Hola a todos! Como veis estoy siendo una chica buena y he vuelto con todas las historias! Si! Le he cambiado el nombre a "En Secreto". Espero que os guste y os saque alguna que otra sonrisa ya que esta no es tan drama como CAMBIANDO DE BANDO. Muchas gracias por los reviews y por seguir ahi despues de taaaanto tiempo. besos ;)

CAPITULO 3


Pasaron varios dias hasta que el grupo se pusiera de nuevo marcha, querian que Kagome curara bien sus heridas, ella les decia que se encontraba bien y que podia andar, no les contó que ya habia dado un paseo aquella noche que se encontró con cierto Youkai.

En este momento se dirigian al noroeste, Inuyasha sabia que no debia bordear la frontera de las tierras de su odiado medio hermano pero necesitaban pasar por ahi, siguiendo el rastro de Naraku.

La comitiva del hanyou paró en un claro a descansar para comer un poco y ponerse pronto en marcha, ya no nevaba y no hacia tanto frio, las chicas y el pequeño Kitsune preparaban los alimentos, mientras los hombres buscaban algo de madera para hacer un pequeño fuego.

-Kagome ¿podrias prepararnos esa comida tan rica que lleva trocitos pequeños de muchas cosas? -Preguntaba Shippo con cara de ilusión.

-¿Arroz tres delicias? -El pequeño asintió varias veces. -Creo que si podemos, tengo todo lo necesario.

-¡Bien!

-Voy a por agua al rio, en seguida vuelvo. -El rio no estaba lejos asi que si surgia algun peligro, no tendrian problemas para oirla.

¿Tan dificil es ir por agua y volver con el agua sin contratiempos? No, ella siempre encuentra alguna forma de entretenerse o de meterse en problemas. Eso pensaba Kagome al ver que mientras recogia el agua venia un torbellino de arena y polvo hacia ella. Se cubrió como pudo pero acabó tosiendo cuando el viento cesó. Revelando al apuesto Youkai lobo de ojos azules que le sonreia de oreja a oreja.

-Mi querida Kagome, ¿Que haces aqui sola? -Decia al tiempo que besaba sus manos con devoción. La chica solo podia sonrojarse, debia estar acostumbrada a este tipo de trato con el demonio pero el hecho de que un ser tan poderoso se interesara en ella no lo comprendia.

-Hola Kouga-kun. Yo... vine a por agua para cocinar. -Dijo con una sonrisa, aunque se le borró al ver que el agua que habia recogido se le habia llenado de polvo y hojas traidas por el viento de Kouga. -Pero se ve que tendré que recoger más, ¿Usted querrá comer con nosotros?

-Mi dulce Kagome, nada me gustaría más, pero me temo que no me sentaria bien la comida comiendo con el chucho apestoso. -El joven sonreia mientras hablaba y observaba a la muchacha tirar el agua de la olla y volver a recoger agua limpia, pero Kagome no puede evitar ser torpe y pisando una piedra resbalosa, dió un tropiezo provocando su caida, Kouga se apresuró a agarrarla pero tambien cayó detras de esta. El rio era bajo y ambos chicos acabaron sentados en el rio, empapados. Kouga la miró con cara de pocos amigos, su ropa es de pelaje y pesaba el doble mojada. Y el agua estaba helada.

-Lo siento, no queria que te cayeras. -Kagome tenia que aguantarse la risa porque nunca habia visto esa cara de rabieta infantil en el lobo. -Pff... Estas... muy gracioso. -No podia más y se carcajeó a rienda suelta.

-Gracioso ¿Eh? ¡Pues toma! -La risa cortó la risa cuando le salpicó agua riendose el a destajo. Ella lo miró desafiante y en seguida ambos estaban salpicando y riendo como dos niños pequeños, no les importaba que el agua estuviera increiblemente fria. Kagome se atrevió y agarrando la cabeza del chico la queria hundir bajo el agua. -Kagome, ¿crees que vas a tener suficiente fuerza? -Kouga la miraba con una sonrisa de lado.

-Te voy a hundir, quieras o no. -Ella seguía forcejeando sola, el solo estaba de pie de brazos cruzados disfrutando de tener a su querida Kagome tan cerca de el. Al final el youkai empezó a hacerle cosquillas a la chica provocando que esta se retorciera de la risa, acabando siendo abrazada por él para que no cayera al suelo de la risa. -Eso era tram... pa.

Kagome alzó la vista y se encontró con dos ojos azules que la miraban a pocos centimetros, de repente se dio cuenta que estaban empapados y abrazados, la ropa se le pegaba al cuerpo dejando demasiado expuestas las curvas de su cuerpo, a Kouga se le habia soltado la coleta y llevaba el pelo suelto cayendole en cascada por los hombros. Las risas cesaron y se miraron durante algunos segundos hasta que un crujido hizo que ambos prestaran atención al ruido. Solo era un pajarillo preparando su nido, pero la magia del momento ya habia desaparecido y Kagome volvió a llenar la olla saliendo del rio, el youkai la ayudó a salir.

-¿Seguro que no quiere comer con nosotros? -Kagome le preguntó con una sonrisa timida en el rostro, se estaba controlando mucho para no ponerse totalmente colorada.

-No, será mejor que siga en mi camino. -Volvió a depositar un beso en la mano de la humana mirandola directamente a los ojos. -Adios Kagome. -Se despidió mientras corria a toda velocidad.

-Adios, Kouga-kun. -Respondió esta con un leve sonrojo. Ahora que el youkai se habia ido se dio cuenta que estaba congelada y empapada. Empezó a tiritar de manera muy brusca, se le entumecian los pies.

-Si no jugaras con lobos no estarias congelada. -Se giró buscando la voz, aunque conocia al propietario. Miró arriba en las ramas pero no le veia, miró a su alrededor y nada.

-Se... Sessh... ¿donde...? -Los dientes le castañeaban. Se quedó ahi como una tonta esperando que el apareciera, finalmente emprendió su camino hacia sus amigos. Pensó que quizas se lo habria imaginado pero ¿Porque iba a imaginarse que a Sesshomaru le importaba con quien jugaba? El cerebro se le debia estar congelando, no habia otra explicación.

Cuando llegó con sus amigos, Inuyasha y Miroku ya regresaron y el fuego estaba encendido, todos se rieron al verla empapada, esta chica era demasiado torpe, pero al verla temblar y estornudar corrieron a hacerla entrar en calor. Kagome se sintió afortunada por tener tan buenos amigos.

Al final el agua sirvió para hacerle un caldo caliente a la miko. Cuando ya todos dormian Kagome le hizo un hueco a Inuyasha en su saco de dormir, desde aquella noche habian tomado por costumbre dormir juntos, aunque lo hicieran si que los vieran los demas, porque se burlaban del Hanyou.

-¿Sabes que aun hueles al apestoso de Kouga? -Kagome se tensó, pero en la voz de Inuyasha no habia reproche ni malicia, solo era un comentario mas. -No dijiste nada de que te encontraste con el.

-Eh, si. Solo nos saludamos.

-¿Eso fue antes o despues de quedar empapada? -Ambos se daban la espalda aunque se cogian de la mano, como si fueran caminando. Asi que Inuyasha no podia ver que Kagome se sonrojaba al recordar la cercania con Kouga. -¿Kagome?

-Despues, ya te conté que resbalé con una piedra y caí al agua. Eso es todo. -Inuyasha no dijo nada mas, al poco rato la chica podia oir la respiración acompasada y dormida del Inu. Siempre ha amado a Inuyasha, pero no era tonta, sabia que no era correspondida, el la queria como una amiga, puede que como una hermana, ella debia empezar a aceptar eso. Y se daba cuenta que Kouga despertaba en ella ciertos sentimientos y sensaciones que nunca habia sentido. Con Inuyasha se imaginaba de viejita y a sus nietos como en las peliculas romanticas, cuando pensaba en Kouga solo podia pensar en a que sabrian sus labios.

-¿Qué haceis en mis tierras? -Kagome alzó la cabeza y vio al Taiyoukai a los pies de su saco de dormir quien la miraba a ella y luego a su medio hermano dormido junto a ella. Ella solo pensó "Tierra tragame".

Continuara...


Gracias a Taurus95, Jazmin L, blackdark, sessholindo, Kagome de taisho, , ana sakura, selajarg, deisymoon2, chovitap, paovampire, horus100, Riovi, Ley-83, o0 Akisa 0o, chibilebasi, soelium, kumikoson4, sasunaka doki.

GRACIAS POR LEER ;)