
Ugh. Cuanto papeleo se le abría acumulado?
La mente de Reborn esta que iba a miles de kilómetros por segundo analizando ese resquicio de información, puede que algunas cosas pregunte después pero esto que estaba pensando, simplemente no podía ser, aunque con todo lo que había pasado seria lo mas lógico.
-Primo aparecía físicamente?
El menor negó.
-No, solo yo le podía ver.
Una sonrisa burlona, perfectamente reconocible para el castaño, apareció en los labios del ex-arcobaleno
-Un fantasma.
Lo sabia.
-Si Gio-kun te escucha se revolcaría en su tumba.
Mentira, lo mas probable es que le hiciera la guerra con insultos.
-Hablando de él, el ultimo año lo podías llamar a voluntad o el aparecía cuando quería, entonces por que no apareció cuando desapareciste.
Tsuna suspiro, eso puede que fuese su culpa o si retrocediésemos en el tiempo del sello, entre mas fuertes sus llamas mas notoria seria la presencia del rubio, pero ahora...
-Gio-kun esta bloqueado por ahora, no aparecerá hasta dentro de unos días…
El pelinegro arqueo una ceja en un pregunta muda.
-…mis llamas volvieron, y no están muy estables que digamos; le bloquean hasta que pueda tener el control total.
Reborn asintió, otra pregunta mas para cuando despertase el menor.
-El fantasmita no te pudo quitar el sello del Nono?
Tsuna no tenia las energías para molestarse en corregirle.
-No, eso era algo muy arriesgado hasta para él, si hubiese podido me lo hubiese quitado cuando era niño pero luego de que Iemitsu y el Nono se fueran no volví a ver a Gio-kun.
Y era cierto, cuando despertó al día siguiente no recordaba a Gio-kun ni a sus llamas, y no volvió a ver al rubio hasta los 14 años.
Reborn asintió, obvio el hecho de que Tsuna prácticamente escupió el nombre de su padre biológico; tenia que seguir con la mayor cantidad de preguntas que pudiese antes de que Tsuna volviese a dormir y quien sabe cuanto dormiría esta vez; ya tenia varias preguntas en las cuales pensar como también información con la que podría ir uniendo cabos.
-Y el desmayo, también por las llamas?
El castaño había medio esperado que esa pregunta se atrasara un poco mas, pero no podía retazar lo inevitable.
-No, fue por la prueba…
Ante la mirada fastidiada del mayor, Tsuna solo negó.
-…Al-nii y Milo-nii pasaron por lo mismo.
Y era cierto, por el ahora los mellizos debían de estar muy mal heridos.
-Pero ellos estuvieron a salvo y tu no
-Papa!...
No eso no era cierto. Y eso era parte de su culpa.
-…ellos no están a salvo como quieres decir, sienten lo mismo que yo siento…
Tsuna suspiro cansado, puede que su papá no entendiese por lo que mejor seria explicarle, aunque aun para él seguía siendo raro.
-…si po me pasa algo ellos lo sienten física y mentalmente.
- Aun así no aparecieron. Si lo que dices es cierto, porque no lo hicieron?
Por muchas razones.
Tsuna vio como el pelinegro se le quedaba mirando en espera de su respuesta.
Habían algunas cosas que no le podía decir sobre los mellizos, al menos hasta que ellos llegaran por lo que suponía no debía de faltar mucho, le alegraba que no faltase mucho para su llegada pero tendría que hacer una convocatoria pronto.
-Ellos estan aun mas débiles de lo que yo estaba, ahora mismo recién se deben estarse… recuperando.
-Como lo…
Reborn se interrumpió a si mismo al ver como el castaño se sobaba los ojos, se veía cansado desde que termino de comer, y mantenerlo despierto no ayudaba en nada por mas que quisiese saciar su curiosidad.
-…será mejor que descanses, hablaremos mañana.
Tsuna cogió a León de su hombro, quien al parecer entendió lo que quería el moreno transformándose en celular donde en números grandes mostraba la hora.
2:56 am
-No querrás decir hoy?
Reborn bufo escondiendo la mirada bajo su fedorra.
Las preguntas aun eran muchas y mas aun sobre los mellizos, por lo que sabia, su piccolo sabia algo y no le quería decir, luego le obligaría a contárselo, solo esperaba que no fuese lo que estaba pensando ya que si lo era….
Tic, tic, tic… tic, tic… tic, tic…
El sonido le fastidiaba mientras trataba de unir cabos a la información incompleta que tenia, si solo…¿Sonido? Miro al castaño encontrándole tecleando en el celular, León, con rapidez, al parecer había mejorado la flexibilidad de sus dedos para moverse tan rápido y a esa precisión.
-¿Qué estas haciendo?
El castaño no le miro por un par de segundo mas antes de apretar un ultimo botón y León volviese a su forma.
-Le mande un mensaje a Gamma, luego…ahh... te cuento.
Tsuna medio bostezando dejo a León a un costado de su cama dándole un par de caricias antes de acomodarse entre las mantas y almohadas, se empezaba a sentir algo pesado, pero sobre todo cansado.
Ojala Natsu este disponible pronto.
El león también estaba atravesando un cambio en esos momentos, o al menos de eso se entero cuando estaba rodeado por sus llamas, en la charla que tuvo.
-Dormirás todo un día?
Aun en su nebulosa de sueño era consiente que ya no dormiría como antes, tal ves unas diez horas de sueño quiten toda la fatiga acumulada y hagan a su cuerpo acostumbrase a las nuevas llamas
-Ya no, mi sueño…se..reu..gulariso.
No quiero dormir. Realmente no quería dormir pero su cuerpo se lo exigía.
El castaño se había enrollado entre las mantas abrazando una almohada, sus ojos se veían desenfocados y sus parpados se cerraban y se abrían cada cierta cantidad de segundos como si aun se negase a caer en los brazos de Morfeo.
-Duerme.
Ante la pequeña orden los soñolientos ojos se alarmaron, sin que Reborn pudiese reaccionar a tiempo a una velocidad aterradora la mano del castaño cogió la manga del saco del hitman.
-Te quedaras?
Reborn solo asintió mientras le volvía a peinar los alborotos cabellos castaños, la voz de Tsuna había salido con un ligera nota de desesperación mezclada con algo de temor, ya habían iniciado algunas etapas post traumáticas de la violación, como odiaba a ese hombre; solo esperaba que las pesadillas no volviesen puede que estuviese pidiendo demasiado pero tenia la seguridad que nada volvería a derrumbar a su piccolo bambino, ya había superado lo peor. León en vista que su amo estaba mimando al castaño y dejando como no disponible su cama favorita se acomodo en el hueso de la clavícula del castaño, unas horas de sueño no le vendrían nada mal ya que a diferencia de su amo no le afectaba el azúcar de los postres que se obligo a comer para mantenerse alerta, además mas tarde le llamaría para cortas los cabellos castaños del menor; le gustaban cuando los cabellos de Tsuna eran largos, se podía envolver con algunos de sus mechones como si fuese un capullo.
Todos en la mansión de Giglio Nero se encontraban desesperados, pero el que estaba al borde del colapso nervioso era Gamma, no sabia ni como ni porque razón su princesa y Byakuran habían entrado en un estado…de meditación.
A la mañana siguiente de que Reborn se hubiese ido había encontrado a Uni y Byakuran en el pasillo sentados cada uno con las piernas cruzadas en una posición de loto mientras se cogían de las manos, no entendía que estaban asiendo ahí por lo que supuso seria otro de los juegos extraños del zorro, les llamo un par de veces para que fuesen a desayunar pero ninguno respondió y al tratar de acercárseles el dragón blanco de Byakuran salió disparado y le ataco mas no le lastimo, solo lo alejo de ambos adolescentes, desde ahí llegaron las Coronas Fúnebres preocupados porque su líder no les hubiese ido a despertar para jugar o hacer una que otra travesura al rubio, si bien la Famiglia Gesso tenía su propia mansión se pasaban los 7 dias de la semana y las 24 horas en la mansión de Giglio Nero; luego de eso, todo Giglio Nero se entero de lo que le pasaba a su Jefa y al Jefe de la Famiglia Gesso.
Gamma, aparte de sus necesidades básicas, no se había movido ni un solo momento en su vigilancia a ambos cielos, ni el se había movido ni las coronas fúnebres lo habían hecho. Para colmo de males ninguno de los doctores sabia que le podía estar pasando a ambos adolescentes, había llamado a Shamal incontables veces pero todas iban al buzón de voz, estaba al borde de la desesperación, su princesa no podía ser alcanzada y no sabia cuanto tiempo llevaría así.
Ya harto estaba a punto de atacar al dragón y coger a la jefa de Giglio Nero cuando su celular empezó a zumbar, con la esperanza de que fuese Shamal, lo reviso llevándose la sorpresa de que era el Decimo Vongola, muy raramente le mandaba algún mensaje o le llamaba pero cuando lo hacia era por urgencia y era mejor no ignorarle, ya le había visto en las reuniones de capos.
¨De: Desconocido /Asunto: Uni
Hora: 3:11 am
Buenas días, Gamma.
Estoy al tanto de la condición de Uni y Byakuran, despertaran en cuatro o cinco horas a mas tardar, cuando despierten querrán venir a mi Base/Mansión, alista todo para ese momento.
Uni esta bien, al igual que Byakuran.
No les hagas preguntas innecesarias, están bien.
Atte. El Decimo Vongola¨
El castaño solo firmaba con su puesto como capo cuando era una orden, y aunque fuese solo leyéndolo se podía sentir como si le estuviese hablando directamente, se sentía mas tranquilo luego de saber que nada le pasaba a su princesa, ahora solo tenia que esperar e informar a todos Giglio Nero, y a las Coronas Fúnebres.
Para los guardianes de la Decima Generación, su amigo y Jefe, Tsunayoshi Sawada era la representación de un hermoso y basto cielo que los podía mantenerlos unidos, donde las nubes podían pasear sin restricción alguna, donde el sol brillaba intensamente, el lugar donde la tormenta podía ser tan destructiva como quisiera sin hacer realmente daño, donde la lluvia era pasajera y tranquilizadora, el sitio donde el rayo no se perdía en la oscuridad que lo acompañaba y la niebla era libre de ser tan espesa o ligera como quisiera, donde cada uno de los guardianes podía hacer el destrozo que quisiera y aun así todo seguirían en armonía, una armonía hecha por el castaño…pero, y ahora?
¿Ahora como seria?
¿Como estaría ese cálido cielo que ellos conocían y habían visto destruido cuando llego y no hicieron nada?
¿Como seria ahora que le habían fallado?
¿Como estaría luego de que, por su negligencia, le hubiese pasado lo que sea que le hubiese pasado?
Pese a que muchos no lo creyesen ni uno de los guardianes era idiota, ni uno solo de ellos lo era; los guardianes de la Decima Generación tenían las suficientes neuronas para, pese a la sangre y suciedad, haber reconocido ese cojeó, la verdad era que ninguno quería hablar de las implicaciones que tenia el hecho de no haber leído la carta de los mellizos de la Famiglia Morte pero en la soledad de sus pensamientos se estaban martirizando, la culpa era un pozo oscuro en el que se estaban hundiendo y no podían ni querían salir de el por la sencilla razón de que fue su culpa, de ellos y de nadie mas.
¿Y ahora como estaría Tsuna?
Chrome había despertado bien entrada la mañana, pero no había nadie en su habitación, por lo que le había dicho Mukuro-sama el estaría con ella hasta que despertase pero la persona que le salvo la vida no se encontraba ahí, extrañada se vistió y salió de su habitación chocando con Ceci, la sirvienta mas apegada a Boss, la pelinegra que tenia su misma altura murmuro una escueta disculpa y corrió con un carrito lleno de pasteles y, por el olor, el expresso de Reborn. Soltó un pequeño suspiro al recordar tantas tardes ella misma le tuvo que llevar uno que otro chocolate a Mukuro-sama cuando acompañaba al castaño, no le era sorprendente la cantidad de pasteles que Ceci llevaba en el carrito, su Boss era alguien con un diente dulce muy exigente, y era la persona que mas quería y respetaba aparte de Mukuro-sama; al bajar a la planta inferior se dio cuenta del tenso ambiente que había en la mansión, no es que no se hubiese percatado de ello cuando despertó, simplemente lo achaco a su adormilamiento y el cansancio por los recientes órganos, pero ahora que estaba mas alerta sintió el pesado ambiente que rodeaba el lugar. No se lo pensó dos veces y busco la presencia de Mukuro-sama y Boss pero encontró dos cosas que no le gustaron mucho, la primera el aura de culpa que rodeaba al peli índigo, cosa que no era para nada común ya que Mukuro-sama nunca sentía culpa por nada de lo que hacia o decía, y segundo, la presencia que conocía de su Boss había cambiado, no podía explicarlo ya que había una especie de barrera le bloqueaba, pero su presencia era totalmente diferente y solo la reconoció por que había pocos resquicios de su antigua presencia mezclada con esta nueva, mucho mas dominante, y, porque reconoció que su Boss estaba con la compañía de Reborn.
La ilusionista camino rápidamente para el lugar donde identifico a Mukuro-sama, si es que algo le sucedia a Boss el lo sabria.
Al abrir las puertas de la sala no solo vio al resto de los Guardianes de la Decima Generación sino que también, todos compartían el mismo aire depresivo y la culpa rodeaba a todos y cada uno de ellos; al parecer ninguno la había notado por lo que se dirigió a donde se encontraba su maestro y salvador, y aunque no era usual el ilusionista se encontraba apoyado en una pared con los brazos cruzados y con la mente fuera de su cuerpo.
-Mukuro-sama
El ilusionista no la miro ni se movió, no dio ninguna señal si la oyó, o no.
-Nagi.
Chrome se sobresalto ante lo áspera que sonó la voz de su maestro pero antes de que pudiese decir nada, el peli índigo puso una mano en su frente desmayándola.
Mukuro atrapo a su pequeña discípula antes de que cayese al suelo, la había mandado a su pequeño paraíso personal, ahí mando también una copia de si mismo hecha de ilusiones donde la pondrían al día, Nagi se alteraría y lo que menos necesitaba ahora era a alguien a quien consolar, solo quería ver a Tsunayoshi-kun…luego de haber tocado la puerta de la habitación del castaño para saber de su estado, le habían mandado a una ilusión, una demasiado real, una que ilusión que solo era posible de hacer cuando tenias una habilidad muy buena y años de experiencia; la ilusión al que lo mandaron, no creía que fuese una ilusión, fueron solo unos minutos pero escucho claramente las suplicas y los gritos en su cabeza por el resto solo había oscuridad, era como si en la ilusión le hubiesen vendado los ojos, pero sobre todo sintió el olor de la tierra y de la sangre.
Ninguno de los guardianes miro a los ilusionistas, todos y cada uno de ellos demasiado metidos en sus pensamientos para notar algo de lo que sucedía a su alrededor.
Gracias por leer!
Pregunta:¿Que creen que paso en esos tres años de Tsuna? ¿Alguien siente pena por los guardianes?
¿Review?
