"La Leyenda del Super Saiyajin"

"Pensamiento"

-Hablando-

8.

Gohan volvió a levantarse, desde el día anterior se le había permitido dormir en otro lugar que no fuera una celda, con la misma excusa del rey, no quería que su tesoro se lastimara.

Suspiro y se paro de la cama. Esta habitación en la que se encontraba no era lujosa, lo único que había era una cama y un pequeño baño a un costado. Se colocó un nuevo par de armadura.

Justo en ese momento la puerta se abrió, desde ayer que lo había dejado aquí descubrió que el no podía abrir la puerta, estaba encerrado. En la puerta apareció uno de los guardias quien simplemente le hizo una seña para que saliera.

El pequeño semi-Saiyajin no dijo nada y salió de la habitación. Fue trasladado a una clase de comedor, se veía demasiado lujoso, dudaba que en verdad fuera a comer allí. El soldado lo llevó hasta la cocina, donde fue sentado en una mesa normal en una esquina.

Una mujer, Saiyajin por supuesto, se acercó y le dejó un plato lleno de comida. Le dio una sonrisa tímida y regreso a su puesto en la cocina. Levantó la mirada hacia el soldado esperado una orden.

-Come..- mencionó el soldado, seguía detrás de él esperando a que lo hiciera.

Gohan tragó saliva y miro al plato. La comida se veía muy asquerosa pero no tenía opción, era esto o morirse de hambre. Con un disgusto comenzó a digerir cada parte del plato.

Unos minutos después el plato estaba limpio. Gohan sonrió tímidamente y se puso de pie. El soldado lo volvió a dirigir a otro lugar, a la sala de entrenamiento.

Entro nuevamente al lugar y la puerta se cerró detrás de él. En ese momento volvió a sentir como su energía se liberaba, se transformó y comenzó a entrenar. Pero no se dio cuenta de la persona que lo observaba.

oOo

Vegeta están sorprendido. Jamás creyó que su padre haría eso con el mestizo. Convertirlo en un soldado, esperaba algo por el hecho de que era un Súper Saiyajin, pero esto.

Noto como el niño volvió a transformarse en la leyenda, siendo sorprendente cada vez que lo hacía. Sentía un poco de rabia al saber que no era él quien alcanzaría el poder de un Súper Saiyajin.

Toda su vida le habían dicho que él sería el que lo haría. Alcanzaría ese estado y enorgullecería a su padre y a todo su pueblo. Pero por el hecho de traer a este mestizo ya había orgullo hacia el de parte de su padre.

Comenzó a dudar de esto, no creía que sería tan fácil alcanzar la aceptación. Aunque la verdad su padre nunca lo había visto como su hijo, solo era como un soldado más. Parecía que en realidad no pertenecía a él.

Su ira crecía cada vez que su padre lo veía, y fue aún peor cuando trajo al niño. "Orgullo...claro" pensaba que eso ya lo había perdido desde hace tiempo y jamás regresaria.

Con una sonrisa salió de la habitación de observacion.

oOo

Kakaroto observó el castillo delante de él, pensando en alguna manera de poder entrar sin ser visto y poder salvar a su hijo, no tenía la menor idea de que hacer, sería muy complicado ya que el lugar estaba repleto de guardias.

Había pensado que una vez que salvará a su hijo que haría, tendrían que irse del planeta inmediatamente o si estarían en peligro, nuevamente,

Pero el problema era ese, como saldrían del planeta sin ser vistos. Su vaina estaba en la estación de aterrizaje la cual era resguardada por varios Saiyajin. -Esto si va a ser un problema...-

Lo malo era que no era bueno pensando en planes, siempre que hiban a alguna misión Vegeta se le adelantaba y decía que hacer, era de las primeras veces que tendría que pensar en un propio plan.

Justo cuando su cabeza estaba a punto de estallar de tanto pensar vio a lo lejos como Vegeta se acercaba a él lentamente y con una sonrisa en su cara.

Vegeta camino fuera del castillo, Su mente estaba en como deshacerse del mestizo. Sabía que si el permanecía más tiempo en el planeta su padre ya no lo notaría y solo se centraría en el pequeño Súper Saiyajin.

Tenía que encontrar una manera con la cual logrará sacar al niño del planeta y que esté fuera a derrotar a Freezer. Claro que desde siempre quiso deshacerse de ese tirano. Aunque un mestizo lo hiciera por el, serviría.

Su cabeza daba vueltas y vueltas en busca del plan perfecto. Necesitaba la ayuda de una persona para llevar al niño frente a Freezer y que los dos pelearán. Pero quien estaría dispuesto a dejar todo atrás por eso.

Justo cuando sus esperanzas estaban desapareciendo vio enfrente al inútil de Kakaroto. El podría servir, después de todo el niño era su hijo. Si, era una buena idea. Con una gran sonrisa en su rostro se acercó al Saiyajin de tercera clase.

-Kakaroto- Mencióno con su voz de siempre. Se detuvo delante del Saiyajin. Ambos rivales estaban frente a frente.

-Vegeta- A pesar de que era el príncipe, Kakaroto nunca lo tomo tal cual. Siempre lo veía como un compañero más. Pero aún así obedecía sus órdenes.

-Necesito un favor...- Vegeta comenzó, tenía que decir esto con calma o si no todo se podría arruinar.

-¿Qué quieres?-

-Recuerdas a tu hijo mestizo- Ante esto Kakaroto abrió un poco los ojos, recibiendo una burla de Vegeta. -Quiero sacarlo de este planeta cuanto antes, está interfiriendo en mis planes-

Kakaroto colocó una gran sonrisa en su rostro -Justo lo que yo pensaba,...lo haré pero ¿como lo sacaremos de aquí?-

Vegeta miro a ambos lados, revisando que nadie más estuviera escuchando su plan. -Eso es muy fácil...en la noche regresaras al castillo y te infiltraras por este lugar- Le entregó un papel a Kakaroto -En este papel vienen los detalles de los pasadizos que hay en el castillo y la ubicación de tu cachorro. Elige cual tomaras. Pero recuerda que nadie debe verte o si no todo se arruinara.-

Kakaroto asintió lentamente. Examinó el papel en su mano sin abrirlo, sabía perfectamente que era peligroso revisarlo a plena calle.

-Yo te esperaré en la bahía de salida detrás del castillo- Vegeta sonrió una vez más y comenzó a caminar de regreso al castillo -No lo eches a perder...y por cierto no te preocupes por el collar del niño-

-¿Collar?- Esto tomo desprevenido a Kakaroto "¿A qué se refería con collar?" Decidió dejarlo para más tarde ya que Vegeta había desaparecido en los límites del castillo real.

"Así que está decidido, salvaré a mi hijo y dejaré este planeta" Dio media vuelta y camino de regreso a su hogar, esperando con ansias que llegara la noche.

oOo

Gohan terminó su segundo día bajo el mandato del rey. Las horas de entretenimiento pasaron normalmente, después de que acabaran el guardia había regresado por el.

-Maldicion..- Murmuró. Quería salir de ahí cuanto antes. No soportaba estar bajo órdenes de nadie y que no se le permitiera tener libertad.

Bajo su mirada nuevamente al collar. La maldita cosa volvió a funcionar quitándole toda su energía. Se sentía vacío, su ki le hacia falta para sentirse vivo.

Miro a su alrededor. La habitación estaba igual de callada, como siempre. Afortunadamente ahora tenía una ventana enfrente de él. Podía saber cuánto tiempo llevaba aquí. Pero aparte de eso podría relajarse. En ese momento la noche había caído, las estrellas habían aparecido en el cielo.

A diferencia de la tierra aquí no había ninguna luna. Según rumores que había escuchado, esta aparecia cada cierto tiempo. Sonrió. no tendría que preocuparse por la transformación. (1)

La había vivido antes cuando estaba con Piccolo. No conocía que un Saiyajin lograría transformarse en un simio gigante si veía la luna llena. Ante este pensamiento su cola se envolvió alrededor de él. Se séntia bien. Siempre que se asustaba lo hacía, de esta manera se sentía en paz.

Sus pensamientos fueron cortados por unos pasos. Podía escuchar perfectamente cómo una persona se acercaba a su habitación. "¿Ahora qué?...ellos jamás vienen aquí a estas horas" Se levanto de la cama y con precaución se acercó a la puerta.

Al momento de llegar frente a ella está se abrió. Se quedo muy sorprendido por lo que vio. Un Saiyajin, o más específico, su padre, estaba delante de él. Con una gran sonrisa y un papel extraño en su mano.

-Hola...- Kakaroto hizo un intento por comportarse delante de su hijo. Se sorprendió un poco al verlo. Tenía una armadura Saiyajin con un spandex verde debajo. En su cuello había una especie de collar metálico. Su cabello estaba más desordenado de lo que recordaba y su mirada era decaída. Que le había pasado al chico que conoció hace solo dos días.

-¿Qué quieres?- Gohan se sorprendió por la manera en que su padre se dirigió a él. Sonaba más amable de lo normal. Algo pasaba aquí.

-Tenemos que irnos-

-¿Irnos?...¿A dónde?¿De qué estás hablando?- El pequeño niño colocó una cara confundida, no tenía idea de lo que estaba pasando.

-Lejos de aquí, del planeta. Lamentó que esto te haya pasado. No lo teníamos planeado, nosotros solo queríamos ayuda, no encerrarte en el castillo y dejarte a manos del rey.-

El semi-Saiyajin quedó atónito "¿No era esto lo que querían?...¿qué diablos pasaba aquí?" Si su madre escuchara estos pensamientos sin duda se enfadaría. -Porque confiaría en ti, ya me abandonaste una vez aquí, con eso sé que no puedo confiar en los Saiyajin... ni en mi padre.-

Kakaroto se sobresaltó un poco por las palabras de él niño. Ya no confiaba en nadie de este planeta. Le agradó un poco escuchar que lo llamara padre, pero a qué costo. -No te pido que confíes en mí, solo que vayas conmigo.-

-¡Es exactamente lo mismo!- Gohan casi grito en su cara. De no ser porque él estaba aquí en secreto, lo habría golpeado en la cara.

-¿O es que acaso prefieres quedarte aquí?- El niño medito un poco estas palabras. La verdad no le agradaba estar encerrado en una habitación casi todo el día. Su "padre" le daba la oportunidad de salir de aquí y ser libre nuevamente.

-De acuerdo...Pero no confío en ti-

Kakaroto colocó una sonrisa, agarro la mano de su "hijo" y lo llevo por el pasillo. Tenía que regresar de la misma manera en que entro.

Gohan no soportaba la idea de que lo estuvieran jalando, pero no podía hacer nada, era muy débil por el maldito collar en su cuello. Su padre lo llevo a través de los pasillos del castillo.

Finalmente se detuvieron delante de un muro. "Genial, el final del pasillo,.." No sabía que era lo que ocurriría, pero se sorprendió por lo que su padre hizo.

El Saiyajin mayor recargo su mano en un ladrillo específico provocando que una entrada secreta se abriera para el par de Saiyajin. Entro rápidamente, volteando para revisar que la puerta se cerrará detrás de él.

Dentro era un pasillo de piedra, húmedo y lleno de musgo, el agua se filtraba por las paredes, recreando a la perfección el parecido con un calabozo. El pasillo era bastante largo, parecía que habían caminado por horas, hasta que por fin deslumbraron una luz delante de ellos.

Apresurando un poco más el paso Kakaroto se asomó fuera de la luz. Exactamente como el mapa lo había marcado salieron delante de la bahía de salida que estaba situada detrás del castillo.

Gohan se sorprendió aún más al notar que llegaron a una bahía de aterrizaje. Varias vainas estaban situadas a través del lugar. No había ninguna señal de otro Saiyajin. Su padre lo volvió a llevar a través de la estación.

Admiro todas las vainas que habían en el lugar. Todas estaba cerradas y posicionadas en una especie de base. Más adelante noto una sombra muy grande. Se acercaron lentamente a ella y logró notar lo que era.

Una nave estaba justo delante de ellos. Era blanca y ovalada, igual que las vainas, a excepción de que esta era de un gran tamaño, la puerta estaba abierta, una rampa te llevaba al interior de la nave.

Con confianza Kakaroto se adentró en la nave. Una vez adentro pudo observar que era muy espaciosa. Había un asiento delante de una gran pantalla, donde estaba actualmente Vegeta.

-Así que lo lograste- Vegeta felicito. Se puso de pie y se acercó a los Saiyajin recién llegados. -Esta nave ya tiene un destino establecido...el planeta Namek-

-¿Namek?...porque iríamos a ese planeta- Kakaroto preguntó extrañado.

-Porque...-

-Se escuchan ruidos por acá-

-¿Alquien entro el castillo?...donde estaban los guardias.-

-Lo siento señor, el cambio de turno...-

-Cállate, busquen al intruso y que no escape-

Al escuchar estas voces desconocidas los tres Saiyajin y medio en la nave se sobresaltaron.

-Maldicion. Kakaroto te dije que nadie te viera- Vegeta regaño, se asomó por la compuerta de la nave y observó que los pasos cada vez se acercaban más a la bahia.

-Nadie me vio- Kakaroto renegó.

-Entonces cómo explicas esto-

-No lo sé...-

-No sabes nada-

-No fue mi culpa que nos descubrieran, no habrá sido cierto príncipe...-

-¿Qué dijiste insecto?-

-¡Que fuiste tú!-

-¡¿Cómo te atreves!?-

Ambos Saiyajin estaban a punto de iniciar una pelea. Gohan sonrió un poco al ver esto, sería agradable ver cómo se destruian entre si pero no había tiempo. -SE PUEDEN CALLAR...debemos irnos o nos descubrirán-

Vegeta comprendió casi al instante al mestizo. Sabía que no tenía opción, tendría que irse con ellos en la nave o lo descubrirían. Hizo una mueca de disgusto. Dejó de pelear y pasó a los controles de la nave. Cerró la escotilla y encendió los motores.

-Será mejor que se sostengan-

Presionó un botón y la nave despegó hacia el espacio. Gohan apenas y tuvo tiempo de sostenerse a algo antes de que la nave saliera, pero su padre no tuvo tanta suerte.

Kakaroto termino estrellado contra la pared de la nave por el tirón. Unos segundos después todo se estabilizó y callo con un ruido sordo al suelo. "Debo prestar más atención" se puso de pie.

-Maldicion...Ehh, Vegeta ¿tú también vienes?- Kakaroto preguntó extrañado. Vegeta se quedo mirando la ventana de la nave. Estaba muy enojado y confundido. ¿Qué demonios estaba haciendo allí?. Todos sus planes se habían ido gracias a este problema.

-No tenía elección Kakaroto,...iremos a Namek porque ahí se encuentra Freezer-

-¡Freezer!...porque demonios iríamos ahí, quieres que nos maten-

Vegeta levantó una ceja en señal de desaprobación. Era la primera vez que Kakaroto dudaba de sus órdenes, pero que podía hacer, él ya no era un Saiyajin, traicionó a su raza desde que tuvo a un hijo mestizo. -Nosotros no pelearemos, lo hará el niño -

Gohan escuchó en silencio la platica, hasta que Vegeta lo mencionó, "De todas maneras a eso había venido desde un principio" Se acercó más a los dos Saiyajin. -De acuerdo, pero, podrían quitarme este maldito collar-

-Jaja...parece que ya no eres tan fuerte- Vegeta le dio una mirada siniestra, el niño ya no era en absoluto una amenaza, podría acabar con el fácilmente pero, lo necesitaba. De su armadura tomo una pequeña llave, se acercó al niño y tomo el collar en sus manos.

-Te lo quitare...pero más te vale no intentar nada- Gohan trago saliva al escuchar la advertencia pero asintió. Vegeta quito el collar del niño y lo arrojó a un lado.

En ese momento el pequeño semi-Saiyajin recibió nuevamente su energía, se sentía libre de tenerla de nuevo cada vez que quisiera. Su cola se movió alegremente detrás de él.

Observó su alrededor con calma. Vegeta había regresado delante del monitor para revisar el curso de la nave. Le pareció extraño que el viniera con ellos pero al parecer había sido porque no tenía más opción.

A su lado, su padre se acercó a él, una vez delante se arrodilló a su altura. Lo observó durante unos segundos, como si estuviera buscando algo.

-¿Estás bien?- Por fin dio la palabra, se notaba que estaba preocupado, pero porque, no tenía sentido que de la nada apareciera y ahora se comenzará a preocupar por su hijo.

-Si lo estoy, pero ¿por que lo preguntas?-

Kakaroto no quería aceptarlo, pero no sabía otra manera de decirlo. -Porque me preocupas -

Gohan se quedó con la boca abierta. Su padre se preocupaba y eso que ni lo conocía. Esto le sonaba más como a un juego, pero su mirada decía lo contrario. Cuando por fin se alejó dio un suspiro, se acercó a una ventana y observó el espacio.

-Este va a ser un viaje largo...- Murmuró


¿Qué les pareció? Otra vez me retrasé un poco. Pero aquí está el capítulo que prometí. Lamentó las faltas de ortografía en el capítulo.

Ahora los tres Saiyajin van en curso a Namek, a derrotar a Freezer. ¿Kakaroto está actuando más como un padre? O_o .

Gracias por leer :3