Capítulo Especial
En línea.
Fiona: ¿Segura que no vienes a la fiesta?
Esme: Y tan segura.
Fiona: ¿Que te ha dado?
Esme: Meh, nada en especial, no tengo ganas de salir.
Fiona: ¿En serio? ¡Venga ya!
Fiona: ….
Fiona: Va a ir Fleetway
Esme: ...me empieza a interesar la cosa -w-
Fiona: jajaja, lo sabía. Entonces, ¿puedo contar contigo?
Esme: venga, vale.
Fiona: Perfect, por cierto...Bonita foto la que subiste el otro día, por cierto.
Esme: gracias, ya lo sé, como ya dije, resultó ser un cornudo.
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Última vez hoy a las 2:30
-¡Arriba, Sonic! ¡Dios! ¿Hasta el último día del año vas a estar vagueando? ¡Levanta de una vez!-Gritó la hermana mayor del erizo azul, Sonia. El erizo se revolvió en la cama, provocando que esta se enfadara más.-Si estás buscando enfadarme lo estás consiguiendo...
Y dicho esto, abrió las ventanas de la habitación, dejando entrar el fresco de la calle, y haciendo tiritar al erizo. Por fin, decidió sentarse.
-Que simpática eres hasta el último día del año.-Habló enfadado, mientras se levantaba y cerraba la ventana.-Bien, ya estoy levantado. ¿Qué demonios quieres?
-Quiero que te prepares para salir.-Habló mientras caminaba hacia la puerta.-Tu amigo Tails vino antes, dijo que pasaría a por ti dentro de un rato.
-¿Tails ha venido?-Preguntó mientras pasaba una mano por sus alborotadas espinas.-¿Por qué no lo has dejado entrar?
-Se lo sugerí, pero tenía prisa. Ahora levántate y desayuna.-Fue lo último que dijo antes de cerrar de un portazo.
El erizo resopló y se levantó. Arrastró los pies hacia el armario, donde sacó ropa de invierno y se vistió.
Bajó las escaleras y entró en la cocina, encontrándose con su hermano Manic sentado en la mesa, hablando por el móvil, y con su hermana Sonia, leyendo lo que parecía ser un periódico mojado mientras disfrutaba de una taza de aroma a café.
El erizo azul se sentó en la mesa junto a sus hermanos y empezó a comer de las tostadas que había encima de la mesa, las cuales ya no estaban calientes.
-Bueno...¿qué planes tenéis para hoy?-Preguntó el erizo azul, en un intento de romper el silencio.
-Tengo que trabajar...-Admitió Sonia mientras pasaba la página del periódico.-Pero saldré antes de las doce.
-Yo he quedado con my friends.-Habló Manic, mientras enviaba el último mensaje.
Sonic levantó la mirada para ver a sus dos hermanos.
-A mi...me apetece celebrar el año nuevo con vosotros.-Habló casi susurrando, pero ambos pudieron oírlo y lo miraron confusos.
-¿Te has dado un golpe en la cabeza, hermanis?-Preguntó Sonia con una sonrisa juguetona.-¿Quieres celebrarla con nosotros en vez de con tus amigos?
El erizo desvió la mirada nerviosamente, mientras se rascaba la cabeza, haciendo que sus hermanos rieran.
-Intentaremos estar contigo.-Dijo el erizo verde con una amplia sonrisa.-Traete a Tails, ¿eh?
El erizo azul los miró y sonrió de oreja a oreja.
Lo único que faltaba para esa noche era la eriza rosa...
-¿A dónde vas...?-Preguntó la pegaso turquesa, viendo cómo el erizo negro se dirigía con el casco de su moto hacia la puerta. Él volteó para mirarla.
-Tengo que hacer unas compras.-Dijo con una sonrisa.-No tardaré.
-¿Puedo ir contigo?-Se apresuró a decir con un leve rubor en sus mejillas. El de ojos azules se lo pensó un momento.
-¿No te encuentras mal para salir?-Ella negó con la cabeza.-Entonces, arréglate y nos vamos.-Sonrió.
Ella suspiró aliviada, y se dirigió al cuarto dónde había estado durmiendo las últimas noches.
No entendía por qué, pero temía que si él se alejaba de ella volvería a estar completamente sola...y no quería eso.
"Quiero estar cada vez más y más cerca..." Pensó. Luego agitó la cabeza. "¿En qué demonios estoy pensando?"
-Vamos bebé, por más que busques por aquí no hay nadie a quién molestar.-Protestó Fiona, viendo cómo su erizo verde buscaba desesperadamente alguien a quién golpear.-El Team Idiotas está en el hospital con la abeja, los demás están de fiesta. Lo que tendríamos que estar haciendo nosotros.-Refunfuñó.
El erizo rió entre dientes y sacó un cigarrillo del bolsillo.
-Está bien, está bien. Lo dejaremos para el año que viene.- La zorrita esbozó una amplia sonrisa. El erizo la miró.-Pero quiero que quede claro...
Sonrió de lado, era una sonrisa arrogante y egoísta.
-El año que viene no tendré piedad alguna.
-No me cabe duda.-Rió.
-Hola Shadow, hola María.-Saludó tímidamente la chica planta, acercándose a la pareja. Ambos voltearon.
Shadow se encontraba paseando a la eriza rubia con su silla de ruedas, por la cera.
-Hola Cosmo.-La saludó con una dulce sonrisa la rubia, mientras el erizo negro sólo hizo un gesto con la cabeza.
-¿Esa bufanda es nueva?-Preguntó con curiosidad la verdosa, viendo detenidamente la bufanda de la eriza. Ella se sonrojó levemente, y tocó su bufanda.
-Así es.-Contestó alegremente.-Shadow la escogió para mi...
El erizo negro se ruborizó al recordar su regalo navideño y desvió la mirada.
-No es nada importante.
Ambas rieron ante su comentario.
-¡Hola Shadow, hola María! H-Hola...Cosmo.-El zorro amarillo llegó corriendo, parándose ante ellos, respirando agitado. Cómo si se hubiera marcado un auténtico sprint.-E-Estaba buscándote Cosmo...-Habló con la respiración entrecortada.
-Nosotros nos vamos. ¿Vale, Shady?-Habló la eriza rubia, dándose cuenta de que sobraban. Él sólo asintió, y comenzó a caminar empujando la silla de ruedas, mientras ella se despedía moviendo la mano.
-¿Qué querías, Tails?-Dijo con dulzura la chica planta.
-Quería preguntarte algo.-Habló con un leve rubor.-¿Quieres pasar conmigo el fin de año?
La de ojos azules se sonrojó, pero lejos de negarse, aceptó su petición.
-¿Quieres pasar el fin de año conmigo?-Le preguntó el zorro blanco a su nueva amiga Melody.
-Tengo planes.-Dijo ella hinchando las mejillas.-Además seguro que tienes amigos más cercanos que...
-Me rechazaron.-Mintió con una sonrisa torpe. Ella suspiró.
-Bueno, si no me queda otra...
El zorro sonrió de oreja a oreja.
-¿sabes? Creo que este es el comienzo de una larga y buena amist...
La eriza empujó suavemente al zorro blanco antes de que terminara la frase.
-Ni lo sueñes friki.
El zorro rió, dando unos pasos atrás. Escuchó que alguien tropezaba, y caía. Se volteó.
-¿Hay alguien ahí?-
Escuchó a alguien estornudar.
-Confirmado, hay alguien ahí.-Dijo la eriza, acercándose.
No tuvieron que andar mucho para encontrarse a una eriza verde, sentada en el suelo, con algo de nieve en la cabeza.
-¿Estás bien?-Preguntó Melody, acercándose a ella, ayudándola a levantarse.
-S-Si...estoy bien...-Estornudó.-L...Lo siento, soy un poco torpe...-Habló con una sonrisa inocente. El zorro blanco tomó su mano.
-¿Quieres casarte conmigo?-Dijo mirando directamente a sus ojos. La eriza se puso nerviosa.
-¿Q-Qué?
La eriza azul le dio un empujón al zorro blanco.
-No le prestes atención.-Dijo con una elegante sonrisa.-Soy Melody, y este es Shiro. ¿Cual es tu nombre?
-Me llamo...Akari.-Sonrió dulcemente.
-¿Que haces por aquí tu sola?-Interrogó.
-Esperaba a alguien...-Se sonrojó con sólo recordarlo.-Estará al llegar...
-Nosotros ya nos íbamos. Oh, feliz año nuevo.-Dijo la eriza dándose la vuelta y arrastrando al zorro blanco, el cual se despedía con la mano.
-Eh...Feliz año nuevo...-Dijo mirándolos extrañada.
"Que gentecita tan extraña..." Fue lo único que llegó a pensar, ya que unos brazos la rodearon por la espalda y la abrazaron.
-Feliz año, senos-chan.-Reconoció enseguida la voz de su novio.
-¡No me llames más así!-Protestó, hinchando las mejillas.-F-Feliz año Kaikai.
Era la primera vez que pasaba el último día del año solo, pero no le apetecía nada salir.
De hecho, no había salido desde aquella broma pesada que le jugó aquel gato.
Aún recordaba su traviesa sonrisa, y las palabras que decía: "Sólo quería que admitieras que me quieres".
Idiota.
Aún no estaba preparado para decir públicamente que sentía atracción por los hombres (un hombre en específico.) ¿Por qué tenía que obligarlo a decirlo? "Vaya semana de mierda" era lo único que se le venía a la cabeza.
Apagó la tele en cuanto salieron las noticias. La gente parecía muy feliz, y había muchas parejas, se veía a mucha gente tomada de la mano y sonriendo felizmente...
Que falsedad.
-La gente es una falsa.-Habló por primera vez en horas, mientras miraba su móvil. Lo primero que se encontró fue la imagen que tenía como fondo. Era una donde Michael y él sonreían felizmente.
-Falso, falso, falso...-
Suspiró. Abrió los mensajes. Tenía muchísimos. Pero había uno en particular que le llamaba la atención.
Eran de Mich.
Mich: ¿Estás bien, pequeño?
Mich: ¿Estás enfadado?
Mich: Ey...me tienes preocupado.
Mich: Lo siento, ¿vale?
Mich: ...sé que no soy muy bueno disculpándome...
Mich: Pero te quiero.
Escribiendo...
Mich: Te veo en línea.
Mich: No me dejes en visto...
Exe: No me apetece hablar, y menos por mensajes.
Mich: Ah, estás vivo. Eso es bueno ;)
Mich: Bueno...lamento lo que hice. De verdad. No esperaba llegar taaan lejos. Pensé que no actuarías de ESA forma.
Exe: ¿Qué esperabas?
Mich: La verdad es que no lo sé.
Mich: Oye...
Mich: Permíteme disculparme. ¿Por qué no te asomas?
El erizo hizo una mueca, extrañado. ¿A dónde se tenía que asomar?
Se levantó del sofá, y se acercó a la ventana que tenía más cerca. La abrió y se asomó.
Se encontró con un sonriente gato bajo la ventana.
-¿Qué haces ahí?-Preguntó frunciendo el ceño.
-¿Me dejas entrar?
-¿Para que te hagas el muerto otra vez sólo para reírte de mi con tus amigos? Paso. ¿Dónde está la cámara?-Habló con molestia.
-No seas así hombre...-Sonrió.-Te quiero. Sólo quiero pasar el año nuevo junto a ti...sólo eso.
El erizo azul desvió la mirada, intentando disimular su rubor.
-¿Sólo es para eso? - El gato asintió.-Cómo vuelvas a jugarmela se acabó, ¿entiendes?
Él asintió, con una amplia sonrisa.
Después de todo no pasaron la noche solos...
Se había pasado los días intentando encontrar a la pegaso, pero no había obtenido ningún resultado. Es cómo si hubiera desaparecido del mapa...y eso lo preocupaba. Todo había sido culpa suya, y no podía olvidarse de ella, ni siquiera esa noche.
-¿Que harás esta noche, hermano?-Le preguntó la eriza de cabello castaño, mientras lo abrazaba por la espalda.
-No tengo planes.-Admitió.
-¿Y Aqua?
-Está enferma, y no va a salir.-Mintió el erizo. Aún no le había contado nada a su hermana pequeña, y no quería que se enterase. Probablemente lo odiaría por hacerle eso a su mejor amiga.
-Podemos ir a su casa a cuidar de ella...¿No?-Preguntó, apoyando el mentón en la cabeza de su hermano.
-No, dijo que quiere estar sola.
-Nadie quiere estar solo hoy...
La conversación fue interrumpida por el timbre.
-Ya voy yo.-Se adelantó la eriza, acercándose a la puerta y abriendo. Detrás de la puerta se encontraba el erizo rubio claro, y una gata azulada con mechas verdes.
-¡Holas! Estaba paseando y me encontré con esta gata merodeando por aquí. Se ve que es nueva y se ha perdido, así que la traje aquí.-Explicó el erizo, mientras sonreía.
Astro levantó la mirada para ver a la gata, y enseguida la reconoció.
-¿Arely?-Preguntó algo sorprendido.
-Ah, hola Astro.-Sonrió ella con tranquilidad.
-¿Eh? ¿Os conocéis? ¿De qué me he perdido?-Preguntó el otro erizo, rascándose la cabeza.
-Ya me encargo yo de el resto, vosotros quedaos en casa.-Habló con seriedad, mientras se levantaba y se acercaba a la puerta.
-¿Eeehh? ¡Tenía planes esta noche!
-Sekushi, quédate y cuida de la niña.-Ordenó con autoridad.
-Vale, vale...-Fue lo último que dijo, antes de que Astro y Arely desaparecieran, cerrando de un portazo.
El erizo rubio claro y la castaña se intercambiaron una mirada de complicidad.
-Si tú no dices nada, yo no digo nada.-Sonrió juguetona la eriza.
-Hecho.-
Y dicho esto, ambos salieron de la casa, y cada uno se fue por caminos distintos.
La eriza a casa de Aqua, el erizo hacia la discoteca.
El erizo negro y la pegaso por fin habían terminado de realizar las compras.
-Venga, ya es hora de irse.-Habló el erizo, mientras caminaba hacia la salida.
-Sí...-Contestó la pegaso, mientras lo seguía cargando una bolsa, llena de comida.
Observaron que justo a la salida, había un fotógrafo.
Se miraron extrañados, y siguieron caminando hasta salir de allí. Pero el hombre los paró justo en la puerta.
-¡Eh! ¿A dónde van? ¡Tienen que besarse!
La pelaje de la pegaso se volvió rojo. ¿Besarse? ¿Por qué razón?
El hombre señaló hacia arriba, y vieron que justo en la puerta había un muérdago. El erizo carraspeó incómodo.
-No vamos a besarnos...-Habló finalmente.
-¿Cómo que no? ¡Su novia es muy linda, señor! ¡Seguro que quedaría muy bien en una foto! Vamos , no le hagas el feo.
El erizo miró a la turquesa, buscando su aprobación. Ella estaba mirándolo, con los ojos llenos de brillo, y con las mejillas ruborizadas.
-Creo que no nos queda otra...-Sentenció, mientras soltaba las bolsas a un lado de la calle. La pegaso hizo lo mismo.
-¡Muy, muy bien! ¡Haced que sea romántico! ¿Eh?-Dijo con entusiasmo el fotógrafo, mientras preparaba su cámara.
Ella miró al erizo. Era la primera vez que su corazón latía con tanta rapidez, y también la primera vez que se ponía tan nerviosa. Con el erizo dorado no solía tener estos problemas...
Su pulso temblaba, así que decidió que lo más inteligente era cerrar los ojos hasta que todo pasara. Notó las cálidas manos del erizo en sus hombros, y luego percibió su cálido aliento cada vez más cerca. No podía esperar más, quería acabar cuanto antes, quería acortar las distancias lo antes posible... así que se movió hacia él para acelerar el proceso. Sintió cómo él empezaba a besar gentilmente la comisura de sus labios, y después sintió cómo entreabría los labios y la besaba con dulzura (cosa, que por cierto, la volvió loca.)
Nunca se había sentido de esa manera, nunca había sentido tanto calor, hasta el extremo de querer deshacerse de esa ropa.
Apretó las manos en su pecho, arrugando la camisa de él, pero pareció no importarle. Se dejó llevar por la pasión del momento, y continuó con el beso, hasta que el flash de una cámara los sacó de sus mundos. Se separaron, más rojos que nunca.
Aqua se fijó en que él tenía los labios rojos, lo que le hacía preguntarse cómo habrían quedado los suyos.
Él recobró la compostura, cogiendo las bolsas y acercándose al fotógrafo.
Ella tardó un poco más. Se sentía desorientada, mareada, pero era una sensación...muy dulce. Cogió la bolsa que hasta hace poco cargaba, y vio cómo el erizo negro pagaba al fotógrafo y guardaba la foto.
Luego no pudo evitar pensar que había metido la pata hasta el fondo.
-¿Qué haces por aquí tan sola?-Preguntó el joven profesor, viendo a la alumna más problemática que tenía sentada en la acera, sola.
-Mis amigos son unos maricones.-Contestó ella, con la cabeza agachada, mientras jugaba con un spray sin abrir, pasándolo de una mano a otra.-Me dejaron en el último momento.
Él suspiró. Se rascó la cabeza, pensativo.
-Bueno...la verdad es que no tengo a nadie con quien pasar esta noche.-Admitió.-No me importaría hacerte compañía.
Ella lo miró extrañada.
-¿Estás intentando ligar, viejo?-Preguntó con una sonrisa juguetona, mientras se levantaba.
-No me llamo viejo, ¿sabes?-Sonrió.-Ni tampoco soy tu profesor ahora. Me llamo Kevin.
La gata chasqueó la lengua.
-No estoy tan desesperada...Keviejo.-Rió entre dientes.
-Podrías ser un poco más amable, ¿sabes?-Protestó él, antes de empezar a caminar.-Bueno, tú verás lo que haces. Aunque en mi humilde opinión...no deberías estar sola hoy. Mejor yo que cualquier otra persona extraña y que huela raro, ¿no?
La gata pareció pensárselo unos momentos, para luego resoplar. El erizo sonrió.
-No te arrepentirás, Mao.
Ya estaba cansada de llamar a la puerta. Nadie abría. Según su hermano, estaba en casa, enferma. ¿Tanto lo estaba que no podía abrir? O...simplemente, ¿había salido?
-No está.-Se volteó, para ver a una zorrita rubia tras ella, sonriendo.-¿No lo sabes? Hace tiempo que se fue.
La miró extrañada, ¿qué significaba eso? La rubia comenzó a caminar, y decidió seguirla.
-¿Dónde está, entonces?-Preguntó inocentemente.
-¿No sabes? Hace meses que se fue.-La miró, sonriendo.-Tu hermano es un cornudo.
Ladeó la cabeza. No entendía nada de lo que estaba diciendo. Para empezar, ¿dónde estaba su amiga pegaso? ¿Qué significaba eso de cornudo?, y, por último, ¿Astro le había mentido?
-Ey...deja de seguirme, yo voy para una fiesta, y las pequeñajas no están invitadas.-Habló, sacándola de sus pensamientos.
-Oh...disculpa. Feliz año nuevo.-Sonrió antes de irse por el lado opuesto.
-Feliz año, supongo.-Fue lo último que dijo, antes de ir para la fiesta de año nuevo.
Caminó hacia su casa, hecha un lío. ¿Qué estaría pasando?
Una voz que conocía perfectamente la llamó por detrás.
-¡Ey, Alguien!-La llamó el erizo morado. Ella volteó, e hinchó las mejillas.
-No me llames así...ya te dije como me llamo, señor extraño.
Él rió y se acercó.
-¿Dónde vas?
-A casa.
-Falta muy poco para que lleguen las doce...¿por qué no nos quedamos juntos?
La eriza se lo pensó unos instantes, y luego asintió suavemente.
-No creo que haya problema...
El erizo sonrió, después pareció acordarse de algo, y se ruborizó un poco.
-Por cierto...-Metió una mano en su bolsillo, y sacó una cajita. Se la dio.-Esto es para ti.
La eriza lo miró extrañada mientras cogía la caja. La abrió sin esfuerzo, y vio que en el interior había un muérdago.
-T-Tienes que darle un beso a la persona que tengas cerca.
La eriza se sonrojó completamente y miró al erizo incrédula.
-¿De verdad tengo que hacerlo?-
Él asintió.
Tragó saliva, y se acercó, para darle un beso en la mejilla al erizo morado.
El erizo azul buscaba desesperadamente al zorro amarillo.
-¡Tails! ¡Tails! ¿Dónde estás?-Gritaba, pero nadie respondía.-Joder...Sonia dijo que "volvería más tarde", ¿se olvidó de mi?
Siguió caminando, buscando a su amigo, pero se dio cuenta de que ya no llegaría.
-Mierda...no está...y ya casi son las doce...-Habló para sí mismo, dándose la vuelta para volver a su casa. Pero, en mitad del camino, se encontró con la eriza. Andaba sola, cabizbaja.
-Hola, Amy.-Dijo acercándose.-¿Estás sola?
-Me dejaron en el último momento.-Dijo, sonriendo tristemente. El erizo se mordió el labio.
-Te...¿te apetece ir a mi casa, y celebramos el año nuevo juntos?
La eriza pareció sonrojarse.
-¿Tan repentino? No quiero ser una molestia...
-¡Para nada!-El erizo tomó su mano, y empezó a correr.-¡Pero démonos prisa, que nos dan las campanadas!
Ella rió ante su ocurrencia, y lo siguió corriendo.
Minutos después sonaron las campanas.
Se dispararon los fuegos artificiales.
Había comenzado un nuevo año.
¡Feliz año nuevo!
¡Me apuré un montón para escribir esto! Y es uno de los capítulos más largos que he escrito O.o ¡Muchos personajes ahdfbsjdvfsjahef!
¡Espero les guste! Lo escribí a las prisas ToT
Los quiero! w
Sonic, Amy...(c) SEGA
Astro, Sekushi, Arely...(c) Sonamyfanlove
Aqua...(c) BlueRosePegasus
Esmeralda...(c) SweetSilvy
Exe,Michael...(c) sonicx147
Akari...(c) Terai-Pss
Melody...(c) KarinaTiburnom
Shiro...(c) Joey D'Agostino
Shatsu, Clau...(c) AmyRoseFanGirl (me)
