Ok, creo que ya estoy grandecita como para andarme yendo por las ramas… perdón, sé que no lo merezco, pero aún así lo pido. Les seré sincera, mi imperdonable retraso no tiene una justificación decente. No tuvo nada que ver con la escuela (que si les digo la verdad no ha estado tan terrible últimamente… tampoco bien, pero no terrible), ni con mi no-tan-genial vida social.

Simplemente la inspiración— esa bitch— decidió no aparecerse— otra forma de decir que soy vaga XD—.

Todo inició cuando, justo después de subir el último cap, una amiga me recomendó un libro: Forbidden. Este trata de un par de hermanos, con tres hermanitos más pequeños, quienes viven bajo el abandono de su padre y la negligencia de su madre; por lo que ellos son quienes se encargan de cuidar de sus hermanos y ocultarles la realidad a las autoridades. Todo hasta allí es muy triste, y a eso agréguenle el hecho de que son hermano y hermana se terminan enamorando.

Sobra decir que el libro fue un dramón XD. Pero me propuse a terminarlo porque amaba al personaje de Lochan, me encantaba Kit, aunque Maya me caía mal. También porque estaba en inglés y me he propuesto a leer más libros en inglés para mejorar en el idioma.

El punto es que lo leí y ahora me arrepiento. Y no, no lo recomiendo.

Ya después de terminarlo me traumé bastante— yo tengo hermanos, y pensar en ellos de esa manera me provoca ganas de vomitar—. Cada vez que intentaba escribir de James y Rose me acordaba del libro y simplemente no podía, aun me cuesta trabajo. Creo que tendré que ponerme a leer muchos fics de esta pareja para recordar por qué me gusta tanto.

Lo que pasó después fue que estaba por ahí, ojeando por los fics de otros fandoms y me topé con esta historia. Joder, el mejor fic que he leído de ese fandom, y me recordó por qué me gustaba tanto ese personaje. ¿El problema? La autora no ha actualizado en tres putos años, ¡TRES! Y eso me hizo acordar de este fic y me dije que esto no podía seguir así.

Y bueno, eso…

Por cierto, ayer POR FIN contesté a los reviews que me mandaron, y a continuación voy a responder a los que no puedo contestar por PM:

Alice: Gracias por comentar, linda, y me disculpo por el retraso. Pero aquí está el capítulo ñ.ñ

Juani: Gracias por comentar

Guest: Lamento dejarte así XP Gracias por comentar

Guest (2): Gracias por comentar ñ.ñ

Roseeee lol: Crusio no, ¡por favor! Jaja gracias por comentar, linda.

Si me faltó alguien, o si a alguien le mandé doble agradecimiento— puede pasar—, me disculpo y les pido que me lo hagan saber.

Les agradezco de todo corazón sus comentarios, lo digo de verdad.

Bueno, ya me extendí demasiado. A veces creo que me alargo mucho con las notas de autor, y probablemente nadie las lee…

Disclaimer: todo lo reconocible pertenece a J. K Rowling.

Disfruten el cap y nos leemos abajo.


Victims of Love.

Now you've back trackked
You're running away cause it just happened again and you dont want it to end
Trying your best to not let yourself go cold, so cold.

Lily Potter se encontraba recargada sobre un fregadero en medio de una desordenada y sucia cocina, mientras tallaba concienzudamente un pequeño plato de porcelana, intentando quitar todo rastro de suciedad en él.

Muchos de sus conocidos solían decirle a la pelirroja que era una especie de maniática por la limpieza, porque sus cosas siempre estaban impecables y en su lugar, y porque de vez en cuando le daban uno de esos ataques compulsivos de ponerse a limpiar y arreglar todo lo que se cruzase por su camino hasta dejarlo completamente inmaculado.

Justo como ahora.

En cuanto Lily puso un pie dentro de la casa de sus tíos Ron y Hermione lo primero con lo que se toparon sus ojos fue con un desorden lamentable. Eso le desconcertó bastante, es decir, allí vivía Hermione Weasley, quien podía llegar a ser igual o aún peor de perfeccionista que Lily. Pero entonces la chica posó su mirada en la castaña mujer, y al notar las enormes marcas oscuras de preocupación que se formaban alrededor de sus ojos y que de vez en cuando estos se humedecían con lagrimas que parecían ser retenidas durante el día para después poder correr libremente durante la noche, simplemente se dio cuenta de que en ese momento lo que menos le importaba a su tía era el estado en que se encontrase su casa.

Lo menos que pudo hacer fue ofrecerse voluntaria para limpiar un poco.

Y no era simplemente el hecho de ayudar a la tía Hermione. Realmente a Lily le hacía bien limpiar, fregar y ordenar tan compulsivamente como lo estaba haciendo en este momento, porque eso le ayudaba a olvidar toda esa mierda que le ha estado atormentando durante los últimos días.

Olvidar el grito desgarrador que había soltado su madre y cómo eso le hizo precipitarse inmediatamente a la cocina de forma tan acelerada que hubiese caído al suelo de no ser porque los brazos de Lorcan se lo impidieron en el último minuto. Olvidar ver a su familia, observando con horror hacia la ventana que daba al jardín trasero, a ese gran árbol. Olvidar la estúpida decisión que tomó de mirar hacia allí ella también. Olvidar cómo se dejó caer al suelo— y fue de nuevo atrapada por Lorcan antes de impactar contra este— cuando descubrió que era lo que tenía a sus padres y a uno de sus hermanos tan alterados.

James… Rose… besándose.

El sollozo que escapó de la boca de tía Hermione; la abuela desmayándose en brazos de tío Charlie; Fred negando repetidas veces con la cabeza con sus oscuros ojos bien abiertos; los susurros constantes que soltaba Hugo en algo que sonaba como no puede ser, no puede ser que yo tuviese razón. Esas fueron algunas de las reacciones que la aturdida mente de Lily pudo captar, aunque se encontraba demasiado abrumada como para hacer otra cosa que no fuese apoyarse contra el pecho de Lorcan, encontrando reconfortante la calidez de los brazos de este alrededor de ella.

Aunque en definitiva, y no importaba cuántos trastos fregase, nunca podría olvidar la reacción de su tío Ron. Cómo irrumpió en la habitación, y al ver la escena que protagonizaban su hija y su sobrino a la lejanía, salió de la misma manera violenta que cómo había entrado— puede que un poco más—, en busca de la manera más rápida de llegar al patio trasero. El padre de Lily le siguió de inmediato, eso no era para nada una buena señal.

En menos de un segundo, ambos hombres se encontraban enfrentando a los adolecentes, a los cuales el color les había abandonado en cuanto les vieron acercarse. Lily no supo muy bien qué fue lo que se dijeron, pero seguro las palabras de tío Ron fueron muy duras, ya que Rose lloraba desconsoladamente protegida detrás del cuerpo de James.

Su hermano dijo unas cuantas palabras que fueron inaudibles para Lily, después, con una mirada de increíble determinación, tomó la mano de Rose entre la suya y giró sobre sí mismo.

Como si nunca hubiesen estado allí, James Potter y Rose Weasley desaparecieron.

Más de una semana había pasado desde que aquello había ocurrido y ni Lily ni ningún otro miembro de la familia tenían noticias de ellos desde entonces. La menor de los Potter aun recuerda cómo fue que la familia pasó Año Nuevo; lleno de silencios y tenciones, de tristezas y preocupaciones.

Ya faltaban pocos días para regresar a clases y sinceramente la chica dudaba que su hermano y su prima fuesen a regresar para entonces.

— ¿Planeas seguir fregando ese plato durante el resto de tu vida, pelirroja?— una voz profunda y ronca la sacó abruptamente de sus pensamientos. Lorcan Scamander se encontraba recargado descuidadamente sobre el marco de la puerta, con una sonrisa burlona en el rostro, pero que de alguna manera lograba reconfortar a Lily de una forma que no lograba comprender.

En otras circunstancias, la chica le hubiese respondido al rubio con algún comentario sarcástico y lleno de saña, o en todo caso, con un insulto. Pero con todo lo que estaba pasando en ese momento y todo lo que había estado ocurriendo entre ellos durante los últimos días, lo mejor que pudo salir de ella fue una sonrisa triste antes de preguntarle qué hacía allí.

— Albus me mandó a buscarte, no sin antes advertirme que no se me ocurriese hacer algo indebido mientras estuviese contigo. Pero qué cabrón.

La pelirroja no pudo contener la risa que salió de entre sus labios ante las palabras de Lorcan. ¿Cómo se las arreglaba ese chico para siempre poder hacerle sentir mejor?

— Entonces creo que será mejor que le hagas caso, ¿no?— dijo Lily juguetonamente y ya un poco de mejor humor.

— Pues francamente hoy estas tan guapa, Lily, que me lo pones difícil.

Lorcan se enderezó y comenzó a acercarse a Lily, pero ella retrocedió en el último segundo.

Y es que la muchacha sentía que en ese momento no estaba bien intentar algo con Lorcan, por mucho que quisiese. Su vida se estaba volviendo demasiado caótica para si quiera intentarlo.

En primer lugar con todo el caos que se había formado en la familia por la huida de James y Rose y su recién descubierta relación amorosa— sin mencionar prohibida—. Y no podía olvidar la también recién descubierta relación de su hermano Albus con Scorpius Malfoy; eso también había tomado de sorpresa a todos. Aunque a Lily, personalmente, no le interesaba mucho de quién estuviese enamorado su hermano, siempre y cuando esa persona le hiciese feliz, y sabía que Scorpius jamás podría lastimar a Albus.

No todos los Weasley se habían tomado la noticia de la mejor manera, pero a Albus sólo le interesaba la opinión de sus padres, quienes le apoyaban completamente. Claro, estaban un poco molestos, pero sólo por el hecho de que el joven no hubiese confiado lo suficiente en ellos como para contarles la verdad desde un principio, y preocupados, ya que sabían algunas de las dificultades y prejuicios con las que su hijo tendría que lidiar en el futuro. Pero ante todo eran los padres de Albus y por tanto le apoyarían incondicionalmente en todo momento.

Lily encontraba la situación un tanto irónica. Es decir, ella y algunos otros de sus familiares siempre habían creído que el Malfoy acabaría involucrado con algún miembro de la familia… pero no precisamente con Albus.

Lily levantó medianamente la mirada y se sintió encoger debajo de los penetrantes ojos de Lorcan Scamander.

Joder, ¿en qué momento se había vuelto tan increíblemente atractivo? Es decir, Lorcan siempre había sido guapo, pero en ese momento le parecía uno de los jóvenes más apuestos que había visto nunca.

Su cabello, largo y rubio, caía desordenado por su cabeza hasta casi tocarle los hombros, aunque no lograba por completo taparle las orejas, que sobresalían traviesas entre este y le hacía parecerse vagamente a un elfo. Luego sus ojos, de ese azul profundo y oscuro, como el mar, y que ni siquiera esos cuantos mechones dorados que caían desordenadamente sobre estos lograban ocultar ese brillo y esa intensidad que les caracterizaba.

Pero lo que a Lily más le gustaba a de Lorcan era su sonrisa, siempre presente, alegre y juguetona, como riéndose descaradamente de la vida misma. Uno no podía evitar reír cuando veías esa sonrisa, y te preguntabas de qué era de lo que se estaba riendo, pero Lily ya le conocía lo suficientemente bien como para saber que era de todo lo que le rodeaba.

Ya no podía seguir negando lo mucho que Lorcan le gustaba, aunque ni siquiera estuviese muy segura de en qué momento comenzó a hacerlo— tal vez esa tarde, mientras estaban sentados juntos en el jardín trasero de los Scamander, mirando el hermoso paisaje que se extendía frente a ellos—. Pero estaba asustada, porque no se trataba de cualquier chico: era Lorcan Scamander. Lorcan, a quien conocía desde pequeña y con quien pasaba horas enteras jugando junto con Hugo y Lysander a los dragones; el mismo que en su primer año en Hogwarts le había roto la nariz a Johnny Thompson cuando vio como empujaba deliberadamente a Lily cuando esta salía de clase de encantamientos— algo que ni Hugo había hecho—. Él siempre había estado allí para ella, aunque no siempre congeniasen en todo y soliesen molestarse en cada ocasión que se les presentaba, él seguía allí.

Y darse cuenta, de repente, de que le quería más que como a un amigo le confundía demasiado.

La palma de una mano, grande y cálida, se posó sobre la mejilla de la joven con delicadeza mientras con dedos largos apartaba mechones rojizos tras la oreja de esta.

Lily soltó un suspiro.

Había salido con unos cuantos chicos a lo largo de su juventud y ninguno había logrado despertar en ella la mitad de las cosas que Lorcan, con un simple rose, había logrado hacer. Eso también le asustaba.

Lily sabía que el rubio no se parecía ni mínimamente a los otros chicos con los que había salido. Él no era considerado ni caballeroso, mucho menos responsable. Era Lorcan: burlón, descarado y hasta cierto punto frio. Slytherin en toda la regla. No como Lysander, quien era tan Hufflepuff. O Hugo y ella, tan Gryffindors.

Lorcan no iba a ser romántico ni detallista con ella. No iba a sorprenderla con flores ni iba a ir por allí pregonando que tenía la novia más bella del mundo. Aunque Lily sí podía estar segura de una cosa: siempre iba a ser sincero con ella, a un punto que tal vez le lastimase, pero estaba bien. Esa cualidad siempre le había gustado de él. Lorcan era sincero, muy directo, tanto que incluso te descolocaba.

Justo como en ese momento…

— Lily, me gustas— sus palabras salieron tan naturales, tan sinceras. Lily se removió entre los brazos de él, no sabía en qué momento el chico se las había apañado para rodearle la cintura con una de sus manos, mientras la otra aún estaba enredada entre sus rojos cabellos.

— Lorcan, yo…

— No digas nada. Escucha— le interrumpió acercándose más a ella, haciéndole estremecer aún más—. Lily, me gustas. Te quiero. Lo digo en serio. Y sé que no soy el tipo de chico con quien sueles salir. No soy un como Gloss, y tampoco deseo serlo— con cada palabra que soltaba el muchacho, su aliento chocaba contra el rostro de la pelirroja; lo que le estaba volviendo loca—. También sé que hemos sido amigos desde siempre, pero te ya no puedo aceptar que seamos sólo eso. No soy como ninguno de esos chicos, pero te quiero, Lily. De verdad te quiero.

La chica estuvo a punto de echarse a llorar en ese mismo instante. No fueron más que unas simples palabras, pero hace mucho que no se sentía así de especial.

Tomó una gran bocanada de aire antes de hablar:

— No, Lorcan, tú no eres como ninguno de esos chicos— se aseguro de mirar al chico directo a los ojos—. Eres mucho mejor.

Y lo besó, y ese beso le supo a gloria. Porque lo había estado deseando desde aquella tarde en casa de los Scamander, y Merlín sabía cuánto.

Lorcan recibió el beso gustoso, estrechándole entre sus brazos con desespero y sonrió mientras se besaban, de forma satisfecha; algo típico de él. Lily también sonrió, feliz y plena, y se dedicó a disfrutar de los labios de Lorcan moviéndose sobre los suyos, cálidos, húmedos e incitantes.

Y sintió que volaba…

— Aleja tus sucias manos de mi hermana, Scamander.

Pero la voz de Albus le hizo caer rápida y abruptamente a la realidad.

Lorcan se alejó de ella sólo un poco y le dedicó una sonrisa socarrona a Albus, como retándole.

Lily soltó un bufido. ¿No llevaba ni cinco minutos con Lorcan y las cosas empezaban así?

Luego sonrió, sintiendo las manos del rubio ceñirse a su cintura, lo que sólo aumentaba la ira de su hermano.

Era Lorcan, al fin y al cabo, las cosas no podrían ser de otra forma.

Justo por eso era perfecto.


Pues eso fue todo.

Sé que querían que apareciesen James y Rose, escribí un capítulo en el que aparecían ellos en todo momento, pero lo odié, lo borré y escribí este en su lugar XDDDD

¡Viva Lorcan/Lily!

Pero en el próximo cap aparecen ellos, no se preocupen.

Hablando de Lorcan y Lily: voy a subir un long-fic de ellos. Estoy muy emocionada con la idea y tal vez me anime a subir el prologo muy pronto. ¿Qué? ¿Se animan a leelo?

Me despido. Haré todo lo posible por actualizar pronto posible. Les aseguro que no tardaré tres años— lo sé, sólo lo empeoro—.

No pido reviews porque sé que no me los merezco (porfaaaaa, porfaaaaa, porfaaaaaaaaaaaa)

Me despido.

Besos,

Pam.