Capítulo 12: Peleas de hermanas
- Me duelen los pies.
- Nadie te ha obligado a venir, Cassandra.
Sophitia, tras la amenaza que el encapuchado había hecho contra sus hijos, se había decidido a salir a buscar Soul Calibur, la única espada del mundo que podía cumplir el requisito que aquel hombre pedía: Ser capaz de vencer a Soul Edge.
Sin duda el camino no iba a ser corto.
La única ayuda que tenía Sophitia era Taki, una ninja que había ayudado a su padre en la búsqueda de Soul Edge. Además, ella fue quien trajo su cadáver hasta Grecia, donde se encontraba su hogar.
Pero lo único que sabía de Taki es que se entrenaba en un templo...en Japón.
Su primer paso sería ir a la costa e intentar alquilar un barco, pero sería difícil que alguien quisiese llevar su nave desde Europa Central hasta Extremo Oriente.
Sophitia había planeado ir sola...pero Cassandra no se lo iba a permitir.
- No podía dejarte ir sola. – replicó Cassandra, caminando a duras penas detrás de su hermana mayor. – Si el inútil de tu marido hubiese querido acompañarte...que será herrero, pero es más flojo...
- Ha tenido que quedarse a cuidar de los niños, Cassandra. – contestó Sophitia.
- Podría haberlo hecho yo.
- ¿Tú? ¿Al cargo de esos dos? Me gustaría verlo. – dijo Sophitia con ironía. – Si ni siquiera sabes cuidar de ti misma.
Cassandra refunfuñó.
- Tienes casi 22 años. Deberías empezar a madurar.
- Sophitia, vengo contigo para cuidar de ti. No iba a permitir que fueras sola a buscar una espada a los confines del mundo.
Sophitia se dio la vuelta y sonrió a su hermana, obligada a darle la razón.
- Supongo que tienes razón, Cassy.
- Como siempre. – afirmó ella levantando la cabeza.
Las dos hermanas rieron.
- Por cierto, ¿adónde vamos? – preguntó la menor, mientras reanudaban la marcha.
- A Japón. – contestó Sophitia.
- ¿Perdón?
