Bien, tenia la idea y no lo pude evitar, asique lo escribi y subi XD
ya 9 capis...el proximo sera el 10mo!!! wiii!!!
muchas gracias por apoyo y comentar!
Bleach bla bla bla Tite
PD: tu tmb postea pame! es na orden XD
Capitulo 9: Me perteneces por nuestro juramento.
Debes cubrir tu espada con la sangre de aquel ángel.
¿Orihime? ¿Por qué Aizen-sama pide eso si ella es su ambición?
Por el simple hecho de callar a los demonios, que vean que ustedes no son amigas, rompe los lazos que armaste con ella…y con el humano Kurosaki Ichigo… ¿Hay algún problema?
Rukia estaba con la cabeza gacha, con su espada cubierta con la sangre de Orihime.
No hay ningún problema Pensó.
Orihime estaba de rodillas, paralizada, cubierta de su propia sangre y confusa porque no sabía que dolía más, el hecho de ser atacada dos veces por quien creyó que podría confiar o por el simple hecho de que a unos metros frente a ella, estaba la persona en quien confió, la persona que siempre admiro, en quien desahogo sus penas, la persona que la crió…
La primera persona que obtuvo su corazón…
-¿Qué sucede Orihime?-Fue la pregunta de Aizen Sousuke, sin perder su sonrisa segura y tranquila que en el pasado quiso y admiro-Te ves un poco sorprendida.
Su comentario provoco que se asustase más, especialmente porque se iba acercando a ella despreocupadamente, sin perder esa sonrisa, sin dejar de observarla como una joya.
-Lamento haberle pedido a Rukia-chan que te lastimase, pero tenía que acallar las burlas del infierno por su relación con un ángel. Te aseguro que me dolió mucho más que a ti.
-Aléjate-La orden de Ichigo la hizo volver en si, haciéndole recordar que él estaba frente a ella, usándose de escudo para protegerla del quien fue su tutor.
-I-Ichigo-kun…-Titubeó, aún con el miedo recorriéndola-Onegai, no te le acerques…-Temiendo su seguridad.
Aizen detuvo su caminata, pero no por obedecer, se lo quedo mirando, como analizando y luego vio a Orihime, para luego levantar una ceja. Volvió a caminar hacía ellos, ignorando su alrededor, ignorando las amenazas de Ichigo, con esa sonrisa que atormentaba los sueños de Orihime, impidiéndole dormir.
-¡Ichigo-kun!-Grito aterrada al ver que el humano ataco a Aizen con Zangetsu, pero su adversario lo detuvo fácilmente con solo tocar el arma con su dedo índice.
-En verdad te pareces a tu antepasado Itori, ambos eran iguales en atacar y después escuchar-Su sonrisa comenzaba a irritar al muchacho-¿Crees que estas protegiendo a Orihime?-Su sonrisa se volvió llena de superioridad, de burla-Pues haces todo lo contrario, tu compañía peligra la vida de Orihime.
La mencionada abrió sus ojos al oír esas palabras porque había entendido el significado, él lo sabía, aquel hombre había descubierto sus sentimientos por aquel humano. Se horroriza cuando repentinamente Ichigo sangró sin ninguna razón aparente por todos lados de su cuerpo y cayo al suelo. Sintió que había perdido el sentido del caminar ya que ningún quiso ponerse de pie y correr a él, pero sus piernas no le respondían, estaban paralizadas por el miedo.
-¡ICHIGO-KUUUUN!-Grito aterrada, reflejando el miedo de que la vida de aquel humano acabase, más con las lágrimas que querían salir de sus ojos y como llevo sus manos sangradas a su rostro, termino manchando sus mejillas.
-Rukia, mantén al humano al margen-Fue su orden, viendo el estado del ángel, quien se olvido de él por unos momentos con solo ver a Ichigo en aquel estado.
-R-Rukia…-Murmuro el chico al sentir la espada de la joven apuntándole la frente.
-No te muevas humano-No había expresión en sus ojos ahora dorados, solo se podía ver la sed de matar, de ver correr la sangre.
-I-Ichigo…kun…-Murmuro Orihime y se sorprende cuando en un abrir y cerrar de ojos, tenía a Aizen frente a ella. De nuevo el terror la invadió, el cuerpo le temblaba y se ningún sonido salio de sus labios.
-¡Orihime!-Los Vizard trataron de ayudar, pero Byakuya y sus seguidores se los impidieron.
-¿Doushite?-Soltó al fin y de respuesta, sintió sus manos acariciando su mentón, incluso uno de sus dedos rozaba su labio inferior, esto solo la sorprendió más.
-¡Orihime!-Grito Ichigo alarmado por la seguridad de la joven, que se olvido de Rukia y trato de ponerse de pie, pero volvió al suelo cuando su amiga lo pateo, haciéndolo rodar.
-Te dije que no te movieses humano-Le murmuro acercándose para volver a amenazarlo con su arma-Mejor reza de que Aizen-sama ya no necesite tu muerte.
-Rukia-Murmuro Ichigo, no podía creer que su amiga, su camarada este en el bando contrario, ¿Qué no la habían exiliado por tener unos ideales contrarias a un demonio? ¿Qué no estaba en contra de la invasión de Aizen y sus hombres? ¿Fue un engaño?
-Sonríe por favor-Fueron las palabras de Aizen, sin perder el contacto visual con Orihime-Cuando el sol no brilla, todos se deprimen, especialmente yo que he extrañado tu sonrisa-Se acerco más, al punto de que sus labios estaban al lado del oído de la chica, quien estaba tan aterrada con su presencia, que no movía ni un músculo-Solo sonríe y espera un poco.
-¿Esperar…Un…poco?-Confundida.
-Para que llegue el momento…en que estemos juntos de nuevo-Su confesión la sorprendió más e incluso sintió sus labios rozando su mejilla-Recuerda-Atreviéndose a tocar su pecho, donde estaba el corazón-Por muy que hayas cometido el pecado de amar a un humano, tu alma y cuerpo me pertenece desde que hicimos aquel juramento-Tomo su inmóvil mano para besarla-Yo te salvare de la muerte, solo debes darme tu lealtad.
-En el pasado yo lo hubiese seguido hasta el fin del mundo si era necesario Sousuke-san, pero ahora… ¿Cómo puedo seguir a una persona que desea la destrucción de lo que juro proteger?-A pesar del miedo que reflejaba su mirada, también Aizen reconoció el ruego-Onegai, no mate a Ichigo-kun.
-Recuerda que el cielo escucha y ve todo-Acaricia su mejilla-y recuerda algo más, tal vez mentí a todos, incluyéndote…pero mis sentimientos jamás fueron una mentira, por eso, te entregue mi alma en nuestro juramento…A mi lado estarás segura, te lo prometo.
-¿Por qué ha venido?
-Porque deseaba verte-Y tuvo el atrevimiento de rozar sus labios, sorprendiendo a todos los presentes, incluyéndola.
Lo sorprendente fue que al alejarse, la joven se queja de dolor en el pecho y cayo en su pecho, retorciéndose. Aizen le acariciaba los cabellos con una leve sonrisa, como si le estuviera dando ánimos-Hiciste un juramento de unión hacía mí y lo que sientes es una especie de castigo por romperlo y amar a otro. Pasará cuando vuelvas a amarme-Le prometió-Así que no te confieses a ese humano o morirás por los mismos ángeles.
Orihime se largo al llanto entre el dolor mientras caía al suelo porque Aizen, como también Rukia, Byakuya y los demás demonios, desaparecieron. Sintió que unos brazos trataban de ayudarla a ponerse en pie y vio que era su misión, el chico que debía proteger, el chico que termino amando. Sin poderlo evitar, lo abrazo, buscando consuelo y apoyo en sus fuertes brazos.
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-¿Te divertiste con el ángel, Aizen?-Le pregunto Gin al verlo.
-Me sentí bien al verla sana, aunque esta en malos pasos.
-Pobre, tienes un rival-Con un tono burlón, viéndolo tomar asiento-¿Qué hacemos? Ya no podemos ir por el chico ahora que ha despertado sus poderes.
-Pues viejo amigo, tendremos que adelantarnos con el otro plan.
-¿Pero cómo? Ella cuenta con la protección del Cielo y de los Vizard, sabes que cuando un ángel peligra, el cielo envía ayuda inmediatamente.
-Pues hay que hacer que ella rompa las reglas para que la envíen a "La línea del tiempo"
-¿Te refieres a que el Cielo se enteré que esta enamorada de un humano?
-Es la única manera-Suspiro-Sufrirá un poco, pero al final, estará protegida en mis brazos para siempre…Y el Cielo, la Tierra y el Infierno estarán bajo mi poder.
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Flash Back
Orihime volaba en el cielo con una sonrisa de felicidad por haber logrado finalmente crear su arma y familiar y quería darle la noticia a su tutor, a Aizen. Sabía que estaba dando entrenamiento a los guerreros de nivel avanzados.
Esquivando apenas a unos ángeles, logro llegar a su destino y descendió a las gradas, para ver con una sonrisa a los estudiantes, que trataban de vencer entre todos a su entrenador, quien sin dejar de sonreír, vencía a todos sin problemas.
-Eso es todo, pero los felicito, se ve que han mejorado-Cierra sus ojos sin dejar la sonrisa que lo caracterizaba-Tendré que andar con cuidado o uno de estos días me darán una paliza.
-No diga eso Aizen-san, no importa lo que hagamos, sigue haciéndonos puré.
-¿Qué clase de entrenamiento secreto hace?
-Vamos, vamos, todo tiene que ver con esfuerzo, ya verán que lo conseguirán-Orihime lo miraba con una radiante sonrisa y con las mejillas sonrojadas, lo admiraba y amaba
-¡Sousuke-san!-Exclamo volviendo a desplegarse por los aires con la ayuda de sus hermosas alas y voló hacía él para abrazarlo-¡Lo logré! ¡He conseguido mi arma!
-¿En serio?-Parecía emocionado y feliz por ella-Muy bien Orihime, estoy orgulloso de ti-Acariciándole los cabellos.
-Es Orihime-chan-Dijo uno-Tan linda como siempre.
-No digas eso frente a Aizen-san o te dará una reprimenda.
-Es muy sobre protector con Orihime-chan, incluso amenazo a un ángel que quiso invitarla a salir.
-Oigan, no lo diga como si fuese un monstruo o algo así-Pidió Aizen apenado, pasando sus manos tras su cabeza y sin dejar de ser abrazo en el cuello por Orihime, quien no le pesaba por el hecho de seguir en el aire, amaba volar.
-Sousuke-san, para celebrar, prepararé su comida favorita-Le sonrió-Pero solo si es que me gana al llegar a casa-Y sin esperar una respuesta, salio disparada a gran velocidad y con una sonrisa de diversión.
Volaba demasiado rápido, e incluso tomo un atajo, por lo que estaba segura que ganaría. Llego a casa, era una especie de cabaña/mansión hogareña de color blanca y que se mantenía en los aires con la ayuda de las nubes. Descendió con una sonrisa llena de satisfacción, segura de que había ganado, posó sus pies en las esponjosas nubes y abrió la puerta.
-¡Gane!-Grito emocionada.
-No lo creo-Orihime se sorprendió al ver a Aizen sentado en el sofá, leyendo un libro-¿Por qué te demoraste tanto?-Sonríe.
-¡No otra vez! ¡¿Cómo lo hace Sousuke-san?!-Le pregunto lanzándose hacía él, dispuesta a averiguar su secreto.
-Con algo increíble Orihime: Mis alas.
-¡No me refiero a eso!-De respuesta, oyó su relajante risa y por eso, hincho sus cachetes en un berrinche.
-Ya estas algo grande para eso Orihime-Acariciándole nuevamente los cabellos-Por cierto, me han dicho que hoy tu hermano tuvo una gran mejoría.
-¿En serio?-Emocionada.
-Hai, lo más probable es que despierte pronto, ¿Te emociona?
-¡Hai!-Asintiendo-Poder verlo de nuevo me haría muy feliz, hay tantas cosas que quiero decirle-Sonríe.
-Aunque si eso pasa, admito que me sentiré muy solo, ya que te irías con tu hermano, la casa estará muy sombría sin tu sonrisa.
-Muchas gracias por su cumplido-Su sonrisa se volvió levemente al recordar eso, el no estar bajo el mismo techo que él, el no poder verlo casi todos los días-Sousuke-san…
-Si quieres convencerme de que cambies la cena, olvídalo Orihime, un trato es un trato.
-No es eso-Agacho su cabeza apenada, sin atreverse a verlo o se le iría el valor-Lo que quiero decirle es…es…bueno, yo…-Trago saliva.
-Orihime, me estas preocupando-Algo alarmado-¿Acaso te enfermaste? Llamare a Retsu-san, de seguro vendrá de inmediato.
-Yo lo amo-Le dijo al fin, alzando su mirada para enfrentarlo, con las mejillas rojas y con los ojos humedecidos.
Noto como la miraba sorprendido para luego lanzar un suspiro y eso la asusto, ya lo sospechaba pero era más terrible oírlo que pensarlo, sería rechazada, sabía que no era suficiente para él, que solo la veía como una niña.
-Arigatou por confesarme tus sentimientos Orihime, y me siento algo culpable-Ella cerro sus ojos, asustada, esperando el rechazo, aunque se sorprendió al sentir que le acariciaba la mejilla-Tenía miedo de decírtelo… yo también te amo.
-Sousuke…san…-Murmuro sorprendida.
El rubor creció en ella al oír aquella confesión y por haber sentido aquellos labios que la volvían loca sobre los suyos, en un beso dulce y apasionado que correspondió de inmediato.
Fin Flash Back.
-¿Doushite?-Murmuro Orihime tendida en su cama, en un estado de depresión que nadie lograba sacar. Veía fijamente un collar de oro que terminaba con unas alas y tenía un nombre grabado, aquel tesoro era el inicio de su sufrimiento-¿Por qué fui tan tonta?
Lo lanzo con furia para luego tenderse de nuevo y cubrirse con las sabanas.
Pero mis sentimientos jamás fueron una mentira, por eso, te entregue mi alma en nuestro juramento
-Basta-Se dijo tapándose los oídos.
La luz de la luna entro al cuarto porque no se procuro de poner cortinas, así que reflejo aquella joya que había lanzado, revelando que la escritura tenía un nombre: Aizen Sousuke.
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-Lamento el sufrimiento que has pasado Orihime, como también el que pasarás a futuro -Murmuro Aizen, viendo su collar con aquel grabado, rebelando que decía Inoue Orihime. Tomo de su copa de vino-Hasta la eternidad, como prometimos-Con una sonrisa relajada en sus labios.
