Bien, aqui les tengo el sgte capi ^^

gracias a todos por sus comentarios

espero que difruten este capi y el ichihime que decidi poner, debo admitir que me encanta

Bueno, no los distraigo mas y disfruten...conste, bleach es de tite, no mío

Capitulo 6: Tu deseo de protegerla me despertó.

Era de noche en Karakura cuando un portal se abrió por las afueras de la ciudad y de allí salió Nnoitra acompañado de un joven que tenía su cabello corto y café, como el pelinegro, también usaba un parche en el ojo.

-Nnoitra-sama, ¿Por qué ha decidido venir ahora?

-Porque así nadie me detecta y el ataque sorpresa tendrá más efecto…Esa tonta de Neliel no sabe como hacer bien las cosas…Ya verá que mataré al chico y le traeré a Aizen-sama a la mascota.

-¿Mascota? ¿Inoue Orihime?

-Para mí, los objetivos de Aizen-sama no son más que mascotas…juguetes.

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A la mañana siguiente, Orihime se vistió con el uniforme de la escuela, pesco su bolso y bajo las escaleras, sorprendiéndose con el desayuno listo, cortesía de Shinji.

-Buenos días Orihime-chan-Decía Shinji alegre como siempre, acercándose con un tazón de arroz en una mano y unos palillos en la otra-Di "ahhh"-Tomando un poco de arroz con los palillos y luego se le acerca a la boca de Orihime.

-Ahh-Obedece y come-¡Matte! ¡¿Por qué me tratas como a una niña?!-Sonrojada.

-Hace poco te recuperaste, no quiero que hagas esfuerzos-Se excuso.

-No seas exagerado-Sentándose en la mesa.

-Eres un pervertido-Fueron las palabras de Tsubaki.

Después de comer, Orihime se despide del Vizard para luego retirarse. No sintió la presencia de Ichigo en el domicilio así que supuso que ya se había adelantado, así que camino sola hacía la escuela.

Llego a su destino, devolvía los saludos que recibía con su sonrisa de siempre, se cambio de zapatos en los casilleros y se encamino hacía el salón. Al llegar, se sorprende al no ver al chico, estaban sus cosas, pero de él nada.

-Buenos días Inoue-san-Oyó.

-Ah, buenos días Ishida-kun… ¿Kurosaki-kun?

-Llego hace media hora, dejo sus cosas y salio quien sabe donde.

-Ya veo…iré a buscarlo, quien sabe lo que podría pasar.

-Inoue-san…no es necesario que se extralimite demasiado, sabremos si aparece un demonio antes de que se acerque a Kurosaki ¿Por qué tan interesada en estar a su lado?

-Eso es…-No siguió al sentir un repentino latido en su corazón. Se quedo nuevamente con sus sentimientos confusos-…porque es mi deber-No convencida de sus palabras.

Ishida sabía que no lo decía con sincerar y notaba su confusión a través de los grises ojos de la chica-Sí tú lo decides-Creyendo que lo mejor es que ella sola lo descubra.

-Perdón Ishida-kun, iré a buscarlo-Se va corriendo.

Orihime buscaba al pelinaranja por casi toda la escuela, se sentía como si con solo verlo, su alma se calmaría, lo necesitaba…Sacudió su cabeza, no podía pensar en esas cosas porque pareciese que…

Abrió las puertas que la llevaron a la azotea y allí vio a su objetivo tendido en el suelo, con sus manos detrás de su cabeza. La paz volvió a ella cuando lo vio y se fue acercando al muchacho, quien al parecer, aún no la había sentido, ella notó que tenía los ojos cerrados, no dormía así que pensó que estaba meditando o relajándose.

-Buenos días Ichigo-kun-El joven abrió sus ojos al oír esa melodiosa voz para ver a Orihime con su sonrisa de siempre-¿Aún no empiezan las clases y ya andas de vago?-Sentándose a su lado.

-No digas tonterías-Tratando de ocultar unas pocas y finas líneas rojas que se le aparecieron de la nada por debajo de sus ojos-Solo estaba pensando.

-¿En que piensas si puedo saber?-Curiosa.

-En como ser fuerte-Respondió como si nada.

-¿Eh? ¿Hablas en serio?-Su curiosidad se mezclo con la sorpresa.

-Claro-Dijo, pareciese afectado por no haber sido tomado con seriedad-No quiero que te lastimen enfrente de mí y sin poder hacer algo.

Orihime se sorprendió más mientras el color cereza invadía sus pálidas mejillas, su corazón comenzó a acelerar su ritmo de latidos y por una razón, nervios que nunca antes había sentido antes, la recorrían por completo mientras su mente trataba de sacarle algún comentario para liberarse, pero de su boca no salía nada, su garganta estaba completamente seca… ¿Qué me ocurre? Pensó.

-D-D-Debemos regresar al salón…l-la campana no tardará en sonar.

Ya en clases, de nuevo no le prestaba atención al maestro, pero no por la razón de siempre, sino porque esta vez estaba confusa, tratando de descifrar sus sentimientos, su extraño comportamiento referente al chico de ojos marrones y cabello naranja que solo es su misión…su trabajo.

¿Qué es…Ichigo-kun para mí…? ¿Por qué dudo cuando digo que lo protejo solo porque es mi trabajo? ¿Por qué mi corazón acelera tanto?

Tsubaki, en su forma de moño de peluche, veía desde su posición el estado pensativo y preocupante de la joven y no pudo evitar suspirar. Orihime… Fue lo que pensó.

Ella siguió en ese estado incluso hasta la hora de gimnasia. La maestra llamo a Ichigo por ser su turno de correr la pista completa. Ella no pudo evitar observar fijamente como aquel muchacho llevaba a cabo la orden, impresionando a los demás por su velocidad y de nuevo sintió aquellos síntomas.

De los ojos del ángel, repentinamente salieron lágrimas mientras veía como el chico terminaba y era felicitado por la maestra, quien también le dio una toalla para limpiarse el rostro del sudor.

-Bien hecho Kurosaki-san, los demás alumnos deberían seguir tu ejemplo…Ahora…es el turno de Inoue-san-La mencionada se pone de pie con la cabeza gacha y salio corriendo del lugar-¡¿Inoue-san?!

-¡Gomen ne sensei, iré a enfermería que no me siento bien!-Sin voltear o detenerse.

Pero no fue a enfermería, en vez de eso, se quedo en el camerino de las chicas. Estaba sentada en el suelo, abrazándose las piernas y apoyada en la pared mientras lloraba como aquella vez que perdió a sus padres.

Tsubaki se libero de su falsa forma y sereno como siempre, de brazos cruzados, veía fijamente su estado. Lanzo un nuevo suspiro, no lo demostraba, pero se preocupaba por aquella chica.

-Soy una tonta…-Murmuro.

-¿Y ahora que harás?

-¿Cómo pudo pasarme esto Tsubaki?... Tengo miedo.

-Ya te diste cuenta-Oyeron y notaron que fue Rukia.

-Eres tu demonio-Fueron las descaradas palabras de Tsubaki.

-Rukia-chan…-Murmuro el ángel. Para sorpresa del demonio y familiar, ella se acercó a Rukia, abalanzándose en un desesperado abrazo en el cuello, un intento de buscar consuelo-Tengo miedo…no se que hacer…Ayúdame-Llorando en su pecho.

La joven demonio seguía en estado de shock, un ángel la estaba abrazando. No sabía que hacer, una parte de ella le decía que la apartará y le recordará a esa ingenua mujer que ellas JAMAS estarán unidas, pero no pudo, en vez de eso, le correspondió el abrazo, cosa que sorprendió al familiar y a ella misma.

-Tranquila, todo saldrá bien-Fueron sus palabras.

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Apenas las campanas que daban la clase por finalizada, Orihime rápidamente guardo el cuaderno y el estuve, ambos sin abrir. Tomó su mochila y abrigo y sin la necesidad de ponérselos, salió de allí de inmediato. Sus acciones sorprendieron y confundieron a Ichigo, quien vio a Rukia en busca de respuestas, pero esta solo se encogió de hombros.

-Lo mejor es que por ahora no pase tanto tiempo con Ichigo-kun y cuidarlo a lo lejos-Murmuro la chica lanzando un triste suspiro-Ahora que lo recuerdo…

Flash Back.

-Es tan triste-Murmuro Orihime con solo 7 años.

-¿Qué ocurre Orihime-chan?-A su lado se acercó su tutor.

-¿Por qué castigan tan severamente a aquel ángel?

-Porque se enamoró de un humano…Es algo triste y cruel, pero se ha decidido después de aquella sangrienta guerra entre ángeles y demonios que ni los uno ni los otros deben relacionarse con humanos…Especialmente nosotros.

-¿Por qué? Si protegemos a humanos, porque debemos ser crueles con el que quiera a lo que consideramos lo más "Hermoso y Milagroso".

-Porque temen que ese ángel sea el de la leyenda. Para eso es el castigo, para saber si es el elegido o no…Sino lo es… Deberá morir…Es triste, pero es para prevenir porque si ese ángel se mete con el poseedor de "Aquella Espada"…Será el fin de todo.

-Eso no es justo…Se supone que somos seres pacíficos y que usamos nuestros poderes para el bien… ¿Doushite?

-Orihime-Su tutor se pone de rodillas y le acaricia los cabellos-No dudes de los ángeles, recuerda que pase lo que pase, lo hacemos por el bien de nosotros y el de los humanos…todo es por ellos…y no olvides que…

-…Los ángeles vuelven a nacer en huevos…así nunca moriremos por nuestros pecados, es una forma de remediar nuestros errores…-Recito.

-Buena niña…No dejes de estar nunca orgullosa de ser un ángel-Sonríe al ver como la niña asentía.

Fin Flash Back.

-Me pregunto si es cierto lo que dijiste sensei…Y si así fue, entonces… ¿Doushite?

-¡Orihime!-Aquel grito provocó que sus mejillas se ruborizasen y se llene de nervios.

-I-… ¡Ichigo-kun!-Exclamo sorprendida, viendo como se acercaba a ella corriendo.

-Hasta que te alcanzo… ¿Se puede saber que te ocurre?

-¿A…A que viene eso?-Nerviosa.

-Has estado extraña todo el día…incluso me as evitado.

-Claro que no, estoy muy bien-Sonríe, pero en su interior trataba de controlar el estado que solo él le producía-Gomen, es solo que debo llegar a casa para mantener el campo.

-Esta bien…pero caminemos juntos, después de todo, somos vecinos.

-Claro-Le aseguro. Mientras caminaban, ella agacho la cabeza-Ichigo-kun…etto…

-¿Qué ocurre?-Deteniéndose al ver que ella también lo hizo.

-Posiblemente…Deberé irme, volver al Cielo…Pero no te preocupes que en menos de un día traerán a otro ángel para protegerte…De seguro uno más despierto y fuerte que yo-Pasando su mano detrás de su cabeza, avergonzada.

Es lo mejor…así podré quitarme estos sentimientos…Gomen ne, Ichigo-kun, pero… tengo miedo…no se que hacer…Además, no quiero involucrarte así que lo mejor es no vernos más…

-¡Me rehusó a tener otro ángel!-Exclamo, sorprendiendo a la chica-¡¿Por qué me dices eso?! ¡¿Por lo de la última vez?! ¡Eso ya paso, no debes culparte, además…! No quiero que otro ángel venga.

Orihime estaba sorprendida y tenía su corazón palpitando como loco, no daba crédito la información que sus oídos recibieron…Ichigo no quería otro ángel, la quería solo a ella a su lado y eso la hizo sentir feliz…pero también desdichada…Él no se la merecía, ella solo lo haría infeliz.

-I-I-…Ichigo-kun…

-Dime… ¿Por qué?

-Yo…-Debía buscar una excusa, no podía decirle que era por él, ¿Cómo reaccionaria?

Sus pensamientos se cortan y sus ojos se abren sorprendidos al sentir un par de presencias poderosas que la congelaron por unos momentos. Reacciona, pero era tarde, los poseedores de esos poderes hicieron acto de presencia.

-Son…rápidos…-Murmuro sorprendida, pero aquella emoción aumenta cuando Ichigo se pone delante de ella, en un intento de protección.

-Ya te lo dije, la próxima vez seré yo quien te proteja-Sus palabras la hicieron sonrojar.

-Hasta que encontré al humano y al pequeño ángel mascota de Aizen-sama.

-Nnoitra-sama… ¿Qué desea que haga?

-Encárgate del humano, no quiero desperdiciar mis fuerzas con un debilucho.

-Esto es malo… ¡Huye Ichigo-kun!

Pero antes de que alguien dijese algo más, ambos se sorprenden cuando Tesla ya estaba frente a ellos y de una patada giratoria, le pego a Ichigo en el rostro y lo mando a volar. Orihime vio esto horrorizada que no tuvo tiempo de reaccionar para defenderlo cuando Tesla volvió al ataque, pero cuando ya pudo, Nnoitra se le aparece frente a ella y la toma del rostro con su mano derecha para luego apartarla del suelo.

-No quiero interrupciones, así que quédate quieta o…-Hace presión, provocando que la chica gritase-Para no darte cuenta antes de nuestra presencia debiste estar muy alterada y preocupada… ¿Qué pasa por tu mente?-Le preguntaba interesado y ansioso mientras se la acercaba sin quitar su mano, disfrutando del pánico de la chica.

-¡Orihime!-Grito Ichigo, pero Tesla vuelve a golpearlo, estaba jugando con el humano.

-¡Ichigo-kun!-Al ver esto, estira uno de sus brazos con dirección hacía Tesla, pero para su mala suerte, Nnoitra la mando a volar, provocando que se golpease severamente en el frío cemento.

-Te dije que te quedases quieta… ¡¿No te lo dije?!-Dándola una cantidad de patadas severas en el estómago.

-¡Argh!-Exclamaba la joven una y otra vez.

-Nnoitra-sama, recuerde lo que le dijo Aizen-sama.

-Cállate Tesla, solo le diré que fue necesario porque se volvía muy impertinente.

-Vamos a tener problemas.

-Ori…hime…-Murmuraba Ichigo herido y furioso por el simple hecho de ver aquella frágil y fuerte mujer siendo lastimada.

-Silencio-Ordeno para luego volver a golpearlo.

Ahí tirado en el suelo como un perro muerto, veía como Orihime, mientras recibía las patadas de Nnoitra, su rostro no reflejaba dolor, sino preocupación mientras estiraba su brazo como podía hacía donde estaba él, en un intento desesperado por ayudarlo… Siempre él, ¿Por qué no se preocupaba por si misma? ¿Por qué no podía hacer nada por proteger a aquella joven que dio su vida por la de él?

-¡ORIHIME!-Grito lleno de impotencia.

Y de repente…todo se volvió oscuro para él.

Cuando abrió sus ojos, se sorprende al ver que ya no estaba en Karakura siendo golpeado por Tesla, sino en un extraño mundo nunca antes visto. Se sorprende al notar que en verdad estaba de pie sobre ventanas provenientes de un edificio, esto era algo que iba en contra de la ley de gravedad.

Da la media vuelta y se queda más sorprendido al ver que a un par de metros, había una espada enorme, sin empuñadura, solo blancas vendar y detrás de aquella espada, lo que en verdad lo sorprendió, estaba un hombre mayor, de largo abrigo negro que se ondeaba gracias al viento como su cabello castaño y ondulado.

-¿Qué esperas Ichigo?-Dijo-Sácame y di mi nombre.

-¿Quién eres?

-Soy el que te ayudara a protegerla…Tú conoces muy bien mi nombre Ichigo.

-Yo… ¿Acaso…?

-Vamos, libérame y lucha por lo que quieres proteger.

-Lo que yo…Quiero proteger…-Su rostro refleja decisión y toma la espada.

"En la realidad", Nnoitra se divertía golpeando a Orihime, quien seguía horrorizada y ahora lloraba por Ichigo, quien por una razón, ya no se quejaba ni nada, como si ya estuviese muerto por Tesla, quien ya se aburrió de jugar

Iba a matarlo definitivamente, pero cuando estaba a milímetros de tocar su cuerpo, repentinamente ya no estaba, provocando que golpease el cemento, logrando que este se agrietase. Miro a su izquierda y se sorprende al ver a Nnoitra cayendo al suelo en un estado de shock y a Ichigo manteniendo a Orihime en su pecho con la ayuda de su brazo y mano izquierda, mientras que su mano derecha, sostenía una espada.

-Esa espada es…-Murmuro-N-No puede ser…

-Zangetsu…-Murmuro Orihime con sus ojos clavados en aquella espada legendaria, la enemiga de los demonios-Ichigo…kun…-Desviando su mirada hacía el joven.

-Ustedes pagaran por esto-Sentencio Ichigo furioso-Mientras yo este, nadie le pondrá un dedo encima a la persona quien quiero proteger.