Los personajes que aparecen en esta historia pertenecen a Stephanie Meyer.
Capítulo 10. Mientes.
"Estuve con Mike Newton", no podía creer aquello, mi mente se negaba a que existiese siquiera la posibilidad de que ella lo hubiese intentado, ¿por qué con él?, ¿por qué me lo decía?, ¿qué pasaba por su mente?, ahora era cuando de verdad me gustaría poder leer lo que pensaba.
Busqué sus ojos esperando encontrar algo que contradijese sus palabras pero el hielo de nuevo los cubría, sí durante nuestra conversación había llegado a rozar en algún extraño segundo sus sentimientos sólo había sido una ilusión de mi imaginación. Me negaba a considerar la posibilidad de que Bella ya no fuese quien yo amé.
No podía ser y me acerqué de nuevo, mi Bella tenía que estar ahí, debía encontrarla, ignoré su comentario y la tomé por la cintura acercándola a mí, su respiración se agitó y no pude evitar sonreír ante su reacción. Había cautela en sus ojos pero no miedo.
— No te creo.
— Entonces es que no eres nada inteligente —sus palabras buscaban herirme y lo entendía, la había abandonado a su suerte. Al fin comprendía que mi amor era más fuerte que cualquier otro deseo de mantenerla a salvo.
— Nunca estarías con Mike, lo sé.
Baje mi rostro hacía el suyo y rocé sus labios pero ella se quedó estática como una muñeca de porcelana. Volví a besarla tentándola a que reaccionara, mi monstruo interior rugía de dicha por tenerla tan cerca, mi sed por ella no podía equipararse a mis anhelos de amarla, tan intenso era mi amor por ella que me nublaba la razón.
Pero a pesar del fuego que puse en mis besos ella se mantuvo ahí, serena, fría, sin emoción. Debía haber pedido a Jasper que hubiese venido conmigo al menos sabría sí mis esfuerzos habían descongelado sus sentimientos.
Se separó de mí y no pude evitar que se me desgarrase el corazón. Pero estaba dispuesto a librar la batalla que se me presentaba, nada podría hacer que cambiase mis intenciones.
— Dime la verdad —se mordió el labio.
— Estuve con Mike a la semana de marcharte —mi monstruo rugió y sí mi corazón latiese se hubiese detenido en ese momento.
— ¡No! —negué con poca convicción.
— Tú lo dijiste, la mente humana es un colador, pues, tenías razón. La mía es muy selectiva.
— Mientes —ella sonrió.
— Sí tú supieras. No soy quien conociste y esa persona nunca volverá.
— Cuéntamelo —le pedí pero ella negó con la cabeza como sí el hecho de seguir hablando conmigo la incomodase.
— Mi pasado sólo me pertenece a mí. Edward tú eres una pequeña parte de él y debes continuar siendo un simple recuerdo.
— Así de fácil —no pude evitarlo y la sujeté— ¿cómo puedes pedirme esto?, ¿cómo puedo alejarme de ti?..
— Lo hiciste una vez, fue sencillo si no me crees pregúntale a Jacob, él te podrá mostrar unas preciosas imágenes.
La sola idea de verlo por mi mismo me repugnaba, volví a observarla, sí sólo pudiese encontrar un atisbo de duda en su rostro pero no lo había. Se soltó de mis manos y recogió su bolso.
— Me alegra que al fin lo entiendas. No hay más que hablar y espero que a partir de ahora vuelvas a cumplir con la promesa que me hiciste.
— Si no lo hago.
— Entonces me obligarás a contarte todo lo que aún no te he dicho, no creo que te guste, así que por favor, déjalo estar.
Se volvió marchándose como sí no hubiese puesto mis sentimientos frente a ella, nada parecía conmoverla, era una princesa de hielo.
Maldito chupasangres, sí tú supieras todo lo que ha pasado no andarías buscándola como sí el tiempo no hubiese pasado.
.
— No lo entendemos doctor, ¿por qué esta así?
—Es un efecto de la medicación, a parte de que su mente quiere creérselo. Está viviendo en un mundo paralelo.
— Maldito sea esa muchacho, jamás debí dejar que se acercase a ella.
— No volverá Charlie —aseguré, la expresión del rostro del padre de Bella era de completa devastación.
— Se cree su propia mentira, que Cullen volvió…
— Estaba muy débil cuando ingresó y después de la operación ha estado sometida a la morfina, es un tratamiento agresivo pero necesario, en algunas ocasiones puede generar delirios, sí sumamos eso a su debilidad emocional nos encontramos con esta situación. No podíamos prever que su mente pudiese reaccionar de esta manera.
—Sé que fue la única manera de sacarla del coma, decirle que había vuelto pero ahora el problema es mayor, ¿Qué debemos hacer?
— Esperar, cuando físicamente este recuperada empezaremos a tratar sus alucinaciones pero sí en estos momentos la contradecimos podría reaccionar de una manera impredecible, podría atentar contra su vida. Por ahora habrá que seguir su juego, no la digan nada en contra, nos interesa que siga comiendo, que no rechace el tratamiento.
Recordaba con claridad aquel día, nos debatíamos contra los inventados recuerdos que Bella decía tener, Charlie estaba totalmente desesperado incluso se le pasaba por la cabeza la absurda idea de buscar a Edward y arrastrarle hasta el hospital para que ayudase a Bella, pero le quite esa idea, no iba a dejar que volviese a entrar en su vida ese ser infernal.
Bella salió al fin de la biblioteca.
— Te pido que no me preguntes nada Jake —parecía devastada, sólo asentí mientras la acompañaba al coche, lo que había pasado entre Edward y ella era inaceptable, volver a hablar, debía convencerla para que nos marcásemos cuanto antes.
Cuando dejé de sentir su presencia, cuando su rastro se fue desvaneciendo salí de allí, lo había recogido y colocado todo. "Crees que te perdonará", "he estado con Mike Newton".
Los recuerdos me abrumaron, encendieron mi furia y empecé a correr mientras mi mente repetía una y otra vez las palabras de Bella, no entendía su actitud, tanto le había afectado mi partida. No lo tenía previsto, no quería que sufriese y al parecer no lo había hecho, le había faltado tiempo para enrollarse con ese imbécil.
A los pocos minutos sentí que me seguían y cuando me paré en uno de los bosques más alejados que encontré, arremetí contra el primer árbol que tenía más cerca derribándole, iba a por el siguiente cuando el poderoso agarre de Emmett me detuvo. "Alice" pensé mientras me debatía por soltarme pero sólo lo hizo cuando Jasper le indicó que ya estaba más calmado.
— Vas a talar medio bosque —el poder de Jasper había conseguido apaciguarme pero yo no quería eso, podría recorrer toda la distancia que nos separaba de Forks esa misma noche y buscar a Newton.
— Contrólate —me pidió Jasper— o yo mismo te ayudaré en tu devastación.
Sólo asentí.
— Se puede saber qué ha pasado, Alice sólo vio que volvías a huir y te aseguro que esta vez lo impediré hermano —Emmett sonrió, intentaba distraerme— tienes muchas apuestas que pagar.
— Bella estuvo con Newton.
— Eso es imposible —señaló Emmett totalmente contrariado, sin embargo Jasper estaba tranquilo.
— ¿Qué sabes?, Alice lo vio ¿verdad?
— Nunca la has escuchado, bien cuando te marchaste Bella no comía, no hablaba, no hacía nada salvo mirar por la ventana. Alice creía que algo fallaba en sus visiones pero día tras día veía lo mismo, empezó a preocuparse, a pensar que Bella estaba realmente grave y tuve que impedir que fuese a verla.
— ¿Cuándo fue la última vez que la vio?
— Se cayó de una moto y después estuvo en el hospital, desde entonces no ha podido ver nada más.
— Entonces por qué me dijo que estuvo con Mike.
Jasper arqueó una ceja y Emmett casi se echo a reír, no podía entender que Bella emplease aquellos absurdos trucos para alejarme pero mis hermanos no parecían para nada sorprendidos.
Leía una y otra vez la escena de Julieta cuando descubre que Romeo ha muerto, entendía sus motivos, yo misma había luchado contra todos los obstáculos del camino y me sentía sin fuerzas para continuar. Cerré con fuerza el libro, era sábado por la tarde, había sido una intensa semana de trabajo y llevaba dos días discutiendo con Jacob mientras Seth intentaba mediar entre nosotros, pero el primero estaba completamente decidido a llevarme a rastras hasta Forks. No escuchaba mis motivos ni mis explicaciones sólo me ordenaba una y otra vez que hiciese mis maletas y nos fuésemos.
No soportaba más la presión, además mis amigos habían decidido quedarse conmigo y aunque a Billy no le había parecido del todo bien le había mandado su ropa a Jacob, en cuanto a Seth no había tenido ningún problema, es extraño como una persona que no es parte de tu familia puede quererte de manera incondicional pero Sue lo hacía desde el momento en que mi padre y ella habían empezado a estar juntos, se preocupaba por mí. La que peor se lo había tomado era Megan, había gritado a Jacob tanto que Seth y yo la habíamos escuchado a la perfección, ahora entendía que no le caía bien y estaba celosa de nuestra amistad.
Me despedí de mis amigos que miraban un partido de beisbol e ignoré la mirada que Jacob me lanzó cuando les dije que iría a comprar algunas cosas al supermercado. A pesar del frío por la calle algunas familias paseaban con sus hijos, era una imagen demasiado entrañable y casi me molesto tanto amor en el ambiente, me hacía rememorar lo que había estado a punto de tener y había perdido.
Una hora después de caminar sin rumbo una cafetería llamó mi atención, me paré frente a la ventana, una gran chimenea negra presidía majestuosa la estancia y las paredes estaban cubiertas de estanterías repletas de libros, al fondo una barra dominada por un alto joven de pelo moreno me hizo un gesto, me volví sintiendo como me ruborizaba. Estaba por marcharme cuando volví a mirar.
No había mesas normales sino sillones esparcidos por la estancia con pequeñas mesas de café a su lado, había poca gente pero cada uno estaba sumido en la lectura de sus libros.
Un nuevo movimiento atrajo mi atención, el joven cogió su cazadora y salió del local, no podía dejar de mirarle pero estaba a punto de morirme de vergüenza, sin embargo él parecía divertido como sí aquella situación le hubiese pasado más de una vez.
— Siempre causa la misma sensación —señaló diriguiendo su mirada hacía la cafetería— la gente no se atreve a entrar pero les fascina.
Volví a mirar al interior, la decoración estaba cuidada y daba la sensación de ser un lugar único, una mezcla entre biblioteca y cafetería, tan acogedora, el marrón era el color predominante y el crepitar de la chimenea me hipnotizaba.
— Hay un sitio al lado de esa chimenea —parecía que hubiese leído mi mente— estoy seguro de que te gustaría entrar —si no fuera por mi estado emocional y yo fuese otra persona me habría parecido encantadora su manera de diriguirse a mí.
— Y hago un capuchino excelente —sin duda tenía ante mí un nuevo lector de mentes.
Le miré buscando una confirmación a mi apresurada teoría de que el fuese un vampiro pero sus ojos eran grises no dorados ni rojos. Era un joven perceptivo y conocía bien a sus clientes.
— Seguro qué está libre ese sitio —dije rompiendo la conexión visual, él me abrió la puerta y no pude negarme a traspasar el umbral, ninguno de los demás clientes parecieron percatarse de nuestra entrada. El silencio era abrumador.
Me acomodé en un sillón orejero beige al lado de la chimenea, el frío que había atenazado mis músculos empezó a abandonarme, era un lugar donde pensar, donde escapar a una soledad querida y buscada.
El joven no hizo ni un ruido al poner en mi mesilla una enorme taza de porcelana llena del mejor capuchino que había probado nunca, incluso creía que había sido humilde al referirse a él.
Las horas pasaron rápido mientras contemplaba el fuego recordando los últimos días, la imagen de Edward se me aparecía tanto que llegó un momento en que no pude sacarla de mi mente. Verle de nuevo frente a mí, besarle sin poder hacerlo, estaba al borde del acantilado y mi corazón quería lanzarse a él. Me perdía y buscaba algo a lo que agarrarme. Por un lado esperaba que él se hubiese creído mi mentira, que hubiese sido suficiente para que entendiese la situación y no me buscase y por otro lado, deseaba verle y poder corresponderle, creer sus palabras, entender sus motivos.
No me di cuenta cuando la cafetería se vació, el joven se sentó frente a mí en un sillón igual que el mío. Me miró sonriendo y yo no pude evitar sonrojarme de nuevo, sí me viese Emmett tendría dos horas de burlas sin descanso. Me dolía tanto pensar el ellos.
— Cierro enseguida. Me llamo Daniel.
— Isabella. Este es un lugar increíble.
— Un capricho, siempre soñé con un lugar así y en cuanto pude lo hice realidad.
— Gracias por rescatarme del frío —me levanté y me puse el abrigo.
— Espero verte por aquí Isabella, abrimos los sábados y los domingos —tenía una seguridad aplastante— y los libros, puedes usarles, mi padre era un gran amante de la literatura y antes mi abuelos, después yo he ido comprando todo lo que se me ha ocurrido.
Asentí ante sus palabras.
— Hasta luego Daniel.
Cuando me disponía a salir, el joven me llamó, en su gesto había algo extraño casi amenazador, estaba analizándome pero quizás yo era la que estaba interpretando erróneamente su expresión.
— Sí quieres puedo acompañarte a casa.
— No es necesario pero gracias.
El sonrió eliminando cualquier gesto que yo pudiese haber visto que me asustase. Me despedí y salí de la cafetería, no pude evitar repasar mentalmente el gesto de Daniel, estaba segura de que quizás lo había imaginado, sus atenciones me habían molestado, era perturbador pero era yo la que tenía las raras ideas en mi cabeza. De nuevo se demostraba que no pensaba como los demás.
Era yo la que rechazaba cualquier aspiración romántica que alguien pudiese demostrarme y siempre me hacía sentir incómoda.
A pesar de todo el domingo regresé a aquel lugar, ejercía sobre mí el efecto de un imán y quería saber sí me había equivocado al juzgar a Daniel, no observé en él más que un ligero interés que me tranquilizó.
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Tan cerca, empieza la cacería mi querida Bella, no puedes huir de mí, pronto serás mía. Es tu destino, nada podrá hacer que desista en mi empeño y caerás ante mí, como tiene que ser, prepárate querida mía, porque aquí estoy.
Debo contaros que mi musa me había abandonado, por suerte volvió y espero que la espera haya merecido la pena. Mil gracias a Maleja, Katyms yEddie (a la persona anónima también pero no sabía cómo nombrarte) por vuestros comentarios, espero que la emoción vertida en este capítulo se contagie y de nuevo me contéis vuestras impresiones.
Y a mis queridas Chiarat y Rosh estoy escribiendo e imaginando vuestros comentarios, siempre bienvenidos y que me hacen replantearme las próximas escenas.
Ya pude presentar al nuevo personaje y la trama se vuelve más complicada, empiezan los problemas para Bella.
Como siempre espero vuestros comentarios, críticas y cosas que no os gusten. Besos.
