Holaaaa! Chicas/os primero queria decir algo para que no ocurran confuciones futuras, tanto Aldo como Emilio compartieron memorias con Tsuna por lo que es como si TODO lo que le paso a Tsu les hubiese pasado a ellos y viceversa, los tres comparten prácticamente los mismo sentimientos pero tamb tienen un punto neutral en el que pueden decidir si dejar fluir esas emociones o no, para explicarlo mejor, los mellizos quieren a Reborn como un tio solo porque aceptaron el fluir de esas emociones pero no estan enamorados de Mukuro porque no aceptaron el fluir de ese tipo de emocion en ellos, si es que no lo entienden me avisan de ello, please!
Gracias a los que comentaron el cap anterior!
Yamii Nara: Nahhh, no te preocupes en ocaciones tambien he tenido problemas con el cel y la pagina ...jajajaja veo que te gusto el cap anterior :) aunque el hecho de que les haya pedido los anillos es por algo, no crees? a que te doy una pista, un rubio...ok no mas...a que no te adivinas de que vendra el extra, tiene que ver con cierto pelinegro que todas adoramos.
doremishine itsuko: no diria que enojado pero si dudoso, es su ultima desconfianza con ellos eso si de ahi si ellos deciden irce, byebye y.y ...pense que daria mas pena Chrome pero Lambo tamb. :3
Dark Sennin: Y las cosas solo habian empeza, tanquilo no habra mucha sangre de pormedio ^w^...si mostrara su verdadera personalidad ya el hecho de que le acepten es cosa de ellos, claro que siempre tendra al trio del mal y a Xanxus-nii!
brenda1810018: Es que desde que empece el fic me moria por llegar a esta parte =^o^=
Lily jackson 1313: Owww gracia, me alegra que te gustase!..bn que te sorprendiese ;) no se si este cap te paresca interesante pero si aclarara algunas cosas o generara mas dudad , Who Knows?
Destiny Mercedes:Wow me encanta que te huebiese sorprendido, trate de no demorarme mucho pero la U me tiene algo movida por las clases y todo y.y...no querras saber como quedaron los daños de Reborn, ni ver la factura...mas papeleo!
Irara chapter: De que es posible, lo es...es el Decimo! y no interferira en nada solo espera para que lo entiendas tal vez un par de caps mas y todo quedara claro, al menos con los guardianes, la verdad me moria por escribir esto desde que empece el fic, la idea ya estaba pero no lo tenia plasmado en word ^-^
Victoria Chacin618: Jajajaj primer comentario!...bn al cap, si como que lo deje medio en suspenso pero trate de escribir rapido para tenerlo todo, nuevamente escribiendo desde celular xD...no publicare el extra hasta despues, me escasea el tiempo t.t
Psdt. Mukuro es sexy!
Khr no me pertenece...sino les hubiese hecho jugar el juego del pocky w^.^w
Cap. 21: Hablemos parte I
Era chocante.
Era surreal.
Estaba ocurriendo y nadie lo quería aceptar.
Por unos cuantos segundos reino el silencio.
Los Guardianes de la Decima Generación podían entender que Tsuna estuviese molesto hasta mas que furioso con ellos pero casi nunca había dicho nada sobre sus acciones, se avergonzaban en pensar que en general, en todos los años que conocían al castaño siempre que llegaban a actuar de manera equivocada este solo les recibía con una sonrisa y les decía que olvidasen el asunto, sin protesta, sin acusaciones, sin reproches, sin nada de nada…pero ahora, luego de lo que había pasado era su culpa y el hecho que Tsuna les pidiera los anillos los dejo en un corto neuronal. No podían, no querían dárselos por el simple motivo que demostraría su falla hacia él como el quiebre del juramente que le hicieron el día que fueron sus guardianes oficiales ante cada mafioso aliado a Vongola; querían enmendar su error mas no sabían como, además de que era muy egoísta de su parte tan siquiera pensar una manera de enmendarlo.
En vista de que ninguno de los guardianes respondía, el castaño simplemente se encogió de hombros intercambiando una mirada con el pelinegro con las sais y las llamas de la Nube, los guardianes recién se daban cuenta de los puras que eran ni la de los guardianes tenia ese grado de pureza que ostentaban el pelinegro con las sais, para que luego este intercambiara una mirada rápida con el pelinegro de la lanza de dos puntas cubierta de llamas de la Niebla, quien hasta hace unos segundos miraba alternando entre los Varia y los estáticos Guardianes de la Decima Generación, quienes seguían sin quitarle la mirada de encima a la figura de Tsuna.
-¿No me los darán voluntariamente, no es así?
Chrome había avanzado hasta quedarse entre el grupo recién llegado de Tsuna, Xanxus y los dos desconocidos idénticos, los rastros de su llanto aun se podían apreciar en su enrojecido ojo.
-¿Boss, por..porque nos esta pidiendo los anillos?
Y aunque todos sabían la respuesta, no querían aceptarlo; pese a que los Varia estaban observando a los recién llegados, nadie salvo Reborn, observo como el pelinegro con las sais recubiertas de llamas de la nube cambiaban a llamas de la niebla al aparecer frente a Chrome sorprendiendo no solo a los Varia sino a los guardianes ya que ninguno de los dos grupos pudo prever los movimientos ni mucho menos seguirlos, en especial el ilusionista de la Decima Generación que no pudo reaccionar ante los movimientos del pelinegro.
-Lo siento, Chrome-chan.
El pelinegro había tocado con una mano cubierta de llamas de la Niebla la frente de la guardiana desmayándola pero sin dejar que caiga estrepitosamente sino depositándola con cuidado en el suelo antes de quitarle la mitad del anillo de la Niebla, todo ocurrió en menos de un segundo, uno en el cual nadie había reaccionado pero en el siguiente instante Mukuro ya habían aparecido frente al pelinegro de las sais tratando de herirle con su tridente siendo contenido por el otro pelinegro con las mismas llamas de la niebla que se había movido casi con la misma rapidez de su contraparte.
-Yo que tu ni lo intento, pervertido ex-guardián~
La voz del pelinegro sonaba jocosa, casi llegando a ser alegre pero a la vez falsa para alguien como Mukuro que tenia técnica para engañar, y una muy buena; el peli índigo no rio ni hizo comentario alguno como lo hubiese hecho de ser una situación normal simplemente desvió la mirada hacia en castaño que seguía quieto y tenia la misma sonrisa que el pelinegro quien seguía conteniendo su tridente.
-¿Por qué no muestras tu verdadera cara?...
En ningún momento la sonrisa en el castaño tembló, es mas se torno algo mas divertida a la vez que el pelinegro de las sais aparecía al costado del castaño conteniendo las tonfas de un iracundo Guardián de la Nube que iban dirigidas hacia ¨Tsuna¨, las llamas del pelinegro de las sais habían vuelto a cambiar a llamas de la Nube.
-…no me engañas, no eres Tsunayoshi-kun.
La sonrisa del mencionado fue una copia exactamente igual a la ¨falsa¨ que ostentaba el pelinegro de la lanza, quien seguía conteniendo el tridente del peli índigo.
En el mismo instante que el ilusionista había dicho las palabras una niebla empezó a desprenderse de la figura de ¨Tsuna¨, el cabello castaño cambio a uno negro azabache, los ojos caramelos adquirieron un tono dorado aleonado, la piel canela se aclaro considerablemente hasta llegar a un blanco níveo, la estatura cambio drásticamente creciendo hasta ser por lo menos de la misma estatura que el guardián de la Niebla de la Decima Generación, el rostro cambio hasta convertirse en un reflejo del pelinegro que Mukuro tenia delante de si.
Ahora no habían solo dos chicos iguales, sino que habían tres chicos idénticos.
¿Dónde se encontraba Tsuna?
Xanxus soltó una carcajada, todo salía igual que siempre. Tal vez no participaba pero ya tendría su propia diversión en la caza de esa escoria que toco a Yoshi.
Al ver a Xanxus soltar una carcajada, por un acuerdo mudo se decidió que ninguno de los Varia intervendría, al menos hasta no recibir ordenes de su Jefe, lo cual se confirmo cuando los Varia recibieron la mirada rojiza de Xanxus en una advertencia mas que clara.
-Sabias palabras pero ya es tarde….
Ni Mukuro ni Kyôya eran de los que soltaban exclamaciones sino de los que actuaban, pero era raro no escuchar las exclamaciones de sorpresa, las maldiciones, o, preguntas del resto de los guardianes quienes seguían quietos aunque tampoco era como si a los Guardianes de la Niebla o de la Nube les importase demasiado.
Emilio coloco su mano detrás de si sacando sus sais, era un peso que extrañaba; las movió con presteza envidiable antes de recubrirlas con sus llamas de la Nube.
-…no se merecen los anillos de guardianes, no merecen ser los guardianes de Tsu.
Aldo miro al pervertido-corrompe-almas-puras antes de empujar su tridente con la fuerza necesaria para lanzarle un par de pasos hacia atrás, no le tumbo y tampoco espero hacerlo; el Morte giro su lanza recubierta con llamas de la Niebla antes de que el infame cambiase el numero de su ojo al cuatro en japonés a la vez que una llama roja rodease su ojo, al parecer ya se había dado cuenta que las ilusiones no servirían de mucho con él. Aldo observo sonrientemente como el peli indigo desaparecía del lugar, esquivo el golpe del tridente, el cual impacto en el suelo.
Ugh. Tsu le haría hacer el papeleo de lo que destruyesen.
El Morte clavo su lanza al costado del tridente usándola de soporte para que el peli índigo no pudiese usar su arma lo cual este noto una centésima de segundo demasiado tarde, Aldo ya había lanzado una patada de Muay Tai recubierta de llamas del Sol que impacto con la mandíbula del guardián quien retrocedió un par de pasos por el impacto pero no se molesto en limpiarse el hilo de sangre que empezó a salir por un costado de su boca, no fue un golpe mortal pero pudo haberlo sido si solo hubiese agregado un poco mas de fuerza.
Una de las reglas generales de los usuarios de las llamas del Sol era que todos, absolutamente todos sabían algún tipo arte marcial, e incluso mas de uno en algunos casos…pero en cuestión de la Famiglia Morte, todos los miembros de la famiglia sabían mas de un arte marcial.
El peli índigo había hecho aparecer nuevamente su tridente en sus manos y estaba apunto de cambiar nuevamente el numero de su ojo pero empezó a ver algo detrás de su adversario que le detuvo.
Emilio no había mirado mucho el inicio de la pequeña pelea de su mellizo pero si miro a su copia quien empezaba a desprender las mismas llamas de la Niebla sobre si antes de empujar con la suficiente fuerza las sais contra las tonfas de la alondra, el Morte aprovecho el momento volteando una de sus sais antes de correr cambiando posiciones con la copia, el Morte había dirigido el golpe hacia las costilla pero este fue repelido por un tonfa mientras que otra de las tonfas de la alondra venían con dirección hacia su torso; el Morte sonrió.
Por el rabillo del ojo había visto a su mellizo dar golpear al infame ¿Por qué el no podía divertirse también? Lo haría con Hibari, solo un poco.
Gesú, Tsu se molestaría con ellos.
Muy tarde para lamentaciones.
Emilio esquivo la tonfa fácilmente antes de que una de sus sais fuese en dirección al hombro siendo detenido por otra tonfa, era lo que quería y su contrincante se dio cuenta de ello pero no podía reaccionar con la rapidez suficiente, el Morte solto una de las sais despistando al guardián de la Nube antes de dar un puñetazo en la boca del estomago del guardián quien retrocedió un par de pasos pero solo escupió un poco de sangre; su sangre se calentó ante la perspectiva de una pelea hasta que la alondra se detuvo con las tonfas en posición de ataque mirando lo que había en sus espaldas.
Ambos mellizos suspiraron decepcionados pero ya tendrían tiempo de pelear después; ninguno de los dos Morte lucia ni un poco agotados es mas ni siquiera tenían la respiración entrecortada como los chicos con los que habían peleado.
-Ni siquiera cuidaron de sus cuerpos mientras Tsu no se encontraba bien, sino que dejaron guiarse por sus propios deseos nuevamente, patético.
Ambos mellizos habían hablado al unísono pero nadie respondió viendo a la persona que se encontraba detrás de los mellizos quienes se posicionaron rápidamente a los lados de esa persona.
Xanxus miro todo apoyándose en la pared, no interfería solo por ser orden de Yoshi de lo contrario ya les hubiese volado la cabeza a todos, el resto de Varia tampoco tomaría cartas en el asunto, al menos si es que no querían un agujero adornando sus frentes.
La copia del pelinegro de las sais había disminuido su tamaño, oscurecido su piel a un tono acanelado, cambiado el color de sus ojos a unos naranja acaramelado brillante, los cabellos negros se habían cambiado mostrándose unos cortos cabellos castaños que iban en múltiples direcciones en un corte moderno, las facciones se habían vuelto finas pero elegantes.
Mukuro aun agitado por la corta pelea trato de ver si el castaño era otro impostor pero no era el caso esto se le escapaba de las manos…este si era Tsunayoshi-kun pero no el que los Guardianes recodaban, pero era él al fin y al cabo.
Tsuna sonrió mirando las caras sorprendidas de casi todos los habitantes de la habitación antes de que los sais en sus manos desapareciesen dejando ver la mitad del anillo de la niebla que le había quitado a Chrome así como también el anillo de la Tormenta, el Rayo, la Lluvia y el Sol.
Los Varia se voltearon a mirar a los guardianes que hasta ahora se mantenían en silencio para encontrarles quietos con la mirada perdida.
¿Qué les había pasado?
-Tranquilos solo estan dentro de una ilusión…
Kyôya se había dado cuenta desde que el castaño era un impostor pero eso fue un momento después de que este encendiese su llama pero ahora este era el verdadero... ¿Entonces porque tenia ese sentimiento herbívoro de que algo malo pasaba?
Ambos guardianes aun cppnsientes observaron como los pelinegros que antes habían peleado con ellos le pasaban algo al sonriente castaño, esa sonrisa era idéntica a la que portaban los pelinegros.
-Gracias, Al-nii.
Aldo asintió pero había sentido la leve nota molesta de su lindo hermanito cuando este había hablado, de lo mas seguro por golpear al pervertido o por…cierto se la jugo con la de ¨ex-guardián¨ pero lo hecho, hecho estaba.
Mukuro observo el anillo que antes se encontraba en su dedo y ahora se encontraba en la palma de Tsunayoshi-kun solo para chasquear la lengua sin importarle como es que so lo habían quitado.
-Gracias, Milo-nii.
Al igual que su mellizo, Emilio detecto la nota de molestia en la voz de Tsu, leve pero ahí estaba, lo mas seguro que fue por agredir a su guardián, no podía cambiar los hechos, además que Tsu sabia que de uno u otro modo tenían que irse desquitando como también luego regañaría a su mellizo por decir cosas que no debía.
Kyôya observo con el ceño ligeramente fruncido como su anillo de la Nube se encontraba en la mano del castaño mas no hizo ninguna acción a la espera de lo que ocurrirá, no era de los que esperacen pero lo que fuese que ocurriría decidiría muchas cosas.
¿Al-nii?¿Milo-nii? ¿Qué carajos?
La mayoría de los Varia no podía estar mas confundida y no era por como se comportaba el castaño, habían visto sus peores berrinches así que esto era nada en comparación sino por las preguntas que atormentaban sus mentes; antes que nada, ¿Desde cuando el adorable Vongola podía usar las llamas de la Niebla y de la Nube? ¿Qué era lo que le había pasado al castaño?¿Por qué atacaba a sus guardianes?¿Quiénes eran los sujetos que se encontraban con el castaño?¿Por qué Reborn no había intervenido ni una vez y solo seguía bebiendo su expresso de lo mas tranquilo? O tan siquiera ¿Por qué Xanxus estaba tan tranquilo? Sin. Cicatrices. Tranquilo. TRANQUILO.
Tsuna suspiro antes de mirar en dirección a un pelinegro de fedorra, quien para variar tomaba un expresso.
-Papá…
Eso confundió a casi todos en la habitación que buscaron con la mirada a Iemitsu Sawada, lo cual fastidio no solo a Reborn sino también a Tsuna y a los mellizos pero ninguno hizo ningún cambio en su expresión corporal ni facial.
-…Uni y Byakura llegaran antes de lo planeado, probablemente en dos horas…
Reborn dejo de beber su expresso antes de asentir y salir con paso tranquilo de la habitación, el silencio de esta era expectante pero ni le importaba, le dirigió una mirada de lo-cuidan-o-ya-veran a los mellizos antes de salir de la habitación sin detenerse a ver la expresión de los mismos.
-…Xanxus-nii estarás mas cómodo en mi oficina.
Pese a que el castaño no había volteado ni nada, el mencionado había asentido ante la clara despedida del menor. Xanxus voltio para marcharse del lugar, ya habiendo comprobado lo que el castaño le quería mostrar, no necesitaba mas.
La fuerza de los pelinegros no era broma y los juegos de Yoshi no cambiaban.
-Basuras.
Squalo y el resto de los Varia captaron el mensaje; los Varia pasaron cerca del castaño asintiendo hacia este ultimo quien se las devolvía de la misma manera salvo por Fran a quien le palmeo en el sombrero de Rana de manera cariñosa pero en ningún momento ni Tsuna quito su sonrisa ni Fran quito su expresión neutra.
El sonido de la puerta fue lo siguiente que se escucho.
-¿Qué hubiese sucedido si hubiésemos sido una amenaza real?¿nos hubiesen podido derrotar en su estado actual?...
Tsuna simplemente suspiro ante la acusación de los mellizos que volvían a hablar al unísono, por su parte el guardián de la Niebla y de la Nube mantuvieron la expresión neutra, las malas noche, los días en los que no estuvieron comiendo bien, el estrés de dar con el culpable todo se les vino a la mente, y lo que en un primer momento pareció algo normal ahora les hicieron cuestionar su inteligencia.
-…No, por supuesto que no, solo hubiesen sido una carga en su estado actual.
Tsuna sabia que por el momento era mejor que tanto su Al-nii como su Milo-nii se desahogasen un poco o de lo contrario terminaría peor y no quería molestarse con ellos, al menos no verdaderamente pero tampoco podía dejarles excederse con lo que decian.
Suspiro antes mirar a sus guardianes y apretar los anillos encendiendo todas sus llamas en estos para luego guárdalos en el bolsillo de su saco apenas termino de hacer desaparecer las llamas.
Sus aun consientes guardianes de la Niebla y de la Nube simplemente observaron guardando silencio.
-Al-nii, Milo-nii quiero hablar con ellos a solas, porfavor.
Esa ya no era una orden como había pasado con el Jefe de Varia pero tampoco aceptaba una negativa. Aldo iba a protestar cuando capto a su mellizo negar con la cabeza, lo mejor en estos momentos era que Tsu enfrentase esto solo y como saliera de ello ya sea con guardianes o sin ellos estarían a su lado ya sea para que simplemente sintiese que estaban ahí para él o ya sea para que le curaran las heridas emocionales. Ambos pelinegros guardaron sus armas, Emilio las volvió a colocar sus sais detrás de si mientras que Aldo hizo desaparecer su lanza de dos puntas entre su niebla.
-No te sobre esfuerces.
Pese a volver a hablar al unísono involuntariamente, era lo que ambos chicos le querían decir y esperaban que no lo hiciera. Los mellizos dieron una ultima mirada al joven Capo antes de salir de la habitación con ese caminar felino y elegante de siempre.
Por mas que se cerro la puerta dándoles privacidad necesaria nadie hablo.
Paso un minuto y nadie lo hacia.
Tsuna se exaspero pero no cambio su expresión, ya tenia suficiente mas aun luego de ver el mal estado en el que se encontraban sus guardianes.
-¿No van a decir nada?
Al parecer no.
Mukuro quería hacerlo, quería decir tantas cosas y a la vez nada, no sabia que decir y por primera vez no tenia idea de cómo dejar fluir sus palabras; era mas que obvio que el castaño se encontraba sano físicamente o de lo contrario no hubiese podido moverse como lo había hecho hasta ahora. Salió de sus pensamientos al ver a Tsunayoshi-kun caminar a una velocidad increíble en dirección a Ave-kun hasta pararse frente a este, sintió una punzada mas que conocida dentro de su pecho.
Tsuna miro los ojos de su guardián de la Nube.
-Lo siento, Kyôya.
El guardián lo había visto venir pero no tuvo ni tiempo para reaccionar cuando la mano cubierta con llamas de la niebla del castaño se posiciono en su cabeza metiéndole en una ilusión, a diferencia de su guardiana de la Niebla pero igual que el resto de sus guardianes, la alondra simplemente se quedo de pie en su misma posición.
-¿Desde cuando tienes esas llamas? Y no me digas que recién han aparecido por que no me lo voy a creer.
El tono usualmente burlón de su guardián de la Niebla no se encontraba es mas sonaba de lo mas serio y no le gustaba oírle así, de verdad que no le gustaba le hacia sonar como un extraño pero no podía retroceder llegados a este punto.
-¿Qué paso Mukuro? A donde fueros tus mmodales ¿Ni un como estas me vas a dar?
Tsuna observo como Mukuro hacia desaparecer su tridente entre la niebla, era algo que usualmente hacia el heterocromático pero estaba vez pudo apreciar mejor su habilidad al hacerlo, era raro como recién podía llegar a visualizar la forma en la que su guardián manejaba sus llamas. El castaño sabia de la culpa que habían estado teniendo hasta ahora sus guardianes por lo que le paso, pero tenia que estar completamente seguro que permanecerían con él, pero de no ser el caso no les detendría si decidían marcharse.
-¿Me vas hacer lo mismo que a Ave-kun y el resto?
No risas, no sarcasmos, no le gustaba el Mukuro que tenia delante de él porque simplemente no era el real.
-No…
Tsuna fue avanzando los pasos que le separaban de su guardián de manera lenta y elegante, algo ya innato de su parte, se detuvo al solo faltar dos pasos de la posición de su Guardián de la Niebla.
-…quiero hablar cara a cara contigo.
La única respuesta que Tsuna pudo obtener de su guardián fue que este cambiase el numero de su ojo rojo, el numero uno en japonés. La habitación a su alrededor fue cambiando hasta convertirse en un prado sin fin, al alrededor de ellos no había nadie salvo por el peli índigo; ya sabia como funcionaba toda la ilusión, si es que alguien llegaba a entrar a la sala donde habían estado no les verían ni a él ni a su aun Guardián de la Niebla pero si verían a sus guardianes que seguían ahí en las ilusiones en la que les puso.
-Hablemos, Tsunayoshi-kun.
A Hayato Gokudera le daba vueltas la cabeza, lo ultimo que recordaba era a la chica de piña en el suelo con el desconocido chico de las sais quitándole la mitad del anillo de la Niebla para que luego viera como este desaparecía y al final nada; se cogió la cabeza tratando de que esta le dejase de dar vueltas, ya lo tenia bastante mal por no haber descansado ni comido como debería luego de sus pruebas medicas para luego tener que soportar mas de este horrible mareo.
¿Que?
Se sentó rápidamente sin importarle el latido que dio su cabeza.
En ningún momento se había sentado.
¿Dónde estaba todo el mundo? Dio un escaneo rápido de la habitación, era la misma sala de la base/mansión en la que había estado con el resto de los guardianes pero a diferencia de las otras veces la luz era escasa.
Quiso activar su sistema C.A.I. como siempre hacia en este tipo de situaciones pero no pudo por mas llamas que soltase, miro su mano encontrándola sin el anillo de la Tormenta de Vongola, esto era malo y ni ganas de maldecir en voz alta tenia. Inhalo y exhalo un par de veces hasta que pudo mantener la compostura necesaria para poder tener el suficiente control de su mente y de sus llamas; tenia cinco de las seis llamas normales, la de la Tormenta que era su balance entre todas sus llamas, la de la Lluvia, la del Sol, la de la Nube y por ultimo la de la Niebla lo que le daba la habilidad de darse cuenta que estaba dentro de una ilusión.
Maldijo mentalmente hasta en árabe.
De seguro también había sido ese sujeto el que le quito el anillo.
Ese malnacido de las sais se las iba a pagar porque daba sus cajetillas de cigarrillos de los próximos 10 años a que él fue quien le había puesto en este lugar, en esta ilusión. Chasque la lengua al darse cuenta que no podría romper esta ilusión, era ridículamente fuerte además que no se encontraba en su mejor estado, sus otras llamas no le servirían a menos de que tuviese que pelear pese a que se encontrase en desventaja, ni siquiera sabia en que momento le habían atacado, además de fallarle a su Joudaime ya una vez le volvió a fallar por no cuidar mejor de su cuerpo por casos como estos.
¿Le habría pasado lo mismo a Takeshi? Esperaba que no, pero si ese era el caso lo mataría por idiota es mas lo remataria si se atrevía tan siquiera a morir.
Suspiro hondamente.
De nada le valía lamentarse ahora, el hubiera no existía, volvió a escanear la habitación para encontrar a la persona a quien le había jurado lealtad, puede que su cabello ya no tuviese el largo al que todos los guardianes se habían llegado a acostumbrar, puede que el color de su mirada hubiese cambiado, puede que actué diferente a lo que recordaba, puede…pueden haber pasado muchas cosas pero el castaño podía hasta haberse cirugía plástica y aun así seguiría siendo el mismo.
-Joudaime!
Desde que le conocía le había dado todo tipo de sonrisas desde nerviosa y tristes a las mas cariñosas y alegres, por lo que esta vez no le importo la sonrisa que le regalo el castaño, no le importo en lo mas mínimo como la sonrisa tomaba una forma demasiado inocente como para ser real, le conocía desde su primer día en Namimori por lo que al menos creía poder diferencia esta expresión que le estaba dando.
Se había parado y acercado a su Joudaime casi a la velocidad del rayo, quien se encontraba a unos escasos pasos de su Jefe cuando este retrocedió un paso como si no le quisiese cerca lo que le causo una punzada en el pecho e hizo que el mar de culpa que sentía dentro de si se agrandase mas de lo que ya estaba.
-Hayato.
El mencionado le volvió a escanear con la mirada, desde que le había visto entrar a la sala de la base/mansión había notado que llevaba puesto unos guantes de cuero blancos parecidos a los que el cabeza de piña suele utilizar. ¿Acaso…?
Físicamente se veía mas que bien, pero nadie queda bien luego de…eso, porque estaba seguro que era ¨eso¨ lo que le había pasado a su querido Joudaime, tal vez no fuese de sabios preguntar pero lo tenia que hacer, debía de saber que tanto le había fallado.
-¿Se encuentra bien?¿Que le susedi..?-
La sonrisa del castaño se tenso pero solo fue por menos de un parpadeo.
-Me encuentro perfectamente bien.
No quería creerlo pero la ligera reacción de su Joudaime pese a que su tono de voz ni nada hubiese cambiado lo sabia, solo lo sabia. Se inclino noventa grados haciendo una exagerada reverencia.
-Lo siento mucho si solo hubiese seguido mis deberes como su Mano Derecha esto nunca hubiese pasado, usted no..-
-¿ Hayato, qué soy para ti?
¿Eh?
Pasaron algunos segundos en los que no respondió antes de volverá su posición de pie y mirar a los ojos naranja acaramelados de su Jefe.
-Joudaime, no le entiendo la pregunta.
Hayato observo como su Jefe y amigo soltaba un suspiro desviando la mirada por unos momentos hasta volver a mirarlo, en ningún momento desde que le vio había perdido la sonrisa.
-¿Así que para ti solo soy el Decimo Neo Vongola Primo, eh?
Casi se le cae la mandíbula, ese no era en lo mas mínimo cierto; negó furiosamente con la cabeza antes de mirar decididamente los ojos de su Joudaime.
-¡No por supuesto que no, Joudaime!
La única reacción que obtuvo fue la ceja alzada del castaño.
-¿Entonces que s-o-y para ti, Hayato?...
¿Qué era su Joudaime para el? Muchas cosa, eso era mas que seguro…pero por alguna razón ni su boca ni su lengua pensaban cooperar y ese mareo no ayudaba en nada.
-…porque para mi tu eras mas que mi Mano Derecha, eras mi primer amigo, mi mejor amigo pero veo que yo no soy ni fui lo mismo para ti.
Ese era la mayor falacia que el peliplata había escuchado en su corta vida, no podía ser que su Joudaime realmente pensase eso de él, es mas su Joudaime debería de saber que el era algo mas que simplemente ese puesto que ocupaba, y el no era el único que pensaba de ese modo sino también el resto de las personas que rodeaban al castaño.
Espera, su Joudaime había hablado en pasado. Trago seco.
-Se equivoca, Joudaime. Usted es mas que simplemente el Decimo Capo de Vongola.
Al parecer sus palabras no hicieron el efecto deseado o al menos eso podía adivinar por el encogimiento de hombros del castaño.
-¿Enserio? Entonces porque no dejas de dirigirte hacia mi como ¨Joudaime¨ o ¨usted¨…
Guardo silencio.
Eso era mas una costumbre que no se le quitaba aunque tampoco era como su alguna vez hubiese tratado mucho, se iba a volver a inclinarse para dar sus mas profundas disculpas por ese hecho pero la mano alzada de su Joudaime le detuvo.
-…y antes de que empieces a disculparte como una maquina en automático dime ¿Por qué aceptaste ser mi guardián? Solo porque era el siguiente heredero a Capo, ¿solo por eso?...
Mas que una pregunta parecía una afirmación.
El peliplata se quedo en silencio, no porque fuese cierto sino porque nunca antes se había puesto a pensar que el castaño le haría esas preguntas.
Pese a que a él le azotasen un millón de emociones y el mareo le estuviese matando, su Joudaime no había cambiado su expresión en ningún momento, era como ver su estado hyper pero con una sola emoción.
-…¿Hayato, acaso alguna vez fuiste verdaderamente mi amigo o también era algo que solo yo creí?
El mareo se le fue en un segundo.
No se perdonaría nunca si es que el que no era solo su Jefe sino su mejor amigo realmente pensaba así y aunque se rompiera una promesa de años haría algo que hasta la fecha nunca había hecho; miro con decisión los ojos de su Joudaime sin una pisca de duda.
-Por supuesto que siempre he sido tu amigo, Tsunayoshi.
Asi como los usuarios de las llamas del Sol tienen la particularidad de saber un arte marcial, las otras llamas tamb tienen otras particularidades, que se iran explicando conforme se avance, ahhh y puede que algunos ya sepan de esas particularidades ^.^
Gracias por leer!
¿Review?
