"―recuerdos o frases importantes―"

"pensamientos"

―diálogos ―.

―Diálogos externos ―.

Énfasis en algo ―.


― ¡No huyas, Hyuga! ―.

― ¡L-Lo siento! ―.

Hay momentos en la vida que sin darnos cuenta nos encontramos en situaciones un tanto inusuales y es ahí donde nos preguntamos… ¿Cómo fue que terminamos en esa situación?

Capítulo 2

La suerte no siempre esta de nuestro lado

El sol iluminaba en lo alto, las aves cantaban y la suave brisa acariciaba los arboles, la población estudiantil solo aumentaba a medida que pasaba el tiempo llenando poco a poco la preparatoria Konoha Gakuen Den indicando el inicio de un nuevo día… Sus pasos eran calmados y hasta firmes meciendo así sus rubios cabellos.

"―Escuche que una vez derroto a una banda entera de maleantes con un solo brazo―."

Los murmullos entre los pasillos de los salones eran completamente normales, como cualquier otro día…

"―yo escuche que el formaba parte de una organización criminal y que es prácticamente su líder ―."

Claro que desde cierto "incidente" parecían enfocarse más hacia una sola persona…

"―Eh, pues yo escuche que fue suspendido un mes entero por haber golpeado a un grupo de estudiantes de tercer año -.

¡¿enserio?! ―.

¡Que miedo! ―.

Lo mejor será alejarnos de él ―."

― ¡Oigan! ¿Acaso están hablando de mí? ―pronuncio una fría voz detrás de aquel grupo de jóvenes.

― ¡Eh! ¡Na-Namikaze! ―exclamaron con sorpresa y miedo a la vez.

― ¡Si lo hacen, que sea de frente! ―bramo.

― ¡L-Lo sentimos! ―gritaron antes de salir corriendo.

―Tsk. Bola de cobardes ―musito antes de reanudar su paso, no sin antes percatarse de las miradas a su alrededor― ¿y a ustedes que, se les perdió algo? ―.

En menos de un segundo los pasillos empezaban a despejarse ante la fría mirada de aquellos orbes azulados, la cual se mantuvo aun cuando reanudo su camino por el pasillo.

Su vista se hallaba fija en el horizonte, su mano apoyada en la mesa del escritorio sirviendo como sostén a su rostro… "Otro día más"… Era lo que se repetía en su mente, otro día en que tendría que verlo desde la distancia, otro día más en que el dolor oprimiría su corazón, pero estaba bien ¿no? Lo merecía… Fue ella la que aun conociendo los sentimientos de aquel rubio de ojos azules decidió declarársele… sabia la respuesta de antemano, sabia que lo único que lograría era salir lastimada… ¿y que gano? Nada… sin lugar a dudas había perdió su amistad y su corazón estaba roto…

Pero debía continuar ¿no es así? Levantarse y seguir adelante… no rendirse a la vida… porque eso es lo que él le había enseñado… llorar no arreglaría nada, tampoco lamentarse… sin embargo… Dolía… y mucho.

Él era la luz que la había sacado de las sombras en el pasado pero ahora parecía tan lejana o quizás siempre lo estuvo… solo que ahora parecía que la oscuridad la envolvía más y más… ¿Qué hacer? ¿Levantarse o dejarse arrastrar por las sombras? No lo sabía… Estaba perdida, triste… y sola…

― ¡Hi-na-ta! ―escucho una armoniosa voz que la saco de sus pensamientos.

―Eh… ―musito― Tenten-san ―nombro a la joven castaña que le había llamado, recibiendo una alegre sonrisa a modo de respuesta― ah… ―titubeo.

―Te preguntaras ¿Por qué estoy aquí, cierto? ―cuestiono al tomar el asiento vacío detrás de la joven de cabello azulado.

―Um… ―asintió débilmente al girarse levemente hacia ella.

―Pues, veras… ―divago un momento― Es que últimamente has estado muy extraña ―comento al verla detenidamente― Pareces triste y distante ¿te encuentras bien? ―cuestiono con preocupación.

―Eh… S-Si, estoy bien ―respondió un tanto nerviosa― Es solo que últimamente me he sentido un poco cansada, eso es todo ―se apresuró a explicar con una fingida sonrisa que por la reacción de Tenten no le había convencido del todo.

―Hinata ―elevo ligeramente la voz, asustándola un poco― ha… ―suspiró― Esta bien, si no quieres decírmelo ahora esta bien, sé que tu y yo no somos exactamente amigas cercanas aun así… sabes que estaré ahí para lo que necesites ―le sonrió con dulzura y comprensión.

Tenten a su punto de vista siempre había sido una persona madura, alegre, entusiasta y responsable, alguien con quien siempre podías contar en cualquier momento, además de hermosa con su largo cabello castaño a pesar de que siempre tendía a sujetarlos en un par de moños sobre su cabeza, con una piel de un tono moreno claro y unos ojos color chocolate pero tan llenos de vida y esa sonrisa que siempre adornaba su rostro… Era un año mayor que ella e iba en el mismo salón que su primo Hyuga Neji de hecho fue por él que llego a conocerla, ambos eran muy buenos amigos junto con otro chico llamado Rock Lee que siempre parecía estar lleno de energía y buscaba cualquier excusa para competir contra su primo, aunque claro este siempre se negaba.

Pero podría describir su relación con Tenten no solo como amistad, si no también como hermandad, para ella Tenten siempre había sido una hermana mayor, comprensiva que la animaba a dar lo mejor de si y eso le hacia feliz.

―Muchas gracias, Tenten-san ―agradeció con tranquilidad― Pero te equivocas ―dijo desconcertando a la castaña― Para mi… Tenten-san es una amiga muy preciada… sé que puedo confiar en ti ciegamente ―después de ese mes en el que había estado tan ensimismada pudo sonreír alegremente, cosa que no paso desapercibida por su amiga― yo… ―titubeo con su timidez habitual sujetando el borde de su falda escolar― prometo que cuando este lista para hablar… serás la primera con la que lo hare ―hablo con un poco mas de valor.

― ¡Um! ―asintió Tenten con una gran sonrisa― Y yo con gusto estaré ahí para ti ―prometió sin dejar de sonreír.

Ambas quedaron en silencio, transmitiéndose confianza entre sus miradas y amistad en sus sonrisas… Hasta que un carraspeo exasperado se dejo escuchar devolviéndolas a la realidad al momento en que giraron sus rostros para encontrarse con una mirada azulada que las miraba con intensidad generando cierta incomodidad en el ambiente.

―" ¡Rayos! Olvide que este era su asiento" ―pensaba una incomoda Tenten― A-Ano… Yo―.

―Estas en mi lugar, quítate ―interrumpió con frialdad aquel joven de rubios cabellos, ojos azules y tres curiosas marcas en cada mejilla en forma de bigotes.

― ¡A-Ah, si! ―se apresuró a levantarse un tanto aturdida pero a la vez molesta― "¡Uh ¿y este sujeto por que tiene que ser siempre tan tosco?!" ―se cuestionaba irritada al ver la mirada fría que le dirigía antes de tomar asiento y pasar de ambas chicas.

―Uh… ―era lo único que lograba musitar Hinata ante su incomodidad al ver la mirada irritada de Tenten y la fría de aquel rubio, aunque por lo visto su mirada en él tardo un poco mas de lo esperado ya que pronto él le dirigió una mirada irritada.

― ¿Acaso tengo algo en la cara o que? ―cuestiono irritado el rubio al sentir la mirada de Hinata.

― ¡Eh, yo-! ―.

― ¡Oye, Namikaze, no te atrevas a hablarle así a Hinata! ―Protesto rápidamente Tenten al golpear la mesa del rubio.

―Entonces dile a tu amiguita que es de mala educación ver directamente la cara de otra persona si no las conoce ―respondió rápidamente el rubio, irritando mas a la castaña.

―Serás…―.

― ¡T-Tenten-san! ―se apresuró Hinata a tomar el brazo de la castaña― por favor, tranquilízate ―le pidió― tiene razón, fue mi culpa ―argumento nerviosa― Le pido disculpas Namikaze-san, no fue mi intención ―dijo tímidamente antes de hacer una leve reverencia.

―Pero, Hinata ―Intento protestar Tenten, mas se vio interrumpida por el sonido de la campana que indicaba el inicio de las clases.

―Oye tú ―hablo el rubio llamando la atención de ambas― Eres de segundo año, ¿no es así? ―dijo al posar su vista en el pañuelo verde en el uniforme de la castaña.

― ¿y que si lo soy? ―cuestiono Tenten con rudeza.

―No se supone que tienes clases, el área de los de segundo es arriba no aquí ―hablo serio y hasta un poco hostil.

―Teme ―musito ella con intención de responder a su osadía pero se detuvo al sentir una mano posarse en su brazo.

―Tenten-san ―musito Hinata con una suplica en su mirada, que pareció tranquilizarla y con un suspiro cansino trato de auto controlarse.

―Bien, te veré después Hinata ―trato de sonreírle tranquilamente a la aludida antes de retirarse no sin antes dirigirle una mirada despectiva al rubio.

― ¡Buenos días, clase! ―saludo un hombre alto de cabello negro con barba y una expresión un tanto aburrida al entrar al salón con un libro en su mano derecha que parecía recargar en su hombro.

― ¡Buenos días, Asuma-sensei! ―dijeron a coro los estudiantes del salón antes de que este les indicara que podían regresar a sus asientos.

Sus pasos eran presurosos y resonantes, sus rubios cabellos se mecían con fuerza mientras subía las escaleras al segundo piso, el sudor resbalaba por sus mejillas en las cuales se encontraban tres curiosas marcas en forma de bigotes de cada lado, sus ojos azules fijos en los pasillos ahora desiertos, no era de extrañar, ya todos estaban en clase, sin duda y ya se había perdido los primeros treinta minutos de su primera hora de clases, pero es que… ¡Joder, se había quedado dormido! Y lo peor es que su madre lo retraso más con su reprimenda ¡Ah, y eso que solo era la primera parte, todavía tendría que seguir entregando cuentas por la tarde! Aunque debía admitir que esta vez y aunque no lo admitiera casi todas había sido su culpa por dormirse tan tarde pero ¿Cómo no hacerlo? ¡Había estado esperando tanto ese especial de veinticuatro horas con lo mejor de lo mejor de Dragón Ball! Hubiese sido un verdadero sacrilegio si se lo perdía… pero, joder… ¡¿Por qué su hermano no pudo despertarlo?! ¡Si hasta compartían la misma habitación! ¡Ah! Lo olvidaba, él no lo haría… "No me importa lo que hagas, solo no te entrometas en mi camino" Tsk. Pero que genio se cargaba, si hasta a veces era igual o más irritante que su mejor amigo Uchiha Sasuke.

¡Pero ya se las pagaría! Aún no sabia como, ¡pero lo haría! Estaba a pocos pasos del salón, solo pedía que le hubiese tocado con Kakashi-sensei, entonces si tendría oportunidad de llegar a tiempo, aunque al meditar mas solo pudo recordar que era lunes, eso solo significaba una cosa… Asuma-sensei… Ese único pensamiento lo hizo detenerse, no tenia caso intentar colarse, solo se ganaría otra visita a la oficina de la vieja Tsunade y sinceramente mucho le costó colarse por la parte trasera como para tener que aguantar un tremendo sermón acompañado de otro "lindo" castigo… Suspiro antes de meterse las manos entre la bolsa y darse la vuelta, sin duda un rato de descanso en la azotea no haría nada malo, se dijo antes de encaminarse a las escaleras.

― ¡Eh! ―ahogo una exclamación mayor al casi chocar contra una persona que acababa de subir las gradas con los brazos ocupados por unas cajas y carteles.

― ¡Ah, lo siento! ―se disculpo rápidamente una voz femenina tras aquel material escolar, al recuperar un poco el equilibrio― Es que no veía por donde iba ―explico pausadamente.

―Ah, no te preocupes, también fue mi culpa ―dijo rápidamente el rubio a modo de respuesta― ¿no quieres que te ayude? ―cuestiono un poco más amable.

―No, esta bien ―respondió un poco mas tranquilamente― estoy cerca, voy al salón 1-B ―comentó sorprendiendo al rubio.

―" ¡¿1-B?! ¡Ese es mi salón, si descubren que llegue tarde estoy muerto!" ―pensaba alarmado el rubio― ¡A-Ah, ok, entonces no te molesto mas! ―se apresuró a decir― Cuídate ―se despidió antes de salir rápidamente del lugar.

―A-Ah… Si, gracias ―trato de agradecer al intentar asomarse un poco entre aquella fila de cajas que le cubrían por encima de su cabeza― cuídate… ―apenas musito desconcertada al no ver a nadie cerca― Que extraño ―susurro Hinata al aire antes de retomar su camino hacia su salón.

― ¡Uff! ―suspiro el rubio con alivio al abrir la puerta que daba a la azotea― ¡Eso estuvo cerca! ―exclamo con alivio al recargarse contra la pared a un lado de la puerta.

Dejo escapar otro suspiro de alivio antes de dejarse caer en el suelo para luego posar su vista en el cielo azul, sonrió al ver pasar aquellas esponjosas nubes, ahora entendía un poco a su amigo Shikamaru, seria grandioso poder ser como una nube, flotar libremente por el cielo sin ninguna preocupación… "seria algo maravilloso…" pensó antes de rendirse al repentino sueño que lo abrazaba con dulzura.

"―Porque… Porque… ¡Porque yo te amo! ―.

Ah… yo… ―.

Hinata… ―.

Yo… lo siento… ―."

¡RING!

Sus parpados se abrieron de golpe y su cuerpo por inercia se inclino hacia adelante ahogando un grito en su garganta ante aquel fuerte ruido que llego a sus oídos… observo a su alrededor haciendo memoria… Cierto, había llegado tarde y se tuvo que colar a escondidas y ahora se hallaba ahí en la azotea… suspiro con alivio antes de ponerse de pie y salir de la azotea, debía darse prisa y llegar a su salón antes de que lo descubriesen.

―"otra vez ese sueño" ―se dijo al recargar su rostro contra su mano mientras bajaba las gradas― Maldición… ―musito en una mezcla de fastidio y cansancio.

Sus ojos azules se volvieron turbios al recordar aquel rostro de porcelana, adornado con un fuerte sonrojo en sus mejillas contrastando con el negro-azulado de su cabello y aquellos brillosos ojos perlados, tan llenos de emociones y sentimientos diversos… que de solo recordarlos lo abrumaban profundamente.

―Porque tuve que haber ido ese día al parque de atracciones ―se lamentó― "¿Por qué?" ―se quejo en sus adentros cerrando sus ojos aun sin dejar de caminar― "¿Por qué precisamente ella?" ―suspiro al recordar su rostro enmarcado por el dolor intentando aguantar sus lagrimas y finalizo al posar su vista en los pasillos.

Sus ojos se abrieron cuan grandes eran al encontrarse de frente con el área de taquillas para los zapatos…

― ¡Rayos! ―exclamo indignado, antes de darse la vuelta y subir nuevamente las escaleras.

Había estado tan metido en sus pensamientos que en vez de bajar al segundo piso se fue directamente al primero… ¡Ah! Solo esperaba que Kurenai-sensei aún no hubiese entrado al salón… Sus piernas se desplazaban con gran agilidad entre los estudiantes que ahora invadían el pasillo por el cambio de periodo. "Solo un poco más" se decía el rubio al ver la puerta de su salón y frenar rápidamente a unos cuantos centímetros de esta.

― ¡Safe! ―exclamó al deslizar la puerta enérgicamente― ¡Justo a ti…! ―.

― Namikaze-san ―fue el nombramiento serio que hizo una voz femenina al fondo del salón helando la sangre del rubio.

―"Idiota" ―fue el único pensamiento de otro joven rubio sentado al otro lado del salón sin apartar la vista de un libro frente a su rostro.

―K-Kurenai-sensei ―reconoció con nerviosismo al ver a la joven maestra de largo cabello negro ondulado y ojos carmesí que sostenía un libro abierto frente a su mano― ¿co-como le va? ―fue lo único que se le pudo ocurrir.

―"Dobe" ―pensó con resignación un joven azabache no muy lejos del rubio recién entrado.

―Pues por lo visto no tan bien como a usted ―respondió con seriedad ignorando los suspiros de resignación de algunos de sus estudiantes y una que otra burla dirigida al rubio― le importaría explicarme el ¿Por qué de su retraso? ―cuestionó.

―"Naruto… si serás…" ―suspiro resignada en sus adentros una joven de cabello rosáceo y ojos esmeraldas al verlo sin mucho afán.

― ¡A-Ah, pues…! Verá, es que… ―balbuceaba intentando idear algo― "Es que me perdí en mis pensamientos por que una chica de la clase se me declaro y ahora ni yo mismo me entiendo… si como no" ―fue lo que paso por su cabeza― pues… es que tenia muchos deseos de usar el sanitario y pues ya ve, je je je me retrase ―respondió nerviosamente rascándose la nuca.

―"Naruto-kun…" ―pensó con tristeza y cierta lastima Hinata desde su asiento tratando de enfocarse en el libro de texto en su escritorio evitando a toda costa dirigir su mirada a la puerta trasera del salón.

― ¿enserio? ―cuestiono Kurenai mientras levantaba una ceja hacia arriba― ¿y es por eso que lleva la mochila con usted al baño? ―centrándose en la cinta que colgaba de su hombro.

― ¡¿Eh?! ―medio exclamo al darse cuenta de ese "pequeño" detalle― ¡Ah, esto! ―señalo la cinta riendo nerviosamente― Pues… esto es porque―.

―Namikaze-san ―interrumpió rápidamente Kurenai― evitemos mas excusas innecesarias es obvio que ha llegado lo suficientemente tarde como para tener que saltarse la primera hora de clases ―dedujo rápidamente sin abandonar su seriedad, asustando al rubio― Tranquilícese, por esta ocasión no comentare nada ―suspiro Kurenai, aliviando al rubio― Ahora tome asiento y espero ponga atención de lo contrario podría reconsiderar mi decisión ―dijo con cierta autoridad.

Y sin decir más el rubio se apresuró a tomar asiento en la última fila a la par de un joven azabache de ojos negros que leía despreocupadamente su libro de texto.

―Dobe ―fue lo único que se limito a decir el azabache.

―Teme ―gruño en protesta el rubio, más se limito a callar por temor a llamar la atención de Kurenai y trato de dirigir su atención al frente en donde tenia una vista casi completa de todo el salón.

En su mayoría los salones estaban ordenados de la siguiente forma; 5 columnas y 5 filas un total de 25 estudiantes, claro que en su salón no a todos los conocía y de los pocos que reconocía podía identificar a Yamanaka Ino por su larga cabellera rubia sujeta en una coleta alta ubicada en primera fila en la segunda columna, a su par del lado izquierdo y también en primera fila por su larga cabellera rosácea como el cerezo y ojos color jade a Haruno Sakura.

En la segunda fila detrás de Sakura su buen amigo de cabello rojizo y un tanto pasado de peso Akimichi Chouji que parecía algo inquieto, quizá hambriento a su parecer, lo cual le daba algo de gracia, pero prefería no decir nada, en la tercera fila y quinta columna por su largo cabello negro-azulado unos centímetros arriba de su cintura y ojos perlados Hyuga Hinata, la misma chica que este ultimo mes no había hecho mas que atormentarlo en sus pensamientos… Suspiro en fin, detrás de ella y hasta ahora su menos favorito… su hermano gemelo y por 1 minuto 18 segundos mayor que él, Namikaze Menma…

¿Por qué menos favorito? ¡Ah! Simple, ¡tenia un carácter de los mil demonios! ¡De veras! Cuando eran pequeños pensaba que Sasuke era un ogro de corazón frio, pero ahora estaba seguro ¡su hermano lo superaba con creces! ¡Simplemente insoportable! ¿Pero como fue que todo cambio? Si en el pasado Menma no era tan arisco con las personas, era amable hasta gentil, un poco serio a veces pero mientras él había heredado el carácter explosivo de su madre Uzumaki Kushina, Menma poseía el carácter sereno, gentil y astuto de su padre, aunque claro, habían ocasiones en las que hasta el tranquilo de Menma podía mostrar su lado Uzumaki… Pero todo cambio cuando Menma obtuvo una beca de estudios para la secundaria, sin embargo antes de iniciar su tercer año de secundaria un día sin decir nada apareció en la puerta de la casa diciendo que estaba harto de ese lugar y regreso… Nunca supo que le paso, pero solo estaba seguro que Menma había cambiado en esos dos años, desde ese entonces era más serio y retraído, frio y a veces un poco despiadado al tratar a otros y no le gustaba que nadie interfiriera en sus asuntos.

―Siguiente Namikaze Naruto ―nombro Kurenai al revisar su lista de asistencia.

― ¿eh, para que? ―cuestionó ingenuo el aludido al salir de su ensoñación.

―si serás… ―mascullo Sasuke, antes de suspirar con irritación― Solo levántate trae el condenado papel para ver con quien te toca hacer pareja para el proyecto ―respondió fastidiado.

― ¡Ah, ya veo! ―rio el rubio mas tranquilo― ojala y me toque con Sakura-chan ―comento con alegría al levantarse y dirigirse al frente― a ver, a ver ―jugueteaba al meter la mano entre la caja de papeles― "¡Que sea Sakura-chan!" ―suplicaba en sus adentros al haber tomado un papel.

― ¿y bien? ―dijo Kurenai al ver con expectación al rubio.

―15 ―respondió enseñando el papel con dicho numero.

―Muy bien, tu pareja será… ―hizo una pausa al revisar su lista.

―"Que sea Sakura-chan" ―suplico nervioso.

―Hyuga Hinata ―anuncio en voz alta.

Su sangre se helo y juraría que por un segundo su corazón dejo de latir, sus parpados se abrían cuan grandes eran al escuchar las palabras de Kurenai-sensei en un eco que parecía retumbar solo para si… lentamente y hasta casi con miedo dirigió su mirada a su ahora "pareja" solo para percatarse de que esta también le miraba con una expresión similar.

―"No… No puede ser…" ―fue el pensamiento unísono de ambos jóvenes al verse cara a cara después de un "buen" tiempo.

Un suspiro escapo de sus labios, esto no podía estarle pasando… ¿Por qué a ella? ¿Tenia mala suerte o que? Lo que menos quería en estos momentos era pasar tiempo con él, evitarlo era su ahora rutina… y ahora… parecía que Kami-sama la estuviera probando para medir su valentía, sin embargo para ser sincera, no creía estar lista para enfrentarlo, al menos… no aún… Con otro suspiro cansino se recargo con pesadez contra el tronco de un árbol antes de posar su vista en las hojas verdosas de este en donde traslucían pequeños rayos de luz solar, algo verdaderamente hermoso, se dijo, antes de regresar a su realidad y seguir lamentando su suerte…

―Ano… ―escucho un suave murmullo― Disculpa ¿tu eres Hyuga Hinata-san? ―cuestiono una voz femenina captando su atención.

―Eh… ¿si? ―musito insegura, al ver a una chica de su misma edad con anteojos redondos, cabello rubio un poco opaco sujeto en una coleta baja a mitad de la espalda― ¿Fujito Shiho-san, cierto? ―dijo al reconocerla vagamente como la delegada del salón 1-C, mismo salón de sus amigos Kiba y Shino.

―así es ―confirmo con un deje de seriedad en su voz― Rin-sensei me ha pedido que le entregue esto ―dijo al entregarle unas hojas― así como también pide que por favor entregue esto a Namikaze-san y le comunique que los espera después de clases en la sala de maestros ―entregándole un sobre de manila.

―Uh… pero… ―musito al recibir el sobre.

―ah, lo siento ―se disculpo al captar su error― Namikaze Menma-san ―.

― ¡¿Eh?! ―fue la exclamación ahogada que salió de sus labios.

―Con permiso ―finalizo Shino ignorando la reacción de la joven, haciendo una leve reverencia antes de marcharse.

De todo lo que Shiho le había dicho solo una cosa se repetía en su mente "Namikaze Menma, Namikaze Menma, Namikaze Menma, Menma, Menma" un sudor frio bajo por su nuca al pensar en el aludido, pero como no, si de solo pensar en él un escalofrió la recorría de pies a cabeza.

Namikaze Menma, hermano gemelo de Naruto, físicamente casi idénticos, puesto que Menma tenia el cabello un poco mas largo que el del rubio asemejándose un poco al de su padre Namikaze Minato, pero aquello que mas los diferenciaba era el carácter… Naruto era como la luz del día, cálido, alegre, lleno de vida y energía… Menma era la noche, fría y a veces siniestra, oscura y enigmática… Dos polos completamente opuestos, mientras que con Naruto podía sentirse segura y hasta con cierta fortaleza, con Menma, solo una palabra describía lo que sentía cuando lo miraba… miedo… Él siempre la había asustado, no por su carácter, no, eran esos ojos azules… tan frívolos y oscuros que parecía solo guardaban rencor por todo lo que le rodeaba, tan distantes pero a la vez tan calculadores que su instinto le decía; Corre, huye, escapa.

Pero ahora algo era oficial… No tenía suerte.

La hora del receso casi acababa y no había podido encontrar a Namikaze Menma, había buscado en la azotea, en las canchas, en el salón, por las escaleras, en el comedor, los jardines, solo le quedaba el área verde detrás de su edificio… tampoco… pero justo cuando iba a darse por vencida algo capto su atención, un trozo de tela negra que sobresalía de uno de los arbustos.

Su mano se movía ágilmente realizando diversos trazos en la hoja con aquel lápiz negro, sus ojos azulados fijos en el papel, su rostro inexpresivo como siempre aun cuando sentía fugaces caricias en sus mejillas con el viento que mecía sus rubios cabellos chocando con aquellas tres pequeñas marcas en cada una de sus mejillas… Por fin lo había encontrado… Namikaze Menma…

Aun cuando su rostro se mostrara así de inexpresivo, a su vista era la primera vez que él podía transmitir ese aire de paz y tranquilidad pero a la vez de concentración absoluta en lo que sea que estuviese haciendo y un fugaz pensamiento cruzo su mente.

Es la primera vez que lo veo de esta forma… me pregunto… ¿si él también se concentrara de la misma forma cuando algo le interesa? ―."

Cuidadosamente se acercó a él, esperando no interrumpirlo.

―Esto… ―titubeo al apretar ligeramente los bordes del sobre de manila en sus manos dando un paso al frente.

―Muévete, estas haciendo sombra ―corto fríamente al detener sus trazos y fruncir sus cejas, sorprendiendo a la joven que al instante se percato que su sombra se proyectaba sobre el cuaderno y parte de su camisa blanca.

―Ah, si… lo siento ―se disculpo rápidamente al notar que estaba mas cerca de lo necesario.

Y sin decir mas el rubio continuo con sus trazos en su cuaderno, generando cierta tensión en el ambiente para Hinata.

―Esto… ―intento hablar de nuevo Hinata.

―Date la vuelta y vete, estoy ocupado ―fue la ahora respuesta del rubio mientras seguían sin despegar la vista de su cuaderno y sin dejar de realizar esos trazos.

―Eh… pero yo… ―intento protestar, mas las palabras parecían esfumarse de sus labios o mas bien el valor de estar frente a él― "¿Por qué a mi? Sabia que esto pasaría, él siempre es así…" ―pensaba con derrote.

¡Oye, es enserio! Ella es realmente hermosa ―.

Dos chicos despreocupados pasaban muy cerca de esa área aún sin notarlos.

¿y que, la invitaras a salir? ―.

¡Claro, tenlo por seguro! ―.

Finalizaron su conversación con risas mientras uno de ellos tiraba un pedazo de papel de alguna golosina tras él… lo que no notaron fue que ese pedazo de papel cayo primeramente en la cabeza de Menma y luego sobre su cuaderno manchándolo ligeramente al estar sentado en el césped contra un árbol.

―Eh… ―musito bajo Hinata al ver al rubio frente a ella.

Este parecía haberse detenido ante el pequeño "incidente" y sus ojos hasta parecían retraídos del mundo… no… Hinata estaba segura que no esta retraído, no era algo peor, mucho peor y lo confirmo al ver como el cuerpo de Menma temblaba ligeramente antes de que en sus manos se rompiera su lápiz negro por la mitad… estaba molesto, muy molesto… su cuerpo tembló al sentir aquella aura oscura y no pudo evitar ahogar un pequeño gritillo en su boca al verlo levantarse.

Solo espero que no te rechace ―.

No lo creo, una de sus amigas dijo que le gustaba ―.

Ambos chicos seguían platicando ajenos al resto del mundo… hasta que unos pasos apresurados detrás de ellos llamaron su atención… Un golpe sordo que resonó al impactarse contra uno de los muros de la escuela que al poco tiempo empezó a resquebrajarse hundiéndose levemente entorno al puño sobre él… Sus cuerpos temblaban, su respiración estaba agitada y el miedo en sus rostros era palpable ante la ira de aquellos azulinos ojos, mientras retiraba su puño del muro y tomaba a uno de ellos por la camisa hacia arriba.

―La basura va en los botes de basura ―dijo Menma al mostrar el envoltorio que anteriormente le fue arrojado― ¿Qué tal si te arrojo a ti con ella? ―amenazo iracundo.

Los orbes de ambos jóvenes se abrían cuan grandes eran ante el pánico antes de cerrarse con fuerza y esperar lo peor… El cuerpo de ella temblaba aterrada de la escena que ahora se empezaba a formar ante sus ojos… Que podía hacer, esos chicos estaban en peligro, era cierto que cometieron un error al tirar deliberadamente la basura pero un error lo comete cualquiera… pero Menma… él no es de los que perdonen algo así.

No supo que fue lo que paso después, pero su cuerpo se impulso automáticamente y las palabras brotaron por si solas de su garganta.

― ¡Detente, no los lastimes! ―gritó ella.

La mirada de ambos chicos atemorizados se fijo en ella, sin embargo Menma hacia caso omiso a sus palabras al apretar nuevamente su puño y enfocarlo hacia el rostro del que ahora sostenía por la camisa… Ella lo noto.

―Detente ―.

Dijo un poco mas bajo al ver como el primer golpe contra el chico era dado, su cuerpo tembló ante el temor que en ella nacía, pero él la ignoro.

―Detente ―suplico asustada, él continuo.

― ¡Dije que te detuvieras, maldito imbécil! ―Gritó con todas sus fuerzas.

Tan alto que llego en un sonoro eco para los tres jóvenes, en especial para el rubio que en el instante detuvo el golpe que planeaba dar.

― ¿Qué? ¿Cómo me llamaste? ―fue la pregunta seca que hizo Menma al soltar al chico.

Entonces entro en razón, estaba tan asustada de lo que le pudiera pasar a esos chicos que reacciono impulsivamente al ver que Menma no se detendría y al final grito lo primero que le vino a la cabeza… El problema es que ahora… Menma parecía haberse enfadado con ella.

―Y-Yo… ―dio un paso atrás― Bu-Bueno… yo… ―todo el valor anterior se esfumo y ahora aterrada apretaba contra si el sobre por el que inicio todo.

―Anda, repítelo ―le incito con sorna mientras se encaminaba lentamente hacia ella.

―Y-Yo… ―sus piernas temblaban como gelatinas, podría desmayarse en cualquier momento.

―No te escucho ―dijo en un frio susurro.

―Yo… ―su instinto se lo decía, debía salir de ahí, ahora― Yo… ―al verlo a unos pasos de distancia― ¡Lo siento! ―grito con todas sus fuerzas antes de dar media vuelta y emprender la huida.

Ante la mirada sorprendida de los tres chicos, los agredidos no esperaron mucho antes de escapar, mientras Menma sentía su sangre hervir ante la osadía de esa chiquilla y no tardo mucho en ir en su búsqueda.

― ¡Hyuga, ven acá! ―fue su grito de guerra al divisarla a unos metros de distancia.

― ¡Lo siento! ―gritaba ella sin detenerse, con las mejillas rojas por el cansancio y las pupilas dilatadas al borde del llanto.

Ahora estaba más que confirmado ¡ella no tenia suerte! ¿Por qué Kami-sama le hacia esto? ¿Acaso fue tan mala en su vida pasada?

― ¡No huyas, Hyuga! ―.

― ¡L-Lo siento! ―.

Sin embargo por ahora no se detendría, al menos no con Namikaze Menma tras ella… pero por favor… ¡¿Qué alguien la ayudara?!

.

.


Hola a todos!

Primero que nada, muchisisisisisisisisimas gracias a todos los que leen mi fic! de veras! ustedes son mi razón de ser!

lamento mucho si exagere la ultima vez al entrar en depresion por solo haber tenido un comentario, en verdad me disculpo y a los que se tomaron la molestia en esta ocasion de comentar, muchisimas gracias!

Yoko Hyuga: Muchas gracias por tu comentario, espero que te haya gustado el caipitulo.

Neria-san: Onii-chan, gracias, muchas gracias por leer y no sabes lo feliz que me hace el poder haber causado esa intriga, ya que en si ese era el proposito, ahora en este capitulo ya se vio un poco el como estan las cosas entre Naruto y Hinata a decir verdad la tension es algo que habra entre ambos, tratare de darle también su toque de comedia, pero no aseguro nada ya que ese no es mi fuerte, pero espero que te haya gustado el capitulo! y descuida hare mi mayor esfuerzo por no decepcionarte!

Jess: Gracias por tu comentario! a mi también me encanta este triangulo fue por eso que despues de tanto darle vuelta me anime a aportar mi granito de arena para ellos! y si fue triste para Hinata el haber sido rechazada y aun lo sera unos capitulos mas, pero te aseguro que se repondra y bueno, Naruto ha de sufrir lo suyo de eso no tengas dudas jejejeje y en cuanto a Menma, bueno él es un misterio pero ya se ha dado el primer encuentro con Hinata jejejeje veremos que pasa mas adelante!

Haruhi: Muchas gracias por el comentario! no sabes lo feliz que me hace que te haya gustado, si Hinata sufre y aún debe sufrir otro poco pero Naruto también ha de sufrir lo suyo no te preocupes jejejejejeje espero no haberte decepcionado con el capitulo

Hina: Gracias por el comentario, espero que te haya gustado el capitulo!

Aio Hyuga: Muchisimas gracias por el comentario! soy feliz de saber que te haya gustado la historia, lamento que el primer capitulo haya sido tan triste, pero me parecia necesrio para la trama, pero tienes razón Hinata esta sufriendo mucho por Naruto y aun debe sufrir un poco mas, pero es necesario para su maduración o bueno... mas o menos es lo que tengo planeado hacer (espero que no me quede mal al final) y si tienes razón es duro que te vean de esa forma despues de rechazarte (yo lo he vivido) pero Naruto también ha de sufrir adelante... en cuanto a Menma, como podras ver por ahora el no esta interesado en Hinata pero eso no significa que no vaya a estarlo mas adelante, encuanto a como reaccionara Naruto cuando Menma realmente guste de Hinata, eso se sabra a su momento, pero para eso aún falta... Hinata se confundira? probablemente, con quien quedara? ni yo lo se jejejeje en fin! me alegra mucho que te gustara y no te preocupes, por no haber comentado, lamento haber hecho tanto drama por tener pocos comentarios -_- pero espero que este te haya gustado y hare mi mayor esfuerzo para que esta sea una buena historia, aunque no prometo nada :)

Tomoe: Muchas gracias por tu comentario! espero que también te haya gustado este segundo capitulo!

Lady Mitzuki: Mitzu-chan! (puedo llamarte asi?) no sabes la alegria que me dio ver un comentario tuyo, lamento exgaerar por no tener comentarios, no esta bien y me disculpo de nuevo -.- en cuanto a lo de Hinata, si fue un episodio triste y no puedo asegurar que su sufrimiento acabe de un momento a otro aún debera sufrir otro poco pero eso la ayudara a madurar en cuanto a Menma... pues ya a aparecido, si bien el Menma que tu describes es una oscuridad atrayente y maliciosa el mio creo que sera un poco mas serio y oscuro (o eso tratare) sin embargo también tendra sus matices jejejeje pero bueno no dire mas porque arruinaria un poco la trama jejeje pero espero sinceramente no decepcionarte con el fic (ni a ninguno de mis lectores) asi como también espero que te recuperes pronto

Hiragizawa: Gracias! me alegra que te haya gustado el fic y lamento haber hecho tanto drama por los comentarios, no es algo que haga regularmente, pero creo que exagere, aun asi te agradezco infinitamente el tomarte la molestia de leer este fic y aun mas el comentar! en verdad gracias y espero que te haya gustado el capitulo!

Sin mas espero que el capitulo haya sido de su agrado!

cuidense todos!

hasta la proxima!

Capítulo 3 Hacer lo correcto no es fácil

P.D.

A partir de ahora acutalizare entre los sabados y miercoles, aun no decidio si seran dos veces por semana o solo una pero lo que es seguro es que seran entre esos dias