Bueno, aqui les traigo el capi 4 del fic

va dedicado a Josefo por ayudarme ^^

Bleach no es mio...sino de Tite...(Como aburre decir eso)

Capitulo 4: La nueva raza "Vizard" y un compañerismo disparejo.

Aún era de noche, la luna y las estrellas brillaban como nunca, aprovechando que no había nubes que las ocultasen. Aquel ser misterioso volvió a tener la forma del moño de la joven ángel y se tendió a su lado, pero cuando apenas se quedo dormido, se oyó un estruendo que hizo que él y Orihime despertasen.

-¡Una calabaza gigante!-Exclamo la chica para luego recibir un golpe por parte de aquel moño-Eso me solio-Se quejo.

-Eso te lo tenías merecido ¡¿Y por que diablos hablas de calabazas gigantes cuando alguien ha entrado a nuestra casa?!

-¿Eh? ¿Entonces la calabaza gigante no hizo aquel estruendo?

-¡Claro que no, Baka!-Golpeándola de nuevo en la cara-¡Baja a ver quien nos ha invadido!

-Vale, vale-Hace aparecer su báculo y mientras bajaba las escaleras, oyó un silbido que la sorprendió hasta el punto de detenerse. Ella conocía bien aquel silbido.

-¿Podrías bajar tu arma, dejar de andar como una estatua y venir a saludarme Orihime-chan?-Fue lo que oyó del invasor. No había duda de que era él.

-¡¿Shinji-kun?!-Exclamo mientras terminaba de bajar las escaleras después de dejar su arma.

Frente a ella, tenía a un joven de cabello rubio y cortó en un peinado muy poco…visto en aquellos tiempos, digamos original XD y que era cubierto por una peculiar boina, una sonrisa que dejaba ver una gran dentadura y unos ojos grises como Orihime, aunque eran más claros.

Vestía una camisa negra de mangas largas y abrochada hacía arriba para poder llevar sin problemas su larga corbata blanca, el mismo color que sus vaqueros que era rodeado por un cinturón negro con un pequeño rectángulo plateado en el centro y por último un largo abrigo ideal para días helados o lluviosos de color café.

-Yo, Orihime-chan-Sonriendo despreocupadamente, algo que era común en él.

-¡Shinji-kun!-Exclamo feliz mientras corría hacía él y lo abrazaba-¡Hace 100 años que no te veía!

-Lo mismo digo…y bonito pijama-Su sonrisa se vuelve algo picara.

-¿Eh?-Se sonroja al recordar que de pijama usaba un camisón blanco que le llegaba por arriba de las rodillas, sin mangas y con un escote en U-¡Ah!-Se tapo con las manos.

-No has cambiado en nada-Suspiro mientras le depositaba su abrigo café-Vamos a hablar, hay unas cosas que tienes que saber…y que yo debo saber.

La joven obedeció y se colocó el abrigo mientras lo guiaba a la cocina para luego preparar té caliente y ponía unos bocadillos en la mesa porque conociendo a Shinji Hirako, de seguro tenía hambre…y no se equivoco.

-Sospechaba de que viniste a verme sin comer primero-Sonriendo mientras dejaba dos tazas de té sobre la mesa y se sentaba frente a él.

-Acertaste-Comiendo olvidándose de los modales-Orihime-chan… ¿Cómo vas?

-Muy bien, eh protegido muy bien a Ichigo-kun, su casa esta cubierta por un campo repelente contra demonios inferiores y lo defendí de Berith, aunque en el segundo golpe, sino hubiese sido por Ishida-kun, ahora estaría muerta ^^U.

-¿Ishida?

-Es un cazador de demonios-Sonríe-También eh conocido a Rukia-chan, del clan Kuchiki…-Sonríe-Es muy mona y…

-¿Estas hablando de la demonio exiliada Rukia?-Sorprendido-¿Esta aquí?-La ve asentir-¿Viva?-Ella vuelve a asentir-¡¿Mona?!-Y ella asiente de nuevo-¡¿Estas loca?!

-No me grites-Pidió.

-¡¿Qué no te oíste?! ¡Llamaste mona a una demonio! D-E-M-O-N-I-O.

-Eso mismo le eh dicho yo pero no entiende.

-Hola Tsubaki-Viendo como el moño volvía nuevamente a su forma original, un pequeño ser con unas alas peculiares, sus patas parecías ser las de un ave y tenía una bufanda amarilla-No te sentí.

-¿Cómo no me ibas a sentir Hirako si te la pasas viendo los pechos de Orihime?

-Eso no es verdad…Orihime, ¿No te estas acercando demasiado a tu deber?

-¿Acercarme…demasiado…?-Confundida.

-Olvídalo-Suspirando-Ahora me toca a mí.

-Eso, ¿Por qué has venido?

-Yo…-Cierra sus ojos, mostrando una expresión seria-yo solo…-Cuando los abre, muestra una amplia sonrisa de oreja a oreja-Eh venido para hacerle compañía a mi dulce Orihime-chan-Abrazándola-Con tantos demonios rondando cerca de ti.

-A-Arigatou-Sin comprender.

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A la mañana siguiente, Ichigo salía de su casa agachándose ya que su padre iba de todo hacía él. Lanzo un suspiro de resignación y estaba por irse a su escuela cuando miro la casa de su vecina y se ahoga el grito cuando la ve en el tejado de su casa y con sus alas en la espalda como si nada.

Aun así, no pudo evitar deleitarse al verla usar un vestido tan blanco como la luna llena, el atrevido escote dejaba ver su pecho adornados por un discreto bordado sobre el, sus delgados brazos se extendían por debajo de las mangas adornadas por el mismo delicado bordado, el viento jugaba con el vestido dejando ver las piernas de la chica. No sabía cuanto tiempo estuvo como "embobado" viéndola hasta que logro volver en sí.

-¡Baka, no andes enseñando tus alas en vía pública!

-¿Eh?-Volteando para verlo sorprendida-¡¿Puedes verme, Ichigo-kun?!

-¡¿A que viene eso?! ¡Te eh visto desde que llegaste a Karakura!

-¡No me refiero a eso!-Grito para luego, de un movimiento de sus hermosas alas blancas, descender hasta donde estaba el chico, con ambos rostros frente a frente a pesar que la chica seguía con los pies alejados del suelo-¿Puedes verme en este estado?

¿Cómo no hacerlo con lo mucho que andas mostrando?-Pensó algo sonrojado.

-Ichinii, ¿Por qué andas gritando?-Pregunto Yuzu preocupada.

-¡Ah Yuzu, no es lo que parece, puedo explicarlo!

-¿Explicar que? ¿El por que gritas solo?-Pregunto Karin.

-¿Cómo?-Confundido.

-Estoy en mi verdadera forma Ichigo-kun y así los humanos no nos pueden ver-Explico Orihime con una sonrisa-Si así fuese, no seriamos una leyenda para ustedes.

-Lo que pasa es que me estaba gritando porque creí que olvide un trabajo, pero aquí esta así que me voy…Adiós, que se me hace tarde-Se va corriendo con el ángel volando a su lado-Entonces así los demás no te ven.

-No-Sonríe-Y también puedo traspasar objetos.

-Eso fue mucha información-Ella ríe divertida ante ese comentario-¿Y que se supone que hacías?

-Pues hacía un hermoso día hoy…y quise aprovechar los rayos para "limpiar" mis alas y alma-Cerrando los ojos-Es una sensación maravillosa.

-¿Limpiar?

-Para nosotros, el sol es como nuestra fuente de vida por así decirlo. Nos "baña" las alas y el alma…Es como si nos estuviéramos duchando.

-Entiendo… ¿Y como piensas ir así a la escuela?-Orihime vuelve a reír.

-¿Qué no oíste? Esta es mi verdadera apariencia, cuando vuelva a ser "humana" disfrazada, estaré con las ropas normales, en este caso, el uniforme.

Cuando llegaron, mientras Ichigo se cambiaba de zapatos, Orihime fue cubierta por sus alas y después de un resplandor, estas volvieron a esconderse, dejando ver a Orihime con el uniforme de la escuela y sonriendo.

-Ya esta.

Llegaron a su salón cuando las clases comenzaron, pero por suerte aun no llegaba el maestro. Al llegar, la clase no tardo en quedarse en silencio mientras él ocupaba su tiempo para meterles conocimiento a sus mentes. Orihime y Rukia estaban en su propio mundo, no escuchaban lo que decía porque se los sabía como la palma de su mano que vivir tantos siglos…

Pero salieron cuando sintieron algo que las paralizo. La sorpresa invadía sus rostros para luego sentir como si el aire les faltaba y como si fuesen a vomitar en cualquier momento. Sentían el pánico cubriéndolas mientras se quitaban el lazo como un inútil esfuerzo de recuperar el aire.

Los demás solo se dieron cuenta de su estado cuando sintieron un ruido para verlas inconscientes, desplomadas en el suelo y con la respiración fatigada. Murmuraban preocupados entre si mientras otros se atrevieron a acercase para saber que pasaba. El maestro tomó control de la situación y se acercó hacía donde estaba Rukia que era la que tenía más cerca para luego examinar a Orihime.

-Esto es algo grave…habrá que llevarlas al hospital.

-¿Al hospital?-Pregunto Tatsuki-¿Tan grave es?

-Así me temo.

-Nosotros las llevaremos-Dijo Ichigo mientras jalaba de Ishida.

-¿Por qué me metes, Kurosaki?-Susurro fastidiado.

-Recuerda que ellas no son normales-Le susurro y el cazador comprendió de inmediato, podría pasarles algo fuera de lo normal en pleno hospital y su secreto se sabría.

-Las llevaremos sensei.

-Generalmente iría por una ambulancia, pero a lo mejor no tengamos tiempo.

Ishida se cargo al demonio en su espalda e Ichigo al ángel y no tardaron en salir corriendo, ni siquiera se cambiaron los zapatos. Tuvieron la idea de llevarlas donde Urahara cuando oyeron una voz que dijo "no".

-¿Dijiste algo Ishida?

-Eso te iba a preguntar yo a ti.

-¡Dije que no las lleven donde Urahara!-Gritan al ver que frente a ellos se puso el moño de cabeza de pantera de Orihime.

-¡El moño de Orihime hablo!

-¿Acaso eres el familiar de Inoue-san?

-En vez de eso, parezco su niñero…Ellas solo están así porque están sintiendo la presencia de demonios…Pero no son demonios cualquiera…Son los de Caballeros Exequias, para ser más preciso, dos de sus generales, lo mejor es irnos rápidamente a la casa de Orihime…antes de que nos pillen.

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En las afueras de Karakura, se podía ver como la tranquilidad de una zona era perturbada cuando un repentino agujero negro aparece en el suelo, se podía ver unas escaleras y por ahí estaban subiendo dos siluetas.

Una de ellas era lo que parecía ser una mujer de larga cabellera verde y ondulada, tenía una peculiar mancha en su rostro y ojos café muy claro. Vestía una especie de abrigo, de mangas largas y que le rebasaba las caderas, guantes y pantalones, todo de color blanco.

Quien la acompañaba era un chico de cabello negro, ojos verdes y piel extremadamente blanca. Como ella, también vestía de blanco, pero sus pantalones eran muy holgados que a lo lejos parecía una falda (No se me ocurrió otra cosa mejor, ¿Bien? XD) y una chaqueta que le llegaba a los pies, de mangas largas y con un cierre que solo le llegaba desde debajo del cuello hasta por arriba del ombligo.

-¿A dónde vas?-Pregunto la chica al ver a su acompañante comenzar a caminar.

-A buscar nuestro objetivo.

-Aizen-sama ordeno matarlo…pero no que causemos un alboroto.

-No pienso hacerlo, solo encontrarlo…es mucho mejor que quedarse aquí-Continua con su caminata-¿Vienes?

-No entiendo el por qué nos ha pedido que viniésemos juntos-Siguiéndolo-Recuerda, solo nuestro objetivo.

-No me trates como si fuese ese sujeto.-Y desaparecen.

Cuando pusieron un pie en la ciudad, no tardaron en sentir la presencia de su objetivo, que al parecer, no iba solo.

-Esta acompañado por un ángel y un cazador de demonios…Y por otro demonio.

-El demonio y el ángel han sido afectados por nuestras presencias.

-¿Acaso estas preocupada?

-No en realidad…es solo curiosidad…ni el más débil puede estar así por sentirnos.

-El demonio debe ser un exiliado, así que a lo mejor su cuerpo no puede aguantar nuestras presencias…el ángel…de seguro debe ser porque nunca ha estado frente a demonios como nosotros.

-O debe estar con su forma de "humana"

-Esa forma es patética, no les deja sentir con claridad nuestro poder…se debilitan.

-¿Acaso estas preocupado?-Burlándose.

-No fastidies…Vamos ya por él.

-Solo a él…recuerda no involucrar al ángel…Aizen-sama no lo desea.

-Lo se-Comenzaron a usar una velocidad increíblemente rápida.

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Estaban a mitad de camino cuando Tsubaki lanzo una maldición.

-Nos han alcanzado-Y en ese momento, los demonios aparecieron.

Los recién legados examinaron a Uryuu, luego a Rukia, después a Ichigo, al ángel y finalmente a Tsubaki. Estaban tranquilos mientras los humanos retrocedieron un paso sin perderlos de vista y en posición de alerta.

-Eso debe ser lo que los ángeles llaman familiar-Hablo el chico demonio mientras penetraba con su mirada a Tsubaki.

-Neliel y Ulquiorra.

-¿Qué hacemos ahora?-Pregunto Ichigo.

-Esa niñata-Viendo a la demonio que Ishida sostenía-¿No es Rukia Kuchiki?

-No hay duda, es la demonio exiliada y ahora se junta con humanos y un ángel-Hablo Neliel para luego ver a Ichigo-Se nos ha ordenado acabar con tu vida. Por favor, entrégatenos fácilmente que no queremos involucrar a nadie.

-Espera-Dijo Ishida mientras se ponía frente a él-Se creen muy valientes para aparecer frente a un cazador de demonios…como tal, no permitiré que se salgan con la suya.

-Matte, Ishida.

-Quédate en silencio Kurosaki…Y cuida a Kuchiki-san y a Inoue-san-Entregándole a la exiliada demonio.-Esto será rápido.

-No-Fue lo que oyeron-Proteger la vida de Ichigo-kun…es mi deber…

-¡Inoue-san!-Exclamo al verla despierta y esforzándose por ponerse de pie.

-Tsubaki-kun, Ishida-kun…cuiden de Rukia-chan e Ichigo-kun…Onegai

-En tu estado no puedes hacer nada.

-En este no…pero en el otro si-Dijo mientras sus alas se desplegaban y sus ropas que uso en la mañana volvieron.

-Su reiatsu creció-Hablo Neliel.

-Con que este es el verdadero poder del ángel que llamo la atención de Aizen-sama-Siguió Ulquiorra-Aunque eso no es suficiente.

Orihime se lanzó sin dudarlo hacía Ulquiorra mientras hacía aparecer su báculo y lo ataco como si en vez de ser fuente de poder, fuese una larga naginata. Este no saco un arma, pero detuvo fácilmente el ataque con la muñeca de su mano derecha, aún así, estaban cerca de igual a igual.

-Eres fuerte…pero no lo suficiente.

-¡Orihime!-Grito Ichigo al ver como el demonio, con su mano libre, la clavo en el abdomen de la joven, provocando que escupiese sangre sobre el rostro inmune de Ulquiorra para luego caer de espaldas al suelo.

-Aún no sabe desarrollar su potencial, le falta experiencia y aún así la enviaron a proteger al humano…los ángeles son patéticos…Encárgate de ella.

-Lo se-Dijo la peliverde acercándose a Orihime-Onegai, no te muevas, no quiero lastimarte. Solo venimos a cumplir una misión de Aizen-sama y él no quiere que te ataquemos.

-¡Espera Kurosaki!-Grito al ver que este iba a moverse-¡No puedes hacer nada y lo sabes!

-¡¿Pides que me quede sin hacer nada?!

-¡Pido que no te suicides! ¡Eres un humano sin poder, no puedes contra ellos!

Ulquiorra caminaba despreocupado hacía ellos e Ishida no tenía otra salida, primero creo un campo para protegerse los tres y luego saco de su bolsillo aquel paquete que le entregó Orihime en la mañana y saca de allí un simple accesorio que consistía en una especie de pulsera que colgaba una cruz de plata y al darle algo de poder, se convirtió en un gigantesco arco que parecía ser un copo de nieve.

-Con que eso es uno de las tantas armas que usan para exterminarnos-Deteniéndose, seguía despreocupado como si no supiese la palabra "peligro".

-¿Debo sentirme alagado demonio?-Y miles de flechas salieron directamente hacía él.

Las flechas le dieron sin ningún problema y solo se veía el humo dispersándose por culpa del brutal viento que al parecer, a Neliel no le afecto en absoluto y fue la única que no se sorprendió cuando notaron que su compañero seguía de pie y sin ningún rasguño, solo se le ensució en traje.

-Es una técnica muy buena, pero te falta si quieres matar a una Espada.

-¡¿Espada?!-Exclamo Ishida como también Tsubaki y Orihime

-Ahora-Apunto con su ddo y de ahí salio un rayo que no solo destruyo el campo de Ishida, sino que también les dio a ellos, provocando que recibieran dolor y después cayeran al suelo-Eh paralizado sus nervios.

-¡Ishida-kun, Ichigo-kun!-Grito Orihime mientras trataba de ir, pero algo filoso en su cuello se lo impidió.

-Onegai, no te muevas-Dijo Neliel-No quiero matarte.

-Es raro que una demonio me diga eso mientras me apuñala el cuello.

-No me gusta pelear sin un motivo…Aizen-sama nos ordeno matar al humano y debemos obedecer.

-¿Me estas diciendo que no vas a matarte sin un motivo?-Ve como asiente.

-Así que Onegai, no me hagas matarte…además…Aizen-sama te quiere viva.

-¿Sosuke…san…?-Murmuro sorprendida mientras pensaba en el mencionado para luego apretar sus manos hasta hacerlos puños.

En cambio, Ulquiorra estaba frente a los chicos y puntaba con su dedo el corazón de Ichigo, quien trataba de levantarse, pero el ataque anterior del Espada se lo impedía. Un leve circulo brilloso salió de su dedo, peor desaparece cuando el enemigo siente algo en su pierna derecha.

-Ulquiorra…sama…- Rukia, quien sostenía dicha parte del cuerpo-Onegai…no le haga daño a Ichigo-Le complicaba respirar y su visión era borrosa.

-Debería darte vergüenza Kuchiki Rukia. Tuviste la amabilidad de Aizen-sama expulsándote en vez de matarte gracias a los ruegos de tu hermano y tú, te atreves a relacionarte con esta gente y ahora me pides que no mate a Kurosaki Ichigo.

-Estoy dispuesta a un castigo…incluso con mi muerte…pero no los ataque más.

-…-Lanza un suspiro-Denegado, Kuchiki Rukia-Y de una patada en el abdomen, la mando a volar hasta que choca con el tronco del árbol, provocando que exclame dolor y escupa sangre.

-¡Rukia-chan!-Exclamo Orihime preocupada y vio como Ulquiorra volvía con sus intenciones de matar al pelinaranja-¡No, Ichigo-kun!-Grito al verlo ponerse de pie y como todo un mortal, le da un puñetazo a Ulquiorra.

-La fuerza humana es demasiado débil-Dijo el Espada masculino mientras tenía aquel puño en su mejilla, pero no le había afectado en nada. Con solo darle a Ichigo un golpecito en la frente, comenzó a sangrar por todas partes y cayo al suelo-Ahora no te moverás.

-Gomen ne Neliel-Hablo el ángel-Pero yo si tengo un motivo para pelear y es Ichigo-kun-Dijo con una leve sonrisa para luego desplegar unos metros al aire.

Neliel se había sorprendido ante sus palabras que no la detuvo cuando voló o cuando se fue en picada hacía donde estaban los demás.

Ulquiorra quiso terminar con esto rápido, así que no tardó en lanzarle a Ichigo directamente otro potente rayo, pero él no fue quien recibió el impacto. Orihime, a penas, había logrado ponerse entre los dos y lo abrazó por el cuello y así, su espalda fue el que recibió el impacto. Su grito invadió los oídos de todos.

Rápidamente, el atacante hizo desaparecer su ataque y ella termino cubriéndose de su propia sangre. Ulquiorra giro su rostro para ver fijamente a Neliel y ella solo se encogió de hombros mientras miraba hacía otro lado. No iba a admitir ante él su error.

-¿Daijobu deska…Ichigo-kun?-Sonriéndole levemente.

-¡Orihime! ¡Baka, no debías hacerlo!

-¿Qué? Tranquilo que estoy bien…esto no es nada…-Decía mientras dejaba de rodear su cuello y aún de rodillas, miró a Ulquiorra-Si quieres matar a Ichigo-kun…tendrás que matarme a mí primero-Decidida.

-Muy bien-Dijo mientras los apuntaba.

Orihime de nuevo abrazo a Ichigo, pero esta vez rodeo con sus brazos la cabeza de él para que su rostro este protegido para usarse de escudo mientras creo un campo.

-Descuida Ichigo-kun…yo te voy a proteger-Le susurro-Aunque me cueste la vida.

Ulquiorra lanzó un nuevo ataque y este iba directo hacía ellos, quienes estaban preparados…pero no llego. Los Espada y las víctimas se sorprendieron.

-Yo-Oyeron.

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Quien sera? lo sabran en el prox capi