Una noche de Borrachera Capítulo 5: El Final
En capítulos anteriores de Una noche de borrachera:
Doctor: Pilika tu estas embarazada
Pilika: Pero eso no puede ser...
Ren: Me largo de aquí
-5 años después-
Ren: He vuelto
-Aeropuerto de Hokkaido 23:00-
-Hoy ya es tarde mejor me voy a buscar alojamiento mañana buscaré mi muerte...-dijo para si mismo Ren que acababa de llegar al norte de Japón.
-Al día siguiente-
-Casa de Horo-Horo-
-Y entonces ¿que te trae por estos lares?.-preguntó el norteño al chino.
-Bueno vine a hacer una cosas y decidí venir a visitarte -le respondió.
-Ya claro y voy yo y me lo creo.
-¿Porque debería mentirte?.-preguntó el Tao.
-Oh por nada, solo quería una escusa para pelear contigo.-le dijo el ainu como si fuera lo más normal del mundo.
-Idiota -dijo Ren cogiendo su lanza.
-Más os vale iros a pelear fuera de la casa o os juro que os mataré.
-No sabia que Anna estaba aquí Tamao.
-Muy gracioso Ren, no sabes de lo que puedo ser capaz con un cuchillo en la mano.-amenazó la chica de cabello rosa.
-No me extraña que se haya vuelto como Anna si debe aguantar a este tonto. -susurró para si mismo Ren.
-¿Has dicho algo?.-preguntaron Horo y Tamao enviándole miradas asesinas.
-No, nada -respondió.
-Oye y ya que estás aquí ¿porque no le haces una visita a Pilika?-propuso Horo.
-La verdad es que ya lo tenía pensado...aunque si tu supieras-dijo Ren aunque lo último solo lo pensó.
-Si quieres te doy su dirección.
-No creo que necesite tu ayuda puedo encontrar su casa.
-Al menos toma mi número de teléfono...lo necesitarás. -le dijo el ainu dándole un papel en el que estaba apuntado su número.
-Hmmm...no lo necesitaré -cogiendo el papel- en fin me voy ya. -anunció Ren dirigiéndose hacia la puerta.
-Adiós vuelve pronto.-dijeron Horo y Tamao despidiéndose de el.
Ren salió de la casa de Horo y fue caminando por el poblado de los ainu pasaron los minutos y al no encontrar la casa de Pilika se iba desesperando poco a poco hasta que tuvo que hacer lo que no quería, sacó de su bolsillo un pequeño papel doblado por la mitad y comenzó a teclear en su móvil.
-Sabía que llamarías -dijo la voz de Horo al otro lado de la línea.
-Dímelo ya -dijo furioso el chino.
-Tu solo mira al cielo -dicho esto Horo colgó dejando a Ren confuso.
-¿Que mire al cielo? -se preguntó Ren y decidió levantar la mirada, y allí estaba en lo alto de una montaña una casa ni muy grande ni muy pequeña.
-Me cago en todo lo cagable-fue lo único de lo que fue capaz de decir Ren, la verdad es que la casa estaba muyyyyyyyyyyy lejos lo bueno es que para subir a lo alto de la montaña había una especie de escaleras que a lo mejor eran unos 50.000 escalones razón de más para que el enfado de Ren aumentará.
2 horas después de estar subiendo escaleras Ren llegó agotado a la cima.
-He conquistado el Everest -dijo el Tao clavando en la tierra una bandera de China.
Poco a poco se iba acercando más a aquella casa del demonio de las escaleras como el la había bautizado cuando vio salir de ella una niña pequeña de cabello azul celeste y ojos dorados, al ver a la niña a Ren casi le da un infarto demasiadas emociones por un día.
-Cariño pásalo bien en casa de los tíos -dijo una voz de una mujer parada en la puerta de la casa despidiéndose de su hija.
-Vale mamá-contestó la niña pasando por al lado de Ren bajando las escaleras que anteriormente había subido el.
-¿eh? -en ese preciso instante Pilika se dio cuenta de otra presencia, un chico que se iba acercando poco a poco a su casa. -¡REN!-gritó y salió corriendo a su encuentro.
El Tao al verla corriendo hacía el se aparto rápidamente y al ver la cara confundida de la chica se rió y solo le contestó -Abrazos no.
Ante este comentario la ainu solo pudo echarse a reír 5 años sin verlo y lo primero que le dice es "abrazos no" definitivamente no había cambiado nada.
-Después de un rato-
-Bueno y ¿que haces aquí?.-le preguntó Pilika a Ren ya dentro de la casa.
-En fin iré al grano vengo a decirte una noticia muy importante para ti.-dijo sin rodeos Ren mirándola fijamente.
-Y ¿que es? -le preguntó la chica.
-...Se quién es el padre de tu hija...
-¿Q-Q-Que? No es imposible no lo se yo...¿como lo vas a saber tu? -volvió a preguntar Pilika poniéndose cada vez más nerviosa
-Porque soy yo.-sentenció Ren.
-¿¡QUE!? -grito fuertemente Pilika que no se creía nada de lo que el chino le decía, porque vamos a ver siendo realistas es demasiado "raro" que el chico al que amaste desde pequeña te dejará embarazada y luego se largará y 5 años después volviera...y en ese instante lo supo, todos los recuerdos perdidos volvieron a ella asimilándolo todo.
-¡TE ODIO REN TAO! -grito de nuevo la chica peliazul para luego subir las escaleras hacia su habitación.
Ren ante esto suspiró se lo tomó mejor de lo que pensó ¿pues como lo pensó? en fin subió las escaleras tras ella, entró en la habitación de la ainu, la vió acostada boca abajo en su cama y el se sentó a su lado.
-No sabes todo lo que he tenido que pasar...-dijo sollozando Pilika sin mirar a Ren.
-Lo siento...
-Con un lo siento no arreglaras todo lo que he sufrido...
-Lo se y entiendo que no quieras perdonarme pero tenía miedo...
-Y CREES QUE YO NO ERES UN...-no puedo seguir gritando porque Ren la hizo callar con un beso.
-Gritas demasiado...-dijo el Tao al separarse de ella.
-Varios minutos después-
Se encontraban Pilika y Ren debajo de las sábanas de la cama de la chica completamente desnudos
-¿Como hemos llegado a esto?- preguntó Pilika
-Tu sabrás fuiste la que te lanzaste sobre mí .-le respondió Ren sonriendo
-Tu me besaste -se quejó la chica.
-Y lo volvería a hacer -dijo Ren volviendole a darle un beso a Pilika.
-¿Sabes? te daré una oportunidad...-dijo Pilika sonriendo.
En fin aquí acaba este fic espero que el final sea de vuestro agrado aunque fue lo más difícil para mi puesto que no estoy acostumbrado a escribir romance y prefiero leerlo y escribir humor así que gracias a todos los que leyeron mi fic se agradece y nada más que decir nos vemos pronto.
Adios a todos
