HOLA a todos! Aqui teneis otro capitulo mas de EN SECRETO me alegro que este teniendo buena acogida, y espero que os guste este capitulo! o/o Gracias por los reviews!
CAPITULO 4
-Sesshomaru... -No sabia porque pero Kagome se tapó la cabeza con el saco de dormir, Inuyasha que ya estaba despierto se rascaba el ojo.
-¡Keh! ¿Kagome que haces? -Inuyasha no estaba tan despierto al parecer, porque Kagome le señalo en direccion a su hermano, el cual aun no habia visto. -Maldito, la has asustado. -Inuyasha salió del saco desperezandose, Sesshomaru que no mostraba emoción alguna, se estaba impacientando.
-Estas son mis tierras.
-Lo sabemos pero... -Inuyasha peleaba por destapar a la chica, esta se aferraba a la manta. -¿Kagome que haces?
-Inuyasha ven. -Kagome habló tan bajito que Inuyasha pensó que lo habia imaginado. -¡Que vengas! -Inuyasha se colocó junto a ella. Y aunque ella susurró lo mas bajito que pudo ambos hermanos lo oyeron perfectamente. -No llevo... la falda... solo la ropa interior de... abajo.
-Per.. Pero... ¡¿PORQUE?! -Inuyasha se puso del color de su ropa, en cambio el hermano Mayor permanecia impasible y en silencio. -¿Que querias hacer asi?
-¡NADA IMBECIL! -Kagome seguía sin salir de dentro del saco. -Siempre me la quito para dormir, es muy incomoda. Damela, esta en la mochila.
-¡Si, claro! Yo no cojo tu falda, cogela tu. -Inuyasha no podia ponerse mas rojo, en cualquier momento le daría un infarto. Inuyasha le lanzó la mochila para que la cogiera ella misma. Kagome se vestía sin dirigir ni una mirada al Youkai que seguía ahi, mirandolos, totalmente quieto.
Con todo el caos el resto del grupo se habia despertado con la imagen de un Inuyasha totalmente sonrojado y una Kagome vistiendose a toda prisa.
-Kagome... -Sango se tapaba el rostro incluso mas sonrojada que el hanyou.
-¿Eh? Que no, ¡que no! -Kagome negaba mirando a su amiga y sin evitarlo miraba al Taiyoukai que seguía ahí en pie, esperando.
-No quiero humanos en mis tierras. -Sesshomaru miraba a Inuyasha, quien ya se habia calmado.
-Ya nos ibamos, engreido. Solo paramos a dormir. -Sesshomaru se dio la vuelta y siguió su camino. Kagome le vio irse y sintió un peso en el pecho, ¿Porque? ¿Porque le importaba lo que el pensara de ella? No pudo evitarlo, ella era así, impulsiva. Se levantó y discretamente fue en su dirección. A pocos minutos lo encontró cerca del rio en el que habia estado con Kouga, el no se detenía, aunque supiera que ella estaba allí, lo cual hacia que Kagome caminara detras de el en silencio, sin saber que decir.
-¿Vas a seguirme todo el rato?
-Yo... -El se detuvo de golpe y ella chocó con su espalda, metiendo su cara entre el pelo de el, sin evitarlo aspiró el aroma del Taiyoukai, tierra mojada y hierbas. Era tan suave como siempre le habia parecido. No sabe cuanto rato estuvo ahí oliendolo pero un gruñido flojo la despertó de su letargo. -Eh... Yo solo queria... -Se pusó delante de el para hablar de cara pero aun así no le miraba a los ojos, solo se cubría el rostro con el flequillo. -Solo queria... Entre Inuyasha y yo no...
-No tienes que explicarle nada a este Sesshomaru. -Kagome le miró, su rostro no se alteraba por nada, sus ojos no expresaban nada, pero ella no podía evitarlo, ella era así.
-Sé que no pero... No quiero que pienses que soy una cualquiera... Yo no soy así.
-Humana. -Kagome lo miró. -No me importa que clase de mujer seas. -Kagome solo asintió y se apartó a un lado para que el siguiera su camino. Ella regresó con sus amigos. Al llegar Inuyasha la miró y vio como este le ofrecía una sonrisa torcida.
Siguieron su camino, a pesar de que Naraku los queria a todos muertos, era realmente dificil de encontrar. Pasaron los dias y el tiempo fue mejorando, ya no hacia tanto frio. Pero aun así Inuyasha y Kagome seguian durmiendo en el mismo saco, ya no lo ocultaban, pero dejaron claro desde el primer momento a sus amigos que solo dormian, no querian que empezaran a decir tonterias.
Una tarde se toparon con unas aguas termales y obviamente las chicas declararon que se iban a bañar, por supuesto Miroku se ofreció a acompañarlas, recibiendo un bofetón de parte de Sango. Asi que mientras ellas se bañaban, ellos cocinarian algo de carne que habian conseguido a traves de Miroku y uno de sus "exorcismos".
-Kagome, ¿Pronto regresarás a tu epoca? -Inuyasha se rehusaba a que la miko volviera pero ella tenía examenes y aquello siempre causaba peleas entre los dos.
-Si, me gustaría regresar dentro de unos dias, solo estaré alli un par de dias. -Kagome se recostaba sobre las rocas con los brazos tras la cabeza, no es que sea un gesto muy femenino pero era comodo.
-Pero... ¿Para que sirven los examenes? Es decir, ya me explicaste para que son pero, ¿de que te sirve? Vives mas aqui que alli. -Kagome miró a su amiga, esta conversación le daba miedo, no sabia cual era la respuesta correcta.
-No estaré siempre aquí. Cuando reunamos los fragmentos tendré que volver. -Vió a su amiga y vio esa mirada triste. -Vamos Sango. No soy de esta epoca, y de todos modos, nadie me espera aqui. -¿Porque dos pares de ojos se le habian cruzado por la mente? Unos dorados y unos azules.
-¿Y Inuyasha? Ahora duermen juntos. -Sango la miró con sonrisa picara, Kagome ni se molestó en ruborizarse, se habia acostumbrado a esas bromas. La azabache simplemente le sacó la lengua a su amiga entre risas.
-¡Cuando Miroku se meta en tu saco me reiré de ti una semana!
Tras la cena, cuando todos se fueron a dormir,Inuyasha se fue a dar un paseo. Kagome no sintió a Kikyo ni vio una serpiente de las suyas, así que pensó que fue a vigilar el alrededor. Kagome se quedó junto a la fogata pensando en la conversación. Aquella vida era una aventura, y tenia caducidad, no sabía que pasaría cuando recolectara los fragmentos y purificara la perla. ¿Se cerraría el pozo? ¿Aparecería en su casa por obra de magia? ¿Y si cuando todo se arreglara lo olvidara todo? Miró a sus amigos dormidos y temió olvidarlos, los queria tanto. Había conocido a muchas personas y su visión de la vida era mas amplia. Llevaba un rato sola, Inuyasha no volvía, se pusó en pie y fue a buscarlo sin alejarse mucho. Al poco rato escuchó unas risas quedas. No siguió andando. Eran ellos dos. Sin darse cuenta se dió la vuelta y caminó de regreso. El corazón le dolía pero no lloraba. ¿Se le habían acabado las lagrimas? En su camino vió el cielo y vió la luna llena que con el perfil de unas nubes parecia azulada.
-Kouga... -El nombre se le escapó de los labios con un susurro, la luna tan redonda y perfecta le recordaba esos ojos en los que se perdió aquel dia junto a el rio. El rio... Volvió a revivir las sensaciones que tuvo junto a el. Una rafaga de viento le alborotó el pelo y cerró los ojos pero los abrió al sentir como unos calidos brazos la sostenian.
-¿Me llamabas? -Esos ojos azules la miraban y sin evitarlo una sonrisa se dibujó en el rostro de la miko mientras disfrutaba del abrazo del youkai lobo.
-¿Que haces aqui? -Era raro, nunca habia estado tan cerca de el por voluntad propia, siempre era el quien le tomaba las manos o le pasaba el brazo sobre los hombros. Ahora era ella quien se abrazaba al cuello del moreno.
-Te oí decir mi nombre. -Ella lo miró sorprendida, casi lo habia susurrado. -Tengo buen oido, mejor que el chucho sarnoso. -Kouga acarició la mejilla de Kagome y esta disfruto de la caricia. -¿Estas bien? ¿Te ha pasado algo?
-No, solo vi la luna y me acordé... de ti. -La chica de encongió de hombros sonrojada.
-Mi Kagome. -Aunque ya no se abrazaban seguian a la misma distancia uno del otro, el le acariciaba la mejilla y ella se habia atrevido a agarrarse al fuerte biceps del chico. -¿Que hacias sola de noche? -Kouga miró alrededor buscando. -¿Donde...?
-Estan dormidos, fui a dar un paseo. Es todo. -Kagome lo vió mirando en dirección en la que estaba Inuyasha con Kikyo y luego la miró a ella con la mirada triste. -Ya lo se. No me importa.
-¿Por eso me llamabas? -No estaba enfadado, no le reprochaba nada.
-No. -Una sonrisa triste apareció en el rostro de Kagome. -Supongo que quise tener eso. -Señaló con la cabeza hacia la pareja. -Y pensé en ti... Soy tonta lo se. -Sonrió mas forzosamente rascandose la cabeza. El la atrajo hacia ella y la estrechó entre sus brazos enterrando su rostro en el cuello de la chica aspirando su aroma, con la diferencia de altura Kouga estaba totalmente inclinado. Kagome solo se quedó quieta posando sus manos en la espalda de el.
-No eres tonta. -Kouga habló desde el cuello, provocando escalofrios a Kagome. -El tonto es el por no querer estar contigo. -Ella era asi, y el la amaba asi, impulsiva. Kagome se separó de el y tomó el rostro del Youkai de ojos azules entre sus manos obligandolo a mirarla.
-Es que yo no quiero estar con el. Ya no. -Y sabía que el no la tocaría si ella no le daba permiso, el era un caballero. Por eso fue Kagome la que tiró de la cara de Kouga hacia la suya, y fue ella la que atrapó sus labios con los de el, besandolo. Y Kouga no necesitó mas para estrecharla entre sus brazos y besarla con todo su ser. Necesitaba que ella sintiera lo que el sentia por ella.
Sin notarlo poco a poco Kagome se fue apoyando en un arbol, quedando atrapada por el cuerpo de el. Solo se separaban para tomar oxigeno y sus bocas se volvian a encontrar solo desviandose a los cuellos, tanto de ella como de el. Sus manos agarraban las nucas del otro, como si se les fuera a escapar.
¿Cuanto tiempo estuvieron besandose? ¿Cuanto hacia que no decian una palabra? No lo sabian, no lo necesitaban saber. Solo vivian el momento. Pero Kouga fue el que empezó separarse de ella, depositando pequeños besos en su nariz y en su frente, quedandose así con la barbilla apoyada en la cabeza de la chica mientras la abrazaba y oia como el corazon de esta volvia a un ritmo normal.
-Deberia irme, ¿verdad? -Kagome susurró. Kouga asintió y se separó completamente de ella, poniendo espacio entre sus cuerpos, solo sus manos estaban tomadas. -Esto... -¿Que habia significado esto? ¿Ahora eran amantes?
-Esto es lo que tu quieres que sea, mi Kagome. Siempre has sabido mis sentimientos hacia ti.
-Yo... Aun no se lo que siento hacia ti. No quiero engañarte Kouga. No te enfades.
-Nunca me enfadaria contigo. -Le besó los dedos de la mano y con una sonrisa la soltó. -Vuelve con tus amigos, la proxima vez que nos veamos quizas puedas darme una respuesta.
-Gracias por entenderme. -Kagome comenzó a caminar hacia el improvisado campamento girandose de vez en cuando viendo como el seguía en su sitio. -Adios, Kouga.
-Adios, mi Kagome.
Continuara...
Gracias a o0 Akisa 0o, Faby Sama, Alejandr, cHiBiLeBaSi, Titita Taisho, Anglica. GRACIAS POR LEER! ;) ;)
