Holaaaa! Chicas/os que leen esto, fue casi un mes lo se, algunas tal vez me habran deseado todo el mal y que se yo pero hey que ahora tengo mi primer trabajo y lo he estado balanceando con la U asi que paciencia please, no vayan a creer que lo dejare en hiatus ni nada, palabra (^.^)/... Ahora al fic!...IMPORTANTE: Va asi lo que se refiere a Manolo Di Morte y su mellizo: En los morte siempre hay mellizos pero uno puede ceder el poder a su mellizo(eso se explicara con mas detalle, por Tsu, mas adelante) la cosa es que el hermano de manolo di morte le cedio el poder completamente a el por lo que Manolo fue quien hizo el vinculo con nono pero ahi no acaba sino que el padre de los mellizos sigue perteneciendo a morte solo que no como la cabeza o jefe(cosa que sera en la explicacion de Tsu lol) la cosa es que manolo como jefe de morte hizo el ¨Lazo¨ con Nono apenas este fue promovido a Capo, hasta ahi todo claro... la cosa es que... con la muerte de Manolo se aplicaron las reglas, el poder volvio a manos del mellizo vivo osea el padre de los mellizos Aldo y Emilio...no puedo explicar mas de ello pero hasta ahi espero que este bien :3... y lo de Tsu con los mellis lo explicare luego, hay una razon tambien para que sean mellizos y no gemelos, cosa que tambien explicare luego con la explicacion de Tsu *le doy mucha carga al pobre* y sus celos exagerados tambien tienen razon que tambien, para variar, se explicaran con la explicaion de Tsu.

Gracias a los que comentaron el extra!

Victoria Chacin618: En realidad es algo mas de lo que dijo la mano derecha del Nono, es algo que explicare a detalle cuando Tsuna y el Nono se reunan pero en esencia si es por vendetta! muajajaja... ok... La verdad aprendio mas de lo que Luss le hubiese querido enseñar pero YOLO ahora veran lo sensualoso que puede llegar a ser este Usagi ^w^ y yessss su mirada es asesina jajaja.

Guest:Awww gracias! me encanta que te encantase! No te preocupes que aun falta una tercera parte del extra!

Yamii Nara: No se si hacer ese extra pero lo tendre en mente ya que tengo aun algunos que estan en cola para aparecer o.o...cada que Byakuran visita el laboratorio de los científicos(cuando trabajan juntos) Spanner podria jurar que las camaras del laboratorio tienen suficiente material para montar una industria porno lol y si, todos salen despavoridos al minimo indicio de actividad en esos dos jajaja... si lo se pero imaginate, los chicos han tenido que sufrir en carne propia lo que le paso a nuestro sexy castaño y todo porque nadie leyo una pequeña cartita, y estan todavia mas molestos porque el que recibio el dolor fue Tsu.. Iemitsu, me cae mal, pero aun asi sera medianamente justa con él, a lo de Nana se explicara mas adelante y lo de Mukuro y Hibari-san apareceran pronto...Con lo del extra, si habra una tercera parte!

Psdt. Mukuro es sexy!

Khr no me pertence... ¬¬ ...aunque si me pertenecen todas y cada unas de las reglas de los Morte!


Cap. 26: Hablemos parte IV

Solo eran dos pasos los que separaban a ambos chicos, solo dos pasos; el cuchillo de obsidiana que el castaño estaba balanceando hábilmente casi hipnotizante y aun así no podía apartar la mirada de los ojos naranja acaramelados de su amigo quien detuvo el balanceo del cuchillo en un movimiento elegante y fluido, la case de movimientos que tiene una persona que ha hecho lo mismo una y mil veces, la misma clase de movimiento que solía hacer el Guardián de la Tormenta de Varia con el balanceo constante de sus cuchillos antes de lanzarlos.

-Takeshi…

El mencionado simplemente siguió mirando con decisión al castaño, sin remordimientos ni culpas por lo que había dicho.

-…¿te das cuenta de lo que me dices?

La voz de Tsuna sonaba melodiosa casi como un ronroneo, mas de lo que sonaba hace casi una semana; la voz del castaño era esa clase de voz de la cual se podía prometer el cielo como también se podía prometer el infierno, justo como lo hacia en ese momento, ese tono decía que le condenaría si es que la respuesta a su pregunta no era lo que en verdad pensaba.

El pelinegro se permitió reír por unos segundos aunque su risa no fuese falsa ni alegre, era real.

-Por supuesto, Tsuna.

El espadachín observo como los ojos de su amigo centellaban con un brillo que nunca le había visto de manera directa, era la misma clase de brillo que solían tener los ojos de Reborn cuando diría algo que causaría dolor en alguien mas.

-¿Entonces aceptaras que te mate en estos momentos?...

El pelinegro no pudo mas que sonreír con algo de nostalgia al asentir pero en sus ojos quemaba ese fuego de determinación pura.

-…¿no tienes miedo?

Takeshi negó antes de borrar su sonrisa a la vez que se encogía de hombros.

¨…seamos amigos pero aun te lo debo…¨

-Para nada.

El pelinegro observo como el castaño asentía aun dándole esa sonrisa que había mantenido desde el comienzo, no le gustaba el hecho de su amigo estuviese manteniendo esa cara, esa sonrisa y mirada divertida que sabia que eran falsas, si es que alguien sabia de miradas, sonrisas y emociones falsas era él, Tsuna le saco de ese camino y no quería que su amigo se sumergiese en el por mas que lo que le obligase a tener ese rostro, esa mascara, fuese ¨el incidente¨.

Su pecho se oprimió ante el dolor del recuerdo, de su fallo, el momento que vio a Tsuna en ese estado tan frágil y vacío, lo supo, supo que había fallado a su amigo y Jefe pero aquello no volvería a pasar, se encargaría de ello pero no lo mencionaría ya que Tsuna parecía no querer hablar de ello, respetaría sus decisiones.

-¿Y Hayato?¿ que hay con él?¿le dejaras solo?¿Y tu padre? suficiente perdida tuvo con tu madre ¿no crees?

Takeshi simplemente soltó un ligero suspiro sin apartar ni un segundo la mirada del castaño, ya no sentía ese dolor punzante cuando mencionaban a su madre pero aun así el tono resuelto con el que lo dijo Tsuna le decía que de morir ese seria el caso pero no estaba arrepentido de sus palabra.

-Ya he hablado de esto con Hayato, lo hablamos casi después de empezar a salir y se que me entiende como yo entiendo que es lo que te dirá.. por eso es que no tengo duda alguna…

Flash Back

La cama del peli plata parecía una mesa de planeación de guerra al encontrarse tantos papeles en los cuales se podían leer los nombres de diferentes Famiglias tanto aliadas, neutras, enemigas, nuevas y viejas, fotografías de personas, algunas marcadas y otras sin marcar, así como también se podían ver varios garabatos en algunas de las hojas esparcidas.

A Takeshi siempre le entro admiración por la forma en la que su ahora novio, gracias Primo, podía desenvolverse en el campo de la investigación, el peli plata podía investigar, indagar, deducir, clasificar y descartar información de manera tan rápida que en varias ocasiones no podía llegar a seguirle el ritmo pero no estaba ahí para dar apreciación a las habilidades del peliplata ya que estaba ahí por otra razón misma por la que sabia que Hayato lo había llamado, o al menos eso suponia.

Ambos adolecentes se miraron mutuamente solo que en esta ocasión no estaba esa vergüenza desbordante por su reciente relación de dos días sino una seriedad que tanto el peli plata como el pelinegro tenían en momentos serios, momentos que tenían que ver con la mafia o mas específicamente con su amigo y Jefe.

-No voy a ir con rodeos…

El pelinegro asintió a las palabras del peli plata ya que el tampoco quería andarse con eso.

-…antes que tu, antes que yo siempre tenderé por priorizar el bienestar físico y emocional de Joudaime…

Takeshi sonrió de manera algo dolida ya que sabia que nunca podría ocupar o aspirar a algo mas que aquello pero también sabia que era un hipócrita por pensar aquello ya que el pensaba del mismo modo que su novio, amaba a su novio pero habían cosas que ni él podía ni quería cambiar.

-…si es que no estas de acuerdo con mi forma de ser o de pensar, o si es que crees poder cambiar esto.. seria.. mejor.. seria mejor que terminásemos con esto antes de que se..-

El discurso del peli plata se vio interrumpido por un beso rápido, un simple rose de labios que no había visto venir, por parte del pelinegro.

-No, no quiero terminar o que tenemos y también tengo a Tsuna primero que mi vida…

Takeshi apoyo sus manos en los hombros de un sonrojado Hayato.

Tsuna era lo primero que tenia que priorizar.

-…estuviste el día que Tsuna me salvo de suicidarme por aquella tontería..

El pelinegro sonrió al ver como el sonrojo en las mejillas del peli plata aumentaba ya que sabia que este a un principio había batallado de manera única para que el castaño no arriesgase su vida por él.

-…Tsuna es el dueño de mi vida por haberme salvado aquella vez, me dio mi segunda oportunidad, mi segunda vida y estoy atado a él pero también es porque decido estar atado, nadie me obliga a estar aquí pero quiero estarlo…

El pelinegro miro las orbes verdes mirarlo entre sorprendido y complacido, como si esa hubiese sido mas de lo que esperase escuchar, posiblemente así era.

-…le protegeré aun si me cuesta mi propia vida, siempre priorizare la vida y el bienestar de Tsuna sobre cualquier cosa, aun ante nosotros.

En ese momento ambos chicos no pudieron mas que sonreírse, ambos habían encontrado en el otro a su mitad pero no solo eso sino que habían encontrado a alguien quien los entendiese en su forma de ser, sus deseos y anhelos como también quien estaba por encima de ambos no porque fuese un Capo mafioso sino porque era la persona que les dio lo que nadie les pudo dar en su momento.

-Para ser un estúpido friki del baseball dices cosas bastante ciertas.

Fin del Flash Back

Takeshi recordaba claramente la corta conversación que había tenido con su novio en aquella ocasión, aquella conversación en la cual ambos juraban que antes que cualquiera de los dos, incluso antes de sus vidas estaba Tsuna.

El pelinegro observo como la expresión de su amigo por fin mostraba algo mas de emoción aunque fue algo rápido, fugaz.

-…y si piensas en mi padre, es un hombre fuerte que solo me pidió vivir con mis decisiones y sin arrepentimientos…

Antes de mudarse a la base/mansión había confesado ante su padre sus razones para irse, incluso le conto de la vez que se intento suicidar, ese día obtuvo un buen sermón como también un buen golpe en la cabeza antes de obtener un abrazo y el consentimiento de su padre no sin antes prometerle que viviría una vida acorde a las decisiones que tomaba y sin arrepentimientos así como que se pasaría como mínimo una vez al mes por el Takesushi.

-…Tsuna, tu decidiste salvar mi vida, tu decidiste darme una segunda oportunidad.

Takeshi vio como un rayo de nostalgia pasaba por los ojos naranja acaramelados.

-Debí de dejarte fuera de todo esto después de aquello, pero el hubiera ni el debí existen.

El pelinegro asintió, si el hubiera existiera, si tan siquiera existiera el debí…

No hubiese ido a esa competencia.

Hubiese leído esa carta en el momento que debió hacerlo.

Hubiese podido cuidar de su amigo.

El espadachín se reprendió mentalmente, esos eran hechos que nunca podría cambiar.

-Tsuna, tu fuiste quien me dio todos estos maravillosos recuerdos en este tiempo…

Podía recordad cada risa real que tuvo desde que conoció al castaño, podía recordar cada momento en el que fue verdaderamente feliz, podía recordar cada batalla, cada fiesta, cada salida, cada cumpleaños, cada prueba, cada reunión que habían tenido, podía recordar todo claramente, desde los mas vergonzosos a los mas alegres momentos que llego a tener desde que Tsuna le había salvado de su intento de suicidio.

-…tu has sido quien me ha dado las razones por las cuales vivir hasta ahora…

Y era cierto, Tsuna fue quien le dio no solo la razón de protegerle sino también le dio una famiglia a la cual proteger, le dio razones para seguir adelante.

-…me dejaste conocerte, conocer a Hayato, conocer el mundo al cual perteneces…

Conocer a todas aquellas personas que había llegado a conocer solo ha sido porque aun se encontraba con vida y solo se encontraba con vida gracias a Tsuna.

-…tu has sido quien me ha dado la libertad de escoger bajo tu propio deseo, yo nunca lo pedí pero lo agradezco desde el fondo de mi alma…

Aquello también era cierto, esa vez en la que se quiso suicidar había perdido toda la esperanza dentro de si mismo, había dado todo por perdido pero aun así cuando Tsuna se arriesgo por él, nunca lo pidió, nunca quiso que nadie interviniese en su decisión de suicidarse, menos que le diesen ánimos para seguir adelante como había hecho el castaño.

¨…sea..amos ami..igos…¨

Haber sido salvado por Tsuna era algo de lo cual no podría estar mas agradecido.

-…soy tu amigo y eso nunca cambiara…

Takeshi había visto la inseguridad de su amigo y Jefe cuando se presento como su guardian en la batalla de los anillos como también había visto ese miedo que tenia por su seguridad y también había visto aquella inseguridad que tenia por su presencia como si temiese que luego de cada pelea o batalla que tuviesen se fuese a ir de su lado, había visto aquel temor solo porque el había tenido el mismo temor cuando jugaba con esos pseudo amigos de la escuela, el temor a ser dejado en cualquier momento.

-…Reborn me escogió como tu guardián pero en esa decisión fui yo quien acepto, fui yo quien decidió serte de utilidad, fui yo quien decidió ser tu guardián y no me arrepiento de ello…

Y nunca lo haría, esa decisión era una de las mejores que había tenido y una de las que nunca estaría mas feliz de haber tomado.

-…mi vida no es mía, es tuya desde el momento en el que me salvaste.

Para cuando el pelinegro termino de hablar Tsuna simplemente negó lentamente.

-Que mal…

Esa frase corta alerto todos los sentidos del pelinegro, aquel ¨Que mal¨ era tan de Reborn, aquello era algo que siempre se escuchaba del hitman cuando obtenía la información que quería pero aun así iba hacer algo, algo de lo cual no se sabia si era bueno o malo para las personas a su alrededor.

-… como tu vida es mía

El movimiento ágil con el cuchillo se volvió a reanudar a la vez que el ambiente si volvía pesado.

Si bien rompió la promesa que le hizo a Hayato y la promesa que se hizo a si mismo ahora estaba tratando de enmendar el daño, haría que Tsuna dejase esa mascara.

-…entonces mueres.

Takeshi podía evitar el golpe, tal vez no salir ileso pero podía evitarlo y aun así no lo hizo ya que como desde un principio había dicho… su vida no le pertenecía… y no se movería de recibir aquel golpe. Todo paso en menos de un segundo pero ese segundo fue el mas lento y pasmoso que hubiese tenido en su corta vida.

Siempre supo que el filo de ese cuchillo era único.

Fue doloroso, no podía decir que no lo fue, no recordaba hacer sentido algún corte tan doloroso como aquel, ese corte parecía haber tocado cada nervio en su camino, desde la piel al el musculo hasta llegar casi al hueso.

No había evitado el corte aunque dolía como el infierno, mas que los entrenamientos de Reborn, Lal o Squalo… ¿A quien engañaba? Nada dolía mas que los entrenamientos de esos tres.

El corte fue profundo y la sangre no tardo en salir.

El dolor era punzante.

Dolía, dolía mucho pero todo valió la pena ya que la mascara burlona de Tsuna por fin se había ido. Mantuvo su palabra y su amigo estaba de vuelta o al menos sin esa mascara; Takeshi no pudo evitar sonreír aunque sabia que por hacerlo el dolor aumentaría, la piel se estiraría y la sangre fluiría con mayor intensidad, no se equivoco.

-¿Pensé que di..jiste que moriría?

Silencio.

El pelinegro espero una respuesta pero esta no llegaba lo cual le preocupo y la perdida continua de sangre le estaba empezando a afectar, su visión era algo borrosa pero aun así pudo ver claramente como en las manos del castaño aparecía una llama del sol, en su vida había visto una llama mas pura.

¿Desde cuando su amigo tenia esas llamas? No cuestionaria.

-No te alejaste…

Takeshi sonrió aun mas pero cuando iba a decir algo sintió la calidez de las llamas del sol envolver su barbilla, los guantes blancos de Tsuna de seguro se mancharían.

-…dejare una cicatriz…

Al instante que las llamas le tocaron había sentido como la sangre había parado al igual que el dolor.

-…será un recordatorio de lo que pase aqui, uno en el cual veas siempre y te des cuenta de que no quiero un títere, quiero a alguien cuerdo, pensante y lo suficientemente inteligente como para tomar decisiones por si mismo, no quiero que sigas ocultando tu forma de ser al menos no a la Famiglia…

El pelinegro se sentía feliz por las palabras del castaño pero aun así iba decirle nuevamente que podía ser eso mismo y aun así su vida pertenecería pero se detuvo de decir cualquier cosa cuando Tsuna le reto con la mirada a interrumpirle, no era lo suficientemente loco para hacerlo.

-… te he dado la oportunidad de irte y aun te la seguiré dando, pero como veo que no dejaras de decir que tu vida me pertenece pero si tienes la facultad de decidir, te hare decidir… pero medita tu respuesta a lo que te voy a preguntar, piénsala porque de esta decisión no hay vuelta atrás…

El pelinegro observo como se dibujaba una sonrisa verdadera en el rostro de su amigo, una sonrisa que sabia que era real y no pudo evitar devolvérsela.

-…¿Takeshi, seguirías siendo mi Guardián de la Lluvia?

La mano en su barbilla dejo de emitir llamas al igual que esta se retiraba; la sonrisa de Tsuna se fue siendo remplazada por una mirada seria donde le decía que era todo o nada… y él ya sabia que escoger pero aun así hizo lo que el castaño le pidió, lo medito.

Pensó en sus razones para quedarse a lo cual no solo se sumaba su deseo en hacerlo sino todos y cada uno de los momentos desde que conoció a Tsuna.

Recordó los buenos y malos momentos que paso.

Recordó las peleas que hubieron.

Recordó las risa, las lagrimas, el dolor, la alegría, las penas compartidas…recordó cada momento que tuvo con su amigo y con Vongola.

Pensó en los motivos para irse y ya tenia su respuesta aunque nunca dudo de ella.

-Mi vida te pertenece pero las decisiones que tome son mías y mi decisión nunca cambiara no importa las veces que me lo preguntes, seguiré siendo tu Guardián de la lluvia y como tal mi deber es prepararme para la batalla y limpiar la sangre que ha sido derramada, convirtiéndose así en la lluvia pasajera que se lleva todo, los sentimientos, las muertes, los malos sentimientos, mi deber es acabar con ellos dejando la tranquilidad para la Famiglia.

Takeshi Yamamoto siempre supo que su amigo era alguien fuerte, alguien decidido así como también se dio cuenta de lo inseguro que podía llegar a ser, había pensado que con estar ahí bastaba para que se diese cuenta de que no le dejaría pero se equivoco, el hecho de que estaba en esa situación se lo demostraba, el se confió y su amigo salió lastimado y con una cicatriz que posiblemente no sabría como sanar, no volvería de dejar que pensase que no estaría ahí para él.

¿Qué pensó cuando todos se habían ido y nadie le cuido?

¿Qué pensó cuando fue atacado y nadie fue a ayudare?

¿Qué pensó cuando volvió a la mansión y les vio?

No lo sabia pero lo que si sabia es que no dejaría que Tsuna cayese, no de nuevo, no le dejaría sentir esa clase de dolor nunca mas.

Takeshi vio como esa sonrisa brillante de su amigo y Jefe volvía a aparecer en su rostro.

-Me alegro.


Las llamas de la Niebla y de la Nube como también del sol bailaban alrededor de ambos pelinegros apoyados en las puerta hasta que las llamas de la Niebla y alguna del Sol desaparecieron.

-¿Cuanto?

Emilio desapareció sus llamas de la Nube y del Sol a la vez que miro mal a su mellizo a lo que este le devolvió la mirada del mismo modo, después de todo ambos se sentían de la misma manera.

-No seas desesperado, Al, aun falta 30 minutos.

Aldo asintió.

Ambos mellizos aun debían de esperar esos tortuosos 30 minutos para poder entrar.

En 30 minutos todo habría acabado, al menos lo que tenia que ver con el hecho de que los guardianes se quedasen o no y aunque no lo dijesen en voz alta deseaban que se quedasen, la felicidad de Tsu era su prioridad.

En 30 minutos verían nuevamente a su pequeño hermanito y curarían las heridas emocionales que tuvieran que curar si es que alguno de los Guardianes se iba.

Ambos mellizos soltaron un suspiro exasperado.

Solo un poco mas.


El castaño soltó un suspiro suave.

-Ryohei, no voy a hablar de tu uso de llamas venenosas, ya sabes no fue culpa tuya la muerte de aquellos Varias…

El peliblanco no pudo evitar recordar la razón por la que consumía y se inyectaba esas llamabas venenosas; aquella misión, como fue su misión compartida, aquella en la cual solo tenia que ir con dos espías de Varia a recolectar algo de información, solo era algo de información y salir, nada mas… simple y sencillo o al menos eso creia.

¿Por qué ese chico de Varia no dejo que le guiase?

¿Por qué el Varia no siguió sus indicaciones?

¿Por qué tuvo que iniciar esa pelea de poder con él?

¿Por qué esa Famiglia los tuvo que oír?

¿Por qué esa Famiglia tenia que usar venenos con llamas inyectadas?

¿Por qué ninguno de los dos Varias les oyó cuando les dijo que no usasen sus llamas de la tormenta o del rayo?

¿Por qué… por qué tuvo que fallar en esa simple misión?¿Por qué?

-… esa misión solo se salió de control, no se había previsto que los reclutas de Varia no obedeciesen ordenes, no fue culpa tuya, solo sucedió, esas cosas suelen pasar pero no vamos a hablar de aquello…

El peliblanco podía escuchar el tono plano y resuelto del castaño explicándole lo que ya una vez le dijo para animale pero ese hecho era una culpa que debía de cargar al igual que lo que le había pasado a Tsuna por no haber leído esa simple carta; tal vez Tsuna no quería hablar de ello pero Ryohei lo recordaba bastante claro, la muerte casi instantánea de ambos Varias, el hecho de que mancho sus manos vengándose en nombre de ellos, el hecho de que el veneno le imposibilitase parte de sus llamas y tuviese que luchar casi a puño limpio, el hecho de regresar herido y que todos se preocupasen, el hecho de que no pudo salir de la enfermería de la base mansión por un largo periodo causando que perdiese su tercer año al faltar a varias clases de clase teniendo la asistencia insuficiente.

Todo aquello había servido para que fuese donde Lussuria a pedir el veneno que se le extrajo así como mucho otros que recuperaron cuando la limpieza de Varia llego al lugar, fue un proceso algo largo pero pudo crear antídotos para la mayoría aunque faltase aun un cuarto de los venenos había logrado crear un genérico para contrarrestarlo.

¿Pero.. Cómo se entero Tsuna? Fácil, Lussuria y por la sonrisa que llevaba el menor podía decir que acertaba a ciento porciento.

-…Ryohei, se que te quedaste siendo mi guardián porque le prometiste a Kyoko-chan que me cuidarías, por eso mismo aceptaste la petición que te dio mi papá.. la petición que te dio Reborn por eso mismo no quiero que seas mi guardián porque te sientas comprometido a nada.

El mencionado no pudo mas que fruncir el ceño antes de negar las palabras del castaño.

Era cierto que prometio a Kyoko cuidar de Tsuna.

Era cierto que acepto inmediatamente ser el Guardián del Sol cuando Reborn se lo propuso.

Pero no era cierto que fuese porque se sentía comprometido.

-No soy tu guardián solo por eso sino por diversas razones.

Al parecer las palabras del peliblanco fueron a caer a oídos sordos ya que el castaño hablo como si no le hubiese escuchado.

-Podrías tener una vida tranquila, seguir en el box, tienes talento para ello, fácilmente podrías llegar a ser profesional; podrías salir con Hana Kurokawa sin temor a que los mafiosos se enteren y la dañen…

Si antes, Ryohei, estaba sorprendido porque Tsuna supiese de los venenos ahora estaba estupefacto.

¿Cómo carajos se entero de lo de Hana?

El mayor pudo ver que Tsuna comprendió la pregunta que rondaba por su mente cuando este alzo una ceja de manera interrogativa

-…¿Qué, enserio creíste que no sabia de los sentimientos de ambos?...

Por un momento sintió como su corazón se oprimía.

Aun recordaba perfectamente lo que Hana le había dicho, era un recuerdo algo cálido aunque las palabras de la chica hubiesen sido de lo mas duras.

¨…eras un mono gritón que no dejaba de emocionarse cada vez que habla de box pero cambiaste cuando te empezaste a salir con Sawada y esa tira de monos revoltosos, sigues siendo un mono gritón y por eso no entiendo como es que me gustas… no entiendo porque pero me gustas¨

Tal vez ese había sido uno de los momentos mas difíciles que tuvo al tener que decirle que también gustaba de ella pero que no podrían salir, al menos no aun ya que temía por su seguridad y no era lo suficientemente fuerte para poder protegerla, aun tenia el estigma del veneno por lo que temía no tener la suficiente fuerza para protegerla por lo mismo que le pidió tiempo.

-… ella no tendría porque esperar por ti…

Podía ser que así sea pero Hana siempre demostró ser una persona de lo mas madura e inteligente, alguien que podía entender algo en menos de un segundo lo que pasaba por lo que no le cuestiono cuando le pidió que esperase aunque si puso un limite a su espera.

¨…escúchame bien Ryohei Sasagawa si para cuando llegues a los 19 no me tienes una respuesta, te olvidas de mi para el resto de tu vida.¨

-…no tendría que salir lastimada, podrías hacer tantas cosas solo si dejas de ser mi guardián, incluso hare que sea de manera segura como si nunca te hubieses involucrado en la mafia.

La promesa del menor podía sonar bastante tentadora para cualquiera que hubiese experimentado lo que era la mafia, para quien había visto como eran los tratos en ese mundo, para quien había visto su lado bueno y su lado malo como Ryohei lo había visto; el peliblanco había conocido personas increíbles en poco tiempo como también las había visto partir por una bala, un veneno, un accidente de coche o cualquier tipo de accidente pero aun así no había cosa que le hiciese cambiar de opinión de lo que había elegido y se lo haría saber al castaño.

-Tsuna, dejare el box y Hana me esperara hasta que me haga mas fuerte, será mas fuerte no solo para protegerla sino también para protegerte, para evitar que lo que paso ese día se vuelva a repetir.

Por un unas milésimas de segundo la mirada de Tsuna se oscureció a la mención de ¨ese día¨ pero así como vino se fue dejando cubiertas las emociones que encerraban esos ojos color naranja acaramelados.

El castaño se encogió de hombros.

-Lo ves, por ser mi guardián estas dejando el box uno de los deportes que mas te apasionan, estas haciendo esperar a la chica que te gusta por ganar fuerza, esas cosas serian totalmente innecesarias si es que solo dejaras de ser mi guardián, tendrías una vida pacifica.

El peliblanco no pudo hacer mas que negar a las palabras del menor, no había gritado ni un solo ¨EXTREMO¨ ya que quería tener esta conversación lo mas seriamente que pudiese, tenia que hacerse entender.

-Te equivocas, lo hubiese dejado aun si no fuese tu guardián, el box simplemente significaba una manera de desahogo a la cantidad exorbitante de energía que genero.

Y era cierto, desde siempre el box le apasiono por ser un deporte en el cual podría descargarse casi con totalidad y aun así podría ganar fuerza para proteger a su hermana aunque después de conocer a Tsuna también se dio por protegerle, no porque fuese una obligación sino porque así lo deseaba.

-Lo se, todos los que tienen la llama del sol tienen el mismo problema.

¿Problema?

Lo dejaría pasar, tenia que decir lo que verdaderamente deseaba antes de que el castaño, su amigo y Jefe, pensase aun que lo que hacia era por obligación.

Ryohei miro con toda la decisión que tenia hacia los ojos naranja acaramelado, su decisión era firme y nada ni nadie la cambiaria.

-Tsuna, quiero ser tu guardián del Sol porque así lo deseo no porque sea mi obligación.

Por fin la mascara del menor se había ido dejando una expresión de lo mas seria.

-Dime, Ryohei…

El aire alrededor se torno algo difícil de respirar pero podía manejarlo

-…estarías dispuesto a dejarlo todo…

El peliblanco asintió pero antes de que confirmase cualquier cosa el castaño levanto una mano deteniéndole.

-…antes de que aceptes te voy a decir el verdadero significado de todo…

Ryohei sintió algo dentro de si quemarle, como si sus llamas del Sol ardiesen, pero aun así no le presto atención.

-…antes de Vongola, nunca antes has sido parte de la mafia por lo que no sabes el verdadero significado de ¨todo¨…

El castaño hizo aparecer en su mano la llama de la niebla.

¿Desde cuando Tsuna tenia la llama de la niebla? Solo sabia que era la del castaño por la sencilla razón de que ese grado de pureza era algo que no había visto en ninguna llama de la niebla.

-…me refiero a tu familia, a tu madre y a tu hermana…

El escenario cambio, ya no estaban en la sala de la base/mansión sino en la sala de su antigua casa, y aunque sabia que solo era un mero espectador podía escuchar a su madre empezar a cocinar mientras tarareaba esa cancioncilla vieja que decía que a su difunto padre solía encantarle, podía ver y escuchar a su hermana reír mientas veía un drama en la televisión.

No veía a Tsuna por ningún lado pero podía escuchar sus palabras.

-…a la mujer que amas…

A su hermana se unió Hana soltando alguno que otro comentario critico sobre la forma en la que actuaban los personajes, podía verlas reír para luego escuchar como su madre llamaba a ambas para que cenasen.

Aun recordaba como su pequeña hermana menor le apoyo en su decisión de vivir en la base mansión, como su madre se negó al principio pero luego cedió no sin antes advertirle que quería como mínimo una visita cada cierto tiempo.

-… al deporte que te apasiona…

El escenario volvió a cambiar dejando ver un ring de box en el cual se vio a si mismo entrenando hasta sudar para que a los pocos segundos apareciesen Hana y su hermana animándole, era una imagen de algo que ya había ocurrido.

Ambas escenas ya habían ocurrido en el pasado.

-… ¿serias capaz de dejar en mis manos tu vida? ya que al seguir siendo mi guardián esta me pertenecería al igual tus deseos, tus anhelos, tus esperanzas; todo seria mío, todo seria parte de mi voluntad, de lo que decida hacer con ello…

El escenario volvió a cambiar dejándole nuevamente en la sala de la base/mansión aunque ya no solo podía escuchar al castaño sino también verle delante suyo mirándole de lo mas serio, una mirada que buscaba descubrir tus deseos, sueños, anhelos al igual que buscaba descubrir tus secretos, miedos y debilidades.

-…¿estarías verdaderamente dispuesto a dejar absolutamente todo para que al final obtengas nada?...

Ryohei quería asentir pero no podía mover ningún musculo no porque tuviese miedo sino porque quería terminar de escuchar todo lo que el castaño tenia para decir.

-…porque eso es lo que obtendrás, no habrá mujer que te espere, madre quien te cocine, ni hermana quien te llore si es que te sucede algo…

Desde que se mudo no había pensado volver, nunca lo pensó como tampoco pensó que pasaría si es que volvía, pero no era algo que le llamase la atención.

-…solo estaré yo con mis ordenes, mis deseos, mis caprichos, tu mundo seria lo que yo diría..

la mirada del castaño choco directamente la del peliblanco, ambas miradas nunca habían tenido tanta seriedad como en esos momentos.

-…aun a sabiendas de esto ¿estarías dispuesto a cambiar a todo lo que tienes por mi?¿estarías dispuesto a entregarme tu vida, sin importar que es lo que pase?…

Ryohei quería responder pero el castaño delante de él hizo un movimiento con la mano deteniendo cualquier cosa que fuese a decir.

-…no me respondas ahora, analízalo bien que esto no será una decisión de la cual te puedas desligar si es que luego te arrepientes…

¿Arrepentirse? Jamás.

Al parecer Tsuna vio sus intenciones por lo que aun no le dejo hablar siguiendo con lo que decía.

-…esta no es una decisión por impulso, es una decisión que es de por vida, un todo o nada.

Ryohei siempre fue una persona de lo mas impulsiva, siempre con una cantidad de energía desbordante pero en esta ocasión se tomo su tiempo para dar su respuesta.

Se lo pensó.

Lo medito.

Lo analizo.

Y lo volvió a pensar.

Los gritos, las peleas, las batallas, las risas, las lagrimas, los quédate, los te vengare, los ánimos, las fiestas, los amigos, los aliados, todos y cada uno de los buenos y malos momentos pasaron por su cabeza antes de que volviese a hablar.

Ya tenia su decisión aunque esta no había cambiado en ningún momento.

-Reborn me escogió como tu Guardián del Sol pero fui yo quien decidió aceptarlo, quien decidió protegerte, no por obligación o porque se lo prometiese a mi hermana sino porque de verdad me importas, tu y tu bienestar, si es que tengo que renunciar a todo para seguir como tu guardián que así sea porque por mi propio deseo y voluntad decido seguirte, decido seguir siendo tu Guardián del Sol y como tal mi deber es ser el sol que aclara el día, que ilumina al cielo destruyendo el infortunio de la familia a costas de mi propio cuerpo, seré el sol que brilla en un cielo claro alumbrando a todos, soy quien ilumina al cielo, quien lo cura.

Ryohei sonrió al ver sonreír de lo mas feliz a ese chico que llevaba conociendo hace tantos años, ese chico al cual se juro a si mismo proteger, ese chico a quien ahora le volvía a jurar su lealtad como en la Ceremonia de Sucesión.

-Bienvenido, Ryohei.


Solo faltan Hayato Gokudera, Kyôya Hibari y nuestro sexy Mukuro Rokudo.

Gracias por leer!

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