Los personajes que aparecen en esta historia pertenecen a Stephanie Meyer. Os dejo una canción de Alejandro Fernández para los pensamientos de Edward "Estuve".
Capítulo 13. Respuestas
Todo mi equilibrio se esfumó, sabía las consecuencias que tendría que Jacob hablase con los Cullen, estaban a un paso de descubrirlo todo, de conocer lo que había sufrido, me había empeñado en ocultárselo durante las últimas semanas para evitar enfrentarme a su compasión. No la quería, asumía las consecuencias que me había traído mi desolación y no necesitaba que nadie se sintiese culpable por ello.
Podía imaginármelo con una exactitud alarmante, igual que el día que me enfrenté al despecho de Mike.
Una semana había pasado desde que Edward se marchó y seguía sin creérmelo, casi esperaba verle aparecer por la puerta del comedor del colegio, necesitaba mirar de nuevo su sonrisa, volver a sentir que le importaba y, sobre todo, que me dijese que no era verdad lo que había pasado entre nosotros. Que aún me amaba.
Mike Newton no paraba de dirigirme su atención, cada día insistía en que saliésemos juntos, en que hiciésemos una u otra cosa y al final había tenido que ser desagradable con él, asegurándole que no tenía intención de tener citas con nadie.
— Me alegro de que se hayan marchado —yo era sólo un espectro que vagaba por los pasillos del instituto ajena a todo pero al escuchar a Mike hablando con Jessica me volví hacía él— sabía que lo harían y tú también Bella —señaló evidenciando que no le había pasado desapercibido mi interés.
— Sólo se han mudado por el trabajo de Carlisle —expliqué por undécima vez, no podían simplemente ignorarlo todo.
— Buena excusa, pero lo mejor es que te la crees —replicó con sorna.
— No creo que deba hablar de esto contigo —afirmé dándome la vuelta para marcharme.
— Sabes lo que pienso, que se cansó de ti, de tus ademanes de niña buena y encontró la manera perfecta de abandonarte sin remordimientos.
Hubiese deseado contestarle, atacarle por hablarme de esa forma pero agaché la cabeza y me fui sin poder controlar las lágrimas, una parte de mí creía esas palabras y sabía que eran ciertas pero no estaba preparada para que nadie me las echase en cara. Que fácil era hacer daño, intuía que estaba despechado por no haber logrado atraerme a sus brazos pero Edward se había marchado y aún no había pasado el tiempo suficiente para que mi corazón comenzase a latir, el dolor me atravesaba el alma, ¿por qué no podían respetar mi espacio y mi silencio?
Seth no podía estarse quieto, estaba angustiado con Jacob pensando que los Cullen podían atacarle pero no quería dejarme sola, aunque yo lo necesitaba y se lo había pedido infructuosamente. Tenía que descargar mi frustración por no poder detener a mi amigo, se había llevado la dirección de la casa y no sabía donde encontrarle. Le había llamado el móvil pero le había dejado en el apartamento, me tocaba esperar y suplicar porque los Cullen echasen a Jacob sin escucharme. Algo me decía que no lo harían.
No puedo creer que ya no estés Bella, que ya no seas la misma persona que llenó mi oscuridad, que cambió mi universo pensé mientras contemplaba las fotografías que aún guardaba de ella, era todo lo que me quedaba junto a mis recuerdos y el sentimiento de culpa que me reducía a la nada. Estoy vació sin ti, sin tu calor, no sabía lo que sentía hasta que te tuve en frente para perderte de la manera más cruel posible musité sin dejar escapar ni una sola sílaba. Y a pesar de todo no te culpo porque todo lo hice yo, lo asumo sólo vuelve, dame un segundo de tu tiempo, una sola de tus sonrisas, déjame compensarte pedí al aire mientras la certeza de que eso era imposible se apoderaba de mí.
Había hecho bien mi labor, la había apartado y, sin embargo, la sensación de que algo malo estaba a punto de pasarle no se borraba de mi mente.
"Edward deberías bajar" la voz mental de mi padre me sacó de mis pensamientos, había estado tan sumido en ellos que había ignorado todo lo demás, percibí el desagradable olor pero no era posible. "Jacob esta aquí" me explicó y no dudé en bajar las escaleras.
Todos estaban ya reunidos, Alice junto a Jasper en una esquina, Rose con Esme en la otra, Emmett y Carlisle se situaron junto a mí cuando me situé en el centro de la amplia sala de estar, frente a mí Jacob que me miraba socarrón, me había estado esperando, sólo le interesaba yo.
— Gracias por honrarme con tu presencia —señaló con desprecio, escuché a Emmett rugir ante sus palabras.
— ¿Qué haces aquí? —sí había venido a pelear ya la lucha había acabado, tenía el camino despejado para estar con Bella pero sus pensamientos era rápidos y confusos. Nada que pudiese hacerme entender por qué estaba en mi casa.
— Quiero darte un motivo para que no vuelvas a buscar a Bella.
— ¿Acaso son novios? —cuestionó Alice ahorrándome el bochorno de hacer yo mismo la pregunta.
— Lo intentamos pero fue imposible, él destruyó cualquier sentimiento que Bella pudiese albergar hacia nadie.
— Entendemos tu enfado —empezó a decir Esme pero aquel chucho impidió que continuase.
— Sólo he venido a una cosa, dime Edward, quieres contemplar cómo lo pasó Bella cuando te fuiste.
Me limité a asentir, sabía que vería a Bella con unos y otros pero estaba dispuesto a convencerme de todo lo que me había dicho.
Jake empezó a pensar en todo lo que quería mostrarme. Las imágenes se sucedían pero en ellas sólo veía a Bella totalmente destruida, la reacción de Charlie ante la impotencia de no poder ayudarla, cómo se había arriesgado para oír mi voz. Nada tenía sentido sí consideraba lo que ella misma me había contado.
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Grité cuando Bella perdió el control de la moto pero no pude llegar a tiempo de impedir que chocase contra uno de los árboles que bordeaban el camino, cuando llegué a su lado se estaba intentando levantar y al ayudarla pude sentir la fragilidad de su cuerpo, no recordaba que ella estuviese tan delgada pero había pasado un mes alejado de ella por mi transformación en licántropo.
No quería ponerla en peligro pero ahora observaba los estragos de mi alejamiento. Las ojeras eran mucho más pronunciadas que antes y era mucho más liviana, la camiseta se le había levantado un poco y podía contar cada una de sus costillas. Al fin comprendí la preocupación de Ángela cuando esa mañana me llamó para pedirme que hablara con Bella y la convenciese de ir al médico.
No dejé que protestara y la alcé en mis brazos para volver a La Push y antes de que pudiera asimilar lo que pasaba ya habíamos llegado al hospital de Forks y estaba ingresada para una revisión a fondo.
— Isabella ha sufrido un colapso —Charlie me miró confuso ante las palabras del doctor McGregor— su corazón ha dejado de latir durante unos minutos pero hemos conseguido reanimarla, el problema no es sólo ese, tiene anorexia. ¿Han visto algún síntoma de ello en casa?
Charlie estaba totalmente aturdido.
— Come poco —apunté yo, aunque a veces no comía nada— pero cuando lo hace no va al baño ni nada de eso.
— Creemos que puede ser anorexia nerviosa provocada por un estado psicológico deteriorado, ¿tiene algún motivo para encontrase así?
— Todos, su novio la dejó —confirmó Charlie que aún no se recuperaba de la impresión.
— En estos instantes está sedada, pero su pérdida de peso es alarmante y creemos que puede llegar a sufrir un nuevo infarto, está muy desnutrida y puede no superarlo.
Dos días después Bella sufrió aquel infarto que habíamos esperado que no tuviese y tras la operación a la que tuvieron que someterle entró en coma, sino hubiese estado ingresada en el hospital hubiese muerto antes de llegar. Estaba demasiado débil.
La miré rezando porque despertase, durante meses Bella se había ido consumiendo, sumiéndose en el abismo más profundo, dejándose morir poco a poco. Nadie habíamos observado más allá, no nos habíamos percatado de lo que pasaba y ahora podía ser demasiado tarde.
— No te vayas, tienes que lograrlo, no puedes dejarnos así.
El doctor nos había insistido para que la hablásemos, le contásemos cosas, le pidiésemos que volviese con nosotros pero los intentos de sus padres y míos eran en balde. Nada conseguía hacerla volver y Reneé cada vez estaba más desesperada. Charlie se mantenía a la espera, sin hablar, retraído hasta el extremo.
Bella sólo pesaba cuarenta kilos, estaba muy por debajo de lo que debería y al final, la ineficacia de nuestros intentos nos llevó a hacer algo desesperado. Su madre la susurró que Edward había regresado, minutos después Bella había vuelto en sí.
Pero cuando le confesamos que no era cierto, empezó nuestra lucha, durante las dos semanas siguientes Bella intentó que dejásemos de alimentarla arrancándose la sonda cada vez que nos descuidábamos hasta que los médicos habían tomado la dolorosa decisión de atarla a la cama, había llorado, pateado y gritado pero se había rendido sumiéndose en su silencio.
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— ¡No! —el susurro de Alice me sacó del pensamiento de Jacob devolviéndome a la realidad. Al parecer Jacob se había tomado la molestia de relatar en voz alta lo que yo veía pero, por mi parte, estaba tan concentrado en toda la información que me estaba proporcionando que había obviado todo lo demás.
Mi propia angustia me obligaba a permanecer en silencio pero las mentes de mis hermanos eran un hervidero de preguntas sin respuesta.
— Aún hay más —afirmó Jacob pero empezaba a dudar de la decisión que había tomado de contarnos todo esto, pensaba en la reacción de Bella, ella le había pedido expresamente que no dijese nada.
— Todos queremos saberlo —murmuró mi padre a mi lado.
— No os parece suficiente, bien. Bella estuvo ingresada durante tres meses, los dolores eran muy fuertes y le administraron morfina, una noche despertó hablando contigo —afirmó señalándome con rabia— lloraba de emoción diciéndote que te amaba, cuando la pregunté me contestó que había viajado Volterra con Alice para salvarte de los Vulturis, que sentía hacerme daño pero que te amaba y pensaba convertirse en vampiro después de su graduación, por primera vez en casi un año la vi sonreír presa de su locura. Aseguraba que todos vosotros estabais de acuerdo salvo Rosalie y tú, que la querías como una más y que tú le habías hecho la petición de matrimonio más absurda que se pueda recordar.
Le aseguré una y mil veces que eso no había ocurrido pero ella insistía, se creía todo lo que le pasaba en sueños aunque para mí era la peor de las pesadillas. Llegó un punto en que no quiso seguir hablando conmigo, la encerraron en una sala acolchada para evitar que pudiese suicidarse y sólo Seth consiguió sacarla de ese estado en el que permanecía. Le demostró que no habías vuelto.
Volvió a caer, esta vez con tanta fuerza que nadie conseguía levantarla, de nuevo dejó de alimentarse, estaba peor que al principio, no conseguíamos que reaccionase hasta que Reneé la aseguró que la alejaría de Forks y le dio sólo un día para decidir sí iba a continuar en ese estado o iba a seguir su camino. Entonces elaboró una absurda lista de cosas que hacer antes de morir y se ha aferrado a ella desde entonces.
Su corazón no está recuperado pero ninguno sabemos sí puede volverle a pasar porque no tenemos acceso a su historial médico. Ella nos lo ha negado.
El silencio era sepulcral y el cuadro horripilante, no podía llegar a imaginar tantos meses de angustia y desolación.
Jacob me acusaba con la mirada, por supuesto era el máximo responsable de todo pero no era él quien merecía ni mis disculpas ni mi arrepentimiento. Cuando me había acercado a Bella había creído que aunque lo hubiese pasado mal no había sufrido demasiado. No quería pensar en ella de ese modo pero las imágenes eran tan nítidas, había podido ver a mi amor encerrada como sí estuviese loca, comportándose como sí lo fuese, gritando a los médicos que iría a salvarla pero yo estaba lejos para protegerla.
Sí hubiese estado solo me habría derrumbado en el acto pero Jacob me miraba con desprecio, dedicaría mi existencia a compensarla por todo lo que había padecido.
— Ahora ya lo sabes, si quieres más detalles hay cientos, noches enteras en las que no sabíamos sí saldría o no del coma, días en que luchábamos contra sus mentiras envueltas de sueños inconclusos pero, sobre todo, lo peor fue saber que sólo tú podías remediarlo y nunca lo sabrías, jamás lo harías. Ni siquiera sé cómo lo conseguimos o sí llegará un día en que regrese a ese estado.
Y apareces a complicarlo todo. A meterte en su vida pensando que hiciste la gran cosa con irte para protegerla. Valiente canalla.
Emmett se adelantó dispuesto a enfrentarse a Jacob pero lo detuve. "No permitiré que te insulte" pensó mi hermano pero yo le pedí que se quedara quieto, no iba a empeorar las cosas.
— No vuelvas a acercarte a ella porque acabaré contigo —me amenazó.
— Tú no puedes impedírmelo —me adelanté mientras mi cabeza ordenaba todo lo que sabía— él que deberías apartarte de ella eres tú, la pones en peligro con tu presencia, ¿cuántas veces te has trasformado sin querer?, ¿Cuántas ha estado Bella en medio?
— ¡Jamás! —aseguró frente a mí, estábamos muy cerca, no quería oír sus explicaciones sino las de Bella, deseaba que ella me confirmase todo lo que Jacob había espetado esa noche.
— Por favor —pidió Alice adelantándose hacía mí— esto es demasiado complicado como para que os enzarcéis en una pelea absurda.
Sentía el poder de Jasper dirigiéndose hacia mí, había aumentado mucho en esos años. Era increíble todo lo que había avanzado en su dominio de la sed y se había convertido en un apoyo enorme en mis momentos más débiles aunque a veces era demasiado claro en sus ideas. En ese momento estaba preparado para atacar a Jacob sí era necesario y más desde que Alice se había situado a mi lado.
— ¿Por qué has decidido contarnos esto ahora?
— Era el instante adecuado —tras esto se dio la vuelta para marcharse.
— ¿Por qué ahora? Bella le dijo a Edward una serie de mentiras que él se creyó.
Jacob se giró hacía Alice sin entender su pregunta, "no puede ser" pensó aunque intentaba no hacerlo, "entonces Bella tiene razón".
— Lo sé, sólo quería reforzar sus argumentos para que él no siga molestándola —contestó pero la duda se reflejaba en su voz.
— ¿Qué estas ocultando? —"no te diré nada de lo que pasa" pensó mientras volvía a darme la espalda.
Antes de que pudiese dar un paso más me situé frente a él y le agarré por la camiseta. La voz mental de Esme me recriminó pero yo la ignoré, obtendría mi respuesta, algo le pasaba a Bella y no dejaría que ese chucho se fuese sin contármelo.
— Yo me ocuparé de ello, no necesito a ninguna sanguijuela para defenderla.
— ¿De qué? —ante su obstinación le zarandeé— habla de una vez.
Sólo dudó un instante y luego su rostro se transformó, ahora estaba realmente preocupado pero no por mí, vi en su mente las flores que Bella había recibido pero sobre todo me impactaron las notas que llevaban.
— A Bella la están acosando y yo pensaba que eras tú, sino nunca te habría contado todo esto.
Creo que he conseguido desvelaros parte de los secretos que Bella ocultaba de su pasado. Espero que se aclaren algunas dudas y os haya gustado el capítulo.
Gracias a Chiarat y a Rosh por volver con vuestros comentarios, os echaba de menos.
Gracias a Eddie, Adri, Soledad y Maleja, me dedico a mirar y mirar la página para ver vuestras opiniones. Y dar la bienvenida a Hildiux y Natalhia espero que sigáis por aquí.
Espero vuestras reacciones, comentarios y preguntas. Besos
