Capítulo 7: Los Sorel

Los Sorel eran una familia aristocrática de la ciudad francesa de Rouen.

El patriarca de la familia era un respetado médico, y además tenía dotes de espadachín.

Su único hijo, Raphael, estaba muy interesado en la esgrima, si bien no tanto en la medicina.

Sin embargo, su padre quería educar a su hijo en ambas disciplinas, así que Raphael fue creciendo entre espadas y medicamentos.

La parte aburrida de su vida tenía que ver con su condición de noble.

Tenía que acudir a aburridas reuniones y fiestas con señores con pelucas que él no conocía ni quería conocer.

Pero con la edad, fue madurando y aceptando el hecho de que ser noble tenía tantos privilegios como responsabilidades.

Raphael fue ganándose un puesto importante en la aristocracia francesa...pero todo se vino abajo una noche trágica.

...

A la edad de 20 años, Raphael acudió a una de las muchas fiestas de la nobleza. La fiesta la organizaba un reputado comerciante de armas, amigo de los Sorel de toda la vida.

Raphael, interesado en el mundo de las armas, le pidió al anfitrión que le enseñara su mercancía.

El anfitrión aceptó, pero ninguno de los dos contaba con que el comerciante había bebido unas cuantas copas de más.

El anfitrión estaba enseñándole a Raphael una pistola cuando empezó a dispararla a discreción, sin preocuparse de si hería a su invitado, como si le resultara divertido.

Raphael en principio pensó que enseguida se le pasaría, pero cuando un disparo le rozó la cabeza empezó a asustarse.

Raphael agarró una de las espadas del almacén y le pidió al anfitrión que soltara la pistola, pero éste estaba demasiado borracho para hacerle caso. Así que Raphael intentó arrebatársela, comenzando un forcejeo.

Pero antes de que pudiera darse cuenta, Raphael había clavado un estoque en el pecho del comerciante, y sus familiares los miraban paralizados desde la puerta. Debían haber sido atraídos por el ruido de los disparos.

Raphael intentó explicar lo que había sucedido, pero nadie creyó su versión.

Los padres de Raphael no sabían qué creer, ya que su versión era demasiado rocambolesca.

Por su parte, el resto de nobles que se encontraban en la fiesta tenían la opinión de que Raphael había matado al comerciante para hacerse con su mercancía, y los disparos que habían oído los había realizado éste en un intento por defenderse.

La cuestión es que la versión oficial fue que Raphael había asesinado al noble.

...

Asesinar a un noble estaba penado con la cadena perpetua o incluso la pena de muerte, pero no se podían permitir ensuciar la imagen de la nobleza condenando a uno de sus miembros.

Así que hicieron parecer que todo había sido un accidente, pero Raphael no se libró de su castigo. Fue desterrado de su familia, y por tanto, de la nobleza francesa.

A partir de ese momento, la vida de Raphael pasó de estar llena de comodidades a estar llena de penurias.

Tuvo que mendigar para comer durante los siguientes ocho años.

Fue entonces, después de todo ese tiempo, cuando una muchacha lo encontró tirado en la calle.

La muchacha, llamada Amy, acababa de perder a sus padres, que eran ricos, y había heredado una fortuna.

Pero a pesar de ello, estaba sola en el mundo.

Amy necesitaba una figura paterna y Raphael una vida, así que se ayudaron mutuamente.

Raphael adoptó a Amy (o ella lo adoptó a él, según se mire) y por fin, volvió a una vida de riqueza.

Ahora que estaba lejos de la influencia de su padre, pudo dedicarse por completo a su verdadera pasión, la esgrima. Y además, también instruyó a Amy en esa especialidad.

Con el paso del tiempo, Amy se convirtió en lo que Raphael más quería, y viceversa.

Pero la alegría tampoco duraría para siempre esta vez.

...

Cuatro años después de que Raphael adoptara a Amy, se liberó la Semilla Maligna.

Y Raphael y Amy tuvieron la desgracia de ser infectados por ella.

Raphael tenía un alma fuerte, pero la tragedia que había vivido había endurecido su corazón, por lo que podía controlarse mientras estaba poseído, pero no podía liberarse de la posesión.

Amy, sin embargo, era mucho más vulnerable, y Raphael hizo lo que creyó mejor para ella. La encerró en su casa, donde ella no pudiera hacer ni recibir daño.

En el interior de Raphael, quedaba aún un atisbo de bondad.

Ese pequeño rayo de luz, que permitía a Raphael pensar con claridad a pesar del efecto de la Semilla Maligna, fue el que hizo posible que Raphael tomara una decisión. Decidió que debía buscar y destruir Soul Edge, la fuente de la Semilla Maligna, para que Amy y él pudieran volver a ser felices.

Pero antes, su parte malvada, llena de rencor, tenía algo que hacer.

Una mañana, Francia despertó sorprendida cuando todos los miembros de la nobleza, incluidos los Sorel, fueron encontrados muertos, con un solo corte fino en el cuello, producido sin duda por un estoque.