AVISO: Los personajes de Pokemon Adventures no me pertenecen.
Hola muchachas, muchachos, demonios y otros esbirros del infierno ewe. Disculpen la gran demora del capitulo, he pasado por mucho ultimamente pero ya pronto estara todo bien. Este capitulo lo tenia medio terminado de hace mucho, no se si quedo corto pero me dije que ya era mucha espera por el momento. Espero les guste, que lo disfruten y por sobre todo espero reviews de TODOS! -w-b
ENJOY::::
CAPITULO VIII: Un misterio más por resolver.
Maki:
Ninguno de los dos se rehusó, seguíamos disfrutando los labios del otro. Por increíble que fuera... Freya tenía el mismo sabor que... que...
-Sarah... -Pensé antes de separarme súbitamente de Freya, quien volteo la mirada algo avergonzada -.
-Yo... eeeeh... -Balbuceaba sonrojada -.
-Lo lamento Freya... pero aún no... No puedo. -Dijo Maki sin siquiera mirarla -.
-De acuerdo... perdóname. -Freya quito su chaqueta del respaldo de la silla y se marchó del lugar -.
Tenía demasiadas cosas en mi cabeza, jamás pensé que el recuerdo de ella volvería a atormentarme, que volvería como el estigma que fue desde que sucedió todo. No es algo que me encante recordar pero... sería mejor olvidarlo... Como sea, ya era tarde y el dolor me mataba, prefería recostarme, cerrar mis ojos y dormir... pero por arte de reflejo, toque mis labios con la punta de mis dedos.
Freya:
Al salir de la habitación, me apoye en la puerta, tocando mis labios con las yemas de mis dedos. Una triste sonrisa se marcó en mi cara, mientras pensaba en él. Por algún motivo no esperaba que Maki me rechazara después de habernos besado. Una confusión surgía de mi interior sin saber bien que hacer de ahora en adelante.
-¿Por qué de él precisamente? -Me pregunte para después finalmente, despegarme de la puerta y seguir mi camino escaleras abajo -.
Baje tranquilamente las escaleras, hasta llegar al comedor, donde todos se encontraban sentados en la mesa, cenando como correspondía por la hora que era.
-¿Vas a comer? -Pregunto Kige con su tono "amigable" -.
-No tengo hambre, gracias chicos. -Dije algo triste -.
-Uuuh, ¿sucedió algo Freya? -Dijo Kige con una sonrisa pícara -. Algo que se llama... ¿Maki?
-¡¿Qué?! ¡No! -Dije sonrojándome lo más que podía mi cara, definitivamente, mis expresiones me traicionaban cada día mas -. ¡Y-ya, dame algo de comer, ahora si tengo hambre! -Dije fingiendo enojo, para luego sentarme bruscamente -.
-Yo iré por tu comida. -Dijo Ada -.
Tan pronto me fije bien, todas las miradas estaban fijas en mí, era como si me acusaran de algo. ¡Ósea, como si besar al idiota de Maki fuera un delito! Pero en fin, tan pronto como Ada trajo la comida, los demás se distrajeron con cualquier otra cosa que no fuera yo. Fue un alivio...
-¿Y qué tal fue el beso? -Esa pregunta súbita de Kige hizo que escupiera la sopa que Ada me había traído, lamentablemente, le cayó a aquel chico que me presentaron como Black, el cual tenía sus ojos abiertos al máximo -.
-¿Eh? -Y una vez más, gracias a Kige, las miradas se fijaron en mí -. ¿Qué dices?
-Que, ¿Si la comida esta buena? -Pregunto reformulando lo que dijo segundos antes... como te compadezco Maki -.
-Esta buena... -Dije tomando otro sorbo -.
-¿Cómo Maki? -Murmuro por lo bajo -.
-¡Suficiente, te matare! -Al momento de querer levantarme, mis pies se enredaron con algo y caí al suelo -.
Me golpee la cara en el proceso, con mis manos masajee la zona afectada hasta que el dolor ceso. Luego me fije en mis pies y estos estaban atados a unos hilos casi invisibles los cuales estaban unidos a los guantes de Kige quien, solo silbaba mirando al infinito.
-¿Que te hice? -Pregunte molesta -.
-Estoy aburrido, eso es todo. -Dijo con su sonrisa sarcástica -.
La noche paso tranquila, me quede conversando con Ada, Bel y White, las únicas chicas disponibles con las que podría hablar plácidamente. Nos conocimos un rato y ya éramos muy amigas, obviamente, no les conté lo que paso con Maki, ósea, primero me muerdo la lengua y luego me la cerceno antes de contarles lo que sucedió.
-¡¿Te besaste con Maki?! -Dijo Ada sorprendida al igual que Bel y White -.
-¡No lo digas tan alto! -Dije apenada y avergonzada de mi gran lengua -.
-Bueno, yo ya veía chispa entre ustedes dos. -Dijo Bel -.
-¿Y qué tal estuvo? -Pregunto White ilusionada -.
-Bueno, al principio fue... como decirlo... como si al fin me dejara conocerle como realmente es, pero de inmediato cerro aquella ventana que tanto me costó abrir. -Explicaba mientras jugaba con mi cabello -. Se sintió culpable de algo y no le quise ofuscar, así que me fui de ahí.
-¡Wuaaah, no puede haber terminado así! -Dijo Bel como si fuese imposible que eso sucediese -.
-¡Bel tiene razón, debiste haber insistido! -Siguió White -.
-Ya, déjenla en paz, Maki no es una persona con quien tratar fácilmente, sobre todo en estas cosas del amor. -Adamantium, extrañamente sabía mucho de Maki -.
-Hmmm. -Dije mirándola sospechosamente -. ¿Acaso sabes algo que yo no?
-Digamos que, Kige se lo conto a Jade, Jade a Crimson y Crimson a mí. -Explico Ada -. Pero prometí no prostituir más la historia -.
-¡Aww vamos! -Dije rogándole -.
-¡Vamos Ada, compártelo con el grupo! -Dijeron Bel y White al mismo tiempo acercándose a Ada -.
-Oigan paren ya, no pienso decirles nada. -Respondió la ninja, mas, nosotras solo la mirábamos -.
Pronto, la ninja de la familia Weiss no resistió la presión y termino por irse del lugar con una bomba de humo. Tocinos ante esto para liberar el humo de nuestros pulmones y al ver que Ada no se encontraba con nosotras, nos largamos a reír ante la acción de la joven de ojos grises.
Seguimos conversando solo Bel, White y yo por un rato más, la madrugada se hacía paso mientras a nosotras nos vencía el sueño. Yo estaba aún cansada después del incidente de Mirror, no quería darle más vueltas al asunto, así que cuando nos ganó el sueño, nos dirigimos a nuestras respectivas habitaciones. Mis ojos se cerraban casi solos.
En fin, subí las escaleras, mi cuarto quedaba entre el del de Kige y de Maki. En eso, escuche algo en la habitación de Maki, era un sonido casi inaudible. Me acerque a la puerta y la abrí levemente... Maki estaba durmiendo, pero al parecer una pesadilla le atormentaba, su rostro de dolor le delataba, lagrimas débiles se asomaban por sus ojos y sus manos apretaban con fuerza las frazadas sobre su pecho.
Estuve unos segundos mirándolo desde la puerta, pero luego la abrí completamente y lo primero que hice fue, tocarle la frente.
-¡Esta hirviendo en fiebre! -Dije raspando mi voz al darme cuenta de esto -.
Lo primero que hice, fue traer una olla con agua helada y un paño limpio. Puse a hervir algo de agua para preparar un té de hierba medicinal que Marianna usaba conmigo cuando me enfermaba y subí a la habitación nuevamente. Moje bien el paño, para luego estrujarlo con todas mis fuerzas, asegurándome que no tuviera agua y cuando ya estuvo listo, lo acomode sobre su frente. Su respiración era agitada, entendí que le costaba respirar un poco. Acomode su almohada, inclinando un poco su cabeza para abrir más las vías respiratorias.
-Descuida Maki, ya pasara la fiebre. -Dije mientras tomaba nuevamente el paño, lo remojaba, lo estrujaba lo que mejor podía y lo colocaba en su frente nuevamente -.
Me pase toda la noche quitando el paño, remojándolo y dejarlo de nuevo en su lugar, mientras que preparaba él te de hierbas para cuando despertase. Ya la fiebre disminuyo un poco, mientras que su respiración se relajaba poco a poco. Decidí tomar asiento y quedarme ahí un buen rato, seria ya mañana para que Crimson revisase las heridas y comprobar si hay infección o algo, por ahora, cuidare de Maki...
¿:
Apreté con fuerza el brazo del sillón de cuero en el que las múltiples pantallas me daban una vista perfecta de lo que sucedía dentro de Zalfirion. Podía observar a aquel joven de cabellos blancos, el cual ordenaba a los Paladines las tareas para completar su estrategia.
Encendí un cigarro mientras una sonrisa de satisfacción se dibujaba en mi rostro, mis ojos seguían cada movimiento que aquel muchacho hacía, lo analizaba con cuidad y me daba aún más emoción. Sentía que podía superarle y quería superarle, pero aún es demasiado temprano para revelarme.
-Pareces más contento de lo normal. -Dijo Klein quien venía llegando recién desde hace un rato -. ¿Sucedió algo?
-Jade está planeando derrotar al Groudon. -Respondí dándole una probada a mi cigarro, para luego de unos segundos, soltar el humo frente a la pantalla -. Reacciona rápido, tiene increíbles reflejos y su mente estratega esta fuera del límite llamado normal.
-Aun así, no es capaz de enfrentarme, esta vez lo derrotare. -Respondió Klein bastante seguro -.
-¡Jajajaja! -Reí con arrogancia -. Claro Klein, lo que digas.
Klein frunció el ceño y solo decidió irse de ahí. Mientras que aun disfrutaba de mi cigarrillo, me preguntaba de otra pieza faltante en el tablero, si Jade, el cual era el Rey buscando a la Reina, ¿dónde se encontraba la Torre, la cual se encontraba desaparecida desde hace un rato?
-Quizás deba ponerle más atención a Makisotu que a Jade. -Dije lanzando el cigarro al suelo junto con otras colillas de estas que se encontraban ahí de días anteriores -.
Jade:
-¡Equipo A, excaven más rápido los túneles! -Gritaba en modo altavoz, gracias a Fleer por habérmelo habilitado en mis opciones -. ¡Equipo B y C, preparen los cañones y que estén a punto, para cuando llegue Groudon! ¡Equipo D, revisen el inventario de pociones y armas para los de Level bajo, los que no estén trabajando, o se ponen a hacer alguna cosa o se largan!
-Vaya, eso sí es tener voz de mando. -Dijo Kanadei, sonriendo tras de mi -.
-... -Apague el altavoz y me dirigí hacia el -. Debo hacerlo, si no, no se mueven.
-¡Jajajaja, supongo que tienes razón! -Contesto como siempre -.
-Escuche que usaste tu skill secreta. -Fui al grano -.
-No tuve más remedio, Midori y los soldados estaban a punto de morir. -Dijo sobando su nuca -.
-No te preocupes, los que estaban presentes no dirán nada. -Le avise para que no se preocupara -. En fin, será mejor ponerse en marcha.
Los preparativos iban de lo mejor, los paladines trabajaban bastante rápidos y pronto estaría lista la trampa. Lo que me preocupaba era Black Rose, después de este ataque a gran escala contra Groudon, la ciudad quedara sin defensas para cuando se acaben las zonas seguras. Pero en fin, un problema a la vez.
En lo que iba por la ciudad ayudando en las tareas. Me fije en una chica, cual dejo caer muchas tablas y clavos, junto con las herramientas como martillos y demás. Tenía un cabello marrón que llegaba hasta la mitad de la espalda, unos ojos de color miel, de piel casi blanca, vestía con un abrigo blanco revelando que era parte de los Paladines.
-¡Mira lo que haces tonta! -Grito un tipo -.
-¡Perdóneme, se me resbalo! -Intentaba disculparse -.
-¡Eres una torpe, recógelo de inmediato Marianna! -El tipo se alejó del lugar dejando a aquella chica recogiendo las tablas con una cara de decepción -.
-¿Necesitas ayuda? -Pregunte mientras me agachaba a recoger clavos y tablas -.
-Muchas gracias. -Dijo la joven sonriendo -. Me pareces conocido, ¿Nos conocemos de algún lado?
-No lo creo... -Dije tomando las herramientas -. No me suena tu cara.
-Hmmm, ojos rojos y cabello blanco... ojos rojos y cabello blanco... -Marianna volvió a tirar las tablas que tenía en mano mientras ponía su mano en su barbilla a modo de pensar -. ¿Dónde he escuchado eso?
-Eres algo rara... -Dije mientras solo amontonaba las tablas para que las recogiera y se fuera -.
-Debe ser mi imaginación. -Dijo Marianna sonriente y haciendo como si nada -.
-Ya veo... -Jade puso su mano en la frente, haciendo el gesto de "no hay caso" -.
En eso Marianna, lanza un grito que resonó en toda la ciudad. Cuando me dirigí a ella, me estaba apuntando con una gran sonrisa en el rostro.
-¡ERES JADE, ERES JADE, ERES JADE! -Gritaba repetidamente Marianna mientras me tomaba de las manos y comenzaba a saltar y girar -. ¡Eres Jade, eres Jade!
-Sabes, eso asusta... -Dije por lo bajo -.
-¡Te conozco, pero en realidad no, digo si pero no! -Gritaba como loca hasta que decidí taparle la boca con mi mano -.
-De acuerdo chica fiestera, hablemos en privado.
Abrí la puerta de la cabina de armas, la hice entrar y rápidamente cerré la puerta apoyándome en ella mientras observaba a Marianna quien seguía "bailando" y coreando mi nombre.
-¿De qué me conoces? -Pregunte finalmente -.
-No te conozco, digo si pero no, ósea, me contaron de ti. -Dijo finalmente -.
-¿Quién?
-¡Lira! ¿Quién más?
Rápidamente me acerque a ella y la tome por los hombros, lo cual la sorprendió. Mis ojos se abrieron al máximo al escuchar su nombre, aun había esperanza, ¡Aun puedo salvarla!
-¡¿Dónde está, en qué lugar la viste?! -Dije algo nervioso -.
-¡Calma, calma! -Dijo Marianna soltándose -. Viajamos juntas un tiempo, ella me enseño sobre como jugar un RPG, pero cuando llegamos a ciudad Central... Lira desapareció de la noche a la mañana y no la volví a ver.
-No puede ser... -Dije cayendo de rodillas -.
Esa información no me daba nada, solo era más de lo mismo, que Lira fue vista y luego... desaparece. Cerré los ojos un momento antes de relajarme... respire hondo, me levante y procedí a caminar fuera de la cabina.
-Gracias... -Dije mientras abría la puerta -.
-Me llamo Marianna, si logro contactar con Lira, te avisare. -Dijo sonriendo -.
-Como quieras...
Salí de la cabina bastante decepcionado, can bastante euforia y por raro que parezca, con mucho mareo y desenfoque en mi vista. Enseguida, recibí una llamada de Bill y el Profesor Elm. Me extraño un poco puesto que hace solo unos días que hable con ellos.
-¿Diga? -Respondí sentándome en una escalera de las cercanías mientras me masajeaba los ojos -.
-Jade, soy Bill. -Dijo el pelirrojo -. ¿Has tenido algún problema, situación o algo que te alterase de forma significativa?
-¿Qué? -Pregunte sin saber cómo responder a eso, mas no tuve otra opción -. Si, recientemente me exalte un poco.
-Tienes niveles de tensión muy altos y tu ritmo cardiaco está muy fuerte, puede que esto sea algún efecto secundario de la maquina pero aún estamos investigando. -Explico Bill -.
-Espera, hace unos momentos sentía que me desmayaba. -Le dije -.
-Interesante... tú has sido el único en experimentar estos efectos, ningún jugador ha tenido esta complicación. -Me informo -. Estaré monitoreando tu cuerpo desde aquí, mientras, tú ves cómo resolver el juego.
-De acuerdo, cambio y fuera... -La conexión se fue y eche mi cabeza hacia atrás mirando al cielo -. Se siente todo tan real…
-¡YA VIENE!
Eso me saco de mi trance, logrando llamar mi atención a un soldado quien apuntaba al horizonte. Gracias a mis habilidades en precisión, pude ver a lo lejos algo asomándose por el horizonte. Efectivamente, aquella armadura roja teñida por las altas temperaturas de la lava, se acercaba a paso "rápido", Groudon era bastante lento, por lo que su velocidad de movimiento no lo ayudaba mucho. Procedí a abrir mi menú, active mi megáfono y…
-¡SIGAN TRABAJANDO HOLGAZANES, SI SE QUEDAN AHÍ TODO EL DÍA SE MORIRAN! –Grite con voz de mando extrema, cosa que logro hacer efecto en todos -.
-¿Ya se acerca? –Pregunto Fleer apareciendo de su tele transportación de quien sabe dónde-.
-Estará aquí en unos minutos, si enviamos a algunas tropas para retrasarlo… no, eso no sería factible. –Dije poniendo mi mano derecha en mi barbilla -.
-No te quieres arriesgar a las bajas, ¿no? Te entiendo. –Fleer suspiro profundamente antes de mirar al cielo -. Siento terror cada vez que envió tropas a luchar, no puedo soportar ver como sus vidas se apagan.
-No te lo tomes a mal, pero si no estás preparado para matar o ver morir a alguien, no sobrevivirás mucho en este juego. –Dije centrándome en un punto del suelo -. Perdón, quise decir en esta pesadilla.
-Que cruel es esto…
-Y no hace más que comenzar Fleer, quizás sea un Pokedex Holder, pero siempre morirá alguien a mi cargo… es mi maldición, nosotros la llamamos la "Maldición del Estratega". –Crují los huesos de mis manos antes de relajar un poco mi espalda -. ¿Cuántos metros de caída son desde esta torre al suelo? –Pregunte a Fleer quien no sabía muy bien que responder -.
-Pues no sé, creo que tiene unos veinte y cinco metros. –Respondió sin saberlo realmente -.
-Nah, tiene más… -Camine unos pasos más atrás, fue cuando Fleer se dio cuenta y se puso frente a mí -.
-Ni lo pienses. –La mirada del peli azul reflejaba decisión en no dejarme avanzar -.
-Ya lo pensé, si no te quitas yo te hare a un lado. –Dije comenzando a correr al borde de la torre -.
Fleer intento detenerme. Rápidamente lance un puñetazo a su rostro, sus reflejos eran buenos por lo que se cubrió antes de que mi puño chocara con su rostro, pero como siempre, no tenía interés en atacar, por lo que aproveche su total concentración en mi ataque que con mi pierna firme en el suelo, gire sobre mí mismo haciendo una finta de mi finta, logrando rodar al lado del cuerpo de Fleer y seguir mi carrera hasta el borde.
-¡Detente! –Dijo abriendo su menú -.
Salte sin previo aviso, el viento azotaba violentamente mi rostro mientras abrí el menú, seleccione el avatar de Scizor y la transformación comenzó. Ya cuando mi cuerpo estaba dentro del avatar, active las alas de este y me dirigi velozmente a detener a Groudon.
-¡Kanadei, escúchame atentamente! –Dije después de activar el mensaje privado a Kanadei -. ¡Hare tiempo, necesito que apresures a todos antes de que Groudon llegue!
-¡¿Estás loco?! ¡Te puede matar! –Kanadei estaba exasperado por mi acto -.
-Luego te hablo… -Corte la comunicación y me centre en Groudon a quien ya iba alcanzando rápidamente -.
Baje a tierra y comenzó a flotar cerca del suelo. Mis tenazas se envolvieron en luz gris preparándome para atacar a Groudon. Una vez me acerque lo suficiente, Groudon me detecto y comenzó a rugir fuertemente.
-¡Garra Metal! –Como un destello de luz, golpee su cabeza con mi tenaza, solo fue un pequeño rasguño el que le hice pero sirvió para hacer retroceder a mi enemigo -. Tengo reservas suficientes, espero que funcione…
Medí mi distancia de él, si disparaba desde aquí podría causarle gran daño. Entonces, juntando todas las reservas de energía que tenía active mi Skill.
-¡Toma esto, Doble Híper Rayo! –Grite abriendo mis tenazas al máximo -.
De ellas, salió una gran cantidad de energía, la cual, choco con toda la cara de Groudon. Este sin más, comenzó a retroceder por el gran impacto en su rostro…
Luego de eso, un destello me cegó o quizás mi vista se tornó en blanco, pero lo último que se es que me desplome en el suelo duramente y luego… ¿perdí la conciencia?
¿:
-Así que el teatro de ciudad Azafrán, que pintoresco. –Sonreí para mí, ocultando mi rostro con mi capucha de mi larga gabardina -.
Camine lentamente hasta la entrada, un cartel estaba puesto sobre este con un mensaje escrito diciendo "CERRADO". Reí para adentro mientras tocaba la puerta con mi palma abierta.
-Otoba, presiento que ya sabias que vendría… -Dije mientras levemente empujaba la puerta, la cual sin más salió disparada llevándose consigo a dos o tres empleados del teatro -.
Estaban muertas por supuesto. Los demás empleados al verme, corrieron huyendo del lugar sintiéndose amenazados. Solo quedo uno, alguien a quien estaba buscando, ese viejo, Otoba, se encontraba con sus ojos cerrados como si los tuviera cansados, camino unos cuantos pasos hasta quedar a unos cuatro metros de mí.
-Eres un maldito… mataste a gente inocente… -Dijo el viejo furioso -.
-No puedo hacer una buena entrada si no mato a alguien. –Dije riéndome levemente -. En fin señor Otoba Kamimuchi, ex campeón de la liga Kanto y ex científico del proyecto Zalg de hace cincuenta y cinco años.
-Ese proyecto era secreto, hace mucho que no escuchaba de él y lo que me sorprende es que un mocoso como tú lo sepas. –Expreso el anciano -. Cuando supimos de Zalg solo investigamos unas cuantas cosas, cuando la investigación llego a un punto muerto, se cerró.
-¡MIENTES!
Un aura oscura hizo levantar el polvo de todo el lugar. Mientras caminaba hacia él, el suelo bajo mis pies se hundía como si mi peso fuera siete veces más de lo que pareciera.
-Ustedes, encontraron algo importante y fuiste el principal responsable de que se cerrara el proyecto, descubriste algo horripilante ¿verdad? –Pregunte -.
-Escucha mocoso, no dejare que hagas lo que quieras, solo por hoy tomare mi título de ex campeón para derrotarte y vengar a los inocentes que mataste hoy. –Dijo el anciano -.
Sin más preámbulos, el anciano soltó a un poderoso Weezing, el cual lanzo una poderosa nube de veneno hacia mí. No me moví para nada y pronto quede cubierto por el veneno…
Otoba:
-Si piensas que el veneno me afecta, estas equivocado… -Dijo el mocoso mientras el veneno se dispersaba -.
-¡No presumas!
Mientras él no me veía por el veneno, me deslice hacia atrás de él, dándole un fuerte golpe con mi bastón en la nuca, mandándolo a ras de suelo contra una pared. A consecuencia de esto, su rostro fue revelado.
Unos ojos rojos bastante fuertes parecidos a la sangre, un cabello suave y sedoso de color blanco y piel pálida como la nieve. Un hilo de sangre caía de su cabeza por lo que me fije que estaba herido de gravedad.
-Enserio solo fuiste palabras. –Dije mientras limpiaba la sangre del bastón -.
-Y tu ingenuo… -Levanto su rostro -.
Pronto, la herida que tenia se cerró dejando un humo oscuro como vapor de la herida. Se levantó como si nada y comenzó a caminar hacia a mí.
-Eso fue impresionante, que un anciano como tú tenga esa fuerza, es… impresionante. –Dijo sonriendo macabramente -. Pero al final de seis minutos, tú y tus Pokemon estarán muertos.
Al instante, se encontraba encima de Weezing, pero era imposible, solo fueron milisegundos… sin siquiera dudarlo, hundió su dedo índice en el cuerpo de Weezing, haciendo que mi amigo gritara de dolor.
-¡No, Weezing! –Grite pero ya era tarde, mi amigo del alma cayó muerto al suelo, el pie del mocoso fue a dar encima del cuerpo de mi querido Weezing -.
-Dime lo que quiero saber y quizás los mate lentamente. –Dijo aún más macabramente -.
-Weezing… Weezing… -Dije sin creérmelo… -. ¡LO VAS A PAGAR!
En cuestión de segundos, estaba frente a mí, yo sin poder moverme correctamente no pude esquivar su letal ataque. Clavo dos dedos, el índice y el del medio en mi pecho, los hundió hasta donde llego su límite mientras sangre brotaba de mi boca.
-Mírame… por que a final de este sueño… tu estarás muerto y me dirás todo lo que quiero sin que tú lo sepas… -Con su mano libre, forzó mi mirada hacia la de él y vi sus ojos… como la parte blanca de ellos se tornaba negra y de pronto… comencé a soñar… -.
¿:
Tomo un rato para que Otoba bajo mi trance, me dijera todo la información que quería de el, después de haberla tomado, tome sus Pokeballs y como por arte de magia, desaparecieron bajo un humo negro tras mi gabardina.
-Gracias viejo Otoba Kamimuchi, ya puedes morir en paz.
Lo tire al suelo para luego salir del lugar sonriendo triunfante, con esta información. Ya solo falta encontrar al siguiente investigador y todo estará listo… creo que es hora de ir a visitar al señor D'Collete.
Maki:
Ya me encontraba repuesto después de todo el castigo que recibí. Crimson insistía que me quedara pero debía seguir investigando o todo podría ser una perdida valiosa.
-No te preocupes Crimson, ya me siento bien, ahora debo partir con mi grupo, tú cuida bien de los novatos. –Dije mientras me ponía mi chaqueta de cuero café -.
-Solo no te extralimites… -Dijo Crimson preocupado -.
Baje las escaleras encontrándome con Kige hablando por teléfono y Freya saludándome con su mano y una sonrisa.
-¿Cómo te…? –Freya no alcanzo a responder, puesto que Kige la interrumpió -.
-Maki, tienes una llamada importante. –Kige, muy serio, lanzo el teléfono hacia mi, el cual atrape y procedí a poner en mi oído -.
-¿Diga? –Pregunte -.
-Maki, soy yo, tu padre. –Escuche la voz de papa tras el teléfono -.
-Padre… dime, ¿encontraste la información? –Pregunte -.
-Sí, estuve revisando algunos archivos de la universidad que tenía guardados, al parecer, antes del Team Shadow, hubo otro grupo investigando el origen de Zalg. –Dijo mi padre, haciendo que me diera aún más interés en ello -.
-Excelente, dime lo que sabes.
-Es demasiada información y no es seguro por teléfono, te las mandare con Nadia, solo te puedo decir que el líder del proyecto, se llamaba Otoba Kamimuchi. –Me sorprendí, ese tipo, el viejo del teatro, era el ex científico del proyecto Zalg… -.
-Gracias, me dirigiré a ciudad Azafrán, dile a mama que la espero en el café The Heaven, ya sabes cuál es. –Dije cortando la llamada -. Kige, ¿puedes llevarnos a Carmín con tu tele transportación correcto?
-Es pan comi…. –De pronto, Kige paro de hablar -. Algo malo ocurrió… demonios mis premoniciones están llegando tarde… esta es la influencia de esos tipos…
-Solo llévanos ahí. –Dije apretando mi venda -.
Toque el hombro de Kige mientras que Freya me seguía, de un instante al otro, una luz nos rodeó y aparecimos frente al teatro de Otoba, el cual estaba repleto de policías. No me entendía por qué aun después de tantos días, aún seguían investigando si estuvimos ahí o no.
Antes de que fuésemos reconocidos, uno de los afeminados del teatro nos atrapo y nos llevó tras un carro policial sin tripulantes. Se encontraba muy nervioso y lloraba en exceso.
-Ay eres tu… -Dijo despreciándome -. Escucha, el viejo Otoba me dijo que vendrías… ¡Esto es tu culpa! –Dijo soltando aún más lágrimas -. Pero ya, debo ser fino como siempre así que te transmitiré el mensaje… El viejo… ¡El viejo está en el hospital y quiere verte!
-¡¿En el hospital, que le paso?! –Dije exaltado -.
-Un tipo vino… y casi lo mata. –Ya no podía sacarle más nada puesto que se fue corriendo -.
-No entiendo que sucede… Kige llévanos a…
-Nope, otra vez estoy bloqueado, no puedo usar habilidades psíquicas OTRA vez. –Dijo algo frustrado el de ojos grises -. Sera mejor que vayamos corriendo -.
No esperaba esa respuesta de Kige, pero si era la correcta, debíamos apresurarnos, tenía el presentimiento de que si no encontraba a Otoba, algo importante, un punto clave en este caso se perdería para siempre. Corría, corría y seguía corriendo lo más rápido que pude, Freya se encontraba cansada puesto que no podía seguirme el ritmo, pero lamentablemente mis ansias de saber lo que ocurría y termine dejando a Freya y Kige atrás.
Una vez llegue al lugar, entre por la puerta y me plante en recepción.
-Necesito ver a Otoba Kamimuchi. –Dije yendo al grano directamente -.
-¿Es usted familiar? –Pregunto la recepcionista -.
En eso me harte de querer responder alguna estúpida pregunta, por lo que metí mi mano en el bolsillo trasero izquierdo y estampe mi Pokedex de color negro en la mesa. La joven me miro sorprendida por mi acto pero ya perdía la paciencia.
-Soy un Pokedex Holder, metido en un caso bastante complicado… -Dije mirándola fríamente mientras la recepcionista se sentía incomoda ante la heladora mirada del Douraji -. Ese hombre es clave y si no hablo con él, muchos podrían morir… ¡Así que dígame donde esta!
-¡Habitación numero cincuenta y cuatro, piso número tres! –Dijo sin vacilar -.
Mire rápidamente el mapa del hospital, en cuestión de milisegundos lo memorice y antes de correr me fije que Freya y Kige llegaban a la entrada.
-¡Tercer piso, ahora! –Grite antes de salir corriendo -.
-¡Maki, espera! –Freya intento detenerme para que la esperase pero no tenía tiempo -.
Corrí hasta las escaleras y subiéndolas de dos en dos llegue al piso tres en cuestión de segundos.
Para mi sorpresa, Kige y Freya ya estaban en la puerta de la habitación de Otoba antes que yo.
-¡¿Cómo…?!
-Elevador… -Freya, con una mirada cansada de mí, apunto a un elevador solo a unos cuantos pasos de ella -.
-Pero…. Y como encontraron la…
-La verdad, fue casualidad, las puertas tienen el nombre de los pacientes que están internados en una placa. –Apunto Kige esta vez -. Sera mejor que entremos de una buena vez, la enfermera acaba de salir.
Asentí con la cabeza después de haber repuesto el aire perdido en mi carrera hasta el hospital de ciudad Azafrán. Afirme firmemente el pomo de la puerta y lo gire dispuesto a entrar en la habitación.
Una vez entre, lo vi… Otoba tenía el pecho vendado, con una máscara de oxígeno en su rostro y varios sueros junto con bolsas de sangre para transfusión inyectadas en ambos brazos. Me acerque lentamente hasta él y no pude evitar sentirme bastante incompetente por lo que le sucedió.
-Lle-llegaste… sabia… -Murmuro el viejo Otoba quitándose la mascarilla -.
-Señor, si se quita eso, su vida se acortara más… -Dije con voz baja -.
-No hijo… no comprendes… ya no me queda mucho… he forzado a mi cuerpo y rezado a Arceus para resistir hasta que llegases… ahora ya no me queda mucho entre los vivos… -Dijo el anciano sonriendo cansadamente y respirando dificultosamente -.
-Comprendo señor… -Dije angustiado -.
-Hijo… escúchame, debo decírtelo todo… -Dijo poniéndose serio… -. Hace mucho tiempo, cincuenta y cinco años… para ser exactos… trabaje como científico en el proyecto del Pokemon Histórico, Zalg. Pensábamos en cómo podríamos llamarlo y para que fue creado, inclusive encontramos tabletas que contaban la batalla de Arceus contra Zalg hace milenios… Escribí bastantes libros sobre investigaciones de Zalg, los cuales los debería tener el señor Basil D'Collete y Manigoldo Douraji…
-Ya veo, eso explica por qué hace tres años encontramos esos informes en la biblioteca de la mansión Douraji. –Pensé -.
-Pero… después de años de investigación logramos crear… un prototipo… un pequeño prototipo de Zalg al cual denominamos Protomon número cero. Creamos a este Protomon gracias a algunos fragmentos del cuerpo de Zalg alojados en los artefactos de Arceus que teníamos en ese entonces, como la Máscara Ámbar. Pronto vimos que aquel Protomon, murió a los cinco días de haber sido dado a luz y misteriosamente, volvió a la vida cinco días después, los Protomon tienen grandes lapsus de tiempo que se apagan para recargarse… por lo que parecen muertos… Hijo, lo que te contare es muy importante así que no lo olvides… Cuando creímos poder clonar a Zalg… ocurrió… El Protomon se volvió loco cuando estábamos en proceso de clonación de Zalg y se alojó en un humano, vimos lo que parecía ser una Fusión entre el Protomon y el huésped creando a un ser muy poderoso… Casi muero ese día… hijo, lo que el chico que me hizo esto quería buscar… era como fusionar Protomon y Huésped a la perfección… -Otoba comenzó a soltar leves lagrimas mientras seguía -. Todos murieron por mi culpa, logre detenerlo con unos inventos que tenía creados en caso de que el Protomon se volviera loco y luego abandone todo… pero Basil D'Collete siguió investigando logrando crear una fusión perfecta entre Protomon y Huésped… muchacho… no dejes que lo que te haya dicho sea en vano… -Esta vez sus lágrimas eran más gruesas de lo normal, sus ojos se apagaban y comenzaba a apagar su voz -. No dejes que me vaya… pensando que todo lo que hice será usado en cosas malas… por favor te… te… lo suplico… -Con su mano apretó la mía fuertemente… -.
Hasta que finalmente… la soltó inerte mientras al mismo tiempo, dejaba de respirar… La máquina que media su pulso, comenzó a emitir aquel pitido molesto, avisando que una persona ha fallecido.
La muerte… es algo horroroso… es la máxima desesperación que tiene un humano… Es algo que afecta a todas las personas involucradas con un fallecido… es algo muy triste…
-Te juro Otoba… -Dije calmadamente, con mis ojos escondidos tras mi cabello -. Que tu muerte no será en vano y no permitiré que alguien haga algo malo con tu investigación…
-¡MALDITA SEA!
Aquel grito, era de Kige, me sorprendí de verlo tan enojado. Sus ojos abiertos al máximo, con ira extrema deseando matar al responsable de esto.
-Te juro, que estoy hasta los cojones de esto Maki. –Dijo Kige retomando su posición inicial pero aun con expresión de ira -.
En un movimiento de reflejo, golpee la pared, para mi gran sorpresa… la pared se hundió, agrietándose hasta el otro lado. Freya y Kige me miraron sorprendidos y yo aún más mire como mi mano, ensangrentada y herida por el golpe que di, comenzaba a regenerarse dejando tras de sí un pequeño vapor negro.
-Esto… no puede ser. –Dije quitándome la venda -. No… es imposible…
Podía ver con mi ojo derecho, el dañado. ¿Qué tenía eso de malo? Como sabrán, hace unos años, me dañe el ojo tratando de ser el contenedor de Zalg. Nunca más pude ver con ese ojo… no hasta que asimile el virus Zalg y podía activar mi Ojo Zalg… quiere decir que… mi virus Zalg estaba corriendo una vez más por mis venas.
