Hello! Aqui volviendo a a sacar otro fic medio abandonado! I'm so sorry! No esperaba demorarme mucho en subir este capi, pero el semestre esta acabando y cuando llego a la casa, lo unico que quiero es irme a dormir XD sorry -w-

No los voy a entretener mucho, así que les dire que este capi y el otro (quizas otro mas) serán un flash back de masaki e isshin, así que estamos viajando al pasado. Estos capis van a tener de titulo la palabra "Tabu" para que lo clasifiquen como los capis del pasado

Sin mas que decir, Arwen te digo ALTIRO que al final del capi, Masaki hace un comentario que no me pude resistir porque iba al contexto y es una frase de Regina! Ahi te vas a dar cuenta.

DISCLAIMER: Bleach y sus personajes es de Tite Kubo.


Capitulo 25: Tabú: el Comienzo.

25 años atrás.

—¿Huh? —Murmura Masaki con una galleta en la boca, por lo que algunas migas salieron volando.

Masaki Shiffer es la hermana menor del actual cabeza de familia, Ulquiorra Shiffer y es la demonio más joven y hermosa de su generación con su cabello corto y color castaño claro y los ojos verdes como esmeraldas. Si no tuviese un hermano que da miedo, sus pretendientes hubiesen estado más cerca.

¿Y qué es lo que le tiene tan sorprendida? Bueno, Aizen-sama se ha presentado en la mansión para comunicarles a los hermanos la buena noticia de que Masaki fue elegida para ascender a Recolector de Almas. Sería la Recolectora más joven después de tres siglos.

—¡¿Una Recolectora?! ¡¿De verdad?! — Grita sorprendida y olvidando los modales burocráticos.

—Masaki. — La voz neutral de Ulquiorra es suficiente para reprenderla.

—¡Lo siento! — Avergonzada, se sienta de nuevo ocultando su cara ruborizada.

—Tranquila, me complace tu entusiasmo. — Dijo el Rey del Inframundo pensando que aquella demonio le recuerda a su querida Orihime. — Te he elegido porque conozco tu fuerza y habilidades, Masaki, y sé que eres perfecta para el puesto.

—¿A qué ciudad quiere asignarme, Aizen-sama?

—Karakura. — Sonríe complacido ante la sorpresa y desilusión de la joven. — No lo subestimes por ser un pueblo pequeño, allí hay muchas personas con poderes espirituales, por lo que los ángeles les brinda mayor protección y guardias.

En vez de preocuparse por ello, Masaki se entusiasma. Si Aizen-sama le está brindando aquella responsabilidad es porque confía en ella como demonio y en su fuerza. Al fin una oportunidad de probar que es más que es la hermanita consentida y criada para el matrimonio y procrear hijos más fuertes.

Pero Ulquiorra tenía que abrir la boca.

— Aizen-sama, no dudo de las capacidades de mi hermana, pero no creo que Karakura sea para ella. Demasiados ángeles y aun no ha entrenado para tal extremo.

—¡Hermano, yo…! — Una mirada basta para callarla. No puede, por ley, discutir contra el líder de los Shiffer.

—Como cabeza de familia, no puedo enviar a mi única sucesora contra enemigos más fuertes que ella… y como su hermano, me niego a que Masaki corra peligro.

Aizen tomaba de su té mientras oía el argumento de Ulquiorra. Deja la tasa sobre la mesita de cristal y que era usada exclusivamente para la merienda. Todo sin dejar de sonreír agradablemente, pero misteriosa al mismo tiempo.

—Respeto tu preocupación, Ulquiorra y te felicito por el amor y preocupación que sientes por tu hermana. Comprendo tu fundamento, créeme, pero quiero que entiendas, mi fiel Espada, que no envió a Masaki para que sea el chivo expiatorio, la elegí porque que puede hacerlo. No la subestimes.

Masaki da gracias a Aizen en sus pensamientos por defenderla de aquella manera. Definitivamente no iba a decepcionarlo. En cambio, Ulquiorra continúa neutral, no se sabe si estaba siendo convencido o no y odiaba eso, siempre la pone nerviosa. Desde que su padre ha muerto y él tomo el mando, ha cambiado drásticamente por obligación. Entiende que como el macho alfa debe mostrar poder y transmitir temor para ser temido y respetado o el clan queda débil ante la vista de otro y eso es algo que el orgullo de los demonios, seas quien seas, no puede permitir, pero extraña a su hermano independientemente de que siga a su lado instruyéndola y compartiendo la hora de cenar.

—Si te parece bien, para quedar más tranquilo, podemos hacer una prueba.

—¿Prueba? — Preguntaron los hermanos.

—Nelliel la puede acompañar en su primera misión… como una inspectora. Intervendrá solo si es necesario y nos dirá su veredicto de si debe o no ser una Recolectora.

De nuevo el silencio por una espera a la aprobación de Ulquiorra, pero esta vez, Masaki no se va a callar.

—Acepto el trato. — Dijo armándose de valor.

—Masaki. — Ulquiorra de nuevo la reta severamente a pesar que no alza jamás la voz.

—Es decisión, no tuya. Tengo cerebro también.

—Yo soy el líder del clan.

—Y yo soy tu hermana, no tu muñeca. — Y ve a Aizen. — Acepto la prueba de trabajo.


Karakura no es tan pequeña como se lo había imaginado Masaki. Nelliel le había explicado antes de partir que el Cielo custodiaba la ciudad con diecinueve ángeles y que además residía una familia de Quincy, cazadores de demonios, por los alrededores e intervenir sólo si el demonio es demasiado fuerte para las criaturas celestiales. Ella no se preocupaba mucho de la seguridad, tal vez por la emoción que le engendraba confianza, porque está segura que puede despistarlos o matarlos.

—Hay un adolescente con un débil poder espiritual. — Le dijo Nelliel mientras señalaba al noroeste. — En estos momentos está violando a una chica de su salón.

—Leí el reporte. Quieren que le siembre más oscuridad y si logro que la mate, podré aumentar la energía de su alma de pura maldad. Lo asesinaré entonces y conseguiré un alma oscura y poderosa para nuestra mesa de alimentos.

Nelliel mueve la cabeza en afirmación y le cede el paso para irse.

Masaki libera sus alas de demonio, parecidas a las de un murciélago, y desprende vuelo para llegar más rápido y silenciosamente ante la audición angelical. El reiatsu del humano la guió a una fábrica abandonada. Traspasa la pared tal fantasma y comprende que no oía ruidos porque la chica estaba amordazada y drogada (eso le dijo los frascos y jeringas esparcidas por el suelo).

Esa humana no debe tener más de quince años y por un segundo siente lastima. Tan joven y debe morir de está manera. Ulquiorra tiene tanta razón con respecto a los humanos al parecer. La piel de la adolescente está casi amarillenta por todas las drogas y tiene evidencia de haber sido golpeada. Su ropa estaba hecha pedazos en el suelo, así que se encuentra totalmente desnuda. Su pelo sucio y largo aun tenía un rastro de rubio y sus ojos azules están llenos de terror.

Su violador, la víctima de Masaki, llevaba los pantalones y calzoncillos hasta las rodillas. Su sonrisa macabra le pintaba por toda la cara mientras empujaba y empujaba con más y más violencia con el filo de un cuchillo lastimando el cuello de la adolescente.

Es hora de trabajar.

Sin dejar de flotar, se posiciona detrás del violador y apoya las manos sobre sus hombros. Los ojos de Masaki se vuelven amarillos.

—Mátala... conozco tu deseo, sé que quieres cortarle la garganta y que la sangre brote de su piel blanca. — Le susurraba bajo y seductor para la audición de un humano. Masaki ve como el aura se vuelve más oscura y no puede evitar sonreír. — Yo sé que te excita la idea de que la luz desaparezca en sus ojos... ¿Qué esperas, querido? Acaba con ella.

Dicho y hecho, el violador la mató. Masaki contempla desinteresada el corte y la sangre saliendo del cuello y de los labios secos y golpeados. Esos ojos azules sin vida y abiertos le causaron algo en las entrañas pero no se preocupó, es normal en los novatos. Complacida, hace aparecer una daga dorada. Tiene diez segundos para matarlo e irse antes de que vengan los ángeles por la rubia muerta.

—Buen trabajo mortal. — Le felicita con el filo atravesando su corazón oscuro.

Le arrancó el corazón junto con el filo. Ignora como el cuerpo cae sobre la chica muerta, le interesa más el alma oscura que rodeaba el corazón del mismo color. Puede sentir toda la energía espiritual negativa y ya se puede imaginar lo complacidos que estarán Aizen-sama y su hermano.

No tiene mucho tiempo si no quiere enfrentarse a los ángeles. Se guarda el corazón en una caja que llevaba dentro de su bolso y sale lo más rápido que puede con sus alas.

La brisa se vuelve violenta de pronto y esquiva justo a tiempo una flecha con resplandor dorado. Maldice. Los ángeles han venido antes de lo previsto.

El comité de bienvenida consiste de tres ángeles solamente y se siente un poco confiada de poder salir de esta ya que no son tan poderosos como su hermano en el entrenamiento. Todos lucen muy enojados como para asustar a un niño, pero ella es ahora un guerrero demonio y no le va a mostrar a la basura sus debilidades.

—¡Inmundo demonio! Haz manipulado el alma de un humano para su beneficio.

—¿Disculpa? — Masaki alza una ceja y no luce para nada contenta. — ¿Dónde estaban ustedes cuando ese mortal la estaba golpeando, drogando y violando? Hablan de la justicia y proteger a los humanos, pero cuando ellos los necesitan, les dan la espalda y los dejan a su suerte.

—No intervenimos en las decisiones de los humanos a diferencia de ustedes, los demonios.

—Debemos guiarlos y aconsejarles ir en el camino correcto. Lo que ellos escojan están fuera de nuestras manos.

—Son humanos, no títeres.

—¿Aun cuando alguien está muriendo y les pide ayuda? — Masaki les sonríe maliciosamente, esto le pareció un comentario muy divertido. — Que curioso, ustedes no son tan diferentes de nosotros después de todo.

Eso enfurece a los ángeles y van al ataque directo. Masaki logra en un segundo crear un campo alrededor para protegerse. Con su daga va hacia el ángel más débil y lo mata en un movimiento, sólo basto cortarle la cabeza. Sin prestarle atención a la sangre que mancha su ropa y el rostro, va hacía su segunda víctima lo más rápido que puede y le atraviesa el pecho. El ángel que quedaba la iba a matar por la espalda, así que se ve obligada en ascender y dejar su arma en su segunda víctima ya sin vida. Le lanza una bola de fuego que él esquiva sin problemas, pero eso resulta ser sólo una distracción para tomarlo del cuello con las dos manos y rompérselo.

Observando los ángeles caer muertos, sonríe y piensa que excusa dará su hermano después de que Nelliel informe su éxito en conseguir el corazón y acabar con tres ángeles en el camino. Ya se puede imaginar con la medalla dorada que la catalogará como Recolector adornando su pecho.

—A Stark le va a fascinar. — Dijo descendiendo en picada para recuperar su arma del ángel que mato.


—¡Staaaaaaark! — Masaki abre las puertas con fuerza por la emoción. — ¡Stark, soy Recolector!

El demonio mencionado no luce perturbado por la intromisión de Masaki, al contrario, continúa durmiendo sobre un río de cojines grandes y tan blandos como un malvavisco. Ante tan recibimiento, ella infla sus mejillas y corre a gran velocidad para dar un salto y caer sobre el abdomen del demonio Espada.

—¡Argh! — Stark despierta adolorido y Masaki sonríe triunfal. — Tonta, casi se me caen los ojos.

—¡Olvida eso Stark! — Ella se arrodilla sobre él, ignorando que la posición no es para nada "correcto". — ¡Soy un Recolector ahora! — Y le muestra su medalla: un lazo verde de seda que sostiene un broche de oro con la R mayúscula y con una corona encima. — ¿No es genial?

Obligado a seguir tendido por tenerla encima, toma la medalla curioso y la examina con cuidado.

—¿No es genial? Podré al fin demostrar que valgo más que una fábrica de guerreros.

Él sonríe a gusto por tenerla tan contenta ante la idea de marcar su propio lugar y pisotear a los demonios que la subestiman. Como su hermano.

—Yo no creo eso de ti. — Le dijo dejando caer la medalla por ahí. — Tú vales mucho más.

Masaki sonríe y toma sus manos con ternura y le anda frotando las palmas con los dedos pulgares.

—Lo sé. — Y le besa las dos palmas sin perder contacto visual con él. — Soy feliz de que mi padre te haya elegido como mi compañero.

Y se dan un beso. Lento al comienzo y luego más fogoso, en donde las lenguas toman también participación.

Un carraspeo los interrumpe en el instante que Stark iba por esconder las manos debajo de la ropa de Masaki. Sonrojados por la pasión y la pena de ser descubiertos tan íntimos (ruegan que no sea Lilynette), ven la puerta y no saben si deben asustarse o aliviarse de que no sea la demonio joven, pero sí Ulquiorra.

—Su compromiso aun no es oficial, así que tienen cinco segundos para separarse o serás viuda antes del matrimonio.

—No digas estupideces hermano. — Se queja Masaki ahorrándose la necesidad de decirle que hace tiempo dejo de ser virgen. — No soy tu bebé. — Le reprocha, pero igualmente le hizo caso.

—Ahora eres un demonio con un cargo tan importante como un Espada en las filas de batalla, así que debes comportarte como tal, Masaki. — Le reprocha Ulquiorra al mismo tiempo que les da la espalda. — ¿Qué esperas? Debemos ir por tu itinerario.

—Fue un placer. — Murmura Stark sarcásticamente por haber sido ignorado luego de haber respetado el límite de cercanía.

—Te veo al rato. — Masaki le da otro beso antes de levantarse y correr para alcanzar a Ulquiorra.


La vida de un Recolector no es fácil y aventurero como Masaki había pensado.

Ella tiene que andar por el mundo humano durante semanas para cumplir la lista de víctimas satisfactoriamente. Debe asegurarse que los pecadores hagan toda la maldad que sea necesaria para que al matarlos tengan la energía que se necesita para comer un manjar. A veces debe alimentar de pensamientos oscuros a los más jóvenes y no puede creer lo fácil que es esa parte. Pero lo más tedioso son los ángeles, quienes aumentaron la seguridad y cada vez la manada que va tras su cuello es mayor y sin dudar en matarla. Tal parece que se gano una buena reputación en el Cielo. Son idiotas. ¿Por qué no hacen algo más productivo y ayudan a sus queridos humanos en vez de acosarla en cada uno de sus movimientos?

Claro que no iba a preocuparse por ellos en las horas de trabajo.

Otra forma de juntar almas es la lujuria, otro pecado capital, y para conseguirlo hay que usar la seducción. ¿Qué mejor forma de conseguirlo que en una disco?

A ella no le gusta la minifalda, le hace lucir como las putas que le quieren insinuar a su hermano y son incómodas para trabajar. Por lo que su arma para seducir es una calza apretada color negro, zapatos de plataforma color vino y un minivestido hasta los muslos color rojo escarlata con un discreto, pero atrevido escote circular gracias a sus pechos desarrollados.

Sentada en una banca y tomando de una copa, observa a su víctima como un león a su siguiente presa. Él le devuelve el gesto, de seguro que por presa se refiere a sexo y no que literalmente iba a ser comida para demonios. Confiesa que es lindo y una lástima su destino, pero bueno, indirectamente le hará justicia a la adolescente que tiene escondida y amordazada en su sótano.

Le sonríe y le hace uno gestos para que él la siga. Camina confiada al baño, sabiendo que el humano la perseguía como un perrito domesticado y sin imaginar lo que le esperaría. Los demonios no les importan si uno se mete con un humano por razones laborales porque ellos son solo escoria y su alimento.

No se esperaba ser recibida en el baño por una explosión de energía que la hace retroceder y al mortal caer dormido.

—Me temo que aquí no se permite servicios especiales, demonio.

¿Un humano?

Masaki se lo queda bien estupefacta y confundida al mismo tiempo. No es ángel, es un simple humano y tiene más poder que uno. ¿Será un humano que ha desarrollado sus poderes espirituales? ¿Un Quincy acaso? No, su aura es de diferente color. Su línea de vida dice que tiene dieciséis años, pero físicamente luce mayor, de seguro por los músculos. Su cabello corto y negro le complementa su masculinidad avanzada y de seguro eso le ayudo a entrar a una disco a pesar de ser menor. Su vestimenta consiste en zapatos, jeans azules y una camisa blanca poco desarreglada.

—¿Desde cuándo los humanos hacen el trabajo de los alados? — Se cruza de brazos y ladea la cadera. — Se que los estúpidos ángeles no saben hacer su trabajo, pero no me los imaginaba tan desesperados.

Aquel humano se atrevió a sonreír. No se estaba burlando de ella, se está burlando con ella. Él la encuentra divertida y parece compartir sus pensamientos.

—Curioso, yo les dije algo parecido cuando me ordenaron matarte. — Masaki frunce el seño y trata de no pensar en la atractiva voz que tiene. — No me he presentado todavía: mi nombre es Kurosaki Isshin.

Es el primero humano que conoce. Sus presas no tienen nombres para ellos, les dan solamente un código y un rastro de energía para localizarlos y manipularlos. Después de todo, los humanos son comida, su fuente vital, no tienen importancia conocer sus nombres, ellos no tienen ante los demonios. Y este humano le ha entregado el suyo como si se estuvieran conociendo en un evento social y sin un humano en el suelo. ¿Qué es estúpido?

—No me interesa conocer a un humano, ni mucho menos alguien que va a dejar de existir en tres minutos.

—Por favor, no seas mala conmigo. — El tal Isshin no se siente para nada insultado, al contrario, seguía relajado y eso la molestaba. — Y eso que quería conocerte. No cualquiera hace enojar al viejo y eso se gana mis respetos, independiente de la especie.

¿Viejo? ¿Yamamoto? ¿El capitán comandante? Debe ser asombroso que una novata le cause eso al temido ángel, el segundo al mando después de Dios. De pronto esta charla se vuelve interesante, pero molesta al mismo tiempo.

¿Al menos puedes darme tu nombre? — El mortal se ve un poco esperanzado y desilusionado, tal vez esperaba un momento social como dos personas normales que se conocen.

—¡No pienso entregarle mi nombre a la escoria! — Por arte de magia, su Zanpakutoh aparece en la mano, preparado para pelear en su nombre.

—¡Vamos! Yo te di el mío.

—Yo no te lo pedí. — Lo señala con la punta de la espada. — No me interesa la escoria, ni mucho menos la que hace el trabajo sucio de los ángeles hipócritas, así que vete pacíficamente y déjame hacer mi trabajo o volveré a casa con un alma adicional.

Isshin alza sus dos manos en señal de paz, incluso le pide que se calme. ¿Pero qué clase de idiota es? ¿Se aparece en una batalla sin querer pelear? Él claramente dio el primer paso al arruinarle el trabajo y ahora anda como un tonto pidiendo vivir.

—Yo no vengo a matarte, ni siquiera quiero pelear. — Se justifica.

—¿Por qué vienes entonces en nombre de los ángeles e interrumpes mi trabajo?

—Yo no vengo en nombre de ellos, vengo en nombre mío y lo que yo hago es ayudar a la gente.

—¿Protegiéndolos de los demonios? — Burlona.

—No, darles una oportunidad. — Dijo confiado de sí mismo. Masaki alza sus cejas. — Todos se merecen la oportunidad de vivir y empezar de nuevo.

¡Eso es ridículo! Masaki suelta una risa. Aparte de estúpido, es ingenuo.

—¿Oportunidades? ¡No me hagas reír! — Ahora apunta con su Zanpakutoh al humano que había quedado olvidado por un momento. — Está basura ha tenido más de diez oportunidades y aun tiene sus víctimas en el sótano.

—¿Y ese destino se lo ha ganado él solo o fue a causa de ustedes al decirles que hacer? — Su contraataque fue con una voz calmada. Ella abre su boca sin saber en verdad que decir. — Aunque no lo creas, los humanos son puros y capaces de hacer cosas sorprendentes si dejasen de tener las mentes cerradas y ven más allá de los que sus ojos les enseñan. Pero son ustedes, demonios y ángeles, los que influencian sus decisiones, les cubren los ojos con vendajes invisibles y no los dejan pensar por sí mismos por miedo.

—¿Miedo a qué? — Pregunta perturbada y ansiosa, sin quererlo, por una respuesta.

—A que dejen de creer. — Y aprovechando que la tomo con la guardia baja, termina de pie a su lado y le toma la mano que sostiene el arma. — ¿Vale la pena todo esto y las peleas?

Masaki no responde. Los dos están perdidos en los ojos del otro como un conjuro que ellos no pidieron. Esto es la señal que se metieron en algo que no pidieron.

No… ¿En qué diablos se ha metido?

Con un empujón lanzó a Isshin lo más lejos que puede y sin esperar a que se recuperé, entierra su Zanpakutoh demoniaca en la víctima durmiente y le extrae el corazón ante el grito del ilusionista revolucionario.

—Yo no tengo miedo y no dudo en mis creencias. — Toma el corazón contaminado y se asegura que lo vea con atención. — Mira tu "pureza". ¡Está es la realidad de los humanos y eres tú el que debe quitarse la venda de sus ojos! — Hace desaparecer su arma para usar la mano en atrapar con fuerza la cara de Isshin. — Si vuelves a fastidiarme sin planear pelear siquiera, no dudaré en matarte.

Y desaparece antes de que él dijese algo o tuviese al fin la inteligencia de pelear.


Alguien con su sentido común debería estar asustado de ver a Yamamoto enojado, más si no paraba de regañarte al punto de que accidentalmente use el fuego para calcinarte.

Pero Isshin no lo tiene y estaba más preocupado de sacarse la mugre de las orejas que el griterío del viejo.

—¡No solo has dejado que viva, también que se haya llevado el corazón de otro humano!

—Si tanto te molesta, bájate de tu trono y haz tú personalmente el trabajo. — Se queja el adolescente sin alzar la voz, pero igualmente irrita a Yamamoto. — Yo no voy a matarla.

—¡Muchacho impertinente! — Su grito causa que los ángeles a su alrededor se pongan asustadizos, pero el humano con poderes se mantiene inmune.

—No me importa lo que digas porque no trabajo para ti, ni soy un ángel como para hacerlo. No voy a matarla, ni a ella ni a ningún otro demonio. Así que si tanto deseas matarla, pero no tienes los huevos para dejar tu silla, envía a uno de tus perros falderos a hacer tu trabajo… sin ofender a Komamura.

Corta la comunicación apagando el televisor para no tener que seguir escuchándolo.

—Para ser ángeles, apestan.

Es domingo, no hay clases y le dieron el día libre en el trabajo, así que no tiene nada con que gastar el tiempo y eso le molesta. Se deja caer en el sofá viejo que le perteneció a su abuelo y trata de no pensar en la mujer de ojos verdes y cabello castaño.

¿Quién de los dos ha actuado como un idiota? Con razón sus amigos comentan que es un fracaso con las mujeres y se morirá solo. Aunque con los ancestros que tiene, es mejor si los Kurosaki desaparecen de una vez.

Temiendo que el viejo inicie otra conversación, pesca su abrigo del suelo y sale de su casa en búsqueda de paz y pensar lo que debe hacer a partir de ahora con el asunto del demonio de los bonitos ojos verdes. Está bien seguro en no matarla, ¿Pero podrá estar peleando contra ella por siempre? Debe de haber una forma de no llegar a tales extremos.

Suelta una risita. Si su madre o su abuelo se enterasen de esto, son capaces de volver entre los muertos para matarlo. él proviene de una familia que desciende de un ángel por culpa de su antepasado Itori por enrollarse con esa mujer ángel luego de haber peleado contra un ejército de demonios en una guerra sanguinaria que ha durado medio siglo y se tomó la decisión, sin tomar en cuenta su decisión, que los Kurosaki serán guerreros terrenales ue pelearán contra los demonios. Isshin tiene su propia definición: ser eternamente sus conejillos de indias para hacer el trabajo sucio de los ángeles que la ley no les permite hacer. Son hipócritas embusteros, por eso no le sorprende que Mayuri sea capitán.

Estaba agotado, deseaba tanto dejar esta vida, pero no puede escapar de los ángeles ni del destino familiar. Su abuelo le comentó una vez que es el castigo que se le asignó a su familia por la unión del ángel con Itori porque está prohibido, como lo es también un ángel con un demonio o un demonio con un humano. En otras palabras, la descendencia debe pagar eternamente por haber roto el Equilibrio de la Naturaleza. Por eso su anhelo de morir rápido y sin un heredero, quiere acabar con este encadenamiento y odiaría darle este destino a su hijo o hija. Si hubiese una forma de acabar con este castigo y tener una familia digna, una vida normal, lo pagaría con intereses y hasta el doble si es necesario. En cambio, todo lo que puede hacer es ser un rebelde, con la esperanza de que Yamamoto no lo tolere más y le quite su poder o su vida.

—¿Señor? — Isshin no se dio cuenta que terminó en la plaza hasta que una niña de cinco años lo llama.

—No soy tan viejo, sigo siendo estudiante. — No se lo reprocha con mal humor, al contrario, le sonreía. Comprende que su apariencia le agregaba años.

—¡Lo siento mucho, nii-san!

—No hay problema. ¿En qué te puedo ayudar?

—Mi gato se ha subido a aquel árbol. — Con su dedo pequeño apunta al enorme árbol en donde se puede ver un gatito color miel con manchas blancas sobre una rama y maullando. — Lleva allí ya mucho tiempo y no quiere bajar.

—Se ve en problemas. No te preocupes, yo te ayudo.

Luego de echar un rápido vistazo al árbol para ver donde subirse, comienza a escalar como un profesional que practica alpinismo. Se demoró minutos en llegar, de verdad que la cosa es larguísimo.

—Hey amigo, voy a ayudarte, así que no tengas miedo.

De respuesta, el gato chilla violentamente e Isshin abre sus ojos sorprendido de descubrir una lengua de serpiente.

Maldita sea, una trampa.

No se pudo defender a tiempo. El gato le atrapo las manos con su propia lengua y va cambiando de forma, a una masa oscura que fue invadiendo más el cuerpo de Isshin y el otro extremo se reúne con la niña que sonreía malévolamente y se transforma en lo que es conocido como Hollow, una especie de demonio bastante primitivo que sólo tiene hambre y buscan la energía humana por sí mismo con la esperanza de evolucionar y ser más fuertes. Los demonios más poderoso y de raza pura, como la de los ojos verdes, pueden usarlos como mascotas o controlarlos para que hagan el trabajo sucio.

—Eres demasiado fuerte, fuiste capaz de verme y oírme. — Dijo el Hollow con una voz siniestra. Está en verdad ansioso por devorarlo. — No sé quién seas, pero gracias por ser mi comida.

—¡Mierda! — Si no hubiese tenido la cabeza en la luna, se habría dado cuenta de la trampa y lo habría asesinado. — ¡No temo confesar que anhelo morir a veces, pero no de esta manera!

De la nada, el Hollow termina siendo asesinado por algo que lo atravesó y no quedaron ni las cenizas. Atónico, Isshin ve a su salvador: su compañero de clases y amigo (aunque él lo niega constantemente) Ishida Ryuuken. Él sostenía en la mano su arco que lo cataloga como Quincy, cazador de demonios, y no está para nada contento (nunca lo está, pero Isshin se da cuenta cuando realmente lo está).

—Gracias. — Dijo simplemente.

—¿Gracias? ¡Gracias mi trasero! — Con el mismo arco lo golpea en la cabeza.

—Au… pero no te enojes, Ishida. Simplemente no me di cuenta.

—Ese es el problema, Kurosaki. Era un simple Hollow débil que hasta un pibe como tú podrías derrotar, pero lo dejaste que te engañara. — Se sube los lentes. — Se que quieres morir y acabar con tu maldición, pero ni a mi peor enemigo le desearía ser devorado por un Hollow.

—¡Yo sabía que me consideras tu amigo Ishida! — Con lágrimas en los ojos a cascadas, toma al cazador de los hombros.

¡Bam! Otro golpe con el arco.

—Retiro lo que dije, espero que sufras eternamente en su estómago.

Como siempre, golpea más duro que un Hollow.

—¿Y bien? — Isshin alza la cabeza y lo ve más serio de lo normal. — ¿Qué te preocupa? No es de ti estar en la luna y ser presa fácil… ¿Tiene que ver con los ángeles?

Isshin no le responde de inmediato, pensando si debe o no decirle a un cazador de demonios que su mente está ocupada en uno de ellos de una forma para nada homicida. Pero, de todos sus amigos, es el único que tiene que conoce este mundo oculto al ojo humano.

Abre su boca con la intensión de hablar, pero un reiatsu fuerte lo obliga a callar y cambiar de campo visual. Ryuuken también lo sintió.

—Es en las afueras de la ciudad. — Dijo Ryuuken.

Isshin lo reconoce. Es aquella joven de los ojos verdes. Pero hubo algo distinto en su reiatsu, ¿Acaso fue agredida? Necesitaba saberlo. Libera su poder y unas alas blancas le aparecen tras la espalda. Los va a necesitar porque volar llegará más rápido.

—¡¿Vienes?! — Le grita al cazador es tirando su brazo para ofrecerle una mano… literalmente.

Resignado Ryuuken lo acepta y apenas se toman las manos, Isshin despliega sus alas y despega lo más rápido que puede con carga extra.


El reporte comentaba que el hombre planeaba matar a su esposa, cobrar el seguro e irse con su amante veinticinco años más joven. Debía asegurarse que lo cumpla.

Pero no se esperase que la mujer estuviese embarazada.

Por primera vez no sabe qué hacer. Su madre murió en el parto, llevándose a su hermanito, y el trauma sigue ahí que no se atreve a acabar con ella. Incluso impidió tres veces los planes homicidas del marido.

Se supone que es un demonio que sobrevive de la oscuridad y que los humanos son la peor creación. ¿Qué tiene de malo uno menos antes de nacer? Pero ver a esa mujer con la guata hinchada le hace pensar en su madre. No puede hacerlo y sabe que esa excusa no es aceptable. Si el Infierno se entera que ha tenido piedad, será el hazmerreír, su familia perderá respeto y su querido hermano estará decepcionado. ¿Stark querrá seguir con ella?

—Debo cerrar los ojos y…

Se interrumpe al oír un grito. Tanto humano como demonio ven a la mujer sosteniendo su barriga.

Genial. Al bebé se le ocurre venir cuando están en pleno bosque y cuando su padre lo quiere matar.

La mujer no para de quejarse y de pedir a su marido a que la lleve de vuelta a la cabaña. Masaki reconoce esa indiferencia y tranquilidad en el hombre, el iba amatarla ahora. Ella entra en pánico el verlo acercarse amenazante. Iba a empujarla al barranco. De verdad iba a matar a su esposa y a su hijo no nacido (aún) por una más joven.

Ni siquiera ella sabe lo que hizo, no lo pensó y su cuerpo actuó por sí sólo. Lo único que tiene consciente es que sostenía el corazón del marido cubierto de negro, el cadáver se ha desplomado y la preñada grita histérica por no comprender lo que le pasó a su marido (ella no ve a Masaki).

Oh-oh.

¿Qué se debe hacer ahora con una mujer que ha roto fuente y con un muerto?

Sabe que aparecerse sólidamente por arte de magia le causará un infarto, así que usa sus poderes para dejarla inconsciente y para que flote unos centímetros y no tenga que cargarla. Ahora toma forma solida y con la vestimenta de los humanos: shorts azules, zapatillas blancas y una blusa verde.

La cabaña del psicópata matrimonio es bastante sencilla y aún no han terminado de arreglar. La deja reposando en el sofá largo. En sueños sigue sufriendo.

Ha escuchado que en estos años las mujeres humanas tienen a sus hijos con anestesia y abriéndoles el estómago gracias a su tecnología. Sin la necesidad de sacarlos entre las piernas. La mayoría de los ángeles nacen de huevos, pocos llegan naturalmente y los demonios pasa lo mismo, pero en vez de huevos, nacen de una fogata.

Ironía. Está mujer tendrá a su hijo en las manos de un demonio, nacientes de la destrucción y la muerte.

Con la magia consigue calentar el agua que juntó en una olla y consigue varios trapos. Estaba nerviosa, ha tomado clases (por obligación), pero está es la primera vez que participa en un parto real. Nunca creyó que su fastidiosa institutriz haya tenido razón al enseñarle sobre partos.

No da ni dos pasos y se ve obligada a crear un campo de fuerza para protegerse de un ataque no bienvenido. Masaki abre su boca sorprendida de ver una flecha azul que atravesó su campo y queda estancada en este.

Cazador de demonio. O más conocido técnicamente como Quincy.

Mierda.

En la puerta principal se encuentra. Atractivo, de pelo platinado y fríos ojos azules. Usando pantalones de tela y zapatos lustrados color negro y una camisa blanca y bien planchado. Ese conjunto desentona completamente en el campo, pero Masaki no piensa tentar en la suerte en comentarlo con ese arco de Quincy apuntándola. Si su flecha fue capaz de atravesar su campo, es prueba suficiente de ser un cazador bastante fuerte.

Entonces capta que anda acompañado. ¿Otro Quincy? Hoy es su día de mala suerte. Debió pensar en eso cuando se cruzo con un gato blanco está mañana.

Un momento. ¿No es ese Isshin? Momento. ¿Por qué recuerda su nombre?

—¿Tú otra vez? — Apoya una mano en la cadera y lo observa acusadoramente. — ¿Está vez vienes con el cerebro despierto o sigues pensando en arcoíris y stickers de unicornios?

—Bueno, me alegra ver que me recuerdas como yo a ti a pesar que sigo sin saber cómo te llamas.

—¿Por qué un demonio te conoce y sigue caminando? — Pregunta Ryuuken. Se supone que el Cielo le ordena matar demonios fuertes que salen de su control.

Antes de que alguien dijese algo, la mujer se vuelve a quejar. Casi se olvidan de la mujer embarazada inconsciente.

—No te le acerques demonio. — Le amenaza Ryuuken sin bajar la guardia con su arco.

—Quincy, no hay tiempo para rivalidades: está mujer ha roto fuente hace cuarenta minutos.

—¿Y de repente a los demonios les dan por ayudar?

—Puede que diga la verdad sobre su especie, pero no voy a dejar a una mujer embarazada en esta condición… llámalo instinto femenino.

Una mano se posa sobre la de Ryuuken para que baje el arco.

—¿Kurosaki?

—¿Qué sabes sobre partos? — Su pregunta va dirigida a Masaki.

—Me obligaron a aprender. — Dijo sencillamente. No iba a darle una clase de jerarquía de géneros.

—¿De verdad vas a dejar a un demonio tocar a una mujer indefensa y con un bebé en camino?

—No tenemos muchas opciones Ishida porque, que yo recuerde, ninguno de los dos tiene un título de doctor en el bolsillo.

Ryuuken termina aceptando, pero prometiendo que tendría su arma lista para atravesarle el cráneo.