*Una cabeza de enmarañado cabello oscuro con mechas rubias sale detrás de una puerta llena de telarañas. Hace un fallido intento de sonrisa que termina en una mueca extraña.
Suspira y se prepara para dar una pobre explicación*
Los Mayas predijeron que el 21 de diciembre de 2012 ocurriría un acontecimiento increíble, y pasó… Mede Freaky— para los amigos, Pam— por fin actualizó XDDDD
OK, después de este mal chiste les diré que ya ni siquiera tengo cara para pedir disculpas pero aún así lo haré: ¡DISCULPENME!
Voy a comenzar explicando que durante los últimos meses estuve completamente absorbida en la escuela. El próximo año presento el examen CENEVAL, que aquí en México es muy importante (más para mí que quiero entrar a una buena universidad).
También por otros problemas personales y ciertamente no tenía cabeza para dedicarme a la historia. Hace unas semanas, cuando por fin tuve tiempo libre y me pude despejar, intente retomar el fic pero no supe cómo y la inspiración simplemente no venía a mí. ¿Les ha pasado? Es horrible, lo juro.
Y bueno, eso es todo lo que tengo que decir.
La buena noticia: ¡aquí hay nuevo cap!
Es más o menos largo y pasan cosas bastante importantes, el problema es que ya no estoy muy segura de cómo terminarla. De lo que sí estoy segura es que no va a durar más de dos capítulos más. Esto lo tengo que cortar en algún punto ya que quiero comenzar con un Scorpius/Rose que me está dando vueltas en la cabeza lo antes posible (ellos son mi OTP y morderé a cualquiera que ose criticarlos).
No los entretengo más y mejor nos leemos abajo ñ.ñ
Victims of Love.
It's a game and we are all just victims of love.
— James…
El nombre salió de entre los labios de Rose como si de un quejido dolorido se tratase. La muchacha se puso rápidamente de pie y dio un par de pasos hacia atrás, poniendo las manos frente a su cuerpo en gesto protector. En su rostro se reflejaba una mescla entre enojo, angustia, miedo… y odio.
Odio.
James tragó saliva pesadamente, no sabiendo cómo es que logró que las piernas no le fallasen y se derrumbase ahí mismo. Porque, maldita sea, le había perdido, a Rose. Su hermosa y amada Rose.
Así es, la amaba. James se acababa de dar cuenta de que, por primera vez en toda su vida, estaba enamorado de una chica. Si eso se lo hubiesen dicho algunos meses atrás, él simplemente hubiese largado una carcajada, dicho algo como sigue soñando y luego se hubiese ido a ligar con la primera falda corta que se le cruzase en frente. Pero ahora las cosas eran completamente diferentes, él mismo había cambiado tan enorme y abruptamente que aún le costaba creérselo. Porque Rose, ya sea intencionalmente o no, le había atrapado; le había hecho darse cuenta que el amor existía y que todos sucumbimos a él, y James, obviamente, no fue la excepción.
Había intentado evitarlo. Merlín sabía que había hecho todo lo posible por evitar quedar involucrado con Rose, pero no había funcionado en nada. No pudo controlar el impulso, semanas atrás, de juntar sus labios con los de la pelirroja y comprobar si realmente eran tan suaves como aparentaban ser, lo cual resultó ser verdad. Tampoco pudo reprimir esos deseos locos que le llamaban a hacerla suya una y otra vez, y cuando descubrió que ella se encontraba de la misma forma, decidió mandar esa parte moralista de su interior que le decía que eso estaba completamente mal y dejó aflorar sus instintos más salvajez, sólo para Rose. Pero lo que más se reprochaba era no haber podido evitar que ese pequeño sentimiento de cariño que siempre sintió para con la Weasley creciera y se convirtiera en algo más fuerte y profundo. Amor.
Porque ahora lo sabía, que estaba enamorado de ella, de Rose Weasley, su prima. Eso estaba jodidamente mal, pero a la vez era jodidamente maravilloso.
— Y-yo… quiero hablar contigo— titubeó el chico, y se impresionó bastante, porque James Potter nunca titubea.
La mirada azul de la pelirroja se oscureció mientras mantenía esa postura defensiva.
— Yo no tengo interés de hablar contigo— soltó cortante la chica—. Vete, James.
— Rose, por favor, sólo necesito que me des un minuto para hablar contigo— suplicó James.
— ¡No tengo nada de qué hablar contigo!— exclamó la chica y las lagrimas comenzaron a aparecer en sus ojos, y James sintió que el corazón se le rompía de a poco.
— R-rose, por favor… te lo suplico— la voz del joven salió rota y desesperada. Dio un paso hacia adelante para intentar tocar a Rose pero esta retrocedió en el acto mientras las lagrimas descendían por sus enrojecidas mejillas.
— Sé que no merezco que me escuches, o si quiera una sola mirada tuya— continuó hablando James—. Pero te suplico que lo hagas, Rosie, para que puedas entenderme.
— ¿Entenderte?— soltó la pelirroja con rabia y seguido de una carcajada irónica—. ¿Entender qué, James? ¿Que sólo me usaste para entretenerte? ¿Que te importó una mierda herirme de esta manera siempre y cuando tú estuvieses satisfecho? ¿Que no signifiqué absolutamente nada para ti salvo una…?
— ¡Quiero que entiendas que te amo!— el grito de James hizo que Rose se detuviese en seco.
La chica abrió desmesuradamente los ojos y miró al Potter como si de un espectro se tratase. Este simplemente soltó el aire, que parecía hace mucho llevaba conteniendo, y sonrió de forma sincera.
Cuando comenzó a hablar, en ningún momento dejó de mira a su prima a los ojos.
— Yo te amo, Rose. Jamás creí que sería capaz de enamorarme alguna vez en mi vida, pero pasó y fue de ti… Al principio y yo no sabía qué me estaba sucediendo, jama me había pasado algo así, ¿entiendes? Sólo sabía que tenía la necesidad de estar contigo el mayor tiempo posible, de verte sonreír, de perderme en tus hermosos ojos, de tocarte, abrazarte y besarte todo el tiempo. Me di cuenta de que si no estabas a mi lado simplemente no me sentía completo.
Juro que James hubiese continuado hablando, enumerándole a Rose las muchas razones de por qué ella era tan especial para él, pero entonces la pelirroja comenzó a acercársele con torpeza, demasiado abrumada como para pensar coherentemente; debido a esto, tropezó y casi se da de bruces en el suelo de no ser porque los agiles brazos de James Potter la atraparon a tiempo, envolviéndola en un cálido y protector abrazo del que ella no quería salir nunca.
Rose lloraba. James podía sentir sus múltiples sollozos contra su pecho, a pesar de no verla, y también podía oírla. La acunó con cuidado entre sus brazos, acariciando su cabello con cariño y besándole la coronilla innumerables veces.
Después de un tiempo, ella fue desenterrando su rostro del pecho de él y le miro directo a los ojos. El chico simplemente no se pudo resistir más tiempo y unió sus labios con los de ella en un dulce beso. Era el beso más dulce que alguna vez se hayan dado, estaba lleno de todos esos te amo que nunca se dijeron, lleno de anhelos, de disculpas y de perdones, de promesas de una vida juntos.
Cuando se separaron, chocaron sus frentes. James seguía aprisionando la cintura de Rose con una mano mientras que con la otra acariciaba su rostro como si fuese la cosa más preciada del mundo para él (lo cual era cierto). Rose, con sus manos aferrándose al pecho de James, como si de un salvavidas se tratase.
— Eso ha sido lo más hermoso que alguien me ha dicho jamás— dijo Rose con voz suave y cantarina. Se acercó a James y rozó apenas sus labios con los de él, alejándose inmediatamente con una sonrisa enorme.
— Bueno, si he de ponerme jodidamente cursi será sólo contigo, preciosa. Aunque todo es cien por ciento verdad— respondió juguetonamente él.
— ¿He de sentirme halagada?
— Por supuesto que sí.
— Eres un maldito engreído.
— Pero un maldito engreído que te ama loca y profundamente.
Antes de que Rose pudiese agregar algo, James la haló por la nuca y la besó ferozmente. Ella se separó apenas, tomó el labio inferior del chico entre sus dientes y lo mordió provocativamente para luego susurrar sobre sus labios—: Te amo.
Y se volvieron a besar, desesperada y apasionadamente. Pero sobre todo, se besaron con amor.
Por primera vez, James Potter y Rose Weasley podrían decirse mutuamente que se amaban e iban a estar completamente seguros de que serían correspondidos.
Albus se aflojó el cuello de la camisa por enésima vez en lo que llevaba la noche, no entendía por qué seguía sintiéndolo tan malditamente apretado. Tal vez era que él estaba demasiado nervioso.
Recorrió con la mirada a todos los ahí presentes. Allí se encontraba toda la familia Weasley, incluyendo amigos de la familia como los Longbottom y los Scamander. Sólo faltaban Teddy y Victoire, ya que estos estaban visitando a los abuelos maternos de la última en Francia.
Tampoco se encontraban ni James ni Rose. Su prima había desaparecido a quién sabe dónde durante todo el día y cuando James se ofreció a ir a buscarle, aunque a todos les pareció bastante extraño, le dejaron ir sin más, ahora llevaban ausentes un par de horas. Albus, al igual que toda la familia, imaginaba que se encontraban en algún lugar en medio de una enorme discusión en la que convenía no acercarse demasiado, ya se llevarían el regaño correspondiente de parte de sus madres y la abuela cuando regresasen… y valla que sería grande.
El chico dirigió sus ojos verdes hacia donde se encontraba sentado Scorpius Malfoy, charlando animadamente con Hugo y Lily. El primero le escuchaba lo más atentamente que podía, considerando que estaba muy ocupado metiéndose cantidades descomunales de comida a la boca que ni siquiera había terminado de vaciar. Lily, por su parte, comía con mucha más calma y tenía puesta toda su atención en el rubio, aunque de vez en cuando parecía distraerse un poco debido a Lorcan Scamander, quien se encontraba sentado a su lado y solía mandarle unas cuantas miradas significativas.
Albus se dijo que ya después hablaría con ese chiquillo y trataría de espantarle. Ser el hermano mayor de una jovencita tan bonita como Lily era difícil, eso James y él lo sabían muy bien.
Volvió a centrar su atención en Scorpius y se fijó en cada uno de las cosas que hacía este. La manera en que sonreía tan amable y alegremente y en cómo esa sonrisa parecía reflejares en el brillo de sus ojos grises, en sus ademanes elegantes y seguros. En cada uno de esos pequeños detalles que habían hechizado sin remedio a Albus, que le habían enamorado.
De un momento para otro, Albus se encontró a sí mismo puesto de pie, llamando la atención de todos los allí precedentes, incluyendo a la de Scorpius. El rubio le miro significativamente y el azabache le devolvió la mirada, una mirada llena de determinación que hizo aflorar una sonrisa en el rostro de Scorpius de forma inconsciente.
— Familia— profirió el chico con voz increíblemente calma—. Yo… yo tengo q-que decirles algo…— a medida que avanzaba, esa calma se iba quebrando y eso se lo reprochó mentalmente.
— Dinos qué es, querido— le dijo su abuela con voz dulce.
— Estoy saliendo con alguien…— soltó de pronto. Todo sería mil veces más fáciles si las cosas se zanjaban de forma rápida.
— ¡Oh, eso es maravilloso, cariño!— exclamó su madre con emoción y dando pequeños aplausos.
— Queremos saber quién es la afortunada— agregó tío Charlie con una sonrisa afable.
El chico no respondió. En cambio, manda una mirada significativa a Scorpius, quien parece comprenderle ya que de inmediato se pone de pie y, desde el otro lado de la meza, estira la mano. Albus la toma sin pensárselo dos veces.
— Es Scorpius.
Pasaron muchas cosas después de que el chico dijese esas simples dos palabras. Hubo muchas reacciones que no valen la pena mencionar, pero a él sólo le importaban dos: la de su padre y la de su madre.
Su madre le miraba con una mescla de preocupación e incredulidad. En el rostro de su padre solamente había seriedad. Pero había algo en común en los ojos de ambos: decepción.
Albus sintió que el mundo se le venía encima.
Harry Potter se levantó lentamente de su silla e hizo que su esposa hiciera lo mismo.
— Albus, vamos a hablar a la cocina— dijo secamente.
El muchacho lo dudó por un momento pero luego sintió un apretón cálido en su mano. Levantó la vista hacía Scorpius, quien seguía sosteniendo su mano; este le sonrió un poco, transmitiéndole seguridad, y el de ojos verdes agradeció el gesto devolviendo el apretón.
Con paso lento pero decidido el chico siguió a sus padres a la cocina. Los tres Potter entraron al lugar. Harry les pidió que se sentaran y así lo hicieron, Albus dando la espalda a un gran ventanal que daba al jardín trasero y sus padres frente a él. El joven esperó a que sus progenitores le dijeran lo que tuvieran que decirle acerca de su relación con el Malfoy, pero eso nunca pasó. En su lugar hubo un grito súbito por parte de su madre y la rápida acción de su padre de ponerse de pie como si quisiese golpear algo (o a alguien).
Albus se apresuro a levantarse de su asiento al ver que su madre, como si estuviese en presencia del mismísimo Voldemort, casi caía de su silla. Logró cogerla a tiempo por la cintura y entonces dirigió su vista a lo que los mayores parecían ver con tanto horror.
Allí, detrás de la ventana, junto a aquel gran árbol que tenía más años que él, se encantaban dos figuras, una pelirroja y otra de cabello negro. Las dos figuras se estaban abrazando a tal grado que uno no podría decir dónde iniciaba una y terminaba la otra. Pero lo que más llamaba la atención de aquella escena era que ese par de figuras se estaban besando, de la manera más apasionada y cariñosa que el Slytherin jamás hubiese visto.
Esas llamadas "figuras" eran James y Rose.
James y Rose eran primos.
Joder, aquello estaba mal…
Muchas emociones pasaron por la mente de Albus en ese momento; entre las que se destacaban la confusión, incredulidad y— no lo negaría— asco. Y entre todo aquel mar de sentimientos, se encontraba también el alivio, porque sabía que después de que este gran secreto entre su hermano y su prima fuese revelado, toda su familia se olvidaría de lo suyo con Scorpius Malfoy.
De verdad espero que la cosa no me quedara muy forzada pero tenían que ser descubiertos de algún modo XDDD
En el próximo cap se explicará mejor cómo se tomó la familia la noticia de Albus, habrá Lorcan/Lily *-* y sabrán lo que pasó con James y Rose.
A todas esas personas que me mandaron review pero no se los he contestado: perdón. Sepan que los he leído todos y se los agradezco de todo corazón. Los voy a contestar todos, eso seguro jeje.
De todos modos miles de besos, abrazos y agradecimientos a todo aquel que se toma el tiempo de dejarme un comentario. Lo aprecio muchísimo.
También gracias a aquellos que sólo me agregan a favs y alerts o que simplemente me leen. Espero que se animen a darme su opinión ñ.ñ
No creo que vaya a poder actualizar para antes de Navidad— Año Nuevo creo que sí—, así que de una vez les deseo de todo corazón una muy feliz Navidad rodeados de sus seres queridos, con mucho amor, risas y comida deliciosa (que es de mis partes favoritas de estas fechas XP).
LOS QUIERO.
Y bueno, como ya me puse sentimental, me despido.
Besos y nos leemos ñ.ñ
Atte,
Pam.
