Holaaaa!Chicas/os, queria explicar algunas cosillas; primero, Tsuna siempre ha tenido la personalidad que mostrara de aqui en adelante solo que nunca antes se la mostro a nadie que no fuese Reborn, Varia, los mafiosos italianos y en momentos super críticos mas que nada por miedo al rechazo; segundo,ya todos sabemos lo deteriorada que se encontraba la autoestima de Tsu por lo que antes de que aparecieran los mellizos todo lo heria en sobremanera, como dicen una palabra mal dicha duele mas que el un puñetazo bien dado, o al menos eso dice mi mama lol; tercero, Reborn siempre cuido que no le pasase nada, al menos nada grave, a Tsuna ya que siempre le andaba cuidando pero sobre todo buscaba que se supere a si mismo y a sus limites; cuarto, Tsuna es sexy!
Con respecto al lemon de la segunda temporada, si habra y sera una sorpresa nada sorpresiva ;) haber quien lo entendio...
Gracias a los que comentaron el Extra: Ceremonia de Sucesion parte IV!
Destiny Mercedes: Me encanta que te encante!...en si Tsuna siempre ha sido sadico pero nunca lo demostraba abiertamente por miedo al rechazo, y con respecto a los Capos de las famiglias aliadas creeme cuando te digo que ahora se pelearian por interponerse entre una bala y Tsuna lol...Rossue y Ceci Petro mmm que hay de todo eso..?di algunas pistas de ese hecho pero se tenia que analizar bien, y adivinar ^.^ era sorpresa ;) sobre el infiltrado, solo es cuestion de tiempo para que aparesca.
Victoria Chacin:Reborn solo hizo que Tsuna se soltase...a punta de balazos y bombas pero hey hay que ver el buen resultado!...los capos de las famiglias aliadas son...como decirlo...perritos amaestrados? podria decirse =^*.*^=
Lily jackson:Tsuna es un amor :3 en lo particular me encanta de esa forma y me encanta que tambien te guste de esa forma...con lo del final, ahora todos los capos que estuvieron en esa reunion menos Les Patriccio tienen un recordatorio muy especifico en la mejilla.
Psdt. Mukuro es sexy
Khr no me pertenece...pero si los mangas que les compre...lo se, es triste Q.Q
Cap. 20: Llegadas esperadas parte I
Las pisadas de ambos pelinegros era amortiguadas por el alfombrado del pasillo, ninguno de los dos decía nada aunque el ambiente era tranquilo solo al escucharse el rosar de la tela de los pantalones al andar, ese escueto sonido llenaba el pasillo hasta que llegaron a una puerta gruesa de roble barnizado con los mas delicados acabados adornado con una manija dorada, eran incontables las veces en las que ambos pelinegros habían estado en esa habitación con el castaño, ya sea para entregar un informe, venir por enseñar lo aun no enseñado, un capricho, dar un reproche, dar un regaño, o ya sea simplemente para hablar de cualquier nimiedad con Tsuna o Yoshi como prefería decirle el Jefe de Varia.
Reborn empujo la puerta sin mucha ceremonia, necesitaba asearse y quitarse esa ropa de días, ya luego se descargaría con algún bosque o con alguien. Oh si que lo haría, tal ves no podía tocar a los guardianes pero si a los que no lo eran y tenia en mente un par de famiglias mafiosas enemigas de Vongola, ese pensamiento le animo en cierta manera. Miro a su acompañante quien al parecer había hecho uso de esas clases de control que le dio hace algún tiempo a petición de su piccolo bambino, además que por el tiempo que había dado esas clases al pelinegro tenia el pleno conocimiento que aun tenia potencial que explotar como su capacidad de deducción rápida, pero esa no era su tarea ni labor.
-Llegara en un momento.
Xanxus entro en la habitación sin importarle a donde fuese el hombre de fedorra, quien había abandonado la habitación sin darle una segunda mirada, cogío una de las botellas de licor que se encontraban en el escritorio del castaño antes de sentarse en el sofá largo que había cerca del librero de Yoshi a la vez que enfundaba sus pistolas; por sus venas aun corría su llama de la ira por el audio mensaje de Yoshi quien solo le había dicho ¨me atacaron, te necesito en Namimori, Xanxus-nii¨, tenia que ser algo grabe para que el castaño le dijese que lo atacaron, el mismo había comprobado en mas de una ocasión la fuerza de Yoshi como para que llegase a pensar que era débil, quien le hubiese atacado o era muy fuerte o era muy astuto, lo que fuese lo destrozaría a punta de balazos; seguía con sus cicatrices visibles pero si el ex-arcobaleno no le hubiese dado esas horribles clases de autocontrol ya habría matado no solo a las escorias que Yoshi tiene por guardianes sino a cada escoria que se le pusiera enfrente, él no era de la clase de personas que esperan, es mas mata por hacerle esperar pero solo por contadas personas podía ceder a esto y entre esas se encontraba Yoshi y cierto espadachín peliblanco.
El pelinegro destapo la botella y empezó a beber directamente de la boquilla, no le importaba tener una copa o un vaso en esos momentos, tenia que meter algo de alcohol a su sistema.
No sabia cuanto tiempo paso pero no fue mucho hasta que la puerta que antes uso se abrió mostrando a alguien que conocía mas que bien pero al igual se mostraba muy diferente a lo que recordaba.
-Xanxus-nii, es bueno verte.
El pelinegro hizo un escaneo del castaño en menos de un segundo.
La voz de Yoshi sonaba ligeramente diferente pero era la de él.
Estaba mas que acostumbrado a ver en traje al castaño por lo que no le dio un segundo vistazo a sus ropas. Aparte de su voz solo habían dos cosas que le llamaron la atención una mas que otra; la primera, el usual cabello castaño era largo pero ahora era corto ligeramente mas que cuando le veo por primera vez en la guerra de los Anillos, pero igual de esponjoso y revuelto, el conocía de la apuesta con el ex-arcobaleno por lo que Yoshi no fue el que se corto el cabello como tampoco fue de manera voluntaria lo cual hizo hervir aun mas la sangre que corría por sus venas mezcladas con su llama de la ira; la segunda, los ojos caramelo de Yoshi ya no eran de ese color sino de un naranja acaramelado casi idéntico al estado hyper en el cual el joven Capo solía entrar, todo eso sin contar que las antes delicada y femeninas facciones del castaño ya no se veían para nada féminas sino elegantes.
Fuera de su aspecto, el castaño se veía mejor que nunca, destilaba mas poder de lo usual.
Le gusto.
-Yoshi
El mencionado sonrió entrando a la habitación.
En mas de una ocasión fue consiente del caminar del castaño, ese caminar elegante que el pelinegro de fedorra le había inculcado al menor a base de fuerza bruta pero ahora también lo hacia con gracia felina, depredadora.
Sonrió, lo que sea que había pasado luego del ataque que pudo haber tenido solo lo había hecho mas fuerte, si la rata que ataco a Yoshi seguía viva seria el primero en ir a desmembrarlo vivo.
Su sonrisa se borro al ver ingresar a dos pelinegros idénticos, en menos de un segundo había desenfundado sus pistolas y dado algunos disparos a la cabeza y corazón de ambos hombres, probándolos, lo que no espero era que uno de ellos hiciera aparecer una lanza de dos puntas repeliendo las balas que habían sido dirigidas hacia ambos pelinegros.
Un ilusionista.
-Wow tío, no dispares no querrás iniciar una pelea.
Un ilusionista fuerte con deseos suicidas, como le fascinaba desaparecer esa clase de escoria.
Por su parte Aldo quería probar la fuerza del Jefe de Varia, quien tenia que ganarse, a sus ojos, el derecho a ser llamado ¨-nii¨ por su hermanito aunque sabia que ya se lo había ganado y solo quería pelear con él al igual que su mellizo, quien le miraba reprobadoramente a la vez con deseos de unirse.
-Pruébame, escoria.
Aldo sonrió de lado volviendo a recubrir con sus llamas de la niebla su lanza de dos puntas y agregando parte de sus llamas del Sol a la vez que lanzaba una mirada prepotente al Jefe de Varia.
-Encantado.
Sin que ninguno de los dos pelinegros quienes se enfrascaban en una batalla de miradas a punto de lanzarse sobre el contrario lo notara el castaño dio un pequeño asentimiento hacia Emilio que rápidamente tiro de brazo a su mellizo quien empezaba a protestar por interrumpir el momento cumbre de su magnifica futura batalla.
-Cállate, Al.
Tsuna se cruzo de brazos mirando con fastidio a ambos chicos calmándoles de manera inmediata; ambos mellizos ya habían arriesgado mucho contándole al tío de las travesuras del pervertido ilusionista corrompedor de almas inocentes con su Tsu como para arruinarlo aun mas.
Tsuna en vista de que los chicos se estarían quietos y no armarían o iniciarían otra pelea volvió la mirada hacia el Jefe de Varia sonriéndole a lo que el pelinegro solo frunció el ceño analizándole, las clases si que habían servido y eso que solo costo medio castillos de Varia.
-Xanxus-nii, es bueno verte.
El ceño del pelinegro se profundizo aun mas.
-¿Qué mierda te paso?¿Y quienes son estas escorias?
Los mellizos simplemente soltaron risillas ante la manera en la que el Jefe de Varia les llamo mientras que Tsuna se encogió de hombros, seria la ultima vez que rememoraría todo, suprimió un escalofrió lo cual los mellizos notaron apretando los puños mas no podían hacer nada cuando el castaño ya había tomado su decisión.
-Mejor te lo muestro, eres la ultima persona con la que quiero hacer esto.
Tsuna se acerco al pelinegro con las cicatrices son una sonrisa prepotente, una que Xanxus conocía perfectamente por lo que también sonrió pese a que conservaba el ceño fruncido, eso era algo que solo el pelinegro podía hacer sin verse ridiculo.
El menor hizo las mismas acciones que antes hizo con su papá, Al-nii y Milo-nii; extendió su enguantada mano para que el Jefe de Varia pudiese verla haciendo aparecer la llama del cielo en el centro de la palma y las llamas del resto de los elementos del Sol, la Lluvia, el Trueno, el Rayo, la Niebla y la Nube, con todas las llamas en sus manos observo como Xanxus-nii fruncía el ceño a la vez que borraba cualquier indicio de sonrisa a lo cual solo le sonrió inocentemente como quien no ha roto un plato en su vida.
La llama del cielo del joven capo era brillante y mas pura de lo que alguna vez hubiese podido recordar el Jefe de Varia, refulgía y bailaba en la palma del castaño como si tuviese vida propia y quisiera salir de la palma del castaño; la llama del sol en el pulgar del castaño, era otra llama igual de brillante y pura como la del cielo, dejando una ligera iluminación de llamas como si se estuviese quemando, muriendo y renaciendo todo al mismo tiempo, los mellizos Morte observaron con orgullo esa llama; en el índice se encontraba la llama de la tormenta, tan caótica y tempestuosa pero a la vez pura y magnifica como las otras dos llamas; en el dedo medio se encontraba la llama de la lluvia, era una llama tranquila, pacifica casi adormecedora que lavaba culpas, esa misma llama que pasado unos segundos soltó una pequeña ondas sobre si misma, esta llama no solo era la mas tranquila sino también una de las mas manipuladoras y lo demostró al hacer que las cicatrices del pelinegro fueran desapareciendo haciendo caer al moreno en un estado de tranquilidad indeseada; en el dedo anular se encontraba la llama del trueno, era una llama poderosa que empezó a soltar choques eléctricos y pequeños truenos sobre si, protegiendo, tan brillante y pura como las anteriores, en el menique la llama de la niebla, una llama tan confusa y cambiante pero con una pureza que en raras ocasiones se veían a la vez de ser tan engañosa como solo la niebla podía ser lo cual demostraba a aparecer y desaparecer fácilmente como jugando; la ultima llama fue la de la nube, esta llama se encontraba ligeramente alejada pero a la vez cerca de la llama del cielo y de las anteriores, era una llama que esta con todas las demás como también se sentía lejana parecía que se movía voluntad y a su propio ritmo, tenia una impresión de fuerza.
Xanxus aun con el ceño fruncido cayo en cuenta que el castaño solo le mostraba parte de su poder, no todo pero esto que le mostraba era un control no solo único sino también lleno de poder, pese a haber sido afectado por la llama de la lluvia del castaño sintió su sangre ir mas rápido ante la perspectiva de una buena pelea sin limites con el castaño, no había parpadeado ni un solo segundo desde que Yoshi hizo parecer la llama del cielo.
Las llamas se empezaron a juntaran en torno a la llama del cielo fundiendose en una sola dando como resultado una llama multicolor que desapareció apenas el castaño cerro la mano.
El menor hizo aparecer la llama del cielo nuevamente pero esta vez en su dedo índice acercándolo al Jefe de Varia. El castaño presiono ligeramente el dedo índice con la llama del cielo en la frente del pelinegro observando directamente los oscuros ojos rojos. Al igual que las otras ocasiones que hizo esto perdió la noción del tiempo a su alrededor pero aun así no perdió ni un segundo la concentración, tenia que tener cuidado con que recuerdos dejaba y cuales no al igual que con sus papá, en esta ocasión tampoco incluyo casi todos sus recuerdos, solo esperaba que en esta ocasión si sirviera y nadie revelara nada de mas, esto no lo haría con toda su famiglia sino únicamente con Xanxus-nii ya que el era el único que nunca le rechazo pese a saber como era, al igual que su papá, Al-nii y Milo-nii.
Tampoco le gustaba andar enseñando su vida a todo mundo.
Observo los oscuros ojos rojos, al igual que su papá le paso prácticamente una vida en recuerdos y este no había cambiado su expresión ni un ápice, pero para alguien que le conocía verdaderamente como Squalo o él, se veía bastante sorprendido para luego pese a estar algo adormecido por la llamas de la Lluvia caldear un par de grados la habitación haciendo aparecer sus cicatrices y sus llamas de la ira en sus puños.
En ningún momento ninguno de los mellizos se acerco a sabiendas de que el Jefe de Varia no lastimaría a su hermanito, quien tenia una mirada y expresión peligrosa.
-Esa escoria tiene la horas contadas.
Ambos mellizos que hasta hace unos momentos contemplaban todo sentados en las sillas cerca del escritorio se posicionaron a los costados del castaño en cuestión de segundos mirando los enfurecidos ojos del Jefe de Varia con la misma furia y deseo de destrucción en sus miradas aleonadas antes de hablar al unísono.
-Ni lo dudes.
Emilio miro con sus ojos dorados hacia los oscuros ojos rojos del pelinegro antes de alzar una mano.
-En poco mas de una semana llegaran los jefes de las Sub-famiglias de Morte…
Emilio se detuvo mirando a su mellizo quien había hecho las mismas acciones que él.
-…los sub-jefes de artillería y de los ejecutores ayudaran a Varia en ubicar a ese Stronzo.
Por el nuevo conocimiento transmitido que le dio Yoshi veía bajo una nueva luz a los pelinegros además que había descubierto ínfimos detalles de cómo diferenciarlos, y aunque nunca aceptaba ayuda externa que no fuese de Yoshi o del mismo ex-arcobaleno aceptaría la de los mellizos que eran prácticamente como Yoshi.
Chasqueo la lengua al ver las sonrisas de los mellizos Morte antes de volver a ver a los ojos al castaño.
-Xanxus-nii la persona que me ataco no es alguien débil, aun en mi estado me pude dar cuenta de ello como tampoco, si sus palabras son ciertas, se mostrara en un futuro cercano, ya tengo un plan, ya lo sabes para ello te llame, además que necesito tu ayuda.
Si, sabia del plan del castaño y al igual que los otros planes que en su momento le dio a saber, funcionara o no igual destruiría a esa escoria que se atrevió a tocar a Yoshi de esa manera.
-Te escucho.
El castaño sonrió, esa era la respuesta que esperaba escuchar del pelinegro, dio una mirada a Milo-nii antes de asentir.
-Habran dos reuniones, en la primera estarán Uni, Byakura, Dino, Enma, papá, tu y yo, y para la segunda reunión seremos tu, las Famiglias Aliadas y yo, pero esa será aun poco después que los sub-jefes lleguen.
Xanxus no se había perdido el intercambio entre Yoshi y el Morte.
-¿Cuando empiezo la caza?
Emilio le paso el celular, en el cual había estado navegando, al castaño quien solo le dio una mirada antes de asentir.
-Desde el momento que se terminen todas las reuniones, te quedaras con el resto de los chicos hasta entonces…
Tsuna miro el reloj de su escritorio, no había demorado tanto como antes, ahora solo era bien entrada la tarde, todo era cuestión de practica.
-…además que en un par de horas estan por llegar las personas para la primera reunión.
En un promedio de cuatro o cinco horas como máximo llegarían todos, claro si todo salía de acuerdo a sus planes.
-Tsu no te olvides de los viejos.
Una mano se poso en el hombro del castaño, quien simplemente la dejo ahí sin darle mucha importancia al hecho de que el pelinegro de ojos dorados estuviese usando sus llamas escaneando el lugar.
-Gracias Al-nii…
El mencionado simplemente asintió continuando con su labor, una que hacia cada poco rato desde que estaba en la base/mansión, no quería sorpresas.
-…casi al anochecer tendremos al Nono y a Iemitsu.
El mencionar del Nono solo obtuvo un asentimiento seco del Jefe de Varia quien no estaba sorprendido que tanto su padre adoptivo como el padre biológico del castaño estuviesen por venir, es mas ni le sorprendía que el castaño llamase por su nombre al rubio, ya le había escuchado en otras ocasiones así como también en alguna que otra ocasión se le había escapado al menor el hecho de decirle ¨papᨠal ex-arcobaleno sin darse cuenta.
El ambiente se empezaba a poner algo pesado.
-Tsu los ex-arcobaleno.
El castaño consiente de cómo se estaban tornando las cosas decidió dejar fluir un poco mas de sus llamas, no quería tener papeleo al final del día por alguna destrucción ya sea intencionada o no.
Tsuna no miro al mellizo que aun permanecía quieto y con la mano en su hombro.
-No me dejas terminar…
El joven capo suspiro a la vez que observaba como las cicatrices iban poco a poco desapareciendo del rostro del Jefe de Varia, dejo de hacer fluir las llamas.
-…Fon todavía llegara tarde por el entrenamiento especial de I-pin, los demás simplemente llegaran casi al mismo tiempo que Dino.
Claro si todo sale de acuerdo a mis planes…umhh ¿Rossue habrá terminado su misión?
Si es que el rubio aun no había terminado las cosas si serian un problema.
-Tus guardianes.
La voz de Xanxus le hizo salir de sus pensamientos, sonaba unas octavas mas relajadas que cuando entraron pero no menos molestas pese al ambiente tranquilo que había.
Tsuna sintió como la mano que hasta ahora estaba en su hombro era retirada a sabiendas de lo que el castaño quería hacer; el Joven Capo se acerco al pelinegro colocando ambas manos en los hombros del pelinegro que era varias pulgadas mas alto que él, agradecía el hecho de tener la teoría implantada en su cabeza de cómo pasar llamas, esta vez no uso llamas de la lluvia mezcladas con las del cielo para calmar a su Xanxus-nii sino que directamente hizo fluir las suyas, las del cielo, por supuesto que el Jefe de Varia sabia lo que hacia aunque aun así no le detuvo.
Tsuna miro con sus ojos naranja acaramelados hacia los oscuros ojos rojos.
-Cálmate…
En un instante las cicatrices desaparecieron sin dejar rastros de que alguna vez estuvieron ahí.
Las llamas del cielo no solo podían equilibrar las llamas de otras personas sino que estimulaban, en este caso, el relajamiento; tener llamas del cielo era como tener la Chive d'oro apre ogni porta, a todas las llamas, o al menos a sus atributos, como por ejemplo era como tener llamas de la lluvia pero sin ser tan adormecedoras; las llamas del Jefe de Varia eran del cielo, pero de uno que podía quemar todo y elevar el infiero, lo único que necesitaba era un estimulante adecuado para que fluyesen mejor, biología simple de los Morte, aunque si mesclaba las llamas del cielo con las de la lluvia seria un resultado mucho mas efectivo aunque no quería eso, al menos no de momento.
El Joven Capo no quito las manos de los hombros del pelinegro en ningún momento.
-…ya sabes lo que se tiene que hacer…
Xanxus asintió secamente.
Lo sabia.
Planes, trazos, discusiones, decisiones…todo le había sido pasado por Yoshi en el momento que este uso sus llamas, unas que antes de hoy no sabia que el castaño tenia o por que razón no se habían mostrado. Muchas cosas tuvieron sentido cuando le mostro sus recuerdos.
-…no quiero muertes…
La voz del castaño era un suave repique que prometía muchas cosas pero a la vez podía ordenar sin que te pudieses negar, todo en menos de un segundo.
-…así que te pido que no interfieras Xanxus-nii…
Mas que una petición sonaba como una orden directa, una que por el momento, y las llamas del cielo, no le importaba obedecer.
El castaño volteo, sin quitar los brazos de los hombros del Jefe de Varia.
-…y ustedes no vayan a dar falsas promesas de muerte.
Aldo hace unos segundo había dejado de usas sus llamas sonriendo de lo mas inocente, inclusive tuvo el descaro de colocar una mano a la altura de su corazón como si estuviese herido, en cambio Emilio simplemente alzo una mano en son de juramento negando con la cabeza, como prometiendo que no lo haría…el que se lo creyera seria estúpido, al menos para quien le conocía, pero ya les había advertido.
-¿Empezamos, Tsu?
El castaño suspiro hondamente borrando cualquier rastro de emoción de su rostro a la vez que retiraba las manos de los hombros del Jefe de Varia, no podía retrasar lo inevitable, independientemente de la decisión de sus guardianes.
-¿Quieres ver, Xanxus-nii?
La única respuesta del pelinegro fue el brillo peligroso en su mirada y la sonrisa depredadora que tenia, lo cual no predecía nada bueno al menos no para las personas a las que iba dirigida.
Las llamas del cielo habían hecho su trabajo correctamente, al menos no destruía nada pese a que ese cielo clamaba por una vendetta inmediata.
El silencio en la sala era no solo pesado sino que también era incomodo no solo para los Varia que seguían en el mismo lugar desde hace horas sino también para los Guardianes de la Decima Generación, ninguno de los guardianes había contestado a lo que dijo Reborn en la mañana por dos simples razones; la primera, era que verdaderamente sabían que era su culpa mas que nada por su negligencia, nada les costo leer una simple carta, nada; y la segunda era porque la culpa era una perra que les atormentaba no solo despiertos sino entre sueños por lo que nadie dormía mucho desde que vieron el estado del castaño, además de que tampoco comían lo suficiente desde ese día. Reborn se había ido de la habitación por rato para volver con el aspecto prolijo de siempre; el cuerpo tenso, la falta del saco y de la corbata parecían una ilusión de algo que nunca sucedió cuando le veían tan fresco aunque León se encontraba en la mano del ex-arcobaleno así que no se podía asegurar nada. Ceci había venido un par de veces a dejar algunos sándwiches y algo de café para Reborn y los Varia, la pelinegra en ningún momento le dirigió la mirada ni comentario hacia ninguno de los Guardianes de la Decima Generación, era como si no existiesen para ella, pero tampoco era que ninguno de los chicos le estuviese prestando atención aun sumergidos en ese mar de culpa que los atormentaba. Hace un par de horas había vuelto mas calmada la guardiana de la niebla pero al igual que el resto de los guardianes era un desastre.
Los Varias por otro lado esperaban tranquilamente, no queriendo provocar la ira del ex-arcobaleno, la vuelta de su Jefe, y aunque ninguno de ellos sabia que era lo que pasaba debía de ser lo suficientemente grave como para haber dejado como los había dejado no solo a los guardianes sino al ex-arcobaleno.
La habitación estaba sumida en un profundo silencio en el que solo se escuchaba hasta el inhalar y exhalar de los ocupantes de esta, ni siquiera Bel o Fran se estaban fastidiando.
Cada Guardián de la Decima Generación y cada Guardián de Varia se encontraba metido en sus pensamientos por lo que no vieron la sonrisa sádica que se empezaba a formar en los labios de Reborn, aunque tampoco la hubiesen podido ver aun si hubiesen estado atentos ya que se encontraba estratégicamente escondida detrás de la taza de café que el pelinegro de fedorra estaba tomando.
Pasaron unos segundos mas en silencio hasta que las gruesas puertas de madera de la sala de la base/mansión fueron estampadas estrepitosamente.
Todos los guardianes, tanto de Varia como de Vongola se levantaron de sus posiciones listos para atacar a los dos pelinegros que entraron de lo mas frescos y con miradas prepotentes, uno de ellos tenia un par de sais recubiertos con llamas de la nube y a su lado se encontraba un pelinegro idéntico con una lanza de dos puntas recubierta con llamas de la niebla, ambos se hicieron a un lado.
-¡¿Quien mierda son ustedes?!...
Los Varia ya habían sacado sus armas, es mas ya iban a atacar, al igual que los Guardianes de la Decima Generación, cuando vieron entrar a Xanxus con un sonriente castaño, tuvieron que pasar segundo para que los Varias reconocieran al castaño lo cual no fue el mismo caso con los guardianes de la Decima Generación que pese a lo diferente que se veía lo reconocieron al instante, las exclamaciones ahogadas del guardián del Rayo y el de la Tormenta no se hicieron esperar.
-…Joudaime!
El guardián de la Tormenta desactivo su sistema C.A.I., el cual fue activado apenas vio ingresar a los extraños, quería ir corriendo al lado de su Joudaime como siempre hacia pero la mirada amable casi llegando a ser condescendiente del castaño le detuvo, era raro, nunca antes le había mirado así.
-Tsuna!/Tsuna-nii!
El grito casi al mismo tiempo vino no solo del guardián del Sol y del Rayo sino también del guardián de la lluvia quienes recibieron la misma mirada que el guardián de la Tormenta por lo que tampoco fueron a rodear al castaño como usualmente hacían sintiéndose de lo mas extraños.
- Boss!
A la única quien el castaño no miro de la misma forma fue a Chrome, pero esta sintió algo diferente en el castaño.
Ni el guardián de la Niebla ni el de la Nube habían bajado sus armas en ningún momento, es mas no fueron ni mirados por el castaño, aunque si por los pelinegros, el de las sais los miro como si nada pero si las miradas matasen habrían muerto una ocho veces y cruelmente bajo la mirada del pelinegro de la lanza de dos puntas; había algo extraño en todo esto.
Ya todos los guardianes habían visto la manera en la que había legado el joven Capo en el día del incidente, o la tragedia como ellos se referían, por lo que no les extraño el cabello corto, así como tampoco les extraño su caminar felino, el cual habían visto cuando llego cargado por Reborn pero lo que si no estaba antes ahí eran esos ojos, los ojos del castaño solían ser de un color caramelo brillante no de ese naranja acaramelado, no se encontraba en estado hyper ya que no tenia ni sus llamas en la frente o en los puños por lo que tampoco veían que era lo que provocaba ese pequeño cambio…pero nada de eso importaba ahora, harían preguntas mas tarde, ahora su principal pensamiento era ver que el castaño estaba bien, o al menos, no tenia heridas visible y caminaba con normalidad.
-¿Tsuna, que te sucedió?¿Quiénes son ellos?
La pregunta de Lambo recibió la misma mirada que antes por parte del castaño.
Antes los guardianes estuvieron aliviados pero ahora solo se encontraban mas preocupados que antes por la actitud que Tsuna estaba tomando para con ellos.
-¿Chicos, como estan?...
Nadie respondió.
Los Varias intercalaban miradas entre El Jefe de Varia, el joven Capo y los dos pelinegros mas no hicieron ningún movimiento.
-…por como se ven, fatales…
El castaño miro a los Varias deteniéndose momentáneamente en uno de ellos para luego volver la mirada hacia los guardianes que no se movían ni un milímetro.
-…A lo que vengo…
Tsuna encendió su llama del cielo entrando en estado Hyper lo cual hizo que sus ojos tuvieran un tono mas anaranjado que antes.
Esto era una orden absoluta, sin derecho a discusión por parte de nadie.
Todos los guardianes apretaron la mandíbula involuntariamente al ver la llama de su cielo, la diferencia con la anterior, era pura pero no destilaba la pureza de siempre, no era igual a la de su cielo, las alarmas en la cabeza del guardián de la Niebla y de la Nube se encendieron.
-…entréguenme los anillos.
Pregunta: con sinceridad ¿Quien se lo esperaba?
Stronzo: gran bastardo.
Gracias por leer!
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