Disclamer: Naruto y sus personajes no me pertenecen, si no al gran Masashi Kishimoto
"―recuerdos o frases importantes―"
―"pensamientos" ―
―diálogos ―.
―Diálogos externos ―.
―Énfasis en algo ―.
Palabras* - significado abajo.
… - Cortes de escena, incluso entre recuerdos. (Excepto cuando los recuerdos son intermedios de escenas)
― ¡Menma! ―.
― ¡Naruto, por favor! ¡Por favor, tienes que detener a Menma! ―.
El rubio veía absorto las lagrimas de la joven frente a él sintiéndose ligeramente mareado y confundido… ¿Cómo habían llegado a esto?
Capitulo 9
Los más frágiles pueden ser los más fuertes
― ¡Miren; es "Kitsune ouji-sama"! ―.
― ¡¿Eh?! ―.
― ¡Es cierto, es él! ―.
― ¡Es tan apuesto! ―.
― ¿Qué estará haciendo aquí? ―.
Una sonrisa ladina se extendía en los labios de aquel pelirrojo, si, siempre era lo mismo cuando se trataba de chicas, no importaba que fueran adolescentes de secundaria o mujeres que rozaban de los treinta a cuarenta y tantos, también terminaban haciendo comentarios como aquellos, observándolo como si fuese una especie de dios griego o algo, a decir verdad eso era algo que siempre le había resultado gracioso, de hecho, le agradaba hasta cierto punto considerando los múltiples beneficios que le traían, claro que eso también conllevaba desventajas, como el hecho de que habían momentos que toda esa atención podía llegar a ser asfixiante.
…
― ¿Segura que se encuentra bien, Hinata-sama? ―cuestionó Neji.
―Um ―afirmó Hinata― Descuida, niisan, ya me siento mejor… creo… que ya me estoy acostumbrando a esto… ―sonrió.
El castaño quiso objetar algo más, pero de sus labios no salió ninguna palabra, solo un suspiro de resignación al ver a su prima caminar apoyándose de aquellas muletas… Tras aquel incidente y tal como lo había ordenado su tío se aseguró de llevar a Hinata devuelta a la mansión, claro que ella se mostro un tanto reacia a volver en especial cuando también tuvo que decirle que no podría asistir a la cena de LME para cerrar aquel evento en honor a Hitohime, pero al final accedió con suspiró melancólico y no se toco más aquel tema… De hecho, tampoco supo más de aquella chica Shion, su tío había vuelto un poco tarde y al llegar se había encerrado directamente en su despacho…
―Kitsune-sama ¿le importaría darme su autógrafo? ―.
―Por favor, acepte tomarse una foto conmigo ―.
Aquellas voces acompañadas de exclamaciones lograron captar la atención de ambos Hyuga.
― ¿K-Kurama…? ―identificó Hinata con sorpresa.
―Lo siento, señoritas, pero creo que será en otra ocasión ―dijo cortésmente el pelirrojo.
Neji rodo los ojos ante los suspiros de aquellas chicas por la sonrisa traviesa y a la vez sensual de aquel chico que ahora se dirigía a ellos.
― ¡Ey! ¿Cómo estas amargado? ―saludó Kurama.
El castaño frunció ligeramente el ceño y se contuvo un momento antes de hablar― ¿Qué haces aquí, zorro? ―.
―La pregunta sobra ¿no crees? ―se burló antes de dirigirse hacia la joven a su par― Hola, Hime ―.
―A-Ah… buenas tardes… ―sonrió Hinata apenada.
Aún le era difícil creer que aquel apuesto joven frente a ella fuese el mismo chico que conoció en su niñez, aquel que solía cuidarla y llevarla de la mano, que le hacía sonreír cuando estaba triste y acariciaba su cabeza cuando lloraba, que le enseño tantas cosas… y que un día se fue de su vida sin más… y ahora… reaparecía, como si nunca se hubiese marchado…
― ¿Lista para irnos? ―.
Ella le miro desconcertada.
―Esto… ―titubeó ella― ¿A qué te refieres, Ku-ch-? ―.
―Sh ―le silenció al colocar un dedo sobre sus labios sorprendiéndola― Tengo una reputación que cuidar ahora ―dijo guiñándole un ojo, haciéndola sonrojar.
Ella afirmó un tanto apenada… Después de todo ya no era solo su querido amigo Kurama, ahora también era; "Kitsune ouji" un Idol reconocido, claro que tenía una reputación que cuidar.
―Aunque… en la intimidad puedes llamarme como quieras, Hime ―.
Su rostro estaba al rojo vivo por las palabras que Kurama había susurrado en sus oídos, en especial por aquella especial connotación que había hecho… definitivamente Kurama había cambiado… y mucho.
…
Naruto apretaba con fuerza su mandíbula, mientras su vista se matizaba con un pequeño deje de melancolía, abajo Neji parecía discutir con aquel pelirrojo mientras este se encaminaba hacia la salida con una Hinata al borde del colapso nervioso por verse cargada al estilo nupcial, todo ante la atenta e incrédula mirada de las demás estudiantes del instituto.
…
La mirada azulada e inexpresiva de Menma se desvió a la pequeña caja negra de almuerzo ahora vacía sobre uno de los escritorios de aquella sala de música abandonada y se mantuvo en ella por varios segundos, antes de dejar escapar el aire contenido en sus pulmones, al mismo tiempo en que sus oscuros cabellos ocultasen su mirada.
―Tsk ―.
…
―Esto es inconcebible, indignante… ¿Cómo puede descuidarme tanto ante un ser tan vil y desvergonzado como tú? ―.
―Avísame cuando hayas dejado de quejarte como una novia frustrada, mocoso ―expresó Kurama sin mucho afán al pasar la página de una revista de farándula.
―Si serás… ―.
Ese miserable, había arrastrado a su prima a aquel lugar sin su consentimiento, fue por ello que nada más se marcharon en el auto del pelirrojo busco un taxi para seguirlos y ahora estaban ahí, en una casa desconocida y ese imbécil se sentaba ahí como si nada ¡leyendo una revista! ¡Joder! si no es porque estuviese más preocupado por su prima ya lo estaría moliendo a golpes… bufó al último, tenía que recuperar la calma, el jamás perdía la compostura, no comenzaría ahora y menos si era por ese condenado zorro.
―Y bien ¿En dónde estamos y por qué has traído a Hinata-sama, a este lugar, zorro? ―inquirió, al tomar asiento frente al pelirrojo.
Lo primero era saber donde estaban y porque estaban ahí.
―Porque si ―.
Una vena se hinchó sobre su sien y tuvo que contar hasta diez para no explotar por aquella vana respuesta y estuvo tentado a hacerlo cuando lo escuchó reír por lo bajo, seguramente por algo que había leído, pero se contuvo de hacerlo cuando una de las puertas al fondo fue abierta y por ella salió una voluptuosa mujer de cabello rubio, corto y ojos celestes.
― ¿Cuál es tu diagnostico, Samui? ―cuestionó Kurama levantando la vista de la revista.
―Nada que no te hayan dicho, el hueso tiene una fractura leve, pero el procedimiento y la colocación del yeso fue la correcta, así que en un par de semanas podrá quitárselo ―respondió la rubia con seriedad.
―Si tú lo dices, entonces es así ―afirmó él con una sonrisa sensual al acercarse a ella― ahora dime ¿Qué puedo hacer para agradecértelo? ―.
―Pagarme la consulta y no colmar mi paciencia es suficiente, niñato ―respondió secamente Samui.
―Claro, solo cárgalo a mi cuenta ―sonrió divertido al pasar de ella y adentrarse en la pequeña habitación.
― ¿Son amigos? ―.
―No creo poder responder a eso ―suspiró Neji con pesar.
…
―Desde afuera, no parece una clínica… ―musitó Hinata al aire, paseando su mirada por aquella impecable habitación.
―Cuando dicen; no juzgues un libro por su portada, también puede ser usado en estos casos ¿no crees? ―.
Sus mejillas se sonrosaron ligeramente al verse descubierta en sus divagaciones.
―K-Kurama…san… ―identificó un tanto nerviosa.
Aún le resultaba extraño tener que llamarlo por su nombre completo y claro que el honorifico no podía faltar, sin embargo, con el paso del tiempo ya no estaba muy segura de cual usar, además de que aún se hallaba un tanto abrumada por la rapidez de los sucesos, hacia un par de horas, estaba saliendo de clases y ahora estaba allí en lo que parecía ser una discreta clínica y todo gracias al pelirrojo frente a ella.
―No me llames de esa forma ¿quieres? ―bufó Kurama con una mueca.
― ¿Eh? P-Pero… ―.
―Solo quítale el honorifico, sabes que detestó esas cosas ―.
Una pequeña sonrisa se dibujo en sus labios, tal vez el tiempo hubiese pasado entre ellos pero… los brazos cruzados, el entrecejo fruncido y las mejillas ligeramente infladas que difícilmente sabías si lo estaban o no… si, definitivamente era la misma expresión que solía hacer el Kurama que ella conocía…
―De acuerdo… ―.
Kurama destensó los hombros tan pronto ella sonrió, seguía siendo la misma niña pequeña que conoció en su infancia; tímida, dulce, amable, delicada, un poco torpe y con la sonrisa de un pequeño ángel, como si fuese la princesa de alguno de esos cuentos míticos que Hitomi solía leerles en el pasado, cuentos que a él solían irritarlo por tanta cursilería, pero también eran cuentos que parecían atraerle a su pequeña Hime… Y por lo visto, nada en ella había cambiado.
―Pero entonces… ―titubeó Hinata al jugar distraídamente con el dobladillo de su falda escolar― no habrá problema… ¿verdad? ―Kurama la observó desconcertado― Si yo… si yo no uso un honorifico… p-puedo seguir llamándote: Ku-chan ¿n-no…? ―.
…
Samui y Neji respingaron en su sitio cuando escucharon una sonora carcajada en la otra habitación.
―" ¿Será el fin del mundo?" ―se cuestionaron al unisonó.
…
―Pasare por ti a la salida ―.
―E-Eh… s-si, está bien… ―.
Un serio carraspeo irrumpió entre ellos.
―Bien, pasare por ambos ―bufó Kurama al rodar los ojos tras aquellos lentes oscuros― ¿contento, mocoso? ―.
―Seria más feliz si tuviese un traje rosa, zorro, pero la condición de Hinata-sama amerita el sacrificio ―respondió Neji solemne.
―Je, no sabía que tuvieses esos gustos, mocoso ―sonrió Kurama burlesco.
Nada como hacer rabiar a Neji a primera hora del día y la mirada fulminante del castaño no hacia si no regodear en su logro a Kurama, mientras Hinata pasaba su mirada alternativamente entre ambos un tanto nerviosa.
― ¿No tienes nada mejor que hacer, que se yo, como; estudiar o trabajar al menos? ―.
Kurama se limito a dirigirle una sonrisa burlesca a Neji ante sus intentos por sacarlo de ahí.
―Nos vemos luego, Hime ―despidió el pelirrojo a la joven.
―H-Hasta luego, Ku…rama… ―agregó difícilmente al final, mientras el pelirrojo sonreía traviesamente antes de encender el auto y marcharse.
Hacer que la pequeña Hyuga dejara de agregarle honoríficos sería tan difícil como lograr que ella se abstuviera de llamarlo "Ku-chan" en público, aunque claro, si era ella la que lo hacía no tenía el menor problema, el inconveniente era si eso llegaba a los medios… su reputación le venía valiendo un cacahuate, pero ese diminutivo solo les pertenecía a ellos, así que tendría que forzarla un poco a que lo llamara por su nombre en público, por supuesto que sin los honoríficos, los odiaba, y de paso que él fuese al único con quien no usara esas cosas le hacía insistir aún más, después de todo ella siempre solía usar honoríficos con los que estaban a su alrededor y marcar una pequeña diferencia entre el resto y él no era algo que le viniese mal.
¿Eso lo hacía parecer un poco posesivo? Quién sabe, tal vez si, tal vez no, pero Hinata era «su» pequeña Hime, así que lo demás sobraba.
…
― ¿Cambio de grupos, justo ahora? ―.
Al igual que Sakura esa era la misma pregunta que el resto del salón se hacía, después de todo estaban a menos de quince días de las tan ansiadas vacaciones de verano y a una semana de exámenes de final de semestre.
―A ver, a ver, niñatos, déjenme terminar antes de armar tanto escándalo ―ordenó Anko― Van a cambiar grupos, si, o más bien de equipos, pero solo será para el trabajo que tendrán que realizar como examen final ―.
Un suspiro de alivio se dejo escuchar de forma unísona en aquel salón de ciencias, sin embargo, algunos parecían aún anuentes ante la noticia.
―Hombre, cambiar de equipo ahora, esto será un verdadero dolor en el trasero ―rezongó Kiba por lo bajo.
―Aunque es una noticia sorpresiva, sigue siendo una decisión de la maestra, por tanto debemos obedecerla, Kiba ―dijo Shino al acomodar sus lentes.
―Oh, viejo, ya vas otra vez ―bufó el castaño al rodar los ojos― ¿Tú qué dices, Hinata? ―.
―E-Eh… bueno, yo… también creo que es algo inesperado ―respondió Hinata por lo bajo― pero… también creo que Shino-kun tiene razón… es decisión de Anko-sensei, por tanto… creo que no tenemos opción… ―.
Kiba se limito a rodar sus ojos y seguir lanzando quejas por lo bajo, mientras Shino se mantenía al margen y Hinata sonreía comprensiva a las quejas del castaño, después de todo la clase de Ciencias era la única clase que ambos compartían al estar en diferentes secciones.
―Sigo sin poder comprender el porqué de esta decisión ―suspiró Sakura― Es decir, cambiarnos de equipos justo al final ¿ustedes que piensan? ―.
―Es simple, quiere ver que tanto hemos "aprendido" ―respondió secamente Sasuke.
― ¿Eh? ―ella lo miro sin entender.
―Piénsalo, estamos acostumbrados a trabajar con un solo equipo, cada uno sabe lo que debe hacer dentro de él, sin embargo, todos deben saber todo lo que se hace, desde la teoría hasta la practica ―ahora fue Menma el que habló con seriedad e indiferencia desde la mesa trasera a ellos.
―Dado el caso, no tendríamos que tener ningún problema con realizar el trabajo para poder aprobar el examen e integrarnos a otro equipo ¿cierto? ―completó Sakura al comprender las palabras de ambos pelinegros― Ya veo, entonces no será ningún problema ¿verdad, Naruto? ―.
Sin embargo, el aludido no estaba prestando atención, su rostro estaba apoyado en el dorso de su mano con la mirada perdida en ningún lugar… o al menos eso es lo que aparentaba.
― ¿Naruto? ―llamó Sakura.
― ¿Eh? ¿Qué sucede, Sakura-chan? ―dijo aparentando normalidad al reaccionar a su llamado.
― ¿Te encuentras bien? ―cuestionó extrañada.
―Ah, sí, descuida, estoy bien… solo, tengo un poco de hambre, eso es todo ―rió Naruto apenado.
"―Hinata-sama es una persona importante para mí, es mi familia, la quiero como a una hermana pequeña ―.
Naruto asintió a sus palabras, claro que lo entendía.
―Es por eso que necesito, que te apartes de ella ―.
Por un momento, Naruto hubiese jurado que se había quedado sordo, ni el cantar de las aves que momentos antes estaba escuchando, o el sonido de la campana sonar con el viento… nada, no escuchaba absolutamente nada… de hecho ni siquiera era consciente de nada, a excepción del joven de ojos perlados frente a él…
― ¿Eh? ―.
El sonido y la realidad parecían volver a él.
―Ah, disculpa, Neji, creo que escuche mal ―sonrió un tanto apenado al restregar su oreja― Los gritos de la abuela y mi madre deben estar afectándome el oído ¿sabes? Jejeje por un momento imagine que me habías pedido alejarme de Hinata ―rió.
―No escuchaste mal, Naruto, quiero que te alejes de Hinata-sama ―.
La seriedad de las palabras del castaño tuvo el efecto de callar la risa cándida del rubio.
― ¡¿Eh?! ―gritó tan alto que el Hyuga se encogió ligeramente― ¡¿Qué rayos te pasa, Neji?! ―.
Sin embargo el Hyuga se mantuvo con expresión inmutable.
― ¿Por qué se supone que tengo que alejarme de Hinata? ―demandó saber.
―Porque tú solo la dañarías ―respondió tranquilamente Neji.
― ¡¿Te has vuelto loco?! ¡Yo jamás le haría daño a Hinata! ―.
El silencio volvió a reinar entre ellos, sin embargo, ninguno de los dos aparto la mirada del otro en ningún momento, pasaron un par de minutos para que el castaño fuese el primero en romper el contacto visual antes de ponerse de pie para encarar de frente al rubio.
―Directamente, no lo harías ―Neji fue el primero en tomar la palabra― pero estoy seguro de que inconscientemente lo harás tarde o temprano ―.
Aquella última palabra logro desconcertar al rubio.
―Hinata-sama ya te ha dicho lo que siente por ti ¿cierto? ―.
Los parpados del rubio se abrieron cuan grandes eran ante la afirmación del otro, antes de tener que bajar la mirada.
―Y es obvio que tú la rechazaste ―.
No hacía falta que dijese más, en este punto Naruto ya había comprendido a la perfección el porqué de que el genio Hyuga le hubiese pedido alejarse de su prima… Él tal vez sería incapaz de lastimar a Hinata intencionalmente, pero emocionalmente su mera presencia ya implicaba que ella estuviese sufriendo tras haberla rechazado, sin embargo…
―Hinata-sama sufrió mucho por ello ¿sabes? ―claro que lo sabía― y yo también… no sabes lo difícil que fue para mí escuchar el llanto de ella por las noches, y no ser capaz de poder hacer nada para ayudarla o aliviar su dolor ―.
Juraría que alguien lo había golpeado en el estomago, tras aquel rechazo, él también imagino que ella había sufrido o que quizás había llorado, pero era muy distinto imaginarlo a que alguien te lo confirmase de esa forma.
―Pero después de un tiempo, un día… ella volvió a sonreír… ―aquella confesión logró llamar su atención― no era la misma sonrisa de antes, era más opaca, pero aún así sus ojos mostraban anhelo por levantarse, un deseo por querer escapar de la oscuridad y buscar la felicidad ―.
Él no cambio su expresión…
―Y por eso decidí buscar una forma para ayudarla ―una vez más la voz de Neji lo traía devuelta a la realidad, esta vez con un claro presentimiento de lo que se vendría― Tras un tiempo de analizarlo… me di cuenta de que tú, Naruto, eres la fuente de inspiración de Hinata-sama, su anhelo, su razón de vivir, la persona que ama… ―.
Fue un breve instante, pero el rubio sintió algo removerse en su interior.
―Y porque te ama, eres tú quien más daño le hace, ella necesita alejarse de ti para superar ese sentimiento que la hace sufrir por dentro, olvidar y abrir su corazón hacia un nuevo mundo, por eso… ―.
―Por eso, debo alejarme de ella ¿no? ―interrumpió Naruto, a lo que Neji afirmó en silencio y sin abandonar su seriedad―…entiendo a lo que te refieres, Neji, no soy tan tonto ¿sabes? ―una risa amarga escapo de sus labios.
Por su parte, Neji bajo la mirada con pesar.
―Sin embargo, no pienso hacerlo… ¡No me alejare de Hinata! ―.
Neji lo sabía con tan solo ver los ojo del rubio, esos ojos azules que reflejaban seriedad y una fuerte determinación.
―Se que le hice mucho daño a Hinata ―declaró Naruto con seriedad― Pero… estas muy equivocado si crees que alejándome de ella será feliz ―ahora era Neji quien se mostraba molesto ante la seguridad del rubio― aún si Hinata está o no enamorada de mi, ella sigue siendo mi amiga, no… ella es una persona importante para mí ¡Y no pienso alejarme de ella ni hoy ni nunca! ―.
Una muy pequeña gota de sudor frio resbaló por la sien de Neji ante la mirada penetrante del rubio, no, no estaba asustado… más bien contrariado por la intensidad de emociones y determinación que logro apreciar en aquellos ojos y que no era capaz de descifrar con exactitud… ¿Qué era lo que estaba pasando? No se suponía que Naruto reaccionara de esa forma, lo conocía, sabía que su amigo testarudo e impulsivo, así que el pedirle que al pedirle que se alejara de Hinata este se negaría rotundamente al ser su amiga, pero estaba seguro de que cuando le presentara las pruebas que le apoyaban para que se alejase de su prima él accedería a sabiendas de que tenía razón y que la prioridad de Hinata debía ser olvidarlo para poder sanar sus heridas… pero no era así ¿Por qué? ¿Es que acaso era tan egoísta como para forzar a Hinata a permanecer a su lado, aún si ello implicaba terminar de destrozarle el corazón?
―A ti te gusta: Haruno Sakura ¿no es así? ―.
Los ojos del rubio se abrieron ligeramente, antes de recobrar la seriedad― ¿y eso qué? ―.
―Deberías saberlo, tarde o temprano esos sentimientos son los que lastimaran a Hinata-sama ―los ojos del rubio brillaron con cierto recelo― ella no es ingenua, así que dime ¿Qué pasara con Hinata-sama, cuando tú te decidas a decirle lo que sientes a Sakura? ―.
Una vez más el rostro del rubio se mostraba confuso― Eso no tiene nada que ver, Neji ―dijo apretando los puños― aún si eso llegara a pasar… Hinata… ella estaría bien, lo sé ―.
― ¿Estás seguro? ―.
De lo que el rubio estaba seguro era, de que si Neji seguía con eso, le saltara encima a golpes en cualquier momento.
―Hinata-sama jamás se interpondría en tu camino, si tú eliges a Sakura ella lo respetaría y se alejaría, pero si tú buscas retenerla a tu lado ¡La estarías destruyendo por dentro! Tú ya la rechazaste, Naruto, deja que Hinata-sama se reponga y sea feliz, que pueda salir adelante desde ahora y no cuando sea demasiado tarde ―.
Los puños del rubio estaban comenzando a sangrar, ya se estaba conteniendo bastante… pero no podía negar que las palabras del Hyuga le habían punzado por dentro y lo habían dejado desarmado… por su parte, Neji veía con pesar la reacción del rubio, no era su intención hablarle de esa forma, pero debía hacerlo si quería proteger a Hinata y sin más que agregar, se giró dispuesto a marcharse no sin antes decir.
―Naruto, tal vez seas la persona a quien Hinata-sama ame y admire… Pero eres quien menos la conoce… lo mejor será que recapacites y te alejes de ella… ―."
Las palabras de Neji aún resonaban en su mente, día tras día, ya había pasado un mes desde aquello y aún hoy no podía estar seguro de lo que estaba haciendo… se había alejado de Hinata, si, pero una parte de él aún se negaba a hacerlo y que en el fondo le gritaba; ¡Al diablo Neji! ¡Hinata era una amiga importante para él! No podía alejarla así de fácil… sin embargo, no pasaba mucho para que las palabras de Neji resurgían como un molesto fantasma y lo frenaban…
Pero tenía que reconocer que Neji tenía razón, él amaba a Sakura y Hinata había dicho amarlo a él…
"― ¡Estás loco! Ya te dije que Hinata es solo una amiga, no podría ser algo más ―aseguró― ¡Además tu bien sabes que la persona que me gusta es Sakura-chan! ―declaró.
―N-Namikaze-san… ―.
―"Hinata… ¿Acaso tú…?" ―se cuestionaba a medias, imaginando que aquella alma frágil se rompería en llanto en cualquier momento.
―C-Chouji-kun… ya termino sus apuntes… y quiere que usted los revise… ―dijo en un tono neutro dirigiéndose a Menma."
Y en una ocasión ya la había lastimado por eso… no quería volverlo a hacer…
Por su parte, Sasuke se limitó a arquear una ceja de forma disimulada desde su asiento, él no había perdido detalle de la mirada indescifrable que el rubio le había estado dirigiendo a la Hyuga en el otro extremo del salón, desde hacia un buen rato…
…
Tenía que ser una broma, una maldita broma y de muy mal gusto, se decían Naruto y Menma, esto no podía estarles pasando… Definitivamente tenía que ser un sueño, no, una pesadilla… Por su parte, Hinata solo se preguntaba ¿Cómo fue que termino ahí? Fácil, cuando Anko-sensei formo los equipos para el examen final, pues…
"Siguiente; equipo cinco: Namikaze Menma, Hyuga Hinata y Namikaze Naruto"
Ahogo el estremecimiento de su cuerpo cuando sintió la mirada iracunda que ambos gemelos se dirigían entre sí, teniéndola a ella en medio.
―Lo haremos a mi manera ―declaró Menma.
― ¿Ah, sí? ¿Y desde cuando alguien te nombro; líder? ―gruñó Naruto.
―Tú eres un inútil e idiota y Hyuga es incapaz de tomar la iniciativa por sí misma, así que el que yo tome el liderazgo es lo más lógico ¿no crees? ―respondió secamente.
―El único idiota en este lugar eres tú ―protestó el rubio.
―Al menos admites que eres un inútil ―sonrió Menma.
―Imbécil ―.
―Retrasado ―.
―Ah… esto… ―.
Fue apenas un imperceptible murmullo, pero la voz de Hinata logro captar la atención de ambos.
―Yo creo que… ―.
―Deja de balbucear y habla de una buena vez, Hyuga ―ordenó Menma.
―E-Eh… Lo siento… pero, yo solo… ―.
― ¡Deja de darle ordenes a Hinata, cretino! ―.
―Silencio, idiota ―.
― ¿A quién llamas idiota, idiota? ―.
―No veo a ningún otro idiota, idiota ―.
― ¡Agh, olvídalo! ¡Y un cuerno si repruebo, me largo! ―rugió Naruto al levantarse de su asiento y salir del salón.
―Tsk ―bufó Menma― yo prefiero tener que hacer un examen de nivelación antes de tener que trabajar en este grupo ―.
―Pero… Naruto-kun… Namikaze-san… ―.
Tarde, para cuando Hinata intento detenerlos ambos gemelos ya habían salido dejándola sola en aquel salón de ciencias…
…
El cielo lentamente comenzaba a teñirse de un tono naranja… la mirada de Hinata se hallaba perdida en el horizonte… una parte de ella se encontraba feliz de tener que trabajar con Naruto y Menma, significaba una nueva oportunidad para poder acercarse a ellos, de poder ayudarlos… o al menos eso es lo que pensaba… le bastó con presenciar la discusión de esa mañana para darse cuenta de la enorme brecha que los separaba de ellos, y que también los separaba entre sí… y ahora se cuestionaba; ¿Cómo poder disminuir esa brecha? ¿Qué podía hacer para ayudarlos?
― ¿Ocurre algo, Hime? ―.
La voz de Kurama la trajo de vuelta a la realidad― n-no… no es nada, disculpa, estoy un poco… distraída… es todo… ―sonrió apenada.
―Lo mejor será que suba a su habitación para que pueda descansar, Hinata-sama ―intervino Neji.
―E-Eh… s-si, está bien… ―.
Apenas si Hinata alcanzo a afirmar, cuando Neji bajo del auto aproximándose a su lugar para abrir la puerta y ayudarla a bajar, solo hasta ese momento fue consciente de que ya habían llegado a casa, al mismo tiempo en que Kurama también bajaba del auto.
―Gracias por traernos, Ku-Kurama… ―afirmó un tanto apenada.
No era fácil omitir los honoríficos y menos dejar de llamarlo "Ku-chan".
―No tienes porque agradecerlo ―dijo encogiéndose de hombros― No todos los días puedo acompañar a una chica tan linda como tú hasta su casa ―.
Las mejillas de Hinata no tardaron en colorearse por las palabras del pelirrojo, ya había pasado un mes desde que se reencontraron, una semana desde que le quitaron el yeso y en todo ese tiempo, Kurama era quien se había ofrecido a llevarlos y traerlos, aunque ella se había negado el principio, el pelirrojo era demasiado insistente cuando decía algo y al final logro convencerla, el problema… era que había adquirido una extraña manía por avergonzarla con pequeñas bromas.
―Cada día haces realidad una de mis fantasías ¿sabes? ―sonrió él acercándose un poco a su oído― la primera, fue tener a una hermosa y sensual mujer con el pie enyesado dentro de mi auto, el policía que lleva a la estudiante problemática a casa y de la más recientes aunque un poco gastadas; una joven y tímida estudiante en el auto de su profesor ―señalándose a sí mismo con un traje similar al de un maestro, ahora comenzaba a entender porque el usaba diferentes disfraces cada día― ¿sabes cuantos hombres morirán por tener mi suerte? ―su cerebro estaba comenzado a trabajar más de lo debido― …Así que dime, Hime-sama ¿quieres terminar de ayudarme con mis fantasías? ―.
―Maldito, zorro, sinvergüenza, deja de molestar a Hinata-sama con tus comentarios pervertidos ―protestó Neji al sostener a una inconsciente Hinata, esas palabras habían sido demasiado para ella.
La joven estaba tan sonrojada que los tomates maduros y los semáforos la envidarían y faltaba poco para que de sus oídos comenzara a salir humo de sus oídos, mientras Kurama sonreía divertido por la reacción de ambos Hyuga.
―Como diga, su señoría ―sonrió burlesco el pelirrojo al hacer una exagerada y extravagante reverencia.
―Porque mejor no te vas por donde viniste a tu hotel o donde sea que vivas ―masculló el castaño amarrando la poca compostura que le quedaba.
―Eso hare, mocoso ―.
El castaño observó pacientemente al pelirrojo esperando a que se adentrase a su auto y se marchase como siempre lo hacía… grande fue su sorpresa y desconcierto al verlo dirigirse a la maletera del auto y sacar de ella un par de maletas… No, no podía ser lo que estaba pensando.
― ¿Qué estás haciendo? ―inquirió con desconfianza, aún sosteniendo a una Hinata inconsciente en sus brazos.
― ¿Qué parece? ―sonrió el pelirrojo― Bajo mis maletas ―.
―Sabes a lo que me refiero ―siseó el castaño.
―Ah, te refieres a porqué bajo mis maletas ¿cierto? ―.
Neji estaba seguro de que en cualquier momento se lanzaría sobre ese zorro por su insolencia.
―Dijiste que me fuera a casa ¿no? Pues bien… ―.
El castaño le miró sin entender, pero se alarmó cuando una sonrisa ladina se extendió en los labios del pelirrojo.
―Estoy en casa ―.
Cuando Hinata logro recobrar la consciencia, podría haber jurado que el aire en el ambiente era casi sepulcral…
…
El sonido de la puerta al ser golpeada resonó en aquel aparente salón de música vacio, pero nada… él no respondió y tampoco lo haría, sabía quién era la persona que tocaba… la misma persona que lo hacía cada día durante la hora de almuerzo y que al igual que siempre se adentraba en el salón tras un "Con permiso" justo como ahora.
―N-Namikaze-san… yo… lamento la interrupción, pero, le he traído su almuerzo, como siempre ―comunicó al dejarle la pequeña caja de almuerzo sobre uno de los pupitres vacios.
Hinata bajó la mirada al no recibir respuesta, lo sabía, sabía que él no respondería, hasta ahora no lo había hecho y dudaba que lo hiciese más adelante, sin embargo… seguiría intentándolo…
―Yo… me retiro… ―.
― ¿Por qué lo haces? ―interrumpió Menma desde el último asiento del salón― ¿Por qué sigues trayendo almuerzos todos los días, si sabes que no voy a comerlos? ―.
El pelinegro se hallaba recostado en el asiento, mientras su mirada se mantenía fija en el techo del salón… todos los días era lo mismo, aquella Hyuga siempre le llevaba el almuerzo y él jamás lo tocaba –bueno, en una ocasión lo hizo, pero se deshizo de ella así que ella jamás lo supo y nunca lo haría– pero ya se estaba comenzando a cansar de esa desagradable rutina.
―Bueno… yo… ―.
―Si es por lo que paso en aquella ocasión, lo mejor será que lo olvides, no te quiero en mi camino ni rondando cerca de mí ―cortó aún sin moverse de su lugar.
―S-Se equivoca, no es por eso… ―se apresuró a decir, sabía que se refería a lo que había pasado en el festival deportivo, pero no era por eso, ella…― yo… ―.
―Entonces… ¿Por qué? ―su mirada bajo automáticamente cuando él centro su atención en ella― ¿Por qué lo haces, entonces, Hyuga? ―.
―Porque… ―dudó, no estaba segura de como él fuese a tomar su respuesta― Lo hago porque… ―pasó un poco de saliva por su garganta seca.
―No tengo todo el día, Hyuga, si vas a responder hazlo ahora o mejor lárgate de una buena vez y no… ―.
―Porque quiero ser su amiga… ―.
Las palabras de Menma fueron cortadas por la respuesta de ella… ¿había escuchado bien?
―Quiero… ser su amiga… ―reiteró Hinata al apretar sus manos entre sí, dándose valor.
― ¿Disculpa? ―.
Menma pocas veces era sacado de lugar en medio de una conversación, pero esta vez claramente no creía lo que estaba escuchando, no más bien, estaba seguro de que era una total locura eso que estaba escuchando ¡En serio! ¡Esa Hyuga definitivamente se había vuelto loca!
― ¿y porque querrías ser; mi amiga? ―cuestionó malhumorado.
Inconscientemente ella mordió su labio inferior, esto era lo difícil― P-Porque… yo… ―suspiró con pesar, esto no estaba bien.
Si quería decírselo a Menma, tenía que hacerlo bien, sabía que él no lo tomaría de buena manera, pero esto podría significar un paso hacia adelante, un paso más cerca de acercarse a él y de un día quizás ayudarlos, a Naruto y a él.
―Namikaze-san… yo, se que usted ha pasado por mucho ―la mirada de él se volvió afilada ante sus palabras― Y sé que no soy nadie para decirlo, pero… no todas las personas son malas, hay personas en las que se puede confiar… por eso… me gustaría… ―.
Sin embargo, el golpe sordo que hizo la silla de Menma al caer interrumpió las palabras de Hinata, quien al poder reaccionar ya se encontraba siendo sujetada fuertemente por el pañuelo de su blusa, sintió el frió aliento de Menma contra su rostro y su corazón se detuvo por un momento al sentir el filo de aquella mirada inundada por la ira.
―Largo de aquí ―siseó fríamente Menma antes de soltarla bruscamente.
―Pe-Pero… Nami-
― ¡Largo! ―exclamó iracundo― ¡Vete! ―ordenó al tomarla por el brazo y prácticamente arrastrarla fuera del salón― No quiero volver a verte, Hyuga, fuera de aquí ―.
Un gemido ahogado de dolor escapo de los labios de Hinata una vez fue prácticamente arrojada del salón por el pelinegro, pero justo antes de que él se adentrase una vez más a este y le cerrase la puerta en la cara, ella se apresuro a tomarlo por la parte baja de su camisa.
―Namikaze-san, yo solo quiero… ―.
―Ya escuche suficiente, Hyuga ―cortó― No quiero tú lastima ―zafándose de su agarre― No te necesito, ni a ti ni a nadie, ahora, largo ―.
Observó la puerta cerrarse frente a ella y el eco que hizo al final resonó por todo el pasillo carente de vida… la pequeña oportunidad que había tenido para acercarse a Menma y quizá poder ayudarlo… falló…
…
Dentro, Menma solo pudo mirar con despreció la caja de almuerzo sobre uno de los asientos vacios antes de tirarla al bote de basura en un arranque de ira y patear algunos de los escritorios ya deteriorados, lo hizo hasta calmar en algo aquel enojo que le consumía… ¡Estúpida Hyuga! ¡Jamás debió contarle sobre esa parte de su pasado! ¡Jamás! ¡La odiaba! A ella y a su maldita lastima, como si pudiese entender lo que él había pasado para decirle; que no todas las personas son malas, que quería ser su amiga, que… ¡Y un cuerno! ¡Ella no sabía nada!
"Cuando la gente la veía, no la veían a ella, si no a la heredera fracasada de la familia Hyuga… un desperdicio para la familia.
Hinata siempre fue demasiado indulgente, así que las personas siempre terminaban aprovechándose de su bondad solo para ganar prestigio.
Una y otra vez ella fue traicionada por aquellos que consideraba buenas personas."
― ¡Demonios! ―bramó con fuerza al estrellar su puño contra una de las paredes haciendo sangrar sus nudillos― "¿Por qué tengo que recordar eso ahora?" ―se cuestionaba molesto mientras inconscientemente su mirada se posaba sobre la caja de almuerzo tirada en el bote de basura.
…
Hinata con la mirada baja, tras haber meditado un poco la razón por la cual Menma se había comportado de esa forma, logro darse cuenta que él había malinterpretado su deseo por querer convertirse en su amiga atribuyéndolo a una acción de lastima hacia él… No había sido su intención darle esa idea, pero ahora ya nada podía hacer…
Tan metida estaba en sus pensamientos que ni siquiera fue consciente de donde caminaba hasta que choco contra otra persona.
―L-Lo siento… no era mi intención… ―se disculpó aún con la cabeza abajo― ¿N-Naruto-kun…? ―identifico desconcertada al levantar su mirada.
―No importa… ―.
― ¿eh? Pero… ―.
―Ya te dije, no importa ―.
Fue inevitable que una pequeña punzada presionara su pecho, esta no era la primera vez que el rubio la evitaba de esa forma, pero lo que en verdad le lastimaba eran sus ojos… cada vez que ellos se cruzaban era lo mismo, su mirada estaba vacía y sombría… no le gustaba, era doloroso… ¿qué había hecho mal para que el rubio la tratara de esa forma?
"―Menma o yo, escoge ―.
La sangre se le heló ante sus palabras y sus parpados se abrieron cuan grandes eran obligándose a mirarlo, sus ojos se lo decían, estaba hablando enserio, muy enserio.
―Si decides seguir acercándote a Menma, nunca más volveré a dirigirte la palabra, será como si tú y yo jamás nos hubiésemos conocido, hare de cuenta que Hyuga Hinata jamás existió para mí ―.
―Hablo enserio, Hinata ―sentenció como si hubiese leído sus pensamientos― y tu sabes que yo jamás retrocedo a mi palabra ―."
No, no podía ser cierto, Naruto no podía estar cumpliendo su palabra… ella había sido especialmente cuidadosa desde entonces para que él no se percatara de que intentaba acercarse a Menma para encontrar una forma de volverlos a unir… pero eso no significaba que en un descuido él la haya descubierto y ahora estuviese molesto por eso… inconscientemente sus manos comenzaron a temblar ligeramente por lo que tuvo que apretarlas entre sí para tratar de calmar su ansiedad… Que… ¿Qué se supone que debía de hacer ahora?
…
Kurama siempre fue astuto, un genio innato, por lo tanto había pocas cosas que escapaban de su vista, en especial cuando se trataba de su pequeña Hime y esta vez no era la excepción, había pasado una semana desde que se había mudado a la mansión Hyuga, la que alguna vez también fue su hogar… pero eso ya era pasado, sin embargo, ese no era el problema, tampoco lo era que el amargado de Neji se la pasase con sus quejas de un lado para otro sobre su atrevimiento al haberse mudado a la mansión sin el consentimiento de Hiashi, no, el problema era ella.
―Gracias por la comida ―habló suavemente, Hinata, antes de levantarse― Yo… que pasen buena noche ―sonrió al dirigirles una pequeña reverencia y marcharse.
A él no lo engañaba, esa sonrisa era demasiado falsa, pero le molestaba aún más que ella se negara a contarle lo que le ocurría… bien, entendía que había pasado fuera de su vida cerca de diez años, pero ¿y qué? Él era la persona que mejor la conocía, no tenía porque ocultarle nada ¿cierto? O tal vez… ¿estaría molesta con él? No, imposible, su Hime jamás se molestaba con él, bueno una que otra vez cuando eran pequeños y le había robado su comida o cuando había perdido el conejo que Hitomi le había regalado, pero no era como si se hubiese enfadado demasiado –y eso que en verdad había querido a aquel conejo, pero ¿Cómo decirle que cuando el conejo se le escapo en el parque un perro se le tiro encima al pequeño animal?– si mucho ella se había enojado con él alrededor de un par de horas y luego regresaba a él corriendo y llorando… ¿Qué le pasaba ahora?
―Oye, mocoso ―nombró al castaño frente a él.
― ¿Qué quieres, zorro? ―.
― ¿Qué le pasa a Hime? ―cuestionó con seriedad.
El Hyuga dudo un momento antes de contestar― Nada… gracias por la comida ―.
Y ese pequeño gesto no pasó desapercibido para el pelirrojo, ya que eso significaba que el extraño comportamiento de Hinata no tenía nada que ver con él y al parecer el mocoso amargado sabía la verdadera razón… y él le haría confesar.
…
¡Grandioso! ¡Esto definitivamente era genial! Nótese el sarcasmo, se dijo Menma, al escuchar las quejas de su hermano mientras pateaba con insistencia la puerta de aquel cuarto de utilería, bufó por lo bajo un par de maldiciones antes de posar su mirada en la otra persona que los acompañaba, sentada en un rincón un tanto lejano abrazando sus piernas y extrañamente mas callada que nunca se hallaba, Hyuga Hinata.
¿Cómo fue que termino ahí, atrapado en el cuarto de utilería del gimnasio con ese par?
¡Oh! Ya lo recordaba, hoy era el primer día para mostrar los avances del proyecto que tenían como examen final con Anko y como era de esperarse esta les hecho el discurso del año al no tener absolutamente nada, ni siquiera la Hyuga que normalmente era la que trabajaba cuando nadie más lo hacía había hecho algo, al final la mujer les había dicho que tenían que presentarse en la oficina de profesores al final de clases para su respectivo castigo, el cual consistía en limpiar el gimnasio, escaparse hubiese sido pan comido de no ser porque la vieja Tsunade los había amenazado con llamar a su padres si intentaban saltarse el castigo, obviamente la advertencia era más específicamente para ellos que para la Hyuga y teniendo a una madre como la que tenían era mejor cumplir con ese dichoso castigo.
― ¡Joder! ¡Qué alguien abra la puerta! ¡Estamos encerrados! ―continuaba el rubio golpeando la puerta.
―Tsk, ¿quieres dejar de hacer tanto escándalo? ―gruñó Menma desde su lugar.
―Pues, disculpe su majestad, pero no estoy dispuesto a quedarme aquí encerrado con un imbécil como tú ―respondió Naruto con el mismo malhumor que el pelinegro.
―Pues qué casualidad, a mí tampoco me gusta la idea de estar encerrado con un idiota como tú ―dijo Menma al enfrentar la mirada airada del rubio.
El problema era que durante la limpieza del lugar, al parecer unos idiotas habían tenido la brillante idea de encerrarlos ahí como una broma… y aunque ninguno lo supiese, ambos hermanos estaban seguros que si llegaban a enterarse de quienes habían sido los graciosos, los molerían a golpes y les harían desear nunca haber nacido… Así que ahora estaban ahí, encerrados en ese cuarto, sin la menor idea de que hora era y sin teléfonos gracias a que a la vieja se le paso por la cabeza que sería un buen incentivo para que cumplieran a cabalidad su castigo.
―Todo esto es tú culpa, cretino ―acusó Naruto.
― ¿Mi culpa? ―.
―Si no le hubieses dicho a la vieja Tsunade que poco te importaba el "castigo" ella no habría amenazado con llamar a mamá ―.
― ¿Disculpa? Si aquí hay un culpable ese eres tú ―señaló Menma al ponerse a la misma altura que el otro― Tú fuiste el que se puso a jugar con su teléfono mientras la vieja hablaba y por eso nos quito los nuestros, idiota ―.
― ¿A quién llamas idiota; idiota? ―.
―No veo a ningún otro idiota por aquí, idiota ―.
―Tú… imbécil… ―.
― ¡Pa-Paren! ―.
Ambos detuvieron su discusión ante el débil quejido al fondo del gimnasio.
―Por favor… no peleen… n-no ahora… por favor… ―escucharon la voz suplicante de Hinata.
―Dis… ―pero antes de poder terminar, la mirada del rubio se contrajo de la impresión― ¡¿Hinata?! ―.
La mirada de Menma mostró cierta confusión por el repentino cambio de actitud de su hermano, pero basto con centrar su atención en la Hyuga, tuvo que agudizar un poco su mirada para lograr identificarla entre las sombras del lugar y solo entonces entendió el porqué de la estupefacción del rubio… ella se encontraba sentada en un rincón oscuro, abrazando sus piernas con fuerza tratando de contener los pequeños y continuos temblores de su cuerpo, ella los miraba pero a la vez parecía que no lo hacía de no ser por un fugaz y débil destello jamás habría notado las lagrimas que brotaban de sus ojos.
― ¡Hinata! ¿Te encuentras bien? ―se apresuró el rubio hacia ella tras haber reaccionado de su asombro.
―S-Si… de-descuida… estoy b-bien… Naruto…k-kun… ―dijo temblorosamente ella al levantar una de sus manos con amago de sonrisa maltrecha.
―Pero… ―.
―De-Detente… por favor… no te acerques… ―detuvo ella asustada― e-estoy bien… enserio… lo estoy… ―.
―Es obvio que no estás bien ―declaró angustiado aún intentando acercársele― ¿Por qué estas llorando? ¿Qué te pasa? ¡Dímelo! ―.
―Na-Nada… estoy bien… so-solo… no te acerques t-tanto… por favor… ―.
―Claustrofobia ―.
La voz de Menma tuvo el efecto de llamar la atención del rubio― ¿Qué dijiste? ―.
―Claustrofobia, el miedo desmedido a los lugares cerrados y oscuros ―respondió Menma con seriedad.
―E-Espera… no me digas que… ―.
―Eres Claustrofóbica ¿cierto, Hyuga? ―no era una pregunta, más bien era una afirmación.
No obstante Hinata se limito a guardar silencio al hundir más su rostro entre sus piernas.
―Genial ―bufó Menma― Estoy atrapado con un idiota y una claustrofóbica, esto definitivamente es genial ―nótese el sarcasmo.
―Imbécil, no estamos aquí contigo por gusto ¿sabías? ―gruñó Naruto al tomarlo por las solapas de su camisa.
―Pues yo tampoco estoy aquí por gusto, idiota ―respondió el pelinegro, zafándose de su agarre con desdén― Los ineptos como ustedes solo me acarrean problemas ―.
― ¿A quiénes llamas: Ineptos? ―protestó molesto el rubio.
― ¿Cuántos ves aquí? ―respondió Menma igual de malhumorado.
―Miserable ―siseó Naruto, ¡ya estaba harto! ¡Iba a golpear a ese cretino!
―Lo… si… ento… ―.
El rubio detuvo en seco sus intenciones al igual que Menma ante el nuevo y débil quejido ahogado.
―E-Es… mi… culpa… ―.
¡Demonios! Se dijo Naruto, la voz de Hinata apenas si se oía entre su llanto y su cuerpo estaba comenzando a temblar cada vez más ¡Este no era el momento para partirle la cara a Menma! Aunque se lo mereciera, pero no ahora.
―No, Hinata, disculpa ¿sí? ―se apresuró a decir el rubio― Menma no quiso decir eso ¿no? ―sonrió forzadamente al dirigirse al otro quien solo bufó indiferente.
―Tsk ―masculló Menma al sentir el disimulado golpe que le había proporcionado el rubio contra su abdomen― Cuando dije: inepto, me refería más a este idiota ―señaló.
―Teme ―gruñó Naruto por lo bajo aguantando las ganas de golpearlo.
―E-es mi culpa… lo siento… lo siento… ―.
El rubio iba a contradecirla una vez más, cuando sintió el agarre de Menma sobre su hombro, desconcertado y molesto quiso protestar.
―No nos está escuchando ―interrumpió Menma a sabiendas de las intenciones del rubio.
―Lo… siento… lo siento… l-lo… s-siento… ―.
Y Menma no estaba equivocado, la joven continuaba derramando lágrimas sin control y su cuerpo seguía temblando ante los constantes sollozos que de su boca salían, pero lo que más resaltaba era su mirada sombría y hundida en un abismo desconocido mientras seguía repitiendo las mismas palabras "Lo siento"
―Lo siento… ma-mamá… l-lo siento… niisan… e-es mi culpa… lo siento… ―.
…
― ¿Ya la llamaste, mocoso? ―cuestionó un malhumorado Kurama mientras seguía dando vueltas en medio de la sala.
―Acabo de hacerlo, zorro, pero sigue sin contestar ―respondió Neji igual de enfadado, odiaba que ese zorro le diese ordenes, pero por esta ocasión lo dejaría pasar.
―Pues vuelve a intentarlo ―ordenó el pelirrojo.
¡Con un demonio! Se dijo Kurama al posar su vista en el antiguo reloj de cuerda contra una de las paredes que marcaba las 8:30 p.m. Ese día no había podido ir a recoger a Hinata ni al mocoso estirado ya que la empresa lo había llamado por una estúpida sesión de fotos, al inicio pensó en posponerla, pero su Hime lo había convencido de ir… ¡Maldita la hora en que accedió!
―Ya tuve suficiente, iré a buscarla ―gruñó al tomar su chaqueta y las llaves de su auto.
― ¡Espera! Ni siquiera sabes donde esta ―protestó Neji.
―Me da igual, estoy harto de estar aquí sentado ―.
―Entonces iré contigo ―.
―No ―.
― ¿Por qué? ―exigió saber el castaño.
―El vejete se fue de viaje, el personal está en descanso y no es seguro dejar a la enana sola en casa, alguien tiene que cuidarla y esperar por si Hime llega a aparecer.
― ¡Pero…! ―.
Las palabras de Neji murieron en su boca, cuando el pelirrojo azoto la puerta principal y al poco tiempo se escuchó el fuerte rugir de un motor.
―Demonios… Hinata-sama… ¿Dónde se encuentra? ―.
…
El fin del mundo estaba cerca… algo se lo decía, se dijo Naruto, porque no era normal que Menma estuviese haciendo lo que creía que estaba haciendo… no esto era un sueño, un muy retorcido sueño ¿verdad?
―Tranquilízate y enfoca tú mirada solo en la llama del encendedor ¿entendiste? ―.
Hinata asintió débilmente a las palabras de Menma, mientras este le acercaba cuidadosamente el objeto manteniendo cierta distancia de ella.
―Todo estará bien, Hinata, ya lo verás ―sonrió cálidamente Naruto mientras ella lo miraba con lejano deje de desconcierto― Hace frio, con eso te mantendrás caliente ―respondió como si adivinara la pregunta en sus ojos cuando le acerco cuidadosamente la chaqueta de su uniforme.
―Gra-Gracias… ―musitó débilmente― yo… lamento… esto… n-no… no es mi intención… ―.
―No tienes de que preocuparte, Hinata ―interrumpió Naruto― Esto no es tu culpa, ya verás que pronto saldremos de aquí ―intentó reconfortarla.
Ya habían pasado un par de horas más en ese lugar, quizá las horas más agobiantes que alguna vez imaginaron, Naruto y Menma ya habían llegado silenciosamente a la conclusión del porque la joven tenía ese trauma con los lugares cerrados y oscuros.
"Cuando Hyuga Hitomi falleció junto a Hyuga Hizashi en un trágico incidente, todo se derrumbo para ella."
Después de todo y tal como el Hyuga lo había dicho, ella era la única que había presenciado sus muertes… No era necesario que dijeran lo mucho que les costó hacer reaccionar a Hinata de aquel trance en el que se hallaba, es por eso que ahora estaban siendo cuidadosos con el espacio de ella.
―Tenemos que buscar una forma de salir de este lugar ―.
Y por una vez, Naruto le daba la razón a su hermano, no podían permanecer mucho tiempo en aquel lugar.
― ¿Qué sugieres? ―.
Ambos intercambiaron miradas, no podían creer lo que estaban a punto de hacer, ellos que juraban que el infierno tendría que congelarse primero o que el teme se volviese un gay amante de los dulces antes de cooperar entre sí, ahora estaban a un solo paso de tener que trabajar como un equipo ¡Joder! ¡Hasta la palabra les resultaba repugnante! Pero dada la situación… no tenían muchas alternativas, Hinata ya había salido de su ataque de histeria anterior pero nada les aseguraba que no volviese a tener otro y por nada del mundo querían repetir eso.
―Los ductos de ventilación ―señaló Menma con la mirada― uno de nosotros deberá subir y arrastrarse por ellos hasta el gimnasio ―.
―Pero, el gimnasio probablemente esté cerrado ―interrumpió Naruto.
―Sí, pero hay una escalera detrás del escenario que podría ayudarnos a subir hasta una de las ventanas ―.
―Y si subimos por una de las ventanas que están junto a los arboles, solo habría que saltar hacia las ramas ―Una sonrisa traviesa se dibujo en los labios del rubio, al comenzar a entender el hilo de aquel plan.
―Exacto ―sonrió también Menma.
Pero tan pronto se dieron cuenta del gesto del otro aquellas sonrisas se borraron y recobraron la seriedad en sus rostro.
―De ahí, solo es cuestión de tener que romper el candado y abrir el gimnasio y eventualmente el cuarto de utilería… pero solo uno de nosotros podrá ir ―Naruto lo observó con cierto recelo ante sus palabras― el otro debe quedarse para cuidar de Hyuga ―.
El rubio relajó sus hombros ante su respuesta, era más que obvio quien de los dos era el más indicado para quedarse con la joven mientras el otro salía por los ductos de ventilación.
―Yo iré ―.
―No, lo hare yo ―cortó Naruto para sorpresa de Menma― Tú quédate a cuidar a Hinata ―.
― ¿Qué dijiste? ―dijo el pelinegro aún sin poder creer lo que había escuchado.
Al rubio no le agradaba en lo más mínimo tener que dejar a Hinata con Menma, si fuera por él, Hinata jamás estaría a solas con Menma en aquella situación… pero tenía que reconocer que fue Menma quien se percató de lo que le ocurría a Hinata, fue él quien lo detuvo cuando impulsivamente trato de acercarse a ella y también fue él quien le dijo como acercarse a ella para ayudarla a tranquilizase… le gustara o no, Menma tendría una mejor idea de cómo lidiar con Hinata si entraba en un nuevo ataque de histeria.
―Yo subiré por los ductos de ventilación y luego los sacare de aquí, tú cuida de Hinata ―.
Menma no estaba de acuerdo con eso, no, definitivamente lo que menos quería era quedarse ahí con la Hyuga, pero la seriedad en la mirada de su hermano le dijo que no estaba bromeando.
―Dejó a Hinata en tus manos, pero escúchame bien, Menma ―dijo al tomarlo por el cuello de su camisa― Si le llegas a hacerle algo, te mato ―sentenció con frialdad.
―Tsk, haz lo que quieras ―bufó Menma al zafarse de su agarre y colocarse en posición para servir de apoyo al rubio para que este pudiese llegar a los ductos de ventilación.
…
Ya había perdido la cuenta de cuantas calles había pasado y de cuantos semáforos se había saltado, pero nada… había buscado en todos los lugares en los que creyó Hinata estaría y nada… ella no frecuentaba muchos lugares, de hecho ni siquiera tenía la costumbre de salir como cualquier otra adolescente de su edad gracias a las normas que se le habían impuesto desde temprana edad y propiamente a su carácter introvertido… ahora solo le quedaba un lugar por revisar…
Konoha Gakuen Den
…
Un nuevo día se alzaba en el horizonte, para ser más específicos el último día de exámenes de semestre.
― ¡Por fin! ¡El último día de clases! ―exclamó Kiba.
―Deberías sentirte frustrado por no poder asistir más a clases y no feliz porque estas acaben, Kiba ―interrumpió Shino a su lado.
―Oh, ya vas otra vez con eso ―bufó Kiba al rodar los ojos.
Por su parte, Hinata se limito a sonreír por la discusión de sus amigos mientras caminaban por los pasillos.
―Como estudiante, tú deber…―.
― ¿podrías al menos intentar disfrutar el último día de clases como cualquier otra persona, Shino? ―cuestionó Kiba interrumpiendo al pelinegro.
―Kiba ―.
―Es obvio que no ―bufó el castaño, una vez más interrumpiendo a su amigo.
Aunque la extraña conversación que sus amigos mantenían le resultaba un tanto divertida, no pudo evitar desviar su atención cuando a lo lejos vislumbro un par de siluetas a lo lejos.
― ¡Hey, Naruto, Sakura! ―exclamó Kiba a modo de saludo.
― ¿Kiba? ―identificó Sakura― Buenos días, chicos ―saludó con una sonrisa.
―Buen día ―Shino y Hinata fueron los únicos en devolver el saludo cordialmente.
―Oye, Naruto ¿estás listo para el partido de mañana? ―cuestionó Kiba.
―Pues, claro, el teme y yo los haremos morder el polvo ―sonrió arrogante el rubio antes de centrar su atención en los otros dos.
Pero antes de que Naruto pudiese formular cualquier saludó, el sonido de una lata ser arrojada con fuerza dentro del bote de basura llamó su atención… su mirada se afilo al identificar al chico de cabello negro a lo lejos que le devolvió la mirada con la misma intensidad.
―Buenos días, Menma ―saludó Sakura al verlo acercárseles, ingenua a las miradas de los otros dos.
―Sakura ―saludó a secas el pelinegro.
―Bu-Buen día, Namikaze-san ―.
Ambos hermanos centraron disimuladamente su atención en la joven de ojos perla ante su saludo, pero no paso mucho para que el pelinegro le diese la espalda y continuase con su camino.
― ¿Qué se cree ese idiota? Arrogante ―masculló un malhumorado Kiba.
― ¿Qué le pasa a Menma? ―se preguntó Sakura.
Hinata por su parte, desvió la mirada al sentir los ojos molestos de Naruto sobre ella, gesto que no pasó desapercibido por el miembro del grupo más silencioso.
―Nos vemos el sábado, Kiba ―habló Naruto llamando la atención del resto― Vamos, Sakura-chan, hoy es el último día de clases ―.
― ¿Ah? Naruto ¡Espera! ―se apresuró la pelirrosa junto a él.
Una punzada golpeó su pecho al ver como Naruto y Sakura se marchaban juntos hacia el salón… había pasado una semana desde que habían quedado atrapados en aquel cuarto de utilería y en el que, por primera vez después de mucho los hermanos Namikaze habían trabajado juntos para salir de ahí… tontamente creyó que después de eso la relación entre ellos mejoraría, cuan equivocada estaba…
Pudieron entregar el proyecto con Anko-sensei al dividirse el trabajo, pero la relación entre ellos dos, no más bien entre los tres se había vuelto más tensa que antes, por un lado, Menma solía ignorarla aún más que antes, mientras Naruto… el parecía molestarse con ella cada vez que hablaba con el pelinegro, pero también solía evitarla a toda costa… además ellos no eran los únicos que parecían estar molestos con ella… y cada día se sentía hundirse más en un abismo oscuro.
…
Sabía que su forma de actuar no era la mejor del mundo, eso era algo que Naruto sabía bien, pero no tenía idea de cómo debería actuar con Hinata, el día en que quedaron atrapados olvidó completamente las palabras de Neji y se desesperó por encontrar una forma de sacarla de ahí, incluso aceptó trabajar con Menma por ello y se mantuvo reacio a alejarse de ella cuando lograron salir, al menos hasta que ese idiota apareció.
Pero ahora eso ya no debería importarle, se dijo al pasar disimuladamente su vista en la joven a su par, él ya había tomado una decisión.
―Esa cerda… ―reaccionó ante la voz de Sakura― Ino consiguió un empleo de medio tiempo para las vacaciones, y yo que pensé que sería la única que lo haría ―comentó mientras seguían caminando.
― ¡Bah! No te fijes en ello, Sakura-chan, apuesto a que tu empleo es mejor que el de ella ―sonrió Naruto.
― ¿eso crees? ―.
― ¡Claro! ―.
Su sonrisa se suavizo mientras veía a Sakura adentrarse al salón con renovado ánimo… no podía negar que Hinata era una amiga importante para él y que habían ocasiones en las que su preocupación por ella lo llevaba a hacer cosas que jamás creyó hacer, pero… su corazón solo le pertenecía a una persona y esa era Sakura, y dudaba que eso fuese a cambiar en algún futuro, por lo que había llegado a la conclusión de hacer lo que debió hacer hacia mucho.
Dejar de preocuparse tanto por Hinata, ella era su amiga, no su enamorada, él ya la había rechazado antes y como dijo Neji eso eventualmente les acarrearía problemas si seguían buscando protegerla tan celosamente, así que a partir de ahora centraría su atención únicamente en Sakura, como siempre debió ser.
…
Un pequeño bostezó escapó de sus labios mientras dejaba su cuerpo estirarse sobre el escritorio en el cual había tomado una pequeña siesta, Menma no era de los que se dormía en clase, pero esta no era una clase, era su sala de música, así que no había problema si él quería tirarse al suelo y dormir o hacerlo sobre cualquiera de los escritorios, su mirada fue atraída automáticamente hacia la pequeña caja de ben-to sobre uno de los escritorios cercanos al suyo.
Rodó los ojos soltando un bufido, no tenía que ser un genio para saber que la Hyuga había vuelto con sus intentos por darle de esas cosas sin su permiso, y como lo hizo antes, esa caja se quedaría ahí mismo o terminaría tirada en la basura, al menos ese era el plan hasta que se percato de una pequeña nota que acompañaba aquella caja… eso era nuevo.
"Namikaze-san, solo por esta vez acepte este almuerzo… al menos, en agradecimiento por lo que pasó en aquella ocasión…
Atentamente:
Hyuga Hinata"
Sabía que se refería al hecho de haber accedido a trabajar con el imbécil de Naruto para sacarlos de ahí, pero esa nota no era algo que le conmoviese a querer probar la comida de la Hyuga… tomó la caja entre sus manos dispuesto a tirarla… pero maldijo por lo bajo al ver que sus manos se negaban a soltar esa cosa sobre la basura.
…
―Agh, injusticia, aún tengo sueño ―bostezó Naruto.
Lunes por la mañana, el semestre ya había terminado, así que este tendría que ser el primer día de sus preciosas vacaciones, pero no, hoy era el día que le entregarían notas y sabría si no tendría que asistir una vez más a los cursos de verán, que sinceramente suplicaba que no o su madre lo mataría.
―Espero que al menos pueda ver a Sakura-chan ―comentó al aire mientras pateaba una piedra en el camino antes de volver a bostezar sonoramente.
…
Desde lo alto de la azotea, Uchiha Sasuke con las manos en los bolsillos veía con desinterés el paisaje frente a él, el sonido de la puerta abrirse llamó su atención.
― ¿Para qué me pediste que viniera? ―cuestionó secamente.
…
―Yo… saldré un momento… ―la voz indecisa de Hinata se dejó escuchar en medio de la sala.
―Bien ―respondió Kurama a secas, sentado en el sofá con un libro en mano.
―iré… iré por mis notas… ―.
―Bien ―.
―Yo… ―.
―Puedes salir si quieres, no te detendré, Hinata ―.
La joven se encogió en su sitio ¿Dónde había quedado el Hime y el Mochihime?
―K-Kurama-kun… ¿sigues molesto? ―se atrevió a preguntar.
―No ―.
Mentira, se dijo internamente, claro que seguía molesto con ella, podía verlo en su mirada y aquella actitud seca que tenía cada vez que hablaban, pero una parte de ella tenía que darle la razón, ella lo había hecho enfadar con sus acciones.
―Lo siento… de verdad… no fue mi intención-
―Ya te lo dije, no estoy molesto ―interrumpió Kurama aún sin despegar la mirada de su libro― Lo mejor será que te marches o se te hará tarde ―.
―De acuerdo… ―musitó con pesar― K-Ku-chan… ―el pelirrojo respingó imperceptiblemente en su sitio ante aquel sobrenombre― yo… en verdad… no quise hacerte enfadar… ―.
Un suspiró cansado escapó de sus labios tras haber dejado el libro que ni siquiera estaba leyendo en la mesa, tras haber escuchó la puerta cerrarse cuando Hinata salió de la casa.
―No deberías ser tan desconsiderado, a Nee-san le preocupa que estés molesto ¿sabes? ―.
― ¿No tienes que ir a traer tu también tus notas, enana? ―.
― ¿y tú no tienes que ir a trabajar? ―.
Y él que pensaba que solo Neji era un amargado y entrometido, obviamente esa mocosa de Hanabi le había copiado… y mucho.
―Tch ―.
…
―Siempre es lo mismo… Para ti, todo lo que yo diga no tiene la menor importancia… ¿cierto? ¡¿Es que no lo entiendes?! ―.
―… ―.
― ¡¿Cómo puedo hacerte ver que yo siempre te he amado?! ¡Que mis sentimientos por ti jamás han cambiado! ¡¿Qué tengo que hacer para que lo entiendas?! ―.
Una fuerte ráfaga siguió a la declaración de Sakura… sin embargo, la mirada de Sasuke se mantenía impasible, como si sopesara cada una de sus palabras y determinase el valor que estas debiesen tener, todo de forma tan analítica y racional… como una simple ecuación.
― ¿Es todo? ―.
La sequedad de su voz, helo por completo la sangre de la joven y las lagrimas que recorrían sus mejillas se habían detenido de golpe por la impresión… Aún con la vista borrosa por las lágrimas que se acumulaban en sus acuosos ojos, podía vislumbrar el rostro del pelinegro, tan perfecto y sereno, pero que ahora se le hacía tan doloroso.
―Yo… ―.
¿Qué podía decir? Nada en realidad… la respuesta era más que clara, él jamás la había visto de la misma forma que ella a él… cuatro años atrás no lo había hecho y ahora que creyó que las cosas podían haber cambiado, ahora que había reunido el valor para volver a intentarlo y luchar por aquel viejo amor… nada había cambiado.
―En verdad, no has cambiado nada, Sakura ―.
Ella solo pudo verlo aún en shock, ni siquiera la pequeña sonrisa que se dibujaba en los labios del pelinegro logro inmutarla.
―Sigues siendo una molestia ―.
…
Menma observaba el cielo azul desde su lugar, junto al tanque de agua que estaba en la azotea, había escuchado y visto a Uchiha Sasuke llegar ahí, cosa que al inicio le extraño pero no le tomo importancia y siguió recostado en su lugar a sabiendas que el Uchiha no había notado su presencia.
Además, últimamente su cabeza estaba dándole demasiadas vueltas, no podía dormir ni estar tranquilo como él deseaba, desde aquel día en que habían quedado atrapados en ese cuarto de utilería, el ataque de histeria y claustrofobia de la Hyuga, el trabajar con ese idiota de su hermano… habían regresado una vez más los fantasmas de su mente, recordándole; la tristeza de la soledad, el dolor de ser traicionado por aquellos en los que confiaba y la desolación de perderlo todo en cuestión de un segundo, lo cual volvía a reafirmar su odio hacia las personas, y cuando veía a esa Hyuga con sus estúpidos almuerzos de disculpa y agradecimiento, o la estúpida cara de su hermano, ese odio aumentaba su fuerza, quería que se fueran de su vida ¡Que lo dejaran en paz! ¡No quería seguir pensando ni en su pasado ni en ellos! ¡Solo que desaparecieran de una vez por todas!
― ¿Para qué me pediste que viniera? ―.
Reaccionó al escuchar la voz de Sasuke, genial, ahora alguien más venía a invadir la poca tranquilidad que buscaba en la azotea, que no es que fuera mucha ya que una vez más sus propias divagaciones sobre el pasado lo habían mantenido ocupado, sin embargo, su rostro mostro desconcierto al ver a la joven de largos cabellos rosáceos y ojos jade de pie frente al Uchiha.
A medida que escuchaba hablar a Sakura, podía sentir como un fino hilo en su interior se tensaba, aquella confesión, lo enfermaba, ese obtuso sentimiento llamado amor que la Haruno le profesaba al otro, aquella mirada anhelante de cariño y aceptación mientras hablaba, esa estúpida sonrisa que ansiaba una respuesta afirmativa a sus sentimientos, de alguna forma eso le había hecho recordar al idiota de su hermano, a la Hyuga, a su madre, a su padre, aquellos supuestos amigos que tuvo, e incluso a él mismo y todo eso no hizo si no terminar de romper aquella pequeña cuerda de cordura que lo mantenía y desataron aquel odio que por tanto tiempo intento mantener a raya, al mismo tiempo en que Sasuke respondía a la joven con aquella tranquilidad e indiferencia que lo caracterizaba.
…
Naruto dejo escapar un suspiró decepcionado cuando salió del salón de profesores, al parecer Sakura había ido a recoger sus notas temprano y ya se había marchado ¡Que lastima! Y él que quería pedirle una cita aprovechando las vacaciones… Bueno, al menos si le veía el lado amable ¡No había reprobado ninguna materia esta vez! Claro sus notas no eran les mejores y había salido de puro milagro, pero aún así ¡No tendría que asistir al curso de vacaciones! No esperaba para llegar a casa y darle la buena noticia a su madre, se dijo con renovado ánimo.
Incluso comenzó a tararear una alegre canción… sin embargo, su atención inconscientemente fue llevada a la ventana que daba hacia afuera del edificio, específicamente a la azotea del edificio junto al que se encontraba… Sasuke parecía estar peleando con alguien, pero desde donde estaba no lograba identificarlo, grande fue su sorpresa cuando en uno de los movimientos del Uchiha su contrincante tomo su lugar y pudo verlo, a él… Namikaze Menma, su hermano estaba peleando con Sasuke y fue peor aquello cuando entre tanto logro divisar unos mechones de cabello rosáceo entre todo aquello, solo había una persona en todo el instituto que tenía ese color de cabello.
― ¡Maldición, Menma! ―.
…
― ¡Basta, Menma! ―gritó una aterrada Sakura.
Poco después de que la respuesta de Sasuke terminara por romper su corazón, Menma había aparecido de la nada, al principio se sintió avergonzada y nerviosa de que él hubiese podido escucharla e incluso intento bromear para distraerse y no romperse a llorar ahí mismo por el Uchiha, quedó en completo shock cuando Menma posó su mirada en ambos, aquellos ojos no eran los mismos ojos de siempre, estos eran más fríos y oscuros que destilaban un odio tal que nunca imagino que un ser humano pudiese guardar… lo peor fue cuando lanzó el primer golpe directo al rostro de Sasuke.
Luego otro y otro, hasta que finalmente Sasuke logro tomar un poco de distancia y defenderse, pero eso no parecía hacer diferencia, Menma estaba golpeando con todo a Sasuke, era como si… quisiese matarlo… No, eso no podía ser cierto, Menma no haría algo así, el podía ser frio e indiferente, pero nunca intentaría acabar con la vida de alguien… ¿cierto?
― ¡Sakura-chan! ―.
Ella reaccionó al escuchar la voz de Naruto mientras este subía apresuradamente las escaleras hacia la azotea.
―Naruto… ―.
Su corazón comenzó a tranquilizarse al ver a su amigo, sin embargo, las lágrimas seguían brotando de sus ojos.
―Sakura-chan ¿Qué está pasando? ―cuestionó el rubio al llegar a ella― porque… ¿Por qué estas llorando? ―su rostro comenzaba a pasar de la angustia al enojo.
―Naruto… Sasuke-kun, él… ―.
Las lágrimas de Sakura no dejaban de brotar mientras escuchaba a lo lejos el sonido de los golpes y quejidos de ambos pelinegros mientras peleaban, aunque su corazón se hubiese tranquilizado un poco aún seguía angustiada por Sasuke y esa misma preocupación le impedía hablar.
Por su parte Naruto comenzaba a desesperarse cada vez más, no estaba entendiendo nada… pero basto con ver la mirada de su hermano para saber que esta no era una simple pelea, el estaba yendo enserio contra su amigo, muy enserio.
― ¡Menma, detente! ―ordenó Naruto.
Pero nada, Menma ni siquiera lo estaba escuchando, al contrario, parecía que su voz solo le había hecho aumentar la furia en sus golpes.
― ¡Menma! ―.
―Por favor… ―La voz de Sakura lo hizo desviar su atención hacia ella― ¡Naruto, por favor! ¡Por favor, tienes que detener a Menma! ―.
Todo aquello se le hacía cada vez más confuso ¿Por qué su hermano y su amigo estaban peleando? ¿Qué demonios estaba pasando?
"El amor no existe"
Un escalofrió recorrió la espina dorsal del rubio ante ese pensamiento, porque él en ningún momento se había puesto a pensar en algo así.
"Todos son iguales, solo se usan unos a otros a su conveniencia y luego… te desechan"
Y como si un balde de agua le hubiese caído encima, pudo darse cuenta de la naturaleza de esos pensamientos… Menma… Cuando eran pequeños, su madre solía decirles que los gemelos podían compartir una especie de conexión psíquica, sin embargo en ese entonces ninguno lo tomo enserio ya que nunca la habían experimentado, al menos no que el recordara… hasta ahora.
"Lo único real es el poder"
¿Por qué estaba escuchando estos pensamientos deliberadamente? Más importante aún… ¿Por qué Menma tenía estos pensamientos?
El rubio veía absorto las lagrimas de la joven frente a él sintiéndose ligeramente mareado y confundido… ¿Cómo habían llegado a esto?
―Naruto… ―una vez más la voz de Sakura logro sacarlo de aquel trance― Te lo suplico… ―su corazón se contrajo ante las amargas lagrimas de ella― por favor… ayuda a Sasuke-kun… por favor… ayúdalo… por favor… ―.
Fue en ese mismo instante en que su mente se hallaba tan confundida, por su hermano, por su amigo y por todo lo que no lograba comprender de toda aquella situación, en ese pequeño intervalo de tiempo fue que el velo que cubría sus ojos cayó y su corazón dolió… Imágenes pasaban a gran velocidad en su mente, Sakura sonriendo, siendo amable, preocupándose, llorando, esforzándose y animándose por Sasuke, claro también hacia todas esas cosas por él, se preocupaba, era amable, le animaba e incluso había llorado por él, pero nunca de la misma forma en que lo haría por Sasuke… también estaba él, Sasuke, su mejor amigo y eterno rival, siempre compitiendo, aunque el Uchiha siempre parecía ir un paso delante de él, lo ayudaba en los peores momentos, extendiéndole su mano con esa estúpida sonrisa arrogante que le decía "vamos, gatito miedoso ¿Cuándo alcanzaras mi nivel?"… y en otro extremo estaba su hermano, amable y gentil, un modelo a seguir de niño, luego cambiando y transformándose, en alguien déspota y frio… entonces todo quedó claro para él…
―Sakura-chan… Sasuke, es muy importante para ti ¿cierto? ―.
La pelirrosa reaccionó entre lagrimas ante la voz del rubio y lentamente subió su mirada hasta toparse con aquellos ojos azules su corazón se oprimió cuando él le sonrió, una sonrisa mezcla de calidez, ternura y dolor, en ese instante a su cabeza vino la imagen de un chico pálido y cabello negro.
"―Es cierto que yo no sé mucho sobre los sentimientos, pero… hay algo de lo que estoy seguro y eso es que Naruto estaría dispuesto a hacer muchas cosas por ti, Sakura ―.
La aludida solo pudo ver extrañada al pelinegro― ¿Qué cosas dices, Sai? ―sonrió extrañada.
―Lo que trato de decir, es que deberías ser más considerada con Naruto, el te ama ―declaró con firmeza el ojinegro."
En esa ocasión ella solo pudo reír por las ocurrencias de su amigo, era cierto que esa vez había sido demasiado dura con Naruto porque él la había hecho hacer el ridículo a mitad del parque con una de sus bromas, pero estaba pensando en disculparse, así que creyó que Sai solo lo había dicho para que ella se disculpara con el rubio…
―Je, bueno, siempre lo he sabido ―rió el rubio.
Pero ahora, al ver esa sonrisa… Sakura comenzaba a dudar de que eso fuera solo una ocurrencia de Sai… y eso solo hizo que el dolor en su pecho aumentara y la culpa se atorara en su garganta, porque él era su amigo, una persona importante para ella y se había percatado de que su petición y sus sentimientos en sí, le estaban ocasionado dolor ahora, le hacía daño a la persona que siempre estuvo a su lado en los momentos difíciles y que acudía a ella sin dudarlo cuando más lo necesitaba, la hacía feliz y la reconfortaba porque con él podía ser sus ojos con confianza y sabría que no la haría sufrir como Sasuke… Naruto, el era su amigo… su pequeño hermano al que quería y por el que se preocupaba, lo amaba, pero no como sabía que él lo hacía con ella.
―No te preocupes, Sakura-chan, no dejare que Menma le haga daño al teme ―aseguró al acariciar con delicadeza la cabeza de la joven, antes de girarse con la clara resolución de detener a Menma.
…
―Disfruta tus vacaciones ―.
―Si… gracias por todo, Rin-sensei ―dijo Hinata al hacer una pequeña reverencia y cerrar la sala de profesores.
Una pequeña sonrisa se dibujo en sus labios mientras caminaba por los pasillos, sus notas no eran las mejores de su grado, pero tampoco eran les peores y sabía que aunque su padre no estaría satisfecho con ellas, al menos tampoco estaría molesto.
Tenía curiosidad por saber cómo habían salido Kiba y Shino, penosamente ellos llegarían a recogerlas hasta el día siguiente por uno asuntos pendientes que no habían logrado posponer… Bueno, lo importante es que tenía fe en que ellos también habían conseguido un buen promedio, ahora solo le quedaba volver a casa… a casa… ese pensamiento la hizo sentirse un poco triste, en especial cuando recordaba la indiferencia de aquel pelirrojo, el era su amigo de la infancia, su protector, su hermano mayor, era alguien muy importante para ella y no le entristecía que estuviese molesto con ella.
"―No lo repetiré, Hime, apártate ―ordenó.
―No ―negó ella con seguridad.
Kurama se estaba cansando de aquello, y cada vez se molestaba de ver a la joven intentando enfrentarlo.
―Hinata, apártate ―siseó autoritario.
―N-No lo hare, Kurama ―."
Tal vez ella se había excedido en ese momento, pero él tampoco le había dejado alternativa, sin embargo… ahora era doloroso no poder hablar con él como antes, incluso… extrañaba las bromas subidas de tono que él solía hacerle solo para avergonzarla y temía que si esa situación continuaba él decidiese marcharse y lo perdería de nuevo… no quería eso.
"―La comida es una buena forma de agradecer y disculparse… así como de perdonar y unir los vínculos ―."
Eso le había dicho Kurenai en una ocasión, razón por la cual siempre que se disculpaba o le agradecía a alguien lo hacía de esa forma… pero no siempre funcionaba, eso lo supo gracias a Menma, sin embargo… nada le garantizaba que esta vez no fuese diferente si lo intentaba con Kurama ¿cierto?
― ¡Menma! ―.
Su cuerpo se estremeció ante aquel grito que pareció traspasar todo el lugar, llevando instantáneamente su atención hacia la azotea del edificio que estaba junto al que se encontraba… sus parpados se abrieron cuan grandes eran y su rostro palideció al ver a Naruto y Menma golpeándose uno a otro.
…
― ¡Naruto! ―.
―Sakura, espera ―la detuvo Sasuke al agarrarla por el brazo― No debes acercarte ―.
― ¡Pero…! ―intentó objetar, más el pelinegro negó con la cabeza.
―Esto es entre ellos ―.
Después de que Naruto se hubiese lanzado en medio de la pelea, golpeando a Menma en el rostro lo suficientemente fuerte como para alejarlo de Sasuke, Menma parecía haber centrado ahora su furia en el rubio, mientras Sakura se había apresurado para auxiliar al Uchiha ayudándolo a levantarse, ahora ambos se hallaban ahí en el marco de entrada de la azotea como espectadores de la pelea entre ambos Namikaze.
…
El rubio jadeaba cansado, mientras pasaba el dorso de su mano contra su quijada en un intento por limpiar el sudor de su rostro al igual que Menma ¿Cuánto tiempo llevaban peleando? Quién sabe, de lo único que estaba seguro es que su hermano lo estaba golpeando con algo más que solo enojo o rabia… su mirada se lo decía… en los ojos había odio puro, una oscuridad que jamás había visto antes, ni siquiera cuando Sasuke había intentado unirse a unos yakuza* tiempo atrás, Menma realmente deseaba matarlo a golpes.
― ¿Qué rayos te pasa, eh, Menma? ―jadeó molesto― El teme no te ha hecho nada y yo tampoco ¿Por qué nos agredes, imbécil? ―.
Pero el pelinegro solo sonrió burlonamente en respuesta, haciendo cabrear aún más al rubio.
― ¿Qué es tan gracioso? ―.
Por toda respuesta, Menma se lanzó contra su hermano corriendo a gran velocidad y dando un giro en el último momento para poder asestarle una potente patada, tomándolo por sorpresa, haciéndolo sacar el poco aire que le quedaba en los pulmones y algo de sangre, pero rápidamente se recompuso, levantándose y corriendo hacia él iniciando así otra ronda de patadas y golpes entre sí, hasta que Menma aprovechó un descuido de su hermano para desestabilizarlo con una patada a sus piernas y luego sumarle un fuerte puñetazo en la barbilla.
― ¿Eso es todo lo que puedes hacer? ¡Qué ridículo! ―dijo burlón al ver al rubio tirado en el suelo.
―Je, ¿eso crees? ―sonrió Naruto cuando atrapó la pierna de Menma entre las suyas y le aplicó un movimiento para hacerlo caer.
Pero el pelinegro solo se tambaleó, momento que Naruto aprovechó para golpearlo, sin embargo Menma fue más rápido y detuvo su puño en el aire.
―Me desharé de ti, de una vez por todas ―.
El rubio palideció ante la oscura mirada en los ojos del pelinegro, ese definitivamente ya no era su hermano, el odio le había quitado por completo la razón, y sin piedad alguna Menma apretó un poco más el puño en su mano y torció su muñeca haciendo que Naruto soltase un quejido de dolor cuando la escuchó tronar.
― ¿Estas enojado? ―.
―Miserable ―gruñó Naruto al intentar darle un nuevo golpe en el abdomen.
Sin embargo, Menma volvió a esquivarlo antes de reír perversamente― ¡Eres tan estúpido! Ni siquiera estas a mi nivel, solo ríndete y acepta tú final… hare que te arrepientas por haberme quitado lo que fue mío… ―.
― ¿Qué? ¡¿De qué diablos estás hablando?! ¡Yo no te he quitado nada! ―respondió Naruto, molesto, mientras trataba de mover su muñeca, no estaba fracturada pero a juzgar por el dolor seguramente estaba torcida.
―En serio, no puedo creer lo estúpido que eres ―sonrió con rencor contenido― Pero es tan típico de ti… estas tan empeñado en ser reconocido que te olvidas de todo lo demás, siempre protegiendo tu pequeño mundo que ignoras destruir el de los demás ―.
Los parpados de Naruto se abrieron cuan grandes eran ante la afirmación de Menma, pero lo que más logro llamar su atención fue el cambio en su mirada, no solo era odio lo que había en ella, también era dolor… profundo y amargo, muy similar al suyo cuando Menma se fue al extranjero y dejo de confiar en las demás personas al sentirse traicionado por todos, incluso su familia, hasta que Iruka-sensei lo salvó…
―Te equivocas, Menma… ―.
―No, Naru-nii, no me equivoco ―cortó Menma― Las personas siempre se usan entre sí para sus propios fines, pero para no quedar como los villanos de la obra se justifican con que "el fin justifica los medios"… tú sabes de lo que hablo ¿no, Hyuga? ―.
Solo hasta ese momento, Naruto fue consciente de la presencia de Hinata, quien se encontraba junto a Sakura intentando acomodar al Uchiha contra la pared junto a la entrada de la azotea.
―Hyuga Hinata, una chica educada y amable, el ejemplo de una "buena persona" ¿cierto? ―sonrió burlón alternando su vista de la joven hacia su hermano― Pero incluso ella es capaz de utilizar a otros…en especial cuando se trata de su querido, Naruto-kun ¿o me equivoco? ―.
Tanto Sakura como Naruto posaron incrédulos su vista en la joven, quien bajo la mirada con pesar ante la culpa del recuerdo por lo que le había hecho a Menma en aquella ocasión.
―Su actitud, sus estúpidos sentimientos… todos ustedes son tan retorcidos, que me enferman ―soltó con desdén― ¡Estoy harto de esta mierda! …En especial de ti ―.
Con cierta dificultad, Naruto comenzaba a ponerse en pie, mientras sentía la mirada de su hermano sobre él.
― ¡Me molesta que estés vivo! ―.
Hinata solo pudo apretar sus manos contra su falda.
― ¡Estoy harto de tú existencia! ¡Lo único que has hecho es robarme lo que me pertenece! ¡Siempre! ―.
"―Entonces… ¿Por qué lo haces? ―cuestionó aún con la mirada vacía.
―Porque… ―la escucho tomar aire― Porque él también sufre… aunque no lo parezca, creo que Namikaze-san sufre ―confesó."
No era que Hinata fuese demasiado buena o ingenua, Naruto lo supo al escuchar las palabras de Menma, ella sabía por lo que estaba pasando Menma, de alguna forma ella había llegado a conocer un lado de Menma que él desconocía… y eso le molestaba… porque ella no confió en él para explicárselo y porque Menma solo seguía ahí acusándolo de haberle robado algo de lo que no tenía la menor idea, por el contrario, si había alguien que tuviese algo que reclamar seria él…
― ¿y que se supone que te robe, cretino? ―gruñó Naruto molesto― Tú siempre lo tuviste todo, yo no ―.
― ¿lo ves? ¡Eres tan jodidamente imbécil! ―respondió Menma― sin embargo, no espero que tu pequeño cerebro logre entender a lo que me refiero… porque ya no importa, me desharé de ti aquí y ahora ―sentenció con una fría sonrisa― ¡Muere! ―.
Fue el grito de guerra de Menma al correr contra su hermano dispuesto a golpearlo con todo lo que tenía, pero Naruto aprovechó el último momento para esquivar su golpe y tomar distancia de él, lo que siguió fue a Menma atacando al rubio a la menor oportunidad mientras este intentaba esquivarlo con dificultad ante el cansancio y los golpes.
―"Namikaze-san… ah perdido la razón…" ―fue el pensamiento de Hinata al ver como el pelinegro se lanzaba impulsivamente contra Naruto a la menor oportunidad intentando descargar contra él toda su fuerza.
―"Maldición… mis músculos están demasiado cansados" ―jadeó internamente el rubio.
― ¿Qué sucede? ¿Estás cansado o tienes miedo? ―sonrió burlonamente Menma al detenerse un segundo.
―Te equivocas ―sonrió Naruto para desconcierto de Menma― es solo que no le veo el menor caso a seguir peleando con un idiota que me acusa de robarle algo de lo que no tengo la menor idea ―.
―Tsk, pues entonces, acepta morir en la ignorancia ―dijo Menma al lanzarse contra Naruto.
Pero esta vez el rubio no lo esquivó, dejó que lo golpeara de llenó en el rostro― ¿Es lo mejor que tienes, Men-nii? ―sonrió arrogante.
―Impertinente ―masculló Menma al lanzarle asestarle otro golpe.
Naruto escupió un poco da sangre antes de volver a sonreír burlonamente a su hermano.
― ¡Pedazo de animal! ―exclamó molesto― ¡No solo me robaste a mis padres, también tienes el descaro de burlarte de mí! ―.
Esa última respuesta hizo reaccionar al rubio antes de recibir el siguiente golpe y esquivarlo.
― ¿Qué dijiste? ―.
―Lo que oíste, idiota, ¿o que? ¿Acaso también eres sordo? Pero, bueno, eso ya es pasado… no importa ahora ―declaró al lanzarle un par de patadas y golpes.
― ¡Claro que importa, imbécil! ―respondió Naruto al sujetar uno de los puños de Menma en el aire― ¿A qué te refieres con que; te robe a nuestros padres? ―cuestionó al empujarlo contra la barda de la azotea.
―No significa nada, es tal y como lo escuchaste ¡Tú me robaste a mis padres! ―acusó al golpear al rubio con su rodilla y zafarse de su agarre antes de tomarlo por el cabello y chocar su cabeza contra la barda con una mano, mientras con la otra lo golpeaba repetidas veces en el abdomen hasta hacerlo escupir varias veces sangre, manchando la camisa de ambos― Desde que éramos niños, siempre te gusto llamar su atención y aprovechaste cuando me fui para quitármelos completamente ―acusó al sujetarlo por el cuello de la camisa y obligarlo a darle la cara― Confié en ti antes de irme al extranjero y lo único que hiciste ¡Fue traicionarme! ―impactó un golpe más en su estomago.
―Estúpido… ―gruñó Naruto― ¡Yo nunca te he traicionado! ―exclamó al sujetarlo por el cuello de su camisa y en un impulso impactar su cabeza contra la de Menma.
Tan fuerte que el pelinegro lo soltó y retrocedió un par de pasos antes de que la frente de ambos comenzase a sangrar por el impacto.
― ¡Tú fuiste el que me traiciono! ―.
Naruto no dejo que el pelinegro descansara antes de asestarle una patada contra el rostro y con su mano sana, lo golpeó de lleno en el abdomen haciéndolo doblarse del dolor y escupir algo de sangre.
― ¿Acaso ya no recuerdas lo que me hiciste? ―gruñó Naruto al darle otro golpe en el rostro, ante el recuerdo de aquella emboscada en su contra en la que su hermano había colaborado.
― ¡Te lo merecías! ―respondió Menma al envestirlo y así ambos rodearon hasta que el pelinegro quedó sobre el rubio― ¿Tienes la menor idea de lo que tuve que pasar cuando me fui? ¿O si quieras sabes porque me fui? ―a medida que hallaba y su voz iba en aumento también lo hacia la fuerza de los golpes que le propinaba en el rostro― ¡Fue un infierno y estaba completamente solo! ¡Ellos eran lo único que tenía! ¡Y por tu culpa también los perdí! ¡Tú estúpido deseo de ganar atención me los quito! ―.
― ¿Estúpido deseo? ―masculló Naruto al apretar su antebrazo en el aire y con fuerza girarlo, para que esta vez fuese él quien estuviese arriba, y con su único brazo libre lo golpeo de la misma forma que él a medida que hablaba― ¡El que no sabe nada eres tú, pedazo de imbécil! ¡Yo también he tenido que pasar por un verdadero infierno! ¿Sabes lo que se sentía ser la sombra del gran "Namikaze Menma", el no poder ser tan bueno como todos quisieran que lo fueras? Incluso nuestros padres… ―.
Menma escupió una gran cantidad de sangre por la boca antes de posar su mirada iracunda en el rubio que ahora ocultaba su mirada tras su cabello al haber detenido sus golpes por un instante.
― ¡Incluso ellos! ―exclamó al levantar la mirada brillante por el dolor al inundarse en los recuerdos de su pasado― ¡Menma, Menma, Menma! ¡Siempre fue lo mismo! ¡Menma esto, Menma aquello! ¡Yo también era su hijo! ―declaró iracundo, al volver a golpearlo― Pero no, lo único para ellos, no, para todo el mundo, parecía que el único que importaba eras tú ¡Solo tú! ¡No importaba donde fuera, en la escuela, en la calle, con nuestros padres! ¡Solo tú! ¡Ya ni siquiera sabía quién era en realidad! ¡Solo era un maldito adorno que estaba siempre a la sombra del hijo prodigo de Namikaze Minato! ―.
Naruto cesó sus golpes y el pelinegro volvió a escupir sangre, antes de sentir una gota húmeda golpear su rostro, luego otra y otra.
―" ¿Lluvia?" ―se cuestionó Menma un tanto mareado por los golpes.
Grande fue su sorpresa al dirigir su mirada de soslayo hacia su hermano… Aquellos ojos azules derramaban gruesas lágrimas que se mezclaban con la sangre de sus heridas, pero lo que en verdad le impacto fue ver ese destello en sus ojos… Era un dolor tan profundo como el suyo, pero a la vez diferente, heridas que no sanan con el tiempo porque solo cicatrizan y pueden ser volver abiertas cuando menos lo imaginas, esa era la mirada de una persona que había sido herida reiteradamente por los golpes de la vida… al igual que él.
―Yo te envidiaba… porque tú siempre conseguías lo que querías sin tener que esforzarte por ello… ―la voz del rubio se redujo considerablemente gracias a las lagrimas― Yo siempre era el tonto inútil que solo se parecía a ti… solo quería que un poco del afecto y respeto que todos te tenían… ―.
―Afecto y respeto dices… ―.
Naruto frunció el entrecejo ante la sonrisa burlona de su hermano.
―Eso no es más que una farsa ―.
El rubio estuvo a punto de protestar, cuando la voz de Menma volvió a interrumpirlo― Ninguna de esas personas que tú dices; me apreciaba o respetaban lo hacían en realidad, todo era más que una farsa ―.
La mirada del pelinegro se oscureció al verse envuelta también por su pasado.
―Ellos solo veían en mi, un simple peón para sus propios intereses y que luego podrían desechar cuando quisieran, todos ellos solo me utilizaban ―el rencor volvió a hacer acto de presencia es su mirada, deteniendo en seco las lagrimas del rubio― Uno tras otro, siempre era lo mismo… solo me elogiaban para que los ayudara y luego se reían a mis espaldas antes de traicionarme, no importaba el lugar siempre era lo mismo… por eso acepte irme al extranjero en aquella ocasión… ―.
―Pero, tú… ―.
―Sin embargo ―continuó Menma interrumpiendo las palabras del rubio― ni siquiera así las cosas cambiaron… todo fue peor, mucho peor… hay un dicho que dice; "el clavo que sobresale recibe remachados, pero a veces se llegan a doblar con el martillo… Entonces hay que sacarlo", y yo era ese clavo… siempre lo fui… ―.
Los parpados de Naruto se abrían cuan grandes eran al ver la mirada azulada de su hermano brillar por las lagrimas que en ellos se aglomeraban y que su orgullo le impedía soltar… aún así, una diminuta y rebelde lagrima escapo perdiéndose entre la sangre de su rostro, al momento en el que se dio cuenta… ambos estaban sufriendo, ambos habían sido heridos por la vida, cada uno de distinta forma, pero perjudicados al fin y la imagen subjetiva que tenían sobre el otro lentamente comenzaba a resquebrajarse.
―Lo único que lograba mantenerme con vida, eran papá y mamá… pero incluso ellos me olvidaron… ―.
―Eso no es… ―.
―Pero como dije antes ―repentinamente el tono en la voz de Menma cambió― El pasado es pasado ―.
Naruto apenas y tuvo tiempo de reaccionar cuando sintió el fuerte puñetazo de Menma impactar de lleno en su rostro.
―Nuestros padres siempre te prestaron atención, pero nunca lo notaste ¿cierto? ―masculló Menma al tratar de reincorporarse con gran dificultad― Porque eres un maldito egoísta, que no se conforma con lo que tiene y busca tenerlo todo para sí, por eso buscaste arrebatármelos y aprovechaste que estaba lejos para hacer que ellos me olvidaran ―jadeó ante el cansancio.
―Eso no es cierto ―murmuró Naruto adolorido― Jamás he intentado quitarte a nuestros padres… eres tú quien se aleja más de ellos… así que si yo soy un maldito egoísta, tú no eres más que un maldito envidioso por pretender que ellos solo te vean a ti… ―.
―Miserable… ―siseó Menma.
―Si quieres golpearme, hazlo ―dijo al tratar de levantarse y adivinar sus intenciones― ¡Hazlo! Porque en el fondo sabes que lo que he dicho es cierto ―sonrió arrogante.
Eso había sido la última gota que Menma pudo soportar antes de lanzarse contra su hermano.
― ¡Ya me estoy harto! ¡Solo desaparece de una vez por todas! ¡Ríndete, Naruto! ―.
― ¡No pienso hacerlo! ¡Menma! ―.
El pelinegro busco embestirlo con fuerza, sin embargo, Naruto también se lanzó con la misma idea contra Menma, fue tal el impulso que ambos pusieron en ese instante que inconscientemente se empujaron entre sí chocando contra la reja de seguridad de la azotea haciéndola rechinar por el impacto.
Eso sumado a los rastros de oxido que delataban la antigüedad de la reja y los golpes que había recibido antes, con la pelea que había tenido Menma contra Sasuke y posteriormente contra su hermano terminaron de resquebrajar sus uniones.
…
― ¡Naruto! ―exclamó Sakura.
―Maldición ―gruñó Sasuke intentado levantarse.
La mirada jade de Sakura se abrió con horror al ver que la reja cedía ante el peso de ambos hermanos dejándolos caer.
…
El tiempo parecía moverse en cámara lenta ante la atónita mirada de Naruto y Menma al sentir sus cuerpos en el aire, pero el cansancio en el cuerpo del pelinegro había sobre pasado sus límites como para intentar aferrarse a la orilla, solo sintió el fuerte viento golpear su rostro antes de perder la consciencia.
― ¡Menma! ―.
Naruto soltó un grito de dolor cuando su muñeca torcida sintió el peso de ambos al quedar sujetados de su mano a la orilla de la azotea, en especial cuando en un rápido e instintivo movimiento sujeto al pelinegro del antebrazo para evitar que cayera al vacio.
―Demonios… Menma… reacciona ―musitó adolorido.
No estaba seguro de poder aguantar mucho tiempo el punzante dolor en su muñeca se lo decía… sus dedos comenzaron a resbalarse y temió el final de ambos… hasta que sintió como alguien sujetaba con fuerza su brazo.
― ¿Hi-Hinata? ―identificó atónito― ¡¿Qué estás haciendo?! ¡Esto peligroso, Hinata! ―.
―Re-Resiste, Naruto-kun ―dijo ella al sostener con fuerza el brazo del rubio.
― ¡Vamos, suéltame o tú también podrías caer! ―.
―N-No… no lo hare… ―.
¡Con un demonio! ¿Dónde estaba Sasuke cuando lo necesitaba? Necesitaba que su amigo llegara y ayudara a Hinata, pero basto el recuerdo de la paliza que Menma le había dado al Uchiha para saber que él no estaba en mejores condiciones que él, seria una suerte si lograba levantarse.
―Hinata, Sasuke no está mejor que Menma o yo, por eso debes soltarme y buscar ayuda ―habló con seriedad― Yo tratare de resistir hasta entonces ―.
―No… no pienso dejarlos aquí ―negó ella con seriedad.
― ¡¿Qué demonios estás diciendo?! ¡Esto no es un juego, Hinata! ―reprendió― ¡Tú no tienes la suficiente fuerza para aguantarnos a Menma y a mí, menos para subirnos! ―.
―No… voy… a… soltarlos… ―musitó al poner más empeño en su intentó por subirlos.
― ¡Deja de hacerte la valiente! ¡¿Acaso quieres morir?! ¡Si sigues intentando subirnos vas a caer también! ¡Suéltame y busca ayuda! ―.
― ¡No lo hare! ¡No pienso abandonarlos! ―.
La respuesta de ella tomo por sorpresa al rubio, tanto por sus palabras, así como el hecho de que era la primera vez Hinata le levantaba la voz de aquella forma.
…
―Maldita sea ―gruñó Sasuke arrastrándose a cuestas hacia la orilla de la azotea en donde la Hyuga intentaba inútilmente hacer subir a aquellos dos.
Tenía que reconocer su valentía al ser la primera en salir corriendo ni bien se escuchó el sonido de la reja flaquear, pero esa niña no resistiría mucho tiempo y tampoco creía que Naruto lo hiciera.
―Sakura… tienes que darte prisa o esos dos caerán llevándose a la Hyuga consigo ―.
…
Sakura jadeaba cansada, desesperada y aterrada, ¡Tenía que llegar a la sala de profesores lo más antes posible! Cuando la reja cedió y vio a Naruto y Menma caer temió lo peor, pero afortunadamente el rubio parecía haberse logrado sujetar en el último momento y cuando se dispuso salir corriendo a ayudarle, grande fue su sorpresa al ver que Hinata ya corría con desesperación hacia ellos.
―"Hinata… Naruto… por favor, resistan mientras consigo ayuda" ―.
…
Poco a poco Menma comenzaba a recobrar la consciencia, sus parpados se abrieron cuan grandes eran al verse pendiendo en el aire, pero antes de poder siquiera reaccionar a ello una voz llamo su atención
― ¡No tienes porque hacer esto, Hinata! ¡Ya te lo dije, estaremos bien! ―.
― "¿Naruto… Hyuga?" ―tardó unos segundos en recobrar el hilo de los sucesos que habían ocurrido antes de que perdiera la consciencia.
No obstante, Hinata hizo oídos sordos a las palabras de Naruto y siguió tratando de jalar con más fuertemente, aunque sin resultado alguno… era cierto, ella no tenía la fuerza necesaria, era demasiado débil… pero, aún así, ¡No iba a soltarlos! Aun si ella caía con ellos, no los dejaría solos.
―Haz lo que ese idiota te pide, Hyuga ―.
Los otros dos reaccionaron con sorpresa ante la voz de Menma.
―Na-Namikaze-san… ―.
― ¡Menma-baka! ―exclamó Naruto― ¡Casi nos matas, imbécil! ―.
―Tsk ―bufó el pelinegro.
― ¡Debería dejarte caer por hacer tantas estupideces! ¿Sabes? ―.
―Entonces, hazlo ―aquella respuesta tomo por sorpresa al rubio― Si yo muero no serás la sombra de nadie y nuestros padres te darán el cariño que quieres ¿no? ―.
― ¡Idiota! ―el resonante y enfurecido grito de Naruto cayó sus palabras― ¡Tarado, cretino, animal, ignorante, pesado, presumido, vanidoso, fanfarrón y arrogante! ―una vena comenzó a palpitar la sien de Menma ante los continuos insultos de su hermano.
― ¡Imbécil! ¡¿Quieres dejar de insultarme?! ―.
― ¡Estúpido insolente! ¡Todo eso y más eres! ―respondió Naruto― ¿Crees que voy a soltarte y dejarte morir? ¡Pues estas muy equivocado! ¡Si vas a morir, será por la paliza que te daré cuando salgamos de esta! ―.
De haber sido otra la situación ya lo estaría golpeando, se dijo Menma.
― ¡Nunca te dejaría morir! ―aquella declaración tomó por sorpresa al pelinegro― Eres una persona importante para mí… ¡Eres mi hermano! ¡Entiéndelo de una buena vez! ―.
― ¡Se supone que yo soy el hermano mayor y tú debes obedecerme, así que suéltame! ―.
― ¡Pues eres un pésimo hermano mayor! ¡Así que deja de decir estupideces, porque no voy a soltar! ―.
Menma estuvo a punto de objetar cuando una fuerte corriente de viento los golpeó, Naruto soltó un quejido de dolor al igual que la joven que lo sujetaba.
― ¡Hinata! ―reaccionó Naruto al escucharla― ¡Demonios, ya suéltame! ¡Vas a caer si sigues intentando eso! ―.
―No… no los soltare… ―.
― ¡¿Por qué?! ¡Estaremos bien! ―.
―Porque… porque… no puedes simplemente ver a alguien en problemas y abandonarlo… eso, es inhumano… ―.
Los parpados de Menma se abrieron cuan grandes eran ante las palabras de ella, e inevitablemente visualizo la imagen de un pequeño niño rubio cargar a otro sobre su espalda mientras le decía las mismas palabras.
― ¡Esto no se trata de ser humano o inhumano, Hinata! ¡Es demasiado peligroso arriesgarte así! ―reclamó Naruto― ¡Suéltanos!
―N-No lo hare… ―respondió ella, para enfado del rubio― porque sería más inhumano… si suelto a mis amigos… ―aquello los sorprendió a ambos― no los abandonare… lo prometo… y yo… ―.
―Yo jamás retrocederé a mi palabra ―recitó entrecortadamente el rubio con asombro al mismo tiempo que la ojiperla― Hinata… ―.
―Nunca… nunca los abandonare… ―sonrió ella a medias.
Pero en cuestión de un fragmento de segundos el agarre del rubio comenzó a resbalar de la orilla hasta soltarse y la joven se aferró a ellos aún con más fuerza, quedando con medio cuerpo hacia abajo.
― ¡Hinata! ―.
― ¡Hyuga! ―.
Exclamaron los dos al unisonó, al ver que ella no resistirá por más tiempo y lentamente su cuerpo también era jalado por el peso de ambos… Todo ocurrió tan rápido y a la vez tan lento que apenas y les dio tiempo de reaccionar, los hermanos Namikaze vieron con cierto asombro y miedo como el cuerpo de Hinata al fin cedía y caía con ellos.
― ¡Mocosos estúpidos! ―.
Fue el gritó que escucharon los tres antes de sentir como eran jalados con gran fuerza hacia arriba.
―K-Ku-chan… ―musitó entrecortadamente Hinata con sorpresa al ver de cerca al pelirrojo.
Este había tirado de ella con tal fuerza que incluso Naruto y Menma eran jalados consigo… Los tres soltaron quejidos de dolor al impactar con al caer dentro de la azotea.
― Idiotas, por poco y se matan―gruñó Kurama molesto, mientras Hinata respiraba agitadamente al verlo con gran alivio.
―Gracias… gracias… Ku-chan… ―.
Por su parte, Naruto y Menma no habían prestado tanta atención a las palabras del pelirrojo, su mirada estaba fija en el otro… como si tratasen de entender y asimilar todo lo que había pasado hasta ahora, la pelea, las palabras de cada uno, el dolor, el odio… todo tan similar y diferente a la vez… ¿Qué diablos había sido todo eso? Se preguntaban, hasta que la voz de Hinata logró llamar su atención.
― ¿S-Se encuentran… bien? ―.
Ninguno dijo nada, solo centraron su vista en la joven que a gatas se acercaba a ellos con dificultad… aquella que había sufrido tanto como ellos por las injusticias de la vida, ella que pese a cargar con su propio dolor, con sus propias sombras y demonios, estaba ahí, preocupándose por ellos antes que por ella misma y aún así continuaba luchando por salir adelante… y ellos en un fragmento corto de tiempo habían visto reflejada una parte de cada uno en ella… en esa chica que se había lanzado a querer ayudarlos aún cuando no tenía la fuerza para lograrlo y que había jurado nunca abandonarlos.
Porque Hinata no tenía la misma fuerza física que ellos, ni por asomo, tampoco era un genio talentoso como Sakura, Sasuke o Neji… ella era tímida, insegura, reservada y un poco torpe… sin embargo, les había demostrado que pese a su apariencia frágil ella poseía gran valor y determinación… mucho mayor a la de ellos…
―Ne, Hinata… ―.
―eres una tonta ―jadeó Menma, mientras el rubio sonreía.
―pero… ―continuó Naruto.
―Gracias… muchas gracias… ―musitaron al unisonó antes de cerrar los ojos inconscientes.
Sin embargo, eso no fue algo que ella pudiese escuchar ya que instantes antes ella había caído inconsciente en medio de ellos ante el cansancio y el estrés emocional… Por su parte, Kurama observaba en silencio el rostro de cada uno mientras se hallaban inconscientes.
― ¿Desde cuándo me causas tantos problemas, eh, Hime? ―.
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.
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Yakuza – en resumen, es la mafia japonesa.
¡Hola a todos!
Si, lo se demore siglos en actualizar, me disculpo por ello… enserio, pero mi anterior musa murió…
¿De quién habrá sido la culpa?
¡No fue mi intención! ¡Creí que ese era un cuarto de huéspedes, no su nuevo calabozo, Kurama-sama!
Por algo tenía el letrero de "Calabozo" mocosa
Lo siento… ¡Pero al menos he conseguido una nueva! Qué bueno, técnicamente no es una musa en sí, pero es la mejor inspiración a la hora de escribir (al menos para mí) ¡Las canciones de Yura Hatsuki son las mejores!
Bien, dejando eso de lado, primero que nada agradezco infinitamente sus comentarios, ustedes son mi razón de ser y me animan a ser cada vez mejor ¡Muchísimas gracias a todos!
aio hyuuga: ¡Muchísimas gracias por tu comentario! ¡No sabes lo feliz que me haces! Aunque el capitulo anterior fue un poco largo (bastante, mucho, demasiado… lo sé…) ¡Me alegra mucho que te haya gustado! Espero que este también te haya gustado y ojala haya podido aclarar parte de tus dudas (que yo espero que sí, de lo contrario avísame para arreglarlo en el siguiente, onegai) y disculpa el retraso…
Noelialuna: ¡Gracias por comentar! Me alegra mucho que te haya gustado y si yo también creo que Kurama-sama es el mejor! Y bueno… espero que este capítulo haya podido aclarar tus dudas y que también haya sido de tu agrado!
TsukiShiro22: ¡Te agradezco infinitamente por tu comentario! Me hace sumamente feliz que hayas estado leyendo la historia hasta ahora y más aún que te decideras a comentar –rodando de la emoción- disculpa el gran retraso, pero espero que este capítulo también haya sido de tu agrado y descuida, Kurama-sama será un rival para los gemelos (o al menos tratare de que lo sea, quien sabe al final jejejeje)
ro-chan: jejejeje yo soy quien debe agradecerte a ti, muchas gracias por tu comentario, me alegra que el capitulo anterior haya sido de tu agrado y ojala este también lo haya sido, y si, Hinata poco a poco comienza a ganarse un pequeño espacio en el corazón de los gemelos (o será uno grande jajajajaja quien sabe) y bueno no fue solo tu imaginación, a decir verdad, me inspire un poco en skip-beat para lo de la ceremonia del té (aunque antes ya tenía una idea similar, pero me apegue un poco en Skip-beat para poder darle un hilo de seguimiento a los eventos jejejejeje)
Kiky-san: gomenazai, por dejarlo en la mejor parte… pero muchísimas gracias por tu comentario, me alegra que la historia te este gustando y espero no decepcionarte con este capítulo, y me alegra que te haya gustado el que escogiera a Kurama-sama como rival de los gemelos, si te soy sincera no puedo imaginar a otro rival para ellos que no sea el gran Kurama-sama, y bueno… si a mí también me emociona mucho la idea de un KuramaxHinata (tal vez más adelante haga una historia de ellos o al menos un one-shot) y bueno, ya veremos con lo de la pareja al final (quien quita y al final Hinata se queda con Kurama en vez de los gemelos jajajajajajajajaja quien sabe, todo puede pasar)
MissTsuki01: ¡Muchísimas gracias por tu comentario, Tsuki-chan! Me alegra mucho que el capitulo anterior te haya gustado y espero no decepcionarte con este, y si concuerdo, Kurama-sama estuvo genial en el capitulo anterior, y si Hinata se está ganando poco a poco un espacio en el corazón de los gemelos (la pregunta: ¿será un espacio pequeño o grande? Quien sabe jajajajaja) de nuevo, ojala que este capítulo haya sido de tu agrado y lamento mucho el retraso.
Jessica Tobar: Gracias por comentar, me alegra mucho que te haya gustado el capitulo y ojala este no te haya decepcionado, y bueno también espero haber podido aclarar tus dudas en este jejejejeje y disculpa el retraso
Miss Pepinillo/Lady Mitzuki: Mitzu-chan… tú… tú… ¡Gracias! De veras, Mitzu-chan, tu comentario me ha llegado en lo profundo de mi corazón (hasta llore de la felicidad! –Kurama-sama es testigo de que en verdad paso-) ¡Muchísimas gracias por tan maravilloso, conmovedor y largo comentario! ¡Lo adore! También le doy gracias al sensual señor celular por avisarte! Espero que este capítulo también haya sido de tu agrado y no te haya decepcionado (me lanzo desde mi cama llena de peluches si es así!) y bueno… con lo de los capítulos largos… a decir verdad, no creo tener un secreto para ello, solo surgen y ya (siendo sincera a veces quisiera que fueran más cortos…) pero básicamente lo único que hago cuando escribo un capitulo, aparte de iniciar con el titulo jejejeje defino un objetivo a alcanzar en él, por ejemplo; si quiero que los protagonistas superen una prueba para hacerse más cercanos o que conozcan su pasado entre sí como en el anterior, lo defino y luego empiezo a escribir, aunque si te soy sincera creo que los capítulos quedan largos porque divago mucho entre escenas antes de llegar a la parte central (al menos eso dice, Kurama-sama… -técnicamente me sermonea por hacerlo-) espero que eso te sirva, si no… -preparándose para lanzarse desde su cama llena de peluches- /Mocosa, bájate de esa cama, la vas a hundir –bufa Kurama irritado al pasar por su habitación./ ¡Ah! ¡Y por cierto, muchas gracias por lo de la idea de que nuestros protagonistas quedaran atrapados, no quedó exactamente como la sugeriste, pero espero que te haya gustado
Amaya de Inuzuka: ¡Wo! ¿Qué puedo decirte? Siento que un simple gracias no es suficiente y más cuando has tenido que lee horas, lamento mucho que hayas tenido que desvelarte y por retrasar tu tarea, ah! Y también lo del novio… pero, otra parte de mi es inmensamente feliz de que te haya gustado mi fic para que lo hayas hecho! (lamento si eso sonó un tanto egoísta…) pero bueno, volviendo al tema ¡Te estoy inmensamente agradecida por comentar y más por leer! Y jejejeje bueno, Menma, no sé si este enamorado, a veces a mí también me parece que se ha enamorado pero por otra creo que no, y si Naruto estuvo muy bien, también creo que Hiashi tiene su lado sensible respecto a lo de Hinata y su labor como padre hasta ahora, con lo de la historia de Hinata, descuida, siéntete en confianza (aquí entre nos, yo también me identifique con el pasado de Hinata cuando lo escribí, de hecho, tome unos aspectos de mi vida como inspiración y me apoye otro tanto en el manga para crear su historia y si, se lo duro que puede ser el que tus padres te reprochen el no ser tan buena como esperas) y si, Kurama-sama estuvo grandioso (aunque a veces sea un gruñón cascarrabias cuando me excedo con las paginas… /Te escuche, mocosa –gruñe Kurama detrás de ella con una mirada sombría dispuesto a golpearla.) Ejem! De nuevo gracias por tu precioso comentario y espero que este capítulo también haya sido de tu agrado! Y lamento mucho el retraso…
LunaYamile: Gracias por tu comentario y ojala este capítulo haya sido de tu agrado.
nesi-chan: Gracias por comentar, me alegra que la historia te este gustando, ojala que este capítulo también sea de tu agrado, y bueno, siendo sincera a mí también me gustaría saber con quién se queda Hinata, digo: Naruto ya rechazó a Hinata cuando ella se declaró y Menma estuvo a punto de dejarla debajo de aquella tarima en llamas… pero ambos se han preocupado por ella y hasta ahora es a la única a la que le han confesado su pasado y su sentir… mmm poniéndolo así, parece difícil, si me lo preguntas en este punto Kurama-sama se ve más confiable para estar con Hinata, aunque nada es seguro… pero sí, yo también me pregunto con quien se quedara jajajaja
Rosihyuuga: ¡Muchas gracias por tu comentario! me hace feliz que el capitulo anterior te haya gustado y ojala este capítulo también haya sido de tu agrado, y gracias por el voto al NaruHina! Y también lamento mucho el retraso…
Kattyto: Gracias por tu comentario y ojala este capítulo también haya sido de tu agrado.
Laura08641: Muchas gracias por el comentario, me alegra que el fic sea de tu agrado y ojala este capítulo no te haya decepcionado, lamento muchísimo la tardanza, y descuida ya me pase por tu cuenta de deviantart (de hecho te agregue, espero no te moleste jejeje) y me gustaron mucho tus dibujos!
Tomoe: Gracias por tu comentario, lamento mucho haberte cansado tanto la vista, y bueno trato de hacerlos un poco más corto, aunque es difícil una vez la inspiración llega a mí, es difícil manejarla jejeje este capítulo también salió un poco largo, pero tratare de hacerlos más cortos y centrados de ahora en adelante jejejejeje
Favio Morgans: Gracias por comentar, lamento mucho la demora, de nuevo, pero ojala este capítulo también haya sido de tu agrado
Corinne: Agradezco mucho tu comentario, me halaga que hayas leído la historia de un solo, y no te imaginas la gran felicidad que me brindas con tus palabras de hecho, creo que hasta termine saltando y rodando por todos lados riendo tontamente por la emoción jejejejeje me alegra mucho que te gustara la historia y ojala este capítulo no te haya decepcionado y lamento mucho el retraso.
Blangel48: ¡Muchísimas gracias por tu comentario, Blangel-chan! ¡Enserio! ¡No sabes lo feliz que me haces! Despreocúpate por lo largo de tú comentario ¡Amos los comentarios largos! Ahora sí, volviendo al tema, me alegra que te guste cómo va la historia hasta ahora, lamento que te haya disgustado lo de la cita entre Menma y Sakura pero era necesaria, de hecho creo que aún voy a tocarla un poco más para dejar en claro el porqué la hice, y si bueno, creo que los gemelos merecen ser golpeados, pero creo que en esta ocasión los perdonaras ¿no? Y supongo que con lo de hoy serán más fanfarrias y confetis para el gran Kurama-sama jajajajaja y bueno, supongo que la relación entre Naruto, Hinata y Menma ha estado dando sus altas y bajas en lo que llevamos de la historia, pero creo que después de este tendría que mejorar ¿no? Quién sabe, estos gemelos dan cada problema jajajaja, bueno, ya te dejo, una vez me alegra que te haya gustado el capitulo anterior y espero que este no te haya defraudado.
Bien, una vez más agradezco a todos por sus comentarios y antes de irme… ¡Unos anuncios!
En primer lugar, les aviso que el siguiente capítulo es el último de este arco argumental al que llame: "Unión-amistad Namikaze/Hyuga/Namikaze" si lo sé, no es un gran nombre, pero nunca he sido buena en lo que se refiere a títulos, regresando al tema, como dije de este pequeño y crucial arco argumental el siguiente será el último para poder dar inicio a lo que muchos desean ¡La batalla entre nuestros gemelos por la linda Hinata-chan! Qué bueno, de cómo será la historia en si a partir de ahora aún tengo mis dudas, pero ya veremos qué pasa jajajajaja pero de seguro será divertido, en especial si incluyó un poco a Kurama-sama ¿no creen? Jajajajajaja
Bien, ya, segundo aviso, Estamos cerca de llegar al revieww "150" así que supongo que debo dar un pequeño regalo por ello, pero esta vez no será un one-shot, será un drabble, así que quien sea el afortunado sea libre de escoger su pareja para ese drabble, de una vez aviso que no se valen trampas o reviews dobles para ganar, al que le toque gana.
¡Y por ultimo! Pero no menos importante… ¡Los invito a leer mi nuevo fic: "Kitsune Paradaisu"! si, lo sé, no estoy en condiciones de iniciar un nuevo fic, pero ya estoy organizando mi tiempo para poder avanzar con ambos, así que desde ya, son bienvenidos a leer este nuevo proyecto!
¿Con el permiso de quien vas a publicar ese "nuevo proyecto", mocosa?
¡Ku-Kurama-sama! ¿Qué hace aquí? Se supone que usted solo había pasado un momento haya arriba antes de irse a comer
Pues mira, la vida es incierta, ahora explícame eso de que publicaras tú "nuevo proyecto" que yo recuerde aún no te he dado autorización para hacerlo
A-Ah… yo… ¡Lo siento!
¡Mocosa!
¡Lo siento, Kurama-sama! ¡Pero no pude resistirlo más!
¡Vas a arrepentirte por desobedecerme!
¡Gya!
¡Bien, ahora si no tengo más que decir!
¡Cuídense!
¡Sayo!
Capítulo 10: Un punto final también puede ser de inicio
P.D.
¡Que alguien me ayude!
¡Ven acá mocosa! ¡Voy a golpearte!
P.D.2
¿Alguien me regala un review?
