Holaaa! Chicas(os) que leen esto ahora si que he escrito algo largo :3 y espero que les guste!
Gracias a los que comentaron el Extra: El arte de la seduccion por Luss parte III
Victoria Chacin618: LoL Reborn lo sabe todoooo, Luss aun prende velitas por sus colecciones de primavera, verano, invierno y otoño... y bn solo digamos que esos reclutas nunca dijeron nada de nada sobre lo que vieron ya que cuando llegaron conocieron lo sobreprotectores que podian ser Reborn alias mama gallina y Xanxus alias toca a Yoshi y te quedas sin mano, espero que este cap te guste!
Yamii Nara: /e.e/ me encanta que te encante! estaba pensando meter a Ganauche desde hace tiempo ya que de la novena generacion es uno de los personajes que mas me gustan y tamb queria darles una de las razones por las que sabia lo de Tsuna... te doy un dato y algo de spoiler(bn no tanto) Ganauche hara un shock en la novena generacion.
Emyi: Hola! mas bien gracias por comentar, se que me he tardado pero aqui traigoel nuevo cap. me encanta que te llegasen a gustar y mas aun que te guste este Tsuna tan OoC, ya estamos cerca del final y todo de la temporada,no digo que falten cinco cap y ya sino que masomenos pienso tenerlo hasta el cap 35 o 37.. se ha extendido mas de lo que crei ya que en un principio pense unas 25 o 30 cuanto mucho, claro que sin contar los extras
Psdta. Mukuro es sexy!
Khr no me pertenece... pero si la sorpresa que dare de Viper.
Cap. 28: Hablemos parte V
Estaba harta.
Podía lidiar con escuadrones y escuadrones de novatos del COMBUSIN sin ningún problema pero ambos ex-arcobalenos tenían un talento natural para sacarla de sus casillas; Lal lanzo otra mirada de muerte al rubio en asiento en el copiloto que estaba discutiendo
con un peli verde del asiento trasero por el numero de personas que habían enviado por ellos.
-Cállense.
Tanto Verde como Colonello dejaron de discutir para mirar a la peli azul.
-Pero, Lal..-
La mencionada lanzo una mirada de advertencia a su prometido en una amenaza muda; el ex-arcobaleno de la Lluvia sabia que significaba esa advertencia muda y era mejor hacer caso ya que quería su premio esa noche.
Colonello se mordió la lengua para no volver a hablar.
Verde levanto una ceja en son de burla a la comunicación de la pareja, a leguas se veía quien tenia los pantalones en esa relación.
-La domesticación con base de premios funciona mejor de lo que he leído…
Lal volvió su vista al camino pero podía oír la burla tangible en la voz de Verde.
Estúpido sabelotodo.
-…lo has adiestrado bien, mis felicitaciones…
Colonello frunció el ceño pero no dijo nada aunque se moría por hacerlo.
-…aunque en mi opinión aun te falta la correa y el bozal.
El rubio ya no pudo mas.
Colonello volteo para mirar al científico sin darle mucha importancia a la mirada de muerte que le estaba dando la peli azul.
-¿Correas, kora? Ya las usamos…
Aunque Lal sintió como sus mejillas se coloreaban al escuchar lo que decía el idiota que tenia por prometido.
-…y el látigo con las esposas también, kora, aunque es mas divertido us..-
Colonello se callo cuando el carro freno de golpe.
Oh, oh.
Tenia miedo de voltear pero aun así lo hizo, lentamente.
El rubio trago grueso, Lal prácticamente lo estaba matando con la mirada, Ugh. Colonello hizo una seña como si se cosiera la boca, había solo una cosa que podría salvarle y eso era estar en silencio.
Lal observo al rubio acomodarse en el asiento del copiloto y no hacer ninguna clase de ruido o movimiento, volvió a poner en marcha el auto.
-Interesante.
La peliazul gruño.
-Cállate, Verde.
Pasaron algunos minutos en los cuales nadie hablo; Verde había sacado una de sus computadoras de bolsillo mientras que Colonello había decidido pulir una de sus armas a lo que Lal ya había pasado al sendero que le llevaba a la base/mansión de la Decima
Generación.
Precioso silencio.
Cuando Colonello termino de limpiar las piezas de uno de sus rifles cortos se puso a inspeccionar el lugar con la mirada.
¿Esos eran?
-¿Ese no es Skull, kora?...
Verde dejo de escribir en su computador solo para guardarlo casi al instante a lo que Lal siguió condiciendo aunque ahora miraba en la misma dirección que estaba mirando el rubio; no muy lejos de donde se encontraban se podía ver a dos personas en una
motocicleta mas que conocida pero no era la moto lo que les llamaba la atención.
-…¿qué hace Skull con Viper y desde cuando ella sabe manejar una motocicleta, kora?
Lal observo como Verde ponía una sonrisa de quien sabe algo y no te lo va decir.
-Lo averiguaremos.
Colonello también había visto la sonrisa de Verde pero no le presto importancia.
A una larga distancia se podía apreciar la moto morada del ex-arcobaleno de la Nube pero a diferencia de siempre este no la conducía sino la ex-arcobaleno de la Niebla mientras que Skull parecia un costal de papas siendo transportado en la parte posterior
de la moto. Lal acelero apenas vio como Viper lo hacia, a los pocos segundos se empezó a ver la base/mansión de la Decima Generación en donde se podían ver algunas camionetas aparcadas alrededor pero la peli azul no les dio importancia cuando freno
frente a la base/mansión.
Colonello bajo rápido del auto al igual que Lal mientras que Verde bajo de lo mas tranquilo jugando con su pequeña caja de materia viva; era mas que claro que a Viper y a Skull también los habían atacado porque de no ser el caso se habían metido a una
buena pelea de gatos y perros. Apenas Lal estuvo cerca Viper bajo de la moto dejando a Skull aun en ella, el peli morado parecía mas muerto que vivo.
-Les pusiste la prueba.
Lal gruño a lo Colonello soltó un bufido fastidiado al ver que Viper solo se dirigía a Verde.
-¿No es obvio?
Viper se sacudió parte del polvo que tenia aunque por un segundo algo brillo en su mano pero al segundo aquel brillo desaparecio.
-Hola a ti también, kora.
La encapuchada termino de sacudirse el polvo para ¨mirar¨ en dirección del rubio.
-Mi saludo no es barato.
Lal coloco una mano en el hombro de Colonello deteniendo cualquier cosa que fuese a decir.
-¿Saben quienes los atacaron?
La peli azul sabia que Viper podía leer la mente de las personas cuando se adentraba en sus cabeza, si bien no podía hacerlo sin que la persona estuviese emocionalmente accesible si podía hacerlo cuando estaban totalmente noqueados y por como se veían
ambos ex-arcobalenos y por lo que había contado Verde, Viper debía de saber algo de la situación.
-Fueron dos tipos por Skull y otros dos tipos a mi, su mente era ilegible por si te lo preguntas…
Lal chasqueo la lengua mientras que Colonello simplemente frunció el ceño; Verde escucho desinteresado ya que cuando llamo a Viper esta ya le había comentado lo sucedido.
-…y merezco un bono por todos los problemas que me han traído además de una capa nueva por recoger al inutil.
La ex-arcobaleno cogió entre sus dedos la punta de una de las capas de su traje con visible fastidio.
Lal no tenia tiempo para esto.
-¿Alguno con vida?
Viper se lo pensó por unos segundos antes de responder.
-No llamaría vida al estado en el que les deje.
Era de suponerse, tanto Lal como Colonello y cualquier ser viviente que conociera a Viper tenia pleno conocimiento de que la chica destrozaría toda tu uso de razón si es que osabas romper su capa y por el estado deplorable en el que se veía la prenda
las personas que atacaron a Viper tenían que tener el razonamiento y las habilidades de una ameba.
-¿Los de Skull, kora?
Todos voltearon cuando el nombrado empezó a gruñir levantándose de la moto, se veían algunas cortadas en su traje aunque no parecían hechas a cuchillo ni ningún objeto punzante sino que parecía el mismo desgarro de la tela por algún impacto, por la mancha
de sangre que tenia en su labio debían de haberle tirado algo realmente fuerte para que estuviese en ese estado, el ex-arcobaleno de la Nube era conocido como ¨Skull, el inmortal¨ no solo porque era bastante difícil hacerle sangrar sino porque verdaderamente
era alguien quien había desafiado la línea entre lo vivo y lo muerto.
-Esos bastardos me atacaron con balas anti-llamas…
Lal fruncio el ceño.
Eso era… la peli azul intercambio una mirada rápida con Colonello.
-…y también usaron un misil teledirigido arruinando mi traje.…
Nadie pensó que el ex-arcobaleno de la Nube mintiese ni exagerase con lo que dijese.
Skull metió la mano en su bolsillo solo para que al segundo siguiente lanzase una pequeña bolsa en dirección de Verde quien atrapo el objeto con facilidad, no hacia falta abrirlo para saber que eran las balas que le habían disparado al peli morado.
-…uno de los tipos tiene todos los huesos rotos y el otro solo las piernas.
-¿Dónde los dejaron, kora?
Viper metió una mano dentro de su capa al igual que Skull metía la mano nuevamente en su bolsillo.
Ambos ex-arcobalenos de la Lluvia tenían una cierta sospecha por lo que vieron de manera casi acusatoria a Verde quien se veía de lo mas arrogante.
-Aquí estan los míos.
Viper mostro una pequeña caja parecida a la que Verde había usado en su momento para contener los cuerpos de los sujetos que habían atacado a Lal y Colonello.
-Y en esta estan los míos.
Skull mostro la misma caja que Viper tenia en sus manos solo para que segundos después se la lanzase a Verde al igual que lo hizo la ilusionista segundos después. Ahora no solo Tsunayoshi tendría mucho que explicar sino también Verde; a los ojos de ambas
Lluvias, habían sido brutalmente excluidos pero antes de que tan siquiera se pusieran a pelear con Verde las puertas de la base/mansión se abrieron mostrando a una pelinegra inclinada formalmente.
-Bienvenidos, ex-arcobalenos
Apenas la pelinegra dejo de inclinarse mostrando su rostro, Lal la reconoció por lo que no dudo en dar algunas zancadas rápidas hasta llegar a ella mirándole directamente a ese par de ojos negros; la peli azul había visto a la menuda mujer un sin numero
de veces pero en cada ocasión en la que la había visto había sido con un sin numero de expresiones y el cabello hasta la cintura en cambio ahora solamente veía una absoluta inexpresividad en su persona.
-Celia Di la Rocca, agente de Varia en operaciones de infiltración y espionaje…
La pelinegra no vatio ni una pestaña, es mas parecía que le daba lo mismo estar frente a Lal cuando mas de uno de los mejores soldados temblaba como gelatina al sentir la mirada de Lal Mirch sobre ellos.
-…una de las mejores agentes de infiltración y de espionaje que Varia haya tenido quitando a los salvajes de Xanxus; 185 misiones con absoluto éxito, 3 inacabadas y una fallida de la cual no se vuelve a mostrar actividad…
La verdad sea dicha, Lal no solo se había memorizado esos datos por mero capricho sino que se había memorizado aquellos datos porque había querido a la mujer entre las filas directas de CEDEF pero con su desaparición de Varia hace unos años la había dado
por muerta mas aun cuando le informaron de su captura por parte de una Famiglia enemiga para luego notificar su inactividad y ahora encontrarla vestida como estaba le daba un mal presentimiento.
-…¿qué mierda se supone que haces vestida de sirvienta?
Los inexpresivos ojos de la pelinegra enfocaron los explosivos ojos rojos de Lal Mirch.
-Mi nombre no es Cilia Di la Rocca es Cecilia Petro…
¨Petro¨
Para ese momento ya habían atraído la completa atención del resto de los arcobalenos quienes no podían evitar pensar en la manera cobarde en la cual finalizo esa Famiglia al ser traicionada.
¿Acaso Cecilia Petro era parte de esa Famiglia? Al parecer ese era el caso y explicaría el porque la menuda mujer era tan eficiente como había comentado Lal.
-…y estoy a servicio único y exclusivo de Tsunayoshi Sawada así como solo le responderé a sus preguntas cuando se reúna con el joven Capo…
Colonello, Skull, Viper y Verde se quedaron observando la forma tajante en la que Ceci le hablaba a Lal para luego dirigir su mirada hacia ellos, no obtendrían respuestas de momento.
-…ahora les pido me sigan hasta una de las habitaciones de espera mientras el joven Capo termina la charla con sus guardianes.
Para nadie paso desapercibido el énfasis en la palabra ¨charla¨.
Lal fue la primera en entrar pasando cerca de Cecilia Petro cuando esta se disponía a entrar.
-Cuando llegue ese momento responderás a mis preguntas, Petro.
Ceci guio a los ex-arcobalenos por el pasillo.
Verde empezó a balancear las cajas de materia viva entre una de sus manos, solo un poco mas y tendría todo listo.
-Los Varia ya tiene una habitación de espera separada…
Lal y Colonello fruncieron el ceño pero no comentaron nada mientras que Verde, y Skull simplemente hicieron una mueca de fastidio, Viper simplemente asintió.
Donde estaba Varia estaba el caos.
-…la señorita Uni y sus guardianes se encuentran en la misma habitación que el joven Byakuran, sus guardianes, el joven Soichi, el joven Dino y el señor Romario, el joven Enma y su guardiana del Glaciar se encuentran en una habitación de espera diferente…
Todos entendían el porque a Enma y a su guardiana se encontraban en una habitación diferente.
-…¿desean tener una habitación de espera compartida con alguno de los antes mencionados?
Viper fue la primera en adelantarse a todos.
-Por muy interesante que sea ver a Byakuran tratar de tirarse a Soichi Irie, pasare.
Skull asintió de lo mas conforme a las palabras de la ilusionista, es mas, nadie quería compartir habitación con ese par de calenturientos y no entendia como es que no habían tenido una habitación aparte.
-Lo mismo.
Aunque sus ojos no se podían ver era mas que obvio que Viper miraba feo al motociclista.
-Copión.
Antes de que Skul se empezase a quejar Colonello le tapo la boca a la vez que miraba divertido a Viper
-¿No iras con Varia, kora?
La ilusionista bufo.
-No quiero descuentos en mi cheque por su culpa.
Colonello alzo una ceja de manera burlona.
-Y yo que pensaba que querías a ver al mocoso con complejo real.
Viper volvió a bufar aunque parecía mas molesta que antes.
-Ya esta grandecito para que se cuide solo y no me pagan por ser niñera.
Lal tapo la boca del rubio antes de que soltase alguna idiotez, mas de las usuales.
-Colonello y yo queremos una habitación de espera aparte.
Ceci simplemente asintió sin darle mucha importancia al intercambio que habían tenido alguno de los ex-arcobalenos.
-Como deseen.
Verde dejo de balancear las cajas de materia viva de sus manos para mirar a la pelinegra.
-Iré al laboratorio.
Ceci asintió en su dirección.
-El joven Spanner se encuentra ahí en estos momentos.
A ninguno de los ex-arcobalenos les gusto la sonrisa de Verde ya que era la que solía usar cuando estaba a punto de crear algo y no precisamente bueno.
Para ese momento ya habían llegado al inicio de la escalera
-Conozco el camino, Petro.
Verde dejo a todos sin darle mas de una segunda mirada a los dos pelinegros comiendo postre quienes estaban en la puerta a la sala de la base/mansión, tenia cosas importantes que hacer al igual que tenia mecanismos que ensamblar; las cajas que el científico
volvió a balancear ya no fueron solo tres sino que se unió una cuarta mas.
-Los llevare a sus habitación, ex-arcobalenos.
Los nombrados no se movieron ya que al igual que Verde también habían notado a los dos pelinegros.
¿Serian gemelos? Lucían iguales.
-¿Quiénes son ustedes, kora?
Tanto Aldo como Emilio se demoraron en contestar la pregunta por saborear el ultimo pedazo de sus tiramisús pero cuando miraron a los ex-arcobalenos estos sintieron que se estaban perdiendo de algo al verles reír ligeramente.
-Lo sabrás cuando hables con Tsu, Co-lo-ne-llo~
Ambos pelinegros hablaron al mismo tiempo pero si había algo que los ex-arcobalenos tenían era instinto asesino y ese mismo instinto les decía no hacer ningún movimiento contra ese par, al menos de momento.
- Aldo-sama, Emilio-sama, me llevare el carrito en unos momentos.
Los ex-arcobalenos voltearon a ver a la pelinegra pero esta solo miraba a los pelinegros idénticos.
-Gracias, Ceci~
La peli negra comenzó a subir las escaleras dando un claro mensaje de retirada a lo que los ex-arcobalenos la siguieron pero dando una que otra mirada sobre su hombro, todos tenian mas que claro que no debían de tener ningún enfrentamiento ni nada parecido
hasta ver al Decimo.
-Tsuna tiene mucho que explicar, Kora.
Todos se detuvieron cuando Ceci se detuvo a tres cuartos de las escaleras, la pelinegra no se volteo en ningún momento pero su postura se veía totalmente tensa.
-Tsuna-sama no tiene el deber de explicar nada a nadie.
En la voz de Ceci se había escuchado una mezcla de lealtad y molestia antes de que volviese a caminar.
El silencio en la habitación duro unos segundos en los que parecieron que las palabras del peli plata eran procesadas.
Hayato pudo apreciar por unos segundos como esa sonrisa inocente se tambaleaba para luego volverse a fijar en su sitio, el momento había sido efímero y si es que el peli plata no hubiese estado mirando tan atentamente al castaño como lo estaba haciendo,
se lo hubiese perdido.
Tsuna se paso una mano por su mentón sin apartar la mirada del peliplata en ningún momento.
-Me sorprendes, Hayato…
El mencionado mantuvo el rostro serio y no hizo ningún amago de alegrarse por las palabras dichas por el castaño como hubiese hecho en otras ocasiones, tenia que demostrar al que era, es y seria siempre su mejor amigo.
-…tanto te insistía que me llamases por mi nombre una y otra vez, y nunca cedías, había llegado a creer que nunca lo harías…
El peliplata por unos segundos recordó como un menudo castaño se había gastado horas y horas tratando de convencerle de que le llamase por su nombre pero simplemente no podía, se arrepentía tanto de ello ya que Tsunayoshi nunca supo sus verdaderas razones
para ello.
Hayato observo el suave movimiento con la mano que hizo su amigo apareciendo en sus dedos las llamas de la Tormenta, la Lluvia, el Trueno, el Sol, la Niebla y la Nube para luego desaparecerlas y hacer aparecer la llama del Cielo, todas y cada una de las
llamas con una pureza bastante raras y que solo había visto en las llamas del castaño, decir que esta sorprendido era quedarse corto pero aun así se mantuvo serio y en su misma posición, no tenia ni idea de lo que sucedía pero si tenia muchas piezas
de un enorme rompecabezas.
-…pero no es por eso que estoy aquí ¿no es así?...
El peli plata no hizo mas que asentir al ver como el joven Capo hacia desaparecer nuevamente las llamas de su mano, parecía que lo hiciese como un simple medio distractivo.
-…seré franco, Hayato, quiero que dejes de ser mi Guardián de la Tormenta.
El mencionado sintió que en ese momento le derribaban la parte del mundo que aun le quedaba en pie; ya le habían quebrado su mundo una vez, le habían quitado a su madre y le habían dado un lugar al que no pertenecía al igual que una hermana y un padre
que creía que le odiaban; ya le habían quitado todas sus esperanzas una vez para que al final un pequeño niño castaño se las devolviese, le hiciese ampliar su mundo como nadie hizo antes, le acepto por ser quien era sin importarle que fuese el hijo
bastardo de un mafioso, no le señalo como hizo todo aquel que se enteraba de su estirpe, le hizo hacerse amigos de personas de las nunca creyó ser, le mostro como ser mas fuerte, le mostro como enfrentarse a sus propios fantasmas, le mostro como superarse
a si mismo y indirectamente le ayudo a tener una mejor relación con su hermana.
¿Y ahora? Le había fallado a quien juro nunca fallarle.
A Hayato no le llamaban genio por nada; se había dado cuenta de lo que su amigo quería hacer y no le dejaría; Tsunayoshi no solo le había quitado el anillo de Guardián y le estaba diciendo que dejase de ser su guardián de la Tormenta sino que también
parecía querer cortar su amistad y toda relación.
-Me niego.
El castaño negó sin borrar ese semblante de ¨yo-no-he-roto-un-puñetero-plato-en-toda-mi-vida¨
-Que mal…
Reborn-san
El peliplata tuvo un ligero deja vú.
-…porque mi decisión ya esta tomada además pronto serás un Capo ¿o me equivoco?
Si en aquel momento Gokudera hubiese estado bebiendo alguna bebida la hubiese escupido, es mas casi se atraganta con su propia saliva.
Flashback
Los muebles finos, las cortina gruesas, las alfombras persas, las pinturas escandinavas que decoraban la habitación era todo el lujo y animo de presumir en lo que cualquiera podría distraerse pero en esos momentos a Hayato le venia importando un bendito pimiento al miraba incrédulo a su progenitor para luego ver a su hermana quien mirada el suelo como si fuese la cosa mas interesante en el mundo solo para volver la mirada hacia su padre no sin antes cruzar los brazos.
¿A una semana de cumplir quince y recién se le ocurre decirme esto?
-Jodete, viejo.
El hombre mayor hizo una pequeña mueca ante el lenguaje de su hijo pero en cierto modo agradecía que aunque sea le hablase, si bien el menor siempre le ignoraba en cuanto podía últimamente ya no le miraba con ese odio reprimido con el que lo había mirado desde que se entero lo de su madre; toda su vida se arrepentiría de no haberle prestado la debida atención cuando pudo hacerlo.
Hayato no solo estaba molesto sino que se encontraba iracundo pero solo se abstenía de hacer cualquier grosería demasiado subida de tono por el simple hecho de que había prometido a la Bianchi del futuro cambiar la relación que tenia con su padre pero lo que le habían escogido para él sin tan siquiera consultárselo era simplemente el colmo, ahora podía entender como se sintió su mejor amigo por todo ese laberinto loco que le hacían las personas al nunca consultarle nada; le alejaron de los últimos momentos con su madre pero no dejaría que le alejasen de su nueva vida, de su querido Joudaime, de su reciente novio idiota friki del baseball y de las muchas cosas que ya tenia formadas.
-Hayato.
La pelirrosa se reacomodo los lentes amarillos con una mano y la otra la coloco en el hombro del adolecente tratando de apaciguar algo de la molestia que sabia que estaba sintiendo después de todo ella le entendía.
-Déjale hacer su berrinche, Bianchi.
Hayato sentía que le estaba por dar un tic.
Conto.
Conto hasta veinte para poder calmarse antes de mirar nuevamente a su padre.
-¿Por qué carajos tengo que ser yo?¿no se supone que era tu bastardo?
El mayor se tenso por un momento pero al adolecente le venia importando un carajo, no cedería.
-Conoces las reglas de la Famiglia Gokudera…
O claro que Hayato las conocía y no porque alguien se las hubiese enseñado sino porque había aprendido a leer antes de tiempo y tenia una curiosidad insaciable, los libros fueron como caramelos cuando tuvo tres.
El Capo al ver que sus palabras obtenían el efecto contrario al que quería llegar miro a su primogénita.
-…en todo caso ¿Bianchi, querida?
La pelirrosa se tenso antes de dar una mirada de disculpa a su hermano para luego negar al volver la mirada a su progenitor.
Hayato se sintió traicionado por un segundo pero entendía a su hermana después de todo Bianchi era un espíritu libre.
-Lo siento, padre.
Para ambos hermanos fue mas que visible la satisfacción en la mirada del mayor.
-Oíste a tu hermana.
El peliplata se paro mirando con esos ojos verdes tormentosos que heredo de su madre ya que si bien su padre tenia los ojos verdes eran de un verde olivo como los de su hermana.
-Soy el Guardián de la Tormenta del Decimo Vongola, no puedo ser el Capo de la Famiglia Gokudera.
Lo siento Bianchi 10 años en el futuro pero las buenas relaciones se pueden ir de paseo y no volver.
Y aunque Hayato no odiaba a su padre tampoco era muy apegado a él, es mas, podía contar con la mano y sobrarle dedos las veces que tuvieron alguna salida familiar o algún almuerzo.
El Capo de la Famiglia Gokudera se levanto del sofá personal que tenia frente al sofá compartido en el que hasta hace unos segundo había estado sentado su hijo y en el cual se mantenía su hija.
-Hayato eres inteligente, no quiero que esa inteligencia se vaya a servir a otra Famiglia, menos aun como un empleado mas.
Hayato nunca se sintió ni un mínimo intimidado por la estatura de su padre pero siempre le fastidio ya que era un recordatorio de que aun no era lo suficientemente mayor.
-Siempre haz dicho que Los Vongola van primero.
Y era cierto, desde que recordaba siempre escucho al mayor hablar de aquello con su mano derecha o con cualquiera de sus subordinados.
El Capo tenso la mandíbula para luego suspirar.
-Hay momentos en los que debemos poner a la Famiglia antes que nada, eres mi hijo y debes comprenderlo.
Que conveniente.
El peliplata bufo.
-Pues hazte otro hij..-
La bofetada que el menor recibió resonó en toda la habitación.
Bianchi ahogo una exclamación antes de apartar a su hermano de su padre colocándole detrás de ella.
El Capo miraba estupefacto entresu mano y la mejilla enrojecida de su hijo.
-Lo sie..-
El hombre mayor detuvo su disculpa al ver los fieros ojos de su hija quien lo mirabacomo si lo fuese a lanzar a los leones sin una pisca de arrepentimiento.
Bianchi siempre tuvo un profundo respeto por su padre, siempre obedeció en casi todo y casi nunca se negaba a sus peticiones pero nadie, absolutamente nadie tocaba a su hermano menor en su presencia, nadie.
La pelirrosa dejo de mirar a su progenitor solo para voltear y tocar con cuidado extremo la mejilla enrojecida de su hermano.
-¿Hayato, te encuentra bien?
El cabello del menor cubría sus ojos por lo que no se podía ver ese destello tormentoso que tenia cuando se enojaba profundamente pero aun así asintió a las palabras de Bianchi antes de quitar la mano de esta con la misma delicadeza con la que la ella le había tocado.
Bianchi se aparto del camino de su hermano cuando este mostro esa calma calculadora que había empezado a verse en asuntos de la mafia desde su llegada del futuro, por un segundo temió lo que se le venia mostrando en algunos sueños.
-Aceptare con dos condiciones, Capo.
Las palabras del menor sonaron de lo mas frías y profesionales como si estuviese hablando de un simple negocio y no de su futuro, el Capo de la Famiglia Gokudera salió de su aturdimiento solo para entrar en otro al escuchar a su hijo hablarle como si fuese un extraño pero era mejor mantenerse hablando a que su hijo se largase y no pudiese remediar lo que acababa de suceder.
-¿Cuales?
Bianchi cogió la mano de su hermano menor; ya había tenido un recuerdo futurístico de esto hace unas semanas, lo que su yo del futuro quiso que no pasase estaba pasando y no podía estar mas arrepentida de ello.
-No tengo porque mantenerme en contacto contigo si es que no es relacionada a la Famiglia…
Hayato vio el dolor en el rostro de su progenitor pero no se detuvo ni cuando sintió mas presión en la mano que su hermana estrechaba.
-…y seguiré siendo el guardián de Joudaime, balanceare ambas posiciones tanto la de Capo como la de Guardián.. es todo o nada, viejo, tu decides.
¨ …Hay momentos en los que debemos poner a la Famiglia antes que nada…¨
Habían momentos en los que el Capo de la Fimiglia Gokudera se arrepentiría pero esto que estaba haciendo acompañaría a todos sus pesares paternales de por vida.
-Acepto.
Fin del Flash Back
¿Cómo era que lo sabia? Había sido de lo mas cuidadoso al guardar aquel secreto además de que aquello solo lo sabían su padre y su hermana, podía asegurar que ninguno de ellos había dicho nada del asunto… entonces ¡¿cómo se entero?!
-¿Cómo..?-
El castaño hizo aparecer nuevamente sus llamas alternándolas entre si y si bien aun no preguntaría de ellas no podía evitar pensar que Tsunayoshi trataba de distraerse lo máximo posible.
-¿Lo se?...
El peli plata asintió.
-…no quisiera revelar mi fuente pero solo por esta vez te diré que Bianchi y yo nos llevamos de maravilla~…
Hayato frunció el ceño ante aquel pedazo de información, por como había observado a su hermana durante todo el tiempo que esta estuvo viviendo en la casa de su mejor amigo podía decir que Bianchi parecía odiar al castaño a mas no poder, es mas había intentado
asesinarlo en mas de una ocasión.
-…¿o es que creías que tu hermana se volvió agente de Vongola por puro capricho? Si es así, te equivocaste...
Hayato frunció el ceño ya que eso era lo que siempre creyó; su hermana siempre fue una persona caprichosa con sus deseos y el hecho de que anunciase volverse espía de Vongola, si bien al principio fue una sorpresa, lo había tomado como un hecho pasajero
del que pronto se aburriría o en el peor de los casos volvería a estar como asesina independiente pero contra todo pronósticos había estado como una agente activa y bastante responsable al entregar sus reportes escritos, inclusive mantenía reuniones
privadas con su amigo y Reborn donde les daba el reporte de sus misiones a puerta cerrada.
El joven Capo hizo desaparecer sus llamas.
El peliplata volvió a sentir ese molesto mareo que le venia azotando desde que volvió de su cita medica y aun así lo disimulo lo mejor que pudo, se sentía drenado.
-… en fin, quiero que renuncies, no importa si antes me viste o no como tu amigo, quiero que dejes de ser mi guardián y tomes lo que te corresponde por derecho en tu propia Famiglia.
¿Su propia Famiglia? Vongola era su Famiglia, no… Tsunayoshi Sawada era su Famiglia.
-No lo hare, si mi hermana te dijo que tenia que tomar el control de la Famiglia Gokudera también te habrá dicho que condicione el puesto.
Tsuna asintió de manera casi aburrida.
-Dime, ¿qué pensaste cuando dijiste que podías balancear tus obligaciones de Guardián de la Tormenta y de Capo?
Hayato se mordió el labio inferior para luego apretar los puños y mirar de lo mas decidido a quien le saco de ese pozo autocompasivo y lleno de caos en el que una vez llego a estar cuando solo fue un niño.
-Podre hacerlo.
El castaño levanto una ceja de manera burlona, es mas parecía que quería reírse.
-No creo que las responsabilidades y el demoniaco papeleo de Capo te deje tan siquiera respirar…
Hayato quería gritar por aquello ya que era cierto, las pilas y pilas ridículamente interminables de documentos por sellar, notificar, archivar y editar que diariamente solía hacer el castaño así como las mismas cantidades de papeleo que solía hacer su
progenitor, había visto a su amigo los primeros meses con todo aquel papeleo y eso que aun no tomaba el control total.
-…debes aceptarlo, serás el siguiente Capo de la Famiglia Gokudera y como tal tendrás que dejar de jugar a ser mi guardián.. es hora de hacerlo, Hayato.
La voz del joven Capo sonaba tan hipnotizarte a la vez de segura y con todo el sentido que por un segundo Hayato casi cae. Casi.
-No quiero el puesto.
Tsuna soltó un bufido.
- Bienvenido a mi mundo…
El sarcasmo brotaba en exceso en aquellas palabras.
El peli plata aun recordaba como el día en el que fue a esperar a su amigo a la puerta de su casa como cada día y este había salido como alma en pena contándole lo que le había dicho Reborn-san, le había contado toda la historia sobre su estirpe mafiosa
y su próxima elección de guardianes lo cual no lo pudo poner mas feliz ya que dentro suyo siempre hubo una minúscula y casi inexistente voz que le decía que podría librarse de los Gokudera, tener la oportunidad de forjarse un nombre al ser uno de
los pilares del Decimo Capo de Vongola y si bien aquel deseo se vio dejado de lado cuando pensó que Tsunayoshi no era parte de la mafia aun permaneció dentro suyo pero aquello se vio opacado por el alegre deseo de que mas personas podrían reconocer
lo increíble que podía llegar a ser el Tsunayoshi Sawada que el conocía y apreciaba.
-…ni tu hermana tampoco así que por regla te toco.
Por un segundo Hayato sintió una punzada de culpa; amaba a su hermana y aun así en aquel entonces hubiese preferido que ella aceptase el puesto de Capo.
Pasaron algunos segundos en silencio hasta que el peli plata pareció llegar a una resolución, tenia su mente clara con lo que quería y lo que necesitaba.
-Quiero seguir siendo tu amigo no porque seas el Capo de Vongola sino porque fuiste mi primer amigo y la persona que me saco de ese umbral autodestructivo en el que me encontraba…
Hayato recordaba perfectamente aquel tiempo, pese a que solo era un niño ya había afrontado el dolor de perder a su madre, había afrontado el hecho de ser el hijo bastardo del Capo de la Famiglia Gokudera, había aprendido que era ganar y perder a alguien
como Shamal, había visto todas las caras de la mafia, había visto y burlado la muerte cada vez que comió las galletas y postres de su hermana así como también se había sumergido en una vida temeraria en la cual no le importaba apostar su vida.
El día que su padre le obligo a hacer el intercambio escolar por petición de Reborn-san estuvo iracundo aunque cuando el hitman le llamo solo para decirle que si derrotaba al mocoso que seria el próximo Capo podría convertirse en el Decimo, no pudo estar
mas que feliz, solo le intereso el puesto por una razón, una sola razón y esa era librarse de su padre y la Famiglia Gokudera, ya nadie hablaría a sus espaldas ni se mofaría del difunto nombre de su madre solo por haber sido la amante, seria libre
de todo aquello.
El día que conoció al castaño nada salió como espero.
-…¿recuerdas aquel día en el que apagaste todas mis bombas?...
Hayato recordaba aquel día como uno de los mas preciosos recuerdos que tenia, aquel día había pensado que era su ultimo día con vida pero al menudo castaño al que había amenazado y tratado de matar se había asustado y pisado con manos y pies entre tropiezos
todas las bombas a su alrededor para luego gritarle que no menospreciase su vida, ese día había encontrado no solo una luz que le guiara en toda la oscuridad que era su mente sino que también había encontrado a la persona a la que le daría toda su
lealtad pero aun así este le ofreció su amistad sincera.
El castaño mantuvo su mascara por algunos segundo mas hasta que poco a poco se le fue borrando la falsa sonrisa al asentir, recordaba claramente ese día después de todo era uno de sus mas preciosos recuerdos.
-…ese fue el primer día que alguien que no conociese mis raíces había hecho algo sincero por mi, ese día no solo me salvaste la vida sino que me mostraste una luz que creí perdida…
Cada que Hayato había ido a Italia había hecho de sus estancias lo mas cortas posibles ya que si bien había hecho una promesa con su progenitor no quería mantenerse mas que el tiempo debidamente necesario cerca de la Famiglia Gokudera.
Hayato sintió una opresión en su pecho así como el hecho de que sus músculos empezaban a gritar de dolor pero aun así lo ignoro, no era momento de pensar en el dolor físico que sentía por la falta de descanso.
-…quiero seguir siendo parte de tu Famiglia no porque seas el Capo de Vongola sino porque eres quien me mostro lo que es una verdadera Famiglia, me enseñaste un modo único que nunca creí posible de vivir con las personas; me diste la oportunidad de conocer
personas con las que si tu no hubieses estado les hubiese mandado a volar al primer saludo, me diste la oportunidad de formar un sentimiento de unión a la famiglia, uno que nunca tuve…
Todo lo que decía el peliplata era cierto ya que si no hubiese sido por el castaño nunca se hubiese detenido tan siquiera a acercase o a mirar mas de una vez al friki del baseball, el cabeza de césped, a la ruidosa vaca llorona, al friki de las peleas,
a la chica de piña o al pervertido apiñalado así como muchas otras personas que solo había llegado a conocer por Tsunayoshi.
-…por ti soy quien soy ahora…
El castaño se mantuvo quieto escuchando cada palabra que decía el peli plata, ya no tenia puesta su mascara pero si se mantenía en silencio recordando todas las veces que Hayato había estado ahí para él.
-….quiero seguir siendo tu guardián no porque eres el Capo sino así puedo seguir con la persona con la que decidí seguir, a la que le di mi lealtad, a la persona que considero mas que un hermano.. pero ya no lo merezco ¿no es así?
Por un segundo el castaño desapareció de donde estaba para al segundo siguiente aparecerse al frente del peli plata quien ni siquiera se sobresalto sino que lo miro directamente sin una pisca de duda; los ojos naranja acaramelados del Capo parecían refulgir
en un fuego eterno cuando miro los ojos plateados del peli plata.
-Hayato…
La voz del castaño sonaba tan suave y sedosa cual terciopelo.
El peliplata presto la máxima atención a las palabras del castaño ya que presentía que lo que fuese a decir de aquí en adelante sellaría lo que pasaría entre ellos.
-…si Takeshi me traicionara o me intentara lastimar ¿qué harías?
¨…antes que tu, antes que yo siempre tenderé por priorizar el bienestar físico y emocional de Joudaime…¨
Hayato recordaba claramente la conversación que había tenido poco después que inicio su noviazgo con el friki del baseball por lo que no titubeo ni se demoro en contestar ni un segundo, sabia donde estaba su corazón pero también sabia donde se encontraban
sus lealtades.
-No importa quien sea, la traición o el simple hecho de que quieran lastimarte los hace mis enemigos y no me temblara la mano para volarlos en pedazos.
Los ojos verdes del peliplata lucieron ligeramente mas tormentosos que de costumbre, a Tsuna le gusto verlos.
-Si te dijera que escojas entre los Gokudera y los Vongola ¿a quien escogerías?
Tsuna observo intensamente a los ojos del peli plata.
-A ninguno de los dos…
El castaño no desvió la mirada ni mostro ninguna clase de dolor pero por dentro estaba que quería gritar aunque sabia que siempre hubieron probabilidades de que esto pasase.
La mirada del peli plata mantuvo la del castaño sin desviarla en ningún momento.
-…yo no jure mi lealtad ni a los Gokudera ni a Vongola, jure mi lealtad y prometí mi vida a Tsunayoshi Sawada, a nadie mas.
La mirada anaranjada acaramelada refulgió por unos segundos hasta que el castaño coloco ambas manos en los hombros del peli plata.
-Hayato solo te preguntare una vez y es tu única oportunidad de aceptar o negarte porque solo tendrás una oportunidad para responderme pero quiero que pienses tu respuesta, todo lo que estarías dispuesto a dejar por ser mi Guardian…
Hayato Gokudera asintió sin ningún atisbo de duda ya que sabia que preguntaría su mejor amigo y aun así no tenia ni un atisbo de duda de su respuesta pero haría lo que su amigo le pedía.
El castaño dejo caer sus manos, debía hacer que la respuesta del peli plata fuese lo mas sincera posible, sin ningún tipo de presión ni ningún tipo de contacto.
-…¿Quieres seguir siendo mi guardián de la Tormenta y Mano Derecha?
Hayato hizo lo que el castaño le dijo.
El peli plata se lo pensó debidamente, lo analizo como si fuese una de las tantas estrategias que siempre hacia luego de que se le asignaba una misión peligrosa, pensó en los pro y los contras; si negaba ser el Guardián de la Tormenta del Decimo Capo
de Vongola podría ser el siguiente Capo de la Famiglia Gokudera, nadie tendría que hablar a sus espaldas por ser el hijo bastardo del actual Capo de los Gokudera, podría hacer y deshacer a su elección, podría hacer surgir a la Famiglia, podría ser
un miembro en las Famiglias Aliadas y ponerse del lado de su mejor amigo en todas las decisiones y sobre todo podría hacer lo que quisiese sin tener que dar razón a nadie de sus decisiones.
Hayato tomo con su mano derecha la del castaño para luego hincarse sobre una rodilla del mismo modo que hizo él y los otros Guardines en la Ceremonia de Sucesión, en ningún momento aparto la mirada de los ojos del joven Capo.
- Como tu Guardián de la tormenta mi deber es atacar constantemente al enemigo sin dejarle descanso para recuperarse, convirtiéndome así en la tormenta violenta que lo destruye todo creando el caos constante a los que quieran atacarte; nodejare
que nada te vuelva a pasar en toda mi vida, Tsunayoshi.
Desde que Hayato había visto entrar a su mejor amigo con Xanxus y esos desconocidos no había visto en ningún momento que sonriera verdaderamente como lo estaba empezando a hacer en esos momentos, era la misma sonrisa cálida que recordaba pero a la vez
era totalmente diferente como si de algún modo fuese mejor que antes.
-Te molesta llamarme por mi nombre ¿no es así?
Hayato se encogió de hombros a la vez que volvía a levantarse.
-Es algo incomodo pero se ira con el tiempo, Tsunayoshi-sama.
El castaño soltó una risilla cuando el peliplata sonrojo al darse cuenta de que había agregado el ¨sama¨. El peli plata estaba que se quería golpear la cabeza en el alfombrado por añadir el ¨sama¨, se suponía que debía de llamar a su amigo por su nombre
sin ninguna clase de honorifico y lo había estado haciendo bien hasta ahora.
-Esta bien con que solo lo hagas cuando te sientas cómodo.
El peli plata miro por unos segundos al castaño antes de hacer una reverencia perfecta.
-Gracias, Joudaime.
Tsuna estaba feliz, su mejor amigo no cambiaba.
Hayato seguía siendo Hayato.
-Bienvenido, Hayato.
El peliplata iba a decir algunas palabras mas pero su cuerpo ya no resistió, se desmayo.
YEAH! solo faltan dos, lo se los sigo manteniendo en suspenso.
Pregunta: ¿Que creen que sea lo que Verde y los cientificos haran?
¿Peguntas? Nada, diganme!
Gracias por leer!
¿Review?
