"―recuerdos o frases importantes―"

"pensamientos"

―diálogos ―.

―Diálogos externos ―.

Énfasis en algo ―.


Capítulo 4

Todos necesitamos ayuda de vez en cuando

― ¡Namikaze Naruto, repite ahora mismo lo que acabas de decir! ―.

Resonó el fuerte rugir de aquella mujer de largos cabellos rojizos que ahora parecían cobrar vida ondeando al aire y sus ojos de un profundo azul violáceo parecían destellar una gran ira… Detrás de ella a unos cuantos pasos un hombre de rubios cabellos y ojos azules miraba preocupado a un joven muy parecido a él con la diferencia de que en cada una de sus mejillas se mostraban tres curiosas marcas en forma de bigotes quien se apegaba a la pared con gran desespero tratando de tranquilizar el miedo que le carcomía por la mirada iracunda de aquella mujer.

― ¡Di-Discúlpame! ―fue el grito suplicante al sentir como su madre daba un paso más hacia adelante.

―K-Kushina… tranquilízate… ―hablo en una pequeña suplica el rubio mayor tratando de acercarse a ella con preocupación― Naruto no lo dijo con esa intención ―continuo al colocarse cerca de ella pero lo suficientemente lejos para su propia precaución― ¿no es así, hijo? ―.

― ¡S-Si, no fue mi intención!―exclamó atemorizado Naruto.

― ¡¿Acaso lo estas defendiendo, Minato?! ―exclamó iracunda Kushina al posar su mirada en el aludido.

―Ah… N-No es eso ―respondió rápidamente Minato con cierto nerviosismo en su voz.

― ¿Entonces? ―cuestiono aun enfadada.

―Pues… ―titubeo Minato al desviar su mirada.

Había cosas que Namikaze Minato no podía negar, una era que amaba con todo su ser a su esposa Uzumaki Kushina, ahora Namikaze Kushina, dos que ella podía ser la persona mas dulce del mundo, tres así como dulce podía convertirse en un ser cruel y despiadado si se le hacia enojar no por nada en sus días de escuela había sido llamada "el habanero sangriento" y aún ahora, cuatro él podía ser la persona mas tranquila del mundo y siempre tenia la palabra adecuada para el momento adecuado… Pero ahora… solo una cosa era segura para él… No sabia que decir y su esposa lo mataría si no hablaba pronto…

―Ya llegue ―anuncio una voz masculina llamando la atención de los tres presentes.

― ¡Menma ¿Qué hora de llegar es esta?! ―exclamó Kushina al dirigirse a la entrada.

―"Justo a tiempo" ―suspiraron ambos rubios al ver la atención de la pelirroja desviada hacia el recién entrado.

― ¡¿Pero que te paso ahora?! ―cuestiono en una mezcla de sorpresa, enfado y preocupación, llamando la atención de Minato y Naruto.

―No fue nada ―respondió secamente Menma al terminar de acomodar sus zapatos en la antesala de entrada.

― ¡¿Cómo que nada?! ―exclamo Kushina― Mírate nada más ―señalo― Estas sucio y tienes rasguños y golpes por todas partes ―dijo un poco más preocupada al centrar su vista en la ceja izquierda del rubio― ¡¿y esa herida?! ¡Estuviste peleando de nuevo! ―.

―Ya te dije, no fue nada ―respondió Menma― Subiré a tomar un baño, no me molesten ―corto cualquier otra conversación al pasar de largo sin mirar a nadie más.

― ¡Namikaze Menma, esta conversación no ha acabado! ―rugió Kushina al reaccionar, sin embargo el rubio ya había subido por las gradas y por única respuesta recibió el golpe de la puerta al cerrarse― ¡Menma, baja acá ahora mismo! ―ordeno, más no recibió ninguna respuesta.

―Tranquila ―hablo cálidamente Minato al posar su mano sobre el hombro de Kushina.

―Pero Minato… ―trato de objetar, pero la mirada cálida de su esposo parecía calmar su ira.

―Hablare con él más tarde, por ahora solo trata de tranquilizarte ¿de acuerdo? ―hablo con serenidad y seguridad mezcladas.

―Esta bien ―suspiro Kushina al cruzarse de brazos y hacer un pequeño mohín en sus mejillas ante la sonrisa discretamente victoriosa de su esposo.

―"Tsk. Siempre es lo mismo con Menma" ―bufo internamente Naruto al cruzarse de brazos observando las gradas hacia el segundo nivel― "si fuera yo ya me habrían dado la golpiza de mi vida" ―reprocho en silencio al pasar su vista fugazmente en su madre― Es injusto ―murmuro al cruzarse de brazos haciendo un mohín en reproche.

― ¿Qué es injusto, Naruto? ―cuestiono amablemente Minato al girarse hacia él.

―No, nada ―bufo al cruzar sus brazos tras su cabeza― Subiré a mi cuarto ―dijo antes de subir las gradas hacia el segundo piso.

― ¿Vainilla? ―reacciono repentinamente Kushina mientras acomodaba los platos en la mesa y dirigía su vista hacia el techo― Nah. Solo debe ser mi imaginación ―se dijo sonriente.

El agua tibia empapaba su cuerpo delineando cada parte de él, mientras sus largos y delgados dedos pasaban distraídamente por sus rubios cabellos retirando aquellos pequeños restos de champú para luego fijar sus ojos azules en un punto inexistente en el espacio.

"Una sonrisa ladina se curvaba en sus labios al posar su mirada nuevamente en el reloj del parque que ahora marcaba las 4:10 p.m.

―"Sin duda esa niña no vendrá" ―concluyo al ver el reloj con cierta arrogancia― "je, no me sorprende, sin duda debe estar tan asustada que se fue corriendo a casa temiendo que yo la fuera a buscar" ―pensó entre risas burlescas en su interior― "bien ya veré que hago con ella mañana" ―se dijo al levantarse de su asiento y guardar sus cosas antes de colocarse la mochila al hombro y retirarse a paso lento del parque.

Tenía que ser una broma, se dijo al bufar con exasperación y adentrarse a aquel parque del cual se había retirado hacia unos quince minutos, miro el reloj desde cierta distancia 4:25 p.m. una sonrisa ladina se dibujo al no ver a nadie alrededor de aquel reloj. Lo sabia, esa niña nunca se presento.

Pero bueno, eso no era a lo que había regresado se obligo a recordar con cierto aburrimiento al recordar el motivo que lo había llevado de nuevo a aquel lugar, no quería parecer un tonto ante nadie por lo que camino con cierta indiferencia por los alrededores hasta que un pequeño destello plateado llamo su atención, un casi imperceptible suspiro de alivio escapo de su labios al identificar aquel conjunto de llaves unido a un llavero con la forma de un pequeño zorro de nueve colas de un oscuro tono naranja rojizo.

―"Al menos aún están aquí" ―suspiro internamente al inclinarse a tomarlas.

Ya no tenía nada que hacer ahí, por lo que se giro dispuesto a retirarse… Su mirada se ensancho levemente.

―"No es cierto" ―se dijo al momento en que su rostro se desencajaba ligeramente en una mueca incrédula al ver a lo lejos a una joven que entre tropezones se ubicaba cerca del reloj en el centro del parque.

Su rostro poco a poco retomaba su expresión habitual, pero inconscientemente mordía su labio inferior en un intento por ahogar lo que sin duda seria una gran carcajada al ver como aquella chica veía espantada la hora en el reloj 4:30 p.m. un suspiro escapo de sus labios mientras formaba una discreta y casi oscura sonrisa al encaminarse hacia ella.

La escucho balbucear algo que realmente no entendió pero poco le importo, sabia que estaba asustada, si estuviera en su lugar también lo estaría de ser con él con quien debería entregar cuentas.

¡Llegas tarde! ―gruño, pero internamente sonreía al ver las múltiples facetas que su cuerpo expresaba a pesar de estar de espaldas a él, primero el alivio, luego el susto y asombro y ahora el miedo que en su recién volteado rostro se mostraba― "esta Hyuga si que es todo un caso" ―se burlo en su interior al ver como se disculpaba, aún no entendía como es que si le tenia tanto miedo se había atrevido a venir.

y mas te vale no llegar tarde o de lo contrario… te matare… ―.

―"No puedo creerlo… en verdad se trago aquello" ―Su rostro se mostraba inexpresivo pero una carcajada limpia era lo que su interior le pedía, al ver como ella intentaba disculparse por su retraso y una idea cruzo su mente.

Deja las disculpas por un lado ―corto Menma― Arreglemos de una buena vez por todas lo de esta mañana ―su rostro palideció, no le sorprendía, así era Menma siempre frio y directo."

― ¡Sal de una buena vez, Menma! ―gruño la voz de Naruto al otro lado de la puerta, sacándolo de sus pensamientos― ¡Ya llevas ahí una hora! ―continuo, haciéndolo gruñir por lo bajo mientras cerraba la llave de la ducha.

―Tsk. Quieres dejar de hacer tanto escandalo ―gruño en respuesta el otro rubio al abrir con fuerza la puerta.

― ¿Y tu podrías dejar de ser tan gruñón todo el tiempo? ―se defendió enfadado Naruto al ver como su hermano pasaba a su par como si nada― Mamá dice que bajes a cenar ―.

―Dile que bajare en cinco minutos ―corto Menma al abrir la puerta de la habitación de enfrente.

― ¡¿Qué soy, tu mensajero?! ―exclamo Naruto, pero solo recibió el golpe de la puerta al cerrarse como respuesta― Teme… ―gruño el rubio antes de darse la vuelta para bajar al primer nivel refunfuñando cosas incoherentes e insultos hacia su hermano.

Un suspiro discreto escapaba de sus labios al posar su vista en la superficie lisa de la puerta caoba frente a ella para luego posar su mano en el pomo de la puerta tomando aire en el proceso antes de girarlo.

―Con permiso ―dijo suavemente Hinata al empujar hacia adentro la puerta― ¿Me ha llamado, padre? ―cuestiono al posar su vista en el hombre sentado en el escritorio de cedro al fondo del estudio.

―Adelante ―dijo con seriedad, indicando con un gesto mudo el lugar frente a su escritorio.

Se adentro con pasos cuidadosos apretando sus manos entre si en un mero gesto por tranquilizar aquel nerviosismo que le recorría, se detuvo en el lugar indicado con el rostro bajo en señal de sumisión guardando silencio, esperando… sabia lo que le esperaba, había llegado tarde de la escuela muy tarde, 6:45 p.m. su padre era estricto en cuanto a las normas y reglamentos, pero mas en las que él mismo establecía en casa, no objetaba ninguna salida siempre y cuando esta tuviese una justificación razonable y fuese anunciada premeditadamente.

― ¿y bien? ―hablo Hiashi al estudiar meticulosamente cada gesto en su hija― Tengo entendido que el día de hoy has llegado a casa mucho mas tarde de lo habitual ―continuo entrelazando sus dedos frente a su rostro sobre el escritorio― Espero que tengas una razón que justifique esta falta ―finalizo al incitar una respuesta con su mirada.

―Yo… ―bacilo Hinata― Lamento mucho el retraso ―dijo con una pronunciada reverencia― No ha sido mi intención… el llegar tan tarde… ―respondió lo mas estable que sus nervios le permitieron manteniendo su reverencia― yo… no tengo excusa para justificar mi falta… Pero… aceptare cualquier castigo que se me imponga… ―acepto al fin ahogando cualquier seña de timidez y miedo ante la mirada de su padre.

―Bien, como tu quieras ―acepto rápidamente para sorpresa de Hinata― pero antes ―hizo una breve pausa impacientando a la joven― quiero que me hagas un resumen de los hechos relevantes en la escuela en especial hoy ―solicito serio al recargarse en su silla.

Los parpados de Hinata se abrieron ligeramente ante la solicitud, no esperaba algo como eso, pero sabia que debía responder completamente la verdad y eso incluía… "el castigo" por su parte Hiashi detallaba cada una de las facciones del rostro de Hinata, ante la mirada de cualquier otro su rostro se denominaría como neutro, pero no para él, la pequeña marca en la esquina de su labio inferior que parecía hundirse mas que el resto demostraba intranquilidad, la pequeña gota de sudor que bajaba por su sien y el leve temblor en su mentón denotaban nerviosismo… si, lo sabia, Hinata no era de las que llegaban a casa fuera de su hora sin una razón aparente salvo que una fuerza mayor se lo impidiese, él podía considerarse como un padre frívolo, estricto y exigente, pero no significaba que no conociera las expresiones, gestos y tendencias en cada una de sus hijas, era cierto que a profundidad no podría definirlas pero estaba seguro de los valores que en ellas había inculcado.

―Muy bien ―suspiro al fin después de una larga disputa consigo misma ante las consecuencias que acarrearían sus actos― El día de hoy… ―trago un poco de saliva para suavizar su garganta seca― Anko-sensei nos ha entregado los resultados del proyecto de Ciencias obtuve el segundo lugar con una calificación de 9 puntos, el primer lugar fue de Uchiha Sasuke con 10 puntos ―su voz flaqueo un poco al inicio, pero luego salió con mas naturalidad aunque al final su timbre tembló nuevamente ante el fugaz destello de inconformidad en los ojos de su padre― Sin embargo mi ensayo para la clase de literatura obtuvo 10 puntos empatando el primer lugar con Haruno Sakura ―paso un poco mas de saliva.

Lo sabia eso no era suficiente para su padre, su mirada lo decía, tomo un poco mas de aire antes de continuar.

―Por otro lado… Rin-sensei me ha invitado a formar parte del programa de tutoría ―un suspiro casi escapa de sus labios al ver que la mirada en su padre se había suavizado y ahora mostraba cierto interés en ella― según me comento Rin-sensei, el programa brinda créditos extras dentro del currículo estudiantil de aquellos que acceden a convertirse en tutores ―continuo al no ver ninguna objeción― acepte entrar al programa, pero hasta el día de mañana se me asignara alguien ―finalizo al recibir un asentimiento positivo de su parte― sin embargo… ―trago saliva, aquí se venia lo malo.

―Te han castigado ―corto Hiashi― ¿o me equivoco? ―sus parpados se abrieron cuan grandes eran ante la sorpresa que su padre tuviera conocimiento de aquello, deseaba preguntarle como lo supo, pero también temía que si indagaba demasiado el castigo seria peor.

―Yo… ―musito, sin embargo su padre hizo un ademan con la mano interrumpiendo sus palabras.

―Neji, me comento lo ocurrido ―sus rodillas temblaban no necesitaba asomarse mas haya de su escritorio para saberlo, su hija estaba asustada― Me explico que la razón de tu castigo fue al parecer un "malentendido" ―enfatizando en lo último ― al parecer relacionado con los hermanos Namikaze ¿estoy en lo correcto? ―cuestiono, recibiendo un leve asentimiento de su parte― Me parece que es innecesario decirte que no te relaciones con los gemelos Namikaze, sin embargo su padre Namikaze Minato es un socio importante sin contar que un viejo amigo ―suspiro al recordar el rostro apacible de su rubio amigo― por lo tanto tampoco puedo prohibírtelo ―reconoció― "sin embargo, es algo que me gustaría" ―pensó lo ultimo al recordar a ambos hermanos y a la joven esposa de cabellera roja que tenia su amigo.

Hiashi Hyuga, un hombre alto de larga cabellera castaña y ojos perlados, símbolo inequívoco de un Hyuga, ojos que solo pasaban de generación en generación dentro de su familia, pero no solo los ojos eran lo que caracterizaba a un Hyuga eso él lo sabia muy bien, el reglamento, las tradiciones, los valores, la etiqueta, los modales, el orgullo y el honor también formaban parte de la larga historia de la familia Hyuga desde tiempos remotos, siempre conocidos como los mejores al crear prácticamente un imperio dentro del comercio siendo igualados únicamente por los Uchiha y los Namikaze, pero si hablaba de antigüedad y tradición los Hyuga y los Uchiha han prevalecido y competido por mucho mas tiempo, sin embargo hasta hace unos 18 años atrás la familia Namikaze también incursiono en el comercio al abrir su primera empresa de exportación consiguiendo rápidamente colocarse entre las primeras y de mejor servicio al cliente en pocos años, pero si tuviera que decir algo al respecto seria que ese triunfo fue gracias a las habilidades de Namikaze Minato, sin duda un hombre en apariencia pasivo y precavido pero con un agudo sentido para los negocios, diplomático y elocuente capaz de sorprender a mas de uno, lo conoció hace tiempo cuando ambos estudiaban preparatoria, claro que en ese entonces lo que llamo la atención de él fue la soltura con la que el rubio se desenvolvía con todos los que le rodeaban, siempre diplomático y con un gran sentido del honor y la compasión, en un principio debía admitir que lo subestimo al ser de una posición económica inferior a la suya, pero se retractó al ver la capacidad e inteligencia que él poseía y al poco tiempo se hicieron muy buenos amigos incluso cuando terminaron la escuela y Minato estuvo en busca de un empelo él abogo con su padre por él claro que fue apenas el puesto de un repartidor en la empresa, lo cual le molesto pero a Minato no y al poco tiempo ascendió a oficinista y asistente de algunas dependencias donde demostró su capacidad, luego al hacerse de un pequeño capital empezó abriendo una pequeña oficina de correos la cual con el tiempo creció y poco a poco se convirtió en lo que era ahora… la multinacional empresa de exportación "Uzushio Export" en honor a la aldea Uzushiogakure de la cual provenía su esposa Uzumaki Kushina…

―Um… Padre… ―llamo tímidamente Hinata, al ver a su padre tan sumido en sus pensamientos.

― ¿Eh? ―apenas pronuncio, al reaccionar de sus recuerdos, estaba tan inmerso que prácticamente había perdido el hilo de la conversación con su hija, algo muy poco común en él― Bien, como te decía Hinata ―suspiro― no puedo prohibirte el acertarte a ellos ―dijo retomando su seriedad― sin embargo me gustaría saber el motivo de dicho mal entendido ―esa no era una frase era una pregunta y ella lo sabia.

Con un suspiro resignado se dispuso a contestar y explicar los eventos que la llevaron a tal punto en su castigo, omitiendo ciertos detalles… Se limito a comentar el favor que le había pedido su compañera de grado Shiho, que utilizo palabras inadecuadas que parecieron molestar al Namikaze y que este parecía haber reaccionado mal, pero que Naruto intento "tranquilizarlo" y al final terminaron en la oficina de Tsunade castigados por un par de semanas… se sentía culpable, por ocultar la verdad de su padre pero sabia que seria peor si supiera del "insulto" y la "persecución" de Menma al final solo comento por inquietud de su padre, que eso no interferiría con el programa de tutoría ya que Rin-sensei había prometido llegar a un acuerdo con Tsunade para ajustar los horarios.

―Entiendo ―dijo Hiashi― Sin embargo… ―hizo una breve pausa para intranquilidad de la joven― Aún pese a ser un malentendido debes aprender a asumir las consecuencias de tus actos, Hinata ―recito con seriedad― Un Hyuga siempre cumple con el reglamento y ante la adversidad debe desenvolverse con diplomacia y valentía ―ella bajo su mirada, diplomacia y valentía fue lo que menos uso en aquella situación― Por tanto cumplirás con el castigo que Tsunade-san te ha impuesto y me darás un informe verbal al final del castigo y al terminar esté tendrás estrictamente prohibido salir más allá del horario establecido al igual que no puedes salir en tus días libres hasta que yo lo ordene y las tardes las pasaras aquí en mi despacho repasando el reglamento y las tradiciones de la familia bajo mi supervisión ―declaro con firmeza a lo que la joven se limitó a asentir antes de que él le indicara que podía salir.

Hiashi estuvo de acuerdo con la explicación de Hinata, tenía sus dudas por algunos gestos que pudo notar en ella pero también tenia la certeza que era mejor dejarlo así, en el fondo y aunque no lo admitiera confiaba en el criterio de Hinata… pero a contramedida sabia que debía hablar con su sobrino Neji para que pudiera mantenerla vigilada por cualquier percance y mantenerlo a el informado… curiosamente su vista se paseo por un portarretratos en su escritorio en el cual aparecían él y su amigo Minato al lado de su ahora esposa Kushina.

Si Kushina, el único inconveniente con su amigo, desde que la conoció Kushina era como decirlo… Un verdadero remolino, no un tifón… Explosiva de carácter fuerte e impredecible, segura de sí misma, nunca daba su brazo a torcer y aunque en raras ocasiones tuviese esos toques de "delicadeza" eran solo para con su esposo, de ahí en mas el resto debería olvidar las palabras "gentil y delicada" departe de ella ¿Cómo lo supo? Simple, cuando la conoció o más bien cuando Minato se la presento ella estaba sentada en una mesa al aire libre en una cafetería, su primera impresión fue "normal" pese a su largo cabello rojo como el fuego y las facciones delicadas de su rostro pero todo cambio cuando un par de chicos se acercaron a ella e intentaron coquetearle, ella amablemente les dijo que no pero uno tuvo que "insistir" al tomarla por el brazo y ella al negarse nuevamente él llegara a llamarla "Tomate" por su cabello… grave error… al principio, pensó que Minato intervendría y no se equivocaba él iba a hacerlo, si no fuera porque… ah… hasta recordarlo le daba escalofríos… Kushina saco a relucir su "lado oscuro" lo que vio en aquella ocasión no podría ser descrito con palabras, pero de solo recordar aquella mirada enardecida en ira y aquel brillante cabello rojo revolotear al aire libre, solo una frase vino a su mente para describirla, aquel chico la llamo "Tomate" por su cabello, pero para él y para muchos otros se había convertido en… "el habanero sangriento"

Claro que cuando todo aquello termino y por fin pudieron hablar con Kushina después de que la ambulancia se llevara a aquellos dos jóvenes malheridos, prácticamente convertidos… en palabras de la misma Uzumaki Kushina "se convirtieron en jugo de tomate"… Ella lo saludo enérgicamente adjudicando a su saludo que tenía ojos raros y que le recordaban a un ciego… La compostura estuvo por quebrársele en ese momento y reaccionar al saludo, pero el recuerdo de aquellos chicos y la mirada suplicante de Minato le hicieron guardar silencio y responder lo mas "cortes" que le fue posible… Pero con el tiempo se hicieron algo así como amigos… Pero eso no cambiaba el descontento que ella despertaba en él y aunque sus hijos fueran la viva imagen de Minato, bien sabía que tenían su lado "Uzumaki".

― ¡Itadakimasu! ―exclamaron al unísono los integrantes de la familia Namikaze.

Un suspiro cansino escapo de los labios de Menma al ver como su madre y hermano peleaban por lo que parecía un pedazo de carne que ambos habían tomado al mismo tiempo por ser el mas "grande"… esto era lo mismo de todos los días… suspiro con cierta fastidio antes de centrarse en el pequeño tazón de arroz en su mano, comiendo tranquilamente tratando de ignorar los gritos de su hermano y madre.

― ¿y como les fue hoy en la escuela, Menma? ―escucho la voz de su padre hablarle por lo cual dirigió su mirada hacia el rubio mayor.

―Bien, supongo ―fue la respuesta seca de Menma al centrarse nuevamente en su plato.

―ah… que bien ―dijo Minato, con cierta desilusión al ver a su hijo mayor ignorar todo a su alrededor como siempre, suspiro― Y… Menma ―volvió a hablar al ver que la pelea entre su esposa y su hijo menor no parecía ir a ningún lado― ¿te molestaría decirme como fue que te hiciste esa herida? ―señalando con su mirada la pequeña curita sobre su ceja izquierda.

―Me distraje, eso es todo ―fue su única respuesta.

― ¿fue en una pelea? ―intento incentivar una conversación Minato.

―Puede ser ―respondió sin prestar mucha atención salvo a su comida.

―Menma, sé que no te gusta que te lo diga, pero… ―suspiro Minato al no ver progresos en sus intentos por llamar la atención de su hijo― las peleas no traen nada bueno, salvo que existan motivos por los cuales realmente se deban pelear ―comento con serenidad ocultando la sonrisa que le nacía al ver a su hijo mirarle.

―Tenia mis motivos ―fue la respuesta directa de Menma al ver a su padre.

― ¿y cuales eran esos motivos? ―.

Ahora la mirada sorprendida de Minato y ligeramente la de Menma se posaban en el otro rubio de la casa por su parte Naruto veía a su hermano con cierto recelo esperando su respuesta.

―No estoy obligado a responderte ―corto fríamente Menma al retomar su atención en su cena.

―Te-me… ―gruño Naruto, dispuesto a lanzarse sobre su hermano.

―Acaso… ―fue la voz de Kushina la que corto aquella tención, llamando la atención de Minato y Naruto― ¿Acaso fue por una chica? ―cuestiono directamente al recordar algo.

Rápidamente la mirada de Minato y Naruto se posaban sorprendidas e incrédulas en Menma que al parecer se había detenido de golpe ante las palabras de su madre.

― ¡¿Una chica, enserio?! ―Exclamó Naruto al ver la reacción de su hermano.

― ¿Por qué lo dices Kushina? ―cuestiono Minato tratando de desviar la atención al ver el aura negra que empezaba a formarse alrededor de Menma.

― ¿Eh? Pues… ―medito un poco― Cuando llegaste, tu ropa… ―observando a Menma― Tenia un olor a… ¿vainilla? ―dijo no muy segura de lo último, ignorando la mirada intrigante que tenían Minato y Naruto sobre Menma― ¿estuviste con una chica? ―cuestiono ahora seria observando a Menma.

―"si supieran" ―bufo Menma en su interior al ver la mirada de su familia sobre él― Gracias por la comida ―se limito a decir al levantarse y levantar los paltos de su cena para depositarlos en el lava trastos de la cocina, ante la mirada sorprendida de ellos.

― ¿acaso evades la pregunta, Menma? ―cuestiono con cierta burla Naruto, deteniendo el paso de Menma― eso significa que es cierto ―se burlo con cierta travesura.

―Tsk. ―bufo Menma al comprender las intenciones de su hermano― Me voy a mi cuarto, buenas noches ―dijo fastidiado dispuesto a salir del comedor.

― ¡Alto ahí jovencito! ―dijo Kushina elevando ligeramente la voz, deteniendo al rubio.

― ¿Qué ocurre? ―cuestiono secamente Menma al girarse a ver a su madre.

― ¡Menma, sabes lo que pienso de las chicas, no me importa con quien estés, pero mas te vale que no escojas una "rarita" debes buscar a alguien que sea como tu madre! ¿Entendido? ¡Y lo mismo va para ti, Naruto! ―exclamo a viva voz.

Lo que siguió a esa declaración no fue más que el golpe sordo de tres cuerpos al caer fuertemente al suelo y luego… silencio…

―K-Kushina ―hablo Minato al levantarse del suelo tratando de recomponer su postura― ¿otra vez con eso? ―cuestiono con pena.

― ¿Cómo que otra vez? ―dijo ella indignada― sabes lo importante que es para mi esto, el futuro de mis hijos es importante y no quiero que ellos estén con ninguna "rarita" que pueda desviarlos por eso deben buscar a alguien fuerte como su madre, solo así estaré segura de que estarán en buenas manos ―afirmo con convicción.

―"pero antes pensabas que yo era un flacucho afeminado" ―pensaba Minato un tanto avergonzado.

―Pues yo no tengo ningún problema con eso ―afirmo un confiado Naruto, llamando la atención de todos― ¡Porque estoy seguro que un día de estos Sakura-chan va a corresponder mis sentimientos! ―afirmo ilusionado.

―Tsk. Dobe ―bufo Menma fastidiado― Si no hay más que decir, me voy ―dijo Menma al retomar su camino molesto.

― ¡Alto ahí, Menma! ―exclamo nuevamente Kushina.

― ¿Ahora que? ―dijo Menma con fastidio al tener un pie sobre el primer escalón.

― ¿No estas olvidando decirme algo? ―cuestiono al verlo de reojo― ¿y tu también Naruto? ―automáticamente ambos posaron su vista en su madre con cierto desconcierto.

― ¿Qué cosa, mamá? ―cuestiono Naruto ingenuo.

― ¡No se hagan los tontos, que bien se lo que hicieron! ―exclamo enfada Kushina al golpear la mesa― ¡Menma, ven para acá! ―ordeno a lo que el aludido accedió sin reprochar mucho― ¡Tsunade-sama me llamo hace un par de horas! ―los ojos de ambos rubios se abrieron ligeramente recordando "aquello".

―"Aquí viene" ―pensaron al unísono con resignación.

― ¡Están castigados, de nuevo! ―grito enfadada haciendo que ambos se encogieran de hombros, uno mas que otro― ¡Es la quinta vez en lo que va del mes y apenas llevamos medio mes! ―continuo al ver la mirada resignada de ambos como si estuviesen acostumbrados a aquello― ¡¿y esta vez porque fue?! ―cuestiono iracunda.

― ¡Menma tuvo la culpa! ―acuso rápidamente Naruto.

― ¿y yo porque? ―dijo en respuesta Menma al verlo con cierta irritación― ¡Fuiste tu el que se interpuso en mi camino! ―declaro enfadado.

― ¿y dejar que le hicieras quien sabe que cosas a Hinata? ¡Ni de broma! ―argumento Naruto.

― ¡Eso no tenia que ver contigo, ella y yo teníamos cuentas que arreglar! ―aclaro Menma.

― ¿cuentas que arreglar? ¡La estabas acosando! ―dijo Naruto.

― ¿Acosando? ¡Idiota, ella me insulto debía pagar por su osadía! ―confrontando su mirada con la de su hermano.

Por su parte Minato y Kushina veían sorprendidos la pelea entre sus hijos, no tanto por la pelea puesto que estaban acostumbrados a estas que eran casi todos los días; si no era por quien tuvo la culpa, era por quien usaba primero el baño, quien tenia el plato de comida mas grande… pero lo que les sorprendía eran las acusaciones de Naruto hacia Menma y el sentido que estas parecían tener aunque Menma las negara no podían evitar imaginar aquello de otra forma que no fuera la que Naruto exponía.

― ¿Y entonces planeabas hacerla pagar por ello acorralándola en los vestidores? ―inquirió Naruto con una mezcla de sorpresa y enfado, sonrojando a sus padres.

― ¡No sabia que estábamos en los vestidores! ―se defendió Menma

― ¿si claro, piensas que me tragare ese cuento? ―cuestiono Naruto con ironía.

― ¡Me importa un carajo si lo crees o no, esa es la verdad! ―declaro con firmeza Menma― Además ―hizo una pausa, intrigando a Naruto― Si tu estas castigado no fue por lo que haya pasado con Hyuga, fue porque llegaste media hora tarde y te saltaste el resto de la primera hora de clase ―los ojos de Naruto se posaban iracundos sobre su hermano, si en cualquier momento se tiraría sobre él.

― ¡Suficiente! ―fue el grito iracundo de Kushina el que detuvo en seco aquella batalla visual.

―Ah… ―fue el suspiro discreto de Minato al intuir el rumbo repentino que había tomado aquella platica y a juzgar por la mirada de su esposa, lo sabía… Esta vez no podría interceder por ninguno de sus hijos…

― ¡En este mismo momento me van a explicar que fue lo que paso! ―exigió autoritaria― ¡¿Qué significa eso de acoso, Menma?! ―dirigiéndose al rubio de la derecha.

―Tsk. ―bufo irritado al saber lo que se vendría, no sin antes dirigir una mirada iracunda a su hermano que reía burlesco.

― ¡Y tú, Naruto! ―ahora dirigiéndose al rubio de la izquierda que cayó en seco― ¡¿Cómo está eso de que te volviste a saltar las clases?! ―no menciono el retraso, eso era algo que ella sabía pasaría al recordar lo tarde que se había levantado su hijo esa mañana.

―Pero mamá… ―intento objetar el rubio.

― ¡Nada de peros, explíquense ahora mismo! ―rugió iracunda.

―Bien… ―suspiro Naruto, observando a su hermano, en una muda pregunta de quién hablaría primero, más un pequeño tic no tardó en aparecer sobre en su ojo al ver como este giraba rápidamente el rostro y se cruzaba de brazos… Un lenguaje mudo que bien podía interpretar.

"Habla tú, yo no lo haré"

Estuvo a punto de lanzarse a golpearlo, pero el gruñido por parte Kushina le indico que estaba empezando a impacientarse.

―Ah… ―suspiro irritado al saber que esta vez había perdido― Ya que… ―bufo al girar su rostro en lado contrario al de su hermano― Llegue tarde a la escuela ―inicio su relato al cruzarse de brazos― sin embargo cuando entre Asuma-sensei ya había entrado y sabía que me castigaría por lo que decidí que era mejor no entrar ―suspiro― ¡Pero te juro que fue solo la primera clase, en las demás estuve presente! ―declaro asustado al sentir el aura asesina crecer en su madre.

― ¡Naruto! ―.

― ¿Ma-Mamá…? ―trato de argumentar cualquier cosa que pudiese salvarlo… ¡pero nada!

―y bien, es tu turno de hablar Menma ―dijo aun irritada Kushina al cruzarse de brazos ignorando los quejidos de un malherido Naruto tras ella.

―Gr… ―por su parte Menma solo emitía un leve gruñido en un intento por ocultar el temblor en su cuerpo al haber presenciado la ira de su madre golpear a su hermano― No sé de qué me hablas ―fingió demencia.

― ¡Deja de hacerte el tonto y habla! ―exigió con fuerza al dar un paso hacia adelante.

―Bien ―bufo Menma al cruzarse de brazos― Hyuga me ofendió y solo intente hacerla retractar de sus palabras ―gruño Menma entre dientes al recordar aquello.

― ¡Mientes! ―declaro Naruto al levantarse sorpresivamente.

― ¿y tú qué sabes? ―contradijo Menma― Esa Hyuga… ―.

"¡Dije que te detuvieras, maldito imbécil!"

"¡maldito imbécil!"

"¡Imbécil!"

"¡Imbécil!"

― ¿Cómo fue que te ofendió, Menma? ―cuestiono Minato, al verse interesado en el repentino cambio de humor en su hijo.

―Ella… ―gruño Menma entre dientes, apretando sus nudillos.

"¡Imbécil!"

"¡Imbécil!"

―… ―por su parte Naruto observaba inquisitivamente a su hermano esperando también una respuesta de su parte.

"―Hinata… aunque tus intenciones eran buenas, no cambia el hecho de que has insultado a Menma ―pasando su vista en la joven que mantenía el rostro bajo

―" ¿Insultado?" ―se cuestionó Naruto con una expresión zorruna."

Los parpados de Naruto se abrieron ligeramente al pensar que tal vez Menma no mentía del todo por su parte el otro rubio dejaba escapar otro gruñido entre dientes, al momento en que una vena se marcaba detalladamente sobre su sien.

― ¡Ah! ―exclamo Menma para sorpresa de todos― ¡Olvídenlo! ―gruño iracundo― ¡Me voy a dormir! ―declaro antes de dar media vuelta y subir rápidamente los escalones al segundo piso con pasos fuertes y sonoros que dejaban ver su aparente enfado ignorando las protestas de su madre.

― ¡Ah, esa molesta Hyuga! ―gruño azotando fuertemente la puerta tras de sí dejándose caer pesadamente sobre el colchón de su cama colocando sus brazos tras su cabeza a modo de almohada.

Esa Hyuga bien podía parecer inofensiva pero vaya carácter que se cargaba, se dijo al recordar nuevamente su inusual encuentro por la mañana, los Hyuga's bien podían jactarse de sus buenos modales pero esa niña tonta sí que podía ser muy irrespetuosa si lo deseaba y más aún la muy… se había atrevido a lanzarle tal improperio. ¡Ah, pero ya sabría quién era Namikaze Menma!

"― ¡Cuidado! ―.

Los parpados de Menma se abrieron cuan grandes eran al ver como un bolso escolar se impactaba con fuerza en el rostro del que intentaba golpearlo y sentía su cuerpo ser empujado con fuerza hacia un lado antes de caer al suelo con un peso extra sobre él."

Bueno… tal vez esa Hyuga no era tan mala como parecía… reflexiono al recordar su último encuentro de hacia un par de horas atrás mientras sentía como su ira comenzaba a mermar…

"― Hasta hace poco yo quería cobrar el insulto que me hiciste… entonces ¿a qué has venido? ―cuestiono directamente.

Yo… ―bajo su mirada― Puede… Puede que no seamos nada… pero… ―.

La vio divagar un momento, como si estuviese recordando o tal vez estaba tomando algo de aire para hablar.

N-No puedes simplemente… ver a alguien en problemas… y abandonarlo como si nada… eso… es inhumano… ―recito a paso lento las mismas palabras de aquel rubio en sus pensamientos― por eso… no podía dejarte así nada más… no sería correcto… ―dijo al levantar ligeramente la mirada con un pequeño deje de seguridad en ellos."

Tal vez no era mala… pero debía reconocerlo, sin lugar a dudas esa Hyuga era la persona más extraña que había conocido hasta ahora.

―"Vaya que eres rara, Hyuga" ―concluyo antes de girarse hacia un lado y perder su mirada en el vacío.

"―N-No puedes simplemente… ver a alguien en problemas… y abandonarlo como si nada… eso… es inhumano… ―"

―Tsk.―.

"Los golpes resonaban en el vacío de aquel parque acompañados de los leves quejidos de un pequeño niño rubio que intentaba defenderse de sus agresores, sin embargo sus esfuerzos parecían ser inútiles, ellos era tres el uno, su ropa estaba llena de polvo y su rostro lleno de moretones y rasguños, aun así se mantenía en pie no se daría por vencido le demostraría a esos chicos que estaban equivocados.

El rechazado sigue peleando ―dijo uno burlesco.

ya ríndete perdedor ―se rio otro.

Mira quiere llorar ―.

¡No es cierto! ―exclamo el pequeño antes de lanzarse de nuevo al ataque.

¡Es un tonto! ―se rieron al verlo correr hacia ellos.

Los golpes continuaba y el pequeño rubio parecía llegar a su límite mientras los otros reían victoriosos.

¡Oigan ustedes! ―grito una voz a lo lejos llamando la atención de ellos, pero cuando voltearon a ver uno de ellos fue golpeado directamente en la cara con la nariz sangrando― ¿Qué creen que le están haciendo? ―bramo molesto antes de golpear al segundo.

¡Tú, niño! ―dijo el más grande un tanto sorprendido por el parecido físico con el otro rubio antes de intentar golpearlo.

¡No les perdonare lo que le han hecho! ―.

Aunque con gran dificultad el otro pequeño rubio pudo vencer a los tres brabucones que molestaban al pequeño rubio en el suelo.

¿Estás bien? ―cuestiono al pequeño rubio en el suelo.

¿Por qué lo hiciste? ―dijo este frustrado al tratar de levantarse del suelo.

Porque no puedes simplemente ver a alguien en problemas y abandonarlo como si nada eso es inhumano ―respondió serio mientras lo ayudaba a apoyarse en su espalda.

Gracias… Menma… ―.

Fueron sus últimas palabras antes de caer inconsciente en su espalda."

― "Tonterías" ―.

Se dijo al darse la vuelta sobre su cama.

―"Pero no mentía…" ―.

"―Tonta ―suspiro al apoyar su brazo derecho ahora detrás suyo contra el suelo― yo no necesito ayuda ―finalizo al ver el cielo que ahora se tornaba rojizo ― "No necesito a nadie" ―.

Sus pasos sonaban tranquilos mientras caminaban por la calle que ahora se teñía con el atardecer.

Yo… ―fue un suave murmullo que fue un milagro llegase a oídos de Menma.

¿Tu, qué? ―cuestiono Menma al desviar ligeramente su mirada hacia la joven sin dejar de caminar.

Pues… ―dudo un momento sobre si debía o no continuar, pero al ver como el ceño de Menma se fruncía ligeramente supo que ya no había vuelta atrás― Yo… No creo eso… ―dijo al fin centrando su atención en el suelo mientras sus manos se aferraban al agarre de su bolso.

¿de qué hablas? ―cuestiono indiferente al detenerse en una esquina esperando la luz del paso peatonal.

No creo… que no se pueda necesitar ayuda… ―respondió desviando ligeramente su atención a los autos que pasaban veloces frente a ellos― Todos… en alguna ocasión… siempre necesitaremos la ayuda de alguien más… ―no sabía si se lo decía a Menma o a ella misma, pero en ese momento la luz del semáforo cambio a verde para ellos.

Yo no ―afirmo Menma mientras cruzaban la calle― No necesito a nadie ―aseguro sin despegar su vista del frente una vez estuvieron del otro lado, ignorando la mirada que la joven le daba".

―No necesito a nadie ―musito Menma antes de cerrar lentamente sus parpados.

―"me pregunto… ¿si eso, es cierto?" ―se cuestionaba Hinata al detenerse en su tarea y desviar su mirada hacia la ventana de su cuarto― "¿realmente hay personas que no necesitan ayuda de otros?" ―volvió a cuestionarse al ver fijamente el cielo oscuro afuera.

―No, no lo creo ―un suave suspiro escapo de sus labios al posar su vista en unas hojas un tanto disparejas dentro de un pequeño folder abierto― Todos… necesitamos un poco de ayuda de vez en cuando… ¿no? ―centrando su vista en un par de líneas en la parte central de este.

Nombre del tutor/a: Hyuga Hinata

Estudiante asignado: Namikaze Naruto

Le había mentido a su padre cuando le dijo que aún no sabía de quien sería tutora, pero después de lo de hoy dudaba seriamente que su padre lo aprobara… aunque una parte de ella se preguntaba por qué había ocultado aquello, es más si su padre se enteraba y no aceptaba ella bien podía abogar con Rin-sensei y pedir que alguien más le fuese asignado… cualquiera que no fuera él… por otra parte, no podía negar que sentía una mezcla de nerviosismo y ansiedad al saber de quién sería tutora.

Era cierto que el dolor de su rechazo continuaba, eso nadie lo quitaría, pero ese mismo dolor era el que le recordaba lo mucho que le amaba… masoquista… tal vez pero, no podía negar lo que sentía por aquel rubio de sonrisa tan alegre que le robaba el aliento con una sola mirada de aquellos zafiros… quería estar a su lado, pero a la vez le dolía estar cerca de él… Confuso… pero de algo estaba segura… y eso es que aun cuando Naruto la hubiese rechazado, aun cuando él no la mirase ella siempre le amaría, aunque fuese desde la distancia nuevamente.

Sí, todos necesitaban de ayuda… y en estos momentos ella la necesitaba, lo que fuera o a quien fuera, que le ayudara a entender estos confusos sentimientos… pero lo sabía, eso era algo que solo ella podía y debía solucionar… pero… ¿cómo?

― ¡¿Eh?! ―.

Su rostro se mostraba en shock ante la sorpresa de aquellas palabras que hacia un momento había escuchado por parte de Rin-sensei que ahora le sonreía cortésmente mientras le entregaba un sobre de manila en sus aun estáticas manos.

―P-Podrías repetir lo que acabas de decir ―suplicó Naruto con un notable nerviosismo.

―Pues como lo oyes, Naruto-kun ―sonrió la castaña amble― tus calificaciones fueron las más bajas de los últimos exámenes y no solo eso, en el medio año que llevamos del ciclo escolar no han logrado reponerse para estar a la altura del promedio ―informo con cierta pena hacia el joven.

―Sí, si eso si te lo entendí ―aclaro sacudiendo ligeramente su cabeza― lo último ―especifico.

―Ah, pues en vista de bajo rendimiento se ha decidido que lo mejor en este caso es asignarte un tutor para que te ayude a alcanzar el promedio y no corras el riesgo de repetir el curso ―reitero con tranquilidad.

―Entonces… tendré que tener… ¿un tutor? ―confirmó con cierto descontento― "Eso significa pasar mi tiempo libre con un come libros" ―bufo negativamente ante la idea― ¿y quién será mi tutor? ―cuestiono sin mucho afán al meter sus manos entre sus bolsillos.

―El nombre lo encontraras en los documentos que te acabo de dar ―dijo Rin al señalar el sobre de manila.

―Uh… ―observando el sobre en su brazo.

―Lamento haber tenido que forzar su entrada, Hinata-sama ―se disculpó con la mirada un joven de largo cabello castaño sujetado en una pequeña coleta al final y de ojos perlados.

―Descuida, Neji-onisan ―dijo tranquilamente Hinata con un ligero ademan en su mano.

Eran cerca de las 6:30 a.m. el ingreso de estudiantes al instituto era casi nulo y esto se debía a que la hora de entrada era a las 7:30 a.m. una hora de diferencia, sin embargo el club de Jiu-Jitsu tendría entrenamiento una hora antes del inicio de clases esto se debía a que el festival anual de deportes o festival deportivo, estaba casi a la vuelta de la esquina y como todos los años el tradicional torneo de artes marciales entre escuelas se llevaría a cabo, Neji como miembro y capitán del equipo de Jiu-Jitsu debía entrenar arduamente para dicho torneo al igual que cada uno de sus miembros. Y si a eso le sumaba el hecho de que su padre había ordenado estrictamente que todas las mañanas debía ingresar acompañada de su primo Neji, cosa que en su momento le pareció innecesario y hasta molesto para su primo, con el tiempo la idea de obligación se borró de su mente cambiando a un agradable habito en el que podían compartir el silencio del camino y disfrutar la compañía del otro.

Claro que aunque Neji se había disculpado por tener que llevarla consigo tan temprano ella no lo veía como una molestia, al contrario eran pocos momentos en los que podía encontrar cierta paz dentro de su clase y este era un momento propicio hasta hacia poco había encontrado un libro el cual le había llamado bastante la atención, pero había estado sumida en tantas cosas que no se había tomado el tiempo de iniciar dicha lectura y hoy sin duda sería un momento propicio, por lo que poco después de haberse despedido de su primo se había dirigido a su salón en el segundo piso sonriendo inconscientemente al encontrarlo tal como quería… vacío.

― ¡Hum! ―bufo al patear molesto una piedra, al momento en que el sonido de la máquina expendedora le hacía saber que su bebida había caído al compartimiento inferior.

Tomo la bebida con cierta agresividad y la abrió de golpe antes de dar un gran sorbo antes de limpiar los residuos líquidos con el dorso de su mano.

―" ¿Y yo porque tengo que venir a esta hora también?" ―se cuestionaba un molesto Menma al descargar su ira en cada sorbo a su bebida.

Esa mañana su madre los había levantado a Naruto y a él con un infernal grito que casi le revienta los tímpanos, la razón, que en vista de los continuos retrasos de Naruto en la escuela ella los despertaría de la misma forma todos los días a menos que el tonto de su hermano empezara a levantarse más temprano por sí solo, debía admitir que cuando ella les dijo eso lo primero que quiso hacer fue moler a golpes a su hermano por tener que soportar esas molestias por su culpa, y ahora… helo ahí a las 7:00 a.m. y casi ni un alma en todo el lugar ¿y su hermano? A si, media vez entro, directo a la sala de maestros… Bueno aunque al ser Rin-sensei la que lo llamo tenía cierta idea del porqué, aunque claro eso era algo que le tenía sin cuidado, lo único que quería era golpear a su hermano por tener que llegar tan temprano al instituto y sin un solo alimento en su estómago, puesto que Kushina dijo que ese sería su castigo por lo del día de ayer… Una suerte que tuviera ahorros y no gastara tanto en su almuerzo, aunque para lo único que le daba era para una golosina y una bebida en la máquina expendedora pero peor era nada.

Tiro la basura en el cubo de basura adjunto a la maquina antes de encaminarse hasta su salón de clases, si le veía el lado bueno, es que al menos tendría tiempo de hacer la tarea de matemáticas y ciencias que olvido hacer el día de ayer aunque de todas formas la primera hora era con Kakashi y dudaba que el llegara temprano así que tiempo tenia de sobra… corrió con desgano la puerta corrediza del salón con una expresión entre aburrimiento y enfado mientras cerraba la puerta detrás de si…

― ¿Na-Namikaze-san? ―.

Su vista rápidamente se centró en aquella inesperada voz dentro de su salón identificando a Hinata sentada en su asiento observándole con la misma interrogante en sus ojos.

―Ah… Bu-Buenos días ―saludó nerviosamente ante el incómodo silencio entre ambos.

―Buen día ―devolvió secamente Menma, mas por educación que por cualquier otra cosa al encaminarse al asiento detrás de la joven y depositar sus cosas en el gancho al lado de su mesa.

―Ah… ―musito al no saber que más decirle al joven que ahora tomaba asiento detrás de ella― "¿Por qué habrá venido tan temprano?" ―se cuestionaba al redirigir su mirada al libro en su mesa.

Tenso… hacia era como Hinata sentía el ambiente en el salón, el tic-tac del reloj, el sonido del lápiz de Menma mientras escribía en su cuaderno, el sonido rasgado del papel al pasar la hoja y lo peor del caso… es que no habían pasado más de cinco minutos… ¿Cómo fue que llego a sentirse tan tensa en menos de 5 minutos? Bueno el miedo que le producía Menma, la soledad del salón y el incómodo silencio que había entre ambos no ayudaba mucho, si bien los acontecimientos del día anterior aún estaban latentes así como la clara amenaza de venganza por parte de él la tenían nerviosa y tensa… sin importar que pasara la tarde anterior con aquellos maleantes estaba segura que Menma no era de los que olvidaran las cosas sin importar lo que pasara… Irónico… cuando llego a clases lo único que deseaba era la tranquilidad de un salón vacío, pero ahora… nunca creyó añorar tanto el bullicio de sus compañeros.

―Oye, Hyuga ―.

― ¡S-Si! ―exclamo Hinata brincando en su sitio ante la seca voz de su compañero.

― ¿Uh…? ―Menma le miraba extrañado, suspiro por lo bajo antes de retomar la palabra― ¿Tienes los apuntes de matemáticas de la semana pasada? ―cuestiono secamente al no comprender su extraña actitud.

― "Uf… Solo era eso"―suspiro internamente― Ah… S-Si… ―afirmo Hinata al girar levemente su rostro hacia el joven.

―puedes… ―bufo por lo bajo― ¿puedes prestármelos? ―cuestiono con un pequeño tic en su ceja derecha ante el lento razonamiento de ella y lo molesto que le resultaba pedir prestado algo.

―Ah… De acuerdo ―afirmo temerosa ante aquella mirada irritada― Aquí… tiene ―entregándole su cuaderno con cierto recelo.

―Gracias ―bufo seco y renuente aun a tener que recibir algo de ella.

Sin mediar ninguna otra palabra se dedicó a ojear el cuaderno de Hinata hasta encontrar el tema que buscaba, sus parpados se abrieron ligeramente, bueno sabía que Hinata era una buena estudiante pero hacía falta ver sus apuntes para que no le quedara ninguna duda de ello aunque de cierta forma no le extrañaba la limpieza y detalle en ellos, los reviso unos momentos más antes centrarse a copiar aquello que le hacía falta para completar su tarea… sin embargo al sentir el peso de una mirada sobre si lo hizo levantar el rostro al frente.

― ¿ocurre algo? ―cuestiono Menma al ver que la joven aun lo observaba.

―Ah… pues… ―dudo Hinata al jugar con la punta de sus dedos una vez verse descubierta― Es que… me preguntaba… ―los nervios aumentaban al igual que el jugueteo de sus dedos.

―Puedes dejar de hacer eso ―habló serio Menma desconcertando a Hinata― Eso ―centrando su vista en sus dedos― es irritante ―bufo al desviar su rostro hacia el de la joven.

―Lo siento ―se disculpó al bajar rápidamente sus manos y rostro.

―En fin ―suspiro él― ¿Qué ibas a preguntar? ―cuestiono retomando su seriedad.

―Ah… pues… ―tomo un poco de aire antes de continuar― ¿Cómo sigue? ―cuestiono al posar su mirada en él desconcertándolo― La herida ―centrando su vista en el pequeño bandita sobre su frente encima de su ceja izquierda.

― ¿Eh? ―sus parpados se abrieron desconcertados ante su pregunta― Ah… bien, supongo ―contesto indiferente― ¿Qué, acaso te preocupo? ―cuestiono con una maliciosa sonrisa ante la sorpresa en el rostro de ella.

―Ah…No… bueno, si… pero es que yo… ―dijo nerviosamente tratando de ordenar sus ideas ante el shock que le produjeron las palabras de Menma, quien se limitaba a rodar los ojos divertidos ante su actitud, pero manteniendo el resto de sus facciones neutrales.

―Muchas gracias ―musito suavemente, sorprendiéndolo― Por lo de ayer ―dijo al desviar su atención al cuaderno sobre la mesa de él― Cuando esos hombres iban a golpearme, usted… me ayudo… gracias ―dijo en una leve reverencia hacia el joven con una expresión neutra al recordar los eventos del día anterior.

―… ―un suspiro escapo de sus labios al comprender sus palabras― No seas ton―.

― ¡Oye Menma! ―irrumpió Naruto escandalosamente al entrar al salón― ¿no traes algo de comer? muero de… ―sus palabras quedaron al aire al ver a su hermano y a una persona que no esperaba encontrar― ¿Hinata? ―identifico al no saber que hacia ahí tan temprano.

―Na-Naruto-kun ―identifico Hinata al momento en que sus mejillas adquirían el primer sonrojo del día― Buenos días ―saludo cortésmente tratando de reprimir la sonrisa en sus labios.

―Buenos días ―sonrió el rubio al entrar al salón― ¿Qué haces tan temprano en clase? ―cuestiono curioso al acercarse a ellos no sin antes dejar su mochila en su mesa.

―Ah, pues… ―y de nuevo ahí el típico revoloteo en la boca de su estómago, sin importar que los nervios siempre la invadían con Naruto frente a ella aunque claro ahora parecían mezclarse en una desazón agridulce― Neji-onisan tuvo una práctica matutina con el equipo de Jiu-Jitsu ―respondió tímidamente al desviar la mirada del rubio.

―Ah, es cierto el festival deportivo ¿no es así? ―recordó ingenuamente recibiendo un leve asentimiento de su parte― Si, ahora que recuerdo Sakura-chan me dijo algo al respecto ―sonrió tontamente.

―Um… ―afirmo ella en un tono más bajo, con la mirada ligeramente entristecida.

―Eh… ―reacciono Naruto al notar el descenso en el tono de voz de ella― Ah… ―intento decir al ver la mirada entristecida de ella con un fuerte desazón en la boca de su estómago quería arreglar las cosas entre ellos, que volvieran a los viejos tiempos como cuando eran amigos.

―Hinata ―.

―Hyuga ―.

Sus parpados se abrieron ligeramente al ver que su hermano la había nombrado al mismo tiempo que él, por lo que le miro interrogante al igual que ella.

―Aquí tienes ―dijo entregándole de vuelta su cuaderno indiferente a la escena entre ellos.

―Ah… si ―dijo tímidamente Hinata al recibir su cuaderno y despertar del trance en el que se encontraba.

―Son buenos ―dijo Menma al desviar su mirada hacia un lado.

― ¿Eh? ―dijeron Naruto y Hinata confundidos ante sus palabras.

―Tus apuntes ―especifico al posar su vista en el cuaderno.

Un largo y prolongado minuto de incomodo silencio se formó entre los jóvenes que veían sorprendidos al rubio sentado en su asiento.

―Men-Menma ―tartamudeo un incrédulo y boquiabierto Naruto― ¿Qué te pasa? ―cuestiono acercándose a su hermano que ahora le veía desconcertado― No… No me digas que… ―hizo una breve pausa aumentando el desconcierto del otro― ¡Lo sabía, ese golpe era más grave de lo que pensé! ¡Y no nos quisiste decir nada! ―chillo― ¿Cuánto tiempo…? ¿Cuánto tiempo te queda? ―cuestiono dramáticamente desesperado.

― ¡¿Eh?! ―fue la exclamación desconcertada de Menma ante los chillidos de su hermano que rápidamente se transformó en enfado.

―Namikaze-san ―musito Hinata, llamando ahora su atención― Yo… no imagine que fuera así de grave ―murmuro con preocupación.

―" ¡¿Pero qué demonios, les pasa a estos dos?!" ―se cuestionaba irritado al apretar sus puños.

― ¡Tenemos que decírselo a mamá y papá, no puedes ocultárselos! ―continuaba Naruto.

― ¡Ah, es suficiente idiota! ―exclamo Menma al levantarse y de un solo movimiento golpear en la cabeza a su hermano― ¡¿Qué carajos crees que haces?! ―cuestiono molesto.

― ¡Eso te lo pregunto yo a ti! Y ¿a quién le llamas idiota, idiota? ―exclamo Naruto al reponerse y tomar a su hermano por las solapas de su camisa.

― ¡Pues no veo a ningún otro idiota, idiota! ―respondió Menma al tomarlo por las solapas de igual forma que Naruto.

― ¡Teme! ―gruño Naruto.

― ¡Baka! ―gruño Menma.

Por su parte Hinata miraba a ambos paralelamente con la preocupación impregnada en su rostro no sabiendo que hacer o cómo actuar, necesitaba ayuda… sin embargo lo que llamo su atención fue el sonido de la puerta deslizarse dejando pasar a Haruno Sakura.

―Sakura-san ―nombro Hinata, llamando la atención de la aludida.

― ¿Hinata? ―identifico extrañada Sakura― ¿Qué haces…? ―más su pregunta quedo al aire al ver la preocupación en los ojos de la joven desviando su atención a los dos rubios detrás de ella que se insultaban y amenazaban con la mirada dispuestos a golpearse.

― ¡Idiotas! ―fue el fuerte grito que resonó en el salón, antes de dejarse escuchar el fuerte impacto de dos cuerpos contra la pared del fondo.

― ¡¿Qué creen que están haciendo?! ―cuestiono Sakura iracunda con una vena marcada en su sien y un aura oscura rodeándola.

―Sa-Sakura-chan… ―nombro Naruto antes de caer en la inconsciencia.

―Sakura… ―dijo Menma antes de caer igual que su hermano.

― ¿te encuentras bien Hinata? ―cuestiono Sakura al girarse hacia la aludida cambiando rápidamente de una ira des conmensurada a un tono preocupado y amable.

―S-Si… ―afirmó Hinata un tanto asustada por el repentino cambio de su amiga.

Por su parte Sakura sonreía amablemente, mientras le decía que no había ningún problema y que si esos dos la volvían a molestar le avisara que ella se encargaría de darle su merecido… Ella solo podía verle asombrada por la confianza y vitalidad que rebosaba de la joven.

―"Creo que ahora entiendo… entiendo por qué a Naruto-kun le gusta tanto Sakura-san" ―.

―"Ella es realmente hermosa y no solo eso… está llena de vitalidad, alegría y confianza en sí misma…" ―.

―"De cierta forma… quisiera ser un poco más como ella…" ―.


¿Quién creyó que solo subiría el especial?

¿Y dejarlos con la espera del siguiente capítulo?

No eso sería muy cruel de mi parte y aunque me gusta hacer sufrir un poco, no soy tan cruel como muchos creen jejejejeje ¡espero que les guste este capítulo!

Jess: Muchas gracias por tu comentario, me alegra ver que sigues la historia, en cuanto a Naruto bueno hay que comprenderlo digo él está enamorado y cuando uno lo está difícilmente pone atención en lo que hay a su alrededor y bueno supongo que tarde o temprano deberá abrir sus ojos ¿no? Jejejeje y bueno me alegra que te inclines por el MenHina, pero recuerda que aún falta mucho y Menma tiene sorpresas que dar jajajajajajaja y si supongo que hasta ahora su interacción con Hinata es buena, pero no pasa más haya de "inoportunos" encuentros, al menos por ahora jejejeje espero que te haya gustado el capitulo

Haruhi: Muchas gracias por tu comentario y seguir todavía la historia, y bueno si tienes razón a Naruto le gusta Sakura pero quitarla a ella de en medio jejejeje bueno, no creo que pase, digo me agrada bastante el personaje y aquí digamos que tendrá su "momento" que me ayudara mucho en la trama jejejeje y me alegra que te gustara el capítulo anterior, espero no haberte decepcionado con el especial ni con este último capítulo y pues… Me temo que Hinata y Menma no se han apegado totalmente, creo que este solo es el inicio de lo que podría apegarlos en el futuro pero… ¿Quién sabe? Jajajajaja y bueno Naruto tendrá que pasar sus momentos para apreciar el gran valor que tiene Hinata y supongo que Menma también tendrá que pasarlos digo, como ya dije antes y lo seguiré diciendo Menma esconde sus secretos.

Pandemonium Potter: Gracias por el comentario, me alegra que te gustara y claro que Hinata no se iría así nada más si lo hiciera perdería su esencia jejejeje y si concuerdo contigo en que Menma es un anti-héroe pero hasta un anti-héroe tiene su corazón jajajajaja bueno espero que te haya gustado el capitulo

Aairi: Muchas gracias por el comentario y también por tu consejo lo tendré muy en cuenta, me alegra que te hagas una idea sobre el pasado de Menma, no dejes de formar teorías que aún falta para que eso sea revelado! Espero que te haya gustado el capítulo!

Lady Mitzuki: Mitzu-chan! Muchísimas gracias por el comentario! No sabes lo feliz que me haces, y bueno los problemas… supongo que tarde o temprano se darán pero no creo que sea a partir de aquí ¿o quién sabe? Jajajajaja pero prometo hacer mi mejor esfuerzo por no decepcionarte, me alegra que te haya gustado el capítulo anterior y espero no haberte decepcionado con este y claro que Naruto sufrirá pero toda a su tiempo y si la rego pero bueno hay que entenderlo está enamorado, muchos actuamos sin fijarnos en nuestro alrededor pero bueno, si ha de sufrir jajajajaja Espero que te haya gustado el capítulo y el especial

Mina Murray: Gracias por el comentario, espero que este capítulo te haya gustado.

Ruby Namikaze: Muchas gracias por tu comentario, me alegra mucho que te haya gustado y espero que este capítulo te haya gustado también.

Tomoe: Gracias por tu comentario, sabes por un momento pensé que ya no te había gustado la historia y por eso habías dejado de comentar me alegra haberme equivocado y me disculpo por el retraso, espero que no vuelva a pasar sin embargo no prometo nada y descuida Naruto sufrirá solo hay que tener paciencia jajajajaja espero que te haya gustado el capítulo!

De nuevo gracias por sus comentarios y disculpen la demora, ahora no prometo nada en mis actualizaciones salvo que si no es sábado puede que sea domingo pero aun así no lo aseguro, este año parece ser más cargado que otros y no me gustaría atenerlos a nada, en fin espero que les haya gustado el capítulo!

Cuídense!

Sayo!

Capítulo 5: Nada como el consejo de un buen amigo

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