Holaa todos! Aqui tienen otro capitulo de En Secreto! espero que les guste! Gracias por los reviews!

CAPITULO 5


Todavia le temblaban las piernas cuando llegó al campamento, y seguro que su rostro estaba totalmente rojo cuando se metió en el saco. Y juraría que el corazon aun le iba a mil por horas cuando, varias horas despues, Inuyasha se metió en el saco con cuidado de "no despertarla". Aunque fue en vano porque al meterse en el saco Inuyasha se giró de golpe y la sujetó del hombro girandola tambien.

-¿Porque hueles a Kouga? ¡Dios! ¡Apestas a el! -Kagome estaba totalmente en shock, se le habia olvidado por completo el olfato del hanyou.

-Eh... -Ambos susurraban. Kagome se sentó, incorporandose, y jugueteaba con sus manos. Miró a su amigo a la cara, esa cara que hasta hace un momento estaria recorriendo el cuerpo de otra. ¿Que malo habia en lo que ella hacia? ¿Porque no podia ella tambien disfrutar con otra persona? Sencillamente, porque era su enemigo. -No es nada... Fui a dar un paseo y me lo encontré... Como me abrazó pues oleré mucho a el... Eso es todo.

-Pues apestas. -Inuyasha la miró, el sabía que el olor estaba por todo su cuerpo, tenian que haber estado mas cerca y mas tiempo que un mero abrazo. Pero no dijo nada, si ella no lo decía, el no la presionaría. Se tumbó de nuevo y durmieron pero no se dieron la mano.

En la mañana cuando siguieron su camino, estaban relajados y caminaban haciendo bromas. ¿Porque cuando estaban alegres y distraidos siempre pasaba algo? El primer golpe se lo llevo Sango cuando algo explotó a su lado lanzandola a varios metros contra un arbol del camino.

-¡Sango! -Miroku corrió hacia ella, aunque esta ya se estaba levantando por si misma aunque con esfuerzo.

-Estoy bien, ¿De donde vino? -Todos estaban a la defensiva y alerta, miraban a su alrededor. El camino era ancho, Inuyasha estaba junto a Kagome cubriendola y Kirara se habia transformado en una fiera llameante con Shippo sobre ella. Inuyasha se giró a tiempo e impuso a Tessaiga a tiempo de que un proyectil le diera a Kagome de lleno, en cambio explotó en la hoja de la espada, lanzandolos a ambos a pocos metros y produciendo una nube de humo espesa.

-¡Hiraikotsu! -El boomerang dispersó el humó, aun no se veia al enemigo.

-No puedo oler nada por culpa del humo. -Inuyasha se movía nervioso mirando entre los arboles.

-¡Alli! -Kagome vió la sombra de unos hombres que corrian por el bosque huyendo del lugar. -¿Son humanos?

-Si. -Inuyasha los observó irse, podía escuchar de lo que hablaban mientras corrian, "hemos fallado al matar al medio demonio" "Ni siquera matamos al demonio pequeño". -Vamonos.

-Pero... ¿Y si son subordinados de Naraku? -Kagome le habia agarrado de la manga del haori.

-No lo eran, solo son aldeanos que odian a los demonios. -Inuyasha miró al Kitsune y a Kirara quienes agacharon la mirada. -Vamonos.

Kagome no entendía el odio que algunos humanos sentian hacia los demonios o los hanyous. Si es cierto que algunos eran malvados y sanguinarios pero no todos y no les daban el beneficio de la duda a ninguno. No podía culpar al miedo a lo desconocido pues ella era nueva en ese mundo, ella nunca habia oido hablar de youkais ni mikos, solo en cuentos. Y ella amaba a esas personas, ella las aceptaba con sus fallos y sus errores.

Afortunadamente el ataque fue en vano, y ninguno salió herido por lo que siguieron su camino.

El tiempo habia vuelto a empeorar y unas nubes negras les cubrian, parecia que fuera de noche cuando aun era de mañana. Por eso no se sorprendieron cuando empezó a llover fuertemente. Rapidamente buscaron refugio, a los pocos minutos la zona era un barrizal. Pronto encontraron una zona montañosa con varios huecos y cuevas. El grupo se apresuro a entrar en una de ellas. Dentro estaba humedo y frio y no habia nada con que hacer un fuego, sus ropas estaban mojadas y todos tiritaban. Lo unico que se les ocurrió fue quitarse toda la ropa y envolverse en los sacos de dormir. Al cabo de una hora toda la ropa estaba estirada en el suelo para que secara antes y todos estaban sentados dentro de sus sacos desnudos, aunque en vez de sentir vergüenza estaban muertos de risa.

Por suerte aun les quedaba algo de comida, y no tuvieron que salir de la cueva para buscarla. Pero estar atrapados en una cueva era sumamente aburrido, asi que aunque no solian hacerlo, se echaron una siesta despues de comer. Un trueno despertó a Kagome y vió que sus amigos no se habian enterado, miró hacia la entrada de la cueva, aun llovía con mucha fuerza. Inuyasha estaba en la entrada de esta mirando el exterior.

-¿En que piensas? -Kagome estaba junto a el, ambos seguian envueltos en los sacos de dormir, tapados.

-¡Keh! No pensaba en nada. Solo... Escuchaba. -Kagome guardó silencio, el agua lo cubría todo y cada gota resonaba en todo el lugar. En la ciudad hay tanto ruido de las personas y los coches que la lluvia es un murmullo. Allí, en aquella epoca, el agua devoraba el silencio.

-¿No te molestan los ruidos tan fuertes? -Kagome se habia puesto a su lado y apoyaba su cabeza en el hombro del hanyou. -Yo me volvería loca.

-No, despues de tantos años te acostumbras a los ruidos. Incluso si estan a cientos de metros.

La cueva no estaba oculta, simplemente eran huecos de piedra cerca del mismo camino por el que antes estaban pasando, de vez en cuando veian gente pasando de largo, corriendo a resguardarse. Inuyasha entró de nuevo a la cueva para comprobar si la ropa ya se habia secado. Kagome seguía en la entrada, su mente viajó hasta su casa y esperó que su abuelo no cogiera un resfriado con tanto frio, ya estaba mayor. Viajó hasta el grupo de Kouga sabía que el solia tener una guarida en la que refugiarse pero no pudo evitar imaginarlo mojado y verlo de nuevo con el pelo suelto y mojado como aquel dia en el rio, insconcientemente se acarició los labios que aun guardaban el recuerdo de los besos de anoche. Y ensimismada estaba que no se dio cuenta que Inuyasha le traia toda su ropa mientras cierto Taiyoukai pasaba cerca de la cueva totalmente empapado pero sin importarle en absoluto mojarse.

-Toma tu ropa Kagome. -Kagome vio como Sesshomaru alzaba una ceja mientras los miraba, ella bajó la mirada y miró a Inuyasha el cual traia la ropa echa un amasijo de tela con la ropa interior totalmente visible. ¿Porque siempre tenia que verla en situaciones tan comprometidas? No le quedó otra que, con toda la cara roja, entrar en la cueva y coger su ropa bruscamente para vestirse.

-"Sesshomaru debe pensar que me acosté con Inuyasha..." Con un suspiro comenzó a vestirse, le picaban los ojos, queria llorar de impotencia. Aunque ahora fuera a verle y le dijera que no era lo que parecia, a el no le importaría. Y a ella tampoco debía interesarle, ella estaba con Kouga ¿no?. Entonces, ¿porque le daba tanta importancia a lo que pensara el Taiyoukai? Cuando estuvo vestida, se ocupó en ordenar su mochila, aunque no hubiera nada que ordenar simplemente queria estar ocupada y olvidar la mala sensación que tenia.

El tiempo mejoró por la tarde, pero como pronto anocheceria decidieron quedarse en la cueva.

-Deberiamos ir a por leña. -Propuso Shippo.

-Estará humeda y no se encenderá. -Respondió Miroku, todos estaban fuera de la cueva estirando las piernas.

-Pero si encontramos algunas mas secas tendriamos algo de calor. Esta noche va a hacer mucho frio. -Kagome se abrazaba a si misma dandose calor.

-¡Vamos Kagome! Vayamos a por leña. -Inuyasha tomó la mano de la chica y la arrastró por el bosque.

-¿EH? ¿Porque yo? -Kagome se dejaba arrastrar mientras se quejaba infantilmente.

-Porque no quiero ir solo.

-Que vaya Miroku. -Kagome miró hacia el monje quien, con una sonrisa, le decia adios con una mano. -Seras... -Pronto Inuyasha dejaba de tirar de ella, y juntos buscaron ramas y algunas hojas que estaban casi secas.

-Kagome busca por aquella parte. -Kagome vió la zona que le decia Inuyasha, era tras una colina cerca de las otras cuevas. El terreno estaba todavia embarrado y se le hundian los zapatos en el barro.

-Maldito Inuyasha... Me vas a limpiar los zapatos con la lengua... -Kagome maldecia en voz alta mientras seguía recogiendo ramas. Se habia agachado a recoger varias hojas secas cuando escucho el crujir de una rama junto a ella, al mirar hacia alli observó a Sesshomaru junto a ella. -Sesshomaru... -Kagome volteó buscando a Inuyasha pero este solo caminaba de regreso a la cueva despidiendose con una sonrisa. Volvió la vista hacia el Taiyoukai pero el estaba totalmente pegado a ella, Kagome lo miró a los ojos, esos ojos siempre frios y asesinos. Ahora la miraban con un sentimiento que Kagome nunca habia visto, la miraban con ¿anhelo? ¿Deseo? Ese sentimiento sobrecogió a Kagome, se sonrojó y quería hablar pero no le salian las palabras. ¿Que podía decirle al hombre que la habia visto protagonizar escenas tan vergonzosas y que cuando quiso explicarle le habia dicho que le daba igual el tipo de mujer que era?

Kagome se mordía el labio y esquivaba la mirada de él. Pronto sintió como el tiraba de su muñeca y la arrastraba hacia una cueva cercana, provocando que las ramitas que llevaba se le cayeran. La cueva no era como la que estaba ella con sus amigos, esta era solo una hendidura en la montaña, lo justo para resguardarse de la lluvia. Pero ahora servía para estar a solas. Para estar juntos. Kagome no quería ni respirar, estaba totalmente pegada al cuerpo de Sesshomaru. Sabia el respeto que le tenia el youkai a su espacio corporal, pero fue el quien la llevó al hueco. Quiso tentar a la suerte. Y se atrevió a tomarle la mano y acariciarla con su pulgar. La piel de el era fria y suave, pese haber combatido en mil batallas tenia la piel fina de un aristocrata. Pasó sus dedos por cada garra comprobando lo afiladas que eran pero con cuidado de no clavarselas. No se atrevía a mirarle a la cara, miraba su propia mano y como recorria el brazo del youkai persiguiendo las marcas moradas.

-El lobo se llevó mas que una caricia. -Le habló con voz ronca y Kagome le miró sorprendida. ¿Los habia visto?

-Yo... Kouga... -¿Como le explicaba que no sabia lo que sentía por ellos? ¿Que la atracción que sentia por los dos la mataba? Pero la verdad era, que solo habia probado al youkai lobo... Pero, ¿Como dar el paso con el? Y por lo visto Sesshomaru la conocia mejor de lo que creia porque le tomó el menton y se inclinó despació hacia ella, dandole tiempo para retirarse, besandola. Sus labios, al contrario que el, eran calidos y suaves y la envolvian totalmente. Kagome no pudo reprimir respirar con fuerza por la nariz a la vez que se ponía de puntillas y se aferraba al yukata de este con fuerza mientras que sentia como la lengua de él la invadia provocando una danza dentro de su boca. Un torrente electrico la atravesaba cada vez que el le mordía suavemente el labio inferior.

-¡Kagome! -Un gritó lejano, de Inuyasha, los separó bruscamente. -¡Vamos a cenar! -La chica se asomó pero seguramente Inuyasha la llamaba desde dentro de la cueva porque no lo veía por ningun lado.

-Será mejor que vuelva. -Sesshomaru asintió en silencio, serio. Miró al youkai quien tenia los labios inchados al igual que ella y algo le aplastó el pecho, ¿Que era esa sencion de traicion? ¿Porque sentía que no era sincera? Kouga. Seguia sintiendo algo por el lobo. Pero miraba a Sesshomaru y alli estaba la electricidad recorriendo su cuerpo. ¿Entonces? Su cara debía ser un libro abierto.

-Por mi no tienes porque escoger.

-¿Eh? -Kagome lo miraba con los ojos desorbitados. -Pero...

-No me molesta. -No sabía si sentirse herida. ¿Tan poco le importaba? ¿No le molestaba compartirla con Kouga? Pero, ¿Y que opinaba Kouga? ¿Y ella misma? Kagome se debatia internamente llevandose las manos a la cabeza. -Ven. -Sesshomaru la atrajó de nuevo a sus brazos y la abrazó.

-¿Como puedes decirme eso? ¿No estas celoso? Sabes que le besé y ahora te beso a ti ¿Y no te importa?

-Los celos es un sentimiento de los humanos. A quien tu beses es cosa tuya. -Kagome no se convencía del todo pero asintió despacio. Y tras depositar un corto beso en la frente de la chica la dejó ir con sus compañeros.

-Adios. -Ella volvió con sus amigos, no sabia que les habria dicho Inuyasha pero ninguno preguntó donde se habia metido. Aun no habian conseguido hacer fuego y miró a Inuyasha con mala cara. Este junto al monje estaban junto al monton de ramas y hojas secas haciendo chocar dos piedras. -¿Porque me dices que vamos a cenar? ¡Si aun no está el fuego!

-Acaso ¿interrumpí algo? -La sonrisa picarona de Inuyasha la mató, ¿Como podia reirse asi en su cara? Pero pronto la sonrisa se le borraria del rostro.

-ABAJO. -Kagome lo dejó ahi tirado en el suelo, mientras se dirigió a su mochila y tomaba una cerilla y prendía la hoguera.

-Gracias señorita Kagome. -Miroku le lanzo una gran sonrisa, a saber cuanto rato llevarian jugando a chocar las piedras. Inuyasha sabia que ella tenia cerillas, ¿Porque no las haba cogido?

A la hora de dormir Kagome preparó el futón y vio que Inuyasha se sentaba contra la pared.

-¿No vienes? -No le daba vergüenza preguntar, sabia que no habia malicia en eso que hacian, solo dormian.

-No... Yo... Voy a vigilar esta noche. -Inuyasha miraba hacia la entrada.

-¿Es... por lo de Sesshomaru? -Inuyasha negó rapidamente pero seguía sin mirarla. -¿Entonces?

-No es nada. Es solo que no quiero que tengamos mas malentendidos. -Inuyasha se sonrojó levemente y Kagome lo notó.

-¿Has tenido problemas con Kykio? -Inuyasha ni negó ni asintió solo ladeó el cuello dando una respuesta vaga. -¿Ella nos ha visto durmiendo? Pero ¿Tu le has explicado que no pasa nada? Es solo por el frio.

-Dijo que en estos dias hemos tenido muchos dias de conseguir mas sacos. Y tiene razon. Ademas, ahora tienes a Sesshomaru. -Y a Kouga pensó Kagome. ¡Y a Kouga! ¿Que iba a hacer con esos dos? ¿Como lo hablaria con Kouga? ¿Reaccionaria igual que Sesshomaru?

-Inuyasha... -¿Porque? ¿Porque iba a involucrarlo a el? -Ademas de Sesshomaru, tambien besé a Kouga.

CONTINUARA...

Por favor no maten a Kagome! Quien puede elegir entre esos dos? *.*

Gracias a Chibilebasi, Damalunaely, GreaceValle, Anixz, maria muoz, Daiisevani!